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El INYM abrió la convocatoria para que yerbateras participen de MATEAR 2026, el mayor evento del sector

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El Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) abrió la preinscripción para que empresas, cooperativas y titulares de marcas de yerba mate puedan postularse para participar de la Feria MATEAR 2026, el principal encuentro de promoción y difusión de la cadena yerbatera argentina. El evento se realizará los días 17 y 18 de octubre en el Pabellón Ocre del predio de La Rural, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La convocatoria permanecerá abierta hasta el próximo 7 de agosto y está destinada exclusivamente a establecimientos yerbateros interesados en exhibir sus productos y fortalecer su posicionamiento comercial en uno de los escenarios de mayor visibilidad para el sector. Desde el organismo aclararon que completar el formulario de preinscripción no implica la confirmación automática de un espacio, ya que las solicitudes serán evaluadas una vez finalizado el período de inscripción y los cupos disponibles son limitados. La inscripción es online en el siguiente link MATEAR 2026

Como ocurrió en las ediciones anteriores, el INYM facilitará la participación de empresas y cooperativas mediante espacios institucionales destinados a promocionar marcas, generar vínculos comerciales y acercar la producción yerbatera a miles de consumidores de todo el país. Finalizado el proceso de evaluación, la organización notificará individualmente a cada postulante sobre el resultado de su solicitud.

La edición 2026 marcará además el regreso de MATEAR a La Rural luego de tres años, tras la firma de un convenio entre el INYM y el tradicional predio ferial porteño. La elección del Pabellón Ocre responde a la necesidad de contar con un espacio de mayor capacidad y circulación de público, ya que dispone de unos 5.000 metros cuadrados y acceso directo desde Plaza Italia.

La feria se consolidó en los últimos años como el principal punto de encuentro de toda la cadena de valor de la yerba mate, reuniendo a productores, cooperativas, secaderos, molinos, emprendedores, especialistas y consumidores en torno a una agenda que combina promoción comercial, degustaciones, innovación, gastronomía y difusión de la cultura matera.

Para las economías regionales de Misiones y Corrientes, donde se concentra prácticamente la totalidad de la producción nacional de yerba mate, MATEAR representa una plataforma estratégica para fortalecer la presencia de las marcas en el mercado interno, abrir nuevas oportunidades comerciales y visibilizar la diversidad de productos que ofrece el sector.

El esquema de participación también contempla a fabricantes de accesorios y emprendedores vinculados al universo matero. En esos casos, la inscripción no se realiza a través del INYM, sino directamente con La Rural, que administra los espacios destinados a expositores de productos complementarios.

La nueva edición de MATEAR llega en un contexto especialmente desafiante para la actividad yerbatera, atravesada por debates sobre competitividad, rentabilidad y desregulación del mercado. En ese escenario, la feria vuelve a posicionarse como uno de los principales espacios de promoción de una economía regional clave para el noreste argentino y como una vidriera para consolidar el consumo de una de las infusiones más representativas de la identidad nacional.

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El INYM elimina la Secretaría Privada de Presidencia que fue creada por Rodrigo Correa

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El Directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) dejó sin efecto la creación de la Secretaría Privada de Presidencia, un cargo incorporado apenas un año atrás durante la última reestructuración institucional. La decisión implica una modificación puntual del organigrama y busca adecuar la estructura interna bajo criterios de funcionalidad, simplificación administrativa y uso eficiente de los recursos.

La medida fue aprobada por unanimidad en la reunión ordinaria del Directorio del 11 de junio de 2026 y quedó formalizada mediante la Resolución 61/2026, publicada en el Boletín Oficial. El cambio deja sin efecto exclusivamente el artículo que había creado la Secretaría Privada de Presidencia dentro de la reforma organizacional aprobada en 2025, mientras el resto de la estructura permanece vigente.

La resolución no modifica competencias regulatorias ni instrumentos vinculados al mercado de la yerba mate. El alcance de la medida es estrictamente organizacional: elimina un puesto jerárquico que dependía directamente de la Presidencia del organismo y ordena que sus funciones no sean incorporadas al futuro Manual de Misiones y Funciones.

Para el entramado productivo de Misiones y Corrientes, donde el INYM mantiene un rol central en la cadena yerbatera, la decisión tiene un impacto administrativo más que operativo. No altera los mecanismos de regulación, fiscalización o promoción del sector, aunque sí refleja una revisión interna de la estructura de conducción del Instituto.

El Directorio fundamentó la modificación en la necesidad de que el organigrama responda permanentemente a criterios de racionalidad, economicidad, funcionalidad y simplificación administrativa, facultades que le otorga la Ley 25.564 para definir y modificar la organización interna del organismo.

Un organigrama sin cargos personalizados

Otro aspecto relevante de la resolución es el criterio adoptado para la publicación del nuevo organigrama.

El Directorio dispuso que la representación institucional refleje exclusivamente la estructura de áreas, cargos y dependencias, eliminando cualquier identificación de las personas que circunstancialmente ocupan esos puestos. La decisión busca separar la organización permanente del Instituto de las designaciones que pueden modificarse con el tiempo.

Desde el punto de vista de la gobernanza pública, este esquema facilita futuras reorganizaciones sin necesidad de modificar documentos estructurales cada vez que cambia un funcionario.

Qué cambia para el funcionamiento del INYM

Más allá de tratarse de una modificación puntual, la resolución introduce definiciones institucionales relevantes se elimina la Secretaría Privada de Presidencia creada en la reestructuración de 2025. Se aprueba un nuevo organigrama actualizado del Instituto. El organigrama deja de incluir nombres propios, limitándose a cargos y relaciones jerárquicas. Las funciones del cargo eliminado no serán incorporadas al Manual de Misiones y Funciones. El resto de la estructura organizativa permanece sin modificaciones.

Para productores, cooperativas, secaderos e industriales de la cadena yerbatera, la medida no modifica las herramientas regulatorias del Instituto ni introduce cambios sobre precios, controles o programas sectoriales.

Sin embargo, la decisión constituye una señal institucional respecto de la administración interna del organismo, en un contexto donde distintos entes públicos revisan estructuras organizativas para reducir áreas consideradas prescindibles y concentrar funciones.

La eliminación de un cargo político-administrativo no altera la capacidad operativa del INYM, aunque será relevante observar cómo se redistribuyen las tareas que dependían directamente de la Presidencia y si ello mejora los tiempos de gestión interna.

La reorganización aprobada representa un ajuste de estructura más que un cambio de política pública. Para la cadena yerbatera, el foco continuará puesto en las decisiones regulatorias que afectan la actividad productiva. La evolución del nuevo esquema organizativo permitirá evaluar si la simplificación administrativa se traduce en una gestión más ágil sin afectar las funciones técnicas que el INYM ejerce sobre una de las economías regionales más importantes del NEA.

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Semáforo de Coninagro: la yerba mate sigue en rojo y ocho economías regionales permanecen en crisis

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El panorama de las economías regionales argentinas continúa mostrando una recuperación desigual. El último Semáforo de Economías Regionales elaborado por Coninagro correspondiente a abril de 2026 reflejó que apenas cuatro actividades se encuentran en situación favorable, mientras que ocho permanecen en rojo y otras siete exhiben señales intermedias. En ese escenario, la yerba mate —uno de los pilares productivos de Misiones— continúa entre las actividades más comprometidas, con una combinación de caída del precio real al productor, menor producción y crecientes presiones competitivas.

El informe muestra que durante abril hubo una leve mejora respecto del mes anterior gracias al pasaje de la papa desde la categoría roja a la amarilla. Sin embargo, el mapa general sigue evidenciando dificultades estructurales para buena parte de las producciones del interior del país.

El semáforo analiza tres componentes: negocio, productivo y mercado. El primero evalúa la evolución del precio y el costo, tanto mensual como interanual. El segundo mide el área o stock, según corresponda, y la producción. Y el último, la evolución de las exportaciones y las importaciones de las producciones, así como el consumo interno.

Entre las actividades en rojo permanecen yerba mate, arroz, vino y mosto, hortalizas y algodónmaní, leche y mandioca. En la mayoría de estos casos, el problema principal está en el componente de negocio: los precios que reciben los productores se mantuvieron prácticamente estancados o crecieron por debajo de la inflación y del aumento de los costos operativos. Esto termina deteriorando la rentabilidad y dificulta la recuperación de estas actividades.

Las actividades en verde incluyen bovinos, ovinos, granos y miel. En todos estos sectores se observó un buen componente de negocio, con precios que crecieron por encima de la inflación, aunque con alerta en el caso de granos por la disparada de precios de los fertilizantes nitrogenados y el gasoil. Este resultado se complementó con un buen desempeño en los mercados y con indicadores productivos que acompañaron.

Las actividades que permanecieron en amarillo fueron forestal, maní, leche, tabaco, cítricos dulces, peras y manzanas, aves, porcinos y este mes se incorpora la papa. Estos sectores presentaron señales mixtas: los precios no lograron acompañar la inflación, la demanda se mantuvo estable o con poca dinámica y los costos continuaron elevados. Esta combinación derivó en períodos de recuperación prolongados y en dificultades para consolidar mejoras sostenidas.

En el caso de la papa, el pasaje de rojo a amarillo se explica principalmente por la recuperación sostenida de su precio. En abril, el valor al productor se ubicó 65% por encima del registrado un año atrás y mostró una mejora del 10% respecto de marzo. Tras una campaña 2024/25 marcada por una fuerte sobreoferta que deprimió los precios de mercado, la campaña actual comenzó con una reducción del 12% en la superficie sembrada, que se ubicó en 33.722 hectáreas. Esta menor área implantada derivó en una reducción de la oferta, factor que explica en gran medida la mejora de precios observada desde comienzos de 2026.

SEMÁFORO EN PERSPECTIVAS HISTÓRICA

El semáforo de economías regionales se publica mensualmente desde hace más de ocho años, lo que permite evaluar el desempeño de las distintas actividades en una perspectiva de largo plazo. En ese período, 8 de las 19 economías relevadas permanecieron en situación crítica (rojo) durante más de la mitad del tiempo. Entre los casos más comprometidos se destaca la vitivinicultura, que registró indicadores en rojo en más del 72% de los meses analizados. Le siguen la actividad arrocera y citrícola, con el 65%, y la lechería, con el 64%.

En contraste, algunas actividades mostraron trayectorias más favorables. Las carnes porcina, aviar y bovina se ubicaron en verde en una proporción significativa de los meses relevados (48% en bovinos y porcinos 47%, y 41% en aves). A este grupo también se suman la producción manisera (38%) y el complejo granario (46%), evidenciando un mejor desempeño en el período analizado.

COMERCIO EXTERIOR DE LAS ECONOMÍAS REGIONALES

En el primer cuatrimestre 2026, las 19 actividades relevadas exportaron por USD 19.866 millones, lo que representa un incremento del 36% respecto del promedio histórico de la última década para el mismo período (USD 14.567 millones).

Dentro del ranking exportador, el principal protagonista volvió a ser el complejo granario (soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo), que concentró USD 15.573 millones, equivalentes al 78% del total. La soja explicó el 45% del monto (USD 6.953 millones), seguida por el maíz con el 19% (USD 3.016 millones) y el trigo con USD 2.633 millones (17%), mientras que el girasol y cebada aportaron el 11% y 7%. En segundo lugar, se ubicó el sector bovino, con exportaciones por USD 1.790 millones (9% del total). Más atrás se posicionaron la lechería, con USD 588 millones, y la actividad manicera, con USD 422 millones.

Por el lado de las importaciones, se registraron compras externas por USD 1.463 millones en los primeros cuatro meses del año, muy por debajo del nivel exportado. Para dimensionar esta relación, en el primer cuatrimestre se exportó aproximadamente 14 veces lo que se importó (USD 19.866 millones vs. USD 1.463 millones). Al igual que en exportaciones, el complejo granario lideró las importaciones con USD 1.205 millones (82% del total), seguido por la actividad forestal con USD 60 millones. En tercer lugar, se ubicó el sector porcino, con USD 57 millones, seguido del bovino con USD 47 millones y el algodón con USD 21 millones.

Los gráficos a continuación muestran la composición del comercio exterior diferenciando exportaciones e importaciones, excluyendo al complejo granario para facilitar la visualización del peso relativo del resto de las actividades. En el caso de las exportaciones, del total de USD 19.866 millones, USD 4.293 millones corresponden a las economías regionales sin el complejo granario. Para las importaciones, de los USD 1.463 millones totales se exhiben USD 257 millones bajo el mismo criterio de excluir a granos. En este caso el ratio exportaciones / importaciones es de 17 a 1, por cada 17 dólares exportados, se importó 1 dólar.

Cuando se comparan los datos con el promedio del mismo período de los últimos diez años algunos sectores muestran crecimientos significativos y otros retroceden.

Entre los sectores con mayor crecimiento exportador en el primer cuatrimestre del año se destacó el arroz, con ventas externas por USD 201 millones, un 149% por encima de su promedio histórico (USD 81 millones), aunque en niveles similares a los del año pasado para esta altura (USD 183 millones). En segundo lugar, se ubicó la actividad apícola, con exportaciones por USD 123 millones, lo que representa un incremento del 85% respecto al promedio histórico (USD 66 millones). Por su parte, la actividad tabacalera con exportaciones acumuladas por USD 148 millones, un incremento 65% y la actividad bovina acumuló ventas por USD 1.790 millones, un 62% por encima de su promedio histórico (USD 1.107 millones).

En sentido contrario, la actividad aviar evidenció la mayor contracción del cuatrimestre, con exportaciones por USD 36 millones, un 70% por debajo de su promedio histórico para el período (USD 117 millones). La actividad forestal con exportaciones por USD 64 millones, se encuentra 16% por debajo de las exportaciones acumuladas en el primer trimestre de los últimos diez años (USD 76 millones, y por último la actividad vitivinícola donde acumulo exportaciones por USD 271 millones, 5% por debajo del promedio histórico del cuatrimestre (USD 284 millones).

En materia de importaciones, el mayor dinamismo se observó en el sector bovino, cuyas compras externas alcanzaron USD 47 millones, un 159% por encima de su promedio histórico (USD 18 millones). No obstante, este incremento resulta poco significativo en términos estructurales, dado que el sector genera exportaciones anuales superiores a los USD 4.000 millones. Algo similar ocurre con el complejo de los principales granos, que registró importaciones por USD 1.205 millones (50% por encima del promedio de USD 802 millones), aunque genera ingresos por exportaciones del orden de los USD 48.000 millones anuales. La actividad porcina, en tanto, acumuló compras por USD 57 millones en el primer cuatrimestre, un 59% por encima de su promedio histórico (USD 36 millones).

Por el contrario, algunas actividades registraron fuertes caídas en sus importaciones. El sector hortícola redujo sus compras externas de un promedio de USD 6,7 millones a USD 1,8 millones en el primer cuatrimestre (-73%), mientras que el arroz pasó de USD 1,3 millón a USD 0,5 millones (-60%) y el maní mostró una caída del 66%. A pesar de la magnitud de estas variaciones en términos porcentuales, en valores absolutos se trata de montos reducidos: en conjunto, las importaciones de estos sectores representan menos del 1% del total importado en el primer cuatrimestre.

En la mayoría de las economías regionales, las importaciones representan una fracción mínima en relación con las exportaciones, lo que refuerza el perfil estructuralmente superavitario de estos sectores. No obstante, existen casos puntuales donde la balanza comercial resulta deficitaria o donde la competencia con productos importados adquiere relevancia.
Por un lado, se destacan las economías de generadoras netas de divisas, en las que las importaciones son marginales frente a las exportaciones. Dentro de este grupo, las actividades manicera, arrocera, apícola, ovina y de peras y manzanas presentan los mayores superávits, con una incidencia de importaciones inferior al 1%. Un caso emblemático es el sector apícola, que en 2025 prácticamente no registró importaciones y acumuló exportaciones por USD 240 millones. En arroz, las importaciones representaron apenas el 0,8% del valor exportado (USD 3,6 millones frente a USD 427 millones), mientras que en la actividad ovina las compras externas alcanzaron solo el 0,7% de las exportaciones (USD 1,8 millones frente a USD 257 millones).

En un segundo escalón dentro de este grupo se ubican actividades como la bovina, lechera y papera, donde la participación de las importaciones oscila entre el 1% y el 3%. En el caso de la carne bovina, si bien las importaciones crecieron un 282% interanual, su incidencia continúa siendo baja, representando apenas el 2,1% de los USD 5.061 millones exportados.

Finalmente, dentro de las economías superavitarias también se encuentran aquellas donde las importaciones tienen un peso algo mayor (entre el 3% y el 10%) como es el caso de los granos, principal complejo exportador, cuyas importaciones alcanzaron USD 2.391 millones en 2025, equivalentes al 5,1% de sus exportaciones. Aquí pesan mucho las importaciones temporarias de soja provenientes de Paraguay.

Un segundo grupo corresponde a los sectores con presión importadora, donde las importaciones presentan una participación significativa respecto a las exportaciones, aunque en general son actividades que exportan una porción menor de su producción, por lo que la incidencia de las importaciones en el mercado interno tampoco es tan significativa. En este segmento se destaca la yerba mate, que acumuló importaciones por USD 23 millones en 2025, equivalentes al 18% de sus exportaciones (USD 127 millones). Asimismo, las hortalizas registran un ratio importación / exportación del 36%, mientras que la actividad avícola presenta un peso de las importaciones del 44%. Por su parte, el algodón evidencia una de las mayores presiones externas, con importaciones por USD 110 millones frente a exportaciones por USD 142 millones, lo que representa un ratio del 77%.

Por último, se identifican las economías deficitarias, en las que el ingreso de divisas resulta insuficiente para cubrir el gasto en importaciones, reflejando una mayor dependencia del exterior o una limitada inserción exportadora. La mandioca presenta una situación extrema, con exportaciones prácticamente nulas frente a importaciones por USD 3,8 millones. En porcinos, las compras externas equivalen al 549,6% de las exportaciones (USD 164,9 millones frente a USD 30 millones), mientras que en el sector forestal las importaciones representan el 112,3% de las ventas externas.

PARTICIPACIÓN DEL PRODUCTOR

En esta sección se analiza qué proporción del precio final que paga el consumidor corresponde al productor para once productos: carnes bovina, porcina, aviar y ovina, trigo (pan), arroz, yerba mate, vino, papa y hortalizas.
El indicador permite comparar la porción del precio de “góndola” que recibe el productor en el mes analizado con el promedio registrado para ese mismo mes en años anteriores. De esta manera, se identifica si la participación actual se ubica por encima o por debajo de su comportamiento histórico. En abril, la mayoría de las economías registraron caídas en la participación del productor, con excepción de las actividades porcina y ovina.

Dentro de los productos pecuarios, la actividad ovina fue la que presentó la mayor diferencia positiva. En abril de 2026, el productor recibió el 27% del precio final, superando en 7 puntos porcentuales el promedio de los últimos cinco años para ese mes (20%). En la cadena porcina también se observó una mejora, con una participación del 38%, levemente por encima del promedio histórico del 37%. Por el contrario, en el resto de las actividades (bovina, aviar y lechera) la participación del productor es menor respecto a sus participaciones históricos. En la cadena aviar, el productor captó el 42% del precio final, frente a un promedio histórico cercano al 46% (-4 puntos porcentuales). En las cadenas bovina y lechera, los valores alcanzaron el 57% y el 25%, respectivamente, lo que representa una menor de participación de 5 y 3 puntos porcentuales respecto de sus promedios históricos.

En los productos regionales también se observó, en general, una menor participación del productor respecto de los valores históricos, especialmente en yerba mate y vino, con diferencias que alcanzan los 10 puntos porcentuales. En vino, la participación actual se ubicó en 12% versus 26%; mientras que en yerba mate alcanzó el 14%, comparado con su participación histórica del 24%. La papa se ubicó en torno al 28%, frente a un promedio histórico del 36%.

Asimismo, las hortalizas evidenciaron una leve reducción de 1 punto porcentual respecto de su promedio histórico. Por su parte, el trigo (medido en este informe con relación al pan) una participación 3 puntos porcentuales menor en comparación con los valores históricos para el mes de abril, mientras que el arroz se ubicó en 15%, 4 puntos por debajo de su promedio (19%).

Las diferencias de participación entre productos responden, en gran parte, a cómo está organizada cada cadena productiva. En aquellas con mayor nivel de industrialización o transformación, como el trigo, la yerba mate o el vino, la participación del productor suele ser menor, ya que el producto pasa por varios procesos antes de llegar al consumidor final. En cambio, en productos con menor nivel de procesamiento, como algunas hortalizas o la papa, la proporción que queda en manos del productor suele ser mayor. También inciden los costos de cada una de las etapas, esto se verifica principalmente en las participaciones relativamente altas del productor en las carnes, donde los costos de producción primaria pesan mucho en los costos finales de toda la cadena.

SEMÁFORO DESAGREGADO POR ACTIVIDAD PRODUCTIVA

Algodón:

  • Componente de negocioEn abril de 2026, el productor recibió en promedio $1.722 por kilogramo, mostro un incremento del 9% respecto a marzo, y representa una variación interanual del 34%, por encima de la inflación del 32,4% registrada en el mismo período.
  • Componente productivo: Para la campaña 2025/26 una caída en la superficie sembrada del 43%, cubriendo las 390.000 hectáreas. En volumen se proyecta con una producción de 795 mil toneladas, lo que implica una caída del 28% en comparación con la campaña anterior.
  • Componente de mercado: En los últimos doce meses, el complejo algodonero exportó por 163 millones de dólares, un -6% menos que en el período previo. En contrapartida, las importaciones se incrementaron un 21%, pasando de 94 a 78 millones de dólares.

●       Arroz:

  • Componente de negocio: En abril, el productor recibió $250.000 por tonelada de arroz, manteniendo una estabilidad respecto a marzo. y acumulando un aumento de tan solo un incremento interanual del 9%.
  • Componente productivo: Las primeras proyecciones para la campaña 2025/26 estiman una superficie sembrada de 200.000 hectáreas, lo que implica 13% menos que la campaña pasada (230.000 ha). En producción, la campaña proyecta 1,4 millones de toneladas, unas 200.000 toneladas menos que en la campaña 2024/25, marcando una caída interanual del 13%.
  • Componente de mercado: En los últimos doce meses, las exportaciones de arroz alcanzaron los USD 444 millones, lo que representa un salto del 13% frente al período previo. Las importaciones, por su parte, alcanzaron los 2,3 millones de dólares, mostrando una caída 53%.

●      Aves:

  • Componente de negocio: En abril, el productor percibió $2.919 por kilo de pollo eviscerado, mostrando una suba mensual del 7%. y la docena de huevos se pagó $1.833, mostrando estabilidad respecto al mes previo. En la comparación interanual, el precio de la carne aviar mostró un incremento del 14%, mientras que el de los huevos acumuló una caída del 16%.
  • Componente productivo: El stock de reproductoras pesadas alcanzó las 9.492 cabezas, un aumento interanual del 2%. La producción de los últimos doce meses permaneció estable, con 2,3 millones de toneladas de carne de pollo y 1,1 millones de huevos (+7%).
  • Componente de mercado: El consumo per cápita de carne aviar llegó en abril a 47,2 kilos anuales, un 1,3 kg más que el año pasado. En el plano externo, las exportaciones del complejo aviar totalizaron USD 104 millones en los últimos doce meses versus USD 177 millones de los doce meses anteriores, marcando una caída del 41%. En contraste, las importaciones crecieron 13%, alcanzando los USD 42 millones.

●      Bovinos:

  • Componente de negocio: En abril, el precio al productor alcanzó los $4.674 por kilo de novillito y $6.410 por kilo de ternero, mostrando una caída mensual promedio del 4%. En la comparación interanual, estos valores acumulan un aumento del 78%.
  • Componente productivo: Según el último recuento al 31 de diciembre de 2025, el stock bovino se ubicó en 50,9 millones de cabezas, lo que implicó una leve caída del 1% respecto del relevamiento de 2024. En paralelo, la producción alcanzó 3,1 millones de toneladas de res con hueso, un -3% respecto los doce meses anteriores.
  • Componente de mercado: El consumo per cápita de carne bovina llegó a 47,9 kg/hab/año en abril, una caída de 2kg respecto hace un año (49,9 kg/hab/año). En comercio exterior, las exportaciones del complejo bovino sumaron USD 5.549 millones en los últimos doce meses, lo que implica un crecimiento del 35%. Las importaciones, por su parte, alcanzaron USD 121 millones, mostrando un salto del 95%.

●      Cítricos Dulces:

  • Componente de negocio: En abril de 2026, los principales cítricos dulces registraron una caída mensual del 33% mensual, mientras que en la comparación interanual promediaron un incremento del 31%, ubicándose por debajo de la inflación del período (32,4%).
  • Componente productivo: El área implantada se mantuvo estable, pero la producción de 2024 alcanzó 1,7 millones de toneladas, lo que implica un crecimiento del 11% respecto de la campaña previa y un 15% por encima del promedio de las últimas cinco años.
  • Componente de mercado: El consumo per cápita de cítricos se estima en 17 kg por habitante al año. En el comercio exterior, las exportaciones de los últimos doce meses alcanzaron los 106 millones de dólares, lo que representa una caída del 17% interanual. Las importaciones, por su parte, sumaron 6 millones de dólares, registrando una disminución del 21%.

●      Forestal:

  • Componente de negocio: En promedio, en marzo se registró un aumento interanual del 7%, por debajo de la inflación (32,4%).
  • Componente de mercado: En comercio exterior, las exportaciones acumularon182 millones de dólares, con una suba del 3% respecto al período anterior, mientras que las importaciones de los últimos doce meses alcanzaron 191 millones de dólares, mostrando una suba del 11%.

●      Granos:

  • Componente de negocio: En marzo, los precios promedio de los principales granos (cebada, girasol, maíz, soja, sorgo y trigo) registraron una suba del 1% respecto del mes anterior y un crecimiento interanual del 35%, ubicándose por encima de la inflación del período.
  • Componente productivo: Para la campaña 2025/26 se proyecta una superficie sembrada de 37,1 millones de hectáreas, un 3% superior a la campaña previa. La producción estimada alcanzaría 156,8 millones de toneladas, lo que implicaría un aumento interanual del 21%.
  • Componente de mercado: En el comercio exterior, las exportaciones de los últimos doce meses totalizaron 49.195 millones de dólares, un crecimiento del 14% respecto del período previo. Las importaciones, en cambio, sumaron 2.699 millones de dólares, lo que representó una caída del 9% interanual.

●      Hortalizas:

  • Componente de negocio: En abril, el precio promedio del kilo de hortalizas calculado a partir de las principales variedades (cebolla, tomate, zanahoria y zapallo), se ubicó en $569, manteniendo una estabilidad mensual. Y en la comparación interanual se observó una caída del 24%.
  • Componente de mercado: En comercio exterior, las exportaciones de los últimos doce meses sumaron 48 millones de dólares, con una suba del 9% respecto al período previo. Por su parte, las importaciones alcanzaron 15,3 millones de dólares, lo que implicó una caída del 59%.

●      Leche:

  • Componente de negocio: En abril, el precio del litro de leche al productor en $498 registrando una suba 1,8% mensual. En la comparación interanual, el precio mostró una suba de apenas 8%, muy por debajo de la inflación (32,4%).
  • Componente productivo: En abril, el stock bovino en tambo alcanzó 2.995.000 de cabezas, reflejando una estabilidad en el stock respecto hace un año. En los últimos doce meses, la producción de leche sumó 11.850 millones de litros, un incremento del 9% respecto al período previo.
  • Componente de mercado: El consumo interno de leche pasó de 194 a 197 litros por habitante por año. En comercio exterior, las exportaciones totalizaron 1.987 millones de dólares en los últimos doce meses, con un crecimiento del 25%, mientras que las importaciones sumaron 28 millones de dólares, un aumento del 24%.

●      Mandioca:

  • Componente de negocio: En abril, el kilo de mandioca acumulo una suba interanual del 155% en términos nominales.
  • Componente de mercado: El consumo interno se estima en alrededor de 2 kg por habitante por año. En comercio exterior, no se registraron ingresos por exportaciones en los últimos doce meses, mientras que las importaciones alcanzaron 5,8 millones de dólares, con una suba del 210% respecto al período previo.

●      Maní:

  • Componente de negocio: En abril, la tonelada de maní se pagó al productor 647 dólares, equivalentes a $900.000, mostrando una suba del 7% respecto el mes anterior. Y tan solo un incremento del 8% respecto del mismo mes de 2025, cuando alcanzaba los $845.000.
  • Componente productivo: Para la campaña 2025/2026 se proyecta una superficie sembrada de 381.000 hectáreas, lo que representa una disminución del 27% frente a la campaña anterior. La producción estimada se ubica en 1,3 millones de toneladas, con una caída del 31%.
  • Componente de mercado: El consumo interno de maní se estima en 2 kg por habitante por año. En comercio exterior, las exportaciones de los últimos doce meses generaron 1.365 millones de dólares, mostrando una caída del 6% respecto al período previo. Por su parte, las importaciones sumaron 0,8 millones de dólares, con una caída del 54%.

●      Miel:

  • Componente de negocio: En abril, el kilo de miel en la zona pampeana para exportación se pagó $2.872 al productor, registrando un aumento del 3% mensual y del 58% interanual, por encima de la evolución de la inflación.
  • Componente productivo: En 2025 se registraron alrededor de 4 millones de colmenas en todo el país, reflejando un incremento del 14% en el stock. La producción se estima en 75 mil toneladas.
  • Componente de mercado: El consumo per cápita de miel en Argentina ronda los 300 gramos anuales. En comercio exterior, las exportaciones de los últimos doce meses acumularon 296 millones de dólares, con un crecimiento del 37%. No se registraron importaciones en el período.

●      Ovinos:

  • Componente de negocio: El precio pagado al productor por kilo de carne de cordero rondó los $8.500, mostrando una suba del 6% mensual y un incremento interanual del 25%. En cuanto a la lana, el kilo se pagó $2.914, con una suba del 100% interanual.
  • Componente productivo: Al 31 de marzo de 2025, el stock ovino se ubicó en 11,9 millones de cabezas, lo que significó una caída del 4% frente al recuento anterior (12,4 millones). En términos productivos, en los últimos doce meses se alcanzaron 872 mil toneladas de carne, un 9% más que en el período previo.
  • Componente de mercado: En comercio exterior, las exportaciones de los últimos doce meses generaron ingresos por 304 millones de dólares, con un incremento del 40%. Las importaciones sumaron 1,8 millones de dólares, mostrando una caída del 24%.

●      Papa:

  • Componente de negocio: en abril, el kilo de papa pagado al productor alcanzó $448, mostrando una suba mensual del 10% e interanual del 65%, evolucionando por encima de la inflación.
  • Componente productivo: El área nacional de producción de papa abarca unas 33.722 hectáreas, una caída del 12% respecto la campaña anterior.
  • últimos doce meses registraron exportaciones por 379 millones de dólares, una caída del 6%. Por su parte, las importaciones alcanzaron 15 millones de dólares, también con una caída del 6% respecto del período anterior.

●       Peras y Manzanas:

  • Componente de negocio: En abril, el kilo de peras y manzanas registró una caída mensual del 4%, pero acumulo un incremento interanual del 40%, por encima de la evolución de la inflación (32,4%)
  • Componente productivo: El área productiva alcanza 38.084 hectáreas. En los últimos 12 meses, la producción sumó 754 mil toneladas., mostrando una caída interanual del 3%.
  • Componente de mercado: En comercio exterior, las exportaciones totalizaron 444 millones de dólares en los últimos doce meses, con un crecimiento del 6% respecto al período previo. Las importaciones aumentaron un 152%, pasando de 3 millones a 7,5 millones de dólares.

●      Porcinos:

  • Componente de negocio: En abril, el precio pagado al productor fue de $2.043 por kilo de cerdo, manteniendo una estabilidad mensual y acumulando una suba 25% respecto a igual mes de 2025.
  • Componente productivo: Al 31 de marzo de 2025, el stock porcino alcanzó los 6 millones de cabezas, lo que implicó una caída del 2% respecto al recuento anterior (6,1 millones). En cuanto a la producción, en los últimos doce meses se obtuvieron 845 mil toneladas de carne porcina, un aumento del 7% de la producción en relación con el periodo anterior.
  • Componente de mercado: El consumo interno de carne de cerdo en Argentina se ubica en 19,5 kilos por habitante por año, con un incremento del 9% interanual (18kg). En comercio exterior, las exportaciones de los últimos doce meses generaron 35 millones de dólares, un aumento del 24% frente al período anterior. Las importaciones totalizaron 161 millones de dólares, con una suba del 36% en relación con los doce meses previos (119 millones).

●      Tabaco:

  • Componente de negocio: El precio que se le paga al productor obtuvo un incremento interanual del 30%, evolucionando por debajo de la inflación.
  • Componente de mercado: En comercio exterior, las exportaciones de los últimos doce meses generaron ingresos por 719 millones de dólares, con un fuerte incremento del 64% respecto al período previo (428 millones). Por su parte, las importaciones alcanzaron 46 millones de dólares, un 24% menos que en los doce meses anteriores.

●      Vino y Mosto:

  • Componente de negocio: En abril, el precio promedio pagado al productor fue de $273 por litro, lo que significó una caída del 1% mensual y una caída del 18% interanual.
  • Componente productivo: El área destinada a la vitivinicultura se ubica en 196 mil hectáreas, lo que representa una reducción del 2% respecto del período previo (200 mil ha). En cuanto a la vendimia 2026, genero una producción 18,4 millones de toneladas. Una caída del 7% respecto la campaña anterior.
  • Componente de mercado: El consumo interno proyectado para 2026 se ubicó en 14,5 litros por habitante al año, lo que implicó una caída 10% respecto al año previo (16,1 litros). En cuanto al comercio exterior, las exportaciones totalizaron 954 millones de dólares, con una caída del 4% interanual. Por su parte, las importaciones sumaron 43,3 millones de dólares, lo que representó una suba del 63% respecto al período anterior (27 millones).

●      Yerba Mate:

  • Componente de negocio: La tonelada de hoja verde se pagó al productor alrededor de $240.000, registrando una caída real del 17% interanual.
  • Componente productivo: El área cultivada se mantuvo estable en 231 mil hectáreas. En los últimos doce meses, la producción alcanzó 865 mil toneladas, lo que representó una caída del 3% respecto al período anterior (892 mil toneladas).
  • Componente de mercado: El consumo interno se mantiene en torno a los 6 kg por habitante al año. En el comercio exterior, las exportaciones generaron ingresos por 128 millones de dólares, un incremento del 15%, mientras que las importaciones sumaron 21 millones de dólares, +4%.
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Misiones retoma la mesa yerbatera en busca de un acuerdo de precios en un mercado sin regulación

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El Gobierno de Misiones reunió este jueves en Posadas a productores, cooperativas, secaderos e industrias yerbateras en una mesa de diálogo convocada por el Ministerio del Agro y la Producción, con un objetivo: destrabar la crisis de precios que golpea al eslabón primario. Según lo expuesto en la reunión, el valor actual de la hoja verde se ubica alrededor de un 50% por debajo de los costos, lo que implica una pérdida de rentabilidad cercana al 70% para los productores.

El sector ya no cuenta con la herramienta que permitía fijar precios mínimos -atribución que tenía el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM)– y la provincia solo puede tomar un rol de mediación. Pero el dato es que la Industria acudió casi en pleno y escuchó y expuso su posición en un diálogo abierto aunque no exento de tensión con los productores.

Durante el encuentro, los productores plantearon la necesidad de contar con precios de referencia que otorguen previsibilidad a la actividad, mientras que los representantes de los trabajadores rurales expusieron la compleja situación que atraviesa el sector, señalando el impacto directo de la desregulación sobre sus condiciones laborales y de ingresos. Se compartió un diagnóstico generalizado sobre las dificultades que atraviesan especialmente los sectores primarios de la cadena.

Los representantes de la industria misionera manifestaron su disposición a trasladar el planteo a sus respectivas cámaras y federaciones, con el objetivo de avanzar en una propuesta concreta que permita ordenar la discusión de precios. Desde el sector industrial con presencia en Corrientes -particularmente de la cooperativa de Colonia Liebig- se expusieron los valores actualmente abonados por la materia prima, destacando el vínculo con productores misioneros y reconociendo que la situación responde a múltiples factores que inciden sobre la rentabilidad del sector.

Del precio regulado a la negociación entre privados

El ministro del Agro, Facundo Sartori, explicitó en dialogo con Economis ese límite: la provincia no fija precios, pero intenta ordenar el conflicto. “Hoy los valores que se están pagando no cubren los costos”, advirtió, al tiempo que describió un mercado con fuerte asimetría: muchos productores frente a pocos molinos que concentran la capacidad de fijación de precios.

La dinámica actual, según se planteó, responde a un cambio estructural. La oferta de materia prima creció en los últimos años, mientras la demanda no acompañó en igual proporción. Esa combinación, en un esquema sin precios sostén, presiona a la baja el valor de la hoja verde.

El subsecretario de Asuntos Yerbateros, Ricardo Maciel, recordó que este tipo de instancias de diálogo tiene antecedentes previos a la creación del INYM, y remarcó que, más allá de los desafíos, la existencia de ese organismo permitió durante años dotar de mayor previsibilidad al sector. Asimismo, advirtió que los períodos de libre mercado han sido históricamente los más adversos para el conjunto de los actores de la cadena.

Desde la industria, el diagnóstico no difiere en lo general, aunque incluye sus propios problemas. Gustavo Quatrin, de la Cooperativa Liebig, señaló a Economis que el aumento de exportaciones -que llegó a crecer un 37% interanual- se explica en gran medida por la caída de los precios locales, que volvió competitiva a la yerba argentina en el exterior. Sin embargo, ese impulso no alcanza para absorber el excedente: los stocks no bajaron y eso sigue condicionando los valores.

Qué se discute: precios, plazos y poder de mercado

El eje concreto de la negociación pasa por el precio de la materia prima y las condiciones de pago. La cooperativa Liebig anunció un incremento del 5% en los valores que paga por hoja verde y una reducción en el plazo de pago de 30 días, movimiento que fue leído por el Gobierno como un gesto inicial, aunque insuficiente.

Los productores cuestionaron que los precios actuales que ofrece la industria están entre 180 y 250 pesos por kilo, valores que, según afirmaron, no solo eliminan margen sino que generan pérdidas. “Cosechar es entrar en deuda”, sintetizó uno de los referentes.

La posibilidad de medidas de fuerza sigue latente. Algunos sectores ya evalúan sostener la no cosecha e incluso avanzar en cortes para interrumpir la circulación de materia prima, aunque la mayoría pretende seguir el camino de la negociación y el Gobierno busca evitar mediante la mediación. El dato político es que la Industria se sentó a la mesa y sus representantes no bloquearon la discusión. La producción, incluso los más exaltados, también mantuvo una posición negociadora.

El diagnóstico industrial hizo foco en otro dato: el mercado interno mantiene una demanda relativamente estable -definida como inelástica-, lo que limita la capacidad de absorber mayores volúmenes incluso con precios más bajos.

Al mismo tiempo, el crecimiento del mercado externo enfrenta barreras culturales y de escala. Quatrin explicó que la Cooperativa Liebig aunque exporta a más de veinte países, la participación sobre el total sigue siendo marginal, inferior al 2% en volumen. La expansión internacional, entonces, aparece como una estrategia de largo plazo, pero sin capacidad de resolver la sobreoferta inmediata.

El corrimiento del INYM como fijador de precios reconfigura el equilibrio de poder dentro de la cadena. Los molinos basan su capacidad de negociación en un contexto de sobreoferta, mientras los productores quedan están expuestos a la dinámica de mercado.

El Gobierno provincial, sin herramientas regulatorias directas, intenta ocupar un rol de articulador. La mesa de diálogo funciona como espacio de contención institucional, pero su efectividad depende de la voluntad de las partes de ceder posiciones.

La convocatoria a un cuarto intermedio por parte de las cámaras molineras marca el próximo punto de inflexión: deberán definir si avanzan hacia un precio común o sostienen estrategias individuales.

Ingreso rural en riesgo y tensión social

La caída de precios en la hoja verde impacta de forma directa en el ingreso de las familias productoras, que constituyen la base social de la actividad en Misiones. La pérdida de rentabilidad no solo compromete la cosecha actual, sino también la sostenibilidad de las chacras en el mediano plazo.

En paralelo, el encarecimiento del financiamiento -con tasas positivas- limita la capacidad de la industria para sostener stocks y pagar mejores precios, lo que complejiza aún más la ecuación.

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Semáforo de economías regionales: la yerba sigue en rojo y la mandioca se suma al grupo en crisis

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El arranque de 2026 confirma una tendencia que ya venía consolidándose: las economías regionales atraviesan un escenario de creciente fragilidad, con más actividades en terreno negativo y un deterioro sostenido en los ingresos de los productores. En ese mapa, Misiones aparece especialmente expuesta. La yerba mate permanece en rojo y, como dato nuevo, la mandioca se suma al grupo de actividades en crisis, mientras que el sector forestal continúa en zona amarilla, sin lograr consolidar una recuperación.

El problema de fondo es común a la mayoría de las actividades en retroceso: los precios que reciben los productores crecen por debajo de la inflación, mientras los costos operativos -insumos, logística, mano de obra- siguen en alza. El resultado es un deterioro persistente de la rentabilidad que, en muchos casos, empieza a impactar en las decisiones productivas y en la continuidad de la actividad.

En Misiones, la situación se vuelve particularmente delicada. La yerba mate, principal cultivo de la provincia, continúa mostrando señales de desgaste estructural desde el eslabón productivo, mientras que los escalones más altos atraviesan una bonanza, particularmente el sector exportador. El precio de la hoja verde de yerba mate se ubica en torno a los $220.000 por tonelada, pero en términos reales implica una caída cercana al 27%, en un contexto donde los costos no dejan de subir. A esto se suma una producción que cayó 8% en el último año, reflejando un menor dinamismo de toda la cadena.

Semáforo de Economías Regionales

Rojo: Yerba mate, mandioca, arroz, papa, vino, hortalizas, algodón, maní, leche

Amarillo: Forestal, tabaco, cítricos, aves, porcinos, peras y manzanas

Verde: Bovinos, ovinos, granos, miel

Pero el dato que enciende nuevas alarmas es el deterioro de la mandioca. Aunque el precio mostró mejoras nominales, en términos reales acumula una caída del 41% desde fines de 2023. Este desfase golpea directamente al productor, desincentiva la comercialización y comienza a generar efectos en cadena: menor área sembrada y problemas de abastecimiento en la industria, con plantas de fécula que incluso debieron interrumpir su actividad por falta de materia prima.

El sector forestal, otro de los pilares de la economía misionera, tampoco logra despegar. Se mantiene en zona amarilla, con señales mixtas: los precios crecieron apenas 18% interanual, claramente por debajo de la inflación, mientras que las exportaciones cayeron 19%. En paralelo, las importaciones aumentaron, configurando un escenario de pérdida de competitividad en un sector clave para la generación de empleo y divisas.

A nivel general, el semáforo de las economías regionales muestra un avance de las actividades en rojo. Allí se ubican, además de la yerba y la mandioca, el arroz, la papa, el vino y mosto, las hortalizas, el algodón, el maní y la leche. En todos estos casos, el patrón se repite: ingresos rezagados frente a la inflación, costos elevados y dificultades para sostener márgenes positivos.

En zona amarilla aparecen sectores como el forestal, el tabaco, los cítricos dulces, las carnes aviar y porcina y algunas economías frutícolas. Son actividades que muestran cierta estabilidad, pero con recuperación lenta y sin lograr consolidar mejoras estructurales. 

Participación del productor en el precio final

Yerba mate: 13% (vs 23% histórico)

Vino: 14% (vs 24%)

Papa: 25% (vs 34%)

Leche: 25% (vs 29%)

Arroz: 16% (vs 20%)

En contraste, el semáforo en verde se reduce a pocos casos: bovinos, ovinos, granos y miel, donde los precios lograron superar la inflación y los mercados acompañaron.

Sin embargo, incluso en este contexto, el desempeño exportador muestra una fuerte concentración. En el primer bimestre del año, las economías regionales exportaron 9.322 millones de dólares, pero el 78% de ese total estuvo explicado por el complejo granario. Muy por detrás quedaron el sector bovino, la lechería y el maní. 

Esta estructura limita el peso relativo de producciones como las del NEA y, en particular, las de Misiones, que dependen de cadenas con menor escala exportadora.

Uno de los indicadores más reveladores del deterioro es la pérdida de participación del productor en el precio final. En la yerba mate, por ejemplo, el productor capta hoy apenas el 13% del valor en góndola, cuando históricamente esa participación rondaba el 23%. La caída es significativa y refleja un problema estructural en la cadena: mayor concentración en los eslabones intermedios, aumento de costos y pérdida de poder de negociación en el origen.

Este fenómeno se repite en otras economías regionales, como el vino, la papa o las hortalizas, donde la distancia entre el precio de origen y el precio final se amplía, dejando al productor en una situación cada vez más vulnerable.

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