En Misiones se reactiva el empleo privado y baja el empleo público

Uno de los temas que predominaron en la agenda pública de los últimos años tiene que ver con el tamaño del estado en sus niveles de gobierno, y al referirnos a “tamaño”, uno de los aspectos preponderantes de análisis tiene que ver con la cantidad de trabajadores públicos que tienen no solo la administración provincial, sino también las provincias. 

Desde inicios de los 2000, y acelerándose aún desde 2010, las provincias argentinas notaron que el mercado laboral privado formal no podía absorber toda la mano de obra disponible que existía, y, por ende, las provincias empezaron a actuar como empleadores. A esto, se le sumaba el hecho de que, históricamente, en provincias más pequeñas y con desarrollo, el empleo público era el más cotizado, no solo por estabilidad, sino incluso también por cuestiones de salarios. 

La combinación de esos factores, y otros que se fueron dando en el camino (entre ellos, la “mano de obra política”) hicieron que lleguemos a estos tiempos con muchas provincias con “exceso” de personal, implicando eso un fuerte peso para el estado en términos de erogaciones. 

Vamos a los datos: elaboramos un ranking de provincias que mide la cantidad de trabajadores públicos provinciales cada 100 asalariados privados registrados. Para esto se considera solo los empleados que pertenecen a la planta de la provincia, y no incluye ni a trabajadores municipales y a los agentes públicos nacionales con asiento en las provincias, por la falta de disponibilidad de datos. 

Los resultados muestran que hay cinco provincias que tienen un desfase notorio: tienen más empleados públicos que privados, y otras que están casi a la par. 

Catamarca lidera de manera cómoda el ranking: tiene 238 empleados públicos provinciales cada 100 asalariados registrados en el sector privado; le sigue Formosa con 183, La Rioja con 140, Santiago del Estero con 131 y el Chaco con 119. 

No llama la atención el hecho de que todas las provincias mencionadas forman parte del Norte Grande argentino: esta es la región donde más se hizo (y hace) evidente el enorme peso del estado en términos de empleabilidad, que se da por un mix de falta de oferta privada, la cuestión aspiracional mencionada previamente, y el factor político.

Las posiciones número 6 y 7 también pertenecen a provincias del norte (Corrientes y Jujuy con 99 y 78 empleados públicos cada 100 privados, respectivamente), por lo que el norte acapara los primeros siete lugares del ranking.  

¿Qué ocurre en Misiones? Se ubica en el puesto 14 sobre las 24 jurisdicciones, con una proporción de 59 empleados públicos provinciales cada 100 asalariados privados formales. Dentro del Norte Grande, se ubica octava, solo por encima de Tucumán (57 cada 100) y Salta (54 cada 100).

Esto marca, a priori, dos cuestiones importantes: el peso laboral del estado provincial es mucho más bajo que otras de la región, y ello implica a su vez menos presión sobre el gasto salarial; y por el otro, que existe un mercado privado que, si bien sufrió vaivenes propios de pandemia, es aún robusto. 

Cabe destacar en este punto que Misiones, a diciembre del 2020, mostraba una retracción en la comparación interanual contra el mismo mes de 2019, pero seguía teniendo el mercado laboral privado más grande del NEA, con casi 94 mil asalariados registrados contra los 69 mil de Chaco, los 74 mil de Corrientes y los 23 mil de Formosa. 

Pero, además, también debe resaltarse la cuestión comparativa contra 2019: en Misiones se observa una reducción de la participación de empleados públicos cada 100 privados. Así como dijimos que en 2020 era de 59, en 2019 era de 64 y se ubicaba en el puesto 10 sobre 22 jurisdicciones (no se incluyen para ese año a La Rioja y San Juan por falta de datos).

Volviendo a la cuestión del tamaño del mercado laboral privado, cuando se mide la cantidad de asalariados registrados del sector privado en base a la población total provincial, Misiones cuenta con la mayor proporción dentro del NEA en 2020: tiene 74 trabajadores privados cada 1.000 habitantes, bastante por encima de Corrientes (67), Chaco (58) y Formosa (39), aunque en la comparación nacional aún muestra bajos niveles, característica propia de la región y que está actualmente en la agenda regional para fomentar el empleo formal privado.

Por último, realizando la comparación de trabajadores públicos provinciales por población, la situación es igual: los mejores resultados en el NEA los muestra Misiones, registrando solo 44 empleados públicos provinciales cada 1.000 habitantes (con una importante reducción contra 2019, cuando fue de 49); en la región le sigue Corrientes (66 cada 1.000 habitantes), Chaco (68) y Formosa (71).

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