Problema inesperado: los unicornios tecnológicos demandan empleo de Misiones

El problema, dice Martín Bueno, es que “todos los meses se nos va gente, atraída por Mercadolibre o por Globant u otros unicornios que cotizan en Bolsa y ganan millones de dólares”. Un problema que antes no existía, que ahora queda en evidencia con la expansión y desarrollos de FanIOT. Un problema de crecimiento. Pero ¿qué es FanIOT? La empresa de base tecnológica está a punto de cumplir un año en una asociación público privada pensada para el desarrollo de tecnología desde Misiones. Hoy son más de 70 los jóvenes misioneros que trabajan en la compañía que produce desde termómetros hasta vehículos eléctricos y ahora drones para la Fuerza Aérea. 

“Es una empresa de base tecnológica. Lo que hacemos es ciencia aplicada a la tecnología. FanIOT, es un caso interesante porque es el primer consorcio público privado de tecnología y ciencia que se forma en Argentina. FanIOT es una empresa donde el Estado de Misiones a través de Marandú participa con el 60 por ciento, el otro 40 por ciento es privado. El objetivo de la creación de FanIOT, que se remonta a más de un año aproximadamente es crear productos innovadores y nanotecnologías, que básicamente son sensores muy chiquitos, ahí hemos desarrollado sensores, termómetros, kits educativos de Robótica”, explica Bueno en una entrevista en Open1017.

La pandemia cambió un poco los planes iniciales, porque habían arrancado con otra idea…

Sí, inicialmente la idea era trabajar los kit de robótica educativa, que lo que aportan al sistema educativo nacional es sustituir importaciones. Muchos conocen la palabra Arduino que son los dispositivos que se usan para aprender robótica en los colegios, la idea de los desarrollos en FanIOT fue totalmente superadora, hechos totalmente acá en Misiones. Eso nos valió, estos kits que desarrollamos, que el sistema nacional haya abierto los ojos y hoy en día se está ya concretando la entrega al sistema nacional. El Ministerio de Ciencia y Tecnología de la provincia, articuló para que se pueda poner esta tecnología misionera en el sistema nacional. 

O sea, ¿los chicos del país van a aprender con tecnología Made In Misiones?

Totalmente, además los kits que salen tienen el logo de Hecho en Misiones. Hoy en día hay 300 kits que se están distribuyendo a todo lo que es el sistema técnico de educación de Misiones. Esperamos dentro de un mes hacer la entrega de una cantidad muy grande a todo el sistema nacional. Hay catorce provincias que han confirmado la compra para empezar a utilizar esta tecnología, para aprender robótica y programación, y esperemos que se sumen seis más. La semana que viene seguramente lo va a anunciar el ministro de educación Miguel Sedoff, yo y otras autoridades, el nuevo ministro de Educación de la Nación también, así que muy entusiasmados con eso y seguimos creciendo. Me preguntabas al principio qué hacemos: Muchos han visto los coches eléctricos, los tractores eléctricos, o el Wake Wakure que se está hablando mucho. Tenemos una división de movilidad sustentable que se llama Hamelbot, que es otra nave que está frente FanIOT en el Parque Industrial. En esta nave lo que producimos está relacionado a la movilidad sustentable, robótica e inteligencia artificial. Son como las tres grandes áreas de desarrollo. Particularmente tengo la visión de pequeños grupos, no crear un monstruo de mil empleados, o 5 mil empleados, sino de pequeños grupos de trabajos, de no más de 50 personas, por eso no lo integramos todo en FanIOT, sino que lo integramos en Hamelbot, más dinámico, y mucho más rápido porque la tecnología, todo lo que es desarrollo de i+d tiene mucha movilidad, y al segmentarlo en grupos pequeños tenés mucha más movilidad.

¿Trabajaste para la Nasa?

Sí hace cuatro años, con Ayelen Ebene que es cofundadora de la empresa SmartCultiva, fuimos convocados a trabajar en todo lo que es el sistema de nanosensores del Marte 2030 , un proyecto de la Nasa para crear un sistema de hábitat en Marte, en  donde una de las grandes preocupaciones era cómo iban a alimentarse . Se desarrolló todo un sistema en la Nasa de lo que se llama huertas hidropónicas, nuestra función fue proveer los sensores esa huerta, dispositivos que miden la temperatura del agua, del CO2, para que eso esté controlado y monitoreado. Si los sensores fallan, se mueren todos. Fue una experiencia sumamente interesante, fuimos seleccionados entre más de 8 países que presentaron propuestas, así que tuvimos esa gran oportunidad, contentos porque nos dio un gran aprendizaje y obviamente parte de esa gran tecnología, el aprendizaje está hoy en Misiones. 

Tecnología aplicada a la educación, aplicada al agro y ¿aplicada a las fuerzas de seguridad? 

Sí, aproximadamente hace dos años venimos trabajando con la Fuerza Aérea, Armada y Ejército, en el diseño de alta tecnología para los cuerpos. El primer desarrollo que hicimos fue con la Fuerza Aérea, entregamos hace dos meses los sensores para drones. Desarrollamos un sensor de características muy particulares que mide el medio ambiente. Los drones que tiene Argentina no son los que uno puede imaginar con hélice, son los de uso táctico y militar, que hacen el despegue desde Chamical en La Rioja, la base de operaciones tiene que tener, el que lo maneja, un control de cabina de lo que es el monóxido de carbono, CO2, nivel de vibración, nivel de luz, grabar todos los movimientos que está haciendo el dron para que entre en una certificación que se llama punto mil, que le permite a ese operador básicamente estar certificado para operar. Antes esos sensores se importaban de Estados Unidos y Europa. Y con un trabajo con la división de Investigación y Desarrollo de la Fuerza Aérea, hicimos un prototipo que fue aprobado. Este dispositivo además se utilizará en las cabinas de radarización que necesitan todo eso. Eso en Fuerza Aérea, después en el Ejército estamos trabajando todo lo que es chalecos inteligentes, tácticos, con sensores que se ponen en los chalecos antibalas, que pueden detectar si el recurso se cae, el nivel de oxígeno en sangre, posición, un montón de temas de carácter táctico. Por último con la Armada, que es el proyecto más grande que tenemos, que se anunció hace un mes con Daniela Castro, la subsecretaria de Vinculación Tecnológica con las fuerzas, un dron marino, autónomo que va a ser utilizado para recorrer las costas de Argentinas, para todo lo que es monitoreo. El primer prototipo ya está listo, pero el segundo que es el final para el que tenemos una idea visual, el diámetro es de 5 metros. O sea, es una nave grande, es totalmente autónoma, todo con energía solar, eléctrica, tiene un conjunto de sensores muy sofisticado, así que estamos en plena construcción.

¿Eso se fabrica acá, en Misiones?

Esto se hace en el Parque Industrial, se hace con ingenieros egresados del sistema universitario de Misiones, así que para todos nosotros es un orgullo, estamos trabajando en el proceso de innovar. Acá lo que destacamos con el ministro y con todo el equipo es la pasión, todo lo que es pasión por lo que uno hace y cambiar el paradigma de la soberanía tecnológica de Argentina que es básicamente dejar de traer cosas de afuera cuando se pueden hacer acá. Hay mucha gente apasionada que está trabajando, más de 60.

Martín Bueno en los estudios de Open1017.

¿Cuánto sirve que haya un semillero con la escuela de Innovación, la de Robótica?

Lo que tiene Misiones es un ecosistema, que permite a las nuevas generaciones que recién comienzan estar inmersos en un mundo de lo que es la robótica y la programación, dar un paso y estar más cerca y motivarlos para que ingresen a esa industria , que para muchos es el futuro o una de las grandes carreras, porque no es todo.

¿Hoy podemos proyectar una economía nueva, una salida laboral, si se quiere, a diez años, ahí hay un polo de trabajo?

Sí, eso es interesante. Pero hay como una sobrevaluación de lo que es la programación, porque la programación es importante, pero en FanIOT tenemos ingenieros químicos, mecánicos, industriales, dibujantes, técnicos, gente que pinta, para hacer el Wakure, o lo que estamos haciendo para Defensa un porcentaje es la programación, después están todas las carreras tradicionales de ingeniería, ingeniería electrónica, industrial, diseño gráfico. O sea, algunas veces me preguntan si el futuro es estudiar programación y yo digo sí, es una de las carreras, pero no es todo lo que es programación, no es todo robótica, son partes muy importantes. Pero nos pasa que estamos trabajando y nos faltan los diseñadores industriales, porque hay mucha demanda de algo, pero necesitas a los ingenieros industriales, o a los ingenieros mecánicos.

¿Están bien formados los chicos misioneros?

La formación es importante, pero lo más importante es la motivación, porque obviamente en ningún lugar en la Argentina te van a enseñar a hacer un dron marino, ni un robot, ni un tractor eléctrico, ni un sensor. Lo importante es la formación, la formación básica es muy buena, tenemos a muchos ingenieros de la universidad de Oberá, con la que tenemos un acuerdo para trabajar en conjunto, tienen una motivación muy grande, la formación es buena para un campo de la electrónica. Nosotros estamos en otro campo,pero  van aprendiendo constantemente, uno está acostumbrado a un eje y nosotros vamos a otro que es la nanotecnología, pero lo que más valoro después de haber trabajado en varios equipos, es la pasión. Acá en Misiones encontrás algo que es la pasión.  Voy los sábados y están trabajando, o los domingos porque tenemos que hacer una entrega, pero lo hacen porque tienen la pasión de poder cambiar el paradigma, todos orgullosos de que coches eléctricos y tractores se puedan hacer acá en la provincia.Más allá de la motivación y la inteligencia, es la pasión, la pasión que tienen acá es muy grande.

Hace unos días presentaron un colectivo que se va a alimentar por energía solar, qué es eso, de qué se trata el proyecto.

Bueno, es el primer colectivo eléctrico hecho al cien por ciento en Argentina. Tanto la parte mecánica, como la parte eléctrica va a estar hecha en Argentina. Cuatro provincias están haciendo tecnología. Córdoba con la empresa Bolt, está San Luis, Buenos Aires, y Hamelbot. La diferencia con las otras empresas es que nosotros no solo estamos haciendo coches y tractores, ahora sumamos el colectivo eléctrico y lo más interesante, es que Crucero del Norte, se une a nosotros para trabajar este desarrollo en conjunto. O sea, una empresa privada va a aportar casi 15 millones de pesos, para la construcción del primer prototipo, acuerdo que se firmó hace dos semanas , así que para nosotros es algo muy importante, no solo por el apoyo económico, sino los años de experiencia de la empresa de transporte nos va a permitir terminar el ómnibus que tiene todo un sistema de paneles solares en su parte superior que le permite hacer una carga residual. El prototipo presenta dos elementos de innovación muy importantes, fibra de vidrio de carbono, que es ultra liviano, consume menos energía. Pero, lo más interesante es que la carrocería se hace solamente con dos bloques. La parte de adelante y atrás es igual, invertida. Son pequeños cuadrados que se van uniendo, eso significa que solo se van a hacer dos moldes de fibra de vidrio, y uno va a poder achicar y agrandar, eso lo que permite es una fabricación cinco veces más rápida que en una carrocería habitual. En un colectivo de corta distancia, hay 165 partes  que se unen para la carrocería, acá tenemos solamente doce, así que redujimos no solamente el tiempo de construcción sino que eso va a impactar en el precio final de ese producto.

¿Qué capacidad operativa va a tener, hasta dónde va a poder ir alimentado por la energía?

Es un colectivo de corta y media distancia, estamos hablando de unos 300 kilómetros aproximadamente, o 400 dependiendo de la velocidad, con una capacidad de pasajeros de entre 14 a 22.

¿Cómo hace un chico de Pozo Azul que quiera trabajar en FanIOT?Hoy en día en FANIOT, y Hamelbot, tenemos doce búsquedas abiertas, desde técnicos en pintura,  oficiales de soldado, programadores, es muy diversa la búsqueda y pueden aplicar online y le mandamos un trabajo para resolver, como una especie de prueba de nivelación. Tratamos de tener un profesional formado, pero que tenga la pasión de hacer esto por Misiones, porque nos pasa todos los meses que se nos va gente, que es atraída por Mercado Libre, o por Globant, o por Córdoba, o Buenos Aires, que pagan dos o tres veces de lo que podemos pagar nosotros, pero no porque pagamos malos sueldos, sino porque ellos pagan tres veces más de lo que hay en el mercado. O sea, sueldos que son imposibles, porque son compañías que son unicornios, porque cotizan en dólares en bolsa en Nueva York. Entonces dijimos: “Busquemos gente con pasión, esto es como en un club de fútbol que vos lo seguís aunque estés en la C. Aunque estamos en la super A buscamos que los colaboradores y los empleados que trabajan en la fábrica amen a Misiones y que quieran quedarse en la provincia. Porque todos los días reciben ofertas de las cuatro  empresas más importantes de la Argentina. Ahora como FanIOT está en el top de las empresas argentinas, los trabajadores aparecen en todas las listas. Así que más allá de la capacidad técnica, estamos buscando gente con pasión que ame lo que hace, ame a la provincia, y quiera cambiar el paradigma de lo que es la ciencia y la tecnología en la provincia. De acá a cuatro años, tenemos que estar a la altura de INVAP, o IMPSA, que estamos en la misma liga, pero nos falta un largo camino. Así que hoy necesitamos gente con pasión, que ame lo que hace.

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