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En diciembre se registró la inflación más alta de 2017

La inflación nacional rozó 25% en 2017, según informó hoy el INDEC. La consultora Ecolatina realizó el siguiente informe sobre la inflación del mes de diciembre y las proyecciones para el 2018.

  • Los aumentos tarifarios impulsaron la inflación en diciembre: el IPC Nacional trepó 3,1% registrando la mayor alza mensual de todo 2017. Los precios Regulados lideraron la suba (+9,1%) y el IPC Núcleo se aceleró respecto de los últimos meses (subió 1,7%).
  • El año pasado la inflación a nivel Nacional cerró en 24,8%, casi 12 p.p. por debajo de la proxi estimada por el BCRA para 2016 (36,6%). Sin embargo, la inflación de 2017 no perforó la velocidad crucero de los últimos diez años (en torno al 25% promedio anual).
  • El escenario más probable para 2018 es que la inflación Nacional roce 20%. Esto implica el tercer incumplimiento consecutivo de la meta, pero también que el proceso de desinflación continuaría: la suba de precios del año sería la menor desde 2009.

El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) informó que la inflación nacional fue de 3,1% en el mes de diciembre, la mayor variación mensual de todo el año. En consecuencia, la inflación alcanzó 24,8% el año pasado, 7,8 p.p. por encima de la banda
superior de la meta del Banco Central (12-17% para 2017).

Detrás del salto registrado en diciembre se encuentran los fuertes aumentos tarifarios. Las subas a nivel nacional del 30-40% en las tarifas de gas y electricidad, respectivamente, junto a los incrementos de 6% en los servicios de medicina prepaga y de 5% en los combustibles se combinaron para que los precios Regulados crezcan 9,1% en el mes, aportando casi 2 p.p. a la inflación de diciembre.

Asimismo, en diciembre también se observó un alza del 1,7% del IPC Núcleo (bienes y servicios cuyos precios no están regulados ni poseen algún comportamiento estacional), y explicando 1 p.p. de la inflación del mes. La inflación núcleo (variable clave para el BCRA
a la hora de definir su política de tasa de interés), se aceleró respecto del promedio de los cuatro meses previos (+1,4%), lo que podría demostrar una reacción de los formadores de precios ante el corrimiento del dólar (+8,0% promedio mensual).

Por último, los precios de bienes y servicios Estacionales prácticamente no se movieron: registraron un alza de apenas 0,3% en el último mes del año evitando una mayor inflación.

La desagregación del IPC Nacional en seis regiones permite observar que la inflación en diciembre fue aún mayor en el Gran Buenos Aires: el Nivel General creció 3,4% la mayor variación desde junio de 2016. Sin embargo, a pesar de que la mayoría de los usuarios
sufrieron incrementos promedio de 45% en la tarifa de gas y de 38% en la tarifa de electricidad, por encima de las subas en el resto del país, los precios regulados crecieron 8,9% (-0,2 p.p. que a nivel nacional). Esto demuestra que el factor detrás de la aceleración en este ámbito geográfico fue la aceleración del IPC Núcleo, que creció 2,0% en el mes, exhibiendo también un incremento superior al promedio de los últimos tres meses (+1,4%).

La elevada inflación registrada en diciembre (3,1%) muestra que el proceso de desinflación aún no está consolidado: en los meses que hay ajuste de tarifas de servicios públicos (para bajar los subsidios económicos) la suba de precios se acelera. Lo notable del caso, es que en el últimos mes del año sufrimos más inflación (3,1%) que Brasil a lo largo de todo el 2017 (+2,95%). En la próxima sección analizaremos de forma general los principales drivers de la inflación observada durante el año pasado.

Determinantes de la inflación en 2017

Como se mencionó, la inflación del año pasado cerró en 24,8% a nivel nacional. Dado que el IPC Nacional elaborado por el BCRA (con datos provinciales y del GBA a partir de abril de 2016) alcanzó 36,6% en 2016, esto implica que la inflación se redujo casi 12 p.p. el año pasado. Sin embargo, la suba de precios se ubicó en el promedio de los últimos diez años.

A lo largo del país aparecen algunas heterogeneidades: la región Cuyo fue la que registró una mayor inflación en 2017 (+25,5%), seguida por el GBA y la región Pampeana (ambas con 25,0%). Mientras, que los incrementos fueron menores en la región Noroeste
(+24,3%) y en la región Patagónica (+23,5%), siendo el Noreste la zona que exhibió la menor suba de precios (+22,3%).

El principal driver que impulsó la inflación el año pasado en las diversas regiones del el país (el factor común) fue el alza de los precios de los bienes y servicios Regulados. Pese a que 2017 fue un año electoral, el Ejecutivo prosiguió con la gradual corrección del
atraso tarifario heredado: los precios de bienes y servicios Regulados registraron a nivel nacional, un incremento de 38,7%. Dicha alza es sensiblemente menor a la registrada en 2016, pero claramente superior al resto de las variables nominales de la economía, ya
que el año pasado el tipo de cambio oficial trepó menos de 20% y el alza salarial no superó el 30%.

A nivel nacional, los mayores aumentos de precios Regulados se registraron en los servicios de electricidad y gas, y en menor medida en el servicio de agua, en el precio del combustible y en el costo de la medicina prepaga. Además, en el interior del país se suscitaron aumentos en el costo del transporte público, especialmente durante el primer semestre del 2017. Estos aumentos posicionaron a Vivienda, Agua, Electricidad y otros combustibles (+55,6%) como el capítulo que registró una mayor variación en el año.

Los otros capítulos que exhibieron importantes subas a nivel Nacional fueron Comunicaciones (+34,1%), Educación (+31,5%) y Salud (+27,8%). A su vez, Alimentos y bebidas no alcohólicas, el capítulo más importante dentro de la estructura del IPC, registró un alza de 20,4% en 2017. Nuestros relevamientos (PIC GBA Ecolatina) muestran que los mayores incrementos se dieron en lácteos, café, azúcar, dulces, frutas y verduras.

Mientras que la categoría Regulados trepó casi 40% en 2017, el alza del resto de los precios apenas superó el 20%. Por caso, el año pasado los precios de los bienes y servicios Estacionales crecieron 21,5% y el IPC Núcleo (precios de bienes servicios que no son estacionales ni regulados) acumuló un alza de 21,1% (3,3 y 3,7 p.p. por debajo del Nivel General respectivamente). Esto significa que aún excluyendo los precios regulados, el alza de precios superó en más 4 p.p. la meta superior del BCRA mencionada.

La diferencia entre la inflación núcleo y la meta del 17% puede explicarse porque los aumentos salariales vía paritarias se ubicaron muy por encima de dicha meta (en parte por la recomposición del salario real tras la dura caída observada en 2016).

En cambio, el precio del tipo de cambio oficial (sobretodo durante el primer semestre del año pasado) sirvió como ancla para contener la suba de precios de bienes y servicios transables (aquellos que se comercian internacionalmente). No es casualidad, que en un contexto de mayor atraso cambiario el precio de los alimentos haya subido menos que el resto. Esto ayuda a morigerar el flagelo de la pobreza extrema de corto plazo pero complica las perspectivas económicas de mediano plazo (no hay rentabilidad en el sector
transable).

La inflación va a bajar en 2018 pero poco 

En los últimos días del 2017, el equipo económico (junto al Jefe de Gabinete), anunció un relajamiento de las metas de inflación para 2018-2020. El objetivo para este año se fijó en 15%, para 2019 se pautó 10% y en adelante un 5% anual. Esta revisión de las metas
muestra una mayor conciencia por parte del gobierno de las características del actual proceso inflacionario, reconociendo que el atraso de precios relativos (tarifas y tipo de cambio) y la elevada inercia requieren un mayor gradualismo para bajar la inflación.

Sin embargo, la política monetaria menos agresiva que se desprende del alineamiento junto con fuertes aumentos de precios concentrados en el verano elevó las expectativas inflacionarias para el 2018. Es probable que el alza acotada del tipo de cambio y la aún elevada tasa de interés real ayuden a sostener el proceso de desinflación, pero el cumplimiento de la meta ampliada luce comprometido producto de la fuerte corrección tarifaria necesaria bajar subsidios y cumplir con la meta fiscal del 2018.

De hecho, prevemos que los precios regulados crezcan más del 30% en nuestro país, más que duplicando la meta de inflación del 2018. El alza será aún mayor en el área metropolitana de Buenos Aires producto del descongelamiento de las tarifas de transporte
público, que no subieron en 2017. Por los anuncios ya realizados es probable que la inflación acumulada en el primer cuatrimestre ronde el 7,5% (la mitad de la nueva meta) lo que impactará en las principales negociaciones paritarias. La voluntad del gobierno es
lograr incrementos salariales alrededor del 15%, pero los sindicatos pugnarán aumentos en torno al 20% para mantener el poder adquisitivo producto del continuo desvío de las metas.

Ante la continuidad del desmantelamiento del atraso tarifario y la imposibilidad de profundizar el atraso cambiario (por el creciente déficit externo) el éxito del cumplimiento de la meta dependerá de la capacidad del gobierno de contener los aumentos salariales.
En síntesis, el escenario más probable es que la inflación a nivel nacional roce el 20% durante 2018. Esto implica el tercer incumplimiento de la meta comprometida y que encima fue recientemente modificada. No obstante, la suba de precios seguiría moderándose y se ubicaría por debajo del 20%, algo que no sucedía desde 2009.

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