Agustín Rossi tras el batacazo peronista en Rosario: “No hay que subestimar el valor de un proyecto político”
El resultado de las elecciones comunales y municipales en Santa Fe dejó una escena inesperada: mientras el gobernador Maximiliano Pullaro celebraba el abrumador dominio de Unidos para Cambiar Santa Fe en la mayoría de los distritos, en Rosario el batacazo lo dio el peronismo. El frente liderado por Juan Monteverde, aliado del PJ, se impuso en la categoría de concejales, revirtiendo una tendencia histórica adversa.
“En Rosario hemos ganado porque se votó sin miedo, en contra de los aparatos, de la mentira, de la campaña sucia y en tiempos de odio y de violencia”, sintetizó Monteverde desde el búnker. Su triunfo sorprendió incluso a propios y extraños, no tanto por la performance electoral previa sino por la contundencia con la que superó al candidato libertario, que había anticipado su victoria durante toda la campaña.
En diálogo con Open101.7 de Posadas, Agustín Rossi –exjefe de Gabinete, referente peronista y rosarino por adopción– valoró el resultado como parte de un proceso sostenido. “Venimos haciendo buenas elecciones en Rosario desde hace tiempo. Ganamos en la primera vuelta presidencial con Massa-Rossi, y en 2023 perdimos la intendencia por apenas un punto y medio. Esta vez se consolidó ese camino”, sostuvo.
El resultado cobra relevancia en un contexto en el que el Gobierno nacional apostó fuerte, no sólo políticamente, sino con el desembarco de Patricia Bullrich y su despliegue de fuerzas para combatir la inseguridad.
Rossi subrayó además el carácter simbólico del triunfo: “De las quince ciudades con más habitantes de Santa Fe, el peronismo ganó en diez. Es una elección que nos da mucha expectativa de cara a octubre, y en particular en Rosario abre la posibilidad real de que Monteverde sea el próximo intendente dentro de dos años”.
Durante la entrevista, elogió el tono del discurso postelectoral de Monteverde: “Fue muy atinado. En un contexto donde predomina la descalificación y los discursos de odio, él fue claro: no va a agraviar ni a descalificar. Y además le tendió la mano al actual intendente para retomar el diálogo institucional”.
Monteverde también convocó a sectores que se habían alejado del PJ a sumar esfuerzos para lo que viene. Según Rossi, ese gesto refleja una madurez política que la ciudad necesita: “Rosario requiere un gobierno que intensifique las políticas públicas en los barrios postergados. Ese es el camino”.
Consultado sobre el panorama nacional, Rossi fue claro: “La unidad es condición necesaria, aunque no suficiente. Pero la división te condena a la derrota. Por eso es clave que logremos un armado común en la provincia de Buenos Aires y a nivel nacional para octubre”.
El exministro también fue crítico con la gestión del presidente Javier Milei. “Este es el gobierno más unitario que hemos tenido. Se queda con recursos que les corresponden a las provincias, como el impuesto a los combustibles o los fondos de coparticipación. Necesitamos fuerza parlamentaria para frenar este rumbo económico”.
En ese sentido, advirtió sobre el desconcierto social y la baja participación electoral como señales de alerta: “En Rosario votó menos del 50% del padrón. Eso es gravísimo. Hay mucha gente que no cree que algo pueda cambiar. Y si los que están gobernando no se hacen cargo de eso, estamos en un problema aún mayor”.
Sobre el rol del peronismo y su identidad doctrinaria, Rossi fue contundente: “La doctrina es la misma. Lo que se necesita son propuestas claras basadas en ella. Gobernar para que los argentinos vivan mejor: de eso se trata”.
La victoria en Rosario sacudió el tablero santafesino y posicionó al peronismo como un actor competitivo, incluso en un contexto nacional adverso. En palabras de Rossi, “no hay que subestimar el valor de un proyecto político que, con propuestas firmes y sin agravios, logra recuperar la confianza de la gente”.
