La Cámara de Diputados chilena aprobó hoy el proyecto de ley que “permite el matrimonio de parejas del mismo sexo” en el país, que ahora deberá regresar al Senado para ser votado y poder convertirse en ley.
“Con 101 votos a favor, 30 en contra y 2 abstenciones se aprueba el proyecto de ley que regula el matrimonio igualitario, que pasa a su tercer y último trámite en el Senado”, informó el Congreso Nacional chileno en un comunicado.
La Cámara baja revisó el proyecto de ley presentado e introdujo cambios como el reemplazo de las palabras “marido” o “mujer” por “cónyuge” y los conceptos de “padre” o “madre” por el de “progenitor” o “progenitores”.
Luciano Cruz-Coke, diputado de la formación Evolución Política (conocida como Evópoli), fue el primero en tomar la palabra en representación de la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento y pidió el apoyo de la sala a la medida.
Por su parte, diputados como Diego Schalper, de Renovación Nacional, lamentaron que el Estado tenga que “regular la relación afectiva de dos personas”.
“¿Por qué no regula la amistad y sí lo hace con una relación afectiva específica relacionada con el amor conyugal?”, insistió.
“El rol del matrimonio no es regular una relación afectiva, sino que es más bien custodiar la preservación de la especie como principio básico y en ese contexto, obviamente, la heterosexualidad aparece como una premisa fundamental”, agregó.
El diputado Miguel Mellado, por su parte, remarcó la medida al “gustito de la élite burguesa”. “¿Les parece que este proyecto de ley es urgente? ¿Más urgente que la reforma en materia de pensiones, o que terminar con el conflicto en la Región de La Araucanía?”, recalcó.
El diputado Matías Walker, del Partido Demócrata Cristiano (DC), expresó que su formación “cree en la igual dignidad de los distintos tipos de familia”.
“Creemos que la ley tiene que defender y propender que el amor pueda desarrollarse entre parejas de sexos distintos, pero también entre parejas del mismo sexo, con iguales condiciones que el matrimonio heterosexual”, dijo antes de lamentar el largo tiempo que el texto pasó en manos del Senado.
El proyecto de matrimonio igualitario fue firmado por la expresidenta Michelle Bachelet en 2017 y presentado ante el Congreso durante su segundo mandato.
Sin embargo, recién en enero de 2020 la sala del Senado aprobó en general el proyecto con 22 votos a favor, 16 en contra y una abstención.
Luego, en junio de este año, el presidente chileno Sebastián Piñera mostró su apoyo a la medida: “Pienso que ha llegado el tiempo de garantizar esa libertad y esa dignidad a todas las personas, el tiempo del matrimonio igualitario en nuestro país”.
Más de un mes después del anuncio de Piñera el Senado aprobó el proyecto con 28 votos a favor, 14 en contra y ninguna abstención por lo que el texto pasó a la Cámara baja.
Ahora se espera la fecha en la que el Senado votará nuevamente el texto para que se convierta o no en ley.
SANTIAGO, Chile — El domingo, los chilenos le dieron la ventaja a un político de extrema derecha en la primera vuelta de los comicios presidenciales, un giro sorprendente en una nación que ha sido sacudida por protestas políticas y sociales por la desigualdad y el aumento del costo de vida.
Con más del 88 por ciento de los votos contados, José Antonio Kast, un abogado conservador y exdiputado que prometió restaurar la seguridad y el orden y reducir drásticamente el tamaño del Estado, había alcanzado una ventaja de tres puntos sobre su rival de izquierda, Gabriel Boric. Los dos se enfrentarán el 19 de diciembre en la segunda vuelta.
“Hoy dimos el primer paso para que la esperanza se haga realidad”, dijo Kast a sus partidarios el domingo por la noche frente a la sede de su campaña, en un exclusivo barrio de Santiago. “Chile merece paz, merece libertad”.
La campaña se llevó a cabo en un periodo inusualmente turbulento en el país sudamericano, que ha sido gobernado durante décadas por partidos centristas y que, hasta hace poco, había sido considerada como una de las democracias más estables y prósperas de la región.
El presidente saliente de Chile apenas logró eludir un proceso de destitución este mes. Un mes antes, el ejército fue enviado al sur para enfrentar a un movimiento cada vez más violento de militantes indígenas. Y desde julio, un grupo de delegados en la capital ha estado escribiendo una nueva Constitución, un proyecto que derivó de las protestas generalizadas en 2019, en las que se reclamaba la desigualdad y el aumento del costo de vida.
Este momento turbulento, que la pandemia de coronavirus ha complicado aún más, preparó el escenario para la primera vuelta de una elección presidencial inusualmente polarizada el domingo. Las coaliciones centristas que se han alternado el poder en las últimas décadas no son las favoritas en una campaña liderada por candidatos más radicales que ofrecen visiones del futuro completamente opuestas a los chilenos.
La elección de Chile es una de varias en América Latina en las que los gobernantes y los partidos en el poder están a la defensiva, en parte debido a la agitación social y el malestar económico que ha infligido la pandemia. Otras de las contiendas más importantes son las presidenciales del próximo año en Brasil y Colombia, dos países en los que el virus ha dejado como saldos la muerte de cientos de miles de personas y paralizado grandes sectores de sus economías.
“La covid expuso la desigualdad, la exacerbó y facilitó su politización de una manera que, creemos, será muy difícil para los mandatarios en el poder”, dijo Jennifer Pribble, profesora de ciencias políticas en la Universidad de Richmond, especializada en América Latina. “Ha generado un malestar y descontento que la ciudadanía tiene descargar contra alguien”.
Los candidatos principales que contienden para sustituir al actual presidente, Sebastián Piñera —quien no puede reelegirse— están en lados opuestos del espectro político: Boric, un diputado de izquierda que promete ampliar considerablemente la red de seguridad pública, y Kast, un exdiputado de extrema derecha que propone un Estado drásticamente más pequeño, en el que las fuerzas de seguridad tendrían una autoridad más extensa para sofocar la violencia y el desorden.
Gabriel Boric, a la izquierda, diputado izquierdista, y José Antonio Kast, segundo desde la izquierda, exdiputado de extrema derecha, son los favoritos en las elecciones presidenciales de Chile.Credit…Foto de consorcio de Esteban Felix
Las encuestas más recientes en Chile, que no han sido muy confiables en elecciones recientes, habían registrado el creciente atractivo en los votantes que Kast había tomado en la recta final de la campaña. Las encuestas también sugerían que Boric probablemente logrará llegar a la segunda vuelta en diciembre.
Kast, quien obtuvo el 8 por ciento de los votos cuando se postuló para la presidencia en 2017, y Boric sorprendieron a los analistas políticos al consolidarse como los punteros de la contienda presidencial a medida que los políticos más moderados no generaban tracción.
Ambos aprovecharon el descontento con los partidos tradicionales, que han dominado la política en Chile desde el regreso de la democracia en la década de 1990.
Grisel Riquelme, una costurera de 39 años de Santiago, la capital, que administra una pequeña empresa familiar, dijo que se había sentido tan frustrada con la política que podría anular su voto a manera de protesta.
“Todos los candidatos vienen con el mismo discurso, que van a ayudar al pueblo, que van a solucionar los problemas, que la economía se va a arreglar, que va a haber trabajo y la calidad de vida será mejor”, dijo. “Pero seguimos estando igual, y tal vez peor. Y después se olvidan de lo que prometieron. Cambiamos de caras pero sigue todo igual”.
La insatisfacción con el statu quo condujo a un inesperado estallido social en octubre de 2019, cuando un aumento en las tarifas del metro de Santiago desató una ola de manifestaciones que se prolongó por un mes. El vandalismo, incluido el incendio de estaciones de metro y otros edificios gubernamentales, derivó en una dura respuesta de las fuerzas de seguridad, que dispararon balines de goma contra los manifestantes, lo que cegó a cientos de ellos.
Un centro de votación el viernes. La elección de Chile se encuentra entre varias en América Latina en las que los gobernantes y los partidos en el poder están a la defensiva.Credit…Ivan Alvarado/Reuters
Después de no poder apaciguar las calles durante semanas, Piñera, un multimillonario que distaba de ser el líder ideal para enfrentar un descontento originado por la desigualdad, acordó apoyar una iniciativa para convocar una Convención Constitucional a fines de diciembre de 2019.
Ese proceso inició en mayo de este año con la elección de delegados, que representan a segmentos de la sociedad chilena que habían sido marginados históricamente. El organismo constituyente que redacta la nueva carta magna tiene paridad de género y está liderado por Elisa Loncón, una académica de la comunidad indígena mapuche.
El acuerdo para crear la nueva Constitución fue un logro importante, dijo Pia Mundaca, directora ejecutiva de Espacio Público —un grupo de investigación en Chile que estudia el sistema político—, debido a lo violentas e inestables que se volvieron las calles de Chile en 2019 y a la cantidad de personas en la región que han perdido la confianza en la democracia.
“Es muy poderoso, dada nuestra historia en América Latina con la democracia y momentos antidemocráticos, que una crisis política tan profunda como la que enfrentó Chile a fines de 2019 haya encontrado una salida democrática e institucional”, dijo.
Los integrantes de la Convención Constitucional están debatiendo cómo garantizar derechos económicos y sociales a gran escala, lo que podría trastocar temas como el sistema de pensiones, los derechos reproductivos y los reclamos de las comunidades indígenas sobre sus tierras ancestrales.
Boric, un político de 35 años que tiene tatuajes, evita las corbatas y quien, en caso de ser elegido, se convertiría en el líder más joven de la historia de Chile, ha sido un firme partidario del nuevo proceso constitucional, que ve como una vía para reformar la economía y el sistema político de Chile favorables al mercado de manera drástica.
Boric, un diputado de izquierda, retratado antes de votar el domingo, promete expandir la red de seguridad pública.Credit…Andres Poblete/Associated Press
“Si Chile fue la cuna del neoliberalismo, también será su tumba”, dice su plataforma de campaña.
Boric, de Punta Arenas, una ciudad en el extremo sur del país, ha propuesto una reforma total del sistema de seguridad social, plantea reducir la semana laboral de 44 a 40 horas y propone absolver la deuda estudiantil. El aumento significativo en el gasto público que prevé se compensaría con nuevos impuestos a los ultrarricos y un sistema más eficaz para combatir la corrupción, dice su plataforma de campaña.
Apoya la legalización del aborto —prohibido en Chile, salvo un puñado de excepciones— y el matrimonio igualitario.
Kast, un abogado de 55 años que fue diputado de 2002 a 2018, se opone de manera rotunda al matrimonio igualitario y a la legalización del aborto. Ha propuesto planes draconianos para restaurar la seguridad en el país, entre los que destaca una propuesta para construir una zanja a lo largo de la frontera con Bolivia, una vía de acceso a la inmigración indocumentada.
Dice que la burocracia chilena debería reducirse tajantemente y propone pasar de 24 a 12 ministerios, pero favorece una expansión considerable del sistema penitenciario. Su enfoque de mano dura se llevaría al levantamiento armado de facciones indígenas mapuche en la región de la Araucanía, donde algunas personas buscan recuperar sus tierras ancestrales, ahora controladas por empresas madereras, con métodos como ocupación territorial y quema de camiones, casas e iglesias.
Kast, un exdiputado de extrema derecha, después de votar en SantiagoCredit…Esteban Felix/Associated Press
Piñera, quien el mes pasado decretó un estado de emergencia en la Araucanía, donde desplegó al ejército, está por terminar su segundo mandato no consecutivo en la presidencia en un momento complejo. Este mes, los legisladores estuvieron a punto de acusarlo por una transacción en 2010 que involucró a un negocio minero que es parcialmente propiedad de su familia.
Dejará el cargo con casi el 79 por ciento de desaprobación por su desempeño, y muchos tienen una opinión poco halagüeña del manejo de la clase política de los desafíos de los últimos años.
“Gobernar nunca ha sido fácil, y a nosotros nos ha tocado especialmente difícil”, dijo en un discurso el miércoles. “Lamentablemente, en esta oportunidad siento que en el mundo de la política nos ha faltado grandeza, unidad, colaboración, diálogo y acuerdos para enfrentar estos enormes y exigentes desafíos”.
Vivian Asun, una estudiante de derecho de 21 años en Santiago, mencionó que albergaba pocas esperanzas en que el sucesor de Piñera fuera más efectivo. No pudo votar el domingo porque está lejos de la ciudad donde está registrada. Pero no es un problema, advirtió.
“No tengo la menor idea por quién votaría”, dijo. “Por supuesto que no me da lo mismo quién gane, pero no hay ningún candidato que pueda responder a las necesidades que estamos enfrentando como país”.
Pascale Bonnefoy reporteó desde Santiago y Ernesto Londoño desde Florianópolis, Brasil.
Ernesto Londoño es el jefe del buró de Brasil, con sede en Río de Janeiro. Anteriormente fue parte del Consejo Editorial del Times y, antes de unirse al diario en 2014, trabajó para The Washington Post. @londonoe • Facebook
El próximo Presidente de Chile se definirá finalmente en una segunda vuelta. En una calurosa jornada electoral, marcada por la masiva concurrencia ciudadana a las urnas, que incluyó extensas filas en los locales de votación hasta última hora, ninguno de los siete postulantes a La Moneda pudo obtener el 50% más uno de las preferencias que le permitiera liderar el país por los próximos cuatro años.
José Antonio Kast (Frente Social Cristiano) y Gabriel Boric (Apruebo Dignidad) se impusieron con las dos más altas mayorías y se enfrentarán nuevamente el próximo 19 de diciembre, cuando se realice el balotaje.
Con casi 50% del escrutinio de las elecciones nacionales en Chile, el candidato ultraderechista a la presidencia José Antonio Kast se mantenía hoy en el primer puesto, seguido por el aspirante de izquierda Gabriel Boric, quien achicó un poco la diferencia conforme avanzó el recuento, aunque aún estaba cuatro puntos porcentuales por debajo.
De confirmarse esta tendencia -que parece ya inamovible- ambos irán a un balotaje el 19 de diciembre próximo.
Esto marca un hito, ya que tanto Kast como Boric pertenecen a pactos que están fuera de las dos fuerzas políticas que, desde el retorno a la democracia en Chile, han liderado el país: exConcertación o Nueva Mayoría, y la Alianza o Chile Vamos, que en estos comicios se denominaron Nuevo Pacto Social y Chile Podemos Más.
Según los datos publicados por el Servicio Electoral (Servel) en su página web, escrutadas 23.270 mesas de un total de 46.639 (49,62%), el pinochetista Kast (Frente Social Cristiano) se alzaba con 932.252 votos (28,64%), mientras que Boric (Apruebo Dignidad) reunía 795.689 (24,44%).
Muy por detrás, marchaban el independiente de derecha Franco Parisi (13,60%), la centroizquierdista Yasna Provoste (12,36%), el derechista Sebastián Sichel (11,96%), el izquierdista Marco Enríquez-Ominami (7,57%) y el izquierdista Eduardo Artés (1,42%).
El candidato presidencial de la oficialista Chile Podemos Más -que responde a Sebastián Piñera-, Sebastián Sichel, fue el primero esta noche en reconocer su derrota en las elecciones presidenciales celebradas hoy cuando se conocía recién el 40% del escrutinio provisorio, y anticipó que se sentaría “a conversar” con el pinochetista Kast, quien marcha primero en el conteo.
Desde su comando electoral, Sichel admitió: “no nos fue bien (…) los chilenos decidieron que otras personas pasen a segunda vuelta presidencial”.
También dijo que llamó a Kast para felicitarlo por pasar a segunda vuelta y volvió a remarcar que en esa instancia no va a votar por el candidato de izquierda Gabriel Boric, quien marcha segundo en los cómputos y se perfila para disputar el balotaje.
“No voy a votar por Boric. No quiero que gane la extrema izquierda en Chile”, disparó el candidato que tenía apenas 11,9% de los votos en el conteo oficial.
Sichel añadió que con Kast tiene grandes diferencias programáticas, aunque que se sentará a conversar con él.
“He tomado la decisión de dar un paso al costado en la vida pública”, afirmó Sichel, quien no pudo revertir la baja aprobación pública del gobierno de Sebastián Piñera, de la misma fuerza política por la que se presentó a la elección.
Una de las más estridentes exponentes del rock femenino chileno, estrena el videoclip del segundo sencillo de su próximo disco, el cual habla de la oscuridad que cubrió a la humanidad en pandemia y los cambios de la vida en tiempos de crisis.
“Estoy sin poder partir, algo estrecho el caminar, cargo el miedo y sigue aquí dentro”, recitan los primeros segundos de la estremecedora lírica en De Cero, canción de la renovadora voz del rock femenino, Eve Arrow, que estrenó su videoclip, junto a estética desoladora, adornada con el lamento ante la incertidumbre de los últimos tiempos.
Con el lanzamiento del oscuro y a la vez llamativo metraje, el cual también es el segundo anticipo de lo que será su ferviente nuevo disco, Eve Arrow revitaliza su propuesta artística con una melodía ajena a la adrenalina y el poderío musical del rock alternativo, para dar paso a una balada acústica con una quebradiza pero potente voz y una emotiva composición que logra emitir un sinfín de sensaciones con respecto al encierro.
“Queríamos darle una estética algo oscura, como de una virgen negra, que se lamenta en su dolor. Nos inspiramos en la imagen visual de los aquelarres medievales, y así nació este personaje, inmerso en un bosque”, cuenta Eve Arrow acerca de la inspiración del video de De Cero.
El videoclip fue dirigido por la hermana de Eve Arrow, Nancy Olguín, junto a la estética y fotografía de Pablo Fattori en las dependencias de Estudio Paris, en Santiago de Chile. La producción del track estuvo en manos de la misma Eve junto a arreglos vocales y creación de melodías por parte de Nancy.
Eve Arrow busca seguir fortaleciendo su carrera como referente de la renovación del rock chileno con novedades y estrenos para comenzar el 2022, acompañando también a su exitosa canción Antes del Final, lanzada el pasado mes de mayo y con el que alcanzó posicionamiento en la lista editorial de Spotify Novedades Rock.
Disfruta la música de Eve Arrow y sigue sus novedades en sus diversas plataformas digitales.
La derrota de Chile como local ante el Ecuador de Gustavo Alfaro dejó al seleccionado dirigido por el uruguayo Martín Lasarte fuera del puesto de Repechaje, última chance de los seleccionados sudamericanos para subirse al Mundial de Qatar, y por ello, para su próximo compromiso ante el ya clasificado Argentina planea llevar a los capitaneados por Lionel Messi a la ciudad de Calama, situada a 2.250 metros sobre el nivel del mar en zona desértica.
Chile está sexto en las posiciones de las Eliminatorias restando cuatro fechas para el final de las Eliminatorias Sudamericanas, y por eso la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) que preside Pablo Milad tiene previsto recibir a Argentina, el 27 de enero por la 15ta. fecha en Calama.
El tema ya se trató en una reunión con los referentes del plantel, Gary Medel, Claudio Bravo, Mauricio Isla, Alexis Sánchez y Arturo Vidal, aunque este último no será de la partida en ese encuentro porque fue expulsado ayer ante Ecuador, reveló hoy el diario local La Tercera.
Chile tiene hasta siete días anteriores a ese encuentro para presentar el estadio, o sea el 20 de enero, pero la idea ya está consolidada y todo apunta a que Argentina podría afrontar ese juego en el estadio municipal “Zorros del Desierto”, que cuenta con una capacidad apenas superior a los 12.000 espectadores y fue inaugurado en 2015.
Las dificultades que afrontaron históricamente los seleccionados argentinos en la altura datan especialmente de la boliviana La Paz (3.650 metros sobre el nivel del mar), en menor medida la capital ecuatoriana Quito (2.850) y mucho menos la colombiana Bogotá (2.650), por lo que la incidencia en este caso sería mínima.