La escasez de biodiesel para mezclar provocó que algunas compañías petroleras reduzcan al mínimo el porcentaje del componente vegetal originando el aumento del impuesto. Para que no impacte en el surtidor, bajaron el precio.
Surtidores – La crisis que atraviesa el sector del biodiesel en la Argentina, provocó que las Pymes que se dedican a proveer al mercado interno no puedan suministrar la cantidad necesaria de biocombustible para cortar con gasoil, impidiendo de este modo que la petroleras no alcancen el porcentaje de mezcla obligatorio del 10 por ciento que establece la ley 26.093.
Esta situación originó un cambio en la composición impositiva del producto, ya que el Impuesto a la Transferencia de los Combustibles (ITC) pasó de $ 6,561 pesos por litro a $7,1379.
La reducción del volumen de Bios en el producto final, trae como consecuencia un aumento indirecto del gravamen, sin embargo ello no impactaría en el precio al público, ya que la diferencia las estarían absorbiendo las compañías. “Los valores en el surtidor se mantendrían sin cambios”, confirmó a surtidores.com.ar el Gerente de CECHA, Guillermo Lego.
El origen de la medida que finalmente alteró la composición del carburante, es el escenario que transita la industria que produce el insumo vegetal. Al respecto, el Director de la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustible (CEPREB), Francisco Jauregui, afirmó a este medio que las industrias “están paradas” por falta de rentabilidad.
El dirigente cuestiona que hasta el día de hoy la Secretaría de Energía no haya publicado los precios de referencia. “Estamos esperando pero hasta ahora no tenemos novedades”, señaló.
Este escenario, que data del último año de la gestión macrista, cuando se cambió la fórmula que puso a muchas de las empresas al borde del cierre definitivo, originó de parte de provincias productoras acciones administrativas contra el gobierno nacional por no fiscalizar que se cumpla el corte obligatorio. “No se está asegurando la calidad del producto ofrecido al público, como ser su octanaje o la emisión de gases o contenido de azufre, entre muchos otros incumplimientos”, denunció la ex secretaria de Estado de la Energía de la provincia de Santa Fe, Verónica Gesse.
La incorporación paulatina de mezclas de biodiesel al gasoil usado en el transporte y el agro tiene efectos importantes en la matriz energética argentina. Arrancando de un 5% de mezcal, se pretende llegar este año a un 10%, lo que redundaría, en un ahorro importante de divisas para el país, por un lado-pues en el 2012 hemos importado 1.200.000 toneladas por un valor de 1.160.000.000 de dólares- y por el otro lado, aliviaría los efectos negativos de las restricciones del biodiesel argentino a la comunidad europea, nuestro principal cliente.
Si aplicamos esta metodología como política estratégica, podríamos manejar, con Brasil, el mercado mundial de la soja y consecuentemente sus precios.
El corte obligatorio al 10% incorpora 450 mil toneladas adicionales que se distribuyen 210.000 al parque automotor y 240.000 al parque de usinas térmicas. Consumo anual: 12,5 millones de metros cúbicos
Los efectos de poder destinar al parque automotor un volumen importante de oleaginosas para la fabricación de biodiesel influiría en el mercado mundial del stock de 50 millones de toneladas –EE.UU. apenas 4 millones-, estaríamos restando, junto con Brasil, un volumen importante, lo que haría que los precios de la soja se mantengan a un nivel elevado que podría ser fácilmente regulado con ambas producciones, destinando la misma a producción de combustibles. No existe daño a los productores, ya que el gobierno puede regular los precios del biodiesel que tiene una serie de impuestos que no tiene el gasoil importado para que los mismos tengan un precio rentable.
La demanda de gasoil es de 12.5 millones de metros cúbicos por año siendo el consumo por sector es de: Transporte de cargas – 41% =….5.000.000 m·3. Sector agropecuarios 37%=…..4.500.000 m3 Automotores diesel……14%=……1.700.000 m·3. Transporte pasajeros.. 8%…….1.080.000 m3
Argentina tiene una serie de ventajas comparativas que le dan competitividad en relación a los demás productores de soja. Ejemplo: en Brasil, Mato Grosso do Sul, el principal estado productos de soja, debe pagar U$S.169.oo la tonelada para ponerla en un puerto sobre el Atlántico Otros proyectos para transportar soja en barcazas por ríos interiores hasta la desembocadura del Amazonas, requiere un recorrido de más de 3.000 kilómetros. En nuestro país por lo contrario, el cinturón sojero, donde está el 90% de la producción, está situado alrededor de los puertos de Rosario/Villa Constitución, lo que hace insignificante y más económico el costo del transporte. Por otro lado, el volumen de producción de nuestras fábricas de elaboración, son de un nivel elevadísimo en relación a las demás que operan en el mundo. En EE.UU. no podrían sobrevivir competitivamente de no mediar subsidios del gobierno.
¿Qué efectos tiene este aumento de la fabricación de biocombustibles?:
1) Se resta un importante volumen de soja y otras oleaginosas al mercado mundial, con el consecuente efecto de mantener elevado el precio de las mismas; 2) Habilita la disponibilidad de un importante volumen de harina o expeler para exportación o en una conveniencia competitiva, utilizar la misma para alimento de aves, cerdos y vacunos, dando de esta manera un valor agregado a la producción y una fuente adicional de empleo y trabajo a familias argentinas;
3) Reduce significativamente la erogación de las escasas divisas que se utilizan en la importación de gasoil;
4) Si observamos un cuadro comparativo del consumo regional de combustibles , podemos observar que nuestro país en estos últimos 10 años, duplicó el consumo por habitante al año, pasando de 1,33 barriles de petróleo por habitante en el 2003 a 2,53 el año pasado, frente a los actuales 0,59 de Brasil; 0,89 de Chile; y 0,92 barriles per cápita de Uruguay, pero paralelamente es dable observar que importamos menos que nuestros vecinos:
5) CUADRO COMPARATIVO REGIONAL;
El mercado mundial de la soja tiene pocos jugadores importantes. Son apenas 3 y lo que ellos determinen en el destino final de sus cosechas, condiciona el valor de la oleaginosa en el mercado mundial. Brasil y EE.UU. con alrededor de 87/89 millones de toneladas, Argentina con 56 millones. Si cualquiera de ellos dan otro destino a su producción, convirtiéndolas en biodiesel, y restan al mercado mundial 50 millones de toneladas de soja. Una alianza de Argentina y Brasil, los socios mayores del Mercosur, los convierten en los árbitros del mercado, pudiendo regular los precios, buscando mantener la oleaginosa alrededor de U$S.500 la tonelada, sin ir más allá de ese precio, teniendo en cuenta que otra oleaginosa, el aceite de palma, es otro jugador importante. El complejo sojero argentino-granos, harinas, aceites y biodiesel- representan casi el 30% de las exportaciones argentinas y su alta incidencia en la recaudación por medio de las retenciones, son el principal ingreso del gobierno nacional para desarrollar sus políticas sociales.
Miguel Schmalko- asesor y ex presidente de la FEBAP (Federación Económica Brasil-Argentina-Paraguay)
La empresa de trasporte de pasajeros Expreso Prox de San Vicente abastece toda su flota con aceite vegetal misionero. No solo reduce costos sino es amigable con el medio ambiente.
La quita de subsidios desde el Gobierno nacional fue uno de los puntos que indujo a Sergio Prox, propietario de la empresa, a elaborar biodiesel para sus transportes.
Según indicó, fue siempre un proyecto en mente pero nunca pudo concretarse. Ahora cuando los bolsillos se ven presionados ante la crisis financiera y los combustibles continúan incrementando, la iniciativa se implementó. “Hace dos semanas que estamos utilizando 100% bio-diesel”, manifestó en una entrevista con Canal 12.
“Realizamos pruebas con el biodiésel que se fabrica en Chaco en nuestras unidades y funcionó bien. Hay que tener ciertos recaudos para que funcione con normalidad pero tenemos buenas expectativas”, manifestó Sergio Prox. El empresario que es Técnico Químico destacó que además del ahorro económico hay un compromiso ambiental de la empresa familiar.
El uso de este combustible, a base de aceites de origen vegetal y animal, reduce costos en hasta un 25%, además que reutiliza materiales reciclables y renovables.
Dentro de la empresa de transporte ahora funciona un laboratorio entre mecánicos y auxiliares, quienes trabajan en la elaboración de casi 50 mil litros de combustible al mes que abastecen tanto a unidades de larga distancia como de mediana. Prox, además de ser propietario, es Técnico Químico y de ahí su buen manejo de la cuestión. “Hay que ver los parámetros físicos y químicos del aceite en crudo, y en base a eso se le agregan los aditivos químicos para luego ponerlo en funcionamiento”, agregó.
El empresario reveló que el principal inconveniente a superar es obtener la materia prima con la que se elabora el biocombustible.
“Misiones no cuenta con planta elaboradora de aceite de origen vegetal a gran escala y no hay producción de aceite vegetal en la zona”, advirtió.
Sin embargo destacó que “hay mucha capacidad de producción” ya que abunda la materia prima como los granos del que se extraen los aceites.
La utilización del biodiesel reduce un 85% la emisión de dióxido de carbono, por lo que además de aminorar los gastos contribuye al cuidado del ambiente.
Desde CEPREB, que nuclea a más de 25 plantas que abastecen a petroleras para que realicen el corte con gasoil, advierten que la fórmula que regula el precio está calculada en base al dólar de abril, de $20,5. Al ser todas pequeñas y medianas empresas, aseguran que no cuentan con espalda financiera
Cuando el dólar se mueve en la Argentina, cambia el terreno de juego para todos los sectores productores de bienes y servicios. De la mano de un billete verde que acaba de sacudir a la City, los ganadores y perdedores en la economía se multiplican.
Una lectura sobre la competitividad cambiaria muestra que la acelerada que experimentó la divisa estadounidense –que avanzó un 30% en lo que va del año- mejoró notablemente la ecuación para los exportadores.
Si se considera la canasta de monedas de los principales socios con los que comercializa la Argentina, entonces el tipo de cambio real alcanzó el mejor nivel en 25 meses.
Sin embargo, para empresas que operan exclusivamente en el mercado interno, la devaluación les significó un serio cambio de las reglas de juego. Esto es lo que está sucediendo, en estos momentos, con el sector que nuclea a los pequeños y medianos productores de biodiésel que se destina a realizar el corte en un 10% con gasoil.
Son poco más de 25 Pymes que están amparadas en la Ley 26.093 y que operan en diferentes provincias, como Santiago del Estero, Entre Ríos, San Luis, Neuquén, Santa Fe, La Pampa y Buenos Aires, generando en esas economías regionales un importante “efecto derrame”.
Según advierten desde la Cámara Argentina de Empresas Regionales Elaboradoras de Biocombustible (CEPREB), estas Pymes están “en una situación muy delicada y sufriendo una crisis por el salto del dólar”.
El problema que afecta a las plantas que abastecen con este biocombustible derivado de la soja es que la actividad se maneja con un precio regulado. Dicho precio se establece mediante una fórmula muy precisa y que tiene en cuenta diversas variables que conforman la estructura de costos-.
El motivo de la súbita crisis que sacude al sector es que el valor que reciben las Pymes por cada tonelada que producen y que entregan a las petroleras para que hagan el corte final, se publica a fines de cada mes y es el mismo que se mantiene constante durante los siguientes 30 días.
Así las cosas, los productores de biodiesel vienen trabajando durante todo mayo en base al precio publicado a fines de abril, cuando el dólar rondaba los $20,50.
“La fórmula con la que trabajamos se aplica a partir de la variación de nuestros costos, como es el valor del aceite de soja, que explica más del 80% del total. Pero también suma insumos como metanol o metilato, y también la energía eléctrica, entre otros ítems”, detallan fuentes de CEPREB.
“El inconveniente que tenemos es que se fijan los precios en función del mes anterior. Esto significa que ahora en mayo estamos trabajando en base a un dólar cercano a los $20, cuando ahora está cerca de los $25. Este desfasaje provocó que estemos trabajando totalmente a pérdida”, agregan.
El experto agrega un detalle no menor: la producción de biodiésel que se destina al mercado interno es generada por Pymes que no elaboran el aceite de soja, el principal insumo. Sino que estas empresas son las que transforman esta materia prima en un combustible amigable con el medioambiente.
“Esto nos quita muchísimo margen de maniobra. Por eso, cuando se producen saltos tan abruptos del tipo de cambio, sufrimos por el impacto de los mayores costos”, alertan desde la entidad.
Fuente iProfesional
Pese al pedido de negociación que le hizo Mauricio Macri a Donald Trump hace unos pocos días atrás para levantar el bloqueo al biodiésel argentino, además del comunicado de la Casa Blanca respecto a los avances para incrementar el comercio bilateral, anoche el presidente se llevó un nuevo revés: el Departamento de Comercio de USA resolvió fijarles a las importaciones de biodiésel argentino aranceles antidumping provisorios que van desde el 54,36% al 70,05%.
El Departamento de Comercio de USA decidió fijar aranceles antidumping al biodiesel de la Argentina y de Indonesia al considerar que se venden por debajo del precio normal.
USA estableció aranceles antidumping que van desde el 54,36% al 70,05% para el biodiesel argentino, y de un 50,71% para todo el combustible de Indonesia, informó un comunicado del Departamento de Comercio.
El secretario de Comercio, Wilbur Ross, confirmó en el comunicado que el Gobierno de Argentina solicitó negociaciones para suspender las investigaciones antidumping y los aranceles compensatorios a las importaciones de biodiesel, y que están trabajando en posibles acuerdos de suspensión.
“El Departamento de Comercio solo firmaría esos acuerdos si garantiza que se elimine el daño a la industria nacional de biodiesel y se aborden las prácticas comerciales desleales”, dice el comunicado.
Ross aseguró que USA “está comprometido con el libre comercio” y agradeció “la postura dialoguista” del gobierno argentino para resolver el problema por medio de una solución negociada.
“La aplicación enérgica de las leyes comerciales de USA es una prioridad de la administración Trump. Desde el 20 de enero de 2017 hasta el 23 de octubre de 2017, Comercio inició 73 investigaciones antidumping y de derechos compensatorios, un aumento del 52% con respecto al año anterior”, resalta el comunicado.
En 2016, las exportaciones de biodiésel argentino a USA se estimaron en aproximadamente US$1200 millones. Al tratarse de aranceles provisorios que se mantendrán hasta diciembre, Argentina no puede realizar presentaciones a la Organización Mundial del Comercio (OMC).
En agosto, la administración Trump ya había fijado aranceles al biodiésel argentino de entre 50,29% y 64,17% por los subsidios gubernamentales a la actividad. Indonesia también había sido el otro país sancionado.
“La subvención de los bienes por parte de gobiernos extranjeros es algo que el gobierno de Trump toma muy en serio, y seguiremos evaluando y verificando la exactitud de esta determinación preliminar”, dijo en aquella oportunidad el secretario Ross, en un comunicado difundido por el Departamento de Comercio.
Según el diario ‘Ambito Financiero’, “todos miran a las retenciones del biodiésel porque suena con más fuerza el rumor -muy a pesar de la industria- de que el Gobierno argentino aplicaría una suba para no continuar perdiendo mercados y entrar en conflictos comerciales en el plano internacional“.