Inflación debajo del 2% y dólar controlado: las proyecciones de Arriazu para el corto plazo
Arriazu proyecta un dólar controlado en $1.300 y prevé inflación por debajo del 2% en julio
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El economista Ricardo Arriazu, uno de los consultores más escuchados por el presidente Javier Milei, sostuvo que el Banco Central no permitirá que el dólar supere significativamente los $1.300, utilizando para ello “todos los instrumentos disponibles”. Sus declaraciones, en el marco del Comité de Inversiones de SyC Inversiones, llegan en medio de una semana marcada por la tensión cambiaria, la licitación de deuda del Tesoro y la intervención del BCRA en el mercado de futuros.
“El Central no va a dejar que el dólar pase los $1.300”
Arriazu advirtió que, pese a la volatilidad actual, el Gobierno cuenta con capacidad para contener el tipo de cambio: “El Central no va a dejar que el tipo de cambio suba mucho más allá de $1.300 usando todos los instrumentos que tenga”. Según el economista, el Ejecutivo no está cómodo con un dólar por encima de ese nivel y “tiene mucha espalda” para sostenerlo.
En paralelo, destacó que las reservas líquidas ascienden a USD 27.000 millones, cifra que —excluyendo el swap con China— permite afrontar con holgura vencimientos de capital de menos de USD 2.000 millones hasta fin de año.
Tasas altas y liquidez tras la salida de las LEFI
El especialista analizó el impacto de la extinción de las Letras Fiscales de Liquidez (LEFI), que liberó cerca de $10 billones al mercado y provocó un desplome en las tasas de interés. Ante esto, el Banco Central volvió a intervenir enérgicamente en el mercado de pases, ofreciendo tasas de hasta el 46% nominal anual para absorber pesos y contener la presión sobre el dólar.
“El mercado debería tender a calmarse si no aparece un nuevo factor de incertidumbre”, señaló Arriazu, quien agregó que los depósitos en pesos y dólares crecieron en las últimas semanas, mientras el crédito se mantiene rezagado.
Inflación en baja y actividad en máximos históricos
El economista destacó que la inflación mensual fue de 1,5% en mayo y 1,6% en junio, y proyectó que julio también cerrará por debajo del 2%. “Lo que más sube es lo vinculado a la mano de obra, mucho más que los alimentos”, apuntó.
En cuanto a la actividad económica, subrayó que el indicador mensual desestacionalizado alcanzó en abril “el nivel máximo histórico absoluto”, aunque con fuerte heterogeneidad entre sectores. “Se vendieron muchas heladeras y autos con crédito, pero son consumos que no se repiten rápidamente”, advirtió, anticipando un enfriamiento de la demanda agregada.
Perspectivas externas: cosecha y balanza comercial
Arriazu también se refirió al sector externo, destacando que, pese a ocho meses consecutivos de déficit en cuenta corriente, en junio mejoró la balanza comercial. Esta mejora se debió a que los exportadores agropecuarios liquidaron divisas sin embarcar mercancía, lo que generó un anticipo de financiamiento por USD 3.000 millones.

De cara al próximo año, proyectó una recuperación significativa de la cosecha por mejores condiciones climáticas y la reciente baja de retenciones, que podría favorecer la liquidación del sector.
Finalmente, defendió la existencia de un superávit fiscal “notable”, que —según su visión— sería incluso mayor al informado oficialmente si se consideran los ajustes por inflación y las transferencias de deuda. La mejora se explica principalmente por la reducción de subsidios gracias a los aumentos tarifarios y el reemplazo de gas importado por producción nacional.
