El vicegobernador Carlos Arce presidió la entrega de Créditos Municipales FOMDA en la localidad de San Vicente para productores y emprendedores.
El jueves el vicegobernador Carlos Arce participó junto al Intendente Fabián Rodríguez de la entrega de créditos del “Fondo de Fomento de Desarrollo Agroindustrial del Municipio de San Vicente” (FOMDA).
El FOMDA llega con créditos y subsidios en esta primer entrega a 18 productores por un importe de $2.163.288, además de la entrega de más de 2.000 kit de semillas de forma gratuita; sumando un total de inversión de $4.020.598 de fondos municipales genuinos.
Estos créditos a sanvicentinos serán para la inversión en procesos productivos de las chacras de los micro y macro emprendimientos de la zona.
Acompañaron esta jornada “histórica” para los sanvicentinos el Vicegobernador de la Provincia, Carlos Arce; vía Meet la Ministra de Agricultura Familiar, Marta Ferreira y su colaborador Lucas Carneiro; representantes del HCD local, la representante administrativa del Ministerio de Ecología en San Vicente, Inés Beatriz Oporto; el representante del INTA local, Carlos Kornoski; funcionarios Municipales; productores y emprendedores y comunidad sanvicentina
El encuentro se realizó este viernes en la localidad de Guaraní. En él participaron más de 50 jefes comunales que integran la Comisión de Desarrollo Estratégico e Integral de Municipios (Codeim), el ministro de Hacienda, Adolfo Safrán y su par del Agro, Sebastián Oriozabala.
Se trata de la continuidad de reuniones que la institución de alcaldes viene llevando a cabo con miembros del Gabinete provincial, de cara a establecer pautas de trabajo en conjunto.
Entre los temas abordados con Safrán se destacaron las gestiones para el desembolso de recursos destinados a obras públicas en los municipios, y también la operatoria para que los empleados de cada comuna, que reúnan las condiciones, puedan adherirse a la nueva ventana jubilatoria y moratoria previsional.
Por su parte, Oriozabala brindó detalles sobre el desembolso de los créditos y subsidios anunciados por Herrera el 1° de mayo con miras a fortalecer al sector productivo, tras la pronunciada sequía que golpeó a Misiones durante el verano.
El presidente de la Codeim e intendente de Campo Grande, Carlos Sartori analizó el cónclave y aseguró que “esto sirve para fortalecer lazos y seguir diagramando la asistencia a nuestras comunas”.
En este sentido, agradeció la presencia de los funcionarios y ponderó las líneas de crédito destinadas al agro, ya que “serán de mucha ayuda para nuestros colonos que la han pasado muy mal con el fenómeno de la sequía de hace unos meses. Con esto se consolidará la recuperación del sector y generará más movimiento económico en los municipios”, resaltó.
Explicó el alcalde -también- que junto al titular de Hacienda diagramaron la ejecución de los distintos planes de obras requeridos por los municipios al Gobierno provincial y se brindó detalles de las gestiones para acelerar tiempos de la logística administrativa con ese ministerio.
Como integrantes del Frente Renovador que conduce Carlos Rovira, Sartori destacó que la Codeim “viene trabajando codo a codo con la gestión del gobernador Oscar Herrera, y este vínculo de cercanía hace posible gestionar de la mejor manera, generando concreciones y soluciones en cada uno de nuestros pueblos”.
En el mismo marco habló el ministro de Hacienda de la provincia, Adolfo Safrán, quien ponderó estos tipos de encuentros “porque permiten aclarar varios temas administrativos y explicar algunas cuestiones que en un mensaje o llamada no suelen quedar claros”.
Remarcó que uno de los principales puntos tratados fue el desembolso de recursos para obras. “Las localidades poseen convenios con Vialidad e Iprodha en materia de empedrado y cordón cuneta o reciben el llamado Fondo Vial, que es para caminos terrados. Todos ellos son fondos que de manera progresiva habilitamos desde el Ministerio para que haya continuidad de ellas, pero dependemos de que las documentaciones estén hechas en los organismos de origen. Y este encuentro sirvió para explicar todo esto”, detalló.
“Fueron varias las consultas técnicas. Muchos de los intendentes preguntaron por pedidos que se han hecho para sus fiestas provinciales. Cada ciudad tiene su festividad emblema y siempre el Gobierno provincial acompaña con algún tipo de subsidio. También especificamos cómo se hacen los pedidos en este sentido”, contó Safrán.
Financiamiento para las chacras
El ministro del Agro y la Producción, Sebastián Oriozabala, calificó a los jefes comunales “como actores fundamentales e importantísimos para las políticas públicas en territorio. Hoy tenemos un abanico muy grande de líneas de financiamiento, subsidios y créditos para el sector y ellos son mediadores claves para que esto llegue a los productores, con base en una distribución equitativa”.
“Siempre es importante tener un buen equipo de trabajo que gestione y conozca la realidad del municipio para que plantee las demandas a la Provincia. Ese es el ensamble que buscamos encontrar en estas reuniones”, señaló. Recordó que todas estas asistencias tienen sus requisitos y condiciones, pero que la idea es que todos los productores lo cumplan. “Es en este aspecto donde estamos elaborando un plan de trabajo, que va de la mano con el conocimiento de campo que tienen los alcaldes”, aseguró.
“El impacto del cuidado de las vertientes ya se puede apreciar: se vuelve a la chacra que muchos abandonaron por falta de agua”. El detalle puede parecer menor, pero es la punta de lanza de un proceso de transformación que apunta a potenciar la productividad, mejorar la sustentabilidad ambiental y ganar escala en mercados externos.
“Con el Girsar buscamos tener mayor capacidad operativa en territorio, con infraestructura y equipamiento. El financiamiento se utilizará para realizar una adecuación ambiental. Si se cuida el agua y se limita la erosión de la tierra, mejoran los rendimientos Es importante para mejorar rendimientos”, explica Martín Ibarguren, a cargo de Planificación, Extensión y Financiación Rural del ministerio del Agro de Misiones.
El plan tiene varios componentes que se gestionarán a través de consorcios en cada una de las microrregiones: la sistematización de caminos, para que haya mejores condiciones de movimiento de la producción, la prevención de incendios, que involucrará a productores, con planes de contingencias y capacitación. “Hay que entender que el monte ya no es un cortafuegos para el rozado y que los residuos no se pueden quemar en la chacra, sino que hay que transformarlos en energía con chips”, detalla el funcionario.
“La sistematización del suelo es impostergable, porque no existe chacra que no tenga pendiente. Ya hay equipos formados, nos falta volumen y capacidad operativa para atender a todas las chacras, porque el 90 por ciento necesita sistematización de suelo”, indica.
El cuidado del agua es fundamental. En vertientes y fajas de arroyos. El estado de situación parece obvio: por el cambio climático, antes no se secaban, hoy sí.
“Con todo vamos a tener mayor biodiversidad en los lotes productivos, micrositios de sustentabilidad, más biodiversidad en el suelo y corredores verdes en los arroyos”, proyecta.
El Girsar es un programa de largo aliento. La primera evaluación podrá hacerse en poco más de una década. Pero en dos años todos los componentes deben estar en acción. Se comenzará con 20 proyectos que después serán replicados. El objetivo central es generar capacidad instalada en cada municipio, con la participación de los productores y referentes locales.
“Con menos erosión aumenta la productividad, tenés más resiliencia y la chacra se prepara mejor para las temporadas de sequía y de mucha lluvia. Ya hay lotes con arborización en estudio, sobre todo en la yerba mate, que se están estudiando para determinar el impacto de la sequía. Pero es necesario un salto de escala”, argumenta Ibarguren.
“Esto es Girsar, pensar a largo plazo las necesidades de la provincia, que no es que no se haya pensado antes. No estamos inventando un sistema nuevo, sino sobre lo que ya viene haciendo la Provincia, estamos en condiciones de hacer el salto. Tenemos el equipo preparado, tenemos a los productores muy receptivos a estas necesidades. Por eso es necesario tener bien planificadas las acciones. Necesitamos ser todo el tiempo, creativos y tener diagnósticos propios para que las políticas sean adecuadas y tengan los mejores resultados. Por eso dividimos la provincia en seis micro regiones, la nordeste, de San Pedro a Andresito; San Antonio, Bernardo de Irigoyen y Pozo Azul. Después tenés al alto Uruguay, con Guaraní, más 25 de Mayo; zona centro y zona oeste. Cuando empezamos a mirar los indicadores establecidos por micro regiones, tratamos de adecuar la información estadística. Empezamos a ver distintos niveles de desarrollo y distintos tipos de cadenas productivas. Tenemos zonas con mucho desarrollo industrial, por ejemplo, la zona oeste y Alto Paraná, la zona centro y la zona sur y menores indicadores de desarrollo en la zona nordeste y Alto Uruguay. Eso qué hace, que tengamos como uno de los ejes, un equilibrio territorial”, enumera Ibarguren en una entrevista con Economis.
¿Qué se hace con esos datos?
En las zonas con menos niveles de desarrollo productivo, tenemos una mayor injerencia de las cooperativas con la industrialización, muy poca inversión privada, pero una mayor organización de productores en cooperativas para industrializar. En esta zona lo que tuvimos más que nada fue una financiación con Aportes No Renovables, es vinculada a proyectos de financiamiento como el PISEAR, que tuvo mucho impacto en la zona. Esta definición de las micro regiones nos permite ordenar este equilibrio territorial que lo medimos en NBI, en cantidad de industrias instaladas, en infraestructura, en grado de desarrollo institucional. No es lo mismo trabajar en zona sur donde tenés 10 intendentes, que trabajar en zona nordeste que por ahí son tres, y los territorios son más amplios. Y los productores no tienen tantos niveles de organización, las cooperativas son más nuevas, tienen otros niveles de conflictividad, de discusiones.
¿La zona más compleja a resolver es la Nordeste?
Y tenés alto Uruguay y zona nordeste, son zonas donde además la pirámide demográfica es muy ancha en la zona inferior, ¿qué quiere decir? Que acá tenemos poblaciones muy jóvenes. Tenés futuros productivos enormes, siempre y cuando podamos aportar infraestructura, planificación, porque estas son las chacras jóvenes de la provincia. Así que esto de las micro regiones nos permite ordenar las políticas en cuanto a las necesidades.
La búsqueda es que esos jóvenes se queden en la zona productiva…
Sí, el objetivo es ese. En diez años vamos a tener familias nuevas, un crecimiento enorme de la población económicamente activa, vinculado a las zonas rurales. Ahí, sí o sí necesitamos mejorar los niveles de industrialización, aumentar los niveles de infraestructura y generar algo que no se venía dando hasta ahora que es la posibilidad de capitalizar las chacras. Necesitamos llevar capital a las chacras, porque el desarrollo de esta zona estuvo ligado al acceso a la tierra. El acceso a la tierra, comienza a tener un límite, entonces ahora ese poblamiento que está cristalizado, va a necesitar un capital para que las chacras estén mecanizadas, para que los jóvenes tengan más oportunidades. Se capitaliza con maquinarias, tractores, posibilidades de inversión fijas, por ejemplo, invernáculos, galpones, todo lo que sea una posibilidad en la chacra. Hay un desarrollo en la ganadería interesante, pero necesita estar organizado, por eso tiene que ir vinculado a inversiones en pasturas, en manejos, en genética. Por eso la visión de ver las micro regiones, ver sus necesidades, que cada una tiene su potencialidad, pero también sus limitaciones en desarrollo.
No es sólo poner dinero, sino poner bien…
Sí, el tema es tener una buena planificación, con todos los indicadores para hacer las inversiones. ¿Qué cantidad de personas va a ser económicamente activa dentro de 10 años, está asistiendo a la escuela, qué posibilidades de formación a nivel terciario tienen, cuál es el nivel de infraestructura en esa chacra que una vez industrializada va a permitir el transporte de bienes, personas y servicios? Las inversiones tienen que estar adecuadas a eso, en la multiplicidad y complejidad de los indicadores. Si capitalizamos las chacras pero eso no va acompañado de generar capital humano, de tener ingenieros agrónomos, de tener agro veterinarios, técnicos agropecuarios, vamos a tener un capital con capacidad ociosa. Que puede significar después una frustración para los productores, porque desde el Estado no tenemos la capacidad de acompañar con la formación necesaria. La Provincia ha tenido un crecimiento muy grande de escuelas, está teniendo una política muy activa en infraestructura, en caminos y electrificación, sobre todo. También hay que ir pensando en tener terciarios, para tener profesionales en la zona que permitan acompañar el desarrollo. Ese es uno de los puntos necesarios. Hay terciarios en San Antonio, la universidad del Alto Uruguay, con mucho impulso de la Provincia, pero hay que medir las acciones para ver de qué manera van a poder absorber esta población económicamente activa en diez años. Cuando vemos los mapas georeferenciados, por ejemplo, de pobreza múltiple, hogares que usan leña para calefaccionar, hogares que no tienen acceso a internet, cuando ves el mapa a nivel nacional iluminado, a nosotros nos salta que en la zona siempre está con una brecha con respecto a las demás. Todos los servicios básicos son necesarios.
Créditos para aumentar la productividad
La financiación también es clave. Las industrias formalizadas tienen acceso al crédito, mientras que las zonas más relegadas e informales, tienen costos más altos o directamente no acceden. Por eso es clave el rol del Estado para respaldar iniciativas que permitan el aumento de capacidades de producción, o de capacidad instalada, eficiencia energética y adecuación ambiental, además de incorporación de nuevos productos o alargamiento de la cadena, calidad y certificación. “Hay que cerrar brechas”, define Ibarguren. Y pone como ejemplo el acceso al gas natural, uno de los elementos clave para la productividad de industrias de otras regiones del país. “Misiones va a pasar de la tecnología del vapor del siglo XIX a las nuevas tecnologías de biomasas o renovables, y no hemos tenido acceso a las tecnologías del siglo XX, sobre todo del gas para las industrias. Hemos quedado al margen de la potencialidad de los hidrocarburos y el gas como fuente de energía, claves en el desarrollo en otras regiones. A pesar de todo eso, Misiones es la provincia con más desarrollo y más heterogéneo de la región. Eso es un aspecto para valorizar a Misiones en materia productiva”.
En el financiamiento, la Provincia tuvo un rol clave. Junto a la Nación subsidió la tasa para que haya créditos baratos y en los últimos 18 meses, las industrias accedieron a más de mil millones en préstamos blandos, a una tasa nominal anual del 22 por ciento, con un periodo de 38 a 48 meses de devolución, con 6 meses gracia.
Las principales industrias tomaron créditos por 1.293 millones de pesos. Pero el 75 por ciento de los créditos se concentraron en la región Centro, Sur y Alto Paraná. “Eso nos permite proyectar un crecimiento porque nadie toma un crédito si no va a vender más”, dice Ibarguren. “Pero hay que estar particularmente ocupados en cerrar las brechas y en que haya convergencias”.
Las brechas a las que se refiere tienen que ver con los sectores menos formales. Ahí el Estado intervino con otro tipo de aportes, que llegaron a los dos millones de dólares a través del Pisear, apuntado más a las microrregiones con menos desarrollo.
“En 18 meses tuvimos una capacidad de fondeo para 50 empresas, que tomaron financiamiento para aumento de la capacidad y mejora de la productividad. Acá hay una muy buena proyección por parte del empresariado, por parte de la provincia, que se expresa en la toma de crédito. Está bien que son créditos favorables, que volvieron después de 6 años de no tener acceso al crédito, con las tasas al 60 por ciento del del Gobierno anterior. Ahora el empresario invierte, pero no va a invertir si no tiene buenas proyecciones de mercado”.
Josefina Pividori vivió toda la vida vinculada a lo rural. Nació en Hernandarias, provincia de Entre Ríos, un pueblito rural donde sus padres, ambos ingenieros agrónomos, hacían trabajos de extensión. Aunque no heredó la profesión, no se apartó demasiado del legado: es licenciada en Comunicación y su tesis la hizo sobre la ruralidad. Eligió a Misiones para desarrollar su trabajo y a los 38 años y con el segundo hijo en camino, asume un desafío vinculado a la chacra, pero con el foco puesto en la mujer rural. Josefina será la coordinadora del primer gabinete de género del ministerio del Agro de Misiones, una entidad que atravesará a todo el organismo, con el objetivo de potenciar y visibilizar el rol de la mujer en la chacra.
No es un trabajo nuevo. Apenas asumió Sebastián Oriozabala como ministro se comenzó a relevar la situación de las mujeres en las chacras, que no es muy distinta a la de otros ámbitos urbanos. Se trabaja a la par, pero se gana menos. Se trabaja igual, pero no son las directivas de las cooperativas y son muy pocas las que llegan a los puestos de mando de una empresa.
“La idea del gabinete es institucionalizar esa mirada de género, que ya la venimos trabajando en el ministerio. Es novedoso, porque atraviesa todas las áreas del ministerio, que además tiene un gabinete formado en un 40% por mujeres en los espacios de toma de decisiones, en las direcciones generales, en las direcciones simples, las subsecretarías”, explica Pividori en una entrevista con Economis.
En las chacras la situación no es tan lineal. En el primer relevamiento realizado por el ministerio hace dos años, en el programa de Incentivo a la Horticultura Comercial, sólo el 20 por ciento tenía como titular a una mujer. Otro dato relevante para problematizar la cuestión del trabajo de las mujeres en las chacras es que el 98,6% de los titulares de emprendimientos de ese programa, no asigna carga horaria de trabajo a la mujer en el hogar. Este dato es uno de los desafíos que se presentan a la hora de trabajar desde el ámbito rural.
“La paridad no debe ser pensada como un objetivo, o un techo, sino como una cualidad que tenemos que trabajar, no para alcanzar determinada meta, sino para que más espacios sean ocupados. Que no es ocupar espacios por ocupar, sino que muchas veces la mirada de mujeres en espacios de toma de decisión, hace que se incorporen otras formas de pensar en determinadas cuestiones, de cómo se trabaja articuladamente con los espacios productivos. Las cooperativas, las asociaciones, las organizaciones. O sea, el ministerio del agro abarca un sinnúmero de cadenas productivas y sectores con los cuales articula, no solo con el sector primario.
¿Y cómo está ahí ese equilibrio?
Nosotros tenemos un gran desafío en las Cooperativas. Las mujeres tienen un gran trabajo, pero muchas veces no son ellas las titulares, las que toman decisiones en las Cooperativas. Entonces, lo que ocurre es que las mujeres trabajan en la chacra, son las que encabezan el ciclo productivo, pero no son las que van a la reunión de la Cooperativa, porque no son socias y no tienen ni voz, ni voto. Cuando son socias, pero no son las titulares, ellas pueden ir, participar, pero no votan. Entonces ese es un desafío, generar acciones tendientes a que estos espacios de decisión estén compuestos por las voces de más mujeres. En la lechería, por ejemplo, las mujeres integran y tienen mucho protagonismo, tanto en el sector primario, como en el industrial. Pero debe ser de las pocas cadenas. Hay casos aislados, como el caso del sector tealero, que encabezan procesos de desarrollo en el sector, como el té gourmet, de la elaboración del té en otras formas de consumir que además está llegando a grandes mercados, nacionales e internacionales. Son mujeres que están encabezando, o son las dueñas de estas Pymes, o estas pequeñas agroindustrias. Tenemos el caso de mujeres ocupando grandes lugares, como Carolina Okulovich, en la Cámara de Elaboradores de Té Argentino, pero que es una de las pocas. En Valerio Oliva también está Silvina Oliva al frente de un aserradero con muchos trabajadores. Si uno piensa en el sector forestal históricamente fue comandado por varones. Ahora en Valerio Oliva, hay más mujeres que se han incorporado en el sector productivo de la industria, a trabajar. Ingenieras y operarias, que han venido a pedir trabajo. Y esto es, porque hay una mujer al frente y eso habilita. El hecho de que haya una mujer, habilita ciertos espacios. Nosotros como Estado no podemos escapar a esa situación, no podemos no atender ese foco. Misiones tiene una historia muy rica con mujeres al frente de procesos productivos, agroindustriales, industriales, agrarios, pero hay que poner en valor eso.
Darles entidad…
Hay que darles visibilidad.
¿Cómo vas a hacer ese vínculo?
En parte una de las cuestiones claves fue, que este gabinete, que por eso se llama gabinete, está conformado por todas las áreas del ministerio. No solamente están las cinco subsecretarías, sino que también están las direcciones generales que dependen del ministro, de la privada, como la dirección del área administrativa, de asuntos jurídicos, el Instituto Misionero del Suelo.. Lo que se busca es que haya una y un representante de cada área, digo esto porque no es un espacio exclusivo de mujeres, sino que el aporte de todos y de todas, ayude a que esto crezca. La idea es que haya de todos los sectores porque cada uno tiene realidades distintas. Está la subsecretaría de Desarrollo Forestal, que ha incorporado a más mujeres, cuando entregan los planes forestales. En el sector tabacalero, el subsecretario de Tabaco decía que el 9% de los productores tabacaleros, son mujeres. Es muy poco, pero sin embargo lo que tenemos que pensar es, como dar mayor visibilidad a esas mujeres que son titulares del sector tabacalero. Hay otros sectores que tienen más mujeres, como el hortícola, que son muchas más mujeres que encabezan, porque tenemos cuestiones como la hidroponía que se ha fortalecido en los últimos años, donde muchas son mujeres. Porque el sistema hidropónico permite por sus características técnicas de desarrollo, que sean mujeres las que puedan encabezar eso y desarrollarlo en completo. Muchas mujeres son las que encabezan esos procesos. Lo que no queremos es que siga quedando aislado en las decisiones de cada secretario, o subsecretario poner en valor a la mujer, sino que sea institucionalizado. Por ejemplo, de los créditos de emergencia agropecuaria, el 27% son mujeres las que han recibido el crédito. Eso es muy importante porque en los meses que hemos pasado de emergencia hídrica, donde el Estado está volcando un montón de recursos, es muy importante que sean mujeres las que también reciban estos créditos por emergencia. Las mujeres son parte, pero no queremos que quede en la voluntad de que el subsecretario decida que se entregue. Sino decir, cómo a partir de esto sistematizamos la información, la tenemos a mano, vamos a poner más atención en llegar a estos sectores.
¿Cuántas mujeres hay en toda la producción misionera, hay un dato certero?
Ese dato lo tenemos que trabajar, porque sabemos que hay más de 27 mil productores familiares en Misiones, estos son datos que comparte Agricultura Familiar. Después hay que ver en cuanto a procesos agroindustriales y en parte desglosar, porque el trabajo con los datos es importante para pensar en cómo focalizamos en determinadas cosas. De las cooperativas, por ejemplo, en todo lo que tiene que ver con el sector animal, en la lechería son muchas mujeres las protagonistas. Ahora si ponemos el porcentaje de mujeres que acceden a créditos y beneficios, en el caso de los proyectos Pisear, que son proyectos desarrollos socioeconómicos en áreas rurales, solo el 20% son mujeres. Al programa de inseminación artificial, que tiene que ver con el fortalecimiento de la producción animal, que se trabaja con el centro genético de Aristóbulo del Valle, el 100% de las mujeres accedieron. Este programa está focalizado y se recorría chacra, por chacra a ver qué animales necesitan y trabajar ahí para poder atender.
Vos sos una mujer que recorre la chacra, que estás permanentemente ¿qué te dicen las mujeres, qué pensás que te puede decir una mujer que está en la chacra al enterarse de este gabinete?
Tuvimos una experiencia en octubre del año pasado. El 15 de octubre fue el día de la mujer rural, ese fue otro hito porque tuvimos más de 70 mujeres de distintos sectores, de organizaciones, de pueblos originarios, empresarias, dueñas de establecimientos, productoras, feriantes. Nos juntamos en el Centro del Conocimiento y tuvimos una jornada entera de debates en comisiones, fueron más de ocho grupos de trabajos con distintos ejes, problematizamos en dos sentidos. Problematizamos en dos sentidos, uno tenía que ver con el reconocimiento de las tareas que se producen hacia adentro, lo que se conoce hoy como tareas de cuidado. Y lo que se hace hacia afuera. Estamos hablando de mujeres que tienen un protagonismo en los procesos y en sus comunidades. Fue muy rico el debate porque ellas señalaban cómo han podido encabezar procesos en sus comunidades, también aliándose con otras mujeres. Pero falta el reconocimiento del trabajo que realizan hacia adentro de sus hogares, porque la mujer de la chacra está en la feria, pero después se ocupa de que los hijos vayan a la escuela… lo que sucede con la mayoría de las mujeres en los ámbitos urbanos. La ruralidad no escapa de esas cuestiones: El hombre va al banco, hace las gestiones, va a la cooperativa de tabaco, la mujer no va al banco, pero se queda en la chacra, cuida a los chicos, se pone a carpir, atiende el tabaco, esa es un poco la división interna de las tareas domésticas en la vida agraria. Problematizar esto no tiene que ver con ponernos en contra, sino de ver cómo incluimos, cómo ponemos en valor un trabajo que muchas veces se invisibiliza. En el caso de la Feria Franca, lo reconocen los mismos hombres y mujeres, que cuando la feria comienza a funcionar, hace 20 años, fue cuando las mujeres -frente a la crisis que se vivía en la década del 90-, el varón no se animaba a ir a la feria a vender. Fue la mujer la que puso una mesa y se puso a vender la producción porque no tenía dónde salir a venderla. Hoy es mixto, sabemos que lo sostienen tanto hombres como mujeres, así como esos emprendimientos productivos lo sostienen de manera conjunta, pero fue la mujer la que protagonizó el salir a vender. Hoy hay un montón de políticas de Estado que atienden al sector de la horticultura, la fruticultura, hay un Mercado Concentrador, las ferias están establecidas, está el mercado de la economía social, pero en su momento eso no existía.
Políticas hay, lo que falta es un engranaje más fluido…
Sí, ver donde se atiende, donde se pone el foco. Tener los datos nos permite definir en qué vamos a trabajar. En diciembre realizamos el Consejo Agroindustrial, había cinco mujeres que tuvieron su voz y su participación, pero necesitamos que más mujeres participen de estos espacios, porque no es que no están, sino que muchas veces no llegamos. Tiene que ver con eso, pasa en el Estado, pasa en el sector privado y en el mundo rural. Sabemos que en el mundo tarefero, hay mujeres, como varones, sabemos que en el sector lechero las mujeres son las protagonistas, pero no son muchas veces las que toman las decisiones. Sin embargo, ya están en el sector primario, en el sector industrial, hay mujeres del Alto Uruguay que empezaron siendo productoras y hoy son maestras queseras. También tiene que ver con la llegada de mujeres profesionales a la chacra. En el ministerio el 37% de las técnicas extensionistas que están en territorio son mujeres. Cuando uno habla con las mujeres, las veterinarias, las ingenieras agrónomas, las trabajadoras sociales, porque también hay de otras profesiones, cuando van a territorio, es un gran impacto.
¿Este gabinete va a ir a la chacra, va a meterse ahí, cómo será el trabajo?
Esa es la idea, por eso está conformado por todas las áreas, no solamente trabajar de manera interna. Una cuestión que vamos a incorporar es que a la hora de la elaboración de los proyectos ya haya una perspectiva de género. Esto va a ser desde adentro hacia afuera.
¿Cómo tomas el desafío desde lo personal?En términos personales, es un desafío grande. Si bien, son temas que parecieran estar de moda, hay que trabajar mucho. Pero también se ha avanzado muchísimo. En 2018 en Misiones se aprobó la ley de paridad y eso implicó una decisión política del Estado provincial. A mí me parece que es mucho lo que tenemos por hacer. En lo personal soy hija de ingenieros agrónomos. Mi mamá trabajó más de 30 años en extensión rural, así que desde muy chica estuve vinculada al mundo rural. Toda mi vida estuve muy vinculada por la biografía personal, pero después por decisiones profesionales y académicas, terminé trabajando acá. Siento que el mundo rural necesita que pongamos la mirada. Cuando institucionalmente decimos que hay que construir una nueva ruralidad, esta nueva ruralidad no puede no contemplar poner en valor el trabajo de las mujeres rurales, que motorizan las economías de cada pueblo, de cada chacra, que trabajan día a día, que encabezan procesos productivos y no son visibles. Tenemos un gran trabajo en dos sentidos, lograr la visibilidad y el reconocimiento de las mujeres rurales, que no solo sea en el “día de”.
Una veintena de organizaciones rurales de diferentes puntos de la provincia de Misiones emitieron un comunicado conjunto a través del cual reclamaron que se concrete, con urgencia, una reunión ampliada del Consejo Provincial de Agricultura Familiar, con el objetivo de analizar las graves consecuencias derivadas de la sequía en Misiones y planificar las acciones de asistencia de parte del Estado provincial.
En el documento enfatizaron que “deben escucharse todas las voces” de los sectores productivos afectados, los cuales “sufrieron millonarias pérdidas y atraviesan desde hace meses una grave crisis económica”, según alertaron.
“Como genuinos grupos de base del campo misionero bregamos por una rápida y efectiva intervención estatal ante la problemática actual, garantizando que se escuchen y atiendan las opiniones y propuestas de quienes viven y trabajan en las chacras diariamente”, señalaron.
Asimismo, consideraron que el Consejo Provincial de Agricultura Familiar “debe ser el ámbito de participación y construcción democrática de políticas públicas en Misiones”, más aún en tiempos de crisis. Por ello, solicitaron que la Reunión Ampliada “se concrete con la seriedad que merece y posibilite brindar la asistencia que las familias rurales necesitan”.
Suscribieron al comunicado las siguientes organizaciones: Movimiento Agrario de Misiones (MAM) – Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM), Movimiento Sin Tierra Puerto Liberdad, UTR Unión de trabajadores rurales del Nordeste Misionero, Asociación Civil Productores de Cerdos y Bovinos del Norte, Asociación Civil de la Mujer Social, Frente popular Darío Santillán, Movimiento de Trabajadores Excluidos, Rama rural MTE Rural, Agricultores por una Vida Mejor, Grupos vecinales de Colonias Pindayti y Las Yerbas, Somos Red Misiones, Cooperativa Agropecuaria Nueva Esperanza Ltda San Pedro, Agrupacion Unión Estudiantil (Facultad de Ciencias Forestales de Eldorado), Grupo de productores El progreso Colonia Alberdi, y Grupo de productores Alvear.