El Gobierno reestructura el Banco Nacional de Datos Genéticos y redefine su supervisión bajo la Jefatura de Gabinete
El Gobierno reestructura el Banco Nacional de Datos Genéticos y redefine el control de organismos científicos y tecnológicos
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En un movimiento institucional clave, el presidente Javier Milei firmó el Decreto 583/2025, publicado este 18 de agosto en el Boletín Oficial, que redefine la estructura del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) y ajusta el organigrama de la Jefatura de Gabinete de Ministros. La medida implica cambios en los objetivos de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, consolidando el rol del Estado en la supervisión de organismos estratégicos como CONICET, CONAE, ENACOM, ARSAT y el propio BNDG.
El BNDG fue creado en 1987 por la Ley 23.511 para esclarecer casos de filiación mediante información genética, siendo central en la identificación de hijos de desaparecidos durante la dictadura militar. Posteriormente, la Ley 26.548 le otorgó autonomía y autarquía, funcionando bajo la órbita del Ministerio de Ciencia.
Con el tiempo, su estructura administrativa fue modificada: en 2013 el Decreto 38 estableció jerarquías salariales y cargos, y en 2022 una Decisión Administrativa aprobó una organización de primer y segundo nivel operativo. Finalmente, el Decreto 351/2025 lo transformó en organismo desconcentrado dependiente de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología de la Jefatura de Gabinete.
El nuevo decreto avanza un paso más en ese rediseño, estableciendo que la Jefatura de Gabinete asumirá la supervisión directa del BNDG, bajo un esquema de resguardo de la inviolabilidad, integridad y confidencialidad de la información genética que procesa.
Cambios en el organigrama y nuevas funciones
El Decreto 583/2025 establece modificaciones concretas en el Decreto 50/2019, norma marco que define la estructura de la Administración Pública Nacional:
- Objetivos redefinidos: el Objetivo 40 de la Secretaría de Innovación se ajusta para ejercer control sobre ENACOM, ANPIDTI, CONICET y CONAE. Se incorpora el Objetivo 41, que establece explícitamente la supervisión del BNDG.
- Estructura organizativa: se aprueba un nuevo esquema de primer y segundo nivel operativo del BNDG. Según los anexos, contará con áreas como la Dirección de Laboratorio Forense, de Investigación y Desarrollo y de Antropología Forense.
- Ámbitos jurisdiccionales: se actualiza el Anexo III del Decreto 50/2019, incorporando formalmente al BNDG como organismo desconcentrado bajo la Jefatura de Gabinete.
- Reestructuración de cargos: se derogan disposiciones previas (artículo 22 del Decreto 38/2013 y artículos de la Decisión Administrativa 557/22) y se homologan nuevas funciones ejecutivas en el marco del convenio SINEP (Decreto 2098/2008).
- Facultades: el Jefe de Gabinete queda habilitado para introducir modificaciones en la estructura sin incrementar partidas presupuestarias ni unidades organizativas.
El decreto justifica la medida en la necesidad de “asegurar la sostenibilidad operativa y el adecuado cumplimiento de los fines específicos del BNDG, sin afectar su autonomía técnica”.
La Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, liderada por Darío Leandro Genua, fue la encargada de elevar la propuesta. La iniciativa contó con la intervención de la Dirección Nacional de Diseño Organizacional, la Oficina Nacional de Presupuesto y los equipos jurídicos correspondientes.
La firma del decreto lleva la rúbrica de Javier Milei y del ministro del Interior, Guillermo Francos, consolidando así un rediseño institucional que articula política científica, derechos humanos y gestión administrativa.
El cambio se inscribe en la estrategia del Gobierno de racionalización del Estado y búsqueda de mayor control político sobre organismos descentralizados. Para algunos analistas, puede interpretarse como un fortalecimiento del poder de la Jefatura de Gabinete, que asume un rol de tutela sobre organismos científicos y de innovación considerados estratégicos para la soberanía tecnológica y la memoria histórica.
En el plano político, el decreto puede generar debate en organismos de derechos humanos, que históricamente defendieron la autonomía del BNDG. Sin embargo, el Ejecutivo remarca que la medida no afecta su autonomía técnica y que busca garantizar mayor eficiencia administrativa y trazabilidad presupuestaria.
El rediseño del BNDG plantea un escenario donde el control político y la supervisión administrativa se centralizan en la Jefatura de Gabinete, lo que podría derivar en:
- Mayor coordinación interinstitucional entre organismos científicos, de comunicación y tecnológicos.
- Tensiones políticas con sectores que interpretan la medida como un retroceso en la autonomía institucional del BNDG.
- Optimización de recursos si la nueva estructura permite reducir superposiciones y acelerar procesos.
- Desafíos de legitimidad, especialmente en lo relativo a la confianza pública en la confidencialidad de la información genética.
La entrada en vigencia del decreto es inmediata: rige desde el 14 de agosto de 2025, fecha de su publicación en el Boletín Oficial.
