Misiones avanzará con el Bono de Infraestructura y prepara el primer Bono Verde respaldado por créditos de carbono
Este jueves ingresó a la Cámara de Representantes de Misiones el proyecto de Bono de Infraestructura, una herramienta financiera destinada a canalizar recursos hacia obras consideradas estratégicas para el desarrollo provincial. El ingreso de la iniciativa estuvo acompañado por otro anuncio de relevancia económica y ambiental realizado por el conductor de Encuentro Misionero, Carlos Rovira.
Al fundamentar la propuesta, Rovira anticipó que la provincia avanzará también en la estructuración del primer Bono Verde de Misiones, un instrumento que buscará respaldarse en los activos ambientales certificados internacionalmente a través del sistema de créditos de carbono.
La iniciativa se sustenta en la certificación obtenida por Misiones bajo el estándar internacional Verra, una de las principales entidades dedicadas a la validación de proyectos ambientales. A través de ese proceso, la provincia logró medir y certificar el aporte de la Selva Paranaense en la captura de dióxido de carbono, uno de los gases de efecto invernadero vinculados al cambio climático.
El mecanismo se basa en la capacidad de los bosques de absorber carbono de la atmósfera mediante procesos naturales. Esa función ambiental es reconocida por los mercados internacionales de carbono, donde las reducciones o capturas verificadas pueden transformarse en créditos comercializables.
Como resultado de los trabajos técnicos impulsados por la provincia, Verra certificó el programa jurisdiccional de Misiones, habilitando la emisión de créditos de carbono asociados a la conservación de sus bosques nativos.
El Programa Jurisdiccional JNR REDD+ de Misiones cuenta actualmente con más de 10,9 millones de créditos de carbono certificados correspondientes al período 2017-2022, resultado de una tarea desarrollada por la Secretaría de Estado de Cambio Climático y el Ministerio de Ecología.
“El principal producto que elabora nuestra provincia es el oxígeno”, sostuvo Rovira al explicar que la conservación de la selva misionera genera un activo ambiental con valor económico creciente en los mercados globales, al contribuir a la captura de dióxido de carbono y la provisión de servicios ecosistémicos.
Misiones también desarrolló un esquema de participación público-privada mediante un sistema de anidamiento que permite incorporar proyectos privados dentro del programa jurisdiccional. La administración de los recursos generados se realizará a través de un fideicomiso financiero gestionado por Banco Macro.
Según el esquema planteado, los fondos provenientes de la comercialización de créditos de carbono estarán destinados a propietarios que conservan bosque nativo, proyectos de desarrollo sostenible impulsados por organizaciones de la sociedad civil y el fortalecimiento de las tareas de control y monitoreo ambiental en toda la provincia.
La propuesta del Bono Verde busca complementar las herramientas tradicionales de financiamiento con un instrumento vinculado a los mercados ambientales, aprovechando el valor económico asociado a la conservación de los bosques y a la captura certificada de carbono.




