ARANCELES

Trump’s trade war

Compartí esta noticia !

Comenzó la era dorada para Estados Unidos”, decían los seguidores de Donald Trump, parafraseando incluso al propio Presidente, y marcando de alguna forma el pulso de una nueva etapa económica que se cierne sobre el sistema mundial. En un mapa geopolítico profundamente fragmentado, con el ascenso de potencias en un orden regional, para Trump resulta fundamental modificar las reglas del juego económico con un único objetivo: la lucha por la hegemonía frente a China.

La guerra de los aranceles

Una de las primeras medidas que Trump impulsó -tras coquetear con la idea durante su campaña- fue la imposición de aranceles a nivel global. Con diferentes prioridades y niveles de intensidad, ni siquiera una isla habitada únicamente por pingüinos, como Heard y McDonald, se salvó.

Hay dos formas de ver esta cuestión. Por un lado, la visión simplista, o mejor dicho, el relato oficial que propicia Trump. El expresidente ha dejado en claro desde siempre que su propósito al ocupar el Salón Oval es que su país sea respetado en el mundo, y que todo beneficio global termine favoreciendo al ciudadano estadounidense. Hasta ahí, parece una declaración de principios basada en el proteccionismo económico y el nacionalismo político. Sin embargo, existe una lectura mucho más profunda.

Detrás de esa fachada nacionalista -real, sin duda- se esconde el verdadero leitmotiv de la aplicación generalizada de aranceles. Trump apunta todos sus cañones contra quien reconoce como su principal enemigo geopolítico: China.

Ya durante su primera presidencia había iniciado una guerra comercial directa contra Pekín. En aquel entonces, la cuestión arancelaria se limitaba a un enfrentamiento visible entre Estados Unidos y China. Hoy, en cambio, el mundo entero ha entrado en esa dinámica que parece tener un tinte revanchista. La pregunta es inevitable: ¿por qué las economías más postergadas deben pagar los costos de la lucha por la hegemonía entre estas dos potencias?

Lejos de tratarse de un capricho juvenil para debatir en una clase universitaria, se trata de un interrogante legítimo. La respuesta es tan simple como cruel: Trump aprendió de su primer mandato y ha desarrollado una lectura más afinada de la economía global. Sabe que, para debilitar los factores de producción chinos —y eventualmente enfriar su economía—, debe golpear a todo el sistema. Porque, en definitiva, todo el mundo comercia con China y está integrado a su economía, incluso desde el plano financiero.

El golpe de efecto de Trump es debilitar la cadena de aliados y países que dependen de los productos chinos, encareciendo sus importaciones para forzarlos a buscar nuevas rutas comerciales. El mensaje al resto del mundo parece claro: “esto les pasa por ser amigos de China”. Una estrategia tan inteligente como maquiavélica, en la que bien cabe la frase “el fin justifica los medios”.

En paralelo, Trump busca seducir a los países que resulten golpeados por la avalancha de aranceles, mientras toda esa riqueza termina dirigiéndose a las arcas estadounidenses. La ecuación es simple: para los ciudadanos de su país, la industria nacional será más barata que importar productos. Si un país altamente dependiente del mercado estadounidense pierde el acceso a ese negocio de 340 millones de consumidores, su economía podría colapsar sin tiempo para reacomodarse.

El juego de seducción incluye además un intento por posicionarse como socio económico prioritario de los países relegados, casi como el gran acreedor mundial, siempre desde la lógica del comercio exterior. Esta estrategia, sumada al aislacionismo político que pregona Trump, remite a la postura de Estados Unidos tras la Primera Guerra Mundial. Finalizado el conflicto y con el Tratado de Versalles sellado, el país del norte se convirtió en acreedor global, encerrándose en sus fronteras y dejando a Europa librada a su suerte. Aquella decisión fue el preámbulo de la crisis del 29 y del ascenso de los fascismos. Claro está, el contexto actual dista mucho de aquel, pero las resonancias históricas están presentes.

Una nueva etapa para el capitalismo

La globalización ha terminado. Es un hecho que muchos aún se niegan a aceptar, pese a las evidencias. Este fin del modelo de acumulación de capital, vigente desde la caída de la Unión Soviética, da paso a un mundo multipolar. Ya no es solo Estados Unidos quien detenta la hegemonía; ahora debe compartirla con China y Rusia, junto a otros actores de peso regional, como India, los “tigres asiáticos” y las petromonarquías de Medio Oriente.

La guerra de aranceles deja algo en claro: el orden que conocíamos se ha terminado. Asia ya no será el gran taller del mundo produciendo a bajo costo, América Latina no se limitará a exportar materias primas baratas, Europa ya no será el epicentro del mercado global ni de las tendencias cosmopolitas, y Estados Unidos carece hoy de la base social y económica que dio forma al “sueño americano”.

El mundo comienza a asistir a un nuevo concierto, donde los acordes no son los de la integración ni el compañerismo político, sino los de la autosuficiencia y el fortalecimiento de las economías nacionales. El rumbo parece ser claro: evitar los altos costos de la importación mediante la promoción de la producción local. Esto, inevitablemente, traerá consecuencias políticas y sociales, pero lo urgente es evitar que los aranceles terminen de destruir a naciones que ya están en situación crítica.

Argentina se encuentra en una encrucijada. Javier Milei es un ferviente admirador —casi un devoto— de Donald Trump, pero sus políticas económicas son diametralmente opuestas a las del expresidente norteamericano. Si bien coinciden en temas como el achicamiento del Estado o la batalla cultural, en términos económicos Trump representa exactamente lo contrario de lo que hoy impulsa Milei.

Ahí reside el dilema: ¿cómo separar lo político y cultural de lo económico, cuando en el fondo son partes del mismo engranaje? Trump podría celebrar el desmantelamiento del Estado argentino promovido por Milei, pero le impuso a nuestro país el mismo nivel de aranceles (10%) que a Colombia, con cuyo presidente, Gustavo Petro, mantuvo un breve conflicto diplomático.

El futuro de Argentina en este nuevo orden económico mundial es incierto. El potencial y los recursos existen, pero la voluntad política parece alejada del nacionalismo económico que hoy predomina en gran parte del mundo.

La guerra mundial ya no se libra con misiles ni atentados, sino con corridas cambiarias y aranceles. Muchos expertos en historia dirán que siempre fue así, que la economía ha sido el principal motor de los conflictos internacionales. Puede ser. Pero hoy el conflicto está a la vista de todos: Estados Unidos y China se disputan quién será el amo del mercado internacional.

Compartí esta noticia !

Trump anunció aranceles recíprocos con todo el mundo: los productos que ingresen desde Argentina pagarán 10%

Compartí esta noticia !

El presidente estadounidense Donald Trump confirmó este miércoles nuevos aranceles para “todos los países del mundo”, entre los que se encuentra la Argentina, en un anuncio que puede sacudir el sistema económico global como no se ha visto en décadas.

“Este es uno de los días más importantes, en mi opinión, en la historia de Estados Unidos. Es nuestra declaración de independencia económica“, afirmó Trump, quien ha bautizado esta jornada como el “día de la liberación” de Estados Unidos. 

“Firmaré una histórica orden ejecutiva que instituirá aranceles recíprocos a los países de todo el mundo”, resaltó durante el evento celebrado en la Rosaleda de la Casa Blanca.

Al dar detalles del alcance de la medida, confirmó que habrá un arancel del 25% a todos los automóviles fabricados en el extranjero a partir de esta medianoche.

Además, confirmó aranceles de al menos el 10% sobre prácticamente todos los bienes que ingresan a Estados Unidos.

Trump mostró un poster para ejemplificar cuáles serán los porcentajes aplicados a cada país: China pagará un arancel del 34%, la Unión Europea del 20 por ciento, y la Argentina un 10%.

“Hoy defendemos al trabajador estadounidense y por fin priorizamos a Estados Unidos”, celebró Trump.

Los aranceles entrarán se comenzarán a aplicar de inmediato, según informó la Casa Blanca, que añadió que el republicano está dispuesto a negociar con cada país implicado una vez que estén en vigor.

El magnate también afirmó que los aranceles “crearán más manufactura, lo que significará una competencia más fuerte y precios más bajos para los consumidores”.

La iniciativa recibió fuertes críticas de la minoría en la Cámara de Representantes de Estados Unidos. El demócrata Hakeem Jeffries, por ejemplo, cargó contra el presidente y aseguró que “no es el día de la liberación” sino “el de la recesión”.

Compartí esta noticia !

Los nuevos aranceles de Donald Trump

Compartí esta noticia !

Desde su regreso a la Casa Blanca, el republicano implementó una fuerte política arancelaria con sus principales socios comerciales. A partir del próximo 2 de abril, entrarán en vigencia los incrementos dispuestos por el mandatario estadounidense.

El próximo miércoles 2 de abril comenzarán a regir los nuevos aranceles del 25% sobre los vehículos importados a Estados Unidos, una medida que afectaría principalmente a México, Japón, Corea del Sur, Canadá, Alemania y Reino Unido. En la previa de la nueva disposición, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que esta fecha marcará “la liberación de la economía estadounidense”.

EE.UU. importó aproximadamente 8 millones de automóviles el año pasado, lo que representó alrededor de u$s240.000 millones en comercio y aproximadamente la mitad de las ventas totales. Además, también se aplicara nuevos impuestos a productos agrícolas, una tarifa del 25% de la Unión Europea y un 25% adicional a los países que compren petróleo de Venezuela.

La medida supone un fuerte incremento en referencia a la tarifa actual, que se ubica en el 2,5% y que aplicaba a los autos importados. Una vez efectiva, este arancel se elevará hasta un 27,5%. En el caso de los vehículos eléctricos chinos, que ya estaban gravados al 100% bajo la Administración de Joe Biden desde agosto de 2024, subirá al 125%.

Según justificó el mandatario estadounidense, la medida generará un “tremendo crecimiento” para la industria automotriz de su país lo que “impulsará” el empleo y la inversión. Sin embargo, numerosos analistas señalaron que es probable que la medida cause importantes perturbaciones en la producción, lo que se verá reflejado en aumentos de precios y tensiones crecientes con sus aliados comerciales.

Durante 2024, Estados Unidos importó aproximadamente 8 millones de automóviles el año pasado, lo que representó alrededor de US$240.000 millones en comercio y aproximadamente la mitad de las ventas totales.

Elon Musk Donald Trump.jpg

El golpe más duro recaerá sobre México, Japón, Corea del Sur, Canadá, Alemania y Reino Unido, países que, según los datos del Departamento de Comercio de EE. UU., son los principales proveedores de automóviles. En detalle, durante el año pasado llevaron el 87,8% de todos los autos que la Unión Americana importó para vender a sus ciudadanos.

Entre las consecuencias que puede generar esta medida, se espera es un aumento en el costo de todos los autos vendidos en Estados Unidos (tanto los importados como los construidos en fábricas estadounidenses) en miles de dólares cada uno. Además, también se prevé que las automotrices europeas y asiáticas tengan una caída de sus ventas al mercado norteamericano.

Esa baja de ventas deberá compensarse con la conquista de otros mercados. Es posible que uno de los destinos elegidos sea Latinoamérica que no cuenta con tantas barreras comerciales como otras regiones.

Los nuevos aranceles de Trump también tuvieron su impacto en las bolsas globales fue casi inmediato y en algunas latitudes incluso afectó la jornada posterior al cierre. Las acciones de Ford y General se pintaron de rojo después del campanazo de Wall Street con pérdidas significativas, cayendo 4,7% y 6,4%, respectivamente.

Por otro lado, también se espera que se incluyan nuevos impuestos a productos agrícolas, una tarifa del 25% de la Unión Europea y un 25% adicional a los países que compren petróleo de Venezuela. El foco también está puesto sobre los “aranceles recíprocos” que prometen tarifas espejo a los impuestos que actualmente se tienen sobre Estados Unidos, mientras que el arancel del 25% para los productos de México y Canadá está en proceso de negociaciones, con reuniones entre sus gobiernos y el Secretario de Comercio estadounidense.

En el caso puntual de la Argentina, el efecto de la medida de Trump sería mínimo. “Es difícil pronosticar lo que puede pasar porque todavía no se sabe el impacto que tendrá en las ventas en Estados Unidos. La Argentina es un mercado muy periférico como para tener un cambio importante. Tal vez, lo más importante podría pasar con las compras de autos desde México, ya que existe un acuerdo de libre comercio y algunas marcas importan desde ese país. Podrían redirigir algún producto hacia la Argentina, pero serían volúmenes muy chicos”, explicó un empresario del sector.

Por otro lado, al no exportar vehículos a Estados Unidos, ninguna automotriz está afectada directamente por la decisión de Trump.

Desde que retornó a la Casa Blanca, el 20 de enero, Trump ha apostado por implementar de manera agresiva aranceles a las importaciones procedentes de diversos socios de EEUU y corregir lo que considera déficits comerciales injustos para Washington, tanto para atraer inversión de capital corporativo foránea como medida de presión para reducir el flujo migratorio o de fentanilo.

Tras conocerse la noticia, la Unión Europea reaccionó. “Lamento profundamente la decisión estadounidense”, indicó Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, brazo ejecutivo del bloque de 27 Estados. La UE “seguirá buscando soluciones negociadas” con Estados Unidos, añadió en un comunicado

Compartí esta noticia !

Arancel por arancel y el mundo se quedará pobre

Compartí esta noticia !

Donald Trump lo hizo de nuevo: el presidente de los Estados Unidos volvió a amenazar a Canadá, México y China con elevar un 25 % los aranceles a la importación de productos de esos países a territorio norteamericano, el efecto inmediato fue un tembladeral en los mercados financieros que, como se volvió para atrás con las medidas, al menos temporalmente, más o menos se recuperaron y no pasó de ahí.

Como no se sabe todavía qué va a hacer y no es la primera vez que dice y se desdice, es difícil ponerle números a los efectos que estas medidas podrían tener…..

Pero resulta un ejercicio interesante tratar de adivinar lo que está intentando hacer y las consecuencias que tendría esta política de comercio internacional para ellos y para el resto del mundo:

La teoría de los juegos nos da el marco adecuado para analizar la situación; usando la lógica de “el dilema del prisionero” podemos ver dónde terminará esta guerra comercial y cuál sería el estado de las cosas de cumplir sus promesas proteccionistas.

Los acontecimientos se darían en términos generales así:

Situación 1 Inicial:  Los países comercian entre sí, sin aranceles o aranceles negociados de común acuerdo, y bajo la lógica de las “ventajas comparativas” cada uno produce lo que hace más eficientemente y compra lo que hacen mejor los otros … todos se benefician con esto. Para eso se hacen los tratados de libre comercio o aranceles reducidos.

Situación 2 “La traición” de Estados Unidos (así se denomina en el dilema): Trump piensa que si pone aranceles obtiene beneficios por dos lados:

1 los fiscales, el incremento de recaudación por derechos de importación ayudará a reducir el enorme déficit fiscal de Estados Unidos que ronda el 6 % de su PBI y es uno de los más altos del mundo.  

2 los efectos en la economía: como los aranceles incrementan el precio de los insumos importados, esto mejora la balanza comercial y empieza un proceso de crecimiento por sustitución de importaciones, ya que la producción local tendría un costo menor al no aplicarse los mismos aranceles a la producción nacional, comparado con los que se aplican a la importación. Esto es lo que se conoce como estrategia dominante o lo que se ve incentivado a hacer uno de los jugadores.

Situación 3: Los demás países no se van a quedar quietos, y también van a aplicar aranceles a la importación de productos norteamericanos como represalia a las medidas adoptadas en la situación 2 (los gobiernos de México y Canadá lo anunciaron inmediatamente); terminan todos exportando menos, importando más caro, y subiendo los costos de todo el producto afectando la actividad económica general de todos los países que sean parte de la guerra comercial.

Si a esto le sumamos que solo Estados Unidos y China representan aproximadamente el 45 % de producto mundial, vemos que los efectos recesivos por incremento de costos se van a derramar en todo el mundo como un Shock de Oferta y los resultados van a ser inevitablemente menos crecimiento, más recesión, más desempleo y pobreza en el mundo entero.

No es un juego, así pasó:

No es solo teoría, luego del famoso crack del 29 de la bolsa de Nueva York, el congreso de los Estados Unidos sanciona la ley Smoot-Hawley que imponía aranceles de entre un 15 % a un 40 % a la importación de productos, principalmente primarios (muy relevantes en la economía de 1930). El objetivo: lo descrito en la situación 2, sustituir importaciones, reducir el desempleo e incrementar la recaudación fiscal de la castigada economía americana.Consecuencias: los países europeos tomaron represalias subiendo los aranceles a los productos norteamericanos, cayó abruptamente el comercio internacional y el mundo entró en la recesión general más dramática y prolongada de la historia moderna (según algunas fuentes respetables la más grande desde la peste negra, y sin pandemia mediante).

 Si bien estos fenómenos son multicausales y echarle la culpa de todo al proteccionismo norteamericano del 30 sea un poco exagerado; no hay dudas de que la gran depresión y sus consecuencias en la gente, despertó los nacionalismos exacerbados en los países europeos que terminaron en la Segunda Guerra Mundial, también en los países latinoamericanos las sucesiones de golpes de Estado ( Uriburu en el nuestro ) no fueron casualidad… fueron consecuencias de la depresión económica que padecía la población.

En síntesis: No diría que solo el proteccionismo de Estados Unidos tuvo la culpa de la Alemania Nazi y la Italia Fascista pero ayudó, y lo que esta comprobado es que por intentar paliar una crisis bursátil, estas medidas llevaron a Estados unidos a la Depresión mas larga, dolorosa y tristemente célebre de su historia.

Conclusión:

Si Estados Unidos inicia una guerra militar lo más probable es que venza inmediatamente, e imponga sus condiciones sin resistencia ya que tiene el ejército más poderoso del mundo. Es difícil imaginar que se llegue a la situación 3.

Pero si lo que inicia es una guerra comercial, la historia muestra (y los anuncios de Canadá, México y China actual reafirman) que los países afectados van a tomar represalias en el mismo sentido, esto provocará aumento generalizado de precios, caída del comercio, aumento del desempleo etc. etc. Y, en un mundo mucho más globalizado e interdependiente un país del otro; aunque todavía no se pueden estimar los daños; lo que es seguro que serán mucho más graves que en la recordada Gran Depresión… para ellos, para nosotros, para todos.

Ojo por ojo y el mundo se quedará ciego dijo Bertolt Brecht; arancel por arancel y el mundo se quedará (otra vez) pobre.

Compartí esta noticia !

Trump suspendió por un mes los aranceles a los productos mexicanos y canadienses que están dentro del acuerdo de libre comercio T-MEC

Compartí esta noticia !

Después de hablar con Claudia Sheinbaum, el mandatario estadounidense elogió el trabajo mexicano para detener la inmigración ilegal y el tráfico de fentanilo: “Lo hice por respeto a la presidenta”

El presidente de Estados UnidosDonald Trump, declaró que suspenderá la aplicación de aranceles a ciertos productos provenientes de México y Canadá.

Según publicó a través de su cuenta de Truth Social, el mandatario afirmó que, tras hablar con la presidenta Claudia Sheinbaum, acordaron que México no pagará aranceles “sobre nada que esté incluido en el Acuerdo T-MEC”.

Este acuerdo, tal y como dijo Trump, es válido hasta el 2 de abril y lo hizo “como una forma de adaptación y por respeto a la presidenta Sheinbaum”.

Horas después, un oficial de la Casa Blanca anunció que la suspensión también se aplicaría para los productos canadienses que se encuentran dentro del acuerdo comercial de los países de América del Norte.

Aproximadamente el 50% de las importaciones mexicanas y el 38% de las importaciones canadienses están cubiertas por el acuerdo comercial.

Según CNN, el presidente Donald Trump firmó el jueves órdenes ejecutivas que postergan por casi un mes los aranceles sobre todos los productos de México y Canadá incluidos en el tratado de libre comercio T-MEC (USMCA, en inglés). Esta decisión representa un retroceso significativo en la política económica de su administración, que ha generado incertidumbre en los mercados, las empresas y los consumidores.

Las medidas se tomaron después de una conversación entre Trump y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, así como de negociaciones entre funcionarios canadienses y el gobierno estadounidense.

Según Reuters, la exención arancelaria otorgada por el presidente Donald Trump expirará el 2 de abril. Inicialmente, Trump solo había mencionado a México, pero la enmienda que firmó a su orden sobre aranceles del 25 % a las importaciones de ambos países, en vigor desde el martes, incluye también a Canadá.

En el caso de Canadá, la orden modificada excluye los aranceles sobre la potasa, un fertilizante clave para los agricultores estadounidenses. Sin embargo, no elimina por completo los impuestos a los productos energéticos, ya que estos están sujetos a un gravamen separado del 10 %. Un funcionario de la Casa Blanca explicó que esto se debe a que no todos los productos energéticos importados desde Canadá están cubiertos por el USMCA, el acuerdo comercial negociado por Trump durante su primer mandato.

Trump justificó la imposición de estos aranceles al declarar una emergencia nacional por las muertes relacionadas con sobredosis de fentanilo, argumentando que el opioide y sus precursores químicos llegan a Estados Unidos desde China a través de México y Canadá. Además, impuso un arancel del 20 % a todas las importaciones chinas en respuesta a esta crisis.

La exención, que expirará en abril, podría dar paso a un régimen global de aranceles recíprocos sobre todos los socios comerciales de Estados Unidos, según lo ha advertido Trump. La decisión se produce un día después de que el presidente excluyera los bienes del sector automotriz de los aranceles del 25 % aplicados desde el martes a las importaciones mexicanas y canadienses, una medida que los economistas consideran un riesgo para el crecimiento económico y la inflación en los tres países.

¿Qué dijo Claudia Sheinbaum sobre el anuncio de Trump?

Además, el mandatario estadounidense explicó que su relación con la presidenta Sheinbaum “ha sido muy buena” y que han estado “trabajando duro” en temas como la seguridad fronteriza, esto incluye “impedir que los migrantes indocumentados ingresen a Estados Unidos”.

Al igual que en temas como la distribución de fentanilo. “¡Gracias, presidenta Sheinbaum, por su arduo trabajo y cooperación”, concluyó Trump en su publicación de Truth Social.

Por su parte, Sheinbaum agradeció a través de su cuenta de (anteriormente Twitter) al presidente estadounidense, al mismo tiempo que afirmó que tuvieron “una excelente y respetuosa llamada”, en la cual coincidieron en que su “trabajo y colaboración han dado resultados sin precedentes”, todo dentro del marco de respeto a las soberanías de ambos países.

La presidenta de México aseguró que continuarán trabajando, especialmente en temas de migración y seguridad, ambos con un enfoque en la“reducción del cruce ilegal de fentanilo hacia Estados Unidos, así como de armas hacia México”.

“Como lo menciona el presidente Trump, no se requerirá que México pague aranceles en todos aquellos productos dentro del T-MEC. Este acuerdo es hasta el 2 de abril, cuando Estados Unidos anunciará aranceles recíprocos para todos los países”, se lee en la publicación de X.

El anuncio oficial ocurrió momentos después de que Howard Lutnicksecretario de Comercio de EEUU, dijera durante una entrevista con el medio CNBC que era probable que los bienes y servicios que cumplen con el T-MEC quedaran exentos de los aranceles anunciados por Trump.

“Es probable que cubra todos los bienes y servicios que cumplan con el T-MEC, por lo que es posible que los que forman parte del acuerdo del presidente Trump con Canadá y México obtengan una exención de estos aranceles”, expresó el secretario de Comercio durante su diálogo con CNBC.

Lutnik explicó que “si vivieras” bajo el acuerdo entre EEUU, México y Canadá de Trump, ahora estarías obteniendo “un respiro de estos aranceles”, por el contrario, “si optaste salirte de este tratado, lo hiciste bajo tu propio riesgo, y hoy es cuando llega el momento de rendir cuentas”.

Howard Lutnik, secretario de Comercio de EEUU, había adelantado el anuncio

Tal y como reportó Reuters, la estimación del secretario Lutnik era que más del 50% de los bienes importados de los vecinos de Estados Unidos, quienes a su vez son los dos socios comerciales más importantes, cumplían con el acuerdo T-MEC.

Además, la suspensión de los aranceles a los productos mexicanos ocurre un día después de que la administración de Trump anulara esta medida sobre la mayoría de vehículos piezas automotrices que cruzan las fronteras, a menos de 48 horas que entraran en vigor, de acuerdo con información de The Wall Street Journal.

Esta decisión, según reportó el periódico neoyorquino, tuvo lugar después de que se reunieran ejecutivos de empresas como General MotorsFord Motor y Stellantis.

“A petición de las empresas asociadas al T-MEC, el presidente les está dando una exención por un mes para que no estén en desventaja económica”, explicó Karoline Leavitt, secretaria e prensa de la Casa Blanca, durante una conferencia de prensa celebrada el miércoles 5 de marzo.

“Les dijo que tenían que ponerse manos a la obra, empezar a invertir, empezar a moverse, trasladar la producción a Estados Unidos de América, donde no pagarán aranceles. Ese es el objetivo principal”, añadió, según declaraciones recogidas por CNN.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin