La batalla por los kilos: Playadito conserva la punta, Las Marías acelera y Misiones mueve el tablero yerbatero
El mercado yerbatero argentino disputa una batalla silenciosa, librada paquete por paquete y góndola por góndola. No hay estridencias, pero sí millones de kilos en juego, cambios de velocidad y una pulseada por el liderazgo que comienza a apretarse en la parte más alta del ranking.
La Cooperativa Agrícola de Colonia Liebig, propietaria de Playadito, conserva el primer lugar en salida de molino con 34.578.731 kilos. Sin embargo, la distancia con Las Marías se redujo a apenas 1.802.873 kilos.
La compañía asentada en Gobernador Virasoro, responsable de marcas como Taragüi, Unión y Mañanita, acumuló 32.775.858 kilos durante los primeros siete meses. El dato relevante no es solamente la diferencia: también importa la velocidad con la que cada jugador llegó a julio.
En el último mes relevado, Las Marías desplazó a Playadito del primer puesto mensual. Registró salidas por 5.303.129 kilos, contra 4.842.153 kilos de la cooperativa correntina. La ventaja mensual fue de casi 461 mil kilos.
Entre mayo y julio, la distancia entre los dos líderes se redujo de 2,33 millones a 1,80 millones de kilos. En términos relativos, Playadito aventajaba a Las Marías por algo más de 10% al cierre de mayo; dos meses después, esa diferencia bajó a apenas 5,5%. Playadito conserva la punta por el colchón acumulado durante los primeros cinco meses, pero Las Marías llega a la segunda mitad del año con mejor ritmo.

La estructura comercial de ambos competidores revela una fuerte dependencia de los dos formatos tradicionales. Playadito acumuló 17 millones de kilos en paquetes de un kilo con palo y otros 16,1 millones en paquetes de medio kilo. Entre ambas presentaciones explica prácticamente todo su volumen.
Las Marías también concentra su despliegue en esos formatos: contabilizó 11,21 millones de kilos en envases de un kilo con palo y 10,59 millones en paquetes de medio kilo. La diferencia es que la empresa distribuye su producción entre un portafolio más amplio de marcas, segmentos y canales.
Por eso, el duelo no es completamente simétrico. De un lado aparece Playadito como una marca insignia de enorme penetración nacional; del otro, una compañía que reúne distintas etiquetas bajo una misma razón social. Aun con esa salvedad, la comparación permite medir quién pone más kilos en circulación.
Julio dejó otra señal. Las Marías vendió aproximadamente un 16% más que su promedio mensual de enero a junio, mientras que Playadito quedó cerca de un 2% por debajo de su promedio anterior. Si esa diferencia de velocidad se mantuviera, la pelea por el primer puesto podría cerrarse antes de terminar el año.
No se trata todavía de un sorpasso, pero la bombilla ya está cerca.
Aunque el liderazgo acumulado queda en manos de dos establecimientos correntinos, Misiones exhibe una presencia industrial extensa y diversificada. En el ranking aparecen empresas, cooperativas y marcas asentadas a lo largo de toda la geografía productiva provincial.
El tercer escalón quedó en manos de Establecimiento Santa Ana, elaboradora de CBSé, con 13,69 millones de kilos acumulados entre enero y julio y otros 2,11 millones despachados solamente en julio. Su fortaleza está en el paquete de medio kilo, formato que explicó 10,84 millones de kilos en siete meses y 1,63 millones durante julio. Lejos todavía de la pulseada entre Playadito y Las Marías, CBSé encabeza con amplitud el segundo pelotón y sostiene su lugar con una receta propia: diversificación, yerbas compuestas y saborizadas para ampliar el consumo más allá del mate tradicional.
La Cachuera, elaboradora de Amanda, ocupa el cuarto puesto con 12,41 millones de kilos acumulados. En julio despachó 1,94 millones, un volumen aproximadamente 11% superior a su promedio de los seis meses anteriores.
También se destaca Cordeiro y Compañía, elaboradora de Verdeflor, que ocupa el quinto puesto con 8.914.338 kilos acumulados entre enero y julio. En el último mes despachó 1.377.912 kilos, sostenida especialmente por el paquete de medio kilo, que explicó 1,15 millones. Con una propuesta fuerte en yerbas tradicionales y compuestas, Verdeflor se instala inmediatamente detrás de Amanda y consolida su lugar en el núcleo de marcas que, sin participar todavía de la pulseada por la punta, disputan cada centímetro de la góndola nacional.
Verdeflor, pasó del sexto al quinto puesto, al crecer desde 6,27 millones de kilos en mayo hasta 8,91 millones en julio. Con 1,26 millones despachados en junio y 1,38 millones en julio, desplazó a Hreñuk -Rosamonte- por una diferencia mínima, cercana a 45 mil kilos. Es una pelea casi paquete a paquete entre dos compañías que quedaron separadas por apenas medio punto porcentual sobre sus respectivos volúmenes.
Hreñuk, propietaria de Rosamonte, se ubica sexta con 8.875.696 kilos. Su movimiento de julio fue todavía más dinámico: alcanzó 1,21 millones.
La Cooperativa Agrícola Mixta de Montecarlo, vinculada con Aguantadora, aparece séptima con 5,64 millones de kilos acumulados y casi 900 mil kilos en julio. También mostró una aceleración respecto de su ritmo previo.
Más atrás se encuentran Yerbatera Misiones, de la familia Puerta, con 5,41 millones de kilos; la Cooperativa Yerbatera Andresito, con 4,92 millones; Piporé, con 3,76 millones; Gerula, con 2,93 millones; Establecimiento Imhof, con 2,76 millones, y Establecimiento Yerbatero Bonafé, con 2,31 millones.
La fortaleza misionera no está concentrada en una única etiqueta capaz de desafiar por ahora a Playadito o Las Marías, sino en la densidad de su entramado industrial. La provincia aporta una constelación de molinos, cooperativas y marcas que ocupa buena parte de la tabla y compite en distintos precios, formatos y regiones.
Allí aparece uno de los rasgos centrales del mercado: Corrientes concentra los dos mayores volúmenes empresariales, mientras Misiones multiplica los jugadores.
La batalla por los kilos se desarrolla en un escenario de consumo exigente, márgenes estrechos y fuerte competencia comercial en un mercado deprimido: la salida de molinos alcanzó en julio los 161.585.495 kilos, contra 161.892.164 kilos en enero-julio de 2025. Son 306.669 kilos menos, equivalentes a una disminución de 0,19%.
Ganar volumen requiere presencia nacional, logística, financiamiento, acuerdos con supermercados, promociones y capacidad para sostener precios en una economía donde las familias revisan cada compra.
En el negocio yerbatero, el liderazgo no se define por una cebada aislada. Se construye mate tras mate, paquete tras paquete y, como muestran estas cifras, kilo tras kilo.
