Banco Central

El Banco Central volvió a comprar dólares y lleva acumulados más de USD 520 millones

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El Banco Central hizo hoy una fuerte compra de divisas, por 187 millones de dólares. Así, alcanzó los USD 44.717 millones, en el marco de su decisión de empezar a adquirir divisas como venía solicitando el Fondo Monetario Internacional.

Desde el comienzo del año, el BCRA ya compró unos USD 520 millones.

El Central adquirió USD 110 millones entre este lunes y martes (u$s 55 millones cada día). Para el mercado, es un monto relevante en el marco de los vencimientos de deuda de este año.

Es que, en 2025, el Central había comprado apenas USD 198 millones.

El Central volvió a mostrarse como comprador neto en el mercado oficial, algo relevante tras varios meses en que la acumulación de reservas fue el punto más débil del programa. Para los expertos, el BCRA logró despejar las tensiones cambiarias de corto plazo y eso favorece la compra de reservas.

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Argentina enfrenta su primera licitación de deuda de 2026

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El Tesoro argentino afrontará este miércoles su primera licitación de deuda en pesos de 2026, con vencimientos por casi AR$9,6 billones y una fuerte concentración en manos privadas. La subasta se realizará en un contexto de escasez de liquidez en el sistema financiero, curvas en pesos bajo tensión y limitadas tenencias de caja del Gobierno, lo que vuelve desafiante alcanzar un rollover elevado y pone a prueba la estrategia oficial de financiamiento en moneda local.

Según estimaciones de mercado, los compromisos a renovar ascienden a ARS$9,59 billones, mientras que los depósitos del Tesoro en el Banco Central alcanzaban apenas ARS$3,14 billones al 8 de enero, una brecha que condiciona el margen de maniobra fiscal y financiero en el arranque del año.

Curvas bajo presión y vencimientos en manos privadas

La licitación se da en un escenario de debilidad de las curvas en pesos, que “se mantienen bajo una tensión latente producto de la escasez de liquidez del sistema”, de acuerdo con un informe del bróker Portfolio Personal Inversiones (PPI). En ese marco, el objetivo de lograr un rollover elevado aparece como un desafío central.

Este escenario va en línea con lo desafiante que será lograr un rollover elevado de los ARS$9,59 billones, considerando que el Tesoro cuenta con apenas ARS$3,14 billones en su cuenta en el Banco Central al 08 de enero”, advirtió PPI.

La composición de los vencimientos refuerza esa lectura. Facimex Valores estimó que los compromisos están “enteramente” en manos de privados, con dos tercios en poder de los bancos, mientras que PPI calculó que el 92% de los vencimientos pertenece al sector privado. Operadores del mercado, que pidieron reserva por no estar autorizados a hablar públicamente, señalaron que ven difícil un rollover del 100%, dado que las entidades financieras no disponen de abundante liquidez.

El Punto Anker y una transición más gradual

En este contexto, los analistas relativizan una transición inmediata hacia el denominado “Punto Anker”, concepto utilizado por el Gobierno para describir el momento en que los bancos priorizan mantener pesos para prestar al sector privado en lugar de renovar deuda del Tesoro, reflejando una mayor demanda genuina de dinero y crédito por parte de familias y empresas.

El Tesoro buscará maximizar el rollover, en línea con nuestra visión de que el Punto Anker se volverá un proceso más gradual”, sostuvo Facimex Valores. La persistencia de tensiones de liquidez y el volumen de vencimientos en manos privadas sugieren que ese punto de inflexión aún no se materializa plenamente en el mercado local.

Un menú amplio para sostener el rollover

Con el objetivo de ampliar la demanda y captar distintos perfiles de inversores, la Secretaría de Finanzas definió un menú de instrumentos particularmente amplio, que cubre casi todas las alternativas de ajuste y plazos disponibles en el mercado en pesos.

En el tramo a tasa fija, se reabrirán:

  • LECAP a febrero de 2026 (S27F6; 27/02/26),
  • LECAP a mayo de 2026 (S29Y6; 29/05/26),
  • LECAP a noviembre de 2026 (S30N6; 30/11/26).

En el segmento ajustado por CER, se ofrecerán:

  • LECER a mayo de 2026 (X29Y6; 29/05/26),
  • LECER a noviembre de 2026 (X30N6; 30/11/26),
  • Bonos CER con vencimiento en junio de 2027 (TZX27; 30/06/27) y junio de 2028 (TZX28; 30/06/28).

Además, el Tesoro licitará una letra ajustada por TAMAR con vencimiento en agosto de 2026 (M31G6; 31/08/26), y en el segmento dólar linked ofrecerá dos nuevas letras con vencimientos en febrero de 2026 (D27F6; 27/02/26) y marzo de 2026 (D31M6; 31/03/26).

En este marco, el Tesoro licita un muy amplio menú de instrumentos, ofreciendo activos a tasa fija y CER para todos los plazos y Lelink y Letam para impulsar el rollover por asset class, dado que hay vencimientos de instrumentos de cobertura y flotantes”, resumió Facimex Valores.

Incentivos, tasas y expectativas del mercado

Desde Adcap Grupo Financiero, el equipo de research recordó que en licitaciones previas el Tesoro recurrió a premios como incentivo, una estrategia que esperan que se repita para sostener la renovación de vencimientos. En ese escenario, proyectaron un rango amplio de resultados.

Estimamos un rollover de entre 80% y 100%, considerando que los depósitos del gobierno en el BCRA ascienden actualmente a solo ARS$3,1 billones”, señalaron.

La licitación de esta semana funcionará así como un test clave para el mercado de deuda en pesos en el inicio de 2026, en un contexto donde la combinación de liquidez acotada, tasas en tensión y fuerte participación privada define el pulso de la política financiera del Gobierno.

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ARCA fija nuevos criterios de reporte para operaciones financieras y fondos comunes

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La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) introdujo cambios relevantes en el régimen de información de operaciones financieras mediante la Resolución General 5814/2026. La norma elimina el mecanismo de actualización semestral por inflación de los umbrales de información y redefine criterios clave para el reporte de operaciones en el mercado financiero, con impacto directo en bancos, agentes de mercado de capitales y fondos comunes de inversión.

La resolución fue dictada el 13 de enero de 2026 y publicada en el Boletín Oficial el 14 de enero, con aplicación a la información correspondiente al período mensual diciembre de 2025 y siguientes. Modifica la Resolución General 4.298, que regula los Títulos I y II del Régimen Informativo de Operaciones Financieras.

Fin de la actualización automática por inflación de los montos informativos

Uno de los cambios centrales es la eliminación del último párrafo del artículo 2° del Título I de la Resolución General 4.298. Hasta ahora, esa disposición obligaba a ARCA a actualizar semestralmente los importes mínimos de información en función de las variaciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC) Nivel General, según datos del INDEC, con vigencia desde el 1 de febrero y el 1 de agosto de cada año.

Según los considerandos de la Resolución General 5814/2026, la decisión se fundamenta en que los importes ya habían sido incrementados de manera significativa por la Resolución General 5.699, y en un contexto de estabilidad de las variables macroeconómicas, el organismo considera oportuno suprimir la obligación de actualización automática de esos umbrales.

Desde el punto de vista institucional, la medida implica un cambio de criterio en la administración del régimen informativo, que pasa de un esquema indexado a uno de montos fijos definidos por norma, con el objetivo declarado de optimizar la información contenida en las bases de datos del organismo.

Nuevas precisiones para agentes del mercado de capitales

La resolución también introduce modificaciones sustantivas en el Título II, que alcanza a agentes de liquidación y compensación, agentes de colocación y distribución integral de fondos comunes de inversión y sociedades depositarias de fondos comunes de inversión.

Se sustituye íntegramente el artículo 5°, detallando con mayor precisión las operaciones alcanzadas por el régimen informativo, entre ellas: Compras y ventas de títulos valores públicos o privados negociados en el país. Suscripciones y rescates de cuotapartes de fondos comunes de inversión. Operaciones de pase y/o caución. Movimientos de fondos y saldos entre agentes y comitentes o cuotapartistas.

La norma fija nuevos umbrales mensuales netos a partir de los cuales surge la obligación de informar: $100.000.000 para personas humanas. $30.000.000 para personas jurídicas.

Para determinar si se superan esos montos, se establece un método de cálculo acumulado, que obliga a sumar: El total mensual neto de compras, ventas, suscripciones y rescates. Las posiciones tomadoras y colocadoras en pases y cauciones. Los movimientos de ingresos y egresos de fondos.

Si la sumatoria total mensual alcanza o supera los montos fijados, deberá informarse la totalidad de las operaciones, incluso aquellas que individualmente no superen los umbrales.

Ajustes técnicos y criterios de conversión a pesos

La Resolución General 5814/2026 también redefine aspectos técnicos del artículo 6° del Título II. Entre ellos:

  • Se aclara que los montos netos atribuibles a cada operación deben calcularse deduciendo comisiones, aranceles u otros gastos directos.
  • Se precisa el criterio de conversión a pesos para operaciones y saldos en moneda extranjera, utilizando el tipo de cambio comprador del Banco de la Nación Argentina, según corresponda al día de la liquidación o al último día hábil del mes informado.
  • Se simplifica la identificación de los sujetos informados, reemplazando el dato por apellido y nombres, razón social o denominación.

Estos cambios apuntan a homogeneizar criterios de valuación y reporte, reduciendo ambigüedades operativas para los sujetos obligados

Posibles repercusiones

La eliminación de la actualización automática por IPC introduce mayor previsibilidad normativa, aunque también implica que los umbrales de información podrían perder representatividad real si la inflación vuelve a acelerarse. Para el sector financiero y de mercado de capitales, la norma consolida un esquema de control focalizado en operaciones de gran volumen, con umbrales elevados y reglas más precisas.

Desde la perspectiva fiscal y de control, ARCA refuerza la calidad y consistencia de la información financiera recibida, alineando el régimen informativo con un escenario de menor volatilidad macroeconómica y mayor énfasis en operaciones relevantes desde el punto de vista tributario.

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Con inflación en alza, el régimen de bandas empuja el techo del dólar por encima de los $1.600

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La aceleración de la inflación de diciembre reconfiguró la dinámica del régimen de bandas cambiarias y llevará al techo del dólar oficial por encima de los $1.600 hacia fines de febrero. El dato del IPC, informado por el INDEC, impacta de manera directa en la indexación automática que aplica el Banco Central desde 2026 y reabre el debate sobre atraso cambiario, intervención oficial y costos macroeconómicos, en un contexto de tasas extremadamente volátiles y un delicado equilibrio entre acumulación de reservas y absorción de pesos.

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de diciembre marcó un incremento del 2,8% mensual, por encima de las expectativas del mercado (2,3%), y se convirtió en una variable clave para la evolución del tipo de cambio. Desde enero de 2026, el Banco Central (BCRA) abandonó el esquema de crawl del 1% mensual y pasó a indexar las bandas cambiarias al último dato de inflación disponible, lo que acelera el desplazamiento de los límites sin que necesariamente el dólar acompañe ese ritmo.

Bandas indexadas, inflación en alza y un techo que se aleja

El mecanismo de ajuste establece que las bandas se actualizan a comienzos de cada mes tomando como referencia la inflación de dos meses previos, dado que es el último dato oficial disponible. Por este motivo, al cierre de enero el techo de la banda se incrementará 2,5%, en línea con el IPC de noviembre.

Con ese ajuste, el 31 de enero el precio máximo alcanzará los $1.564,30. Luego, al incorporarse el dato de inflación de diciembre, el límite superior se corregirá otro 2,8% y llegará a $1.608,10 al 28 de febrero.

En contraste, el dólar oficial mayorista se ubica actualmente en $1.457, lo que implica que debería subir 10,3% en el próximo mes y medio para acercarse al techo de la banda. Ese escenario es el que el Gobierno busca evitar, incluso recurriendo a herramientas de intervención directa, con el objetivo de contener las presiones cambiarias y evitar un traslado a precios.

La brecha entre el tipo de cambio efectivo y el límite superior vuelve a instalar el debate sobre el atraso cambiario, un fenómeno que parecía haber quedado atrás, pero que reaparece a medida que la inflación acelera y el dólar oficial se mueve con extrema parsimonia.

Inflación, dólar contenido e intervención oficial

El informe del INDEC mostró que la inflación de diciembre estuvo impulsada principalmente por carnes y precios regulados, como combustibles y transporte. Si bien se trata de un mes estacionalmente más alto, el IPC acumuló su séptima aceleración consecutiva.

Mientras tanto, el tipo de cambio oficial apenas se deslizó 1% en el último mes, profundizando la desconexión entre precios y dólar. Esta dinámica alimenta expectativas de corrección futura, sobre todo cuando el techo de la banda se mueve de forma automática al ritmo de la inflación.

Sin embargo, el comportamiento del mercado en enero mostró otra cara. El dólar oficial registró su mayor baja diaria del año, alejándose del techo de la banda. En el Banco Nación, la cotización cayó $5 hasta $1.485, mientras que en el segmento mayorista retrocedió $10,50 hasta $1.457, quedando a 5,8% del límite superior, ubicado en $1.542. Se trata de la mayor distancia con el techo en casi dos meses.

En paralelo, el BCRA compró u$s55 millones y encadenó su séptima rueda consecutiva con saldo positivo. En lo que va de enero, acumula u$s338 millones, con un promedio diario de u$s41 millones. No obstante, las reservas brutas cayeron u$s88 millones, hasta los u$s44.680 millones, por la baja en la valuación de activos del balance.

Desde Balanz Research señalaron que la inflación de diciembre “sorprendió al alza”, impulsada por los precios regulados (+3,3%), aunque sin modificar el escenario base de desaceleración para los próximos meses. Con este dato, la inflación cerró 2025 en 31,5% interanual, muy por debajo del 117,8% de 2024.

Tasas al límite y un Gobierno que prioriza el dólar

El control del tipo de cambio tuvo costos evidentes en el mercado de pesos. Las tasas cortas volvieron a niveles extremos, con la caución a un día tocando picos del 150% TNA, en un contexto de fuerte demanda de pesos y escasez de liquidez.

Según 1816, el BCRA “sigue retirando más pesos vía ventas de Lelink que los que inyecta con sus compras en el mercado de cambios”, mientras que Cohen Aliados Financieros informó que la caución promedió 35,2% TNA y la tasa Repo 33,1% TNA.

Desde Econviews sintetizaron la estrategia oficial con claridad: “Entre que no hay una tasa de política monetaria y que ni el BCRA ni el Tesoro hicieron mucho para suavizar la suba de tasas, quedó confirmado que, por ahora, el que manda es el dólar”. El mensaje implícito es que el Gobierno prefiere tolerar tasas altas y volatilidad financiera antes que una corrección cambiaria.

La tensión se profundizó por las necesidades del Tesoro. Si bien logró reunir los dólares para afrontar vencimientos por u$s4.400 millones, el BCRA debió tomar un REPO por u$s3.000 millones con bancos internacionales, complementando los u$s2.200 millones disponibles. Esa operatoria implicó una fuerte absorción de pesos del sistema, que luego debió ser parcialmente compensada con intervenciones del Central en el mercado secundario.

Mercado financiero, riesgo país y expectativas

En este contexto, los activos argentinos reflejaron la combinación de factores locales y globales. El riesgo país se ubicó en torno a los 581 puntos básicos, su nivel más alto desde el 15 de diciembre de 2025, mientras que el S&P Merval en dólares perforó los 2.000 puntos, al cerrar en 1.994,52.

Las acciones líderes mostraron caídas generalizadas y los ADRs retrocedieron hasta 3,5%, en un escenario de mayor volatilidad global. Aun así, algunos analistas destacan que, con un dólar contenido y tasas elevadas, se abre una ventana táctica para instrumentos en pesos, siempre que la inflación retome una senda descendente en el primer trimestre.

Una definición clave hacia febrero

Con un techo de la banda que superará los $1.600, una inflación que mostró señales de aceleración y un mercado de tasas bajo estrés, el Gobierno enfrenta una definición central: seguir dejando que el límite superior se aleje del dólar efectivo o permitir una corrección gradual del tipo de cambio, incluso vía compras de reservas.

La decisión no es menor. De ella dependerá no solo la estabilidad cambiaria de corto plazo, sino también la credibilidad del esquema de bandas, el comportamiento de las expectativas y el delicado equilibrio entre desinflación, actividad y financiamiento del Tesoro.

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“Erraron otra vez”: Milei defendió el refinanciamiento de la deuda y descartó riesgos de default

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El presidente Javier Milei salió a respaldar públicamente la estrategia financiera del Banco Central de la República Argentina (BCRA) tras la cancelación de una parte del swap con el Tesoro de los Estados Unidos mediante un nuevo crédito internacional por USD 2.500 millones. El mandatario rechazó las advertencias sobre un posible default, sostuvo que el movimiento implica un cambio de acreedor sin impacto en reservas y lo presentó como una señal de normalización financiera y confianza del mercado en el programa económico.

A través de su cuenta en X, Milei fue categórico frente a las críticas: “Desde mediados de 2025 agitaron el fantasma del default. Erraron otra vez. Fin”. El mensaje estuvo acompañado por un análisis del economista Juan Ramón Rallo, quien explicó que en economías solventes la deuda pública no se cancela íntegramente, sino que se refinancia de manera permanente, siempre que se cumplan los pagos de intereses y exista disciplina fiscal.

La operatoria técnica: un cambio de acreedor sin impacto en reservas

El respaldo presidencial se conoció luego de que el balance del BCRA de la última semana de diciembre reflejara un movimiento financiero por USD 2.500 millones. Según la información oficial, el Gobierno utilizó ese monto para cancelar el tramo ejecutado del swap que formaba parte de un acuerdo total por USD 20.000 millones con el Tesoro estadounidense, suscripto antes de las elecciones legislativas.

Para concretar el pago sin afectar el nivel de reservas internacionales, la autoridad monetaria tomó un nuevo crédito de igual monto con un organismo internacional. Si bien el BCRA no precisó oficialmente el origen de los fondos, en el mercado financiero se especula con un préstamo del Banco Internacional de Pagos (BIS), con sede en Basilea.

Desde el punto de vista contable, la operación implicó un reordenamiento de pasivos: la reducción del rubro “Otros Pasivos” por la cancelación del swap con Estados Unidos fue compensada por un aumento equivalente en las obligaciones con organismos internacionales, sin variación neta en las reservas.

En términos prácticos, el Gobierno logró estirar plazos de vencimiento y modificar la composición de sus acreedores, una maniobra que el oficialismo considera clave para fortalecer el perfil financiero del Estado.

Déficit cero, refinanciamiento y la discusión sobre la solvencia

El eje central del argumento oficial se apoya en la política de déficit fiscal cero. Según la interpretación que difundió Milei junto al análisis de Rallo, el refinanciamiento de vencimientos no incrementa el stock de deuda, sino que posterga su cancelación en el tiempo.

“Refinanciar no es aumentar el monto total del endeudamiento, es pagar más tarde”, sostuvo el economista en el material compartido por el Presidente. Bajo esta lógica, mientras el Estado mantenga el superávit fiscal, la relación deuda/PIB continúa una trayectoria descendente, reforzando la idea de solvencia.

Desde la Casa Rosada destacan que la posibilidad de acceder a nuevo financiamiento internacional constituye una señal concreta de que el mercado no percibe un riesgo inminente de default. En esa línea, fuentes del BCRA aclararon que el crédito utilizado no proviene del Fondo Monetario Internacional (FMI) y evitaron brindar precisiones sobre la tasa de interés o el plazo del nuevo préstamo.

Este movimiento se suma, además, a la cancelación de deudas con el BIS realizada a comienzos de 2024, un antecedente que el Ejecutivo utiliza para mostrar una mejora progresiva en la solvencia del Estado argentino.

Repercusiones políticas y financieras

La defensa pública de Milei busca desactivar un debate que volvió a instalarse en el mercado desde mediados de 2025, cuando distintos analistas advirtieron sobre la sostenibilidad de los compromisos externos. Para el Gobierno, el refinanciamiento confirma que la estrategia financiera se apoya en credibilidad fiscal, acceso al crédito y una administración activa de los pasivos del Banco Central.

En el plano político, el mensaje presidencial apunta a consolidar el discurso de orden macroeconómico y disciplina fiscal como ancla de estabilidad, mientras que en el plano financiero refuerza la señal de que el Ejecutivo está dispuesto a utilizar herramientas de mercado para administrar vencimientos sin recurrir a emisión monetaria ni pérdida de reservas.

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