Nueva era comercial: Oberá estrenará shopping
Con inversión local y espíritu familiar, el empresario Claudio Casco impulsa un paseo de compras de 40 locales que busca potenciar el comercio y el empleo obereño.
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Por primera vez en su historia, Oberá se prepara para tener su propio shopping: un paseo comercial de más de cien metros lineales que unirá la avenida José Ingenieros hasta la calle Jujuy, en pleno corazón de la ciudad. El proyecto, gestado y financiado íntegramente por el empresario obereño Claudio Casco, marcará un antes y un después en la vida urbana de la Capital del Monte.
“Nací prácticamente en esta cuadra. Mi padre fundó la tienda Silmar en 1976, y desde entonces vivimos del comercio. Esto es un sueño familiar que empezó hace 16 años y que, paso a paso, se está haciendo realidad”, cuenta Casco, contador de profesión que dejó los números para dedicarse de lleno a la actividad comercial.
El nuevo centro comercial no busca replicar el modelo de los grandes shoppings urbanos, sino adaptarlo a la escala y la identidad obereña. “Queremos colaborar con los emprendedores locales para que puedan tener un local en el corazón de la ciudad y competir en igualdad de condiciones. No es un shopping solo de marcas o de lujo, sino un espacio inclusivo, pensado para todos”, explica Casco.
El proyecto, que comenzó en 2009 con la compra de las primeras propiedades, se amplió recientemente con la adquisición de un terreno que permitió conectar ambas calles.
La obra se encuentra en un 90% de avance y prevé abrir parcialmente en diciembre, con la inauguración completa hacia mayo o junio de 2026.
La construcción del shopping se financió con fondos propios y créditos del Banco Macro y del Hipotecario, con participación casi exclusiva de empresas y proveedores obereños.
“Solo importamos las losas; el resto es todo de acá. Quisimos que el dinero circulara dentro de la provincia”, señala el empresario.
Después de 16 años de esfuerzo, inversión y paciencia, una familia obereña concreta el sueño del primer shopping de la ciudad.
El desarrollo tiene una proyección de 100 empleos permanentes una vez en funcionamiento.
“Cada cosa cuesta millones, pero lo más valioso que se invierte es el tiempo, la paciencia y la fe. Apostar por Oberá, en este contexto, es creer en su futuro”, reflexiona Casco.

Una torre gastronómica y un nuevo punto de encuentro
El complejo tendrá un piso principal y una torre gastronómica de tres niveles, desde la cual se puede apreciar la Cruz de Santa Ana, símbolo regional.
También contará con un patio cervecero, un pelotero y un área de comidas, consolidando un polo de atracción para familias, turistas y visitantes.
Casco comparte el emprendimiento con su esposa Paula y sus cinco hijos, quienes lo acompañan en cada etapa.
“Mi papá vino de Paraguay a los 11 años y nunca nos fuimos de Oberá. Todo lo que somos está acá. Este shopping es un homenaje a esa historia”, dice emocionado.

El empresario reconoce que la coyuntura económica no ayuda, pero asegura que el proyecto ya no tiene marcha atrás.
“Las ventas bajaron y el movimiento se achicó, pero cuando uno llega a este punto, el desafío es resistir y seguir. Buscamos empatar y sostener. Hay que tener fe”, admite.
Casco también destaca el acompañamiento del intendente Pablo Hassan, a quien valora por su política de cercanía con el sector privado.
“Es un intendente que apoya, que se involucra y entiende la importancia de acompañar al que invierte”, afirma.
Más que un emprendimiento comercial, el shopping representa una declaración de confianza en el potencial de Oberá. Una apuesta que combina historia familiar, inversión local y una visión de ciudad moderna e inclusiva.
“Este proyecto es nuestro granito de arena para que Oberá siga creciendo. Es una obra hecha con trabajo, con amor y con la certeza de que los sueños, cuando se hacen con fe, se cumplen”, concluye Casco.
