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El changuito misionero acelera: subió casi 3% en mayo y sumó $45 mil en un mes

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El changuito familiar volvió a presionar sobre los bolsillos en mayo y Misiones quedó entre las provincias donde el aumento se sintió con más fuerza. Según el relevamiento federal de Analytica, la canasta de alimentos y bebidas representativa del consumo mensual de una familia de clase media, compuesta por dos adultos y dos menores, alcanzó en la provincia los $912.236 a fin de mayo.

El dato no sólo ubica a Misiones por encima de Corrientes y Formosa dentro del NEA, sino que además la coloca entre las jurisdicciones con mayor aceleración mensual del país. El changuito misionero aumentó 2,9% en mayo, una variación superior a la registrada en Chaco, Corrientes y Formosa, y apenas por debajo de los distritos que lideraron el ranking nacional: Río Negro, Neuquén, Ciudad de Buenos Aires, Jujuy y el resto de la provincia de Buenos Aires.

La foto es todavía más contundente cuando se mira el salto en pesos. En apenas un mes, la canasta misionera se encareció $44.963. Fue el segundo mayor aumento absoluto del país, sólo detrás de Río Negro, donde el incremento fue de $62.947. Córdoba completó el podio, con una suba de $42.339.

Provincia Costo del changuito Variación mensual Variación interanual Peso sobre dos salarios
Chaco $912.578 2,0% 31,9% 36,2%
Misiones $912.236 2,9% 31,2% 29,0%
Corrientes $910.454 2,4% 32,9% 37,2%
Formosa $902.719 1,2% 31,8% 34,0%

En la comparación interanual, Misiones acumuló una suba de 31,2%. No está entre las provincias con mayor aumento anual, posición dominada por la Patagonia y por Jujuy, pero el incremento sigue marcando una presión sostenida sobre el consumo cotidiano. En el NEA, Corrientes mostró una suba anual más alta, de 32,9%; Formosa llegó a 31,8%; Chaco a 31,9%; y Misiones quedó apenas por debajo, con el mismo registro que Santa Fe.

El informe también muestra una diferencia relevante dentro del Norte Grande. El changuito misionero resultó más caro que el de Corrientes, Formosa, Tucumán, Entre Ríos, Mendoza, Ciudad de Buenos Aires, Santa Fe, La Rioja y el Conurbano bonaerense. Al mismo tiempo, quedó prácticamente empatado con Chaco y apenas por debajo de San Juan, Catamarca y Jujuy.

A nivel nacional, las canastas más caras se concentraron en la Patagonia. Santa Cruz encabezó el ranking con $1.013.092, seguida por Chubut, Río Negro, Tierra del Fuego y Neuquén. En el otro extremo, las compras más económicas se registraron en el Conurbano bonaerense, Santa Fe y La Rioja, todas por debajo de los $888 mil.

El comportamiento por productos ayuda a explicar parte del movimiento. Analytica detectó subas generalizadas en el aceite de girasol, con incrementos de entre 3% y 5% en casi todas las provincias. También hubo aumentos fuertes en las galletitas de agua, con variaciones de entre 4% y 6% en todo el país. En cambio, los productos cárnicos incluidos en la canasta, como asado y supremas de pollo empaquetadas, no mostraron variaciones significativas en la mayoría de las jurisdicciones. Las hamburguesas tuvieron incrementos leves, con excepciones más marcadas en provincias patagónicas.

Ranking Jurisdicción Costo a fin de mayo
1Santa Cruz$1.013.092
2Chubut$1.001.181
3Río Negro$994.315
4Tierra del Fuego$981.913
5Neuquén$939.213
14Misiones$912.236
ÚltimoConurbano bonaerense$886.730

El dato que suaviza parcialmente el diagnóstico aparece en la relación entre precios y salarios. En Misiones, el changuito representa el 29% de dos salarios promedio registrados. Esa proporción cayó un punto porcentual respecto de mayo del año pasado, lo que indica una mejora relativa del poder adquisitivo formal frente a esta canasta específica.

Pero esa mejora estadística no borra la magnitud del esfuerzo familiar. En una provincia donde buena parte del empleo no se mueve al ritmo del salario registrado promedio, una compra mensual de supermercado por encima de los $912 mil sigue funcionando como termómetro del deterioro cotidiano. La inflación puede mostrar señales de moderación, pero el changuito sigue cerca del millón de pesos y cada salto mensual vuelve a tensar la economía doméstica.

Indicador Dato de Misiones
Costo del changuito a fin de mayo $912.236
Variación mensual 2,9%
Variación interanual 31,2%
Aumento absoluto mensual $44.963
Peso sobre dos salarios promedio 29,0%
Variación interanual del peso sobre salarios -1,0 punto porcentual
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El aguinaldo cambia de destino: pagar deudas desplaza al consumo y el dólar vuelve a consolidarse como refugio

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La desaceleración de la inflación modificó el comportamiento de los hogares, pero no eliminó las tensiones financieras. Un informe de Focus Market muestra que el Sueldo Anual Complementario dejó de destinarse al consumo masivo y hoy se orienta principalmente a cancelar deudas y preservar ahorros en dólares, reflejando una economía más estable, aunque con balances familiares todavía frágiles.

El destino que los argentinos le asignan al aguinaldo funciona como un indicador adelantado del estado de la economía doméstica. Más allá de representar un ingreso extraordinario, el Sueldo Anual Complementario expone cómo evolucionan las prioridades financieras de los hogares frente a variables como la inflación, el poder adquisitivo, las tasas de interés, el endeudamiento y las expectativas sobre el dólar.

Un relevamiento elaborado por Focus Market muestra que, entre 2021 y 2026, el comportamiento de los consumidores acompañó cada etapa del ciclo macroeconómico. Mientras los años de inflación acelerada estuvieron marcados por estrategias defensivas para preservar el valor del dinero, el actual escenario de desaceleración de precios modificó las decisiones de gasto, aunque sin eliminar las restricciones financieras que enfrentan muchas familias.

Para junio de 2026, el informe identifica un cambio significativo: la prioridad dejó de ser el consumo o el adelantamiento de compras y pasó a ser la cancelación de deudas, acompañada por la tradicional compra de dólares como mecanismo de cobertura frente a eventuales episodios de incertidumbre.

Menos inflación, pero más necesidad de recomponer las finanzas familiares

El director de Focus Market, Damián Di Pace, sostiene que la economía argentina atraviesa una etapa de “normalización con cicatrices”. La inflación interanual ronda el 32%, con una acumulada cercana al 12% en la primera mitad del año, muy por debajo de los niveles registrados durante la crisis inflacionaria de años anteriores.

Sin embargo, la estabilización macroeconómica no implica que los hogares hayan recuperado completamente su capacidad de consumo. Las altas tasas de interés que rigieron durante el proceso de ajuste económico incrementaron el endeudamiento mediante tarjetas de crédito y compras en cuotas, mientras que la recuperación del ingreso real todavía resulta insuficiente para muchos sectores.

En ese contexto, el aguinaldo aparece como una herramienta para recomponer balances financieros personales antes que para expandir el consumo. La compra de dólares mantiene, además, su rol histórico como instrumento de preservación de valor frente a la incertidumbre cambiaria.

Del stockeo a la inversión: cómo evolucionó el uso del aguinaldo

El estudio reconstruye el comportamiento de los consumidores durante los últimos seis años y evidencia cómo cada etapa económica modificó las prioridades.

En 2025, cuando la inflación ya había desacelerado hasta ubicarse en torno al 31,5% anual, el aguinaldo comenzó a destinarse en mayor medida a gastos generales y a inversiones en acciones. Ese comportamiento reflejaba una mayor previsibilidad macroeconómica y una recuperación parcial de la confianza, aunque también convivía con el incremento de los costos de servicios y la recomposición de precios relativos.

Durante 2024 predominó una combinación entre compra de dólares e inversiones bursátiles. El cambio de administración nacional, la estabilización financiera y las expectativas positivas sobre los mercados impulsaron una mayor participación de pequeños inversores en activos financieros, sin abandonar la cobertura cambiaria.

La inflación extrema condicionó todas las decisiones entre 2021 y 2023

El contraste resulta mucho más marcado al observar los años de mayor inestabilidad.

En 2023, con una inflación anual superior al 210%, la principal preocupación de las familias fue adelantarse a los aumentos de precios mediante el stockeo en supermercados y la cobertura de gastos básicos. El aguinaldo perdió prácticamente toda capacidad de ahorro o inversión y pasó a cumplir una función de supervivencia financiera.

En 2022, con una inflación cercana al 95% y crecientes expectativas de devaluación, las decisiones se concentraron en la compra de dólares y el abastecimiento de bienes no perecederos, una estrategia clásica frente al deterioro acelerado del peso.

Por su parte, en 2021, todavía bajo el impacto de la pospandemia, el cepo cambiario y una inflación del 50,9%, predominó una estrategia dual entre plazos fijos —que aún ofrecían rendimientos relativamente competitivos— y la compra de dólares como cobertura patrimonial.

El consumo deja de ser el principal destino del ingreso extraordinario

El informe concluye que el comportamiento registrado en 2026 constituye una señal relevante sobre la economía real. Si bien la desaceleración inflacionaria permitió reducir la urgencia de adelantar consumos, el fuerte crecimiento del uso del aguinaldo para cancelar obligaciones financieras evidencia que la mejora macroeconómica todavía no se traduce plenamente en una recuperación del bolsillo de los hogares.

Según Di Pace, la estabilidad de precios modificó el patrón de decisiones económicas, pero la prioridad continúa siendo recomponer la situación financiera antes que expandir el consumo o asumir nuevas inversiones.

En ese sentido, el aguinaldo vuelve a consolidarse como un termómetro del ciclo económico argentino: refleja una economía más ordenada desde el punto de vista macroeconómico, aunque con familias que todavía destinan buena parte de sus ingresos extraordinarios a reparar los desequilibrios acumulados durante los años de mayor inflación.

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El empleo formal volvió a caer en marzo y el comercio marcó su peor nivel en casi dos años

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La recuperación del mercado laboral volvió a mostrar señales de fragilidad durante marzo. Luego de dos meses de relativa estabilidad, el empleo asalariado formal retomó la senda descendente y arrastró también al monotributo, una categoría que hasta ahora había mostrado mayor capacidad de resistencia. Los datos oficiales del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) reflejan que se perdieron 10.728 puestos de trabajo registrados respecto de febrero, mientras que la cantidad de monotributistas disminuyó en 6.322 personas en términos desestacionalizados.

El deterioro del empleo se da en un contexto de reconfiguración del mercado laboral impulsado por el ajuste económico y la desaceleración de distintos sectores productivos. Desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei, el número de empleos asalariados destruidos supera los 300.000, mientras que también desaparecieron 26.448 empresas empleadoras, equivalente al 5,2% del total registrado, según estadísticas de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT).

El economista y especialista en mercado laboral Luis Campos advirtió que la actual fase contractiva comenzó en agosto de 2023 y ya acumula una pérdida de 252.129 trabajadores asalariados, un nivel que se aproxima a la destrucción de empleo registrada durante la crisis de 2018-2019.

En marzo, el sector privado eliminó 7.603 puestos de trabajo (-0,12%), el sector público perdió 2.364 empleos (-0,07%) y el empleo en casas particulares retrocedió en 761 puestos (-0,17%). También continuó la caída entre los trabajadores independientes: los autónomos disminuyeron en 5.275 personas (-1,32%), el monotributo cayó en 6.322 contribuyentes (-0,3%) y el monotributo social volvió a retroceder con una baja de 5.188 inscriptos (-2,1%).

Comercio e industria concentran la mayor destrucción de empleo

Entre las principales actividades económicas, el comercio volvió a consolidarse como uno de los sectores más afectados. Durante marzo perdió 2.147 puestos registrados respecto del mes anterior y acumuló una caída interanual de 24.275 empleos (-1,9%), alcanzando 1.229.599 trabajadores registrados, el nivel más bajo desde julio de 2024.

El dato adquiere especial relevancia porque el comercio continúa siendo el principal empleador privado del país. Junto con la industria manufacturera, el transporte y la intermediación financiera concentró la mayor parte de la destrucción de empleo formal durante el tercer mes del año.

La industria manufacturera también profundizó su deterioro. Perdió 5.043 puestos de trabajo en marzo (-0,5%) y acumula una baja interanual de 47.647 empleos (-4,1%), reflejando las dificultades que aún enfrenta la actividad fabril pese a la desaceleración inflacionaria.

En contrapartida, los sectores considerados ganadores del actual modelo económico —como minería, petróleo y agro— continúan mostrando incrementos porcentuales en el empleo, aunque con escasa incidencia sobre el mercado laboral total. Durante marzo, ambas actividades incorporaron apenas 1.305 nuevos puestos de trabajo.

Según destacó Campos, estos sectores representan apenas el 7% del empleo registrado del país, mientras que las actividades que hoy muestran retrocesos concentran casi la mitad de los trabajadores formales.

La evolución territorial también muestra un comportamiento dispar. Durante marzo, Neuquén, Río Negro, San Juan y La Rioja registraron aumentos en el empleo privado formal, impulsados principalmente por actividades vinculadas a la energía, la minería y algunos proyectos de inversión específicos.

Sin embargo, si se toma como referencia el inicio de la actual administración nacional, únicamente Neuquén y Río Negro conservan un saldo positivo sostenido, con 9.501 y 3.294 puestos adicionales, respectivamente. San Juan logró recuperar en marzo el nivel de empleo que tenía en noviembre de 2023, mientras que el resto de las provincias continúa por debajo de esos registros.

El monotributo pierde dinamismo por primera vez en cinco meses

Uno de los datos más significativos del informe fue la caída del monotributo, que interrumpió una secuencia de cinco meses consecutivos de crecimiento.

En marzo se registraron 6.322 monotributistas menos respecto de febrero, mientras que el conjunto de trabajadores independientes disminuyó en 16.785 personas debido al retroceso simultáneo del monotributo, el trabajo autónomo y el monotributo social.

En términos interanuales, el régimen todavía mantiene un saldo positivo de 75.344 nuevos inscriptos (+2,7%). No obstante, desde el comienzo de la actual gestión nacional el monotributo social perdió 225.527 contribuyentes producto de las recategorizaciones y modificaciones implementadas sobre ese régimen. Si se excluye esta categoría, el universo conformado por monotributistas y autónomos muestra un crecimiento acumulado de 167.356 personas.

Salarios reales mejoran, pero no compensan la debilidad del mercado laboral

En contraste con la evolución del empleo, los salarios registrados continúan mostrando una recuperación en términos reales.

De acuerdo con la Secretaría de Trabajo, la remuneración bruta promedio del sector privado alcanzó en marzo los $2,2 millones, con un incremento interanual del 31,6%, mientras que la remuneración mediana llegó a $1,54 millones, un 28,1% superior a la de un año atrás.

Los datos preliminares de abril también muestran una mejora del poder adquisitivo. El salario medio del empleo registrado privado avanzó 1,3% respecto de marzo y se ubicó por encima del nivel observado a fines de 2023. Sin embargo, la evolución de los salarios negociados en los convenios colectivos continúa rezagada: el salario conformado promedio de los principales convenios apenas creció 0,3% en abril y todavía acumula una pérdida real cercana a seis puntos porcentuales frente a noviembre de 2023.

El panorama que dejan las estadísticas oficiales muestra así una economía donde los ingresos comienzan a recuperarse, pero con un mercado laboral que aún no logra consolidar una etapa de creación sostenida de empleo. La persistente caída del comercio, el retroceso industrial y la desaceleración del trabajo independiente plantean nuevos interrogantes sobre la capacidad de la recuperación económica para traducirse en mayores niveles de ocupación formal.

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Salarios en reestructuración

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Por Juan Luis Bour / FIEL – Tras recuperarse al 4.4% en 2025, en 2026 la economía volverá a crecer muy probablemente entre 2.5 y 3%, pero aun así no será este un año “de despegue” para los salarios formales. En cambio, es un periodo de fuertes modificaciones en salarios relativos. Hay más de un factor para ello, tal como analizamos en la nota editorial de este mes, pero más que proyectar tendencias veamos que nos dicen los datos mismos. El Cuadro 1 ofrece una mirada rápida sobre la evolución salarial y de jubilaciones reciente.

Con base 100 en noviembre de 2023 los datos muestran que los salarios “normales” del sector privado medidos a través del RIPTE, que cayeron durante los primeros meses de la actual gestión, se recuperaron hasta ubicarse 1% arriba del dato base que -para tener en cuenta- estaba 7.5% abajo del promedio móvil de los 12 meses previos. Si la medición es con el IVS, un índice que capta mejor la totalidad de ingresos salariales, el resultado es que a marzo de este 2026 los ingresos reales de los asalariados formales en el sector privado se mantienen por debajo de la base de noviembre (no así si se toma el dato de diciembre, con el “fogonazo” inflacionario de ese mes). Para ambos índices, además, se observa una caída de los ingresos reales en el primer trimestre de este año (última columna).

El resto de los ingresos laborales tiene evolución conocida: caen los salarios públicos respecto de la base, pero se estabilizaron en este primer trimestre de 2026. Los ingresos informales muestran un sostenido ascenso, que ubica el último dato 74% por arriba de noviembre de 2023 y más de 100% real por sobre diciembre de ese año. Este crecimiento acelerado de los ingresos informales responde a varios factores que conviene tener en cuenta. Por un lado, el retraso en la recolección de los datos en el caso de ingresos informales a través de la EPH sobreestima las caídas en términos reales cuando la inflación se acelera y también sobreestima la recuperación cuando la inflación se frena. En segundo lugar, la medición misma de ingresos por declaración de los agentes tiene menor precisión que la que surge de registros, lo que vale para la EPH tanto para ingresos formales como informales, pero la variabilidad mayor de estos últimos ingresos reduce la confiabilidad del dato. En tercer lugar, el empleo en los últimos tres años creció básicamente de la mano de los trabajadores independientes e informales: entre el cuarto trimestre de 2022 y el cuarto de 2025, los puestos de trabajo ocupados totales crecieron 833 mil, pero mientras la cantidad de asalariados registraron no se movió (cayó en 5 mil), todo el aumento fue de no asalariados (673 mil) y de asalariados informales (144 mil). Esta “explosión” de crecimiento básicamente informal determina cambios en la composición de este grupo que pueden haber incidido en la definición de “ingreso medio informal” representativo. O sea que estamos tratando de medir algo que se transforma aceleradamente (respecto del grupo de asalariados formales que se estanca), y por lo tanto las características del grupo (promedio de ingresos en particular) pueden variar.

Con dudas sobre la evolución futura del ingreso medio informal por lo antes anotado, para el resto de ingresos laborales es más clara y menos promisoria. A favor de una recuperación en términos reales jugará una baja persistente de la inflación, dependiendo de su magnitud. Dado que venimos de tasas en torno de 3%, cabe esperar que las variaciones sean al menos neutras cuando la inflación perfore el 2% mensual. En salarios privados formales, la estrategia oficial de homologar acuerdos colectivos con pauta inferior a la inflación seguramente persistirá durante 2026 y 2027, lo que no impide que los salarios efectivos (medidos por IVS y RIPTE) se acerquen o superen en algún mes la tasa de inflación.

Un informe de la Secretaría de Trabajo muestra que, con base en noviembre de 2023, el salario de convenio promedio se ubicaba en marzo 6% por debajo de su base, mientras que el salario promedio del SIPA se encontraba 3% por sobre la base (la variación usando el promedio del SIPA difiere, como se ve, de los datos del Cuadro 1). La diferencia de 9 puntos entre los salarios efectivos y de convenio ha venido creciendo en los últimos 6 meses. Un cuadro elaborado por la misma Secretaría con datos desde diciembre de 2012 muestra que, para el periodo que va hasta fines de 2020, la remuneración de convenio estuvo por encima de la remuneración efectiva promedio (en términos reales, respecto de la base). Desde allí en más, la remuneración de convenio evolucionó por debajo de los salarios efectivos, y esta diferencia se hizo máxima en la actual Administración y en particular en los últimos 6 a 9 meses.

En un ambiente de una economía más abierta y que enfrenta la necesidad de importantes reestructuraciones, la estrategia oficial de evitar la indexación de los salarios de convenio es la más apropiada para preservar el empleo (es decir, para evitar que las empresas que necesitan reestructurar no se vean forzadas por aumentos insostenibles de costos laborales) y facilitar cambios de salarios relativos entre sectores y entre empresas. Es inevitable que esta situación lleve a un crecimiento de la dispersión salarial que ya está ocurriendo en múltiples dimensiones: a nivel sectorial, regional, y también intrasectorial e intraempresa.

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En qué municipios de Misiones crecieron el empleo y el salario

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En un contexto general de caída del empleo privado formal a nivel país y también en Misiones, la dinámica hacia dentro de la misma ha sido heterogénea, de acuerdo con los datos que recientemente difundió la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación respecto a los departamentos en cada provincia. 

Cabe señalar que los datos llegan al mes de septiembre de 2025, debido a que tienen un ritmo de actualización más lento que los totales provinciales. 

Sobre 17 departamentos que tiene Misiones, hay tres que concentran casi el 60% del empleo privado formal: Capital con el 38,9%, Iguazú con el  10,6% y Oberá con el 10,1% del total. Entre los tres totalizan unos 61.158 empleos privados formales hacia septiembre de 2025. 

Más atrás se ubican los departamentos Guaraní (6,3%), Eldorado (6,2%), Leandro N. Alem (4,7%) y Apóstoles (4,4%). 

Luego le siguen Montecarlo y Libertador General San Martín (3,5% en cada caso), San  Ignacio (3,4%), Cainguás (3,0%), General Manuel Belgrano (1,9%) y Candelaria (1,1%). 

Cerrando el ranking, se ubican San Javier y 25 de Mayo (0,8% en cada caso), Concepción  (0,7%) y San Pedro (0,2%).  

Empleo privado formal en Misiones

Por departamento | Septiembre 2025

DepartamentoEmpleos
Capital39.922
Iguazú10.880
Oberá10.356
Guaraní6.491
Eldorado6.396
Leandro N. Alem4.797
Apóstoles4.465
Montecarlo3.606
Libertador General San Martín3.541
San Ignacio3.481
Cainguás3.065
General Manuel Belgrano1.983
Candelaria1.097
San Javier826
25 de Mayo776
Concepción690
San Pedro227
Fuente: Politikon Chaco en base a STEySS.

¿Cómo evolucionó el empleo privado formal durante la era Milei? Para ello, cabe analizar la  variación del empleo entre las puntas; es decir: septiembre 2025 vs. noviembre de 2023, mes  previo al inicio de la actual gestión nacional. En ese contexto, se observa que sobre 17 departamentos de Misiones, doce han mostrado subas del empleo, pero el saldo global provincial aún así fue negativo. Esto se explica por el hecho de que los departamentos con bajas son mayoritariamente los que tienen más volumen de empleo y, por ende, sus caídas arrastraron el resultado general a la baja sin que pueda ser compensado plenamente por los departamentos con alzas que, en su mayoría, son los de menor proporción de empleo.  

Los tres departamentos con los mejores resultados relativos fueron Concepción con un incremento del 25,2%, que le permitió sumar 139 empleos, seguido de General Manuel Belgrano con +25,0% incorporando 397 empleos y San Ignacio con +16,3% sumando 489 empleos. 

Además de estos, San Javier con +12,2% (90 nuevos  empleos) y Guaraní con 10,6% (624 nuevos empleos) también mostraron alzas de doble dígito.  

Más atrás quedaron Leandro N. Alem con +6,6% (+295 empleos), Apóstoles con +5,7% (+239), San Pedro con +5,6% (+12 empleos), Oberá con +4,1% (+407), Cainguás con  +2,7% (+81), Candelaria con +2,3% (+25) y 25 de Mayo con +0,3% (+2 empleos). Así, entre todos los departamentos con subas, lograron sumar 2.800 empleos, altamente traccionado  por Guaraní, San Ignacio y Oberá.  

Empleo privado formal: variación porcentual

Septiembre 2025 vs. noviembre 2023

DepartamentoVariación
Concepción+25,2%
General Manuel Belgrano+25,0%
San Ignacio+16,3%
San Javier+12,2%
Guaraní+10,6%
Leandro N. Alem+6,6%
Apóstoles+5,7%
San Pedro+5,6%
Oberá+4,1%
Cainguás+2,7%
Candelaria+2,3%
25 de Mayo+0,3%
Montecarlo-2,4%
Libertador General San Martín-3,3%
Eldorado-4,8%
Capital-6,4%
Iguazú-11,0%
Fuente: Politikon Chaco en base a STEySS.

Ahora bien, otros cinco departamentos exhibieron caídas del empleo. Estos fueron  Montecarlo con -2,4% (90 empleos menos), Libertador General San Martín con -3,3% (-121  empleos), Eldorado con -4,8% (321 empleos), Capital con -6,4% (-2.730 empleos) e Iguazú  con -11,0% (-1.340 empleos). Entre todos estos, se perdieron un total de 4.602 empleos  en el período analizado de los cuales el 88% de ese total se dieron sólo en los  departamentos Capital e Iguazú

Dado que los departamentos con alzas sumaron 2.800 empleos y los departamentos con bajas perdieron 4.602 empleos, el saldo global fue  negativo en 1.8021.  

1 Aclaración metodológica: el saldo total provincial que surge de la sumatoria de datos por departamentos no coincide con el  dato total provincial informado por SIPA debido a las exclusiones que la STEySS aplica sobre datos departamentales; en el  caso misionero, la exclusión aplicada refiere a empleo correspondiente a los domicilios de explotación de carácter ambulante,  dado que no es posible georeferenciarlos ni imputar de manera precisa el empleo correspondiente a cada departamento.

¿Qué pasó con los salarios? 

El salario referido corresponde a la remuneración bruta declarada por los empleadores en SIPA, incluyendo los componentes remunerativos y no  remunerativos, el diferencial salarial abonado en concepto de licencia vacacional. Es decir, es la remuneración bruta por todo concepto. 

A septiembre 2025, el departamento misionero con el salario promedio más alto fue Iguazú  con $ 1.385.883, seguido por Leandro N. Alem con $ 1.333.757. Montecarlo completa el  podio con $ 1.288.078. El departamento Capital, por su parte, se ubica sexto con $ 1.174.839. En el extremo opuesto, los tres departamentos con los menores salarios promedios son San Ignacio con $879.501, San Javier con $788.308 y San Pedro con $787.301.  

Empleo privado formal: variación absoluta

Cantidad de empleos ganados o perdidos | Septiembre 2025 vs. noviembre 2023

DepartamentoEmpleos
Guaraní+624
San Ignacio+489
Oberá+407
General Manuel Belgrano+397
Leandro N. Alem+295
Apóstoles+239
Concepción+139
San Javier+90
Cainguás+81
Candelaria+25
San Pedro+12
25 de Mayo+2
Montecarlo-90
Libertador General San Martín-121
Eldorado-321
Iguazú-1.340
Capital-2.730
Fuente: Politikon Chaco en base a STEySS.

En términos de variación relativa, tomando septiembre 2025 vs. noviembre de 2023, el salario cae en la mayoría de los departamentos. Solo hay alzas en seis de ellos encabezadas por Leandro N. Alem (+6,3% real), Eldorado (+5,2%) e Iguazú (+5,0%) y seguidos por  Candelaria (+3,5%), 25 de Mayo (+2,0%) y Apóstoles (+1,3%).  

Por el contrario, los otros once departamentos exhiben caídas salariales; entre ellos, los  más leves se vieron en Montecarlo (-0,8%), Cainguás (-2,3%) y Oberá (-2,3%) mientras que  los descensos más fuertes estuvieron en Guaraní (-7,0%), San Javier (-7,5%) y San Ignacio  (-9,6%). 

Salario promedio bruto del sector privado formal

Por departamento | Septiembre 2025

DepartamentoSalario promedio
Iguazú$1.385.883
Leandro N. Alem$1.333.757
Montecarlo$1.288.078
Libertador General San Martín$1.254.098
Eldorado$1.234.591
Capital$1.174.839
25 de Mayo$1.150.216
Candelaria$1.040.202
Cainguás$1.014.327
Apóstoles$993.839
Oberá$987.739
General Manuel Belgrano$925.767
Guaraní$906.647
Concepción$881.134
San Ignacio$879.501
San Javier$788.308
San Pedro$787.301
Fuente: Politikon Chaco en base a STEySS.

Desempeño comparado de los departamentos capitales del NEA 

Los departamentos capitales de la región del NEA mostraron en términos generales resultados negativos en esta comparación. 

En lo que respecto al empleo, el departamento  Capital de Corrientes fue el único que logró mejoras, incrementándose levemente en 0,8%, lo que le permitió incorporar 303 empleos en el período analizado. A su vez, los  departamentos capitales de Misiones (Capital), Formosa (Formosa) y Chaco (San  Fernando) exhibieron caídas pero en diferente magnitud: la misionera fue la más leve con -6,4%, seguida luego por la formoseña con -7,9% y la más fuerte se dio en la chaqueña con -9,7%.  

Sin embargo, al medir la evolución del salario, todos los departamentos capitales del NEA  exhibieron caídas: la más leve fue la chaqueña con -2,3%, seguida por la de Misiones con -3,9%, la formoseña con -4,6% y la de Corrientes tuvo la mayor baja con -4,8.

Salario privado formal: variación real

Septiembre 2025 vs. noviembre 2023

DepartamentoVariación real
Leandro N. Alem+6,3%
Eldorado+5,2%
Iguazú+5,0%
Candelaria+3,5%
25 de Mayo+2,0%
Apóstoles+1,3%
Montecarlo-0,8%
Cainguás-2,3%
Oberá-2,3%
General Manuel Belgrano-2,7%
Libertador General San Martín-3,8%
San Pedro-3,8%
Capital-3,9%
Concepción-3,9%
Guaraní-7,0%
San Javier-7,5%
San Ignacio-9,6%
Fuente: Politikon Chaco en base a STEySS.
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