Agroecología

Agricultura sostenible: Misiones busca pasar del debate a soluciones para la chacra

Compartí esta noticia !

La agricultura sostenible dejó de ser en Misiones una discusión exclusivamente ambiental. Ese es uno de los principales ejes que atraviesan desde este jueves la Cumbre Internacional de Agricultura Sostenible, que reúne en Posadas a productores, investigadores, empresas, cooperativas, estudiantes y organismos públicos de Argentina, Paraguay, Brasil y Cuba. El encuentro continuará este viernes en el Museo Histórico Regional Aníbal Cambas.

La pregunta que atraviesa las dos jornadas es más económica que conceptual: cómo lograr que una producción sea capaz de sostenerse cuando enfrenta simultáneamente cambios climáticos, costos crecientes, volatilidad de precios, dificultades de financiamiento y mercados cada vez más exigentes.

La subsecretaria de Desarrollo y Producción Vegetal, Luciana Imbrogno, lo sintetizó en diálogo con Economis al plantear que la sostenibilidad está directamente vinculada con la resiliencia. No se trata solamente, explicó, de cuánto puede producir una chacra en condiciones normales, sino de cuánto puede resistir frente a los “vaivenes” climáticos y políticos sin entrar en crisis ni perder su capacidad productiva.

Esa definición modifica la discusión sobre productividad. Para Imbrogno, ambiente, personas y economía forman parte de una misma ecuación. Por eso la Cumbre incorpora cuestiones que habitualmente aparecen separadas: cooperativismo, género y ruralidad, financiamiento, internacionalización, tecnología, agroecología y mercados. La sostenibilidad, bajo esa mirada, deja de ser una condición ambiental agregada a la producción y pasa a convertirse en una condición de supervivencia económica.

El contexto climático vuelve más concreta esa discusión. Las granizadas, lluvias extraordinarias, inundaciones y otros eventos extremos pueden afectar directamente los ingresos de los productores. Pero el impacto final no depende únicamente del fenómeno natural. También está condicionado por la existencia —o ausencia— de herramientas de emergencia, asistencia, seguros, financiamiento y políticas públicas capaces de amortiguar la pérdida.

“Los eventos climáticos son más inevitables, pero las políticas pueden ayudar a sobrevivir esos eventos”, planteó Imbrogno durante la entrevista. La frase sintetiza uno de los desafíos centrales de la agricultura misionera: pasar de reaccionar después del daño a construir sistemas productivos que tengan mayor capacidad de absorción frente a las crisis.

El problema de producir mucho y ganar poco

La discusión adquiere otra dimensión cuando se incorpora la rentabilidad. En Misiones, donde una parte importante de la estructura productiva está compuesta por explotaciones de pequeña escala, la búsqueda de mayor rendimiento por hectárea no necesariamente equivale a una mejora proporcional en el ingreso del productor.

Imbrogno cuestionó precisamente esa asociación automática entre rendimiento y rentabilidad. Una producción puede obtener más kilos mediante una utilización intensiva de insumos y, sin embargo, dejar un margen menor si los costos de esos insumos son elevados. Por eso propone mirar cuánto queda finalmente en el bolsillo del productor y no solamente cuánto produce la parcela.

La diversificación aparece allí como una herramienta económica antes que como una consigna ambiental. Para una chacra de 20 o 25 hectáreas, explicó, depender de un único cultivo puede aumentar la vulnerabilidad. Tener diferentes producciones permite distribuir riesgos y contar con más de una fuente de ingresos cuando cambia el precio, el clima o el costo de los insumos.

El problema es especialmente sensible cuando esos sistemas dependen de fertilizantes, fitosanitarios u otros insumos vinculados al dólar. Una depreciación cambiaria o un salto de costos puede trasladarse rápidamente a la estructura productiva, reduciendo el margen disponible para las familias rurales.

La discusión sobre monocultivo y concentración de la tierra aparece así vinculada con una preocupación más amplia: el arraigo. Para Imbrogno, la concentración puede terminar desplazando a los pequeños productores, mientras que una matriz diversificada puede contribuir a sostenerlos en la chacra.

Es una cuestión que atraviesa distintas cadenas de Misiones. La funcionaria mencionó los casos forestal, yerbatero y tealero como sectores donde también existe una discusión sobre concentración. El desafío de política pública consiste en encontrar mecanismos que permitan aumentar escala y competitividad sin que ese proceso implique necesariamente la desaparición de los productores de menor tamaño.

Biotecnología: de la investigación al margen productivo

La Cumbre incorpora además una dimensión tecnológica que busca conectar investigación y producción. Uno de los principales espacios está dedicado a la biotecnología y los bioinsumos, con la participación del investigador cubano Rafael Gómez Kosky, vinculado a los procesos de transferencia tecnológica que acompañaron los primeros años de Biofábrica Misiones.

El vínculo tiene una dimensión institucional concreta. Biofábrica y la institución cubana BIOAZCUBA formalizaron recientemente una cooperación para desarrollar proyectos de investigación, transferencia tecnológica, intercambio de especialistas y oportunidades comerciales. La relación también contempla la búsqueda de mercados y clientes potenciales y nuevas iniciativas de investigación y desarrollo.

La discusión que propone Imbrogno es que la tecnología tenga una traducción productiva. Misiones busca aprovechar su capacidad instalada en biotecnología para avanzar sobre bioinsumos y tecnologías aplicadas a cultivos, pero también sobre herramientas digitales e inteligencia artificial capaces de reducir ineficiencias.

Uno de los interrogantes planteados durante la Cumbre apunta precisamente al “costo de producir sin información”: cuánto pierde una explotación cuando toma decisiones sin datos suficientes sobre clima, suelo, mercados o comportamiento productivo. La inteligencia artificial aparece allí no como sustituto del productor, sino como una herramienta para mejorar la calidad de las decisiones.

La lógica es similar a la de la biotecnología: el verdadero resultado no se mide por la sofisticación de la herramienta, sino por su capacidad de resolver un problema concreto de la chacra.

Cooperativas, financiamiento y mercados

La agenda de Posadas también intenta evitar que la sostenibilidad quede encerrada en el laboratorio. Por eso incorpora rondas de negocios, financiamiento, exportaciones e internacionalización de pymes agroindustriales. La propuesta oficial busca conectar productores, empresas, inversores, instituciones y proveedores de soluciones.

El financiamiento es determinante porque muchas transformaciones productivas requieren una inversión inicial que los pequeños productores no pueden afrontar con recursos propios. La incorporación de tecnología, infraestructura, sistemas de riego, mejoras de suelo, certificaciones o procesos de agregado de valor puede mejorar la productividad y reducir riesgos, pero necesita capital y plazos compatibles con el ciclo productivo.

El acceso a mercados representa la otra mitad del problema. Una producción puede ser ambientalmente sostenible y técnicamente eficiente, pero si no consigue un precio que permita sostener a la familia productora, el sistema difícilmente sea sostenible en términos económicos.

Por eso el cooperativismo ocupa un lugar central en la Cumbre. Las cooperativas pueden permitir escala comercial, acceso conjunto a servicios, negociación y transformación de productos que individualmente serían difíciles de procesar o colocar en mercados de mayor valor.

El ejemplo yerbatero vuelve a aparecer como referencia de esa capacidad de concertación. Imbrogno señaló la experiencia de la COPROTE, donde desde hace años se busca acordar precios entre el sector productor primario y la industria tealera. Para la funcionaria, esos mecanismos de coordinación permiten amortiguar conflictos que, cuando desaparecen, pueden terminar expresándose en crisis de ingresos.

La sostenibilidad también se juega en el territorio

La Cumbre Internacional de Agricultura Sostenible incorpora además género y ruralidad, educación ambiental, sistemas participativos de garantía, agricultura regenerativa y gestión territorial. No son capítulos accesorios: forman parte de una discusión sobre quiénes permanecen en el territorio y bajo qué condiciones pueden hacerlo.

En ese punto aparece uno de los desafíos menos visibles de la transición productiva. Cambiar una tecnología o introducir un nuevo cultivo puede ser relativamente sencillo frente a modificar las condiciones económicas que determinan si una familia puede continuar viviendo de su chacra.

El arraigo requiere ingresos, acceso a conocimiento, conectividad, infraestructura, financiamiento y mercados. También requiere organizaciones capaces de representar intereses productivos y políticas públicas que reduzcan la vulnerabilidad ante fenómenos que una familia rural difícilmente pueda absorber por sí sola.

Por eso el encuentro propone una mirada integral. La agricultura sostenible que se discute en Posadas no se limita a reducir el impacto ambiental de la producción. Busca responder una pregunta más compleja: cómo producir, ganar dinero, conservar los recursos y sostener población en el territorio al mismo tiempo.

De la cumbre a la chacra

El desafío para Misiones será transformar las discusiones de estas dos jornadas en instrumentos que puedan ser utilizados fuera del auditorio. La Cumbre incorpora para eso una ronda de negocios y un espacio de innovación destinado a trabajar sobre problemas concretos del sector, con participación de estudiantes, investigadores, productores, empresas y organismos vinculados al desarrollo tecnológico.

Ese pasaje resulta decisivo. Una política de sostenibilidad tiene impacto cuando permite que un productor reduzca costos, diversifique ingresos, acceda a un mercado, mejore su suelo, incorpore una tecnología o resista mejor una emergencia climática. Si el conocimiento queda únicamente en el ámbito académico o institucional, su capacidad transformadora es limitada.

Misiones busca posicionar esa articulación como una política de desarrollo. La participación de actores de Paraguay, Brasil y Cuba amplía además la discusión hacia una escala regional, mientras la presencia de universidades, organismos científicos, empresas y cooperativas permite cruzar conocimiento con necesidades productivas.

Esta edición de la Cumbre llega, entonces, con una discusión más exigente que la simple defensa de una agricultura “verde”. El verdadero desafío es construir una producción que pueda soportar las crisis, generar margen económico, incorporar tecnología sin expulsar al pequeño productor y mantener población en las zonas rurales.

La sostenibilidad, bajo esa perspectiva, no es producir menos para cuidar más. Es diseñar sistemas capaces de producir y permanecer. Y para Misiones, donde la pequeña escala, la diversificación y la agricultura familiar tienen un peso estructural, esa diferencia puede definir buena parte del futuro de la chacra.

Compartí esta noticia !

De Misiones a Latinoamérica: los hongos abren nuevas oportunidades productivas

Compartí esta noticia !

El interés por los hongos dejó de ser un tema circunscripto al ámbito académico y comienza a ganar espacio como una alternativa vinculada con la producción, la educación ambiental y el agregado de valor. Desde Misiones, una iniciativa de formación busca aprovechar ese potencial y conectar conocimientos, experiencias y oportunidades con productores, investigadores y emprendedores de distintos puntos de Latinoamérica.

Se trata de BioTalleres, un espacio de capacitación e intercambio que reúne a profesionales, productores, investigadores y aficionados alrededor de la micología, el cultivo y el aprovechamiento sustentable de los recursos fúngicos. La propuesta comenzó el 20 de marzo con un taller dedicado al reconocimiento de hongos, donde participantes de diferentes países abordaron aspectos básicos de identificación, ecología y diversidad de especies.

La respuesta obtenida impulsó una segunda etapa. El 21 de agosto comenzó un nuevo ciclo de capacitación orientado específicamente al cultivo de hongos, que continúa actualmente con la participación de especialistas y productores de distintos países latinoamericanos. El intercambio incorpora experiencias sobre producción, comercialización, investigación y agregado de valor.

En ese entramado aparece Misiones como uno de los territorios con mayor potencial. El técnico agropecuario Santiago Andrés Martínez, oriundo de la provincia, participa como disertante a partir de experiencias desarrolladas en Argentina, Paraguay y Brasil. Su trabajo pone en discusión las posibilidades que ofrece la Mata Atlántica misionera, una región caracterizada por su elevada biodiversidad.

La mirada productiva no se limita a identificar especies. Martínez aborda también las posibilidades de desarrollar sistemas de cultivo a partir del aprovechamiento de residuos forestales y agrícolas. El objetivo es explorar alternativas que puedan generar valor a partir de recursos disponibles y, al mismo tiempo, resulten compatibles con la conservación de los ecosistemas.

Ese enfoque adquiere particular relevancia para Misiones, donde la actividad forestal y agrícola genera una disponibilidad significativa de biomasa residual. La posibilidad de convertir parte de esos residuos en insumos para nuevos procesos productivos abre una línea de trabajo que vincula economía circular, innovación y diversificación productiva.

La propuesta también incorpora la experiencia del técnico agroecológico Agustín Ortiz, impulsor del proyecto Yerba Fungi. Su aporte se concentra en el aprovechamiento sustentable de hongos silvestres, la elaboración de extractos y otros productos derivados, además de estrategias de recolección responsable destinadas a preservar los ecosistemas y garantizar la continuidad de las poblaciones naturales.

La discusión resulta especialmente relevante porque el crecimiento de una actividad asociada a los recursos naturales puede generar oportunidades, pero también exige reglas de aprovechamiento. La capacitación en identificación, recolección y manejo sustentable permite reducir riesgos y avanzar hacia modelos donde la generación de ingresos no dependa de la degradación del recurso que los sostiene.

BioTalleres busca además superar la lógica de los cursos aislados. Uno de sus objetivos es construir una red de productores y especialistas capaz de conectar experiencias a escala nacional e internacional. La circulación de información sobre costos operativos, técnicas de producción, mercados y agregado de valor puede ayudar a transformar conocimientos dispersos en herramientas concretas para quienes buscan desarrollar emprendimientos vinculados con los hongos.

La construcción de esa red también permite abordar uno de los principales desafíos de las actividades emergentes: pasar del interés inicial a modelos productivos viables. Conocer qué especies pueden cultivarse, qué insumos requieren, cuáles son los costos, qué mercados existen y cómo agregar valor resulta tan importante como dominar las técnicas de producción.

En ese sentido, el potencial de la micología no se reduce al cultivo. El aprovechamiento de especies silvestres, la elaboración de derivados, la investigación aplicada y el uso de residuos como sustratos conforman un abanico de posibilidades que puede integrarse a estrategias más amplias de diversificación económica y desarrollo sostenible.

La experiencia que se proyecta desde Misiones adquiere así una dimensión regional. El intercambio con Paraguay, Brasil y otros países latinoamericanos permite comparar condiciones productivas, identificar problemas comunes y encontrar soluciones que puedan adaptarse a distintos territorios. La biodiversidad funciona como punto de partida, pero el conocimiento compartido aparece como una herramienta para convertirla en oportunidades sin comprometer su conservación.

La participación creciente en los talleres muestra, además, que existe una demanda por conocimientos que conecten ciencia, producción y territorio. Esa demanda puede convertirse en una oportunidad para profesionalizar una actividad todavía emergente, generar emprendimientos y ampliar el campo de acción de productores y técnicos.

El desafío será consolidar ese interés con información confiable, formación técnica y modelos productivos sostenibles. En esa transición, Misiones cuenta con un activo diferencial: su biodiversidad y la posibilidad de vincularla con conocimiento, innovación y aprovechamiento responsable.

BioTalleres propone justamente ese puente. Más que acercar a nuevos públicos al mundo de los hongos, busca construir una comunidad capaz de entender su función ecológica y explorar, con criterios de sustentabilidad, el potencial económico que existe detrás de un recurso todavía poco desarrollado.

Compartí esta noticia !

Eldorado forma nuevos oficios para ampliar la cadena productiva de la floricultura en Misiones

Compartí esta noticia !

El programa integral de formación es organizado por el Ministerio del Agro, el INTA y el municipio. Comenzó la semana pasada con el curso “Armador de Invernáculos” y ofrecerá instancias teóricas y prácticas sobre producción de flores, plantas ornamentales y el desarrollo de espacios verdes.

En este marco, la formación de recursos humanos es uno de los componentes que acompañan el crecimiento de la floricultura en Misiones. En Eldorado se puso en marcha el curso de capacitación en el oficio de Armador de invernáculos, una propuesta libre y gratuita que combina conocimientos técnicos con prácticas en terreno y que forma parte de un programa integral de capacitación en oficios vinculados a la actividad florícola. La iniciativa es organizada de manera conjunta por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Ministerio del Agro y la Producción de Misiones y la Municipalidad de Eldorado, y tiene una duración total de cuatro meses. La propuesta contempla tres encuentros presenciales por mes y aborda distintos aspectos relacionados con la producción de flores, plantas ornamentales y el desarrollo de espacios verdes.

Del diseño a la puesta en funcionamiento

Los encuentros se desarrollan los jueves  de agosto, de 8:00 a 11:00 horas, con actividades en la Agencia de Extensión Rural (AER) del INTA Eldorado y en predios de productoras y productores. La capacitación está a cargo de la ingeniera Doris Bischof y los ingenieros Ricardo Haussecker, Ronald Rojas y Horacio De Lima, junto con el técnico Hugo Núñez.

Días pasados se realizó el primer encuentro que estuvo destinado a los contenidos teóricos vinculados con el diseño y planificación de un invernáculo. Se abordaron aspectos como la elección del terreno, los materiales disponibles, los costos de construcción, los distintos tipos de coberturas y el manejo del microclima. La segunda jornada tendrá un carácter eminentemente práctico y estará orientada a la instalación y ubicación de las estructuras, incluyendo el reconocimiento del terreno, su nivelación y encuadre, además de la definición de materiales y dimensiones adecuadas para cada instalación. El último encuentro estará dedicado a la colocación de las coberturas y al manejo del microclima dentro del invernáculo. Se trabajará sobre variables fundamentales para el desarrollo de los cultivos, como temperatura, ventilación, humedad, calefacción y sombreo.

Una formación que integra distintos oficios

El curso de armador de invernáculos constituye la primera de una serie de capacitaciones que integran el programa de Cursos de capacitación en oficios vinculados a la floricultura. La propuesta contempla cuatro trayectos formativos orientados a diferentes eslabones de la cadena: armador de invernáculos; productor de plantas en macetas; productor de flores y follaje para corte; y jardinería y parquización.

El segundo trayecto, destinado a la producción de plantas en macetas, abordará contenidos relacionados con suelos y sustratos, formulación y propiedades de los sustratos, multiplicación sexual y agámica, riego y fertirrigación, así como el manejo de plantas ornamentales de interior. También se trabajará sobre planificación productiva, comercialización, marketing, costos, rentabilidad y generación de valor agregado.

Por su parte, la capacitación para Productor de flores y follaje para corte incorporará conocimientos sobre las demandas del mercado, especies adaptadas a las condiciones de la zona, manejo de cultivos y poscosecha. También se trabajará sobre nutrición y fertilización, identificación y manejo de plagas y enfermedades de importancia económica, además de una salida a campo a Montecarlo y Colonia Luján.

El cuarto trayecto estará orientado a Jardinería y parquización, con contenidos sobre diseño de parques y jardines, estilos, zonificación, selección de especies y planificación. Las actividades prácticas incluirán la preparación de canteros, selección e instalación de plantas de acuerdo con sus usos, condiciones de luz y microclimas, además de contenidos específicos sobre poda, mantenimiento de espacios verdes, corte de césped, renovación de plantas de estación y manejo del arbolado urbano.

Los cuatro trayectos están pensados para que los conocimientos adquiridos puedan transformarse en nuevas capacidades laborales y productivas”, expresó Facundo López Sartori, titular de la cartera agraria. Los egresados podrán desarrollar emprendimientos propios, incorporarse a viveros y producciones florícolas, prestar servicios y brindar asesoramiento, además de ejecutar y mantener jardines, parques y otros espacios verdes.

De acuerdo a la subsecretaria de Producción y Desarrollo Vegetal, Luciana Imbrogno, la propuesta “incorpora además contenidos transversales de higiene y seguridad laboral, cuidado ambiental y uso responsable de productos fitosanitarios, de acuerdo con la normativa vigente”. Por su parte Mayra Rolhaiser, directora de Floricultura, agregó que “la capacitación acompaña el desarrollo de una actividad que demanda cada vez más conocimientos específicos y busca generar una base de trabajadores y emprendedores locales capaces de participar en distintos puntos de la cadena florícola”.

La formación técnica se suma así a las políticas de incorporación de tecnología y diversificación productiva que impulsa el Gobierno de Misiones, fortaleciendo las capacidades existentes en el territorio y generando herramientas para que el crecimiento de la floricultura también se traduzca en empleo, servicios y nuevos emprendimientos.

Compartí esta noticia !

Misiones celebra 29 años de la feria provincial de Semillas con un llamado a fortalecer la soberanía alimentaria y la biodiversidad

Compartí esta noticia !

La provincia de Misiones volverá a convertirse en un punto de referencia para la agroecología y la conservación de la biodiversidad con la realización de la 29ª Feria Provincial de Semillas y la 11ª edición de la Semana Continental de las Semillas Nativas y Criollas, un espacio que, desde hace casi tres décadas, articula a productores, organizaciones sociales, instituciones públicas, comunidades indígenas y actores del ámbito académico en torno a la defensa de uno de los principales patrimonios estratégicos del territorio: las semillas.

La convocatoria, organizada por el Movimiento por las Semillas Campesinas de Misiones bajo el lema “Aguardianar Territorios del Buen Vivir, desde las Raíces de la Memoria”, se desarrollará el próximo 31 de julio en el Club de Caza y Pesca de Aristóbulo del Valle. El encuentro reunirá a representantes de la agricultura familiar, organizaciones socioambientales, docentes, trabajadores de la salud, instituciones educativas, iglesias y delegaciones provenientes de Paraguay, Brasil y distintas provincias argentinas, consolidando un espacio de integración regional que trasciende el intercambio de semillas para convertirse en un ámbito de construcción política, cultural y ambiental.

La actividad central volverá a ser el tradicional intercambio de semillas nativas y criollas, considerado una herramienta fundamental para preservar la diversidad genética de los cultivos y fortalecer sistemas productivos más resilientes frente a los desafíos del cambio climático y la expansión del modelo agroindustrial. A lo largo de la jornada también se desarrollarán exposiciones de plantines, estacas, plantas medicinales y alimenticias, productos de la economía social, artesanías, talleres de formación, presentaciones de experiencias territoriales y actividades culturales que ponen en valor la identidad biocultural de Misiones.

El evento llega precedido por un proceso de formación impulsado por el Área de Formación e Investigación del Movimiento, que durante junio y julio llevó adelante un ciclo de cuatro webinarios dedicados a la producción y conservación de semillas, los impactos del extractivismo, la legislación sobre semillas nativas y criollas y las estrategias de intercambio y comercialización. Los contenidos generados serán sistematizados y convertidos en materiales pedagógicos destinados a organizaciones sociales, instituciones educativas y comunidades de toda la región.

La consolidación de esta feria durante casi treinta años refleja el crecimiento de una agenda que vincula producción, ambiente y desarrollo territorial. En un contexto marcado por la discusión sobre los modelos agrícolas, la conservación de semillas propias adquiere un valor estratégico para la agricultura familiar, al reducir la dependencia de insumos externos, preservar variedades adaptadas a las condiciones locales y fortalecer la soberanía alimentaria como política de largo plazo.

La relevancia institucional del encuentro quedó reflejada en las declaraciones de Interés Provincial otorgadas por la Cámara de Representantes de Misiones y en los reconocimientos emitidos por numerosos municipios de la provincia, que respaldan una iniciativa considerada fundamental para la preservación del patrimonio biocultural y la promoción de prácticas agroecológicas.

En paralelo, la Semana Continental de las Semillas Nativas y Criollas, promovida desde 2015 por el Movimiento Agroecológico de América Latina y el Caribe (MAELA), volverá a desarrollarse entre el 26 de julio y el 1 de agosto. La fecha simboliza el comienzo del ciclo de siembra en gran parte del continente y culmina con la celebración de la Pachamama, integrando una mirada productiva, cultural y espiritual sobre el cuidado de la tierra.

Durante esos días también se realizarán ferias e intercambios en distintas localidades misioneras, entre ellas Capioví, Dos Arroyos, Pozo Azul, Puerto Iguazú y Montecarlo, ampliando el alcance territorial de una iniciativa que busca reforzar las redes de intercambio de semillas y conocimientos entre productores y comunidades.

La edición 2026 incorporará además la cuarta Convocatoria Literaria “Detrás de cada semilla hay una historia que contar”, abierta a participantes de todas las edades de Argentina y otros países. La propuesta invita a recuperar relatos, poemas, canciones, pinturas, leyendas y testimonios vinculados a las semillas nativas y criollas como parte de la memoria colectiva de los pueblos. Las obras, que deberán ser inéditas, podrán presentarse hasta el 31 de julio.

En el marco de las actividades también se presentará el libro Sembrando vida, memoria y comunidad para los pueblos, desde los territorios, elaborado por la Fundación Rosa Luxemburgo, la Red de Agricultura Orgánica de Misiones (RAOM), MAELA y la Red de Cátedras de Soberanía Alimentaria de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM). La publicación recopila experiencias de organización comunitaria en defensa de las semillas, el acceso a la tierra y al agua y las distintas formas de producción agroecológica desarrolladas en Misiones y la región.

A casi treinta años de su primera edición, la Feria Provincial de Semillas reafirma su lugar como uno de los principales espacios de articulación entre producción, conocimiento y participación ciudadana. En un escenario de creciente debate sobre la seguridad alimentaria, la conservación de la biodiversidad y la sostenibilidad de los sistemas productivos, el encuentro vuelve a posicionar a Misiones como una referencia nacional en la promoción de la agroecología y la protección de las semillas nativas y criollas como patrimonio de los pueblos al servicio de la humanidad.

Compartí esta noticia !

Agricultura Familiar pone a la mujer agricultora en el centro de la estrategia 2026

Compartí esta noticia !

La Secretaría de Estado de Agricultura Familiar presentó los lineamientos de trabajo para 2026 con una planificación que prioriza el ordenamiento de la gestión, el fortalecimiento de las familias productoras y la generación de impactos concretos en el territorio. La estrategia coloca a la mujer agricultora como eje clave del modelo, integrando desarrollo territorial, producción y comercialización con foco en organización, agregado de valor y acceso a mercados.

El esquema de trabajo se estructura en tres grandes ejes que articulan políticas públicas orientadas a consolidar la agricultura familiar como pilar del desarrollo local. El enfoque busca mejorar ingresos, fortalecer la producción local y avanzar hacia un modelo con identidad misionera, combinando soberanía alimentaria, innovación productiva y nuevas oportunidades comerciales.

Desarrollo territorial con énfasis en la mujer rural

Desde el área de Desarrollo Territorial, la planificación 2026 pone el acento en el fortalecimiento de los grupos de la agricultura familiar, con especial énfasis en las mujeres de la ruralidad. La agenda incluye encuentros, capacitaciones y programas orientados a la autonomía económica y a la organización colectiva, entendidas como condiciones necesarias para sostener procesos productivos y sociales de largo plazo.

Estas acciones se complementan con un trabajo sistemático de registro, comunicación estratégica y formulación de proyectos territoriales, herramientas que permiten ordenar la gestión y orientar los recursos hacia iniciativas con impacto real en las chacras y comunidades. El objetivo es consolidar redes locales, fortalecer capacidades organizativas y mejorar la articulación entre productores y políticas públicas.

Producción con soberanía alimentaria e innovación

En el eje de Desarrollo Productivo, la planificación prioriza la soberanía alimentaria, la agroecología y la incorporación de innovaciones aplicadas a las chacras familiares. Las líneas de acción incluyen políticas vinculadas a semillas, chacras multiproductivas, transición agroecológica, certificación participativa y encuentros de grupos agroecológicos.

La estrategia incorpora además nuevas tecnologías productivas con el objetivo de modernizar la producción sin perder la identidad territorial. El enfoque busca aumentar la eficiencia y la resiliencia de las unidades productivas, garantizando prácticas sustentables que mejoren la calidad de los alimentos y fortalezcan la autonomía de las familias agricultoras.

Comercialización, valor agregado y nuevos mercados

La Subsecretaría de Comercialización concentrará su trabajo en el agregado de valor, la consolidación de ferias y mercados y la apertura de nuevos canales de comercialización. Entre las líneas destacadas se encuentran el desarrollo de productos con valor agregado, la promoción de cadenas de valor verde, la incorporación de prácticas de economía circular y el acceso a mercados digitales.

El objetivo es ampliar las oportunidades de venta, mejorar precios y reducir intermediaciones, fortaleciendo la inserción de la producción familiar en circuitos comerciales más amplios y diversificados. Esta estrategia apunta a generar ingresos sostenibles y a consolidar mercados locales con proyección regional.

La Escuela de Campo como eje transversal

Como componente transversal, la Escuela de Campo se consolida como una herramienta central de formación, acompañamiento y transferencia de conocimientos. A través de esta modalidad, la Secretaría busca fortalecer capacidades productivas y organizativas en todo el territorio provincial, integrando saberes técnicos con experiencias locales.

La Escuela de Campo actúa como nexo entre los distintos ejes de la planificación, facilitando la adopción de prácticas productivas innovadoras, el fortalecimiento de la organización comunitaria y la mejora continua de los procesos de comercialización.

Proyección 2026 y alcance institucional

Con esta planificación, la Agricultura Familiar proyecta un 2026 con una gestión más ordenada y articulada, enfocada en resultados concretos. La centralidad de la mujer agricultora, la apuesta por la agroecología y la ampliación de mercados configuran un esquema que busca impactar de manera directa en los ingresos de las familias productoras y en la consolidación de la producción local.

El enfoque integral refuerza el rol institucional de la Secretaría de Estado de Agricultura Familiar como articuladora de políticas territoriales, productivas y comerciales, en un contexto donde la organización y el agregado de valor resultan determinantes para la sostenibilidad del sector.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin