Pasadas las 10 de la mañana arribó el primer vuelo “experimental” de Avianca al aeropuerto de Puerto Iguazú. El charter llegó con empresarios y funcionarios de Tucumán, donde tiene el hub la empresa. Después de conocer las Cataratas del Iguazú, habrá una mesa de negocios con empresarios locales. La misión comercial tucumana está integrada por funcionarios provinciales y más 50 empresarios del sector turístico de la provincia.
La coordinadora comercial de Avianca, Fabiana Staneika, declaró: “Para nosotros es muy importante realizar este primer vuelo. Es inminente la salida de vuelos desde Buenos Aires y en diciembre comenzaremos a operar desde Tucumán, lo que va a dar gran conectividad”.
Este miércoles se realizó un vuelo experimental de la ruta que unirá San Miguel de Tucumán con Puerto Iguazú. Más turistas y nuevos mercados se asoman con la apuesta de ampliar la conectividad en la provincia.
Avianca es la empresa que ofrecerá dos o tres vuelos semanales entre las dos provincias, pasando -en ocasiones- por Resistencia y Posadas. Tras la experiencia del aterrizaje de esta primera misión, se estima que para noviembre la aerolínea comenzará a volar la ruta de manera regular.
“Esto es algo sumamente importante para los misioneros, porque nos permite contar con más alternativas de traslados y además, la generación de un mayor ingreso de turistas, abriéndonos puertas también hacia nuevos puestos de trabajo y mercados”, expresó el ministro de Turismo Provincial, José María Arrúa.
De la prueba participaron autoridades de Misiones y Tucumán como así también equipos de prensa que se ocuparon del correspondiente registro para hacer pública la experiencia.
Además, Arrúa y el presidente del Ente Autárquico Tucumán Turismo, Sebastián Giobellina, firmaron un convenio de cooperación con el propósito de afianzar acciones en conjunto.
De esta manera, se comprometen a generar instrumentos y estrategias de asociación para el desarrollo de la actividad turística de ambas partes como fuente de crecimiento económico y bienestar social.
Para ello, será clave promover la participación de los sectores público y privado en las diferentes acciones, como la realización de misiones promocionales.
La empresa aérea Andes inauguró este lunes al mediodía sus vuelos diarios al centro turístico rionegrino de San Carlos de Bariloche con un Boeing 737-800 que se incorporó esta semana a su flota y que, además de los colores de la compañía, lleva pintada en sus alas la bandera argentina. En ese marco, los ejecutivos de la empresa confirmaron vuelos desde el 3 de julio a Puerto Iguazú.
En paralelo, la aerolínea Avianca espera que a mediados de julio se realice la audiencia pública para autorizar los vuelos de cabotaje e internacionales, que pasarán por Posadas y Puerto Iguazú. La aerolínea colombiana sumará 15 nuevas rutas aéreas a Tucumán -que será el hub distribuidor- y pretende unir a Misiones con el resto del país y Florianópolis, estado de Santa Catarina en Brasil. La audiencia pública por las rutas de Avianca se realizarían a mediados de julio, según adelantaron desde el Ente Tucumán Turismo, desde donde se coordina todo para la llegada de la línea aérea.
A partir del 1 de julio, cuando el aeropuerto tucumano Benjamín Matienzo sea nuevamente habilitado tras las obras de ampliación para su recategorización a terminal internacional, la provincia pasará a ser el tercer hub más importante del país. Son las mismas obras que se postergaron en Iguazú hasta el año próximo, por falta de fondos federales.
Las naves que utilizará la empresa para vuelos nacionales son ATR 72/600 modelo 2017 con capacidad para 72 ocupantes. Puede volar a una velocidad de 500 kilómetros por hora, a una altura de 8.000 metros. Fueron presentadas al gobernador Juan Manzur en febrero, en Buenos Aires.
La compañía cubrirá un total de 11 destinos nacionales (Salta, Santiago del Estero, La Rioja, Catamarca, Córdoba, San Juan, Mendoza, Rosario, Resistencia, Posadas e Iguazú) y cinco internacionales (Lima en Perú, Iquique en Chile, Santa Cruz de la Sierra en Bolivia, Asunción en Paraguay, Florianópolis en Brasil) que partirán desde el aeropuerto Benjamín Matienzo. De esta manera, con Avianca operando se ampliará en gran medida la oferta de vuelos nacionales e internacionales que tanto tucumanos como misioneros podrán disfrutar.
La empresa aérea Avianca comenzará a operar el 11 de julio con un vuelo diario entre Buenos Aires y Reconquista (Santa Fe). “Hay que conectar la Argentina que tiene menos vuelos que hace 30 años”, dijo Germán Efromovich, el dueño de la empresa de origen colombiano que le compró las acciones a la familia presidencial.
De acuerdo con lo anunciado por el propio Efromovich hoy en conferencia de prensa, posteriormente se sumará también un vuelo diario entre Buenos Aires y Villa María (Córdoba) y progresivamente se irán agregando más destinos. En los planes figuran vuelos entre Aeroparque y Villa Gesell, Necochea, Tres Arroyos, Olavarría, Mar del Plata, Concordia y Puerto Madryn, que serán cubiertos con los dos aviones ATR72 con capacidad para 70 pasajeros que actualmente se encuentran en el hangar de la compañía en el Aeroparque Jorge Newbery.
Efromovich indicó que está previsto que se instale un hub (centro de conexión) en Córdoba, desde donde planea volar a ciudades como Santa Fe, Santa Rosa (La Pampa), Resistencia, Río Hondo, Mendoza, San Juan, Santiago del Estero, Iguazú, Rosario, Tucumán, Salta y Jujuy, entre otras. De esta manera se aliviaría el paso en Aeroparque, ya que estos recorridos hoy están obligados a pasar por dicho aeropuerto. Agregó que una vez que se le haya otorgado la ruta a Tucumán, instalarán en esa provincia un hub y desde allí se iniciará una operatoria similar con destinos cercanos, y aclaró que esa ruta no se solicitó aún porque el aeropuerto tucumano recién estará operativo a partir de septiembre.
La empresa espera tener cinco aviones volando en el país antes de fin de año. Sumados a los dos que ya se encuentran en la Argentina, hay otros dos que ya están “pintados y listos para llegar” pero siguen en Toulouse, Francia. “Fuimos a buscarlos y no los recibimos porque no sabíamos cuándo iba a terminar esa novela “, dijo Efromovich en referencia al conflicto de intereses por la compra de MacAir Jet, la aerolínea vinculada a la familia del presidente Mauricio Macri .
La inversión inicial de la empresa para comenzar a operar en el país se aproxima a los 180 millones de dólares, entre seis aviones de 25 millones cada uno más entre 30 y 40 millones extra para lanzar la operación. Proyectan volar cerca de 125.000 pasajeros antes de que termine el año y generar 500 puestos de trabajo directamente. Desde Avianca aseguran que indirectamente crearán empleo para otras 1700 personas. En principio contratarán 50 pilotos y 50 comisarios de vuelo y aseguran no tener “ningún problema con los sindicatos”.
Avianca es parte de Star Alliance y como parte del programa de marketing, en cuanto la aerolínea empiece a funcionar, se pedirá el registro en la alianza para agregar los beneficios de la red como la posibilidad de intercambiar millas por vuelos.
Con respecto a los costos operacionales que se manejan el país, el empresario dijo: “No sé si es caro volar en la Argentina, pero va a salir más barato cuando volemos nosotros.”
En tanto, Efromovich dijo que se encuentra “muy desilusionado” con su experiencia comercial en la Argentina. Agregó: “La Argentina quiere salir adelante, quiere volver a ser la quinta economía del mundo como era hace 50 años. La impresión que uno tiene es que el presidente Macri quiere eso. Pero, por las herencias antiguas, hay muchos malos argentinos que están acostumbrados a mamar del pecho de la vaca que se llama ‘gobierno’, mientras otros trabajaban. A esos no les interesa el cambio porque no quieren trabajar, quieren acomodarse”.
“Esta fue la quinta economía del mundo y en los últimos sesenta años la destruyeron. Es cuestión de laburar, de doblarse las mangas y trabajar”, sentenció.
Además acusó a “esas personas” de plantar mentiras o falsedades como “la supuesta historia de conflicto de intereses”. Al respecto dijo que él no veía un problema entre comprar una empresa de la familia del presidente y luego solicitar el pedido de rutas al gobierno ya que en el resto del mundo es un procedimiento rutinario. Agregó: “Para nosotros sería una honra que las empresas del grupo Socma fueran socios nuestros. Lo diríamos. No hay ningún pecado en ser socio de una empresa, ni habría como tener beneficios del Estado porque nosotros no construimos carreteras, ni túneles ni puentes”.
El dueño y CEO de Avianca, el empresario de origen boliviano Germán Efremovich, concedió una entrevista al diario La Nación donde se refirió por primera vez a la decisión del Gobierno Nacional en demorar el otorgamiento de rutas aéras para empezar a operar en el país como una de las nuevas aerolíneas que llegarán a la Argentina este año.
Macri dijo la semana pasada que antes pondrá en funcionamiento un mecanismo para evitar conflictos de intereses y garantizar transparencia, respondiendo a las críticas por la falta de transparencia en la llegada de Avianca. Es que la empresa aérea líder en latinoamérica compró en la Argentina a Mac Air, de la familia Macri, y generó suspicacias.
Reproducimos aquí algunos pasajes de la entrevista en LN:
A sus 66 años, este empresario nacido en Bolivia se enoja poco y nada. Tomó el control de Avianca en 2004; hoy la línea aérea factura cuatro veces más que Aerolíneas Argentinas. “Ya mismo vamos a volar charters en el país”, afirma, convencido de su éxito. Y repasa el plan que planteó al Gobierno: invertirá US$ 150 millones en la Argentina en 2017. Buena parte de su apuesta ya tocó suelo argentino: esta semana aterrizó el segundo avión nuevo que compró la firma.
El empresario habla pausado, hace chistes, pero reclama -sin elevar la voz- una explicación. Exige, como cuando alguien no entiende qué pasó, que el Gobierno aclare los motivos de su decisión de postergar la asignación de rutas para Avianca.
-¿Se imaginó que iba a generar esta polémica?
-¡No! Porque no hay nada oculto ni irregular. Sólo unas mentes maquiavélicas que crearon una fantasía muy grande. No tenemos ningún contrato con el Gobierno. No hay incompatibilidades. Es una vendetta política. Si hasta me dicen que soy testaferro de Macri (se ríe)…
-¿Por qué compró MacAir Jet?
-Iniciamos la negociación en 2015, mucho antes de que Macri fuera presidente. Hacía mucho tiempo que queríamos invertir en la Argentina: es el cuarto país de la región, pero muy poca gente toma aviones.
-¿Qué opina de la postergación de las nuevas rutas para Avianca?
-La autorización de rutas en un país democrático debe ser abierta, siempre que se cumplan los requisitos técnicos. Autorizar las rutas no es favor, es una obligación. No entiendo cuál es el objetivo de posponer la decisión. Espero que tengan algún motivo para dilatarlo.
-El Gobierno quiere aplicar normas de transparencia para evitar incompatibilidades…
-Si se trata de ser transparentes, seremos parte del proceso. Pero ya entregamos los documentos ante las autoridades. ¡No tenemos nada más para mostrar! El Gobierno tiene que entender: tenemos aviones parados y tripulaciones que ya han sido entrenadas para este trabajo. Eso cuesta mucho dinero.
-¿Qué medidas tomará Avianca?
-No queremos pelear con nadie, pero si me dicen que necesitan un año para tomar la decisión… nuestro derecho es claro y vamos a actuar. La semana que viene viajaré a la Argentina para hablar con el ministro [Dietrich]. Necesito que me explique qué ha sucedido. Mientras tanto, nosotros vamos a comenzar ya mismo a volar chárters y vuelos no regulares.
– ¿La asignación de nuevas rutas era un requisito para invertir en la Argentina?
– Cuando visité la Argentina le pregunté al ministro Dietrich si había algún inconveniente en intervenir en el mercado aerocomercial. Porque, como sabes, el gobierno anterior discriminaba a las empresas que querían competir con Aerolíneas Argentinas. Desde Avianca nos comprometimos con inversiones: ya compramos tres aviones nuevos por US$ 63 millones, que están en el aeropuerto de Buenos Aires. La inversión en el primer año será de US$ 150 millones.
-¿Cómo será la relación con Aerolíneas Argentinas?
-Es inevitable competir en algunos tramos, aunque nuestros aviones son mucho más pequeños. Podemos ser un buen complemento para Aerolíneas Argentinas. Por ejemplo: podemos llegar hasta lugares donde Aerolíneas Argentinas no aterriza o tiene pocas frecuencias. Así, podemos trasladar pasajeros hasta Buenos Aires para que se suban a sus vuelos grandes. Pero para que haya romance tiene que haber amor de los dos lados.
-¿Habló de este tema con Isela Costantini?
-Sí, la encontré en algún congreso y le comenté sobre esta posibilidad. Ella me decía todo sin decirme nada, porque en realidad todavía nosotros no existíamos en la Argentina.
-¿Le transmitió alguna preocupación por el desembarco de Avianca en la Argentina?
-Nunca. No es verdad que ella haya renunciado a Aerolíneas Argentinas por este tema. ¿Por qué desconfían de nosotros si hay otras aerolíneas que también pidieron muchas rutas y ni siquiera tienen aviones?
-¿Para qué mantuvo a Carlos Colunga, un hombre de confianza de Franco Macri, como CEO de Avianca?
– Cuando compré Avianca, en 2004, no cambié a una sola persona. Colunga manejaba muy bien MacAir Jet (la empresa de los Macri). Ya con Avianca, su trabajo en la Argentina fue excelente, en tiempo récord. No me arrepiento de haberlo dejado al frente de la compañía.
-La Justicia investiga si Avianca no intentó beneficiarse a través de esa relación…
-Verán entonces que hasta ahora esa relación nos ha hecho puro daño. ¿Acaso Colunga puede pedirle a Macri que le diga a la gente que compre un ticket de Avianca? Imposible. Lo único que puede hacer es regalarle un ticket al Presidente, pero yo no lo dejaría porque en Avianca todos pagan lo que corresponde.
De las industrias, es la que repuntó desde julio o agosto del año pasado, señala entusiasmado José María Arrúa. El ministro de Turismo de Misiones enumera con rapidez los datos positivos de la actividad y revela cómo sabe que anduvo bien durante la temporada: “Siempre se reciben llamadas de quejas de los hoteleros de Iguazú o Posadas. Desde diciembre no me ha llamado nadie”, sonríe.
El joven abogado sostiene que el turismo es una de las industrias más rendidoras para la provincia, al mismo tiempo que genera una enorme cantidad de puestos de trabajo que se consolidan como estables. “En 2015 el turismo generó cinco mil millones de pesos”, señala. Los datos del año pasado están en plena etapa de estudio, pero no serían demasiado distintos. Y los números son positivos. Esta temporada culminará con más de medio millón de pernoctes –solo en enero hubo 450 mil-, lo que significa hoteles y restaurantes trabajando a pleno.
“No todos los destinos mejoraron”, dice, aunque no se quiere comparar con otras provincias. Una de las claves fue la eliminación del cepo cambiario, que dio previsibilidad al mercado de cambios. La disparada del Real también sirvió para recuperar turistas brasileños.
No fue sólo Iguazú la bendecida. San Ignacio recibió a 22 mil turistas durante enero y unos 10 mil en la primera quincena de febrero, mientras que en los Saltos del Moconá mejoró el flujo de visitantes después del acuerdo logrado con Brasil por la regulación de las aguas de la represa de Chapecó, sobre un afluente del río Uruguay. Para potenciar los saltos transversales está proyectada una fuerte inversión para la elevación del puente sobre el arroyo Yabotí para que el acceso esté siempre abierto. El financiamiento llegaría a través del plan Belgrano. En paralelo, a través del BID –con un crédito tomado por Nación- se haría la puesta en valor del parque, con nuevos embarcaderos y miradores. El presupuesto estimado es de cinco millones de dólares.
El resultado de la buena temporada turística, sostiene Arrúa, obedece a la impronta que le ha dado la provincia en los últimos años y a la intensa promoción durante 2016 en mil kilómetros a la redonda, desde Buenos Aires a Asunción, pasando por varios estados brasileños. Ahora se redoblará la apuesta con promociones directas en Bogotá, Colombia, Lima, en Perú y Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia. Además, considera que el clima ayudó mucho este año, junto al fortalecimiento de las tareas de prevención, que hicieron que casi no hubiera casos de dengue u otras enfermedades que sí atacaron en la región. Sin embargo, desliza una frase que suena a reclamo: “Nos hubiese gustado que haya más acompañamiento del sector, en las ferias y la promoción”.
De todos modos, no ceja en lo que considera debe ser la premisa de la actividad: la capacitación. En breve el ministerio ofrecerá becas a trabajadores ligados a la actividad para que estudien en Posadas e Iguazú, inglés, portugués y posteriormente, chino mandarín. “Hay que pensar a futuro. No solo recurrir al Estado cuando estalla la crisis”, advierte.
Arrúa destacó el impacto del turismo en la economía de Misiones
Aunque enero terminó siendo positivo y febrero tiene números alentadores, Arrúa considera que en Semana Santa o la temporada invernal, habrá un cambio sustancial producto de la devolución del IVA al turista extranjero. La medida ya está vigente, pero la mayoría de los paquetes internacionales se vende con seis meses de anticipación, por lo que hay una mayor expectativa. No se espera un aluvión de turistas, sino que quienes vengan se queden más días y gasten más. Arrúa anticipó que ya están gestionando la incorporación de un mayor número de delegaciones para el Iguazú en Concierto que se hará en mayo y que hay mucho interés en extender el tiempo de visita.
Septiembre puede ser otro mes clave para el turismo misionero. Se estima que en el mes de la primavera habrá más vuelos con destino a los aeropuertos de Posadas e Iguazú. La Administración Nacional de Aviación Civil autorizó trece nuevas rutas hacia Misiones y las dos compañías que picaron en punta por unir los destinos son Andes y Avianca, que a través de escalas, también unirán a la capital con la ciudad que cobija a las Cataratas. El titular de la cartera turística aclaró que ninguna de estas dos empresas ofrecerá el servicio low cost, como una versión que circula, sino que hasta ahora la única que pretende ese mercado es Fly Bondy.
En marzo se licitarán las obras de remodelación del aeropuerto internacional de Iguazú y en mayo o junio se iniciarían las obras. Es posible que la pista esté clausurada unos días, por lo que se piensa en la utilización del aeropuerto de Foz. El aeropuerto de Posadas también será remodelado, posiblemente este año.
Arrúa pretende que se aprueben otras rutas aéreas que unan a Iguazú con Asunción, con Lima, San Pablo y Florianópolis y Avianca es la interesada en esos corredores.
En paralelo, el empresario Julio Koropeski está siendo tentado para realizar vuelos entre Iguazú y Posadas y desde allí a Resistencia, Rosario o Paraná. El dueño de Crucero del Norte ya pretendía ofrecer ese servicio, pero ante la falta de autorizaciones de las rutas, optó por mudar la flota de aviones a Paraguay. Ahora podría volver.
Arrúa insiste en que la actividad es generadora de empleo no solo en hoteles, sino en una extensa red de derivados, que van desde el taxi al mozo, pasando por el productor que ofrece sus lechugas al restaurante. En abril o mayo presentará el primer anuario del turismo, con los datos desgranados de cada rama de la actividad e informes de cada hotel –ahora se abrió un proceso de reempadronamiento gratuito-.
La oferta hotelera, asegura, es uno de los principales activos de la industria. Por la belleza de las Cataratas, Iguazú es la más atractiva para las inversiones, como el flamante hotel Guaminí y otros proyectos en marcha en las 600 hectáreas. También lo son sus atractivos. Las Cataratas del Iguazú son la perla ineludible. Pero San Ignacio forma parte de un recorrido religioso cada vez más conocido y los Saltos del Moconá, se transformaron en mucho más accesibles.
Con Corrientes se está trabajando en incorporar al circuito a los Esteros del Iberá. La idea es utilizar un catamarán para unir a los atractivos correntinos con Posadas, San Ignacio, la posada Puerto Bemberg y finalmente, Iguazú, con un recorrido que insuma ocho noches, con pernoctes en cada una de las paradas. Para eso se construirán puertos flotantes con ayuda de la Nación.
En una etapa posterior, hay posibilidades de que una línea de cruceros se anime a un recorrido similar, desde Rosario hasta Iguazú.
Para que Posadas no sea únicamente una ciudad de paso, Arrúa quiere generar mayores atractivos en la zona costera. Uno de ellos es la recuperación de los Ferrys. “Será un lugar con la historia de Posadas. Hoy no hay un sitio emblemático donde el turista pueda sacarse una foto representativa de la capital. Los ferrys son parte de la historia”, sentencia.