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El factor tiempo

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Veinticuatro días después de que se conociera el primer caso en la Argentina, Misiones registró su primer paciente infectado con coronavirus. Un paciente de 71 años que vino de España y que, según la información oficial, cumplió con las normas de aislamiento hasta que fue diagnosticado e internado. 

Este sábado se confirmó el segundo paciente, pero la provincia sigue siendo estando en el ránking inferior de casos reportados, pese a la porosa frontera y a la crítica situación sanitaria generada en Puerto Iguazú, donde se agolparon irresponsables viajeros que eligieron pasear en el exterior en medio de la pandemia. 

Hasta hace pocas horas hubo repatriados en colectivos y aviones sanitarios y el intendente local terminó con una causa judicial por bloquear la frontera. Pero allí germinó el segundo contagio. 

Durante todos estos días Misiones no perdió tiempo. Ganó horas vitales con la suspensión anticipada de las clases, las licencias para mayores de 60 años o personas en grupos de riesgo, el cierre de atractivos naturales y el bloqueo de fronteras. Las decisiones tomadas a tiempo por el gobernador Oscar Herrera Ahuad, permiten a la provincia esperar fortalecida los momentos críticos de la pandemia. 

En estas semanas, se compraron insumos, se trabajó en sinergia con el sector privado, al que se incluso se le dieron elementos para atender la demanda creciente, se analizaron variables sobre el efecto en la economía y se prepararon los escenarios para recibir después a los pacientes más afectados. 

Las proyecciones obligan a prepararse para no lamentar después, por eso la insistencia en cumplir con el aislamiento social como mejor mecanismo de defensa ante un enemigo invisible y hasta ahora todopoderoso. 

Para el 17 de mayo se espera el pico de infectados en la Argentina, con 253.372 pacientes, de los cuales 34.965 serán casos severos y 11.908 críticos. Para entonces se calcula que habrá 2.805 muertes.  

Hay otras proyecciones más severas: al 1 de mayo, el economista Darío Díaz calculó 1.285.645 contagios. La matemática es ciencia dura: para el 26 de marzo había estimado 572 casos y se confirmaron 589.

Para atender a ese flujo de pacientes en todo el país harían falta entre 2.142 y 3.212 camas de terapia intensiva durante mayo. En proporción, Misiones tiene en el ámbito público y privado unas 3.500 camas en total. Apenas el diez por ciento son de terapia intensiva. Por eso resulta trascendental la organización y la sinergia público privada. No hay que asustarse de los centros deportivos llenos de camas, sino aplaudir que se están adaptando a tiempo. Allí irán a parar los casos más leves pero que de todas maneras deban estar aislados de sus familias para evitar más contagios. 

La planificación previa, el sólido sistema de salud, que cuenta este año con casi 19 mil millones de pesos de presupuesto, la infraestructura sanitaria que se despliega por toda la provincia son méritos acumuldados durante los últimos 17 años que permiten hoy esperar la crisis sin dejar de atender las otras demandas de la sociedad. La preocupación prioritaria es la economía y cómo resolver la ecuación de aislamiento y necesidad de producir. “Lo más importante es salvar la vida, no sabemos cuánto va a durar esto”, definió el Gobernador.

En paralelo al frente principal, sin embargo, se están atendiendo las otras demandas. El secretario de Hacienda, Adolfo Safrán es el encargado de analizar variables y números de lo que será necesario para inyectar a la economía. En reuniones virtuales con la Confederación Económica de Misiones y la Cámara de Comercio se analizaron escenarios fiscales, inyección de créditos a tasas bajas para sueldos o aguinaldos y la continuidad de programas como el Ahora Misiones, que resultó fundamental para sostener el consumo en Misiones mientras en el resto del país se derrumbaba la actividad económica en la segunda mitad del Gobierno de la alianza macrista. No es casual que Posadas haya sido el aglomerado urbano con menor desocupación del país al cierre de 2019, con un mínimo 2,9 por ciento, que se combina con una creciente demanda de empleo -14,5% de los ocupados busca un segundo trabajo- y una subocupación de 12,5 por ciento.

“Analizamos medidas aplicadas por Nación y evaluaremos las posibilidades presupuestarias del gobierno provincial para alivianar el impacto económico que tendrán las Pymes. Tener una administración transparente, en la provincia nos permite continuar haciendo todo lo posible para acompañar a los sectores más golpeados durante la crisis”, expuso Safrán en su cuenta de Twitter. 

Alejandro Haene, presidente de la CEM, precisó que la provincia analizará los pedidos. “Solicitamos que se abra una línea de crédito a través del Fondo de Crédito para pagar los aguinaldos”. 

Ampliar el programa Ahora Misiones, para cuando se concluya con el aislamiento, con ampliación del monto de compra y de tope de reintegro para potenciar a los sectores comerciales que se vieron perjudicados es otra de las coincidencias. 

El modelo económico en Misiones se mantuvo firme en todos estos años, con una herramienta vital que en otros lados fue despreciada: el Estado. El presidente de la Legislatura y conductor de la Renovación, Carlos Rovira, propone la misma fórmula para salir del mal momento. “La única forma de salir de esta crisis es con recetas keynesianas que fomenten el incentivo y el consumo. El Estado debe actuar cubriendo todo tipo de déficit para salir adelante”, afirmó el ex gobernador que lidera el comité de emergencia provincial.

Incluso, recomendó que el presidente Alberto Fernández tome el mismo camino para atender la crisis sanitaria y también la recesión heredada. “El Banco Central debe emitir sin miedo para alivianar a las empresas y a los asalariados el impacto de esta crisis. Se debe compensar al privado pero también la caída de la coparticipación de las provincias y los municipios, que son los que tienen el contacto diario con las personas”, explicó.

Misiones tiene convenios con China, Corea y Francia. Según trascendió, Rovira se contactó con el doctor Didier Raoult, investigador de un enorme prestigio internacional conocido por sus estudios sobre virus emergentes, cuyos descubrimientos le valieron incluso que existan dos bacterias infecciosas con su nombre: Raoultella planticola y Rickettsia raoultii. Raoult, al frente del Instituto hospital-universitario Mediterráneo de Infección de Marsella (IHU), asegura que hay un antídoto económico y sencillo contra el Covid-19, basado en la cloroquina. El Ministerio de Salud de Francia autorizó su uso en pacientes internados y Misiones está trabajando con esa recomendación con el paciente que dio positivo y está internado en Posadas. 

Obviamente, la crisis económica pasó a un segundo plano en medio de la pandemia y hasta el FMI parece estar dispuesto a flexibilizar condiciones globales en medio de una recesión que se avecina para todo el planeta. Pero las recetas ortodoxas solo son vociferadas por los fanáticos. Estados Unidos diseñó un paquete de ayuda de casi dos billones de dólares presentado recientemente por el presidente Donald Trump. Calificado como el paquete económico más grande de la historia estadounidense, el acuerdo busca estimular la economía de empresas y ciudadanos e intenta contener los estragos económicos de la pandemia. 

Argentina no tiene para tanto, pero Fernández también prioriza la atención de la salud y en segunda instancia, la economía local. La negociación con los acreedores es hoy un problema tangencial. Ya presentó varias medidas para los sectores más vulnerables y las escalas más bajas de la economía formal –43.807 recibirían un subsidio de 10 mil pesos-. Las empresas más grandes también reclaman medidas como exención de aportes patronales y fondos para salarios que no se pudieron recaudar en el largo mes de marzo en medio de una cuarentena que seguramente no se terminará el martes. 

La sociedad argentina, aunque remolona para cumplir con la cuarentena obligatoria, avala las decisiones tomadas por el Presidente.

“Sin dudas, la circulación del coronavirus en el país acapara todas las preocupaciones entre los argentinos, liderando, especialmente, en cuanto al temor a las consecuencias económicas negativas. Se posiciona incluso por encima de los efectos de la inflación (con mayor destaque entre votantes de Juntos por el Cambio) y de las repercusiones en la salud. Ocho de cada 10 mencionan haberse visto afectados en algún aspecto por la propagación del

Coronavirus y la consecuente imposición de la cuarentena”, señala una encuesta de la consultora Berensztein.

“La emergencia sanitaria vivida en el país, junto con las consecuentes medidas para frenar el avance del Coronavirus tomadas por el primer mandatario, Alberto Fernández, han impactado notablemente en su imagen positiva, al registrarse un incremento respecto al mes anterior. Hoy el 61 por ciento lo evalúa positivamente, diez puntos porcentuales por encima de febrero”, detalla el informe. 

Una encuesta fresca de la consultora Zurban Córdoba señala que el 94,8 por ciento de los entrevistados pone a la salud por encima de la economía y el 91,7, coincide en que el Estado debe intervenir en el sistema sanitario. La encuestadora Clivajes sostiene que el 52,2 por ciento confía en la rapidez con la que reaccionó el Gobierno. Según Zurbán Córdoba, la aprobación respecto a cómo actuó con la crisis del coronavirus, asciende al 97 por ciento.

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