FMI insta a Irlanda a reforzar su marco fiscal ante riesgos externos y concentración tributaria
|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
El organismo proyecta un crecimiento sólido de 2,7% para 2025, pero advierte sobre la vulnerabilidad del modelo irlandés ante cambios en el comercio internacional y en los ingresos tributarios de empresas multinacionales.
Crecimiento económico firme, pero bajo riesgos crecientes
La economía irlandesa ingresará en 2025 con fundamentos sólidos y una expansión estimada del ingreso nacional bruto ajustado (GNI*) del 2,7%, tras un crecimiento del 4% en 2024, según el informe preliminar del staff del FMI correspondiente al Artículo IV. Sin embargo, el Fondo advierte que el modelo económico del país —altamente dependiente de empresas multinacionales (MNEs)— enfrenta riesgos crecientes ante un contexto global caracterizado por tensiones geopolíticas, fragmentación económica y cambios en las políticas comerciales.
Recomendaciones fiscales: neutralidad en el corto plazo y reglas más robustas
El FMI considera “apropiada” una postura fiscal neutral en 2025, con aumento del gasto de capital, pero sin generar presiones sobre la demanda agregada, dado que la economía ya opera a plena capacidad. El organismo insiste en la necesidad de ampliar la base tributaria para reducir la dependencia de ingresos extraordinarios y asegurar margen para inversiones estratégicas.
Entre las principales recomendaciones se destacan:
Evitar destinar ingresos “windfall” del impuesto corporativo a gastos permanentes.
Establecer un ancla de deuda pública acompañada de un régimen de gasto multianual para garantizar sostenibilidad fiscal.
Integrar los dos fondos de ahorro existentes (Fondo Irlanda del Futuro e Infraestructura, Clima y Naturaleza) dentro de un marco fiscal reforzado.
Reforzar el rol del Consejo Asesor Fiscal como garante de la credibilidad del gasto público.
Utilizar ingresos extraordinarios de fallos judiciales europeos para infraestructura en sectores clave como agua, energía, transporte y vivienda.
Estabilidad financiera: monitoreo intensivo y supervisión de no bancarios
El sistema bancario irlandés exhibe actualmente buenos niveles de capitalización, liquidez y calidad de activos, pero el FMI advierte que los cambios en la rentabilidad ante bajas tasas de interés y la exposición a activos inmobiliarios comerciales requieren atención continua. Asimismo, se destaca la necesidad de fortalecer la regulación y supervisión de entidades no bancarias, particularmente fondos de inversión con alto apalancamiento y descalces de liquidez.
Además, el FMI sugiere que Irlanda avance en el desarrollo de un marco macroprudencial específico para fondos de inversión inmobiliarios, colaborando con reguladores internacionales para cerrar brechas de datos sobre entidades financieras no bancarias (OFI residual).
Estabilidad financiera: monitoreo intensivo y supervisión de no bancarios
El sistema bancario irlandés exhibe actualmente buenos niveles de capitalización, liquidez y calidad de activos, pero el FMI advierte que los cambios en la rentabilidad ante bajas tasas de interés y la exposición a activos inmobiliarios comerciales requieren atención continua. Asimismo, se destaca la necesidad de fortalecer la regulación y supervisión de entidades no bancarias, particularmente fondos de inversión con alto apalancamiento y descalces de liquidez.
Además, el FMI sugiere que Irlanda avance en el desarrollo de un marco macroprudencial específico para fondos de inversión inmobiliarios, colaborando con reguladores internacionales para cerrar brechas de datos sobre entidades financieras no bancarias (OFI residual).
Reformas estructurales para reforzar resiliencia
Frente a una posible reversión de flujos de inversión extranjera directa, el FMI propone políticas que mitiguen impactos negativos a través del fortalecimiento de los vínculos entre MNEs y la economía doméstica, especialmente en áreas como innovación y desarrollo tecnológico.
Se destaca también el potencial de la digitalización y la inteligencia artificial para elevar la productividad, aunque con riesgos asociados al empleo que requerirán ajustes en el sistema impositivo y de bienestar social. En ese sentido, se valora la orientación de Irlanda hacia la formación en disciplinas STEM y la articulación entre academia y sector privado.
Una economía fuerte pero expuesta, que requiere reformas institucionales
Irlanda ha capitalizado sus ventajas comparativas con políticas macroeconómicas sólidas, pero la exposición a shocks externos y la concentración del modelo productivo en MNEs exigen una respuesta institucional robusta. El fortalecimiento del marco fiscal nacional —más allá de las reglas europeas— se presenta como una condición necesaria para preservar la estabilidad, sostener la inversión pública y garantizar la resiliencia en un mundo cada vez más incierto.
