CHACO

Hogar del yaguareté y culturas milenarias, el Gran Chaco paraguayo desaparece rápidamente

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Santi Carneri, Diálogo Chino. Vuelan cuervos al atardecer, el coche abandona el asfalto y circula por un camino de tierra seca que cruzan pequeños lagartos y zorros. En los costados hay charcos de lluvia y matorrales, también cactus de cinco metros de alto y árboles jóvenes que ocultan una valla de alambre y madera de una estancia ganadera tan grande que es imposible verla completa:

“Toda esta zona se deforestó ”, dice Tagüide Picanerai, un líder del pueblo indígena ayoreo, mientras conduce hacia su comunidad, Chaidí, que significa “refugio” en su idioma materno. “Acá se ve que están tirando abajo los pequeños bosques que quedaban. Sabemos que esto mata la biodiversidad y, lentamente, el mundo ayoreo”.

Chaidí es una aldea de casas de madera rodeadas de bosque, una de las zonas más vírgenes del Gran Chaco, el segundo bosque más extenso de América del Sur después de la Amazonía y que conecta con el Pantanal brasileño, el mayor humedal del mundo.

Casa comunidad Ayoreo en el Gran Chaco
Una casa de la comunidad ayoreo de Chaidí, en el Alto Paraguay, a unos 700 kilómetros de Asunción. Varios habitantes de la comunidad viven en aislamiento voluntario en el bosque (Imagen: Santi Carneri / 2014)

Picanerai es nativo de este inmenso pero desconocido bioma, en parte árido y en parte húmedo que, con 1,1 millón de km2, ocupa la mitad de Paraguay, un tercio de Bolivia, un buen pedazo de Argentina y un poquito de Brasil. Es un territorio el doble de grande que Francia. 

Los ayoreo son el único pueblo que vive en aislamiento voluntario en América fuera de la cuenca amazónica. Su derecho a la autodeterminación está consagrado por la legislación interamericana, pero son uno de los pueblos más amenazados y afectados por la deforestación, impulsada por la ganadería y la agricultura a gran escala. 

El Gran Chaco está en plena transformación y muy pronto, un nuevo proyecto vial podría cambiarlo drásticamente. 

El Corredor Vial Bioceánico

Pocos saben de la enorme riqueza cultural y natural de esta tierra, pero menos saben del proyecto que Paraguay está llevando a cabo aquí: una obra insólita conocida como el “Corredor Vial Bioceánico”, que tendrá 544 kilómetros de asfalto y un nuevo puente entre Brasil y Paraguay para facilitar el tránsito rodado de un lado al otro del continente. El sueño de Colón, llegar a Asia. 

Y también el sueño de los productores de soja de Brasil y los ganaderos de Paraguay de alcanzar más mercados asiáticos, atravesando el norte de Argentina y los puertos de Chile. Un tráfico hasta ahora lento, peligroso y muchas veces detenido por caminos de tierra y lodo de Paraguay.

máquina en una carretera
Una máquina trabaja en el Corredor Bioceánico en el Chaco paraguayo. El proyecto es una iniciativa de cuatro países para mejorar la conectividad en toda Sudamérica (Imagen: Santi Carneri / Diálogo Chino)

Cuadrillas de trabajadores avanzan día tras día en la nueva carretera, casi todo el camino desde Asunción hasta las comunidades ayoreo está en plena ebullición: camiones, tractores, bulldozers y cientos de personas recorren la vía cavando, asfaltando y pintando.

Picanerai nació hace 34 años en Campo Loro, un asentamiento fuera del bosque, construido por religiosos de la misión evangélica hoy conocida como Ethnos 360, que forzaron a sus padres a abandonar su vida nómada y sus costumbres en la década de 1970. Dice Picanerai que los misioneros llamaron así al lugar porque los hombres y mujeres, como sus padres, obligados a punta de pistola a salir del bosque, no paraban de hablar, como los loros.

Tagüide Picanerai
Tagüide Picanerai abre la puerta del territorio de Ayoreo, situado entre los departamentos de Boquerón y Alto Paraguay, en el Chaco paraguayo (Imagen: Santi Carneri / 2014)

La ausencia total de asfalto en la zona paraguaya del Gran Chaco, que hace frontera con Bolivia y Brasil, mantuvo hasta ahora el intenso comercio de materias primas por otros caminos. La enorme dificultad de atravesarlo sin conocerlo le valió el bautismo de la primera literatura colonial, y la del siglo XVIII en adelante, como “infierno verde” o “desierto”, “hostil”, “seco”, “árido”. Pero lo cierto es que no es así. 

Puede que sea un bosque impenetrable para un forastero, pero no para los cientos de miles de personas que han vivido aquí desde antes de la llegada de los españoles. 

El Gran Chaco: ‘Un ecosistema peculiar’

El Gran Chaco es un bosque de palmeras, jaguares, cactus, espinas y osos hormigueros; de caimanes (jacarés) y pumas y maderas preciosas como el palo santo. Un bosque continuo, de caminos polvorientos y pantanosos, dividido por fronteras políticas que no existen para la naturaleza y en cuatro ecorregiones que, sí, incluyen climas áridos, pero también bosques, humedales, estepas, ríos y lagunas, a veces secas. 

mapa que muestra la ubicación del Gran Chaco en Sudamérica

Es un bosque de importancia vital para los pueblos indígenas que lo habitan y, como la Amazonía, para la fauna y la flora del mundo entero, cuenta a Diálogo Chino Andrea Weiler, bióloga y profesora de la Universidad Nacional de Asunción, en Paraguay.

“Es un ecosistema tan peculiar, tan único y tan extremo en su biodiversidad que está maravillosamente adaptada a condiciones extremas”, destaca esta investigadora especializada en el monitoreo de la fauna del Chaco, como los jaguares (yaguareté en guaraní, que significa “perro auténtico”) o los pumas.

El valor ecológico del Gran Chaco incluye 3400 especies de plantas, 500 especies de aves, 150 mamíferos, 120 reptiles y 100 anfibios. Muchos amenazados, como el jaguar, el pecarí de barba blanca, el oso hormiguero o el tapir.

“Al meter todas estas nuevas rutas habilitan zonas de tránsito mucho más intensivo y ese tránsito va a traer más fragmentación del bosque y más población, a medida que haya más asentamientos urbanos habrá más conflicto”, explica Weiler. 

La reducción del bosque y de las presas de los grandes felinos, los atrae hacia las vacas. Weiler alertó que los ganaderos pagan a sus empleados entre 100 y 200 dólares por cada puma que cazan y el doble si es un jaguar, actividades penadas con 5 años de cárcel. Lo mismo o más que un salario mensual medio en la zona. 

Ni un desierto ni un idilio

El Gran Chaco no es un idilio ambiental, ni tampoco una tierra habitada solo por indígenas. En el lado argentino, hay plantaciones de soja y algodón transgénico hace dos décadas. En la parte brasileña, unos pocos estancieros son dueños de la mayoría del ecosistema. Y tanto del lado boliviano como paraguayo, miles de colonos menonitas de origen ruso, alemán, canadiense y mexicano se han asentado, generado industrias de extracción de madera, ganadería, leche, soja y algodón. También hay misioneros.

carretera manu perú madre de dios cusco
Lee más: Una nueva carretera en la Amazonía peruana pone en riesgo a población en aislamiento

Dos guerras han atravesado este territorio en menos de 200 años. Primero la de la Triple Alianza (1864-1870), en que Brasil y Argentina destruyeron, ocuparon y recortaron Paraguay, —después, para hacer frente a las exigencias de los vencedores, Paraguay vendió las tierras “estatales” del Chaco en la bolsa internacional, privatizando bosques que eran territorio ancestral indígena. Más tarde, la guerra entre Paraguay y Bolivia de 1932 y 1935, que fue, en concreto, por el territorio chaqueño y dejó 60.000 bolivianos y 30.000 paraguayos muertos. 

Y a los pueblos indígenas de la región asediados, reclutados o encarcelados, viendo cómo sus tierras seguían repartiéndose sin su consentimiento. 

Hoy, Picanerai es uno de los principales actores políticos indígenas del Chaco. Habla ayoreo, español y se defiende en guaraní y portugués. Sobre su ancha espalda carga la responsabilidad de negociar con el Estado paraguayo acciones para prevenir la destrucción de las tierras comunales y los bosques donde viven sus familiares.

Trabajador camina por carretera en el corredor bioceánico
Trabajadores en el Corredor Bioceánico de Paraguay. El proyecto supondrá la colocación de unos 544 km de asfalto, atravesando regiones que hasta ahora solo tenían caminos de tierra (Imagen: Santi Carneri / Diálogo Chino)

Cada quince días, va y viene conduciendo un coche por los más de 500 kilómetros que separan su comunidad de Asunción, la capital de Paraguay, también conocida como “Puerta al Chaco” por ser la mayor capital cercana a este ecosistema. Antes, en 2015, cuando hice el primer viaje con él, llevaba unas diez horas, ahora que la mayoría es asfalto se hace en seis. 

Si él y otros líderes no mantienen la presencia y presión en los tres poderes del Estado, sus tierras corren aún más peligro. Tala ilegal, cazadores furtivos, narcotráfico, misioneros y funcionarios públicos corruptos son algunas de sus principales amenazas. 

“Lo que antes eran huellas de yaguareté ahora son marcas de las topadoras. Nuestros hermanos solo quieren que salvemos el bosque”, dice en idioma ayoreo Porai Picanerai, padre de Tagüide mientras talla un tortuga hecha de madera de palosanto en su casa en Chaidi.

Ingoi Etacori
Ingoi Etacori, un residente ayoreo en Chaidí, posa con un loro. Salió del aislamiento en el bosque en 2004, cuando los ganaderos abrieron una nueva carretera cerca de su antiguo hogar (Imagen: Santi Carneri / 2014)

Desde 2004, año del último contacto, ningún ayoreo ha vuelto a salir del bosque, pero en los 30 años anteriores unos 7.000 de ellos fueron forzados a abandonarlo. En la mayoría de los casos, obligados por la organización evangélica estadounidense Ethnos 360, que provocaron enfrentamientos y muertos, según relatos de los Picanerai y de la ONG inglesa Survival. 

El nuevo corredor bioceánico atraviesa algunas de las comunidades ayoreo fuera del bosque, como las de Carmelo Peralta, ubicadas a orillas del río Paraguay, justo por donde pasa el puente que unirá Brasil y Paraguay. Solo el puente ha costado al gobierno paraguayo 103 millones de dólares y se suma a los 445 millones de dólares de asfalto y hormigón de la nueva carretera.

El orgullo paraguayo y el Chaco menonita

“Este puente y esta ruta bioceánica va a permitir a Paraguay ser un aliado estratégico para la producción competitiva, en la región y en el mundo”. Eso dijo en diciembre de 2021, el presidente paraguayo Mario Abdo Benítez, de Carmelo Peralta, anunciando el comienzo de las obras del puente.

Desde ahí, el nuevo asfalto traza una línea recta para conectar el estado brasileño de Mato Grosso con la provincia argentina de Salta. El ministro de Obras Públicas de Paraguay, Arnoldo Wiens, dijo a Diálogo Chino que la ruta será muy útil y podría traer más recursos a su país: “Solamente el estado de Mato Grosso produce cuatro veces más granos que toda la república de Paraguay. Si un cuarto de esa producción usa este corredor, ya supone el mismo volumen que Paraguay”.

mujer cruzando puente en el gran chaco
Una mujer desembarca del Aquidaban, un barco de pasajeros que recorre el río Paraguay y conecta el Chaco y el Pantanal con Asunción. El Corredor Bioceánico pretende mejorar las conexiones en la región (Imagen: Santi Carneri / 2019)

La nueva carretera lleva asfalto al departamento de Alto Paraguay, una región que nunca tuvo caminos permanentes hasta que comenzaron las obras viales en 2019. 

Un informe de la ONG Earthsight mostró en 2020 como empresas ganaderas brasileñas estaban deforestando ilegalmente porciones de la reserva Patrimonio Natural Cultural Ayoreo Totobiegosode. Earthsight señala en su investigación que el cuero procedente de la zona se ha utilizado por empresas europeas como BMW, producido por la Cooperativa Chortitzer, una gran empresa ganadera propiedad de la comunidad menonita de Loma Plata, donde termina la primera etapa del Corredor Bioceánico.

Vacas en una granja en el gran chaco
Vacas en una granja y escuela de la comunidad menonita cerca de Loma Plata. Sesenta y ocho vacas proporcionan 1.600 litros de leche al día, mientras que hay más de 800 reses dedicadas a la producción de carne (Imagen: Santi Carneri / Diálogo Chino)

Loma Plata es, junto a otras dos urbes menonitas, Filadelfia y Neuland, el corazón del Chaco paraguayo, que paradójicamente es mayoritariamente menonita, que han levantado un imperio ganadero y lácteo. Comunidades más o menos ortodoxas de este pueblo europeo errante, que huyó de Rusia y Alemania, se distribuyen por toda América desde los años 1930, casi sin mezclarse con la población local.

Berthold Penner tiene 32 años, nacionalidad alemana y paraguaya. Sus abuelos paternos nacieron en el Chaco, como él, pero su abuela materna llegó desde Alemania huyendo de la II Guerra Mundial. Él creció en una granja de la cooperativa.

Berthold Penner
Berthold Penner es de ascendencia alemana y paraguaya y enseña gestión agrícola en una zona menonita del Chaco. Dice que el Corredor Bioceánico “nos acerca a nuestros vecinos” (Imagen: Santi Carneri / Diálogo Chino)

Berthold estudió administración agropecuaria y hoy enseña en la misma zona a decenas de alumnos paraguayos y menonitas cómo hacer que las 68 vacas de la escuela den más y mejor leche (alcanzando los 1600 litros por día). También cómo conseguir que las 880 reses dedicadas a producción de carne no se estresen y sean tiernas, o cómo alimentarlas de forma equilibrada e, incluso, cómo ayudarlas a procrear. Relata con entusiasmo los detalles de su oficio mientras uno de los alumnos maneja un flamante tractor que reparte comida a los animales. Berthold se apoya en la valla de alambre y opina sobre el corredor bioceánico:

“La agricultura va a aumentar y toda la producción se va a poder sacar en tiempo y forma”, dice Berthold. “La bioceánica acerca a nuestros vecinos. Son 232 kilómetros menos de camino de tierra donde una lluvia te dejaba parado en el camino. Reduce el riesgo y aumenta la rapidez y seguridad de que el producto llegue a su destino”.

carretera Bolivia
Lee más: Polémica carretera atravesará el bosque seco chiquitano

Los efectos de la nueva ruta Bioceánica se sienten también en las carreteras aledañas, como la Trans-Chaco, la que atraviesa Paraguay de Norte a Sur y conecta Asunción con Santa Cruz, Bolivia, dos ciudades parecidas porque están unidas por el Chaco, pese a la distancia geográfica que las separa. El gobierno paraguayo está ampliando esta carretera de dos a cuatro carriles y arreglándola en zonas que antes parecían más la superficie lunar. 

El Gran Chaco, una tierra de extremos

Pero este desarrollo no parece acompañar a las comunidades indígenas con el mismo ímpetu que a los demás habitantes del Chaco. A 15 kilómetros de Loma Plata está El Estribo, una comunidad con 7.000 personas, la mitad niños y niñas, del pueblo indígena enxet, también defensores del bosque, pero más urbanizados por su cercanía a las ciudades menonitas.

Benigno Rojas
Benigno Rojas, uno de los líderes de la comunidad Enxet de El Estribo: “En el Chaco hay problemas cuando hay sequía, y también cuando hay inundaciones”. (Imagen: Santi Carneri / Diálogo Chino)

Benigno Rojas tiene 79 años y más energía que los niños que juegan al piki-voley (mezcla de vóley y fútbol) frente a la escuela de la aldea.

Líder y luchador, Benigno camina decidido mientras acaricia una hoja verde de algarrobo. Me muestra los fastuosos samu’u, o palo borracho, que hay por todas partes y que florecen ofreciendo sus semillas al viento en forma de algodón blanco que cubre hojas, ramas y el suelo de tierra blanquecina.

“En el Chaco, cuando hay sequía hay problemas y cuando hay inundación, también”, relata Benigno.

niños juegan en descampado en el gran chaco
Niños juegan en la comunidad indígena Enxet de El Estribo (Imagen: Santi Carneri / Diálogo Chino)

En el Chaco hay siempre esa dualidad extrema: ausencia total de lluvias durante más de cuatro meses, e incluso falta de agua para beber, o abundancia excesiva que convierte en pantanos los caminos, en imposible el acceso a hospitales, y a los mosquitos en el animal más presente. Pero también, máquinas arrasan 220.000 hectáreas por año de bosque del lado paraguayo y 150.000 por año del lado argentino

La otra dualidad es la desigualdad económica y racial: a un lado las grandes estancias ganaderas de inversores paraguayos y extranjeros, así como las ciudades menonitas de inspiración alemana, con su agua corriente y electricidad aseguradas, con agricultores de grandes tractores verdes y ganaderos con cuentas y créditos bancarios. Al otro lado, las comunidades indígenas sobreviven con lo justo, casi sin apoyo estatal ni para asegurar la titulación de sus tierras y tomando agua de tajamares, como llaman a los pozos que acumulan agua de lluvia.

Benigno Rojas muestra reserva de agua en el gran chaco
Benigno Rojas muestra una de las últimas reservas de agua de los tajamares, los pozos que recogen el agua de lluvia para beber cuando no hay otras fuentes (Imagen: Santi Carneri / Diálogo Chino)

Es septiembre de 2022 y la sequía afecta al Chaco desde hace más de cinco meses. Hay incendios en los lados argentino y boliviano que envuelven el ambiente con humo. En El Estribo, la comunidad de Benigno, se está a punto de terminar el agua potable comprada al Estado.

En Brasil, el Chaco es un bioma prácticamente desconocido conectado al Pantanal. Recientemente ha recibido una atención renovada gracias a una telenovela, llamada también “Pantanal”, que ha contribuido a sensibilizar sobre los problemas medioambientales del bioma, aunque nunca tanto como la Amazonía. La devastación del Chaco brasileño está directamente ligada a la devastación del Pantanal por el avance de la frontera agrícola en los últimos 40 años.

incendios desde Puerto Diana
Desde Puerto Diana, en el lado paraguayo del río, se pueden ver los incendios forestales cerca de Puerto Mortinho, en Brasil, supuestamente provocados deliberadamente para despejar el terreno para la ganadería (Imagen: Santi Carneri / 2019)

María Liz Paya, del pueblo indígena yshy, vive a doscientos metros del río Paraguay, justo en frente de Brasil. En la entrada paraguaya al Pantanal, pero en su casa casi nunca hay agua potable. Es cocinera y vive en Puerto Diana, entre palmeras y cactus; entre caimanes, inundaciones y, últimamente, sequías. Mientras saca agua del río con un cubo que luego tendrá que potabilizar con cloro mira el bosque arder al otro lado del río, cerca de Puerto Murtinho, en Brasil.

“Es la estancia de un ganadero brasileño. Está quemando bosque para hacer lugar a las vacas”, dice Paya. “El fuego avanza cada año sobre la tierra de nuestros ancestros ¿qué futuro tendrán nuestros hijos?”

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Proyecto de identidad digital auto-soberana sobre blockchain para la calificación de riesgo climático en la región del Gran Chaco argentino

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La Asociación Cultural para el Desarrollo Integral (ACDI), Fundación ProNorte y Proyecto DIDI, una iniciativa impulsada por ONG Bitcoin Argentina y BID Lab, presentaron hoy un informe con los resultados, detalles y conclusiones del proyecto de identidad digital auto-soberana sobre blockchain para la calificación de riesgo climático en la región del Gran Chaco. El modelo, que fue aplicado a través de una prueba piloto con productores apícolas de Santiago del Estero y Jujuy, nucleados en la cooperativa COOPSOL, tuvo como objetivo generar credenciales que den cuenta de las prácticas de resiliencia climática y mejorar el acceso a servicios financieros de los trabajadores rurales. 

El documento, titulado “Proyecto de identidad digital auto-soberana para calificación de riesgo climático”, recorre las distintas etapas de la implementación del modelo, con su contexto de aplicación dentro de la iniciativa El Futuro está en el Monte, los objetivos trazados, los roles de las instituciones participantes, la documentación técnica generada y las conclusiones del proyecto, con recomendaciones para futuros desarrollos. 

“A través de este proyecto se busca brindar una herramienta que permita a los titulares de unidades productivas contar con una identidad digital auto-soberana, basada en tecnología blockchain, que les permita tener el control sobre cómo se comparten y utilizan sus datos personales e información reputacional”, afirma ACDI en el informe.  “A través de credenciales otorgadas por emisores de terceras partes, se tuvo como objetivo que los productores puedan acreditar sus prácticas de  resiliencia climática y conformar una “calificación de riesgo climático” que pueda ser presentada ante instituciones y comercios para mejorar el acceso a servicios financieros y bienes. Esto permitirá a estas entidades visualizar la información necesaria para aumentar su confianza a la hora de otorgar un crédito o seguro”, agrega el documento.

En el marco del proyecto, el 12 de agosto pasado se realizó un taller de formación y adopción del modelo ai·di, la aplicación de identidad digital auto-soberana de Proyecto DIDI, junto a 25 productores apícolas en La Banda, Santiago del Estero.

El programa piloto fue seleccionado en la convocatoria para nuevos casos de implementación de identidad digital auto-soberana sobre blockchain que realizó Proyecto DIDI en el 2021.

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La Aduana secuestró mercadería por un valor de más de $ 37 millones

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La Aduana secuestró mercadería por un valor estimado en más de $ 37 millones, en un operativo denominado “Mesopotamia” que incluyó controles coordinados entre las provincias de Corrientes, Entre Ríos y Santa Fe.

A través de un comunicado difundido hoy, la Aduana informó que entre el 26 y el 27 de agosto se realizaron controles coordinados en las provincias de Corrientes, Entre Ríos y Santa Fe, en una acción conjunta dada a conocer como Operativo Mesopotamia.

Realizado con el objetivo de impedir el ingreso ilegal de mercancías al país, poniendo especial atención en la trazabilidad de la cadena comercial, el fraude marcario y la propiedad intelectual, el organismo destacó que contó con la participación de cuatro Direcciones Regionales y un total de cincuenta agentes, que secuestraron mercadería por un valor que en plaza asciende a $ 37.095.760.

Las inspecciones fueron realizadas en rutas y autopistas de San Lorenzo y San Pedro, en Santa Fe; Concordia, Diamante y Gualeguaychú, en Entre Ríos; y finalmente, Paso de los Libres, Corrientes, en la frontera con Brasil.

Entre los 180 bultos incautados se registran teléfonos celulares, baterías, neumáticos, calzado e indumentaria con infracciones varias.

De esta manera, señalaron que el operativo contó con la colaboración de las fuerzas de seguridad federales y provinciales pertinentes, y apeló al control documental y las inspecciones de vehículos, asistidas por Scan Vans y canes de Aduana.

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Los artesanos del Impenetrable ya tienen su propia tienda online

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El programa Emprendedores Por Naturaleza está formado por más de 100 familias vecinas al Parque Nacional El Impenetrable, un gran área protegida en Chaco que resguarda importantes paisajes naturales y biodiversidad en el amenazado territorio del Gran Chaco argentino. Coordinado por Fundación Rewilding Argentina junto al Instituto de Turismo del Chaco, el programa busca contribuir al bienestar de las comunidades rurales acompañando el desarrollo de micro-emprendimientos que promuevan la conservación de la vida silvestre.

Desde el año 2021 funciona en el paraje La Armonía, ubicado en el acceso al Parque Nacional, la Escuela-Taller de Oficios y Turismo de Naturaleza El Bermejito: un centro para formar futuros emprendedores y prestadores de servicios de turismo de naturaleza y mostrar a los hombres y mujeres del lugar lo mucho que tienen para ofrecer.

Ya pasaron casi dos años desde que los emprendedores comenzaron a capacitarse en el desarrollo de artesanías, productos comestibles y servicios ecoturísticos, rescatando saberes ancestrales que ponen en valor la cultura y fauna locales y generan nuevos ingresos. Con el desarrollo de estos emprendimientos, las comunidades vecinas al Parque Nacional son partícipes de la construcción de una economía restaurativa a la vez que actúan como «guardianes» del monte vivo y su vida silvestre.

Además de capacitarse en la producción de artesanías y comidas, los Emprendedores Por Naturaleza entrenan en la Escuela-Taller para ofrecer a los turistas actividades de observación de fauna en kayak y a pie. Foto: Estrella Herrera.

Para la coordinadora regional del programa, Fátima Hollmann, «la tienda online de Emprendedores Por Naturaleza es un nuevo canal de venta que permite que las artesanías lleguen a todo el país, creando una enorme oportunidad para los artesanos, quienes viven en parajes rurales alejados de los grandes centros urbanos. El alcance de esta nueva tienda también ayuda a la construcción de marca de origen —El Impenetrable— y permite mostrar a los clientes el trabajo y las historias y la naturaleza que hay detrás de cada emprendedor, agregándole valor a cada pieza, que es única y artesanal. Estamos muy contentos de poder trabajar en un modelo de inclusión digital para micro-emprendedores en donde se promueve el canal de venta directa entre el productor y consumidor.»

Todas las artesanías —que incluyen alfombras y tapices decorativos con diseños de flores y animales del monte, objetos de madera para la cocina y decoración, animales de cerámica, juegos de cucharas y morteros— están realizadas con materia prima local como madera caída o de árbol seco, barro para elaborar la cerámica, cuero y lana.

Además, se está trabajando para sumar a nuevos emprendedores al programa e incorporar tecnología y herramientas que faciliten el proceso de creación artesanal. De esta manera, los vecinos podrán producir a mayor escala y generar ingresos más significativos, que se traducen en mayor bienestar para sus familias.

Los productos se encuentran disponibles para la compra en la tienda online, a la cual se accede desde de la web: http://emprendedorespornaturaleza.org/

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Fiestas patronales de Itatí: recomendaciones para transitar seguros por la ruta nacional 12

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Como cada año los festejos patronales de la Virgen de Itatí convocan a miles de peregrinos provenientes de Misiones, Chaco, Formosa y varias localidades de Corrientes. Desde el día miércoles un operativo de seguridad vial acompaña a los peregrinos que a pie, bicicleta, caballo y vehículos particulares emprenden la tradicional marcha hacia la Basílica de Itati.

Con el fin de resguardar la seguridad vial en el tramo la Policía de Corrientes dispuso un operativo vial desde el miércoles 13/07 al domingo 17/07. Dicho operativo implica el desvío del tránsito pesado por la RN118, acompañamiento a los peregrinos y precauciones para automovilistas.

Teniendo en cuenta la afluencia masiva del evento, se dispondrán puestos fijos y móviles sobre todo el recorrido de la RN12 entre las ciudades de Posadas y Corrientes, a los fines de advertir a transportistas y conductores sobre la situación en cada trayecto, desvíos alternativos y recomendaciones en general. También estarán afectados para este servicio, personal de las Fuerzas de Seguridad Nacional (Prefectura Naval Argentina; Gendarmería Nacional; Policía Federal); del Ministerio de Salud de la Provincia, Vialidad Provincial; Defensa Civil, Cruz Roja, etc.

Se solicita a usuarios y usuarias de la RN12 extremar las medidas de precaución y colaborar con las indicaciones del personal que trabaja en la zona.

Desvíos

De acuerdo a lo informado por la Policía de Corrientes el tránsito de camiones y vehículos de gran porte se desviará por la RN118, desde la localidad de Saladas hasta Ituzaingó (sentido Corrientes – Posadas). Esta medida regirá hasta el Lunes 18/07.

En cuanto a los vehículos livianos y camiones de hasta 3500 Kg podrán circular por la RP 5, pero de acuerdo a fuentes consultadas las condiciones de esta vía no son las ideales, debido a su avanzado estado de deterioro y la presencia constante de animales. Por ello, y a pesar de agregar 200 kms al recorrido entre Posadas y Corrientes, se recomienda utilizar la RP 118 teniendo siempre extrema precaución, ya que será alta la circulación vehicular los días sábado y domingo. 

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