Rodríguez destacó la formalización de productores de pequeña escala y el agregado de valor en origen
El ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez, desarrolló una agenda de actividades en Trenque Lauquen que incluyó un encuentro regional sobre registración y formalización de fábricas de chacinados y salazones de pequeña escala, la entrega de bandejas plantineras del programa Huerta Urbana Bonaerense y la visita a un molino harinero dedicado al procesamiento de cereales y la elaboración de alimentos.
La actividad central de la jornada fue el encuentro regional sobre formalización de establecimientos charcuteros, organizado por la Dirección Provincial de Ganadería, donde el ministro explicó los alcances de la Resolución 350/2025 y la política provincial para incorporar al sistema formal a pequeños productores que históricamente encontraron dificultades para habilitar sus establecimientos.
Actualmente, hay 60 establecimientos charcuteros habilitados en la provincia de Buenos Aires, de los cuales 11 corresponden a Trenque Lauquen, casi el 20% del total provincial.
La normativa establece condiciones específicas para las fábricas de chacinados y salazones de pequeña escala, con una producción de hasta mil kilogramos de volumen final, y permite comercializar los productos en todo el territorio bonaerense. El régimen contempla requisitos edilicios e higiénico-sanitarios adecuados a la escala productiva, además de condiciones de rotulación y trazabilidad.
Durante el encuentro, del que participaron el intendente Francisco Recoulat y el director de Ganadería del Ministerio, Marcos Pérez Visñuk, Javier Rodríguez explicó que la revisión normativa buscó eliminar exigencias que no tenían justificación sanitaria y que, en la práctica, funcionaban como obstáculos para los pequeños productores.
“No hay ningún argumento sanitario por el cual haya que pedir un mínimo de metros cuadrados. Lo que tenemos que garantizar es que se cumplan las condiciones sanitarias necesarias, pero también que la normativa acompañe a la producción de pequeña escala”, sostuvo el ministro.
En ese sentido, destacó que el objetivo es que la habilitación permita iniciar una actividad productiva, crecer y ampliar progresivamente los mercados. “Muchas veces los requisitos terminaban siendo una verdadera pared para quien quería empezar a producir. Nosotros lo que decimos es que la habilitación tiene que ser un primer escalón que se pueda subir”, afirmó.
La Resolución 350/2025 complementa la Ley Provincial de Carnes N° 11.123 y establece un marco específico para establecimientos que elaboran hasta mil kilogramos de producto final. La Provincia se convirtió así en pionera a nivel nacional en la implementación de una normativa específica para este tipo de establecimientos.
El ministro también puso el foco en las oportunidades comerciales que genera la formalización. Contar con una habilitación permite ampliar los canales de venta, ingresar a comercios y comercializar fuera del municipio de origen, además de mejorar el posicionamiento y el valor de los productos.
“Cuando un productor se formaliza, no solamente está cumpliendo con una normativa. También está obteniendo un reconocimiento por su trabajo, puede identificar su producto, ponerle un rótulo y acceder a mejores condiciones de comercialización. La habilitación permite abrir nuevos mercados y generar oportunidades para que esa producción crezca”, señaló Javier Rodríguez.
La iniciativa se inscribe en una política provincial que busca fortalecer las producciones de pequeña escala, incorporar al sistema formal actividades que ya existen en los territorios y promover el agregado de valor en origen. En ese sentido, el ministro remarcó que las condiciones sanitarias deben garantizar la seguridad de los alimentos sin convertirse en un factor de concentración de la producción.
“Nosotros queremos que haya muchos productores. La normativa sanitaria tiene que ser la adecuada para cada escala, garantizando por supuesto lo fundamental, que es la inocuidad del alimento. No puede ser que, por requisitos que no corresponden, solamente unos pocos puedan producir”, expresó.
Huertas comunitarias: producción de alimentos, educación y trabajo colectivo
En el marco de la visita a Trenque Lauquen, Javier Rodríguez también participó de una entrega de bandejas plantineras del programa Huerta Urbana Bonaerense, junto al intendente Francisco Recoulat y la productora Karina Hein.
La actividad formó parte de la quinta convocatoria de la temporada Primavera-Verano 2026/2027, que contempla la distribución de 86 bandejas a 25 beneficiarios de seis municipios: Trenque Lauquen, Rivadavia, Salliqueló, General Villegas, Pehuajó y Pellegrini.
El programa del Ministerio de Desarrollo Agrario promueve la producción local de alimentos frescos mediante el fortalecimiento de huertas comunitarias, en espacios como escuelas, hospitales, clubes y organizaciones sociales.
Al respecto, Javier Rodríguez destacó que estas iniciativas tienen un impacto que va más allá de la producción de alimentos. “Las huertas comunitarias tienen un primer objetivo, que es aumentar la producción local de alimentos, pero también cumplen objetivos educativos, de salud y de fortalecimiento de las comunidades”.
“Cuando una huerta funciona en una escuela, es una manera de enseñar que los alimentos no aparecen en la góndola del supermercado, sino que detrás hay un trabajo y un proceso de producción. También es una oportunidad para que los chicos conozcan distintas hortalizas y se incentive su consumo”, explicó.
El ministro agregó que el trabajo colectivo que requieren estos espacios contribuye a fortalecer los vínculos comunitarios: “Una huerta se maneja de manera colectiva, hay que distribuir tareas y funciones y llevar adelante un trabajo conjunto. Es una experiencia concreta que permite fortalecer el entramado de cada comunidad”.
Actualmente, el programa Huerta Urbana Bonaerense ya asistió a 3.663 huertas de los 135 municipios bonaerenses, con la entrega de bandejas de plantines de 12 variedades hortícolas. Además, a octubre de 2026, la quinta convocatoria Primavera-Verano contaba con 1.700 huertas inscriptas.
Javier Rodríguez agradeció el acompañamiento del municipio y destacó la importancia de la articulación con los gobiernos locales para que las políticas públicas lleguen a cada territorio.
Un molino que transforma la producción agroecológica en alimentos
La agenda del ministro también incluyó una visita a un molino harinero perteneciente a Gonzalo Rondini y Noelia Prieto, fundadores de Fincas El Paraíso. Allí recorrió las instalaciones donde se procesan los cereales producidos por el establecimiento mediante molienda a piedra y se elaboran harinas integrales y panificados.
Fincas El Paraíso desarrolla una producción agroecológica de trigo, centeno y trigo sarraceno. Además, elabora aceite de girasol alto oleico, aromáticas envasadas y pastas secas. Sus productos cuentan con certificación orgánica y agroecológica.
El establecimiento tiene registradas 52 hectáreas en el Registro de Productores Agroecológicos de la Provincia de Buenos Aires desde 2024. Su sistema productivo se basa en la creación de suelo vivo, sin utilización de productos de síntesis química ni fertilizantes, y en la aplicación de biofertilizantes.
