Fin del dólar blend y cambios en la política monetaria: claves del nuevo programa económico con el FMI

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La consultora Analytica realizó un análisis de las nuevas medidas económicas, tras el acuerdo con el FMI.

El Gobierno nacional puso en marcha un nuevo régimen monetario y cambiario en el marco de un reciente acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), marcando el fin de la etapa inicial del programa económico. La iniciativa contempla una fuerte liberalización del mercado cambiario, una modificación profunda en la política monetaria y el abandono del esquema de “crawling peg” en favor de un sistema de bandas para el tipo de cambio oficial.

El nuevo acuerdo con el FMI redefine la política económica: fin del cepo, bandas cambiarias y ajuste monetario

El FMI desembolsará este martes USD 12.151 millones, es decir, el 60% del nuevo paquete total de USD 20.251 millones, superando ampliamente las expectativas iniciales. En junio y noviembre llegarán otros USD 2.028 millones y USD 1.012 millones, respectivamente. Los USD 5.060 millones restantes se transferirán entre 2026 y 2029, mediante cuotas semestrales de USD 723 millones.

Este flujo de divisas refuerza las reservas del Banco Central, pero también anticipa un horizonte de endeudamiento que compromete recursos más allá del actual mandato presidencial.

Fin del cepo: apertura casi total para personas físicas

A partir de hoy, las personas humanas podrán comprar libremente dólares sin restricciones, lo que representa el desmantelamiento casi completo del cepo cambiario. En febrero, la demanda por “dólar ahorro” fue de USD 145 millones, pero con la liberalización podría escalar hasta USD 1.500 millones mensuales, niveles similares a los de 2016 tras el levantamiento del cepo por parte del entonces presidente Mauricio Macri.

En contraste, las empresas seguirán limitadas: no podrán dolarizar activos ni remitir utilidades al exterior hasta 2026. Para el stock acumulado se reintroducen los BOPREALES, aunque aún no se conocen las condiciones específicas. Como contrapartida, el gobierno acorta los plazos para acceder al MULC y pagar importaciones.

Nuevo esquema cambiario: bandas entre $1.000 y $1.400

Se abandona el sistema de “crawling peg” y se instaura un esquema de bandas cambiarias con piso en $1.000 y techo en $1.400 para el tipo de cambio oficial. Este rango habilita una devaluación de hasta 30% en el corto plazo. Las bandas se ajustarán un 1% mensual: el piso bajará y el techo subirá, con el objetivo de converger gradualmente hacia una flotación libre.

Este nuevo marco implica la desaparición del dólar blend, mecanismo que permitía a los exportadores liquidar parte de sus divisas a tipos de cambio más favorables. A partir de ahora, deberán vender sus dólares en el mercado oficial, lo que podría aumentar la oferta mensual en USD 1.700 millones, si se toma como referencia el promedio estimado para 2025.

El tipo de cambio minorista oficial debería rondar los $1.130, un incremento del 5,6% respecto al cierre del viernes anterior.

Política monetaria: se redefine el ancla nominal

El régimen monetario también cambia. Se abandona la meta de Base Monetaria Amplia (BMA) y se adopta un esquema centrado en los agregados monetarios del M2 privado transaccional, que incluye el circulante en manos del público y depósitos a la vista no remunerados. Este cambio apunta a restringir la expansión del crédito, que se volverá más costoso por subas en los encajes bancarios o tasas de interés.

Impacto económico: más inflación y caída del consumo

La inflación, que ya mostraba señales de aceleración en febrero, se verá potenciada por la nueva devaluación. El Gobierno espera una reducción de importaciones para contener la salida de divisas, tanto en bienes como en servicios como el turismo. Sin embargo, esto se producirá en un contexto de caída del salario real, las jubilaciones y la actividad económica.

Las previsiones del FMI de un crecimiento del 5,5% del PBI para este año lucen optimistas, frente a un escenario de contracción en curso. La política de ingresos, según el nuevo acuerdo, se centrará en garantizar el acceso al 95% de la canasta básica a través de transferencias como la AUH y la Tarjeta Alimentar.

Mercados y deuda: la clave está en 2026

Uno de los objetivos centrales del acuerdo es restablecer la confianza de los mercados. Con reservas fortalecidas y un régimen monetario más ortodoxo, el gobierno espera que bonos y acciones se recuperen, allanando el camino para que la Argentina vuelva a emitir deuda en los mercados internacionales a partir de 2026. El monto proyectado para entonces es de USD 4.000 millones.

En este marco, el Ejecutivo profundiza su estrategia pro-mercado, consistente con la visión expresada desde el inicio de la gestión y anticipada por el propio presidente Javier Milei.

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