La Unidad de Información Financiera (UIF) elevó los umbrales que obligan a justificar el origen del dinero en operaciones de compra de autos, inmuebles y depósitos bancarios, en un nuevo paso hacia la flexibilización del uso de dólares en efectivo no declarados. Con esta medida, el Gobierno apunta a incentivar el blanqueo informal de los “dólares del colchón”, sin desactivar los controles antilavado.
Flexibilizan controles para el uso de efectivo en inmuebles, autos y bancos. La UIF actualizó montos clave para reducir reportes de operaciones sospechosas
A través de una nueva resolución publicada este miércoles, la Unidad de Información Financiera (UIF) modificó varios artículos de su normativa vigente, actualizando los umbrales de control para transacciones en efectivo. El objetivo es doble: estimular la circulación de dinero físico, particularmente dólares fuera del sistema, y al mismo tiempo mantener estándares internacionales de prevención del lavado de activos.
Las modificaciones alcanzan a escribanos, bancos, registros de propiedad y automotores, y se enmarcan en el Decreto 353/2025, que instruyó a la UIF a revisar su normativa en 30 días. El organismo justificó los cambios en la necesidad de actualizar los límites por inflación y alinearse con los criterios del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), que impulsa un enfoque basado en riesgos.
Compra de inmuebles: solo operaciones por encima de $660 millones deberán ser reportadas
Se triplica el umbral para registros de la propiedad y escribanos
La modificación más relevante es la del artículo 12 de la Resolución UIF 70/2011, que eleva de 200 a 750 Salarios Mínimos Vitales y Móviles (SMVM) el piso a partir del cual los registros inmobiliarios deben informar operaciones sospechosas. Con el SMVM vigente en junio de 2025, el nuevo umbral equivale a $660 millones.
También los escribanos públicos verán reducido el número de operaciones sujetas a reporte: se actualizó el artículo 28 de la Resolución UIF 242/2023, extendiendo ese umbral a 750 SMVM, y se reforzó el criterio de que el Perfil del Cliente debe sustentarse con documentación respaldatoria del origen de los fondos, no solo con declaraciones juradas.
Compra de autos: el perfil del cliente solo será obligatorio a partir de $115 millones
Los registros automotores también dejarán de exigir certificaciones contables
La Resolución UIF 127/2012 fue modificada para elevar a $115 millones anuales el monto mínimo que obliga a justificar el origen de los fondos en operaciones de compraventa de vehículos. A su vez, el informe de operaciones de alto monto se exigirá solo si la transacción individual supera los $50 millones.
Otro cambio clave: ya no se requerirá certificación contable, y se aceptarán transferencias, cheques personales o créditos bancarios como medios de pago válidos que excluyen la exigencia del Perfil del Cliente.
Además, se suspendió hasta enero de 2026 la actualización automática de estos umbrales, que antes se ajustaban cada seis meses según el Índice de Precios del Sector Automotor de ACARA.
La UIF eleva a 40 SMVM el umbral para activar alertas sobre transacciones en efectivo
Los bancos y entidades financieras solo deberán realizar seguimiento reforzado e informes obligatorios si los depósitos en efectivo superan los 40 SMVM (unos $35,2 millones). Esta medida actualiza los artículos 42 y 44 de la Resolución UIF 14/2023, y aclara que las operaciones digitales y bancarizadas siguen excluidas de este control.
Asimismo, se modificó el artículo 37, que regula cómo deben construir los bancos el Perfil Transaccional de sus clientes: ahora solo se aceptarán documentos patrimoniales verificables, excluyendo las declaraciones juradas impositivas como fuente única de validación.
El trasfondo: blanquear sin blanqueo formal
El Gobierno busca canalizar los dólares informales hacia el circuito económico
El paquete normativo responde a un objetivo explícito: facilitar el uso de dinero en efectivo, especialmente dólares no bancarizados, para estimular la compraventa de bienes, dinamizar sectores como inmobiliario y automotor, y reducir la presión sobre el mercado cambiario formal.
Sin embargo, la UIF aclaró que los estándares antilavado siguen vigentes, y que los nuevos umbrales se establecen en base a criterios de proporcionalidad y riesgo.
Las nuevas normas habilitan mayor informalidad controlada, con efectos aún inciertos
Si bien la actualización normativa reduce la burocracia y amplía el margen operativo para ciudadanos y operadores comerciales, también plantea nuevos desafíos para la trazabilidad financiera en un contexto de alta dolarización informal. La medida, leída como un guiño al “blanqueo sin ley”, refleja un cambio de enfoque en la política económica del Gobierno de Javier Milei, que apuesta por desregular sin perder visibilidad sobre los flujos relevantes.
El impacto en el mediano plazo dependerá de si estas flexibilizaciones logran incentivar inversiones reales o si, por el contrario, refuerzan prácticas de informalidad que debilitan el sistema fiscal y financiero.