La Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) alertó sobre la continua escalada en el precio de los combustibles, la cual amenaza con interrumpir la cadena de suministro en todo el país.
Desde principios de marzo, los precios del gasoil y de las naftas se incrementaron entre 3 y 5 veces, con un rango que oscila entre 20 y 25%. En la actualidad, el gasoil de grado 2 (el de mayor uso en el sector del transporte) ya supera los 2100 pesos por litro, y todo indica que el mes cerrará con el aumento de costos de gasoil más elevado de los últimos 2 años.
Costo récord en la región
Los economistas de la Federación que nuclea a 42 Cámaras de transporte de todo el país destacaron que, medido en dólares (al menos US$ 1,50), el litro de gasoil en la Argentina alcanzó uno de sus valores más altos de la última década, posicionándose como uno de los más caros de la región.
“La desproporcionada escalada del precio del gasoil es hoy la principal preocupación entre las más de 6.500 pymes que representamos. A los márgenes reducidos y la baja actividad en muchos rubros, se suma un impacto crítico: el combustible representa un tercio de nuestra estructura de costos”, explicó Cristian Sanz, Presidente de FADEEAC.
La velocidad de los aumentos actuales no tiene precedentes cercanos. Mientras que en todo 2025 el gasoil acumuló una suba del 45% (frente a un IPC del 31,5%), en apenas 20 días de marzo los incrementos ya superaron en un tercio esa cifra anual.
Sanz fue tajante respecto a la sostenibilidad del servicio: “La actualización de las tarifas debe ser inmediata, de lo contrario, muchas empresas se verán obligadas a dejar de operar, con el consiguiente impacto económico y social. Los camiones mueven más del 90% de la economía del país y el transporte y la logística generan el 4% del empleo nacional. Apelamos a la madurez y responsabilidad de todas las partes”.
Factor internacional y contexto local
Los especialistas del Departamento de Estudios Económicos y Costos señalaron que cada incremento del 10% en el gasoil impacta de forma directa en al menos 3,5% en los costos operativos de las empresas que realizan viajes de media y larga distancia.
Si bien el mercado global atraviesa un shock por el conflicto en Medio Oriente —con el barril de Brent saltando de US$ 65 a más de US$ 100 en tres semanas—, FADEEAC advierte que la situación local es alarmante debido al «debilitamiento de los mecanismos que permitan desacoplar los precios internos de los internacionales y moderar el shock externo, en un marco de significativo crecimiento de la producción local de petróleo (Vaca Muerta)».
«Si las tarifas no se adecuan, el sector no podrá seguir operando. No es una amenaza, es una imposibilidad fáctica. El desabastecimiento es el riesgo final si no se toman medidas urgentes», concluyó Sanz.
En un escenario económico desafiante, marcado por el encarecimiento del financiamiento, la volatilidad macroeconómica y la presión sobre los márgenes, las empresas argentinas están revisando su enfoque tradicional del ahorro.
Aunque la inflación en 2025 fue la más baja en ocho años (31,5% según BBVA Research), la simple reducción coyuntural de gastos resulta insuficiente. Hoy el foco empresarial comienza a desplazarse hacia la generación de eficiencias estructurales que aporten previsibilidad y fortalezcan la competitividad en el mediano y largo plazo.
En este contexto, Grupo Gaman identificó cuatro estrategias clave que permiten a las organizaciones optimizar su estructura de costos sin afectar su capacidad productiva.
1. Planificación fiscal: aprovechar el Régimen de Economía del Conocimiento
La optimización impositiva es una de las formas más directas de mejorar el flujo de caja. Según la Ley 27.570, las empresas que incorporan tecnología o procesos de mejora continua pueden acceder a importantes beneficios fiscales.
Estudios del INTI y de la Secretaría de Economía del Conocimiento señalan que este régimen constituye una de las herramientas más potentes de competitividad para el sector privado.
Entre sus principales beneficios se destacan:
Reducción de hasta el 60% en el Impuesto a las Ganancias.
Bono de crédito fiscal del 70% (hasta 80%) sobre contribuciones patronales.
Eliminación de derechos de exportación para servicios.
El régimen resulta especialmente atractivo para empresas de software, biotecnología, servicios profesionales exportables o industrias que certifiquen normas de calidad.
2. Gestión integral del riesgo
En contextos de alta volatilidad, la gestión del riesgo deja de ser una función financiera aislada para convertirse en un eje estratégico del negocio. Las empresas que adoptan un enfoque proactivo, en lugar de reaccionar ante cada contingencia por separado, logran reducir costos, ganar previsibilidad y tomar mejores decisiones.
El modelo de asesoramiento integral de riesgos permite abordar en forma coordinada dimensiones que habitualmente se gestionan de manera fragmentada: cobertura de seguros, prevención de accidentes laborales, salud ocupacional, gestión del ausentismo y continuidad operativa. Cuando todas esas variables son atendidas por un mismo colocador con visión sistémica, se eliminan duplicaciones, se mejora la información disponible y se reducen los costos totales de la siniestralidad.
Contar con un aliado estratégico que ofrezca a empresas e instituciones una solución articulada permite anticipar riesgos antes de que se conviertan en pérdidas. El resultado es una estructura de costos más eficiente y una organización mejor preparada para operar en entornos inciertos.
3. Inteligencia artificial como aliado estratégico para mejorar la operación
La incorporación de inteligencia artificial está redefiniendo la forma en que las empresas gestionan sus costos y procesos. Lejos de ser una herramienta exclusiva de grandes corporaciones, su adopción se acelera en organizaciones de todos los tamaños como un recurso clave para mejorar la eficiencia operativa y la toma de decisiones.
Aplicaciones como la automatización de tareas administrativas, el análisis predictivo y la optimización de procesos permiten reducir errores, acortar tiempos y disminuir costos indirectos. En áreas como finanzas, atención al cliente, logística y recursos humanos, la IA contribuye a una gestión más ágil y basada en datos.
Además, su capacidad para procesar grandes volúmenes de información en tiempo real facilita la identificación de desvíos, oportunidades de mejora y patrones de comportamiento que, de otro modo, pasarían desapercibidos. Esto no solo impacta en la reducción de costos operativos, sino también en una mayor capacidad de anticipación frente a escenarios cambiantes.
En un contexto de alta presión sobre los márgenes, integrar inteligencia artificial en la operación diaria deja de ser una ventaja diferencial para convertirse en un factor determinante de competitividad.
4. Gestión estratégica del ausentismo
El ausentismo laboral representa uno de los costos ocultos más relevantes dentro de las organizaciones, impactando directamente en la productividad, la calidad del servicio y el clima laboral.
Una gestión eficiente requiere no solo medir indicadores, sino también implementar políticas preventivas. Programas de bienestar, seguimiento médico, esquemas de trabajo flexibles y mejoras en las condiciones laborales pueden reducir significativamente las tasas de ausentismo.
Según estimaciones del sector, el ausentismo puede representar entre el 3% y el 7% de la masa salarial total, dependiendo de la industria. La implementación de herramientas de monitoreo y analítica de datos permite identificar patrones, anticipar situaciones críticas y optimizar la dotación de personal.
Abordar el ausentismo desde una perspectiva estratégica no solo reduce costos, sino que también fortalece el compromiso de los equipos y mejora el desempeño organizacional en el largo plazo.
“En escenarios de alta incertidumbre, las compañías que adoptan una gestión integral de sus costos -combinando planificación fiscal, gestión del riesgo, digitalización y eficiencia operativa- no solo logran reducir gastos, sino también construir una ventaja competitiva sostenible”, explicó Juan Manuel Manganaro, Fundador y presidente del Grupo Gaman. “El desafío es dejar de ver el ahorro como una respuesta táctica y comenzar a entenderlo como una herramienta estratégica para sostener la competitividad”, concluyó.
En los dos últimos años, la cantidad de empresas empleadores en Misiones se contrajo de manera muy fuerte. Los datos de diciembre de 2025 muestran la existencia de 8.601 empresas del sector privado en la provincia, cuando en igual mes de 2023 había 9.509; por ende, la cantidad de firmas se redujo en un 9,5% que equivale a la desaparición de unas 908 empresas empleadoras.
Al observar la evolución mensual del período, se observa una fuerte baja entre finales de 2024 e inicios el 2025, seguida por un intento de recuperación que se dio entre abril y junio de ese año. Sin embargo, a partir de julio el número de firmas comenzó a transitar un sendero sostenido de bajas, llegando a los 8.601 finales con los que cerró el año.
El retroceso fue generalizado y alcanzó a la mayoría de los sectores de actividad, incluyendo varios de alto peso relativo dentro de la estructura productiva misionera. El Comercio, que explicó el 33% de las firmas en la provincia, registró una baja del 11,7% en los últimos dos años, con 377 empresas menos en el período, mientras que el Agro (15,8% del total provincial) mostró una contracción del 2,0%, perdiendo 20 empleadores; y la Industria Manufacturera (11,1% del total) presentó una baja del 10,2%, provocando la desaparición de 109 empresas.
Por su parte, la Construcción fue el rubro más afectado en términos relativos, con una caída del 20,2% de las empresas del sector, pasando de 415 a 331 empresas, lo que representa 84 firmas menos.
También los Servicios Profesionales mostraron un retroceso pronunciado del 15,1% (81 empresas menos), seguidos por el sector de Alojamiento y Comidas que disminuyó 14,5% (-57 firmas), mientras que los Servicios Inmobiliarios cayeron 13,4% con pérdida de 19 firmas.
También con caídas de doble dígito se ubicaron los Servicios de Asociaciones (-11,1% y -38 empresas) y Actividades Administrativas (-10,6% con 23 empresas perdidas).
Con bajas, pero de un dígito, se encuentran los sectores de Información y Comunicación (- 9,7% y -14 empresas), Servicios de Transporte y Almacenamiento (-9,7% y -75 firmas); Explotación de Minas y Canteras (-9,5% y dos empresas menos); Servicios Artísticos, Recreativos y Culturales (-2,9% y -3 firmas); y Servicios Sociales y de Salud (-2,0% con seis empresas menos).
Por su parte, los sectores de Suministro de Agua y Suministro de Energía no mostraron variación (0,0% en cada caso); al tiempo que solamente hubo dos sectores con alzas: Intermediación Financiera (+0,6% con +1 empresa) y Enseñanza (+3,3% y 7 nuevas firmas).
Comercio e Industria: ¿Dónde pegó más fuerte la caída de empresas?
Como se mencionó antes, al medirlo en valores absolutos, la Industria Manufacturera y el Comercio fueron los sectores que más empresas perdieron en los últimos dos años en Misiones. Por ello, cabe indagar como se comportaron los subsectores que componen cada una.
La Industria Manufacturera perdió 109 empresas en los dos últimos años. En términos absolutos, el subsector más afectado dentro de la rama industrial fue el de Producción de madera y fabricación de productos de madera y corcho, excepto muebles, que perdió 54 empresas en el período (-15,9%) y le siguió la Elaboración de productos alimenticios con -28 firmas (-9,2%). Algo más atrás se ubicaron Reparación e instalación de maquinaria y equipo con 12 empresas menos (-21,8%) y Fabricación de productos elaborados de metal con -10 empresas (-10,9%). Luego, otros ocho subsectores también presentaron bajas pero en volúmenes menores (17 empresas en conjunto).
Por el contrario, hubo otros que mostraron mejoras, aunque fueron muy leves. Las empresas de Fabricación de sustancias y productos químicos crecieron en tres firmas (+20%); y las de Fabricación de productos de informática, de electrónica y de óptica y las de Fabricación de productos de caucho y de plástico aportaron dos nuevas firmas cada una. Otros cinco subsectores crecieron en una firma, totalizando cinco nuevas en conjunto. Finalmente, hay cuatro sectores que no mostraron variación.
En el caso del Comercio, la pérdida total de empresas en el sector fue de 377 firmas, pero la misma está explicada casi en su totalidad por el Comercio Minorista: este cayó 13,5% y perdió 309 empresas; por su parte, el Comercio Mayorista descendió 7,7% con -46 firmas; y el Comercio y reparación de vehículos automotores y motocicletas lo hizo en -6,5% con 22 empresas menos.
Por ende, la perdida de 109 empresas en la industria y de 377 empresas en el comercio genera un total de 486 firmas entre ambos sectores, equivalente al 54% del total de empresas perdidas en la provincia.
El aumento sostenido de los precios en Argentina está empujando a las personas a comparar opciones y evaluar cambios, y la cobertura médica no es la excepción. En este contexto, pese a la presión sobre los ingresos, la mayoría de los usuarios no está dispuesta a resignar prestaciones médicas ni a reducir el nivel de cobertura.
Según un relevamiento de MiObraSocial.com.ar, el portal comparador de prepagas y obras sociales, el 61,2% de los usuarios de medicina prepaga buscó o comparó alternativas más económicas en los últimos meses.
El proceso de búsqueda no implica necesariamente aceptar planes más básicos. Por el contrario, muchos afiliados priorizan mantener el mismo nivel de atención médica, aunque eso implique cambiar de empresa.
De hecho, entre quienes evalúan cambios, el 69,8% preferiría contratar un plan completo en otra prepaga antes que pasar a un plan con copagos o prestaciones reducidas dentro de su empresa actual.
El estudio también muestra que el 57,4% descarta directamente los planes parciales, lo que refleja que la prioridad sigue siendo mantener una cobertura médica integral, incluso en un contexto económico desafiante.
“El afiliado hoy busca pagar menos, pero no pagar menos por menos. La cobertura médica completa y de calidad sigue siendo una prioridad incluso en contextos de presión económica”, explica Mariana Di Franco, socia fundadora de MiObraSocial, el primer sitio especializado en obras sociales y medicina prepaga de Argentina.
La preocupación por el costo convive con un fuerte nivel de fidelidad histórica en el sistema. Según el relevamiento, el 70,8% de los usuarios mantiene la misma prepaga desde hace más de cinco años, lo que muestra que los cambios de empresa suelen evaluarse con cautela.
Al mismo tiempo, el 70,6% reconoce que afrontar el pago mensual implica un esfuerzo alto o muy alto dentro de su economía personal, una señal de la creciente presión que enfrentan los hogares para sostener la cobertura privada de salud.
“Lo que estamos viendo es que muchos usuarios empiezan a comparar opciones o evaluar cambios, pero la decisión final sigue muy condicionada por el nivel de prestaciones médicas que reciben. Nadie quiere perder acceso a clínicas, especialistas o estudios que considera importantes”, agregan desde la compañía.
El fenómeno refleja una tendencia que se viene consolidando en los últimos años: los consumidores ajustan gastos en distintos rubros del hogar, pero la cobertura de salud continúa siendo uno de los servicios que más intentan preservar, incluso cuando eso implica reorganizar otras partidas del presupuesto.
En ese contexto, los comparadores de planes y coberturas empiezan a ganar protagonismo como herramientas para analizar alternativas dentro del sistema sin resignar prestaciones médicas.
Escribe Dariel Pradas / IPS Noticias – Otro corte eléctrico total en Cuba empeoró las protestas y los cacerolazos de la población, mientras el gobierno negocia con Estados Unidos el fin de la asfixia energética a la isla, dentro de una crisis que se hace cada día más insostenible para sus habitantes.
El miércoles 18, luego de casi 30 horas, la red eléctrica nacional volvió a su “normalidad” luego de que el apagón general del lunes 16 —el sexto de esa envergadura en 18 meses— dejara sin luz a los 9,7 millones de habitantes de esta nación insular caribeña.
Sin conocerse aún las causas específicas que han propiciado este nuevo apagón total, el sistema eléctrico volvió a su rutina de cortes de unas 15 horas diarias en La Habana y hasta el doble en el resto de las provincias, llegando a alcanzarse un déficit diario de la generación eléctrica superior a 60 %.
“Es demasiado que ocurra otro apagón general, cuando al día solo te ponen unas poquitas horas de luz. Así no se puede”, dijo a IPS Marielys González, una responsable de su hogar, de 59 años, residente en la capital.
Según González, los cacerolazos en su barrio no dejaron de sonar, como actos de protesta a la crisis energética que atrapa la cotidianidad de La Habana y otras ciudades durante las últimas semanas.
En la medianoche del sábado 14, un grupo de personas de la central ciudad de Morón, a más de 400 kilómetros de La Habana, salieron a las calles “con reclamos relacionados, fundamentalmente, con la situación electroenergética y el acceso a productos alimenticios”, reportó un medio local.
La protesta, que había iniciado de “manera pacífica”, derivó en que un grupo más reducido apedreara la entrada de la sede del Comité Municipal del Partido Comunista de Cuba —el único permitido por ley—, y provocara un incendio en la calle con los muebles de la recepción, un video que se hizo viral en las redes sociales.
Cinco personas fueron detenidas, según informó el Ministerio del Interior de Cuba.
Apenas días atrás, el lunes 9, una treintena de estudiantes universitarios se había congregado en la escalinata de la Universidad de La Habana (UH) para protestar por la falta de vías institucionales para transmitir sus quejas y, sobre todo, contra el sistema de clases semipresenciales implementado en febrero para la educación media y superior, como parte de las medidas de ahorro ante el bloqueo petrolero de Estados Unidos.
“No un semipresencial, es a distancia totalmente, al menos en mi carrera. Muchos estudiantes no se sienten cómodos con esta forma. Y al ser a distancia, los apagones y las problemas de conectividad están afectando bastante”, dijo a IPS Leonard Gómez, de 21 años, estudiante de Derecho de la UH y vicepresidente de la Federación Estudiantil Universitaria de su facultad, organización que agrupa a los universitarios cubanos.
Gómez y otros estudiantes se organizaron para exigir, mediante la protesta en la escalinata, la cancelación del semestre escolar: “Que se posponga y empiece de cero una vez que la situación del país mejore”, agregó.
Sin embargo, reconoció que su petición es sobre la base de que la crisis energética del país terminaría en pocos meses, ya que “la situación en el país no es sostenible en años”.
Si no mejorara antes de septiembre, probablemente no quedaría otra opción que acatar el modelo de clases semipresenciales, dijo.
La precariedad creciente de las condiciones de vida de los cubanos explica la expectación con que en La Habana se aguarda la llegada, este sábado 21 de la flotilla humanitaria «Nuestra América», con tres buques de organizaciones de una Internacional Progresista, cargados con alimentos y otros insumos asistenciales.
El activista estadounidense David Adler, coordinador de la Internacional, dijo el jueves 19, ya en La Habana, que «Estados unidos ha logrado, con pistola en mano, romper histórica solidaridad entre países», y esto es lo que busca aliviar la flotilla, y tratar de abrir una brecha a favor de la población cubana.
Estudiantes universitarios realizan una protesta pacífica en la escalinata de la Universidad de La Habana. Algunos se encontraban inconformes con el modelo de clases semipresenciales y pedían la suspensión del semestre escolar. Imagen: Jorge Luis Baños / IPS
Ásperas negociaciones con Washington
Desde mediados de diciembre, el gobierno de Donald Trump impuso un cerco marítimo en el Caribe para restringir el flujo de petróleo venezolano hacia otros países, incluido Cuba, que durante décadas recibió combustible de Caracas a cambio de cooperación médica y de otros sectores profesionales.
A finales de enero, Trump presionó más al anunciar aranceles para cualquier nación que suministrara combustible a La Habana, una medida que ha disuadido a otros gobiernos de enviar crudo y que provocó un plan de contingencia con fuertes medidas de ahorro como racionar la venta de combustible, entre otras.
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel afirmó en una declaración el 13 de marzo que, como consecuencia de estas acciones, no han llegado cargamento alguno de petróleo al país en los últimos tres meses.
Como resultado, la demanda eléctrica interna solo puede ser abastecida en 40 %, que aporta el crudo y gas que se extraen localmente, además de los pocos paneles solares en funcionamiento.
El presidente confirmó en la primera quincena de marzo la crisis energética se había “agravado”.
Asimismo, agregó que “el impacto es tremendo” y que la falta de energía perjudica los servicios médicos, educación, transporte y comunicaciones.
“Decenas de miles de personas esperan por una operación quirúrgica que no se puede desarrollar por la falta de energía eléctrica”, citó como ejemplo de las penurias que vive la población.
Pero la mayor noticia que dio Díaz-Canel fue la oficialización de conversaciones con la administración Trump, en la primera admisión oficial de un diálogo bilateral para salir de las presiones estadounidenses.
De acuerdo al presidente, funcionarios de ambos países están tratando de “buscar soluciones, por la vía del diálogo, a las diferencias bilaterales”, y que hay actores internacionales —no especificó cuáles— “que han facilitado estos intercambios”, sin dar más detalles.
El jueves 12, horas antes del anuncio de Díaz-Canel, el gobierno cubano anunció la liberación de 51 presos, en el marco de un acuerdo con el Vaticano, mediador histórico entre ambos países, en lo que se consideró como un gesto dentro de esas negociaciones.
Desde hace semanas, el gobierno estadounidense y el propio Trump repetían que estaba en diálogo con las autoridades cubanas, pero la contraparte cubana lo había negado.
El lunes 16 de marzo, Trump dijo que espera tener “el honor de tomar Cuba, de alguna manera”, mientras aseguró que podía hacer “lo que quisiera” en la isla.
“Estados Unidos amenaza públicamente a Cuba, casi a diario, con derrocar por la fuerza el orden constitucional… Ante el peor escenario, a Cuba la acompaña una certeza: cualquier agresor externo chocará con una resistencia inexpugnable”, respondió Díaz-Canel, al día siguiente, en su cuenta de X.
Este mismo viernes 20, el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossio, reconoció que las negociaciones con Estados Unidos son «muy sensibles» y por ello la decisión de La Habana es conducirlas con discreción.
Pero «puedo confirmar categóricamente que el sistema político cubano no es objeto de negociciación», ni lo es el cargo del presidente o cualquier otro funcionario, remarcó el vicecanciller ante crecientes rumores sobre que la salida de Díaz-Canel de la presidencia era parte de las conversaciones binacionales.
Un joven observa la transmisión de la conferencia del presidente cubano Miguel Díaz-Canel, televisada en cadena nacional el 13 de marzo. El mandatario confirmó en ella la existencia de una mesa de negociaciones entre Cuba y Estados Unidos. Imagen: Jorge Luis Baños / IPS
La batalla comunicacional
Muchas reacciones de la población local variaron entre si Cuba debería defender una posición más “digna” o “dar su brazo a torcer” en la mesa de negociaciones, según pudo comprobar IPS en un sondeo realizado a vox populi.
Sin embargo, en los que todos coincidieron es que se debía encontrar alguna solución mediante aquel diálogo bilateral, de forma que se alivie la crisis energética que sufre principalmente la población cubana.
“Pero, ¿qué está exigiendo Estados Unidos? ¿Qué se está negociando? Nada de eso dijeron. Y lo más importante, ¿para cuándo se va a solucionar el problema? Porque no hace falta para dentro un año: la solución se necesita ahora”, dijo a IPS Teresa Gutiérrez, enfermera habanera de 61 años.
Desde febrero, el gobierno cubano ha implementado varias normas jurídicas que ofrecen mayor apertura al sector privado, como la creación de sociedades mixtas con el sector estatal, permitir la importación de combustible, entre otros.
Costa Rica anunció el miércoles 18 el cierre de su embajada en Cuba al expresar su “profunda preocupación” por la situación en la isla y afirmar que “hay que limpiar el hemisferio de comunistas”.
En un comunicado oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores cubano (Minrex) lamentó que Costa Rica haya limitado las relaciones bilaterales “bajo presión de Estados Unidos”
Dos semanas antes, el gobierno de Ecuador ordenó la salida del personal diplomático cubano de Quito, alegando injerencia en asuntos internos.
En menos de un mes, Guatemala anunció que frenará gradualmente su programa de médicos cubanos, tras 27 años de cooperación, mientras Nicaragua prohibió la entrada a ciudadanos cubanos sin visa, cortando una ruta clave para la migración hacia Estados Unidos.
Asimismo, los últimos médicos cubanos en Honduras salieron el 5 de marzo sin renovación alguna y, al día siguiente, Jamaica rompió el convenio médico con Cuba, una brigada compuesta por 277 profesionales.
“El gran tema hoy es la batalla comunicacional, cuando el nuevo fascismo tiene la ventaja”, dijo el intelectual cubano Abel Prieto el miércoles 18, durante el anuncio de la quinta edición del Coloquio Internacional Patria, un evento que debatirá los desafíos de la comunicación digital contemporánea y la soberanía tecnológica, entre otros tópicos.
El presidente de Casa de las Américas, institución que auspicia el Coloquio, agregó: “Esta amenaza (de Estados Unidos), lo que hizo fue reforzar el antimperialismo de la gente”.
Mientras, su más celebre cantautor, Silvio Rodríguez, aseguró que “tomará las armas” si llega a concretarse la agresión de Estados Unidos a Cuba, que anuncia Trump.