Con 60.539 viajeros hospedados y más de 152 mil pernoctaciones registradas, Puerto Iguazú se consolidó en abril de 2025 como el segundo destino turístico más visitado de la Argentina, solo por detrás de Mar del Plata. Así lo revela la Encuesta de Ocupación Hotelera publicada por el INDEC, que posiciona a la ciudad de las Cataratas por encima de centros consolidados como Mendoza, Salta o San Carlos de Bariloche.
De acuerdo con el relevamiento oficial, del total de pernoctaciones en Iguazú, un 21% correspondió a turistas no residentes (32.326 noches), lo que confirma su liderazgo como puerta de entrada internacional al país en el Litoral. La estadía promedio alcanzó las 2,5 noches, con una leve diferencia entre residentes (2,6) y no residentes (2,3), lo que también evidencia una permanencia atractiva tanto para el turismo interno como para el extranjero.
Este volumen de actividad posiciona a Puerto Iguazú como uno de los principales polos turísticos del país fuera de la temporada alta, sostenido por la atracción permanente de las Cataratas del Iguazú, pero también por el crecimiento de la infraestructura hotelera, la conectividad aérea y las propuestas complementarias vinculadas al ecoturismo, la gastronomía y las compras.
Posadas, en el contexto regional del Litoral
En el análisis regional, la ciudad de Posadas también mostró indicadores positivos dentro del Litoral, región que creció 27,3% interanual en pernoctaciones y 23,5% en cantidad de viajeros. En abril, la capital misionera registró 26.301 pernoctaciones y recibió a 12.692 visitantes, con una estadía promedio de 2,1 noches.
El 91% de las pernoctaciones en Posadas correspondieron a turistas residentes, lo que reafirma su perfil de destino urbano con fuerte gravitación del turismo nacional. Los datos regionales indican que el Litoral alcanzó una tasa de ocupación hotelera del 41,2% en alojamientos tradicionales y del 35,6% en parahoteleros, cifras que reflejan incrementos interanuales significativos.
Además, durante los fines de semana, la región registró un promedio de ocupación del 46,9% en habitaciones hoteleras y 44,6% en parahoteleras, lo que sugiere un uso intensivo de la capacidad instalada durante los días de mayor movimiento.
Los datos oficiales del INDEC muestran que abril fue un mes favorable para el turismo en Misiones, tanto por la consolidación de Iguazú como destino internacional de alta rotación, como por el crecimiento sostenido de ciudades como Posadas en el marco del Litoral. La conjunción entre atractivos naturales, conectividad y diversificación de servicios está permitiendo a la provincia sostener cifras de ocupación competitivas incluso fuera del calendario turístico tradicional.
Su abuelo fue el último gerente del histórico hotel Cataratas. Su padre, un emblema para el turismo de Iguazú. Alejandro Arrabal mantiene vivo el legado. El Iguazú Jungle, uno de los primeros en concepto lodge a orillas del río Iguazú, pero en medio de la ciudad de las Cataratas, está a punto de convertirse en el primer resort all inclusive, una oferta inédita en el principal destino turístico de Misiones.
El tradicional hotel Iguazú Jungle encara su mayor transformación desde su apertura: sumará 150 habitaciones, servicios de spa, coworking, gastronomía, actividades náuticas y un parque de agua accesible también al público local. La obra, que ya lleva más de una década de desarrollo, es impulsada por Alejandro, tercera generación de una familia ligada al turismo en Puerto Iguazú. La apuesta es firme: posicionar al destino con infraestructura de primer nivel sin perder el alma del monte misionero.
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Aunque está rodeado por la ciudad, al entrar al hotel Iguazú Jungle, se pierde el punto de referencia. Los ruidos son aplacados por el sonido latente del arroyo bautizado Ramón Ayala, en honor al mítico cantautor que supo engalanar las noches del hotel con guitarreadas que se escucharon en el corazón de la Triple Frontera. El monte que crece con un plan de reforestación, permite desconectarse del exterior. La vista del río agrega el ingrediente perfecto para un descanso reparador.
Arrabal lidera esa transformación silenciosa pero profunda: convertir el tradicional hotel Iguazú Jungle en el primer resort all inclusive de la ciudad. No se trata sólo de una inversión ambiciosa, sino de una apuesta emocional, cultural y familiar.
“Mi abuelo fue el último gerente del viejo Hotel Cataratas. Llegó cuando mi padre era un niño. Mi papá se crió en Iguazú, yo nací acá y mis hijas también. Ya somos la cuarta generación”, cuenta Alejandro, con una mezcla de orgullo y convicción. En ese linaje está la raíz de su proyecto. Su padre fue el que soñó con un lugar distinto, y él, que heredó no solo el hotel sino la pasión, decidió redoblar la apuesta.
La historia del Iguazú Jungle no se escribe solamente con números o metros cuadrados construidos. “Ese arroyo es mágico, te transporta. Y todo ese monte que lo rodea, ahora lo estamos reforestando para que quede como un pulmón verde de ocho hectáreas”, explica.
CARRA STUDIO by Giordano CarraCARRA STUDIO by Giordano Carra
El proyecto ambiental no es accesorio. En colaboración con una comunidad mbya guaraní y el Ministerio de Ecología, se construyó un vivero nativo que hoy abastece las especies que restauran el predio. Es una forma concreta de mitigar el impacto de la obra y, al mismo tiempo, de generar empleo y conocimiento local.
Tras casi dos décadas de crecimiento paulatino y obras por administración propia -“ladrillito por ladrillito”, como dice Alejandro- el Iguazú Jungle avanza hacia su mayor transformación: un hotel de 150 habitaciones con todos los servicios de un resort de categoría internacional. A los 45 cuartos operativos actuales se sumarán núcleos nuevos con gimnasio, spa, sala de juegos, cowork, salones de eventos y varios restaurantes.
Pero la joya del proyecto es un puerto propio sobre el río, que permitirá actividades náuticas como canotaje, banana boat, jetboats de aventura, y hasta una pequeña playa con bar. En una segunda etapa, también se prevé un parque de agua con toboganes y piletas, que podrá ser utilizado por huéspedes y visitantes externos.
Un modelo que apuesta al corazón más que al Excel
“Uno arma un plan de negocios, calcula el retorno… pero si sólo lo ves desde lo financiero, no lo hacés”, admite Alejandro. “Esto va con el corazón, con la fe en Iguazú”. Es que la inversión, iniciada en 2010 tras el fallecimiento de su padre, responde a una visión a largo plazo. “Ya llevamos 12 años construyendo. Hoy tenemos cerca de 10 mil metros cuadrados terminados, pero todavía falta. Lo importante es que lo estamos haciendo sin perder el alma del lugar”.
Para cuando esté terminada esta primera etapa, el resort dará empleo directo a más de 200 personas. Y si el puerto recreativo y el parque de agua se concretan como se espera, el impacto económico será aún mayor.
Alejandro no se queda solo en su predio. Cree que Iguazú debe consolidarse como un destino integral, más allá de las Cataratas. “Sumar atractivos satélites le da sentido al destino”, afirma. Por eso también participa de la Asociación de Atractivos Turísticos, una figura poco común en el país pero vital para articular esfuerzos privados y públicos.
A futuro, sueña con una conexión náutica entre Iguazú y Posadas, uniendo atractivos naturales y culturales a través del río Paraná. “La provincia tiene un potencial impresionante. Hay que mostrarnos al mundo como una región con contenido, con historia, con folclore”.
No todo es sencillo. La coyuntura económica afecta. “Hemos perdido competitividad frente a Foz de Iguazú. El tipo de cambio no nos favorece y se siente en las tarifas”, reconoce. Pero confía en que una mayor estabilidad permitirá recuperar el ritmo de crecimiento que traía el destino desde la pandemia.
“El extranjero sigue representando entre el 40 y 50% de nuestros visitantes, dependiendo del año. Iguazú tiene que tener tracción propia, más allá de las asimetrías. Y eso se logra con productos sólidos, con calidad”, sostiene.
A los 52 años, Alejandro Arrabal está haciendo algo más que levantar un hotel. Está proyectando una visión. Una que viene de su abuelo, que maduró con su padre, que se consolida en sus hijas, y que se riega con las aguas del arroyo Ramón Ayala.
“Esto no se hace solo con números. Se hace con historia, con raíces, con amor por la tierra”, dice. Y quizás esa sea la mejor definición de su apuesta: Iguazú Jungle no es sólo un resort. Es una herencia viva.
Misiones vivió un nuevo fin de semana largo con un promedio de ocupación del 80% en alojamientos turísticos, consolidándose entre los destinos más elegidos del país. El movimiento fue impulsado por una agenda cargada de eventos deportivos y culturales, la vigencia de sus atractivos naturales de jerarquía internacional y el crecimiento de la conectividad.
Entre el 1 y el 4 de mayo, más de 23.000 visitantes arribaron a Misiones, generando más de 80.000 pernoctaciones y una estadía promedio de 3,4 noches.
El impacto turístico se distribuyó de manera equilibrada en todo el territorio provincial, destacándose el predominio de turistas nacionales, una notable presencia del mercado brasileño y, en menor medida, de visitantes internacionales.
Puerto Iguazú mantuvo su liderazgo como principal polo turístico, con una ocupación del 82% y picos superiores al 85%. El Parque Nacional Iguazú recibió más de 20.000 personas.
Además, se registró una muy buena afluencia de visitanes en los Parques Provinciales y en los Conjuntos Jesuíticos Guaraníes. Oberá alcanzó un 94%, impulsado por el evento automovilístico del TC2000, que atrajo a una gran cantidad de visitantes y generó un fuerte impacto en la economía local.
Posadas, por su parte, alcanzó una ocupación del 75%, favorecida por una intensa agenda que incluyó el Campeonato Nacional B de Patinaje, torneos de Jiu Jitsu y salto hípico, la Convención de Tatuajes y jornadas profesionales del NEA. En tanto, El Soberbio obtuvo un 70%, Aristóbulo del Valle, un 72%, y San Ignacio, un 70%.
La combinación de naturaleza, cultura, deporte y tradición sigue posicionando a Misiones como un destino turístico competitivo, con capacidad para recibir a miles de visitantes que encuentran en la provincia una oferta diversa, de calidad y en permanente evolución.
Con una agenda cultural y recreativa que atravesó todo el país, el fin de semana largo por el Día del Trabajador dejó un saldo positivo para el turismo nacional. Según informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), entre el 1º y el 4 de mayo viajaron 1.159.000 turistas, quienes generaron un impacto económico estimado en $256.960 millones.
En Misiones, el movimiento fue particularmente positivo, con las Cataratas del Iguazú como principal atractivo. El parque registró hasta 6.500 visitantes diarios y la ocupación hotelera en Puerto Iguazú alcanzó el 71%. Oberá también tuvo un buen desempeño, con un 70% de ocupación, una estadía promedio de dos noches y un gasto estimado de $35.000 por persona y por día.
En tanto, en Leandro N. Alem la ocupación fue del 40%, con gastos diarios que oscilaron entre $90.000 y $150.000, y en Posadas la ocupación llegó al 43%, destacándose el Torneo Nacional B de Patín Artístico, que reunió a más de mil competidores de 24 federaciones del país. Además, la localidad de 2 de Mayo fue sede del Encuentro Nacional de Motorhome, que convocó a viajeros de todo el país. El buen clima, con temperaturas que superaron los 28ºC, acompañó el desarrollo de todas las actividades.
El movimiento turístico estuvo marcado por escapadas breves, turismo de cercanía, promociones especiales y un clima favorable en la mayor parte del territorio. Las estadías fueron más cortas que en otros feriados y el gasto promedio por persona se redujo: cada turista gastó en promedio $82.100 por día y permaneció 2,7 días, lo que representa un gasto total individual de $221.670.
Si bien el flujo fue moderado, el número de viajeros superó ampliamente al del año pasado, cuando el feriado tuvo solo tres días: la cantidad de turistas creció 26% y el gasto total aumentó un 42,6% en términos reales. Comparado con 2018, último año con feriado de cuatro días, también hubo alzas: 15,9% más turistas y un incremento del 24,4% en el gasto.
En lo que va del año 2025 ya se registraron tres fines de semana largos con más de 6,6 millones de turistas y un gasto acumulado de $1,7 billones.
El feriado mostró que, a pesar del menor poder adquisitivo, los argentinos continúan eligiendo viajar, descansar o descubrir nuevas propuestas dentro del país. El turismo rural, los destinos emergentes y las actividades gratuitas o con descuentos especiales ganaron terreno.
El impacto también se sintió en los destinos más tradicionales. Mendoza, Misiones, Bariloche, Córdoba, Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires lideraron las preferencias. Aerolíneas Argentinas transportó 160.000 pasajeros en vuelos de cabotaje con una ocupación promedio del 85%.
El turismo internacional también dejó su marca: más de 20.000 personas cruzaron el Paso Cristo Redentor hacia Chile, muchos de ellos para realizar compras. El 1º de mayo se registraron 8.000 egresos y 61 ómnibus entre ingresos y salidas.
Cada provincia desplegó sus propuestas. Buenos Aires destacó por su oferta de fiestas populares, eventos deportivos, ferias y gastronomía local. La Ciudad de Buenos Aires brilló con la Feria del Libro, la muestra de Fórmula 1 y conciertos masivos. En Misiones, las Cataratas del Iguazú superaron los 6.500 visitantes diarios y el buen clima impulsó actividades al aire libre. En Córdoba, los destinos serranos se mantuvieron entre los más elegidos, mientras que Mendoza conjugó naturaleza, maratones, festivales y propuestas enóturísticas.
El informe de CAME destacó también la consolidación del “turismo de cercanía”, con escapadas espontáneas a ciudades intermedias, pueblos con encanto y circuitos culturales, rurales o gastronómicos. Esta modalidad se fortalece frente al contexto económico y sigue generando actividad para el sector.
Aun con estadías breves, la diversidad de opciones, la identidad local y las buenas condiciones climáticas permitieron que el fin de semana largo por el Día del Trabajador dinamizara el movimiento interno, diera oxígeno a las economías regionales y consolidara al turismo como motor activo en tiempos desafiantes.
Semana Santa demostró, una vez más, lo atractivas que son las Cataratas al momento de elegir un destino que visitar en estas fechas. Entre el jueves y el domingo, ingresaron 27.232 personas al Parque Nacional Iguazú, quienes pudieron recorrer la totalidad de los circuitos en óptimas condiciones.
Como ya es costumbre en temporadas de gran afluencia de turistas, hace unos meses que la concesionaria Iguazú Argentina S.A., en conjunto con la Administración de Parques Nacionales, estableció una serie de protocolos con el fin de agilizar el flujo de visitantes, lo cual dio excelentes resultados. Tanto los guías como representantes de agencias destacaron la operatoria sin fisuras: no hubo demoras y la circulación de automóviles, como así también los recorridos por los circuitos, sucedieron con total normalidad.
A diferencia de otros años, el movimiento turístico no solo tuvo fuerza entre el jueves y el domingo, sino que las personas eligieron la semana completa, lo que generó una distribución más armónica del público.