ANTARTIDA

Alumna de 25 de Mayo ganadora del concurso “La Antártida desde mi Escuela”

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María Eugenia Krauchuk alumna de 7° grado de la Escuela N° 616 de 25 de Mayo es es la ganadora del concurso literario: “La Antártida desde mi Escuela”, tras el sorteo con la presencia del vicegobernador Carlos Arce junto a funcionarios nacionales, provinciales e integrantes de la comisión de la Biblioteca Popular 2 de Abril y en comunicación con el Comando Conjunto Antártico y las escuelas participantes.

Hoy se realizó con la presencia del vicegobernador Carlos Arce el sorteo de casi 300 participantes, alumnos de escuelas de distintas localidades de la Provincia que enviaron sus cuentos en una propuesta desde el Gobierno de la Provincia de Misiones a través del Ministerio de Cultura, el Consejo General de Educación y la Biblioteca Popular 2 de Abril, que invitó a los alumnos a escribir sobre la Antártida y Misiones.

María Eugenia Krauchuk alumna de 7° grado de la Escuela N° 616 de 25 de Mayo es es la ganadora del concurso literario: “La Antártida desde mi Escuela”. El nombre se dió a conocer tras el sorteo realizado en el IPLyC con la presencia del Vicegobernador Carlos Arce, el Ministro de Cultura Joselo Schuap, la Senadora Maggie Solari, el presidente del Instituto Provincial de Lotería y Casino Héctor Rojas Decut, la
subsecretaria de Cultura Celina Jedlicka, la escritora Evelyn Rucker, Maria Elena Zuza, Carlos García Coni como parte de la Biblioteca Popular 2 de Abril.

Para este concurso de poemas, historias y micro relatos los cerca de 300 participantes escribieron sobre la Antártida y Misiones.

Cabe mencionar que los premios de dicho concurso son: primer premio, un viaje a la Antártida del ganador y 1 tutor. Segundo premio,  Banderas de Ceremonias para la Escuela y como tercer premio,  Certificados para todos los participantes. El viaje será en Septiembre, ya que comienzan los viajes de verano a partir de la segunda mitad del año.

En la oportunidad como parte del trabajo que viene realizando la Biblioteca 2 de Abril junto a diversas instituciones promoviendo los Códigos QR con autores misioneros, Norberto Rivas comentó que pronto estarán por gestión de la Senadora Maggie Solari, estos Códigos en Embajadas y Cancillerías del mundo.

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Germinaron los primeros plantines hortícolas en la Antártida Argentina

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El Módulo Antártico de Producción Hidropónica (MAPHI) instalado en la Base Antártica Conjunta Marambio comenzó a producir las primeras plantas de rúcula y lechuga, de las variedades Morada y Grand Rapid. Este logro se enmarca en un proyecto del INTA, del Comando Conjunto Antártico, de la Dirección Nacional del Antártico y de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral.

Desde la Base Marambio, Jorge Birgi –investigador del INTA Santa Cruz, quien se encuentra junto con su colega Boris Díaz en el módulo hidropónico a cargo del desarrollo de las plantas– destacó que “el trabajo es muy intenso, pero lo estamos viviendo con mucho entusiasmo porque estamos produciendo en las primeras plantas hortícolas en la Antártida Argentina”.

El logro se enmarca en un proyecto conjunto que tiene como objetivo la producción de verduras frescas con el objetivo de mejorar la calidad de vida y la dieta de quienes trabajan en el continente blanco. Así, dejarán de consumir vegetales en conserva.

De acuerdo con Birgi, están en plena finalización de la última de tres etapas: “Hicimos las pruebas hidráulicas del sistema de producción, instalamos el sistema de telemetría y calibramos los sensores para el seguimiento de los cultivos”, detalló. A su vez, explicó que, “con la primera siembra se están probando los sustratos, las semillas y la respuesta de las plantas a la solución nutritiva”.

Por su parte, Boris Díaz –referente de agua en el INTA Santa Cruz– evalúa la calidad del agua que ingresa al módulo para, luego, utilizar ese recurso como base para lo que son las soluciones nutritivas que también formula el especialista.

Ambos investigadores del INTA se encuentran en la Base Marambio a cargo del seguimiento del desarrollo de las plantas, lo que implica el ajuste de los manejos de luz y soluciones nutritivas, así como la evaluación de las condiciones de las instalaciones hídricas y la calibración de los sensores necesarios para monitorear el funcionamiento del sistema productivo.

En este sentido, Birgi recalcó la articulación con el resto del personal de la Base que brindan apoyo: “Los equipos estuvieron trabajando intensamente para que se cumpla con el objetivo”.

Con respecto a la logística y la puesta en marcha del sistema de producción, César Araujo Prado –suboficial encargado de la División PREVAC, Seguridad e Higiene Ambiental del Comando Conjunto Antártico– ponderó el proyecto: “Nos permitirá contar con vegetales frescos cosechados en el día, lo que mejora la calidad de vida y la dieta del personal que se encuentra durante un año en la base, que dejará de consumir vegetales en conserva”.

Además, destacó que “el personal también se encargará del mantenimiento y cuidado de la producción y será capacitado para desarrollar cultivos hortícolas. Estas tareas también son muy positivas para la mejora del estado de ánimo y la autoestima, sumado al consumo de verduras frescas, que sin dudas ejercerá un impacto positivo en quienes prestan servicio”, agregó Araujo Prado.

Un módulo a medida de las necesidades

El MAPHI comprende un sistema de cultivo hidropónico sin suelo y puertas adentro de un contenedor marítimo de 6 metros de largo. Está acondicionado con un sistema de aislamiento tricapa y con calefacción a base de energía eléctrica para soportar las bajas temperaturas del continente blanco, con máximas medias que en julio pueden llegar a los -11°C y descender hasta los -20°C.

En el espacio de producción se controlan las condiciones de luz y temperatura y se ajustan los parámetros para que sea posible el desarrollo de cultivos hortícolas. Este sistema de producción es útil en zonas en las que no hay suelo, o cuentan con suelos pobres y en las que el ambiente presenta temperaturas muy bajas o fotoperiodos muy cortos o muy largos, lo que no permite producir en forma sostenida durante todo el año.

En el contenedor se instalaron sensores para el seguimiento de las condiciones de producción, cámaras de alta definición que registran diariamente la evolución de los cultivos, sensores de temperatura y humedad relativa, sensores de pH y conductividad eléctrica. Los tanques cuentan con sensores ultrasónicos de nivel que indican la cantidad de agua o solución disponible, y su temperatura. 

Además, el sistema releva el consumo eléctrico y estabilidad de la línea, la cantidad de agua que ingresa y el caudal de entrega a cada línea de producción. En cuanto a la seguridad, el sistema puede detectar derrames, humo y alertar a los responsables.

Toda la electrónica del módulo fue diseñada y adaptada específicamente para el proyecto por profesionales de la UNPA – UARG y el INTA, contemplando tanto la disponibilidad local de componentes como así también las capacidades disponibles en el lugar. Los parámetros productivos serán manejados mediante un panel de control que además posibilitará el monitoreo a distancia a través de centros de monitoreo instalados a cargo de profesionales de esa universidad.

Con respecto a los insumos biológicos, se trabajó con semillas certificadas y tratadas para garantizar su inocuidad, seleccionadas priorizando su resistencia a las bajas temperaturas. Las especies elegidas responden a la demanda de alimentos de la base, ya que el objetivo principal de la propuesta es mejorar la alimentación del personal civil y militar de las dotaciones que operan allí.

El compromiso de las dotaciones es clave para el éxito de la propuesta, ya que quienes se encuentran en la base serán los encargados de sembrar, cosechar y operar el sistema. Los profesionales del INTA y la UNPA se encargarán del monitoreo remoto a partir de datos relevados por un sistema de sensores que relevarán información necesaria para acompañar en el manejo del proceso productivo. También serán los responsables de capacitar a los encargados de llevar adelante la producción en la Base Marambio.

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La demanda global de agua es un riesgo para la Antártida

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La Antártida en riesgo por la creciente demanda mundial de agua, advirtió el decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de Universidad de Belgrano, Dino Bellorio Clabot.

La Antártida no sólo enfrenta el riesgo del cambio climático y el calentamiento global que provoca, sino también el problema de la creciente demanda mundial de agua, concluyó Dino Bellorio Clabot, decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Belgrano, nombrado el 08/10 por la Legislatura porteña como Personalidad Destacada de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en el Ámbito de las Ciencias Jurídicas. Esto sucedió en el marco del Triple Encuentro Histórico de Derecho Ambiental, organizado de modo virtual por la Liga Mundial de Abogados Ambientalistas.

Bellorio Clabot, autor de varios libros, es abogado por la UCA y doctor en Derecho y Ciencias Sociales por la UBA, coordinador del Seminario Permanente d e la Cultura Jurídica de Italia y la Argentina en la Universidad de Pavía, Italia; profesor honorífico de la Universidad Nacional Autónoma de México y del Instituto Peruano Argentino de Derecho Penal; profesor titular consulto de la UBA y la USI, y profesor titular emérito de la USAL. Asimismo, dirige el Instituto de Derecho de Ecología, Medio Ambiente y de los Recursos Naturales y Energéticos del Colegio Público de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires.

Él también ha recibido distinciones de la UBA, la UNAM, la Universidad Marista de México, la Universidad Nacional de Educación a Distancia de España, el Colegio Público de Abogados de la ciudad de Buenos Aires, el Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, la Fundación El Libro, la Fundación El Mercurio de la Salud y la Universidad de Belgrano. Aquí su texto:

La demanda mundial del agua se estima en 4.600 kilómetros cúbicos al año y se prevé que aumente un 20% a 30%. Es decir, para el 2050, estaremos consumiendo entre 5.500 y 6.000 kilómetros cúbicos al año, según datos del Informe Mundial de Naciones Unidas sobre desarrollo de Recursos Hídricos. A su turno, se calcula que la Antártida contiene el 70% del agua dulce del planeta.

En la actualidad, casi 800 millones de personas no tienen acceso al agua potable, según indica el Fondo de las Naciones Unidas para la Infanci a (UNICEF). Cada año, además, 3,5 millones de personas mueren debido a enfermedades relacionadas con la calidad del agua, el 98% en países en vías de desarrollo.

La falta de agua genera un serio ánimo por conquistarla para quienes no tienen el recurso y un esfuerzo por no compartirla para quienes sí disponen de él, con lo cual los conflictos serán inevitables y con consecuencias funestas. La escasez de agua es un imperativo que puede alterar el orden mundial y generar inestabilidad en los gobiernos.

Existen numerosos instrumentos internacionales que proclaman el derecho humano al agua. Por ejemplo, la Declaración Universal de Derechos Humanos, en su artículo 25, además de otros muchos pactos y convenciones. La Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció explícitamente, el 28 de julio de 2010, mediante la Resolución 64/292, el derecho humano al agua y al saneamiento, reafirmando que son esenciales para la realización de todos los d erechos humanos. Y esto constituye también un ODS de la Agenda 2030.

En forma de hielo

En este escenario, la Antártida puede jugar un rol muy importante. La pregunta es si jurídicamente sería posible explotar agua antártica como un alivio para satisfacer en alguna medida la escasez de agua. Pero el Sistema del Tratado Antártico, concretamente el Protocolo de Madrid, en principio, cierra cualquier posibilidad de explotar el agua antártica, pues cualquier actividad relacionada con recursos minerales está prohibida salvo la investigación científica.

Pese a lo señalado, el Acta Final de la XI Reunión Consultiva Especial del Tratado Antártico (Buenos Aires, 1981) abre una posibilidad para obtener agua antártica, en la medida que los miembros consultivos del Tratado Antártico y otras partes interesadas dejaron expresa constancia de un pacto por el cual la prohibición de explotación de minerales no sería aplicable a la de hielo.

La respuesta al interrogante inicial, por lo menos teóricamente, sería afirmativa, es decir que sí se podría utilizar el agua antártica para satisfacer las necesidades mundiales, siempre que la explotación sea en forma de hielo.

Eso sí, esta posibilidad teórica de explotar legalmente el hielo antártico, y con éste conseguir agua, debería realizarse de conformidad con las regulaciones del Protocolo de Madrid en materia de protección ambiental antártica (que implica, p or ejemplo, el procedimiento técnico administrativo ambiental de las EIA). Pero en todo caso se ve seriamente comprometida por los diversos intereses presentes en la Antártida, más allá de si es posible realizar dicha explotación desde un punto de vista financiero y tecnológico.

Habría presiones de los diferentes Estados, con lo cual los fines pacíficos en el uso del territorio antártico se verían seriamente afectados, y es probable que el Sistema del Tratado Antártico sucumbiera ante tanta presión. No se lograría fácilmente un consenso ni aun para lograr la explotación de hielo antártico en casos extremos, como crisis humanitarias de grandes proporciones.

La hipótesis descripta explica por sí sola una posible encrucijada de difícil definición que, sin embargo, nos debería plantear otras posibilidades, para seguir conservando a la Antártida como ese “santuario” que es, “una reserva natural dedicada a la paz y la ciencia”.

Por lo pronto, aunque jurídica, financiera y tecnológicamente fuera posible explotar el hielo antártico para obtener agua, las condiciones políticas no parecen ser las mejores para esos efectos, o por lo menos para una explotación relativamente masiva. Hay que explorar otros caminos de la política, las ciencias, la experiencia y la creatividad humana. El derecho ambiental está en ese camino.

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Dos andresiteños en la Antártida

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Antártida – Por primera vez en su carrera naval, Fanny Rodríguez tiene la oportunidad de conocer la Antártida. “Esta experiencia es muy interesante y un sueño hecho realidad: estar en la Antártida y mi primer navegación larga en el rompehielos”, introdujo la misionera. Su destino naval es en el Cuartel del Estado Mayor General de la Armada (CUEM) en el Edificio Libertad, en la Ciudad de Buenos Aires, donde es encargada de radiología y cardiología; pero desde diciembre pasado fue destinada en comisión para realizar la actual Campaña Antártica de Verano 2018/19 (CAV) y trasladar su tarea habitual al Departamento Sanidad del “Irizar”.
 
Fanny María Rodríguez es Suboficial Primero, tiene 42 años y nació en la ciudad de San Antonio, pero vivió toda su vida en Andresito. Es viuda y actualmente vive en Buenos Aires, sin embargo mantiene hermosos recuerdos de su provincia natal y un contacto permanente con amigos y familiares. Si una misionera en la Antártida es noticia, lo es mucho más en Andresito. Pero que haya dos efectivos de la misma ciudad es algo inédito. En el Almirante Irizar también está Rubén “Pepo” Orestes, otro hijo de Andresito, con muchos años en la Armada y uno de los tripulantes de la Fragata Libertad, cuando fue retenida en Ghana, en medio de la pulseada del Gobierno anterior con los Fondos Buitre.

Rubén "Pepo" Orestes también es de Andresito y está actualmente en la Antártida
Rubén “Pepo” Orestes también es de Andresito y está actualmente en la Antártida.

 
Además de su especialidad en Enfermería, Fanny hizo varios cursos de capacitación en radiología en la Escuela de Suboficiales de la Armada y dos tecnicaturas, una en esterilización y otra en laboratorio.
Juan Sebastian Lobos

Dentro y fuera del ámbito naval, Fanny hace muchas cosas. “Todo lo que pueda hacer nuevo, me gusta. Soy una persona a la que no le gusta la rutina, me gusta correr, me dedico a la huerta, me gusta la estética y soy maquilladora también. Rompo la rutina de mi trabajo y siempre busco hacer algo nuevo; me gusta la aventura y viajar, esquiar y el hielo”, enumeró con la felicidad de poder vivir experiencias distintas.
 
Fanny contó que en Misiones vivió hasta los 18 años en Andresito, donde finalizó su escuela secundaria en el Bachillerato Común N° 3. Comandante Andresito pertenece al Departamento General Manuel Belgrano en Misiones. “Entré en la Armada a esa edad, en 1995”, comenzó diciendo en el relato acerca de las razones que motivaron su ingreso en la Armada Argentina.
 
“Mi abuela, la mamá de mi padre, quería que él ingresara a la Armada pero no pudo porque le faltaban varias piezas molares; él, quien ya no está, fue maestro de escuela y llegó a ser director. Fue así que cuando yo tenía 17 años y estaba en el 4º año de la secundaria le comenté que quería ingresar voluntaria al Ejército Argentino, pero en uno de sus viajes a Posadas me trajo los papeles de la Armada. A todo esto, mi hermano era cadete en el último año de un liceo, y lo dejó 4 meses antes de egresar; mi papá tenía la ilusión rota hasta que ingresé yo en la Armada y luego lo hizo mi hermana”.
 
Así fue como Fanny se acercó a la Institución a la que pertenece desde hace 14 años. “Del ámbito naval me gusta la experiencia de lo que se va aprendiendo y los desafíos que tiene la carrera; me gusta el compañerismo y los grupos de trabajo, porque el trabajo es de todos. Para mí, la Armada es una Institución que forja hombres y mujeres que quieren luchar, vivir y soñar los desafíos para una Nación”, dijo con la convicción de estar donde ella quiere.
Juan Sebastian Lobos

Fanny habla con gran satisfacción en lo profesional respecto a su ámbito laboral y, en el plano personal “siempre hay alguien que me apoya en lo que necesito para seguir adelante. Primero cuando estudié para continuar con mis capacitaciones y, luego, en el momento que falleció mi esposo. No me han dejado sola, nunca; y lo agradezco mucho, en esas circunstancias tan difíciles en la vida de uno”, destacó.
 
De su ciudad natal y más que nada de Andresito, Fanny tiene muchos recuerdos: “Lo que más recuerdo es la etapa de la adolescencia, el juntarnos a cantar y organizar bailes con mis compañeros; éramos muy unidos y nos cuidábamos entre nosotros. Tengo contacto con ellos a través de las redes sociales, están muy contentos y felices con mi actividad en la Armada y también tengo más de 3 mil seguidores por el tema de la estética”, sonrió.
 
“De mi provincia tengo muy presente el reviro, que es una comida típica misionera, tradicional por su origen nativo, que se hace con harina, huevo y aceite o grasa –compartió–. Es llenadora, se prepara en una olla grande y se come con el mate cocido.”
 
Vocación de servir en el continente blanco
 
Desde el 22 de febrero de 1904, la Argentina está presente en el continente blanco con la creación de la base Orcadas ubicada en la isla Laurie a cargo de la Armada Argentina. La presencia ininterrumpida del país desde hace 115 años se apega a la misión de brindar apoyo logístico y efectuar el mantenimiento de las instalaciones para el desarrollo de la ciencia en la Antártida.
 
Las Fuerzas Armadas argentinas y sus bases antárticas brindan el apoyo logístico a las investigaciones y tareas científicas. Se realizan trabajos en sismología, estudios de punto geodésico (detección de la deriva continental), seguimiento de mamíferos y aves, estudio de algas y hielos, recolección de datos meteorológicos: presión, humedad, temperatura del agua, observación de nubes y vientos, entre otros.
 
El rompehielos ARA “Almirante Irízar” brinda apoyo logístico en las tareas coordinadas por el Comando Conjunto Antártico, dependiente del Estado Mayor Conjunto: tareas de abastecimiento a las bases y apertura de refugios antárticos; recambio de personal civil y militar; y reabastecimiento de víveres y materiales.
Juan Sebastian Lobos

En este momento, el rompehielos se encuentra en los 76º de Latitud Sur, en lo que se llama la Costa Confín de la Tierra de Coats, donde está asentada la base Belgrano II, la base antártica permanente más austral que posee nuestro país. Es una base pequeña donde se realizan varios proyectos científicos relacionados con la atmósfera, glaciología y estudio de ozono, entre otros.
 
El “Irízar” arribó el pasado 8 de enero y los helicópteros Sea King a bordo del buque comenzaron a operar a una distancia de unas 17 millas náuticas de la base, para efectuar el recambio de la dotación y el reabastecimiento de la base misma.
 
Una vez finalizadas las tareas –que dependen de las condiciones meteorológicas favorables– el rompehielos pondrá proa para navegar hacia el norte del Mar de Weddel y continuar con el itinerario previsto en esta primera etapa de campaña.

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Por primera vez en la historia, un hombre cruzó la Antártida solo

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Colin O’Brady comenzó su travesía en el Campamento Glaciar Unión y la terminó en la barrera de hielo de Ross. Atravesó 1600 kilómetros congelados en 54 días completamente solo. “Cuando empujé mi trineo a través de esta línea invisible logré mi objetivo: convertirme en la primera persona en la historia en atravesar la Antártida de costa a costa sin apoyo ni ayuda”, escribió tras haber llegado allí “donde la superficie de la Antártida termina y el océano de hielo empieza”.
Colin O’Brady tiene 33 años y es un atleta estadounidense de resistencia y escalador de montañas. Se ha convertido en el primer hombre en la historia del que se tenga registro, en completar el cruce de la Antártida en solitario, sin apoyo ni ayuda. Le tomó 54 días atravesar 1600 kilómetros del continente congelado, de costa a costa, explica la agencia AFP.


“Cumplí mi objetivo: convertirme en la primera persona en la historia en atravesar el contintente de la Antártida de costa a costa solo, sin apoyo ni ayuda”, escribió O’Brady en Instagram. “Mientras que las últimas 32 horas fueron algunas de las más desafiantes de mi vida, han sido honestamente uno de los mejores momentos que he experimentado.”
“Estaba atrapado en un estado profundo de flujo todo el tiempo, concentrado en la meta final, así como permitiendo que mi mente relatara la profundidad de las lecciones de este viaje. Estoy que deliro mientras escribo esto, ya que no he dormido todavía.”
O’Brady había comenzado su travesía el 3/11 al mismo tiempo que un hombre inglés, el capitán del Ejército, Louis Rudd, de 49 años -aunque cada uno inició el viaje de manera individual, en competencia-. Partieron desde el Campamento Glaciar Unión, que se encuentra cerca de la cordillera Heritage, en las montañas Ellsworth.
Rudd, quien al principio de la travesía había superado al estadounidense pero luego fue superado por él, se encuentra todavía en viaje, y se espera que llegue en un día o 2. O’Brady contó que decidió hacer el último tramo de su viaje de un tirón (cubrió las últimas 77,5 millas en 32 horas) mientras preparaba su desayuno. Llamó a este último esfuerzo ‘Antarctica Ultramarathon’.
“Mientras estaba hirviendo agua para mi avena matutina, apareció en mi mente una pregunta que parecía imposible”, escribió en Instagram. “Me pregunto, ¿será posible hacerlo de una hasta el final? Para cuando me estaba calzando las botas, el plan imposible se había convertido en un objetivo sólido. Voy a esforzarme e intentar completar las 80 millas que faltan de un tirón.”

 

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Day 50: STRUNG OUT BUT STILL MOVING. I can’t believe I been out here all alone for 50 days. Even having lived it, I can’t quite wrap my mind around it. This wind storm still has not subsided so I spent another day getting beat down. Fingers crossed I catch a break on the weather soon. I’ve been writing a lot about the mental game as it’s clearly the most crucial part of this challenge (or any challenge for that matter). However today I want to honor my body and health. I wholeheartedly believe that nothing in life is more important that being healthy. Without that it’s hard to do or do fully. I’m so fortunate to have parents that instilled that in me from a young age, teaching me the importance of healthy eating and exercise. My dad is an organic farmer so I guess you could say it’s in my blood. Despite feeling exhausted and worn out, I’m grateful for having lived a healthy lifestyle, for without that I’m certain my body would have given up by now. And on the health front, I’m glad to be partnered with @Grandrounds who go above and beyond to guide people to the highest quality healthcare. It’s incredible to know they provide access to medical expertise literally anywhere on the planet! #GrandRounds #TheImpossibleFirst #BePossible

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La travesía de O’Brady terminó en la barrera de hielo de Ross. O’Brady compartió en Instagram un texto y una fotografía desde allí: “Donde la superficie de la Antártida termina y el océano de hielo empieza”. “Cuando empujé mi trineo a través de esta línea invisible logré mi objetivo: convertirme en la primera persona en la historia en atravesar la Antártida de costa a costa sin apoyo ni ayuda”, escribió el estadounidense.
En su equipaje, O’Brady llevaba una bolsa de dormir para 40 grados bajo cero, apunta el diario El Confidencial, paneles solares portátiles, esquís de fondo, teléfonos satelitales y módems, y un localizador GPS programado con puntos de paso.

 

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Day 54: FINISH LINE!!! I did it! The Impossible First ✅. 32 hours and 30 minutes after leaving my last camp early Christmas morning, I covered the remaining ~80 miles in one continuous “Antarctica Ultramarathon” push to the finish line. The wooden post in the background of this picture marks the edge of the Ross Ice Shelf, where Antarctica’s land mass ends and the sea ice begins. As I pulled my sled over this invisible line, I accomplished my goal: to become the first person in history to traverse the continent of Antarctica coast to coast solo, unsupported and unaided. While the last 32 hours were some of the most challenging hours of my life, they have quite honestly been some of the best moments I have ever experienced. I was locked in a deep flow state the entire time, equally focused on the end goal, while allowing my mind to recount the profound lessons of this journey. I’m delirious writing this as I haven’t slept yet. There is so much to process and integrate and there will be many more posts to acknowledge the incredible group of people who supported this project. But for now, I want to simply recognize my #1 who I, of course, called immediately upon finishing. I burst into tears making this call. I was never alone out there. @jennabesaw you walked every step with me and guided me with your courage and strength. WE DID IT!! We turned our dream into reality and proved that The Impossible First is indeed possible. “It always seems impossible until it’s done.” – Nelson Mandela. #TheImpossibleFirst #BePossible

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En 2016, un oficial del Ejército inglés, el teniente coronel Henry Worsley, murió mientras intentaba completar un cruce solo y sin ayuda de la Antártida.

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