AMIA

Israel reconoció el informe del Mossad pero planteó que “no cambia nada”

Compartí esta noticia !

El director del Centro Nacional de Diplomacia Pública de Israel, Lior Haiat, confirmó hoy la autenticidad del informe del Mossad difundido por The New York Times según el cual una célula de Hezbollah atentó contra la embajada de ese país y la AMIA en Buenos Aires sin asistencia de argentinos ni funcionarios iraníes en el territorio, pero ratificó que Irán “está detrás” de los ataques y que esos datos “ya los conocen los que están involucrados en la investigación”.

El funcionario dijo que “no hay ningún cambio; se publicó este informe pero no hay ningún cambio y son datos conocidos por los que están involucrados” en el caso.

También afirmó que el informe no morigera la responsabilidad de los exfuncionarios de la embajada de Irán en Buenos Aires y de jerarcas de la nación persa sobre los que pesan circulares rojas de Interpol para ser detenidos por esos ataques terroristas de 1992 y 1994.

Haiat dijo en declaraciones a Télam que el informe, cuyos detalles publicó el viernes pasado The New York Times, “se basa en un resumen de investigación del Estado de Israel sobre los dos atentados y llega a una conclusión muy clara: detrás de los atentados está Irán, que inició, organizó, financió y autorizó los blancos, que fueron la embajada y la sede de la AMIA”.

“Y el que llevó a cabo los dos atentados es el brazo terrorista de Irán, el Hezbollah (Partido de Dios). Ambos atentados son el ataque antisemita más grande desde la Segunda Guerra Mundial”, enfatizó Haiat a esta agencia.

El funcionario señaló que “lo nuevo es que se entró en algunos detalles de la información que existe en la investigación, por ejemplo en la manera en que ingresaron los explosivos” con que se cometieron los atentados.

El trabajo de NYT reveló que ese material fue ingresado a la Argentina en vuelos comerciales en envases de champú y cajas de chocolate.

El funcionario confirmó, tal como lo indica el trabajo, que no hubo “conexión local” de argentinos que hayan colaborado y que “hubo una importación del terrorismo iraní, o sea células de Hezbollah mandadas por Irán que cometieron los dos atentados”.

Haiat restó importancia a la supuesta demora en la difusión de este informe conocido ahora a través de un trabajo periodístico, aunque señaló que “es un informe confidencial que todavía no se ha publicado”, ya que insistió con que sus detalles están en conocimiento de quienes deben saberlo.

“Este informe no cambia la postura de Israel sobre los responsables de los dos atentados: el Hezbollah los llevó a cabo”, enfatizó, y aseveró que “no significa que la responsabilidad de Irán y de la embajada (iraní en Buenos Aires) no exista; no significa que no sean parte de la operación misma, creemos que no solo el conductor (del coche bomba) es el responsable”.

“Lo que digo es que no hay ningún cambio; se publicó pero no hay ningún cambio. Son datos conocidos por los que están involucrados. Los que tienen que saber los datos del informe, ya lo saben, los tienen. Los que están involucrados en la investigación conocen el contenido del informe”, dijo reiteradamente Haiat.

No obstante, el funcionario se ocupó de destacar que “nos sorprendió muchísimo en Israel como el artículo fue mal entendido y hubo gente pensando que ese artículo puede sacar la culpa a los iraníes”.

“La base del informe es esa: la culpa es de Irán. Irán está detrás de los dos atentados, que no fueron solamente contra la comunidad judía e Israel, sino también contra el pueblo argentino”, afirmó.

Y concluyó: “Israel se pone junto a la Argentina para investigar esos dos terribles atentados”.

El diario estadounidense The New York Times publicó un trabajo en base a un informe interno de la agencia de inteligencia israelí Mossad sobre los atentados a la embajada de Israel (1992) y la mutual judía AMIA (1994) que dijo que los ataques “fueron llevados a cabo por una unidad secreta de Hezbollah”, que no tuvieron colaboración de “ciudadanos argentinos ni asistidos en el terreno por Irán”.

La Justicia argentina siempre mantuvo la teoría de una “conexión local” y la colaboración de funcionarios de la embajada iraní en los ataques.

El interventor de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), Agustín Rossi, afirmó este fin de semana que “hay que ser muy prudentes” con el informe y dijo que “ahora tiene que seguir el camino judicial”.

“Si Israel envía la información la justicia tendrá que determinar si esta información tiene validez judicial”, sostuvo, y aclaró que “prefiero no realizar ninguna conjetura porque además es un tema muy sensible”.

El artículo detalló que “el material para los explosivos se introdujo de contrabando en la Argentina en botellas de champú y cajas de chocolate”.

El artículo sostuvo que en la investigación “rebaten las sospechas en Argentina de que funcionarios locales y ciudadanos habían sido cómplices de los ataques”.

Según la publicación, las conclusiones “se basan en información recopilada a partir de interrogatorios con sospechosos, vigilancia, escuchas telefónicas y agentes”.

“Las conclusiones de los informes internos fueron confirmadas en entrevistas realizadas este mes a cinco altos funcionarios del Mossad actuales y retirados”, reportó la información del medio neoyorquino.

Compartí esta noticia !

El Mosad revela nuevos datos sobre los ataques terroristas en Argentina en la década de 1990

Compartí esta noticia !

Una investigación de la agencia de espionaje israelí descubrió que Hezbolá organizó una célula para llevar a cabo los atentados y rechazó las sospechas de que hubiera argentinos o funcionarios iraníes en Buenos Aires.

Por Ronen Bergman del The New York Times – Dos ataques terroristas contra objetivos israelíes y judíos en Buenos Aires en la década de 1990 en los que murieron decenas de personas fueron llevados a cabo por una unidad secreta de Hezbolá cuyos agentes, contrario a las afirmaciones generalizadas, no fueron ayudados a sabiendas por ciudadanos argentinos ni asistidos en el terreno por Irán, según una investigación del Mosad, el servicio secreto de Israel.

El estudio interno realizado por el Mosad, cuyas conclusiones escritas fueron compartidas con The New York Times, ofrece un relato detallado del modo en el que se planearon los atentados, incluida la forma en que el material para los explosivos se introdujo de contrabando a la Argentina en botellas de champú y cajas de chocolate.

Aunque el Mosad enfatiza que la inteligencia israelí aún cree que Irán, que respalda a Hezbolá, aprobó y financió los atentados y suministró el entrenamiento y el equipo, las averiguaciones refutan las afirmaciones sostenidas por mucho tiempo por Israel, Argentina y Estados Unidos de que Teherán tuvo un papel operativo. También rebaten las sospechas en Argentina de que funcionarios locales y ciudadanos habían sido cómplices de los ataques.

En el primer ataque, en 1992, en el que murieron 29 personas, la Embajada de Israel en la capital argentina fue destruida. El segundo, en 1994, el blanco fue la sede de un centro comunitario judío, en donde fallecieron 83 personas, incluido el terrorista, en uno de los ataques antisemitas más mortíferos desde la Segunda Guerra Mundial.

Las secuelas de las explosiones han resonado por décadas en Argentina: algunos de los encargados de investigar los atentados fueron procesados tiempo después por obstruir la investigación y políticos de alto nivel han sido acusados de estar implicados.

Los atentados también sorprendieron a Israel, que se considera el protector de los judíos en todo el mundo, y revelaron el alcance global y la creciente amenaza de Hezbolá en ese momento.

Ambos atentados fueron ejecutados por Hezbolá en venganza por las operaciones israelíes contra la milicia chiita en Líbano, según la investigación del Mosad. Hezbolá utilizó una infraestructura secreta que construyó por años en Buenos Aires y otros lugares de Sudamérica para preparar y realizar los ataques.

La investigación determinó que los explosivos utilizados en ambos atentados fueron llevados a Argentina de contrabando por agentes de Hezbolá en envases de champú y cajas de chocolate en vuelos comerciales regulares desde varios países europeos. Luego fueron ocultados en un parque de Buenos Aires.

Los productos químicos utilizados para fabricar las bombas fueron adquiridos por una empresa comercial creada por Hezbolá para encubrir sus operaciones en Sudamérica, según la investigación.

Los responsables de los dos ataques nunca fueron llevados ante la justicia ni fallecieron en los diversos ataques que Israel realizó a lo largo de los años contra Hezbolá, según la indagación, y viven en Líbano.

Se emitieron “alertas rojas” de Interpol contra dos personas acusadas de ser atacantes, ambas identificadas en la investigación del Mosad como agentes libaneses de Hezbolá. Una tercera persona es buscada por Estados Unidos. El comandante de operaciones de Hezbolá, Imad Mughniyeh, mencionado por la investigación del Mosad como jefe de la unidad que llevó a cabo los atentados, murió en una operación conjunta israelí y estadounidense en 2008.

Las conclusiones se basan en información recopilada a partir de interrogatorios con sospechosos, vigilancia, escuchas telefónicas y agentes. Las conclusiones de los informes internos fueron confirmadas en entrevistas realizadas este mes a cinco altos funcionarios del Mosad actuales y retirados.

La investigación también reveló fallos del Mosad, que no tuvo ningún aviso previo de los atentados. El segundo ataque fue muy similar al primero y fue realizado por el mismo grupo, pero la investigación reveló que la inteligencia israelí no detectó la actividad que lo antecedió.

Los hallazgos del Mosad y los funcionarios actuales y retirados retratan a un Hezbolá superado en un sentido convencional por el ejército israelí en Líbano, y que comenzó a construir unidades encubiertas en diferentes partes del mundo para ampliar su alcance y atacar a israelíes u objetivos judíos.

A partir de 1988, Hezbolá envió operativos a varios países de Sudamérica para adquirir “experiencia que les permitiera abrir negocios legítimos y tener una fachada comercial sólida para desplazarse entre diferentes países”, según las pesquisas del Mosad.

Identifican a los operativos por su nombre y dan detalles de los pasaportes falsificados y otros documentos que utilizaron. Los agentes de Hezbolá compilaron inteligencia sobre la seguridad de las fronteras, las formas de crear empresas encubiertas y los posibles objetivos de los ataques, incluida la Embajada de Israel en Buenos Aires.

El 16 de febrero de 1992, Israel asesinó al líder de Hezbolá, Abbas al-Musawi.

Después de ese ataque, según el Mosad, Hezbolá envió a un alto operativo, Hassan Karaki, con un pasaporte brasileño falsificado a Buenos Aires, donde compró la camioneta utilizada en el ataque a la embajada.

El comandante adjunto de la unidad de operaciones de Hezbolá, Talal Hamia, también llegó a Buenos Aires, donde se reunió con Muhammad Nur al-Din, un libanés de 24 años que había emigrado a Brasil unos años antes y quien había aceptado ser un atacante suicida.

Hamia salió de Argentina un día después del atentado en el que Al-Din se inmoló; todos los demás operativos de Hezbolá también abandonaron el país. El informe del Mosad ofrece detalles de las conversaciones telefónicas entre Mughniyeh, el comandante de Hezbolá, y sus operativos.

En 2017, el Departamento de Estado de Estados Unidos ofreció hasta siete millones de dólares por información que condujera a la localización, el arresto o la condena de Hamia.

El general de brigada Uri Sagie, exjefe de inteligencia militar israelí que recomendó asesinar a Musawi, reconoció en una entrevista en 2016 que Israel no había previsto la amenaza. “No predije con precisión la reacción de Hezbolá”, dijo.

Los hallazgos del Mosad aseguran que esas fallas fueron “un estímulo significativo” para Hezbolá. En marzo de 1994, la misma unidad planeó un atentado suicida en Bangkok, pero el terrorista suicida se arrepintió y abandonó la misión.

Más tarde, el director del Mosad en ese momento, Shabtai Shavit, recibió una advertencia de un alto funcionario de la agencia de inteligencia de que existía un grave peligro de otro ataque contra judíos o israelíes en Sudamérica, especialmente en Argentina, según dos funcionarios de seguridad israelíes que en ese entonces estaban activos y que pidieron no aparecer con sus nombres al discutirse temas de inteligencia clasificados.

Shavit creía que la operación había sido realizada por Irán, y no por Hezbolá, y ordenó el monitoreo de la embajada iraní en Buenos Aires, que no mostró actividad inusual, aseguraron. Shavit declinó hacer comentarios.

Israel continuó atacando a Hezbolá en Líbano. El 2 de junio, la Fuerza Aérea Israelí embistió un campamento de Hezbolá en Líbano, en el que 50 personas fallecieron y otras 50 resultaron heridas. Las estaciones de radio de Hezbolá prometieron “una respuesta total en todos los niveles”.

Un mes después, el 18 de julio de 1994, el centro comunitario judío en Buenos Aires fue atacado.

Según la investigación del Mosad, los mismos operativos de Hezbolá responsables del bombardeo del centro comunitario el 18 de julio de 1994 estuvieron detrás del derribo de un avión de pasajeros panameño al día siguiente, un incidente en el que murieron 21 pasajeros, entre los que se encontraban 12 líderes de la comunidad judía en Panamá.

Los hallazgos del Mosad afirman que debido a que la red operativa de Hezbolá “no fue expuesta y neutralizada después del ataque a la Embajada de Israel”, esas mismas personas fueron utilizadas para “ejecutar un ataque aún más mortal” en el centro comunitario dos años después.

Tras los atentados se hicieron acusaciones que implicaban que funcionarios argentinos con simpatías ultraderechistas o neonazis podrían haber estado involucrados.

Pero los hallazgos del Mosad concluyen que no hay evidencia para sustentar esas afirmaciones.

“Solo los operativos de la unidad de operaciones exteriores de Hezbolá participaron en el atentado, sin ninguna colaboración de ciudadanos locales”, concluye la investigación.

Sobre Irán, el Mosad citó las pesquisas de un fiscal argentino, Alberto Nisman, de que Teherán aprobó los dos ataques, sin agregar detalles. En 2007, por pedido de Nisman, Interpol emitió una serie de alertas rojas contra altos funcionarios iraníes, incluido Ahmad Vahidi, quien actualmente es ministro del Interior de Irán.

Argentina, Israel y Estados Unidos llevan mucho tiempo acusando a funcionarios de la Embajada de Irán en Buenos Aires de haber colaborado en los atentados con ayuda material y organizativa. Teherán ha negado repetidamente las acusaciones.

Sin embargo, la investigación del Mosad determinó que Irán no participó en la perpetración de los ataques ni en dar asistencia a los agentes. El Ministerio de Relaciones Exteriores argentino no respondió inmediatamente a las solicitudes de comentarios sobre los resultados.

Sebastián Basso, el jefe de la unidad de investigación argentina que investiga el ataque al centro comunitario, dijo el jueves que Irán “fue el autor intelectual” de la operación.

“La fiscalía considera que hay pruebas suficientes para que altos funcionarios del gobierno iraní tengan que dar explicaciones”, dijo.

En 2015, Nisman fue encontrado muerto después de anunciar su intención de enjuiciar al presidente y al ministro de Relaciones Exteriores de Argentina por un acuerdo ilegal con Irán; las circunstancias de su muerte siguen sin estar claras.

Los atentados en Argentina cambiaron las reglas del juego entre Hezbolá e Israel, y provocó que Israel fuera más reacio a intentar asesinar a altos miembros de la organización por temor a represalias, según cuatro exfuncionarios israelíes.

Esa renuencia contribuyó a debilitar la posición de Israel contra Hezbolá a fines de la década de 1990, cuando sufrió grandes pérdidas en Líbano, lo que finalmente lo llevó a retirarse del país en mayo de 2000, dijeron los exfuncionarios. Añadieron que el temor a las represalias fue también una de las principales razones por las que Israel decidió no atacar las instalaciones nucleares iraníes en 2012.

Ana Lankes colaboró con reportería desde Buenos Aires.

Ronen Bergman es redactor de The New York Times Magazine, con sede en Tel Aviv. Su libro más reciente es Rise and Kill First: The Secret History of Israel’s Targeted Assassinations, publicado por Random House.

Compartí esta noticia !

A 28 años del mayor atentado terrorista, renuevan el pedido de justicia por la AMIA

Compartí esta noticia !

El nuevo presidente de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), Amos Linetzky, convocó a “seguir la tradición de hacer oír juntos nuestra voz” y “exigir justicia y castigo a los culpables y responsables del atentado” que hace 28 años destruyó la mutual judía, a un día que se celebre el acto por el aniversario del ataque terrorista en forma presencial frente a la sede de la calle Pasteur.

Con la consigna “Volvemos a Pasteur”, después de dos años con actividades virtuales por la pandemia de coronavirus, la AMIA volverá este lunes a su tradicional acto en el barrio de Once, donde Linetzky -que asumió el mes pasado al frente de la mutual- será uno de los oradores principales, junto a un sobreviviente y tres familiares de las víctimas fatales del ataque.

En el acto habrá además un momento artístico a cargo de Javier Calamaro.

“A pesar del paso del tiempo y la impunidad vigente en la causa, el reclamo debe seguir más vivo que nunca. A 28 años del peor ataque terrorista que sufrió el país, volveremos a estar presentes frente al lugar que se intentó destruir, para manifestarnos a favor de la paz, la justicia y la defensa de la vida”, dijo Linetzky en una entrevista con Télam.

Como sucede en cada acto, a las 9.53, hora exacta en que el coche bomba explotó contra la sede de la AMIA, se escuchará el sonido de la sirena y luego se leerán los 85 nombres de las personas que fueron asesinadas, mientras sus familiares encienden velas en su memoria.

Con la conducción de la periodista Gisela Busaniche, el acto tendrá como principales oradores al presidente de AMIA; a Anita Weinstein, sobreviviente del atentado, y a tres familiares de víctimas fatales: Sofía Guterman, mamá de Andrea; Jennifer Dubín, hija de Norberto; y Marina Degtiar, hermana de Cristian.

“Exigir justicia y castigo a los culpables y responsables del atentado es un imperativo al que no renunciamos y en el que todos debemos estar comprometidos”, remarcó el dirigente, que llamó a “seguir la tradición de hacer oír juntos nuestra voz”.

La conducción de la AMIA fue recibida el viernes por el presidente Alberto Fernández en la Casa de Gobierno, en un encuentro en el que el mandatario ratificó su compromiso por el esclarecimiento de los atentados a la sede de la mutual judía y a la embajada de Israel así como en la lucha contra el antisemitismo.

En las últimas semanas, la AMIA vino realizando distintas campañas digitales con la consigna de que “la transmisión de la memoria de generación en generación es fundamental” y para mantener vivo el pedido de Justicia por el atentado.

En primer lugar, se reunió a 23 artistas argentinos, para que interpreten junto a sus hijos, la canción de Víctor Heredia “No tiene olvido el amor”, escrita especialmente para este aniversario, que se puede ver en sus redes sociales.

Además, se convocó a casi 80 referentes del mundo de la cultura y el espectáculo, para ponerle voz a la historia de cada víctima fatal, contando quiénes eran, sus sueños y proyectos.

También el artista Nandon llevó adelante un proyecto en el “Mes de la memoria”, con una intervención integrada por 500 carteles colocados en las calles cercanas a Pasteur 633, y una exhibición documental denominada “Mi memoria no se vende” sobre el trabajo creativo realizado, expuesta en el Espacio de Arte de la entidad.

La Clase Abierta, que AMIA organiza todos los años para estudiantes de segundo año del secundario, es otra vía para llegar a las nuevas generaciones, igual que el acto que organiza la Juventud, convocado para este domingo a las 19 frente a la mutual.

Finalmente se presentó un sitio web que reúne las fotos, los nombres y las historias en formato video, de las 85 personas asesinadas en el atentado, que puede visitarse ingresando en: http://85ausencias.amia.org.ar/

Además del acto, Linetzky contó a Télam sus proyectos como nuevo titular de la AMIA y en ese sentido dijo que “trabajaremos para poder brindar más oportunidades, más espacios de integración, más respuestas concretas a cada necesidad social que se presenta”.

El titular de la mutual destacó que en la Comisión Directiva lo acompaña “un equipo de gente muy joven” y otros “que aportan la gran experiencia”, y consideró que esta combinación “tiene una gran riqueza, que tenemos que capitalizar”.

Dijo además que su misión abarcará programas sociales, infancia, juventud, personas mayores, discapacidad, empleo, educación, cultura, voluntariado, sepelios, rabinato, arte y trabajo en el interior del país, siempre “sobre la base del diálogo y la búsqueda de consensos” para “defender la misión de la organización, el interés de sus socios y de la comunidad y siempre cumplir con el mandato de ayudar al prójimo”.

Finalmente, afirmó que que la AMIA desde 1994 “sumó a su misión principal el objetivo irrenunciable de buscar justicia por el atentado terrorista del que fue víctima directo” y explicó que denunciar “la impunidad vigente y reclamar justicia por las 85 víctimas fatales es desde entonces parte constitutiva, fundamental, de nuestra misión”.

“Pasaron 28 años y nos duele tener que repetir que por el atentado a la AMIA no hay un solo responsable condenado”, concluyó el dirigente.

Por su parte, la agrupación Memoria Activa realizará también el lunes a las 9.30 en Plaza Lavalle un acto para conmemorar el atentado contra la AMIA y recordar a las víctimas, bajo el lema “28 años, la misma impunidad”.

AMIA: Amnistía Internacional llamó al Estado argentino a “avanzar en una investigación adecuada”

Amnistía Internacional (AI) lamentó hoy que “a casi tres décadas del mayor atentado terrorista de la historia argentina reciente, no hubo un solo gobierno que haya cumplido su obligación de lograr verdad, justicia y reparación”, en el marco del 28 aniversario del ataque contra la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA).

En un comunicado, la organización recordó que “hoy se cumplen 28 años del atentado a la AMIA que dejó 85 muertos, trescientas personas heridas y una sociedad marcada para siempre”.

En ese marco, planteó que “a casi tres décadas del mayor atentado terrorista de la historia argentina reciente, no hubo un solo gobierno que haya cumplido su obligación de lograr verdad, justicia y reparación”.

Asimismo, rememoró que “en 2021, a raíz de la denuncia internacional, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) determinó la responsabilidad del Estado por la grave violación de derechos humanos que implicaron el encubrimiento, la fallida investigación, y el conocimiento de antemano de la situación de riesgo, entre otras falencias”, y que “a su vez, la CIDH elevó la denuncia a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la cual debe resolver para traer justicia”.

Sin embargo, lamentó Amnistía, “tras todos estos años de angustia e impunidad, todavía no se conoce la verdad detrás del atentado”.

Por eso, la organización hizo un llamado al Estado argentino “a avanzar en la realización de una investigación adecuada para esclarecer lo ocurrido y sancionar a los responsables materiales e intelectuales; garantizar la preservación, resguardo y el acceso a la documentación relativa el proceso; fortalecer las capacidades estatales en materia de prevención de ataques terroristas; entre otros”.

“En un nuevo aniversario, Amnistía Internacional acompaña a los familiares de las víctimas quienes hace años reclaman justicia”, finalizó el texto.

Compartí esta noticia !

Una nueva acción de AMIA reúne a 23 familias de músicos para mantener viva la memoria y honrar a las víctimas del atentado

Compartí esta noticia !

A pocos días de conmemorarse un nuevo aniversario del atentado terrorista contra la sede de Pasteur 633, AMIA presenta “De generación en generación”, un nuevo proyecto artístico que reunió, por primera vez, a 23 familias constituidas por reconocidos artistas de nuestro país para interpretar “No tiene olvido el amor”, la canción que Víctor Heredia compuso especialmente, a pedido de la institución, para rendir homenaje a las 85 víctimas fatales de la masacre, y transmitir el compromiso por la justicia y la memoria a las nuevas generaciones.

De manera coral, las familias de artistas que participaron del original proyecto creado y producido por AMIA, pusieron su talento al servicio de un mensaje esencial: la memoria seguirá viva solo si contamos aquello que pasó a quienes, por su edad, no tienen recuerdos, o nacieron después de que sucedieran los distintos hechos que nos marcaron como sociedad, y que conforman nuestra identidad colectiva.

La producción audiovisual, que hoy se difundió a través de las redes sociales de AMIA, recurre a la música como poderoso canal de expresión y herramienta para construir y traspasar legados, especialmente sobre aquellas causas impunes que como sociedad no debemos olvidar.

¿Cómo se transmite la memoria de generación en generación? “La pregunta, que lleva implícita la necesidad y los esfuerzos para luchar contra el olvido, fue central para crear esta iniciativa que procura tender puentes con quienes no tienen memoria vivencial del ataque perpetrado el 18 de julio de 1994, y ayudar a cimentar la memoria colectiva, a partir de la transmisión compartida entre padres, madres, hijos e hijas de distintas generaciones”, destacó Elio Kapszuk, director de Arte y Producción de AMIA y responsable de esta acción.

Para interpretar la canción “No tiene olvido el amor”, la institución convocó a 51 artistas, unidos no solo por los lazos de sangre y la pasión por la música, sino también por el compromiso con la transmisión de la memoria.

Ellos son Víctor, Laura y Daniela Heredia; Teresa y Luciana Parodi; Alejandro Daniel Melingo y Félix Melingo Torre; Susana Rinaldi, Alfredo y Ligia Piro; León y Joana Gieco; Liliana Vitale y Juan Belvis; César y Dylan Lerner; Jairo y Yaco González; Adrián y Ruido Barilari; Marcelo “Corvata” y Juana Corvalán; Lito y Jano Vitale; Julia Zenko, Laura González y Elis García; Javier y Romeo Calamaro; Hilda Lizarazu y Mía Folino; Gladys “La bomba tucumana” y Tyago Griffo; JAF y Virginia Ferreyra; Peteco y Homero Carabajal; Sandra, Vane y Sol Mihanovich; Leo y Luna Sujatovich; Verónica Condomí y Emme; Juan Carlos, Joaquín y Fermín Baglietto; Paz Martínez y Mariano Paz y Ricardo y Vicky Soulé.

“Esta iniciativa artística que unió a padres y madres, hijos e hijas de diferentes generaciones –muchos de los cuales cantaron juntos por primera vez en una presentación pública– es una acción que nos permite sembrar semillas para que la memoria colectiva siga creciendo. También deja un poderoso mensaje porque el recuerdo y el reclamo de justicia siempre estará si la transmisión persiste de generación en generación”, resaltó Kapszuk.

“Toma mi mano con fuerza, acompáñame a mirar / Que aunque mil veces la rompan, sólo existe una verdad.” La poesía de Víctor Heredia, plasmada en cada verso de la canción que escribió especialmente para AMIA, deja de manifiesto que la construcción de la memoria debe ser un hecho activo y compartido.

A continuación, la letra de la canción que rinde homenaje a las 85 personas asesinadas en el atentado terrorista contra la sede de Pasteur 633. “Ochenta y cinco silencios resuenan en mi canción/ Estrellas que no se apagan, que no dejan de alumbrar.”

No tiene olvido el amor

No tiene olvido el amor cuando construye esperanza,

Así es como la memoria funda una estrella sin par.

Pero también el dolor deja escurrir su nostalgia.

En ese espejo del tiempo se mira la humanidad.

En ese espejo del tiempo se mira la humanidad.

Toma mi mano con fuerza, acompáñame a mirar

Que aunque mil veces la rompan, sólo existe una verdad.

Ochenta y cinco silencios resuenan en mi canción

Estrellas que no se apagan, que no dejan de alumbrar.

Estrellas que no se apagan, que no dejan de alumbrar.

Sé que mi abuelo soñó porque me contó mi padre,

así soñará algún día mi propia sangre al volar.

Nuestros hijos crecerán al amparo de esa historia.

En este espejo del tiempo se mira la humanidad.

En ese espejo del tiempo se mira la humanidad.

Toma mi mano con fuerza, acompáñame a mirar

Que aunque mil veces la rompan, solo existe una verdad.

Ochenta y cinco silencios resuenan en mi canción

Estrellas que no se apagan, que no dejan de alumbrar.

Estrellas que no se apagan, que no dejan de alumbrar.

No tiene olvido el dolor cuando hieren la esperanza

Por eso los que añoramos nos invitan a soñar

Que un día será el amor el que incline la balanza.

En ese espejo del tiempo se mira la humanidad.

En ese espejo del tiempo se mira la humanidad.

Toma mi mano con fuerza, acompáñame a mirar

Que aunque mil veces la rompan, sólo existe una verdad.

Ochenta y cinco silencios resuenan en mi canción

Estrellas que no se apagan, que no dejan de alumbrar.

Estrellas que no se apagan, que no dejan de alumbrar.

Por eso cantamos hoy para que nadie se olvide

Que estamos hechos de historias que muchos quieren borrar

La justicia es una flor que tarda en crecer a veces.

Pero el día que florece marchita a la impunidad.

Pero el día que florece marchita a la impunidad.

Toma mi mano con fuerza, acompáñame a mirar

Que aunque mil veces la rompan, sólo existe una verdad.

Ochenta y cinco silencios… resuenan en mi canción

Estrellas que no se apagan, que no dejan de alumbrar.

Estrellas que no se apagan, que no dejan de alumbrar.

Estrellas que no se apagan, que no dejan de alumbrar.

Estrellas que no se apagan, que no dejan de alumbrar.

Créditos

Idea y producción general: Departamento de Arte y Producción de AMIA

Letra y música: Víctor Heredia

Dirección musical: Lito Vitale

Producción ejecutiva: Virginia Taranto

Realización: Juan Belvis, Luciano Vitale y Agustín Intile

Foto fija: Cleo Bouza

Compartí esta noticia !

Amos Linetzky será el nuevo presidente de AMIA y asumirá el próximo 7 de junio

Compartí esta noticia !

Tras la sesión de la Asamblea de Representantes de Socios (RAT), cuya composición de 90 integrantes surgió de los comicios realizados el pasado 10 de abril, esta noche quedó conformada la nueva Comisión Directiva de AMIA, que será presidida por Amos Linetzky.

Integrante del Bloque Unido Religioso (BUR), lista que en las elecciones pasadas se alzó con la mayoría de los votos, Amos Linetzky tiene 42 años, es abogado, está casado y tiene tres hijos.

Egresado con diploma de honor de la Universidad Nacional de Buenos Aires en 2003, y matriculado tanto en la Argentina como en Israel, Amos Linetzky cuenta con una sólida trayectoria académica, profesional y como dirigente voluntario. En 2007, finalizó un Máster en Derecho Internacional en la Universidad Hebrea de Jerusalem. Anteriormente, en 2004, había completado el Máster en “Derecho a la Integración Económica”, que dictaron en alianza la Universidad París Sorbonne y la Universidad del Salvador de Argentina.

En el plano laboral, se desempeña como asesor legal, en temas de contratos internacionales, participación de compañías en licitaciones públicas, derecho corporativo, empresarial y administrativo, propiedad intelectual, entre otros. 

La nueva Comisión Directiva de la institución, que quedó constituida hoy, asumirá el próximo martes 7 de junio, en un acto que se realizará en el auditorio de la sede de la calle Pasteur 633.

La siguiente es la nómina completa de integrantes de la conducción de la entidad para el ciclo 2022-2025:

Presidente: Amos Linetzky

Secretario general: Gabriel Gorenstein

Tesorero: Ariel Halperín

Vicepresidente 1°: Lazar Hamra

Vicepresidente 2°: Daniel Sapoznicoff

Prosecretario 1°: Gustavo Sakkal

Prosecretario 2°: Pablo Juejati

Protesorero 1°: Ariel Gordon

Protesorero 2°: Isaac Salmun

Secretario de actas: Daniel Danon

Vocales: Javier Stolovitzky, Héctor Borger, Marcos Ohana, Daniel Benayon, David Jmelnitzky, Adrián Berolsky, Darío Grunberg, Gabriel Traiman, Marina Degtiar, Raúl Stolarza y Mario Altman.

Revisores de cuentas titular: Darío Curiel y Alberto Chaieno.

Revisores de cuentas suplentes: Elías Kahan y Alejandro Ohana.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin