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De 1 a 10: el salto argentino en el mercado global de carbono

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En apenas tres años, Argentina dio un salto cualitativo en el mercado de carbono. Desde la conformación de la Mesa Argentina de Carbono (MAC) en 2022, el número de proyectos del sector agropecuario y forestal con certificaciones internacionales pasó de una experiencia puntual a un conjunto de diez iniciativas distribuidas en distintas regiones del país.

Los proyectos, desarrollados bajo estándares reconocidos a nivel global como Verra, Cercarbono y el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), abarcan actividades de restauración y conservación de bosques nativos, forestación y ganadería regenerativa. En conjunto, muestran que Argentina no sólo posee capital natural, sino también capacidades técnicas, empresariales y financieras para transformar ese potencial en activos financieros de alta integridad.

“El aumento de proyectos certificados demuestra que el sector agropecuario y forestal del país está viendo al mercado de carbono como un mecanismo que complementa la producción sustentable mediante ingresos económicos adicionales. Cada nueva validación internacional confirma que Argentina puede ofrecer créditos de carbono competitivos y de alto impacto al mundo”, señala Juan Pedro Cano, Coordinador de la Mesa Argentina de Carbono.

Una expansión que se acelera

En los últimos meses se registraron nuevos proyectos en el Gran Chaco, la Selva Misionera, las Yungas, el Litoral, la región pampeana y la Patagonia, impulsados por empresas nacionales en alianza con inversores nacionales e internacionales.

La diversidad de proyectos –restauración y conservación de bosques nativos, plantaciones forestales mixtas y ganadería regenerativa– evidencia que el mercado argentino está entrando en una etapa de mayor sofisticación, con propuestas que combinan captura de carbono, protección de la biodiversidad, innovación tecnológica y desarrollo de economías regionales y comunidades locales. Estos proyectos se suman a otros proyectos de carbono de energía, gestión de residuos y transporte certificados en Argentina.

Desarrollo económico y alto impacto a gran escala

Para la MAC, este proceso marca el pasaje a una fase de consolidación y ampliación en la escala territorial. La existencia de múltiples proyectos certificados que abarcan una superficie de casi 1 millón de hectáreas permite generar referencias de calidad, atraer financiamiento y demostrar que las soluciones basadas en la naturaleza pueden integrarse a la producción sin reemplazarla, generando ingresos complementarios y empleo en el territorio.

Además, el avance del sector fortalece la posición del país frente a la inminente expansión de los mercados internacionales vinculados al Artículo 6 del Acuerdo de París, donde la demanda de créditos de alta integridad crece de manera sostenida.

Una oportunidad estratégica

Expertos en la materia estiman que Argentina podría convertirse en un importante oferente global de reducciones certificadas de emisiones si logra brindar mayor previsibilidad normativa y habilitar la comercialización a los mercados internacionales de carbono donde los precios pueden ser entre 3 y 5 veces mayores.

“El mundo necesita créditos de carbono confiables y Argentina está comprobando que tiene recursos naturales, conocimiento y empresas capaces de proveerlos. El desafío ahora es generar las condiciones para escalar”, destaca Cano.

Con más proyectos en cartera y nuevos desarrollos en evaluación, el número de iniciativas certificadas podría triplicarse en el corto plazo, consolidando al carbono como un nuevo vector de inversión productiva, generación de divisas y posicionamiento internacional para el país.

PROYECTOS QUE HOY MUESTRAN EL SALTO ARGENTINO

→ Ganadería

El Proyecto SARA de ganadería regenerativa, articulado por Ruuts junto a Ovis XXI y Anthesis Group, apoya la transición de sistemas ganaderos convencionales a regenerativos, con el objetivo de capturar carbono en más de 400.000 hectáreas de suelos y pastizales de Argentina, Chile y Paraguay.

El Proyecto Patagonia Región Improved Grazing – POA desarrollado por Ruuts junto a Native y Ovis 21, es el primer programa argentino de carbono en pastizales registrado por Verra. Promueve prácticas de manejo holístico para revertir la desertificación, mejorar la salud del suelo y generar una nueva fuente de ingresos para productores ganaderos a través de la captura de carbono en 500.000 hectáreas de la estepa patagónica.

El proyecto Grassland Restoration in the Temperate Grasslands of South America, desarrollado por Boomitra junto a Aves Argentinas y Campo21, promueve prácticas de ganadería regenerativa y manejo del suelo para incrementar el carbono almacenado en casi 30.000 hectáreas de la región pampeana, chaqueña y litoral en Argentina.

→ Conservación de bosques nativos

El Proyecto REDD+ Gran Chaco es impulsado por Vista Energy en la provincia de Salta. Desde 2022, el proyecto evita la deforestación y conserva casi 5.000 hectáreas de monte chaqueño, fortaleciendo al mismo tiempo la biodiversidad y el desarrollo local en una de las regiones forestales más relevantes de Sudamérica.

→ Restauración de bosques nativos

El Proyecto Selva Paranaense Vida Nativa impulsado por Nideport en la provincia de Misiones abarca más de 22.800 hectáreas de Selva Misionera (Bosque Atlántico). Combina conservación de biodiversidad, empleo local e innovación tecnológica para el monitoreo, contando con el reconocimiento CCB Gold por parte de Verra.

→ Plantaciones forestales mixtas

El proyecto Santo Domingo es una iniciativa de forestación mixta de GMF Latinoamericana y Novartis en la provincia de Corrientes. Es uno de los antecedentes más relevantes del mercado argentino, siendo el primer proyecto forestal en Argentina y contando con más de 15 años de implementación en 3.400 hectáreas.

El proyecto Unitán afforestation and reforestation of grazing lands de UNITAN impulsa plantaciones forestales en antiguas tierras ganaderas, alcanzando casi 2.500 hectáreas en Chaco y Formosa. Cuenta con casi 10 años de implementación, integrando producción y captura de carbono.

El proyecto Mixed afforestation with native and non-native species in Argentina es una iniciativa de forestación mixta desarrollada por Cambium Earth junto a Pomera Maderas en Corrientes. Iniciado en 2022, abarca casi 1.000 hectáreas y busca capturar carbono mediante nuevas plantaciones que combinan especies nativas y exóticas bajo estándares verificados por Verra.

El proyecto Silvopastoral Afforestation in Pampa-1 de Cambium Earth junto a Pomera Maderas en Buenos Aires, combina forestación con producción ganadera en 95 hectáreas y cuenta con certificación de Cercarbono.

También liderado por Vista, el proyecto Afforestation with native and exotic species of degraded lands in northeast, Argentina busca capturar carbono en tierras degradadas por la agricultura y ganadería mediante una plantación mixta de más de 3.300 de hectáreas en la provincia de Salta.

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Menos carbono y más oxígeno: cuáles son y qué tipo de proyectos de carbono existen hoy en Argentina

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¿Por qué son tan importantes los proyectos de carbono en nuestro país? ¿Qué beneficios ambientales, sociales, económicos y gubernamentales ofrecen en cada tipo de geografía del vasto y espectacular territorio nacional? ¿Qué tipos de proyectos son los más habituales hoy? Desde la Mesa Argentina de Carbono se plantea un recorrido por los detalles, características, particularidades y múltiples beneficios que ofrecen los proyectos de carbono en Argentina.

En el mundo, existen más de 12.000 proyectos de captura y reducción de emisiones certificados y registrados bajo estándares internacionales. A pesar de que sólo el 6% de dichos proyectos son de Soluciones Basadas en la Naturaleza (SBN), en los años 2021 y 2022, este sector comercializó el 46% de todo el volumen de transacciones del mercado voluntario.

Por su parte, en los últimos cinco años, América Latina emitió el 22% de los créditos de carbono a nivel mundial, consolidándose como la segunda región proveedora de reducciones de emisiones certificadas. Pero si se observan solamente los proyectos de Soluciones Basadas en la Naturaleza, casi el 50% de los créditos del mundo fueron generados en esta región.

Los proyectos de carbono de SBN promueven la conservación, uso sustentable y restauración de bosques nativos, el desarrollo de plantaciones forestales y el manejo mejorado de forestaciones y producciones agropecuarias existentes, generando así no sólo impactos positivos en los ecosistemas y el ambiente, sino también en las comunidades locales y titulares de tierras mediante ingresos económicos adicionales.

En Argentina, hasta 2024, hay registrados más de 60 proyectos de mercados de carbono, esto es ínfimo si se compara con la situación a nivel global y regional donde representa tan solo el 0,5% del total.

El crecimiento internacional de los mercados de carbono ofrece a Argentina oportunidades únicas basadas en la riqueza de su biodiversidad, su extensión territorial y el potencial de innovación de su industria, susceptible de generar ganancia económica a partir de diferentes tipos de proyectos en sectores tales como: forestal, agricultura, ganadería, residuos, energía, transporte, procesos industriales y uso de productos, entre otros.

De hecho, “en Argentina se desarrollan proyectos de carbono forestal desde hace más de 15 años. Esto ocurre en 20.000 hectáreas aproximadamente, distribuidas en distintas regiones del país” explica Juan Pedro Cano, coordinador de la Mesa Argentina de Carbono. Los más de 50 integrantes que conforman hoy la Mesa trabajan en la conservación, manejo mejorado y restauración de bosques nativos y en la producción forestal, agrícola y ganadera. La Mesa está integrada por la gran mayoría de las empresas y personas que actualmente están desarrollando proyectos de captura de carbono de Soluciones Basadas en la Naturaleza, integradas en el sector del agro y forestal.

Los proyectos de carbono tienen, por lo general, un impacto dual. Por un lado, contribuyen positivamente al ambiente al reducir, remover y capturar GEI y, por otro, también a conservar y utilizar de manera sustentable ecosistemas proveedores de productos y servicios a la sociedad y a la biodiversidad en general.

Los mercados de carbono son un mecanismo de reducción de emisiones mediante la gestión privada principalmente, utilizando mecanismos de mercado. No requiere de inversión o financiamiento público, pero sí requiere que el Estado pueda garantizar las condiciones para que el sector se desarrolle. “Los proyectos de carbono no restringen la producción, sino que la complementan y generan financiamiento adicional a dichas actividades productivas. También pueden ayudar a cumplir con requisitos para el comercio internacional” argumenta Cano.

Argentina tiene un gran potencial de no solo cumplir sus compromisos internacionales mediante mecanismos, sino de ser proveedor de reducciones de emisiones al mundo. Si en Argentina se desarrollaran y certificaran proyectos de captura y reducción de emisiones en sólo el 10% de la superficie agropecuaria y forestal del país, podría estimarse preliminarmente que la comercialización de los certificados de carbono generados por estos proyectos podría representar ingresos totales por casi USD 7.000 millones (USD 340 millones anuales). Si este cálculo se lleva al 30% de la superficie agropecuaria y forestal, representaría más de USD 1.000 millones anuales, lo cual puede asimilarse a los ingresos generados por el complejo pesquero.

Fuentes especializadas estiman que los mercados de carbono crezcan entre 7 y 12 veces para 2030 y entre 45 y 83 veces para 2050 ante una mayor demanda internacional.

Actualmente existen al menos 170 tipos de proyectos de carbono del sector agropecuario, la industria, las energías renovables, la foresto-industria, transporte y gestión de residuos, entre otros. Dentro del sector del agro y forestal los tipos de proyectos más relevantes son: 

  1. 1.      Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación (REDD+)

Los proyectos REDD+ buscan reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) debidas a la deforestación y degradación de bosques nativos. Esto se logra a través de acciones de conservación principalmente, permitiendo así almacenar el carbono en los bosques. Los proyectos REDD+ más comunes generan créditos de carbono evitando la deforestación planificada (no ejecutar un permiso de desmonte) o evitando la deforestación no planificada (controlando los desmontes ilegales). Se estima el volumen de carbono almacenado en los bosques del área designada, proyectando el alcance de la deforestación si no se estableciera ese proyecto. De esta manera es posible calcular el volumen de GEI que se emitiría a la atmósfera en ausencia del proyecto. La debida certificación y verificación por parte de organismos reconoci dos permiten la generación de créditos de carbono en base a los GEI que se evita se emitan a la atmosfera. 

  1. 2.      Forestación, Reforestación y Revegetación (ARR)

Los proyectos de carbono ARR son iniciativas de reforestación, forestación y/o revegetación que buscan capturar GEI de la atmosfera y almacenarlo de manera permanente o temporal en futuros bosques nativos o plantaciones comerciales. Los proyectos ARR más comunes son de reforestación de bosques nativos o de plantaciones comerciales (por ejemplo plantaciones de eucaliptus o pinos cuyo fin será la venta comercial de la madera). Se verifica periódicamente el volumen de GEI capturado por las plantas a medida que crecen, y se generan los créditos de carbono por dicho volumen de GEI efectivamente capturado.  

  1. 3.      Manejo de Tierras Agrícolas (ALM)

Un proyecto ALM consiste en capturar GEI de la atmosfera y almacenarlo en el suelo. Las plantas y los cultivos forman parte del ciclo del carbono, ya que utilizan el CO2 del aire durante la fotosíntesis. Mediante actividades de gestión de las tierras agrícolas como la siembra directa y la plantación de cultivos de cobertura, como así también actividades de manejo mejorado de ganado, estos proyectos pueden ralentizar el ritmo de pérdida de carbono del suelo y convertirse en mejores sumideros de carbono.

Algunos ejemplos de proyectos en Argentina:

♣ REDD+ (DEFORESTACIÓN EVITADA)

→  Proyecto Chaguaral (AIKE NBS) – Es un proyecto de conservación de 5.000 hectáreas de bosques nativos en la provincia de Salta. Antes de que se iniciara el proyecto, el antiguo propietario tenía permiso de desmonte para convertir la tierra con fines agrícolas y ganaderos. El proyecto evitará la emisión de carbono a la atmósfera y ayudará a preservar la biodiversidad. Además, este proyecto apoyará a las comunidades locales mediante una combinación de actividades ambientales y sociales destinadas a mejorar los medios de subsistencia de los miembros de la comunidad que viven en las proximidades de la zona del proyecto. Se espera que el proyecto Chaguaral genere +750.000 créditos de carbono durante toda la vida útil del proyecto, que se certificarán mediante las normas Verified Carbon (VCS) y Climate, Community & Biodiversity (CCB) de Verra.

 RESTAURACIÓN DE BOSQUE NATIVO

→  Proyecto Vida Nativa (Nideport) – El Proyecto Vida Nativa (Nideport) de Misiones, impulsa la conservación y restauración de casi 23.000 hectáreas de bosque nativo en una de las ecorregiones más biodiversas y amenazadas del planeta: la Mata Atlántica. Tiene una proyección de mitigación de 6 millones de toneladas de CO?eq en los primeros 40 años. Además de su enfoque ecológico, el proyecto prioriza la participación activa de las comunidades locales, integrándolas como actores fundamentales en la recuperación del ecosistema y la protección de su biodiversidad. Actualmente, el Proyecto Vida Nativa se encuentra en proceso de certificación bajo los estándares internacionales de Verra, lo que permitirá garantizar la integridad ambiental, social y climática de s us resultados.

→  Proyecto Rewilding Gran Chaco (Greensur / Forest Defense) – El objetivo principal del proyecto es la reforestación de 18.450 hectáreas en el noreste de Las Lajitas, en la provincia de Salta, utilizando únicamente especies nativas. Como parte del proyecto, las zonas que en el pasado se destinaban a la agricultura y la ganadería serán convertidas en un hábitat que se asemeje al bosque chaqueño semiárido original. El proyecto tiene un potencial de capturar alrededor de 7.7 millones de toneladas de CO2eq. Está bajo proceso de certificación con Verra.

 PLANTACIÓN FORESTAL

→  Proyecto Santo Domingo (GMF LATINOAMERICANA) – El proyecto Santo Domingo, situado en la provincia de Corrientes, es una iniciativa forestal pionera en varios aspectos que inició sus actividades en 2007 en un campo de 3.405 hectáreas. El área neta de plantación es de 2.430 ha. en donde se plantaron 3 millones de ejemplares, con 24% del total de la superficie cubierta por reservas de bosques nativos, pastizales, corredores riparios (bosques en galería protectores de cursos de agua) y vertientes naturales de agua. Está generando 750.000 créditos de carbono. Se trata del primer y único proyecto forestal de Argentina bajo el mecanismo para un desarrollo limpio (MDL) del Protocolo de Kioto.

→  Proyecto de Forestación y Reforestación (UNITÁN) – Este proyecto tiene el objetivo de establecer plantaciones forestales en 3.000 hectáreas en tres provincias (Chaco, Formosa y Corrientes) con más de 4.500.000 árboles. En estas forestaciones se desarrollan también actividades tendientes a aumentar la biodiversidad como manejo silvopastoril, apicultura certificada, producción de cucurbitáceas y forraje. El proyecto alcanzó en 2022 la certificación emitida por Verra bajo el estándar VCS para la captura de 300.000 toneladas de CO2. Esto permitirá emitir 300.000 créditos de carbono como consecuencia de la plantación de especies leñosas nativas y exóticas, como el Quebracho Colorado.

 MANEJO DE TIERRAS AGRÍCOLAS

→  Programa POA (Ruuts) – el proyecto busca regenerar 3 millones de hectáreas de campos ganaderos de la Patagonia argentina y chilena. Es el primer programa de carbono de ganadería regenerativa de Argentina validado y registrado por Verra. El proyecto permite que los productores ganaderos complementen sus ingresos a través de los mercados de carbono, a su vez que conservan los pastizales y evitan la desertificación de sus tierras. El manejo holístico es el eje central del POA. Esta metodología busca replicar los ciclos naturales del pastoreo, combinando períodos de pastoreo controlado con tiempos de descanso adecuados para que los pastizales se recuperen. De esta manera, se frena la desertificación, se fortalece la biodiversidad y se incrementa la captura de carbono en los suelos.

→  Programa Carbon Group para Cultivos Bajos en Carbono y Manejo de Pastizales (Carbon Group) – El proyecto pretende incluir a productores dedicados a la agricultura extensiva (maíz, soja, trigo, girasol, algodón y otros cultivos), y a la ganadería extensiva, principalmente bovina y de pastoreo de praderas, pastizales, agropastoriles y silvopastoriles. El objetivo es reducir las emisiones de gases de efecto invernadero capturando el dióxido de carbono y almacenándolo como carbono estable en el suelo. Esto se logrará a través de la adopción de mejores tecnologías de fertilización nitrogenada, la intensificación de las rotaciones agrícolas con mayor incorporación de cultivos de invierno, especies fijadoras de nitrógeno y cultivos de cobertura, y la mejora de la gesti&oacute ;n del pastoreo en el ganado, que aumentan las reservas de carbono y con mejoras en la digestibilidad que reducen las emisiones de metano por fermentación entérica. Se estima que con estas mejoras será posible reducir entre 0,5 y 3 toneladas de CO2e/ha/año. Se espera que esta superficie alcance más de 160 mil hectáreas. De ser así, se espera mitigar casi 2 millones de toneladas de CO2eq al final de este proyecto, que se certificarán mediante las normas Verified Carbon (VCS) de Verra.

Estos ejemplos ilustran la diversidad y el potencial de los proyectos que pueden generar créditos de carbono en Argentina, contribuyendo tanto a la reducción de emisiones como al desarrollo económico y social del país” finaliza el coordinador de la Mesa.

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Verra se suma a la Mesa Argentina de Carbono

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Verra, líder mundial en el establecimiento de normas para la acción climática y el desarrollo sostenible, se ha unido formalmente a la Mesa Argentina de Carbono. La mesa está formada por más de 45 empresas, instituciones y particulares de los mercados de carbono de Argentina. Su objetivo es desarrollar estrategias efectivas para promover y fortalecer los mercados de carbono en Argentina y la región, para colaborar y discutir políticas, iniciativas y proyectos que promuevan la posición de Argentina como líder global en los mercados de carbono. La participación de Verra, la consultora que certificó los créditos de carbono que emitió Misiones, subraya su compromiso de apoyar los mercados regionales y fortalecer su transparencia e integridad.

“Tenemos el agrado de sumarnos a la Mesa de Carbono Argentina, donde compartiremos nuestra experiencia en la gestión del Programa Verified Carbon Standard (VCS), para la emisión de Unidades Verificadas de Carbono (VCUs) asociadas a proyectos de reducción y/o remoción de GEI en base a requisitos orientados a garantizar la calidad de los mismos. Adicionalmente, deseamos contribuir al desarrollo y vinculación de las entidades del país con los mercados de carbono tanto voluntarios como de cumplimiento a nivel nacional e internacional, lo cual ha sido parte de nuestro trabajo desde hace varios años, participando en este tipo de asociaciones en varios países del mundo” declaró Angelo Sartori, Director Senior de Relacionamiento Gubernamental y Políticas, Verra

El principal objetivo de la Mesa Argentina de Carbono es fortalecer el mercado de carbono del país a través de diversas acciones, como la promoción de marcos regulatorios e instrumentos de política pública, la creación y fortalecimiento de capacidades, la certificación de mecanismos de medición, reporte y verificación (MRV), y la comunicación y difusión de información relevante.

“Debido a la gran demanda internacional de créditos de carbono y a la gran diversidad de ecosistemas y recursos naturales de Argentina, el país tiene una gran oportunidad para generar créditos de carbono de calidad. La Mesa está trabajando en el desarrollo de instrumentos que generen mejores condiciones para que esto ocurra. Sumar el profesionalismo, la trayectoria, la colaboración, el conocimiento y la experiencia global de Verra a la Mesa es, sin dudas, un avance significativo en nuestro posicionamiento regional y en el cumplimiento de nuestros objetivos de fortalecer los mercados de carbono y colaborar así con la urgente acción climática” afirmó Juan Perdo Cano, Coordinador General de la Mesa Argentina de Carbo no

La Mesa Argentina de Carbono ha elaborado un anteproyecto de ley para dar seguridad jurídica y transparencia internacional a los mercados de carbono en Argentina. Estamos trabajando con el gobierno nacional para que el país participe en acuerdos de transferencias internacionales de reducción de emisiones en el marco del artículo 6 del Acuerdo de París. También estamos participando activamente en diversas iniciativas subnacionales para promover los mercados de carbono en las distintas regiones del país.

MERCADOS DE CARBONO EN EL MUNDO Y EN LA REGIÓN

América Latina es una región con un gran potencial para el desarrollo y comercialización de proyectos y créditos de carbono, principalmente de Soluciones Basadas en la Naturaleza (SBN), es decir, del sector de la Agricultura, Silvicultura y Uso de la Tierra (AFOLU).

La Mesa Argentina de Carbono, junto con ASOCARBONO de Colombia, la NBS Aliança Brasil, la Asociación Ecuatoriana de Carbono, la Plataforma de Carbono de Ecuador, y la reciente Carbono Chile AG, ha creado la Red Latinoamericana de Asociaciones de Mercados de Carbono con el objetivo principal de intercambiar experiencias y lecciones aprendidas de diferentes países, así como apoyar acciones y posiciones comunes para promover mejores condiciones para los mercados de carbono en la región.

A nivel mundial, existen más de 12.000 proyectos certificados de captura y reducción de emisiones registrados con arreglo a normas internacionales. Aunque solo el 6% de estos proyectos son proyectos SBN, en 2021 y 2022, este sector comercializó el 46% de todo el volumen de transacciones del mercado voluntario. Impulsado por los proyectos SBN, el valor de los mercados casi se cuadruplicó en 2021 y 2022.

En los últimos cinco años, América Latina emitió el 22% de los créditos de carbono emitidos en todo el mundo a partir de un total de 457 proyectos, lo que la convierte en el segundo mayor proveedor de reducciones de emisiones certificadas de la región. Sin embargo, si se consideran únicamente los proyectos de SBN, el 50% de los créditos se generaron en esta región.

Los proyectos de carbono de SBN promueven la conservación, el uso sostenible y la restauración de los bosques autóctonos, el desarrollo de plantaciones forestales y la mejora de la gestión de la producción forestal y agrícola existente. Así, generan impactos positivos en los ecosistemas y el medio ambiente y en las comunidades locales y los propietarios de tierras a través de ingresos económicos adicionales.

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Los pulmones verdes del planeta, podrían no ser suficientes para absorber CO2

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El calentamiento global podría acelerarse, si no se hace algo concreto para paliar la crisis de los sumideros de carbono.

Los bosques, los océanos y los suelos de nuestro planeta actúan como enormes esponjas, absorbiendo el exceso de dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera. Conocidos como sumideros de carbono, estos ecosistemas han sido nuestros aliados en la lucha contra el cambio climático, amortiguando los efectos del calentamiento global causado por las actividades humanas. Sin embargo, esta capacidad vital está en peligro.

Dos estudios recientes, realizados por científicos del Reino Unido, China, Alemania y Francia, advierten que la capacidad de los sumideros de carbono se está viendo comprometida a un ritmo alarmante. El aumento de las temperaturas globales, la deforestación, la degradación de los suelos y la acidificación de los océanos son algunos de los factores que están debilitando estos ecosistemas cruciales.

El primer reporte preliminar implica un llamado de atención para el futuro porque temen que los procesos cruciales de los sumideros de carbono se desmoronen.

El año pasado, fue uno de los años récord en registros de calor y el estudio señaló que la cantidad de carbono absorbida por la Tierra se desplomó temporalmente. Las conclusiones del mismo destacan que los bosques, las plantas y el suelo prácticamente no absorbieron carbono. También este fenómeno ocurrió en los mares.

Las capas de hielo del Ártico y los glaciares de Groenlandia se derritieron más rápido de lo previsto, un cambio que altera la corriente oceánica del Golfo y desacelera la absorción de carbono por los océanos. Además, el zooplancton, que se alimenta de algas, queda expuesto a una mayor luz solar por el deshielo, y eso podría afectar también el almacenamiento de carbono en el fondo oceánico.

En julio pasado, otra investigación había revelado que los ecosistemas de bosques han absorbido constantemente dióxido de carbono durante las últimas tres décadas, incluso mientras las perturbaciones erosionan su capacidad.

Este estudio fue co-liderado por Yude Pan, científica de la Estación de Investigación del Norte del Servicio Forestal del USDA de los Estados Unidos, y por Richard Birdsey, del Centro de Investigación Climática Woodwell, e incluye a 15 coautores adicionales de 11 países, publicado en la revista Nature.

Para la recolección de datos utilizó mediciones terrestres a largo plazo combinadas con datos de teledetección. La misma determinó que los bosques absorben un promedio de más de 3,5 mil millones de toneladas métricas de carbono por año, lo que representa casi la mitad de las emisiones de dióxido de carbono de la quema de combustibles fósiles entre 1990 y 2019. Además, arrojó otros datos preocupantes:

Los bosques boreales en el hemisferio norte, que abarcan regiones como Alaska, Canadá y Rusia, han experimentado un descenso significativo en su capacidad de sumidero de carbono, con una caída del 36%. Esa disminución se atribuyó a factores que incluyen incrementos en disturbios por incendios forestales, brotes de insectos y calentamiento del suelo.

Los bosques tropicales también han visto una disminución, con la deforestación, causando un descenso del 31% en su capacidad para absorber carbono.

También se obtuvo algunos datos positivos: un crecimiento en tierras agrícolas previamente abandonadas y áreas taladas que compensó parcialmente las pérdidas y mantuvieron el flujo neto de carbono en los trópicos cerca de neutral.

Por otro lado, los bosques templados han mostrado un aumento del 30% en su capacidad de sumidero de carbono. Este aumento se debe en gran medida a extensos esfuerzos de reforestación, particularmente en China, según el estudio.

Qué indican ambos estudios

  • Bosques en llamas: Los incendios forestales, cada vez más frecuentes e intensos, destruyen vastas extensiones de bosque, liberando grandes cantidades de CO2 almacenado en la biomasa y el suelo.
  • Océanos asfixiados: La absorción de CO2 por los océanos está acidificando las aguas, afectando a la vida marina y reduciendo su capacidad para absorber carbono.
  • Suelos degradados: La pérdida de materia orgánica en los suelos, debido a prácticas agrícolas insostenibles y la erosión, disminuye su capacidad para almacenar carbono.
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Se registran avances positivos en la fijación del precio del carbono

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Escribe Jennifer J. Sara del Banco Mundial –

La fijación del precio del carbono puede ser una de las herramientas más poderosas a disposición de los responsables de formular políticas para incentivar la reducción de emisiones como parte de una combinación de políticas integradas. Hace una década, las políticas de fijación de precios del carbono abarcaban solo el 7 % de las emisiones mundiales; en la actualidad, estos instrumentos cubren casi un cuarto de ellas.

Hay motivos para ser optimistas, ya que la fijación del precio del carbono y los mercados de carbono siguen evolucionando y creciendo, y porque la introducción de nuevos esquemas e instrumentos llevó a que los ingresos ascendieran a una cifra récord de USD 104 000 millones en 2023. Es prometedor que la mayor parte de los ingresos recaudados se destinaron a programas relacionados con el clima y la naturaleza.

Hace una década, las políticas de fijación de precios del carbono abarcaban solo el 7 % de las emisiones mundiales; en la actualidad, estos instrumentos cubren casi un cuarto de ellas.

El número total de instrumentos implementados también aumentó: hoy en día, 75 instrumentos de fijación del precio del carbono se encuentran en operación, con iniciativas recientes en Australia, Hungría, Eslovenia y México.

Además, estas políticas se están adaptando cada vez más a los contextos nacionales y los nuevos sectores. Los principales países de ingreso mediano, entre ellos Brasil, India, Chile, Colombia y Türkiye, están logrando avances notables en la implementación de mecanismos de comercio de emisiones. Si bien los sectores eléctrico e industrial aún representan la mayor parte de la cobertura del precio del carbono, también se registran progresos en otros sectores, como la aviación internacional, el transporte marítimo y la gestión de desechos. Países como China, Viet Nam, Tailandia y Singapur también buscan cada vez una mayor complementariedad entre las políticas de fijación de precios del carbono y los mercados de carbono incluyendo marcos para los créditos de carbono en su combinación de políticas. Este enfoque puede respaldar los instrumentos internos de fijación de precios y ayudar a que la señal del precio del carbono llegue a los sectores no regulados.

A pesar de las tendencias positivas que se describen en el informe de este año, será esencial fijar precios más altos y ampliar la cobertura para liberar realmente el potencial de la fijación del precio del carbono. Ello requerirá compromiso político, marcos mundiales más sólidos e iniciativas para compartir las mejores prácticas que ayuden a impulsar los objetivos en este ámbito. Tenemos el tiempo en contra, ya que los países deberán avanzar más y con mayor rapidez para reducir de forma decisiva la curva de emisiones y salvaguardar un planeta habitable..

A pesar de las tendencias positivas que se describen en el informe de este año, será esencial fijar precios más altos y ampliar la cobertura para liberar realmente el potencial de la fijación del precio del carbono. 

El informe anual de la situación y las tendencias proporciona información objetiva y actualizada sobre los principales avances en la fijación del precio del carbono, y refleja nuestros esfuerzos para convertirnos en un Banco de Conocimientos de primer nivel mundial. Forma parte de nuestra labor general destinada a ayudar a los países de todo el mundo a comprender y desarrollar una amplia gama de políticas de fijación de precios del carbono, que incluye nuestro programa Alianza para la Implementación de los Mercados de Carbono (i).

Espero que el informe de este año, al igual que los anteriores (i), sirva de referencia, ejerza influencia e incentive a los Gobiernos, los asociados del sector privado y las partes interesadas de la sociedad civil para que respalden políticas de fijación del precio del carbono y contribuyan decisivamente a disminuir la curva de emisiones.

JENNIFER J. SARA Directora global, Cambio Climático, Banco Mundial

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