cadena yerbatera

Misiones retoma la mesa yerbatera en busca de un acuerdo de precios en un mercado sin regulación

Compartí esta noticia !

El Gobierno de Misiones reunió este jueves en Posadas a productores, cooperativas, secaderos e industrias yerbateras en una mesa de diálogo convocada por el Ministerio del Agro y la Producción, con un objetivo: destrabar la crisis de precios que golpea al eslabón primario. Según lo expuesto en la reunión, el valor actual de la hoja verde se ubica alrededor de un 50% por debajo de los costos, lo que implica una pérdida de rentabilidad cercana al 70% para los productores.

El sector ya no cuenta con la herramienta que permitía fijar precios mínimos -atribución que tenía el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM)– y la provincia solo puede tomar un rol de mediación. Pero el dato es que la Industria acudió casi en pleno y escuchó y expuso su posición en un diálogo abierto aunque no exento de tensión con los productores.

Durante el encuentro, los productores plantearon la necesidad de contar con precios de referencia que otorguen previsibilidad a la actividad, mientras que los representantes de los trabajadores rurales expusieron la compleja situación que atraviesa el sector, señalando el impacto directo de la desregulación sobre sus condiciones laborales y de ingresos. Se compartió un diagnóstico generalizado sobre las dificultades que atraviesan especialmente los sectores primarios de la cadena.

Los representantes de la industria misionera manifestaron su disposición a trasladar el planteo a sus respectivas cámaras y federaciones, con el objetivo de avanzar en una propuesta concreta que permita ordenar la discusión de precios. Desde el sector industrial con presencia en Corrientes -particularmente de la cooperativa de Colonia Liebig- se expusieron los valores actualmente abonados por la materia prima, destacando el vínculo con productores misioneros y reconociendo que la situación responde a múltiples factores que inciden sobre la rentabilidad del sector.

Del precio regulado a la negociación entre privados

El ministro del Agro, Facundo Sartori, explicitó en dialogo con Economis ese límite: la provincia no fija precios, pero intenta ordenar el conflicto. “Hoy los valores que se están pagando no cubren los costos”, advirtió, al tiempo que describió un mercado con fuerte asimetría: muchos productores frente a pocos molinos que concentran la capacidad de fijación de precios.

La dinámica actual, según se planteó, responde a un cambio estructural. La oferta de materia prima creció en los últimos años, mientras la demanda no acompañó en igual proporción. Esa combinación, en un esquema sin precios sostén, presiona a la baja el valor de la hoja verde.

El subsecretario de Asuntos Yerbateros, Ricardo Maciel, recordó que este tipo de instancias de diálogo tiene antecedentes previos a la creación del INYM, y remarcó que, más allá de los desafíos, la existencia de ese organismo permitió durante años dotar de mayor previsibilidad al sector. Asimismo, advirtió que los períodos de libre mercado han sido históricamente los más adversos para el conjunto de los actores de la cadena.

Desde la industria, el diagnóstico no difiere en lo general, aunque incluye sus propios problemas. Gustavo Quatrin, de la Cooperativa Liebig, señaló a Economis que el aumento de exportaciones -que llegó a crecer un 37% interanual- se explica en gran medida por la caída de los precios locales, que volvió competitiva a la yerba argentina en el exterior. Sin embargo, ese impulso no alcanza para absorber el excedente: los stocks no bajaron y eso sigue condicionando los valores.

Qué se discute: precios, plazos y poder de mercado

El eje concreto de la negociación pasa por el precio de la materia prima y las condiciones de pago. La cooperativa Liebig anunció un incremento del 5% en los valores que paga por hoja verde y una reducción en el plazo de pago de 30 días, movimiento que fue leído por el Gobierno como un gesto inicial, aunque insuficiente.

Los productores cuestionaron que los precios actuales que ofrece la industria están entre 180 y 250 pesos por kilo, valores que, según afirmaron, no solo eliminan margen sino que generan pérdidas. “Cosechar es entrar en deuda”, sintetizó uno de los referentes.

La posibilidad de medidas de fuerza sigue latente. Algunos sectores ya evalúan sostener la no cosecha e incluso avanzar en cortes para interrumpir la circulación de materia prima, aunque la mayoría pretende seguir el camino de la negociación y el Gobierno busca evitar mediante la mediación. El dato político es que la Industria se sentó a la mesa y sus representantes no bloquearon la discusión. La producción, incluso los más exaltados, también mantuvo una posición negociadora.

El diagnóstico industrial hizo foco en otro dato: el mercado interno mantiene una demanda relativamente estable -definida como inelástica-, lo que limita la capacidad de absorber mayores volúmenes incluso con precios más bajos.

Al mismo tiempo, el crecimiento del mercado externo enfrenta barreras culturales y de escala. Quatrin explicó que la Cooperativa Liebig aunque exporta a más de veinte países, la participación sobre el total sigue siendo marginal, inferior al 2% en volumen. La expansión internacional, entonces, aparece como una estrategia de largo plazo, pero sin capacidad de resolver la sobreoferta inmediata.

El corrimiento del INYM como fijador de precios reconfigura el equilibrio de poder dentro de la cadena. Los molinos basan su capacidad de negociación en un contexto de sobreoferta, mientras los productores quedan están expuestos a la dinámica de mercado.

El Gobierno provincial, sin herramientas regulatorias directas, intenta ocupar un rol de articulador. La mesa de diálogo funciona como espacio de contención institucional, pero su efectividad depende de la voluntad de las partes de ceder posiciones.

La convocatoria a un cuarto intermedio por parte de las cámaras molineras marca el próximo punto de inflexión: deberán definir si avanzan hacia un precio común o sostienen estrategias individuales.

Ingreso rural en riesgo y tensión social

La caída de precios en la hoja verde impacta de forma directa en el ingreso de las familias productoras, que constituyen la base social de la actividad en Misiones. La pérdida de rentabilidad no solo compromete la cosecha actual, sino también la sostenibilidad de las chacras en el mediano plazo.

En paralelo, el encarecimiento del financiamiento -con tasas positivas- limita la capacidad de la industria para sostener stocks y pagar mejores precios, lo que complejiza aún más la ecuación.

Compartí esta noticia !

Semáforo de economías regionales: la yerba sigue en rojo y la mandioca se suma al grupo en crisis

Compartí esta noticia !

El arranque de 2026 confirma una tendencia que ya venía consolidándose: las economías regionales atraviesan un escenario de creciente fragilidad, con más actividades en terreno negativo y un deterioro sostenido en los ingresos de los productores. En ese mapa, Misiones aparece especialmente expuesta. La yerba mate permanece en rojo y, como dato nuevo, la mandioca se suma al grupo de actividades en crisis, mientras que el sector forestal continúa en zona amarilla, sin lograr consolidar una recuperación.

El problema de fondo es común a la mayoría de las actividades en retroceso: los precios que reciben los productores crecen por debajo de la inflación, mientras los costos operativos -insumos, logística, mano de obra- siguen en alza. El resultado es un deterioro persistente de la rentabilidad que, en muchos casos, empieza a impactar en las decisiones productivas y en la continuidad de la actividad.

En Misiones, la situación se vuelve particularmente delicada. La yerba mate, principal cultivo de la provincia, continúa mostrando señales de desgaste estructural desde el eslabón productivo, mientras que los escalones más altos atraviesan una bonanza, particularmente el sector exportador. El precio de la hoja verde de yerba mate se ubica en torno a los $220.000 por tonelada, pero en términos reales implica una caída cercana al 27%, en un contexto donde los costos no dejan de subir. A esto se suma una producción que cayó 8% en el último año, reflejando un menor dinamismo de toda la cadena.

Semáforo de Economías Regionales

Rojo: Yerba mate, mandioca, arroz, papa, vino, hortalizas, algodón, maní, leche

Amarillo: Forestal, tabaco, cítricos, aves, porcinos, peras y manzanas

Verde: Bovinos, ovinos, granos, miel

Pero el dato que enciende nuevas alarmas es el deterioro de la mandioca. Aunque el precio mostró mejoras nominales, en términos reales acumula una caída del 41% desde fines de 2023. Este desfase golpea directamente al productor, desincentiva la comercialización y comienza a generar efectos en cadena: menor área sembrada y problemas de abastecimiento en la industria, con plantas de fécula que incluso debieron interrumpir su actividad por falta de materia prima.

El sector forestal, otro de los pilares de la economía misionera, tampoco logra despegar. Se mantiene en zona amarilla, con señales mixtas: los precios crecieron apenas 18% interanual, claramente por debajo de la inflación, mientras que las exportaciones cayeron 19%. En paralelo, las importaciones aumentaron, configurando un escenario de pérdida de competitividad en un sector clave para la generación de empleo y divisas.

A nivel general, el semáforo de las economías regionales muestra un avance de las actividades en rojo. Allí se ubican, además de la yerba y la mandioca, el arroz, la papa, el vino y mosto, las hortalizas, el algodón, el maní y la leche. En todos estos casos, el patrón se repite: ingresos rezagados frente a la inflación, costos elevados y dificultades para sostener márgenes positivos.

En zona amarilla aparecen sectores como el forestal, el tabaco, los cítricos dulces, las carnes aviar y porcina y algunas economías frutícolas. Son actividades que muestran cierta estabilidad, pero con recuperación lenta y sin lograr consolidar mejoras estructurales. 

Participación del productor en el precio final

Yerba mate: 13% (vs 23% histórico)

Vino: 14% (vs 24%)

Papa: 25% (vs 34%)

Leche: 25% (vs 29%)

Arroz: 16% (vs 20%)

En contraste, el semáforo en verde se reduce a pocos casos: bovinos, ovinos, granos y miel, donde los precios lograron superar la inflación y los mercados acompañaron.

Sin embargo, incluso en este contexto, el desempeño exportador muestra una fuerte concentración. En el primer bimestre del año, las economías regionales exportaron 9.322 millones de dólares, pero el 78% de ese total estuvo explicado por el complejo granario. Muy por detrás quedaron el sector bovino, la lechería y el maní. 

Esta estructura limita el peso relativo de producciones como las del NEA y, en particular, las de Misiones, que dependen de cadenas con menor escala exportadora.

Uno de los indicadores más reveladores del deterioro es la pérdida de participación del productor en el precio final. En la yerba mate, por ejemplo, el productor capta hoy apenas el 13% del valor en góndola, cuando históricamente esa participación rondaba el 23%. La caída es significativa y refleja un problema estructural en la cadena: mayor concentración en los eslabones intermedios, aumento de costos y pérdida de poder de negociación en el origen.

Este fenómeno se repite en otras economías regionales, como el vino, la papa o las hortalizas, donde la distancia entre el precio de origen y el precio final se amplía, dejando al productor en una situación cada vez más vulnerable.

Compartí esta noticia !

La Provincia pide que el INYM genere un precio de referencia para la yerba mate

Compartí esta noticia !

En un contexto de fuerte tensión en la cadena yerbatera tras la pérdida de facultades regulatorias del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), el director del organismo por el Gobierno de Misiones, Ricardo Maciel, elevó una nota formal al presidente del Instituto, Rodrigo Correa, solicitando que el Directorio avance en la generación de un precio referencial de la materia prima para la zafra 2026.

La carta, fechada en Posadas el 12 de febrero de 2026 y con ingreso oficial al organismo ese mismo día, plantea la necesidad de que el sector cuente con información de costos y valores orientativos para la hoja verde y la yerba canchada.

Maciel reconoce en el texto que el INYM perdió facultades para fijar un “precio oficial obligatorio”, pero advierte sobre el impacto que esa decisión generó en las últimas dos cosechas. “No hace falta redundar en las pérdidas de facultades para la fijación de un precio oficial obligatorio por parte de este organismo, pero tampoco podemos desconocer el impacto negativo que tal decisión generó en las dos últimas cosechas en el sector productivo primario”, señala.

Un mercado oligopsónico

Uno de los puntos centrales del planteo es la caracterización estructural del mercado yerbatero. El director sostiene que se trata de un mercado “oligopsónico”, es decir, con pocos compradores que concentran el poder de demanda y pueden influir en los precios pagados a los productores.

“Hay pocos compradores que dominan el mercado y pueden (y lo hacen) influir en los precios pagados a los productores; por lo tanto, en este escenario, el libre mercado no existe o es injusto”, afirma el documento.

La advertencia apunta directamente a la asimetría entre los aproximadamente 12.500 productores misioneros y el reducido número de molinos que adquieren la hoja verde, una situación que, sin un precio de referencia institucional, deja al eslabón primario expuesto a negociaciones individuales y dispersión de valores.

Maciel solicita que el Directorio avance en la generación de una “pizarra” o referencia de precios antes del inicio de la próxima etapa productiva. El pedido es concreto: que a partir del 1° de abril la actividad se desarrolle con información oficial de precios emitida por el organismo.

“El mercado desconoce que hay costos oficiales de mano de obra, combustibles, energía, fertilizantes y que además el que produce necesita un mínimo margen de rentabilidad”, sostiene.

El planteo no describe a la yerba mate como un sector en crisis productiva, sino que introduce una definición más política y económica: “La yerba mate no está en crisis, lo que está en crisis es la distribución de lo que genera el negocio yerbatero”.

El documento también invoca el objetivo fundacional del INYM de “bregar por la sustentabilidad de toda la cadena” y evitar la concentración del negocio en pocos actores. En ese marco, la generación de valores referenciales aparece como una herramienta para ordenar el mercado sin volver -al menos formalmente- al esquema de precios obligatorios.

El planteo reabre el debate sobre el rol del INYM tras la desregulación nacional que limitó su capacidad de fijar precios mínimos. Mientras algunos sectores industriales sostienen que el mercado debe autorregularse, representantes del sector productivo y del Gobierno provincial insisten en la necesidad de mecanismos de referencia que compensen las asimetrías estructurales.

Más allá de su carácter administrativo, la carta constituye una señal política clara desde la representación misionera dentro del Instituto: avanzar en algún tipo de intervención orientativa antes del inicio de la zafra gruesa.

El pedido coloca nuevamente en agenda el debate sobre la regulación del mercado yerbatero, la sustentabilidad económica de los pequeños productores y el equilibrio de poder dentro de la cadena.

La decisión ahora queda en manos del Directorio del INYM, en un año clave para la actividad.

Compartí esta noticia !

El INYM, ¿de Milei o del sector yerbatero?

Compartí esta noticia !

El planteo, fechado en Misiones el 20 de enero de 2026, interpela de manera directa al rol del INYM en el actual contexto político y económico y formula una pregunta central: “¿El INYM responde al Gobierno nacional o al sector yerbatero?”. La crítica se inscribe en un escenario marcado, según los firmantes, por la “caída estrepitosa del valor de la materia prima de la yerba mate” durante los primeros años de la gestión de Javier Milei, con precios considerados “viles” y modalidades de pago con cheques diferidos.

El comunicado:

Los dos primeros años de Javier Milei serán recordados por la caída estrepitosa del valor de la materia prima de la yerba mate, pagándose un precio vil y con cheques diferidos, y su tercer año, el 2026, se inicia designando un nuevo presidente en el INYM, con daños contundentes en los primeros días, degradando la funcionalidad, operatividad e institucionalidad yerbatera.

En la nueva conducción del organismo, Rodrigo Correa despidió a 21 personas pero creó nuevos cargos, asignándose una secretaria privada y mayor poder, y reordenó el organigrama profundizando el deterioro del sector productivo y todo lo concerniente a garantizar un buen producto para el consumidor.  Esto, con el acompañamiento del Directorio, un Directorio integrado por representantes del sector que claramente, la mayoría, no está cumpliendo con su cometido que es asegurar la sustentabilidad y el crecimiento del sector yerbatero.

¿Nuevo organigrama para quién?

Lo que expresamos se evidencia en la Resolución 152/25 del 30 de diciembre de 2025, aprobada por el Directorio del INYM 20 días después de que asumió Rodrigo Correa como presidente de la Institución. Ese documento, que hace referencia a la estructura de funcionamiento de la Institución, oficializa el despido de 21 personas y presenta un nuevo organigrama, crea dos nuevos cargos, siendo uno de ellos el de Secretaría Privada de Presidencia (es decir, el Presidente se asigna una secretaria privada cuando ya existe una secretaria para todos los directores). Por si fuera poco, se faculta al Presidente a elegir, a su gusto y placer, a la persona para ocupar ese lugar. Esto último se contrapone a todo lo actuado hasta el momento consiste en empleo por concurso, es decir: hasta el momento el INYM empleaba únicamente si el postulante superaba el sistema de selección basado en la valoración de méritos.

El Artículo 7 de la mencionada Resolución contempla ese ítem de la siguiente manera: “Crear la Secretaría Privada de Presidencia, con dependencia directa del Presidente del INYM”, y establece que la designación y vinculación de su titular “se realizará bajo la modalidad de contrato a plazo fijo por el término de un año, con posibilidad de renovación sujeta a evaluación de necesidades, aprobándose que el Presidente del INYM designe a la persona de su confianza que él elija para cubrir dicho puesto que tendrá el mismo sueldo asignado a la Secretaría del Directorio, encomendándose al Departamento de Asuntos Jurídicos que redacte el documento pertinente para instrumentar lo decidido”.

Pero además, esa Resolución faculta al Presidente a aprobar escalas salariales, excluyendo al Directorio. El Artículo 14 dice: “Autorizar a la Gerencia y a la responsable de Recursos Humanos a que realicen las adecuaciones salariales que corresponda como consecuencia de la reestructuración decidida por el presente dispositivo, en base a la elaboración de una escala salarial general y rangos dentro de cada escala, que deberá incluir los sueldos básicos integrados con los adicionales mencionados en los considerandos, que se eliminan como un concepto remunerativo independiente, todo ello con el conocimiento y autorización del Presidente del INYM, a quien se le autoriza y delega la aprobación de estas adecuaciones y escalas salariales”.

Otro nuevo cargo creado por esa Resolución es el de Asesor Letrado General. Esto está en el Artículo 3 del instrumento, donde dice: “Crear el Departamento de Asuntos Jurídicos, en sustitución del Departamento de Asuntos Jurídicos y Legales, que estará a cargo de un Asesor Letrado General, con dependencia directa de Presidencia y Directorio, absorbiendo bajo su dependencia jerárquica y funcional a la totalidad de los asesores letrados, abogados y sumariantes del departamento que se conforma”.

¿Estos nuevos cargos acaso no son abiertamente contrarios al discurso del Gobierno de la Nación de reducción de estructuras y funcionarios para lograr el orden fiscal?

En cuanto a la degradación de la funcionalidad, operatividad e institucionalidad del INYM, la misma está explicita en la Resolución 152, cuando establece: 

  • Cambiar la Subgerencia de Fiscalización y la Subgerencia de Control y de Gestión de Calidad a Área de Inspección y Control de Calidad, con 10 personas empleadas, de las cuales solo 7 son inspectores para recorrer la zona productora y el país en pos de garantizar cumplimiento de normativa y calidad del producto.
  • Cambiar la Gerencia de Modernización a Coordinación General de Modernización y la Subgerencia de Registros a Área de Registros, unificando a ambas, cuya función es todo lo atinente a informática y registros de todos los actores de la actividad (cantidad de productores, cooperativas, secaderos, industrias; superficie cultivada, estado de las plantaciones, cantidad de materia prima por cosecha, cantidad de yerba mate en el mercado dentro y fuera del país, etcétera; es decir la base de datos imprescindible para la toma de decisiones).
  • Cambiar la Subgerencia del Área Técnica a Área Técnica, dejándola solo con 11 personas, de las cuales 7 son ingenieros agrónomos de atención directa en las chacras para más de 12 mil productores y una superficie plantada de 231.352 hectáreas (datos publicados recientemente).
  • Cambiar la Subgerencia de Promoción y Desarrollo a Área de Promoción y Comunicación, cuya tarea es posicionar la Yerba Mate Argentina para aumentar consumidores dentro y fuera del país. 

Esta Resolución contraproducente para quienes trabajamos con la yerba mate,  lleva la firma de Gerardo Vallejos, director por Cooperativas; Luis Konopaki, director por Secadero; María Fracalossi, directora por la Producción; Orlando Bien, director suplente por Cooperativas; Gustavo Barreiro, director por Industria; Gerardo López, director por Industria; María Herminda Gabur, directora por la provincia de Corrientes; y la del presidente Rodrigo Correa.

Calidad de la yerba comprometida

OTRO PUNTO CENTRAL y repudiable de esta nueva conducción es que derogó la Resolución 15/2003, que determinaba estándares de calidad y acciones a quienes incumplieran esas medidas.

La resolución eliminada establecía sanciones por:

  • El exceso de palo en la yerba elaborada, la presencia de elementos extraños o contaminantes, o el incumplimiento del Código Alimentario Argentino.
  • Prácticas prohibidas en la cosecha, como el uso de machete, el pisoteo del material, la presencia de flores, frutos o hojas quemadas, o el transporte de personal sobre la yerba.
  • El exceso de semillas, bayas y materiales extraños en la yerba canchada.
  • Deficiencias en higiene, seguridad, secanza, estacionamiento, identificación de bolsas y control de humedad.
  • La tenencia, molienda o reprocesamiento del palo, considerado subproducto no apto para uso alimenticio.
  • La presencia de animales, residuos y plagas en la playa de recepción.
  • La falta de higiene y seguridad durante la cosecha, quebrado, acondicionado y transporte del producto.

Además, la nueva conducción del INYM dejó sin efecto la Resolución 37/2007, que suspendía la cosecha y secanza de yerba mate durante los meses de octubre y noviembre, que es cuando se produce la brotación de las plantaciones, para proteger la planta y la calidad del producto.

También dejó sin efecto la Resolución 103/2017, que establecía la inhabilitación inmediata de operadores que no contaran con la documentación necesaria durante una inspección. Su función era controlar la trazabilidad y el movimiento de la materia prima.

En ese marco, y muy brevemente, debe notarse que en la nueva Resolución de Acciones y Tareas del INYM se detalla, entre las funciones, la de “aplicar y hacer cumplir leyes, decretos reglamentarios y disposiciones existentes relacionados con los objetivos de la Ley 25.564” (…) “procurando proteger el carácter competitivo de la industria”, es decir es obscenamente favorable al eslabón económico más fuerte.

¿Para quién trabajan los Directores?

No se comprende que mujeres y hombres propios de la familia yerbatera, hablamos de los Directores, hayan aprobado estos cambios que nos perjudican, que facilitan la concentración del producto en pocas manos; se no se puede admitir que siendo designados para defender al sector, actúen en representación de Javier Milei y del Decreto 70/23; es repudiable que sean serviciales al neoliberalismo autoritario, y que en su propia casa, en el INYM, convaliden la destrucción de la actividad yerbatera que se inició con el Decreto 70/23, respaldando medidas que van en detrimento del producto y que menguan la institucionalidad del único organismo que le dio datos certeros, crecimiento y desarrollo, certidumbre, y previsibilidad al sector en las últimas décadas.

Por caso, y aunque resulte vergonzoso salir a explicar públicamente, es preciso recalcar que el Directorio del INYM está integrado por 12 personas que representan a TODOS los ESLABONES de la CADENA YERBATERA. Y de esos 12, solamente 1 corresponde al Gobierno de la Nación. ¿Cómo pueden explicar, las y los Directores, el haber llegado a este punto, dañando desde ese ámbito al SECTOR y al mismo INYM, una línea que aceleró a partir de la llegada del nuevo presidente (el 11 de diciembre pasado) que responde a Javier Milei, el contador Rodrigo Correa.  ¿Cómo es posible que los representantes de trabajadores rurales, productores, cooperativas, secaderos, pequeñas y medianas industrias y el representante de la provincia de Misiones en el Directorio no hayan actuado en defensa de nuestra actividad de manera integral?

Memoria, coherencia y defensa de lo nuestro

En respeto a los colonos, tareferos, maestros, comerciantes, organizaciones sociales, madereros, periodistas y muchos otros que fueron parte, de diferentes manera, de los tractorazos que dieron origen al INYM, apelamos a la conciencia de cada uno de los Directores actuales, invitándoles a reflexionar si están trabajando para la destrucción o para la construcción del sector yerbatero, y en caso de que prime la pertenencia a esta actividad, encomendamos a que de manera urgente encabecen la defensa del INYM, gestionando fehacientemente la restitución de todas sus facultades hasta lograr su cometido, y devuelvan el funcionamiento pleno de la Institución, tal como existió hasta noviembre de 2023, con programas y acciones que generaron mejoras para cosecheros, productores, cooperativas, secaderos e industrias, garantizando la productividad sustentable y la calidad de la Yerba Mate Argentina.

Hugo Sand Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM).

Salvador TorresMovimiento Agrario de Misiones (MAM).    

Julio Petterson  Asociación Productores Yerbateros y Yerbateros del Norte (ACPYN).                             

Antonio FrançaAsociación Civil de Productores  Tareferos del Alto Uruguay.

Jorge Skripczuk Asociación Civil Impulso Yerbatero.

Jorge Lizznienz Productor de Jardín América.

Compartí esta noticia !

El INYM deroga y modifica reglas clave del control de calidad de la yerba mate

Compartí esta noticia !

El Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) aprobó una profunda actualización de su marco regulatorio sobre control de calidad de la materia prima, en línea con los decretos nacionales de simplificación y desregulación. La Resolución 2/2026, firmada en Posadas el 8 de enero de 2026, deroga normas vigentes, modifica artículos centrales del Reglamento de Control de Calidad y redefine exigencias técnicas, con impacto directo en secaderos, depósitos y comercializadores de la cadena yerbatera. La medida apunta a reducir cargas administrativas sin resignar estándares sanitarios, en cumplimiento de la Ley 25.564 y de las instrucciones del Poder Ejecutivo Nacional.

Simplificación normativa y alineamiento con la política nacional

La Resolución 2/2026 del INYM se inscribe en un proceso de reordenamiento normativo iniciado formalmente con la Resolución INYM Nº 254/2021 y profundizado tras la sanción de los Decretos del Poder Ejecutivo Nacional Nº 90/2025 y Nº 812/2025. Este último sustituyó el artículo 8° del Decreto Reglamentario Nº 1.240/02 de la Ley 25.564, estableciendo que el INYM “no podrá dictar normas o establecer intervenciones que provoquen distorsiones en los precios de mercado, generen barreras de entrada, impidan la libre iniciativa privada y/o interfieran en la libre interacción de la oferta y la demanda”.

En ese marco, el Directorio del INYM asumió el compromiso de revisar integralmente su stock normativo para adecuarlo a los nuevos lineamientos nacionales. Según consta en los considerandos, esta tarea fue aprobada por mayoría de dos tercios del Directorio en la reunión del 4 de diciembre de 2025, habilitando la revisión y eventual derogación o modificación de resoluciones que pudieran contradecir el nuevo marco legal.

La resolución ahora publicada materializa ese proceso en un área sensible: el control de calidad de la materia prima de yerba mate, regulado originalmente por la Resolución INYM Nº 11/2017 y sus normas complementarias.

Qué normas se derogan y qué artículos se modifican

El nuevo acto administrativo dispone, en primer lugar, la abrogación de las Resoluciones INYM Nº 152/2021, Nº 373/2021 y su anexo, y Nº 347/2021. Además, deroga el inciso g.1.2 del artículo 5° de la Resolución INYM Nº 131/2022 y los artículos 15° y 16° de la Resolución INYM Nº 11/2017.

En paralelo, introduce modificaciones sustanciales en los artículos 5°, 8°, 9°, 10° y 17° del Reglamento de Control de Calidad de Materia Prima de Yerba Mate. Entre los cambios más relevantes se destacan:

  • Control de recepción de hoja verde: se mantiene la exigencia de un “sistema de estricto control” por parte de secaderos y comercializadores con planta de acopio, orientado a eliminar malezas, hojas ardidas, quemadas y materias extrañas. El inspector deberá exigir la separación inmediata de la hoja verde afectada para evitar su ingreso al proceso de secado.
  • Estacionamiento o almacenaje: se amplían las alternativas de envases admitidos (bolsas, bolsones big bags u otros continentes), siempre que se evite el contacto directo con el suelo y se garantice un depósito cerrado, aislado de la humedad y libre de animales, residuos y plagas. Se ratifica el uso exclusivo de los depósitos para yerba mate canchada.
  • Separación de palo grueso y cuerpos extraños: se refuerza la responsabilidad del operador secador, que deberá contar con implementos adecuados para separar palos gruesos, palos finos, hojas y otros cuerpos extraños durante el proceso de secado.

Nuevos parámetros técnicos y controles sanitarios

Uno de los ejes centrales de la resolución es la redefinición de las características y requerimientos de la yerba mate canchada, con un detalle técnico exhaustivo. El artículo 10° modificado establece parámetros mínimos fisicoquímicos, microbiológicos e inorgánicos.

Entre los principales puntos se fijan:

  • Puntos negros por ardido o quemado: la masa foliar retenida por tamiz de 420 mm (malla 40) no podrá superar el 7,00%.
  • Humedad: no deberá exceder el límite máximo establecido en el Código Alimentario Argentino para la yerba mate elaborada.
  • Semillas y bayas: máximo 2,00% del peso total.
  • Materiales extraños: máximo 1,00% del peso.
  • Tamizado: se detallan porcentajes máximos y mínimos de retención en zarandas y tamices, con un mínimo del 88,0% retenido por tamiz de 420 mm.

En materia microbiológica, se ratifican exigencias precisas, como la ausencia de Salmonella ssp en 25 gramos, límites estrictos para E. coli y recuentos controlados de Bacillus cereus, con metodologías de análisis basadas en normas ISO y BAM-FDA.

Asimismo, se establecen límites máximos para contaminantes inorgánicos: plomo (0,6 mg/kg), cadmio (0,4 mg/kg) y arsénico (0,6 mg/kg). El procedimiento de control contempla muestras originales y contra-muestras (duplicado y triplicado), con plazos de análisis de hasta 20 días hábiles y definiciones claras sobre la liberación, destrucción o devolución a origen de la materia prima.

Fiscalización, intervención preventiva e impacto en la cadena yerbatera

La modificación del artículo 17° redefine el esquema de intervención preventiva. Ante indicios “prima facie” de afectación de la inocuidad, el INYM podrá intervenir la yerba mate canchada, que quedará en custodia del responsable hasta el resultado de los análisis. Si los parámetros microbiológicos no se cumplen, el lote deberá destruirse en presencia de inspectores. En caso contrario, será liberado de inmediato. El mismo procedimiento se aplica ante sospechas de adulteración o mezcla con otros productos.

Desde el punto de vista institucional y económico, la resolución busca un delicado equilibrio: reducir superposiciones normativas y trabas administrativas, sin resignar controles esenciales para la calidad y salubridad del producto. Para secaderos, depósitos y operadores comerciales, la medida implica una actualización de obligaciones técnicas, pero también una mayor claridad normativa y previsibilidad regulatoria.

El Directorio del INYM dejó expresamente aclarado que este proceso no está concluido y que aún restan analizar resoluciones de mayor complejidad, en el marco del compromiso de adecuación progresiva a los lineamientos del Gobierno Nacional.

La Resolución 2/2026 entrará en vigencia a partir del día siguiente a su publicación en el Boletín Oficial de la República Argentina, prevista para el 20 de enero de 2026.

Resolución 2 2026 INYM by CristianMilciades

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin