El índice UCA de la pobreza pasó de 27% en 2015 al 31,3% en 2018

En la misma semana en que se conocerán los datos de pobreza oficiales, el habitual informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), esta vez titulado “Enfoque de pobreza multidimensional basado en derechos”, reveló que el 31,3% de la población urbana argentina se encuentra en la pobreza. De esta forma, los porcentajes son los más altos desde que comenzó el estudio, en 2010, en indicadores tales como vivienda, alimentación, educación, salud, trabajo y servicios básicos.
Los resultados tienen que ver con todo el año 2018, y considera que las condiciones, en general, empeoraron en relación a 2017, cuando la cifra estaba en 26,6%.
La pobreza estructural, relacionada a tres o más carencias básicas, se encontró durante el año pasado en un 18,6%, aumentando 2% en comparación con 2017, en lo que la institución considera una “tendencia hacia un agravamiento” de estas condiciones.
En esta nueva entrega, el relevamiento no sólo tuvo en cuenta el ingreso familiar del hogar y los valores de la canasta básica, sino que también puso el ojo en otras aristas, para revelar datos de la llamada pobreza multidimensional.
Unas 12.700.000 personas son las afectadas por este indicador actualmente, sin contar las zonas rurales del país. Según la UCA, además, un 7,9% de los ciudadanos vive con inseguridad alimentaria severa, mientras que el 28,2 por ciento tiene profundas carencias de atención médica, medicinas y alimentos.
Según la UCA, los casos de depresión y ansiedad se duplican en personas pobres.
Por otra parte, en cuanto a desempleo e inseguridad social, los números empeoraron: del 33,5% de 2017 al 34,3% de 2018. Asimismo, el 27% de los argentinos reside en casas precarias o en condiciones de hacinamiento con escaso higiene sanitario.
En el conurbano bonaerense es en donde más se agravaron estas variables, ya que la pobreza multidimensional estuvo en 34,9% en 2017, y en el último año superó el 41%. En Capital Federal el mismo ítem pasó del 7% al 8,6%. En el mismo sentido, pero en el ámbito laboral, el sector medio no profesional pasó de números del 55,6% al 59,8%.

Según el informe de la UCA, en la población del conurbano bonaerense es donde más se profundizaron los incrementos de la pobreza multidimensional, donde se pasó del 34,9% en el 2017 al 41,1% en el 2018. En tanto, en la gente que vive en otras áreas metropolitanas pasó del 21,9% al 26,1% mientras que en la Ciudad de Buenos Aires el incremento de la pobreza multidimensional fue más leve de un año al otro: se pasó del 7% al 8,6%.

 

La pobreza multidimensional en la población de la Argentina aumentó sustancialmente desde el 2012 (24,4%) pasando por el 27% en el 2015 al 31,3% del cuatro trimestre del año pasado.

 

En los sectores medios no profesionales es donde más pegó la crisis socioeconómica. Se pasó de una pobreza multidimensional en el 2017 de 55,6% a 59,8% en 2018. Y entre los obreros integrados, del 32,7% al 39,2%. No obstante, hay un núcleo duro del 54,3% de los hogares de trabajadores marginales que se mantienen en el tiempo desde el 2010 a la fecha.

Hay indicadores de pobreza multidimensional que reflejaron una leve mejora en la calidad de vida de la gente. Por ejemplo, la población sin servicios básicos (cloacas, agua corriente y energía) se redujo del 37,7% al 34% en el 2018. En tanto que la población con vivienda precaria disminuyó levemente del 17,4% en el 2017 al 16,8% en el 2018.

 

En este sentido, el informe de la UCA pudo determinar que en el 2018 se registró el 62,6% de los hogares con una carencia, el 41,9% con al menos dos carencias y el 26,1% con tres o más carencias.

 

“La pobreza es mucho más amplia que la sola falta de ingresos y, por lo tanto, no puede ser medida por un solo indicador. Significa no solo insuficientes ingresos corrientes. Ser pobre multidimensional significa estar sometido a privaciones y exclusiones sociales que no se limitan al nivel de ingresos”, explicó Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social, y agregó que el nuevo informe muestra “un agravamiento de la pobreza estructural y una ampliación de la brecha de desigualdad”.
Por último, el encargado del estudio sostuvo: “La pobreza multidimensional por derechos sociales e ingresos ha experimentado un fuerte crecimiento en el actual contexto inflacionario y de estancamiento. El aumento se debe fundamentalmente a la caída en la pobreza por ingresos, por caída del salario, pérdida de empleo y mayor precarización laboral”.

El informe de la UCA afirma que “la pobreza es mucho más amplia que la sola falta de ingresos y que tanto la pobreza como las condiciones de vida que experimentan las personas y los hogares no pueden ser medidas por un solo indicador”. Asimismo, evalúa que no son pocos los actores sociales que denuncian que las exclusiones sociales incluyen privaciones en distintas dimensiones, tales como: educación, salud, vivienda, empleo, empoderamiento, discriminación, seguridad personal, y muchas otras que difícilmente pueden ser identificadas por el nivel de ingresos.

La encuesta de la UCA mide los conglomerados urbanos con 80.000 habitantes o más de la Argentina; el universo son hogares con población de 18 años o más, mientras que el tamaño de la muestra es de aproximadamente 5.800 casos por año. El dominio de la muestra es de aglomeraciones urbanas agrupadas en tres grandes áreas según tamaño de las mismas: 1) Gran Buenos Aires: Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Conurbano Bonaerense (30 partidos de Zona Norte, Zona Oeste y Zona Sur); 2) Otras Áreas Metropolitanas como el Gran Rosario, Gran Córdoba, San Miguel de Tucumán y Tafí Viejo, y Gran Mendoza; y 3) Resto urbano: Mar del Plata, Gran Salta, Gran Paraná, Gran Resistencia, Gran San Juan, Neuquén-Plottier-Cipoletti, Zárate, La Rioja, Goya, San Rafael, Comodoro Rivadavia y Ushuaia-Río Grande.

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