Neurología del Madariaga alcanza las 400 consultas mensuales y potencia los ateneos
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Recientemente trataron un caso se epilepsia refractaria donde cuatro servicios del Hospital Madariaga trabajaron en conjunto y lograron estabilizar a un paciente
En el Ateneo Interdisciplinario a cargo del Servicio de Neurología del Hospital Escuela de Agudos “Dr. Ramón Madariaga” se presentó el caso de un paciente masculino con epilepsia que, primero, resistió a los fármacos y luego se volvió refractario, una condición que ponía en riesgo su vida. Con el trabajo conjunto de Neurología, Clínica Médica, Genética y el Laboratorio de Bioquímica, y con terapias médicas y no médicas, se logró que hoy tenga una vida plena, en un hospital donde la epilepsia figura entre los motivos de consulta más frecuentes y que desde 2019 es pionero en cirugías para esta enfermedad dentro del Parque de la Salud.
Una mañana de ateneo, una historia de vida
En el Madariaga hay mañanas en las que la medicina se detiene a mirarse a sí misma. El Ateneo Interdisciplinario es uno de esos momentos: los profesionales dejan por un rato la urgencia del consultorio y la guardia, se sientan juntos y repasan, con rigor y con humanidad, un caso que dejó enseñanzas. Esta vez la protagonista fue la historia de un paciente con epilepsia, presentada por el Servicio de Neurología.
El doctor Cristian Hardaman, neurólogo del servicio, lo resumió con sencillez: “Estos Ateneos son útiles para intentar definir conceptos que son adecuados y para tomar la mejor decisión para el paciente en lo que respecta a su vida diaria”. Detrás de la frase hay una convicción institucional: ningún diagnóstico complejo se resuelve en soledad.
Del fármaco resistente al refractario
El caso expone uno de los desafíos más duros de la neurología. Según explicó Hardaman, la epilepsia del paciente fue primero fármacorresistente y luego refractaria a la medicación, es decir, las drogas dejaron de ser suficientes para frenar las crisis. “Esta condición ponía en riesgo su vida”, advirtió el especialista.
Frente a ese escenario, el equipo ofreció distintas técnicas de tratamiento, tanto médicas como no médicas. El resultado fue el que todos buscan en una sala de ateneo: el paciente logró una vida óptima, o como dijo el propio neurólogo, con una pausa que revela cuánto significa para el equipo.
Cuatro miradas para un mismo paciente
La clave del abordaje estuvo en la suma de saberes. Participaron los servicios de Neurología, Clínica Médica, Genética y el Laboratorio de Bioquímica, y cada uno aportó una pieza. “Todos han aportado para lograr las mejores condiciones adecuadas para un paciente con epilepsia que venía estando maltratado”, sostuvo Hardaman.
Esa palabra, maltratado, sintetiza el recorrido de quienes conviven con una enfermedad que, además de las crisis, suele traer miedo, aislamiento y prejuicio.




Una enfermedad frecuente, un servicio preparado
Lejos de ser una rareza, la epilepsia es un motivo habitual de consulta. “En el Hospital Madariaga la epilepsia es uno de los motivos más frecuentes a la consulta diaria”, señaló el especialista, y detalló que el servicio ofrece distintos estudios para diagnosticar la enfermedad y tratamientos farmacológicos y no farmacológicos “para intentar evitar que esta condición ponga en riesgo la vida”.
Los números acompañan. Hardaman explicó que el Servicio de Neurología cuenta con cinco especialistas y atiende mensualmente entre 350 y 400 pacientes, incluyendo consultas a distancia por la aplicación Alegramed y las urgencias que llegan a la Guardia. Y en materia de diagnóstico, el servicio insiste en un concepto básico: no toda persona que convulsiona tiene epilepsia.
El servicio también incorporó técnicas de neuromodulación y realizó un implante de neuroestimulador cuya activación se hizo en el propio hospital, sin que técnicos de Buenos Aires debieran viajar, una muestra de la confianza depositada en los profesionales locales. Para los casos que no responden a la medicación, el hospital impulsa además la terapia cetogénica, con trabajo articulado entre Neurología y Nutrición. Sobre esa alternativa, Hardaman afirmó que existen “altas expectativas de poder aplicar plenamente en el hospital”.
La Fundación Parque de la Salud: tecnología calificada al servicio del paciente
Nada de esto sería posible sin una estructura que sostenga la complejidad. El trabajo coordinado de la Fundación Parque de la Salud con el Hospital Madariaga y el Gobierno de Misiones y el ministerio de Salud Pública permite que la inversión en tecnología calificada, infraestructura y capital humano capacitado se traduzca en diagnósticos precisos, cirugías de vanguardia y tratamientos que antes obligaban a las familias a viajar fuera de la provincia.
Se trata de un abordaje integral que combina infraestructura, tecnología y talento humano, con fuerte respaldo del Gobierno provincial y de la Fundación. Así, cada ateneo es más que una reunión científica: es la prueba de que, cuando la tecnología se pone en manos de equipos que trabajan juntos, un paciente que venía maltratado por su enfermedad puede volver a tener una vida cotidiana, tranquila y propia.
