Forestales denuncian “una de las peores crisis de los últimos años” por importaciones y costos
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Las pequeñas y medianas empresas del sector foresto-industrial de Misiones denuncian estar atravesando “una de las crisis más profundas de los últimos años”, con plantas operando al 40% de su capacidad, caída del consumo y riesgo concreto de cierres que comprometen miles de empleos. En ese contexto, el empresariado no solo describe un escenario crítico, sino que respalda explícitamente la necesidad de establecer condiciones fiscales, energéticas y logísticas especiales para la provincia, en línea con los planteos que Misiones viene sosteniendo ante Nación.
El comunicado del sector forestal pyme es categórico: la situación ya no es coyuntural ni sectorial, sino estructural. La industria atraviesa una fuerte pérdida de competitividad que impacta en toda la cadena: desde productores primarios y viveros hasta prestadores de servicios, profesionales y trabajadores.
“Con plantas trabajando en promedio al 40 % de su capacidad, caída sostenida del consumo y un número creciente de establecimientos que evalúan el cierre, la continuidad de miles de puestos de trabajo y de toda la cadena foresto-industrial de Misiones se encuentra hoy seriamente amenazada”.
La advertencia no es menor: el sector es uno de los pilares productivos de la provincia y su deterioro tiene efectos multiplicadores sobre el empleo, el arraigo rural y el entramado industrial.
Uno de los principales factores señalados es la competencia con productos importados, provenientes de países con menores costos estructurales.
“La pérdida de competitividad frente al ingreso de productos forestales importados, provenientes de países con condiciones impositivas, energéticas, logísticas y financieras sustancialmente más favorables”, es insostenible, advierten.
El diagnóstico apunta directamente a un desbalance en las reglas de juego: mientras la industria local enfrenta una alta carga tributaria y costos elevados, compite con economías con menor presión fiscal, energía más barata, financiamiento accesible e incluso subsidios estatales.
A esto se suma un factor estructural clave: Misiones es una provincia de frontera en el 90% de su territorio, lo que intensifica la competencia con Paraguay y Brasil, donde los costos son significativamente más bajos.
En este contexto, el sector respalda con claridad la necesidad de políticas diferenciales para corregir asimetrías.
“Misiones presenta una realidad productiva particular que requiere tratamientos diferenciales en materia impositiva, energética y de incentivos”
Este punto se alinea con el reclamo histórico de la provincia ante el Gobierno nacional: la necesidad de un esquema especial que contemple su condición fronteriza, su matriz productiva y su desventaja logística respecto de los grandes centros de consumo.
El documento detalla una hoja de ruta concreta para salir de la crisis, con medidas que apuntan a recuperar competitividad:
- Energía: tarifas diferenciales para la industria.
- Combustible y logística: precios especiales para actividades intensivas en transporte.
- Carga impositiva: revisión de tributos nacionales que encarecen la producción.
- Importaciones: revisión de aranceles mientras no haya condiciones equitativas.
- Ley 25.080: revisión del régimen de promoción forestal para evitar distorsiones.
Se trata de un paquete integral que combina política fiscal, energética y comercial, con el objetivo de sostener el entramado productivo.
El ingeniero forestal Nicolás Ocampo, una de las voces del sector, sintetiza el espíritu del reclamo: no se trata de subsidios, sino de condiciones justas. “No queremos regalos, queremos trabajar”
El planteo apunta a un equilibrio competitivo: si el país avanza en una apertura económica, el sector exige que se corrijan las asimetrías internas que dejan a las pymes en desventaja
El documento también contiene una crítica directa a las políticas nacionales, particularmente en materia de importaciones y presión tributaria. “Nos piden esfuerzo diciendo que en unos años la cosa mejora, pero permiten importaciones de productos forestales de países con menor carga impositiva, menor costo de combustible y energía”, señalan.
La advertencia es contundente: sin correcciones, el modelo podría derivar en la desaparición de pymes y productores. “Están haciendo todo lo posible para que las pymes se fundan y pequeños y medianos productores se vayan de sus chacras”. Incluso se plantea un contraste con esquemas como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que -según el sector- podría favorecer a grandes capitales en detrimento del entramado local.
El análisis del sector distingue entre los niveles de responsabilidad:
- A nivel nacional, apuntan a la presión tributaria, la apertura de importaciones y la falta de condiciones competitivas.
- A nivel provincial, reconocen la necesidad de recaudar, pero cuestionan los mecanismos de retención.
