Ciencia

Científicos de Tucumán desarrollan paneles fototérmicos más eficientes que los del mercado

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Escribe Daniela Orlandi* – Científicos de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) y del Conicet desarrollaron nanomateriales fototérmicos que pueden usarse como pinturas en celdas solares e instalarse, por ejemplo, en un termotanque solar -para calentar el agua en viviendas y edificios-, lo que les daría un 30% más de efectividad que los actuales.

La ventaja de este material -basado en nanotubos de carbono huecos- es su diminuto tamaño, algo así como 60.000 veces más fino que un cabello y su eficiencia porque permite conservar un 30% más el calor que los materiales conocidos hasta hoy.

“Los paneles o celdas fototérmicas transforman la energía que les llega del sol directamente en calor. Este calor puede ser utilizado para calentar agua, cocinar o generar electricidad. Nosotros estamos enfocados en la primera aplicación, en el calentamiento de agua doméstica”, precisa a Télam-Confiar el físico Patricio Alastuey, director del Laboratorio de Caracterización de Nanomateriales del Instituto de Física del NOA (Infinoa) de doble dependencia entre el Conicet y la UNT.

Y agrega que “las celdas se suelen comercializar en módulos, es decir, en estructuras pequeñas que se repiten para conformar un dispositivo más grande (un termotanque solar, por ejemplo) que consta de varias celdas solares fototérmicas”.

Alastuey, desarrolla el trabajo bajo la dirección de la doctora Mónica Tirado, secretaria de Ciencia y Técnica de la UNT, y bajo la supervisión del Dr. David Comedi (director del Infinoa) y todos integrantes del grupo Nanoproject, que está formado por científicos de la UNT y del Conicet.

Por su parte, la doctora Tirado explica que con los nanomateriales desarrollan una pintura formada por nanotubos de carbono que potencian la trasmisión del calor del sol al tanque de agua o a cualquier otra cosa. “Los nanomateriales que usamos aumentan la superficie que reacciona frente a la energía solar; es como que, en vez de secarte con una toalla, lo hacés con un toallón, esos diminutos y abundantes nanotubos en contacto con el sol trasforman la energía solar en térmica y generan más eficiencia”, precisa.

El trabajo se realiza en el marco de un acuerdo entre la Facultad Ciencias Exactas y Tecnología (Facet) de la UNT y la Universidad de Montpellier, en colaboración con el Dr. Guillaume Toquer, del ICSM (Instituto de Química Separativa de Marcoule (por sus siglas en francés).

Los nanotubos de carbono se investigan en distintas partes del mundo desde hace ya varias décadas porque presentan propiedades interesantes.

“Nosotros utilizamos un tipo específico de nanotubos de carbono que se comportan como un material absorbente, bajo ciertas condiciones, y que se vuelven transparentes en otras. Esto nos permite optimizar el diseño de la celda respecto a las que existen en el mercado porque usando cantidades más pequeñas de material y conseguimos el mismo rendimiento”, explica la investigadora.

Alastuey detalla que las celdas están hechas de una superficie reflejante (silicio recubierto con platino) sobre la cual depositan una “pintura negra” de nanotubos de carbono. Para medir su eficiencia, los investigadores hicieron comparaciones en el laboratorio, por ejemplo, con dos celdas muy similares.

“Unas fueron hechas con nanotubos de carbono más grandes, multicapa, que se comportan similar al grafito (un mineral hecho de carbono). Allí encontramos una eficiencia del 60% y una absorción de más del 90%. Sin embargo, pierden mucha energía cuando se calientan para funcionar (un 35% de lo que reciben) y emiten energía infrarroja “, explica.

“En cambio, cuando realizaron la misma prueba con los nanotubos de carbono muy pequeños (monocapa), como resultado teníamos la misma absorción de energía lumínica (más del 90%) pero teníamos un coeficiente de pérdida menor (alrededor del 5%)”, detalla.

El trabajo se encuentra en la etapa de laboratorio y la técnica que utilizan para cubrir los nanotubos de carbono es la “deposición electroforética”, que es un proceso muy usado en la industria para adherir polvos de metal y cerámicos a capas delgadas. Los resultados del trabajo se publicaron en la revista científica “Thin Solid Films”, con enlace al trabajo aquí https://doi.org/10.1016/j.tsf.2022.139614.

Los investigadores señalan que en diferentes partes del mundo, entre ellas Tucumán, “los termotanques solares se están imponiendo en el mercado y resultan especialmente útiles en dónde no hay acceso al gas natural o bien las garrafas de gas resultan muy caras. Esta tecnología sirve sobre todo para calefaccionar agua doméstica y es ampliamente utilizada en Europa”, precisa Tirado.

Las celdas desarrolladas por los tucumanos podrían ubicarse sobre el techo de las construcciones, como ocurre con los termotanques solares. “La ventaja de nuestra celda es que sería más pequeña que los tradicionales, pero con la misma potencia, porque tiene un rendimiento 30% superior a las conocidas hasta hoy”, puntualiza Alastuey.

El investigador describe que hoy en día se puede hacer casi toda la investigación de estos nanomateriales en Tucumán (en colaboración con otros institutos como el Inquinoa, el Insibio, el Immca y el CIME) “excepto la caracterización espectral que se realiza en Francia”. Sin embargo, considera que en breve podrán completar todos los estudios en esa provincia usando el nuevo “simulador solar”. que instalaron a fines del año pasado en el Infinoa.

El científico opina que el siguiente paso será tratar de replicar a gran escala los valores de eficiencia obtenidos en el laboratorio, pero utilizando materiales más económicos y manteniendo el diseño. Cabe recordar que los investigadores hoy utilizan silicio y platino. “Sería importante buscar inversores privados con la idea de construir una startup y diseñar las celdas en serie para sacarlas al mercado lo antes posible”, anhela.

*Daniela Orlandi de la Red Argentina de Periodismo Científico en Télam-Confiar, una plataforma con información especializada en ciencia, salud, ambiente y tecnología (www.telam.com.ar/confiar)

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Ciencia anuncia más de 810 millones de pesos para una Fábrica de Bioinsumos en Formosa y el Planetario de Paraná

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El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación anuncia dos licitaciones públicas en el marco del Programa Federal “Construir Ciencia”, destinado a fortalecer las capacidades institucionales del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SNCTI) a través de la mejora de las infraestructuras edilicias de todo el país. Se trata del llamado a Licitación Pública para la construcción de la Fábrica de Bioinsumos, BioForm, en la provincia de Formosa y la terminación del Planetario Ciudad de Paraná, en la provincia de Entre Ríos. La inversión asciende a 811 millones de pesos aproximadamente.

El titular de la cartera de Ciencia, Daniel Filmus, indicó al respecto: “Continuamos federalizando la ciencia y la tecnología porque entendemos que los científicos y científicas del país tienen que poder ejercer su vocación en sus propios territorios” y señaló sobre BioForm en particular “la construcción de la fábrica permitirá poner al alcance bioinsumos que usualmente no llegan a los pequeños productores. Con este ´Construir Ciencia´ el beneficio entonces es triple: por un lado, la comunidad científica encuentra en sus propios lugares un espacio propicio donde trabajar; por otro, un pequeño y mediano productor conoce una tecnología que agrega valor; y a su vez la sociedad se beneficia con un país que cambia su matriz productiva. Seguimos apostando por un Estado que pueda desplegar su capacidad en todo el territorio nacional”.

Planetario Ciudad de Paraná

El Licitante y Comitente es la Municipalidad de Paraná – Secretaría de Obras Públicas, para el Planetario Ciudad de Paraná, ubicada en Parque Nuevo “Humberto C. Varisco”, en la provincia de Entre Ríos (Licitación Pública Nacional Nº: 131/2022). El presupuesto es de $ 419.546.632,31 pesos. El plazo de ejecución de la obra se establece en 240 días corridos. Se recepcionarán las ofertas hasta el 6 de marzo de 2023, a las 11 horas.

Construcción fábrica de bioinsumos (BioForm)

El Licitante y Comitente es la Unidad Central de Administración de Programas U.C.A.P, para la Construcción Fábrica de Bioinsumos – BioForm, ubicada en Formosa Capital (Licitación Pública Nacional Nº 77/2022). El presupuesto es de $ 391.439.689,83 pesos. El plazo de ejecución de la obra se establece en 420 días corridos. Se recepcionarán ofertas hasta el 3 de febrero de 2023, a las 9 h.

Para conocer más ingresar a https://www.argentina.gob.ar/ciencia/sact/construirciencia/licitaciones

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Nicolás, el primer ingeniero espacial egresado de la Unsam que trabaja en Conae: “Fue lo que soñé”

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(Télam, CONFIAR – Por Melisa Avolio) Nicolás Conde se convirtió en en el primer graduado de la carrera de Ingeniería Espacial de la Escuela de Ciencia y Tecnología (ECyT) de la Universidad Nacional de San Martín (Unsam) y ya trabaja en la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) en el proyecto Saocom II, con el que se busca actualizar la tecnología para mejorar el rendimiento de los satélites.

La primera pregunta que le suelen hacer cuando dice que es ingeniero espacial es “¿Vas a ser astronauta?”. Pero la respuesta es más larga que un simple “no” y este joven porteño de 25 años la explica con la humildad y dedicación que lo van a caracterizar en toda la entrevista.

“Desde chico siempre me gustó la ingeniería. O sea, hacer y diseñar cosas. Lo espacial fue naciendo de más grande, cuando fui viendo los lanzamientos y las misiones, y empecé a aprender de la historia espacial argentina”, contó Conde en diálogo con Télam.

Como siempre tuvo “facilidad” para matemática y física, a Nicolás los primeros años de Ingeniería no le “costaron demasiado” y como le gustaban mucho los autos fue a un técnico de automotores y pudo forjar una buena base en esas materias, aunque la clave no son solo números y fórmulas.

“Por ahí uno tiene la imagen de que el ingeniero tiene que saber solo de matemática, pero también se necesita toda otra parte artística y de creatividad. El trabajo del ingeniero es solucionar problemas y para eso hay que tener inventiva”, afirmó.

Una publicidad de Ingeniería Espacial en las redes torció una decisión previa de inscribirse en Ingeniería Naval en la Universidad de Buenos Aires (UBA) que tomó al terminar el secundario.

“Ya había estado buscando esa carrera y solo encontraba ofertas en España, no había nada en América Latina y no me daba para irme a otro país a estudiar”, recordó.

Hasta que se abrió la carrera en la ECyT de la Unsam, que con la dirección de Roberto Yasielsky forma profesionales para contribuir al desarrollo de la ciencia y la tecnología del sector espacial en la Argentina, y al día siguiente se fue a inscribir.

Otra alternativa universitaria reciente es la carrera de Ingeniería Aeroespacial de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), que hasta 2019 era Ingeniería en Aeronáutica, y que este año también tuvo su primer egresado.

“Quienes trabajan en Ingeniería en Sistemas lo que hacen es buscar, aunque suene redundante, que el sistema funcione. Es un sistema complejo con muchas partes que interactúan entre sí y tienen interfaces. Hay mucha gente que trabaja en estas partecitas y hay alguien que tiene que velar para que todo eso funcione cuando se integre. Ese es el rol del ingeniero en Sistemas”, describió.

Lo que hacen en su carrera es entonces Ingeniería en Sistemas Espaciales, que se puede explicar sencillamente como “ver muchas materias de cada subsistema del satélite, con el objetivo de poder hablar con expertos en diferentes áreas como electrónica o mecánica, y entender todos los temas pero desde una mirada más general”.

En 2021, Nicolás hizo una pasantía en la Conae y colaboró en el diseño conceptual de un instrumento SAR para el proyecto integrador denominado Focus, cuyo objetivo es hacer un monitoreo de infraestructuras críticas, como puentes, edificios y represas, para ayudar en el mantenimiento preventivo o tomar medidas ante un colapso.

Actualmente, el flamante ingeniero trabaja en la Conae y en particular en la ingeniería de sistemas del instrumento radar SAR de la misión Saocom II, con el que se busca dar continuidad a la primera generación de los satélites argentinos y actualizar la tecnología para mejorar el rendimiento.

“Mi jefe en la Conae es Juan Pablo Cuesta, que es una eminencia. Es espectacular trabajar a su lado, y además tiene mucha paciencia para enseñar. Y Roberto Yasielsky, el director de mi carrera, es la historia espacial argentina en persona”, dijo a Télam Nicolás.

Además de “si va a ser astronauta”, otra de las preguntas que suelen hacerle es “si se va a ir del país”.

“Está la idea de que acá no hay tanto y en Estados Unidos o Europa hay una industria más grande, que sí lo es. Pero en nuestro país también existe y es importante. Por ahora mi pensamiento es trabajar en la Conae que fue lo que soñé”, contó.

Pero si en algún momento tendría que trabajar en el exterior explicó que “sentiría un desarraigo enorme, sería por un tiempo porque mi pensamiento siempre es volver a mi país”.

Durante la carrera, Nicolás participó de iniciativas nacionales e internacionales como la competencia CubeDesing, en la que desarrolló el nanosatélite ganador junto a un equipo de compañeros que hoy son sus amigos y que están próximos a recibirse: Tomas Burroni, Camila Mucanna, Matías Escobar y Luis López.

Con ese equipo, fueron al laboratorio de ensayos de la agencia espacial brasileña y conocieron los “shakers”, instrumentos para hacer vibrar los satélites. “Todo eso era nuevo para nosotros, solo lo sabíamos desde la teoría y fue una experiencia espectacular”, describió.

“Ahora que terminé la facultad, estoy pensando hacer algún curso de cocina o de canto. Me gusta mucho salir a cines o teatros, y miro también películas o serie espaciales. Salvo ‘Star Wars’ o ‘Star Trek’, películas que no vi y que me gusta no haberlas visto ya que me divierte la reacción cuando lo digo”, aseguró.

Nicolás siente “una gran admiración” por Miguel San Martín, el argentino que trabaja en la NASA. “Lo pude saludar una vez que fuimos a dar una charla sobre cohetes con mis compañeros a Uruguay. Él estaba brindando una conferencia sobre Marte y vino a nuestro stand a saludarnos y nos sacamos una foto”.

El ingeniero recuerda con emoción el día de su graduación, al que fueron sus dos abuelas, su abuelo, su mamá, su papá y sus tres hermanos: “Todos estaban a las lágrimas y orgullosos”.

“En el mundo no hay muchos lugares que tengan la industria espacial y los profesionales que hay en Argentina. Además, en esta carrera salimos directamente ingenieros espaciales, listos para la salida laboral”, celebró.

Sobre su futuro, Nicolás sostuvo que “su sueño más extremo, a largo plazo, es la humanidad interplanetaria”, aunque “la exploración espacial con sondas, o los Rovers como trabaja Miguel San Martín” también le “encantan”.

De todos modos, no se olvida de otra parte más pragmática, en la que ya está trabajando: “Quiero solucionarle problemas y necesidades a la gente”.

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Ciencia invierte 230 millones en un Centro de Investigación, Desarrollo y Transferencia para la Agroecología en Santa Fe

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A fin de continuar promoviendo la vinculación entre la economía popular, la sustentabilidad y la ciencia y la tecnología  aplicada a la mejora de la calidad de vida de la población, se realizó ayer al mediodía en el Polo Científico Tecnológico de la Ciudad de Buenos Aires, la firma de un convenio para iniciar la construcción del Centro de Investigación, Desarrollo y Transferencia para la Agroecología (CIDTA) que estará ubicado en la localidad de Máximo Paz, provincia de Santa Fe.

El CIDTA contará con una inversión total de 229.369.259 pesos y la obra se llevará adelante en el marco del Programa Federal “Construir Ciencia”. Se trata de un espacio destinado a la formación, difusión, transferencia tecnológica e investigación científica en materia de agroecología, economía circular y buenas prácticas agrícolas.

En la ceremonia estuvieron presentes los ministros de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus y del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro; el Presidente Comunal de Máximo Paz, Darío Baiocco; el Presidente del Directorio de Y-TEC, Roberto Salvarezza; el Subsecretario de Coordinación Institucional del Ministerio de Ciencia, Pablo Nuñez; y la secretaria de Ciencia, Tecnología e Innovación de Santa Fe, Marina Baima.

El Ministro Filmus agradeció el esfuerzo de articulación realizado desde todos los sectores y señaló: “Tenemos que pasar a un modelo en donde el principal valor sea la capacidad de trabajo de nuestra gente, de desarrollo e innovación que plantea el sistema científico-tecnológico. No podemos permitir que en nuestro gobierno crezca la pobreza y la indigencia, que se produzca más sin redistribuir. Ese es un eje central en el que la ciencia y la tecnología tienen mucho para aportar. Este modelo agropecuario necesita transformaciones en sí mismo, tenemos que mejorarlo para generar condiciones de sustentabilidad y federalismo”.

En ese sentido, Filmus destacó “el trabajo que Juan Pablo (Paz) y Pablo (Nuñez) vienen llevando adelante a través de los programas federales ‘Construir Ciencia’ y ‘Equipar Ciencia’ con un esfuerzo enorme. Hoy estamos desarrollando proyectos de la economía popular, vinculando el sector académico y financiando al sector de pequeñas cooperativas para generar las condiciones de transferencia tecnológica que les permitan ingresar al mercado activamente”.

Por su parte, el Ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, celebró que “este proyecto es fruto de la iniciativa, la creatividad y la militancia de los funcionarios y las funcionarias que hoy están presentes”.

“Hay un listado de obras, hay un listado de acuerdos, de consensos de qué se necesita en Argentina para poder producir más, qué se necesita para que haya arraigo, para que cada uno y cada una pueda desarrollarse en el pueblo a donde fueron al jardín, a la primaria, a la secundaria, que tengan algo cerca y después puedan volver, para que la Argentina se convierta en un suelo de oportunidades pero no todas concentradas alrededor del puerto de Buenos Aires, que sea una Argentina multipolar”, indicó de Pedro.

A su turno, Pablo Nuñez remarcó que este “es un proyecto interinstitucional, en el que también participa Y-TEC y la Universidad Nacional de Rosario, con una presencia fuerte para capacitar y darle volumen a este centro. Queremos que este centro se convierta en una referencia en la región, para contar con más capacidades en lo referido a agroecología y la economía circular. Esto va a permitir ofrecer a productores y empresas mayor capacidad de arraigo, de generar valor con este paradigma, optimizando los residuos y sumando capacidades a través de esta propuesta productiva”.

Adicionalmente, se procedió a la firma del contrato de comodato de una Planta Piloto de Producción de Biogás de propiedad de Y-TEC y del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), que será instalada en el predio del CIDTA. Dicho contrato fue suscripto por Roberto Salvarezza, y el Presidente de la Comuna de Máximo Paz, a los fines de arbitrar e implementar acciones conjuntas para su utilización.

Participaron además en el evento la Presidenta del CONICET, Ana Franchi; el Secretario de Planeamiento y Políticas del Ministerio de Ciencia, Diego Hurtado; Pedro Peretti, productor agropecuario de Máximo Paz y miembro del Movimiento Arraigo y del Manifiesto Argentino; y representantes de la Universidad Nacional de Rosario, entre otras autoridades nacionales y provinciales.

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Ciencia adjudicó 2.400 millones de pesos para Proyectos Federales de Innovación

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Se llevó a cabo en el Polo Científico Tecnológico la 4ª Asamblea General del año del Consejo Federal de Ciencia y Tecnología (COFECyT). Fue encabezada por el Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación y Presidente del Consejo, Daniel Filmus y contó con la participación de la Subsecretaría de Federalización de la Ciencia, Tecnología e Innovación, Luz Lardone; el Vicepresidente del Consejo y representante por Misiones, Nicolás Daviña, y las y los representantes de las 24 jurisdicciones que integran el COFECyT.

En su intervención, Filmus explicó que la Ley de Financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación “no sólo dota al ministerio de recursos sino que esos recursos nos obligan a desarrollar nuevas competencias y capacidades estatales tanto al ministerio como a las provincias para mejorar la distribución y reducir las asimetrías territoriales. Es un proceso de aprendizaje que tenemos que seguir construyendo en conjunto”. El ministro afirmó que la reunión del día de ayer entre el COFECyT y el Consejo Interinstitucional de Ciencia y Tecnología (CICyT) “fue muy productiva y nos marca que el camino de la federalización de la ciencia y la tecnología también comprende la federalización de las instituciones del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación”.

Filmus celebró “el debate que nos permite este ámbito que es constructivo y plural. No nos preocupemos si tenemos diferencias; bienvenidas las discusiones que vayan en el sentido de mejorar todo lo que tenemos que hacer en el futuro y que lo construyamos a partir de políticas de Estado que nos permitan, como plantea el Plan Nacional de Ciencia 2030, cumplir con objetivos de mediano y largo plazo que sean estratégicos para el desarrollo del país”.

Por su parte, Lardone destacó que “a lo largo del trabajo que venimos realizando desde la Subsecretaría de Federalización y el COFECyT ha quedado clara la importancia de pensar a la ciencia y la tecnología como transversales a los modelos de desarrollo jurisdiccionales. En este sentido, las provincias priorizaron los proyectos en función de los vectores de desarrollo que definieron en las Agendas Territoriales Integradoras que elaboraron. Estos Proyectos Federales de Innovación tienen que ver con apelar a la transferencia y, a su vez, a la transferencia con los diferentes impactos. Ello requiere de una articulación virtuosa entre los actores del sistema científico-tecnológico y los distintos niveles del Estado guiada por los lineamientos del Plan Nacional de Ciencia 2030”.

La convocatoria Proyectos Federales de Innovación 2022 (PFI-2022) realizada por el MINCyT, a través del COFECyT, adjudicó 2.400 millones de pesos para proyectos destinados a dar soluciones a problemas sociales, productivos y ambientales concretos, de alcance municipal, provincial y regional. Se presentaron 304 proyectos de transferencia tecnológica de los que fueron seleccionados y adjudicados 187 proyectos a instituciones del sector público y privado de las 24 jurisdicciones del país.

Seguidamente, la Subsecretaria de Evaluación Institucional, Gabriela Dranovsky, brindó detalles sobre el subsidio para gastos por tareas de cuidado en reuniones científicas recientemente lanzado que está dirigido a personas que realicen actividades científicas y tecnológicas (en calidad de expositoras, ponentes, comentadoras, presentadoras de póster, panelistas, conferencistas, coordinadoras, moderadoras, relatoras u otro rol equivalente) y que tengan a su cargo el cuidado de personas menores de doce años, personas con discapacidad o adultas mayores con las que convivan a tiempo parcial o completo y que requieran asistencia específica. El apoyo económico consta de hasta un subsidio por reunión científica, cuyo monto máximo dependerá de la modalidad de la reunión. Hasta 900 mil pesos para las reuniones científicas que sean presenciales y hasta 300 mil para las reuniones científicas virtuales. El subsidio contempla los gastos vinculados a tareas de cuidado por un máximo de cuatro días por reunión científica.

Además se trataron otros temas con miras a la planificación 2023 como una nueva convocatoria de PFI; la conformación de una red de Vinculadores Tecnológicos Federales (VITEF); una convocatoria de proyectos interjurisdiccionales; la creación de un banco de evaluadores federales; un diseño de formación de recursos humanos doctorales y posdoctorales en las provincias; la profundización de la articulación con el Consejo Federal de Inversiones (CFI), y el fortalecimiento de la divulgación de la cultura científica. También se hizo mención al programa conjunto de los ministerios de Ciencia, Salud y la Agencia I+D+i de investigación en VIH.

Estuvieron presentes, también, el Secretario de Planeamiento y Políticas en Ciencia, Tecnología e Innovación, Diego Hurtado; el Subsecretario de Estudios y Prospectiva, Eduardo Mallo; la Directora Nacional de Políticas y Planificación, Ana Pereyra, y el Jefe de Gabinete de la Agencia I+D+i, Guido Giorgi.

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