Comenzará este miércoles, el ciclo de entrega de certificados a los nuevos profesionales de las Aulas Talleres Móviles (ATM) a cargo de la Subsecretaria de Educación Técnica Profesional de la provincia. En esta oportunidad, se entregarán 89 certificados a los egresados de la ATM Agropecuaria y 94 a la ATM de Refrigeración Y Climatización.
La entrega de certificados de la ATM Agropecuaria será en la sala de Sesiones del Honorable Consejo Deliberante de San pedro que certificará a 94 profesionales capacitados en apicultura, piscicultura y horticultura preparados para insertarse en el mundo laboral.
Mientras que la ATM de Refrigeración Y Climatización, realizará el acto final en Garuapé con la entrega de 89 certificados a especialistas capacitados en reparar sistemas de frío tanto para acondicionadores de aire como también heladeras
A estas propuestas de formación profesional se sumarán además los nuevos profesionales de la ATM de Gastronomía en Eldorado, Automotores en El Soberbio, Energías Renovables en Posadas e Instalaciones Domiciliarias en Oberá.
Las ATM, llegaron a la provincia a través de la Subsecretaria de Educación Técnica a cargo de Alberto Galarza quien dijo “los estudiantes podrán a partir con este certificado, desarrollar diversas capacidades educativas con el fin de su inserción en el mercado laboral”.
La digitalización, los sensores y la robótica llegan velozmente a las industrias tradicionales y generan saltos de competitividad, pero también ponen en juego la viabilidad de sectores enteros de la economía. En Córdoba, la FAMAF de la Universidad Nacional de Córdoba fue sede de un encuentro dedicado a abordar los desafíos de la industria 4.0. Agencia TSS – La llegada de la digitalización y las tecnologías de la información en forma masiva a las industrias manufactureras tradicionales es conocida como “industria 4.0”, en referencia a la cuarta revolución industrial. El fenómeno representa un desafío mayúsculo ya que la exitosa amalgama entre lo antiguo y lo nuevo genera saltos de competitividad que pueden dejar fuera de juego a países o regiones históricamente industriales que no logren adaptarse.
Para abordar este problema, la Facultad de Matemática, Astronomía, Física y Computación (FAMAF) de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), junto con el Cluster Tecnológico Córdoba (CTC) y la empresa Oixxio, organizaron un encuentro en formato de hackaton que reunió a funcionarios gubernamentales, académicos, empresarios y desarrolladores a lo largo de una jornada de trabajo el miércoles 7 de noviembre pasado.
Sin excusas
En la década de 1950, los planes de industrialización del primer peronismo transformaron a Córdoba en el segundo centro productivo del país con la metalmecánica a la cabeza. A principios del siglo XXI, la provincia inició un acelerado proceso de expansión de la industria del software y ahora sabe que si desea mantenerse como un polo productivo nacional debe incorporar a los sectores industriales tradicionales a la era digital. Apertura del Hackaton Industria 4.0 en la FAMAF/UNC. De izquierda a derecha: Marcelo Tisera, de Oixxio; Roberto Avalle, ministro de Industria, Comercio y Mineria de Córdoba; Mirta Iriondo, decana de la FAMAF/UNC; Pablo De Chiara, secretario de Industria de Córdoba y Diego Casali, presidente del Cluster Tecnológico Córdoba.
“Para la industria manufacturera, hasta hace un par de años atrás, concretar una modernización tecnológica en sus sistemas productivos era algo que quedaba un poco en manos del propio dueño de la empresa, mientras que hoy es una condición inexcusable”, le dijo a TSS Roberto Avalle, ministro de Industria, Comercio y Minería del Gobierno de la Provincia de Córdoba, en medio del Hackaton Industria 4.0 de la FAMAF.
Siempre sostengo que Córdoba tiene una ventaja competitiva y comparativa realmente muy importante –agregó Avalle–, y es la existencia de un sistema universitario extraordinariamente importante. Cuando uno va a cualquier ciudad o país y dice que en la provincia de Córdoba hay 14 Universidades y 250.000 personas que pasan por ellas abren los ojos muy grandes porque no pueden creer que haya semejante cantidad de personas que estén estudiando”.
Sobre la industria del software cordobesa, Avalle, quien ya era ministro de su cartera cuando hace casi dos décadas la provincia mediterránea apostó fuerte por su desarrollo, sostuvo: “La veo mejor que hace un par de años atrás”. Entonces el sector le generaba preocupación porque estaba muy inclinado a la venta de horas (software factory), con poco desarrollo de aplicaciones propias. “Creo que esa tendencia, de a poco, empieza a revertirse”, comentó Avalle.
Para Diego Casali, presidente del CTC, “cuando hablamos de la cuarta revolución industrial, de transformación digital, estamos hablando de cómo la tecnología está irrumpiendo en todos los sectores de la economía y puede mejorar la productividad, la competitividad, bajar costos, cambiar modelos de negocios, generar herramientas mucho más inteligentes y autónomas que en la industria tradicional”. “Cuando hablamos de la cuarta revolución industrial, de transformación digital, estamos hablando de cómo la tecnología está irrumpiendo en todos los sectores de la economía”, dijo Casali. Globales y regionales
Pablo De Chiara es un referente del sector informático cordobés, actual secretario de Industria provincial y fue hasta 2013 presidente del CTC. En diálogo con TSS, puso énfasis en “prestar atención al tiempo que ha pasado entre la cuarta y la tercera revolución industrial, y el que pasará entre la cuarta y la quinta. Estos tiempos se están acortando cada vez más y eso obliga a que los profesionales estén cada vez más involucrados en cómo la tecnología se inserta en los procesos productivos”.
En relación con la competitividad argentina, De Chiara fue enfático: “Algunos piensan que con el tipo de cambio vamos a lograr la competitividad pero ya se ha demostrado que no es cierto. La competitividad es una suma de cuestiones que deben lograrse para que una empresa se proyecte al mundo y la industria de Córdoba lo está entendiendo”.
En la senda de modernizar a los sectores productivos tradicionales es fundamental contar con la academia.“La relación que tiene que haber entre las industrias, la ciencia, las universidades y el sector público es indispensable”, destacó De Chiara.
El modelo de desarrollo industrial y tecnológico al que apuesta Córdoba tiene dos patas. Por un lado, la integración a cadenas de valor globales y, por el otro, procurar una distribución lo más amplia posible en el territorio provincial de los centros productivos. Una especie de federalismo interno, en el cual, si bien la Ciudad de Córdoba tiene una primacía obvia, se están haciendo considerables esfuerzos para que surjan otros nodos en urbes como Rio Cuarto, San Francisco, Villa María y Mina Clavero.
El secretario de Industria destacó el apoyo brindado por el empresariado de la capital cordobesa para avanzar desde el Gobierno con iniciativas en el interior provincial. El objetivo es que en cada sitio se pueda “producir tecnología aplicada a su cuestión regional o, desde su región, pensarla para el mundo”, dijo De Chiara. La producción de tecnología local ayuda a que el resto del entramado productivo de la zona comprenda mejor los procesos e incorpore nuevos modelos. “Si uno piensa en un lugar donde se produce tecnología, piensa en Silicon Valley – ejemplificó De Chiara–, pero éste no es un país, ni una provincia, ni una ciudad; es una región. En Canadá, hoy el centro tecnológico no es Toronto, es un lugar que se llama The Corridor. Un conjunto de ciudades hilvanadas por universidades en donde las empresas se van montando alrededor de ellas”. La llegada de la digitalización y las tecnologías de la información en forma masiva a las industrias manufactureras tradicionales es conocida como “industria 4.0”, en referencia a la cuarta revolución industrial.
La regionalización productiva interna se vincula con la meta de integrarse a cadenas de valor globales, la otra línea de trabajo del gobierno cordobés. El diagnóstico que subyace a este planteo es que no es posible en la actualidad para una industria como la cordobesa abordar la totalidad de muchos procesos productivos complejos, pero sí existe capacidad para hacer aportes específicos de alto valor agregado. De la fábrica al simulador
Un caso concreto de amalgama entre la industria tradicional y la nueva revolución digital es Oixxio,una de las organizadoras del evento en la FAMAF. Esta empresa surgió como un desprendimiento de una firma previa, Nexo Consulting Group, dedicada al desarrollo de proyectos de ingeniería y la provisión de servicios para instalaciones fabriles. Nexo nació hace 14 años en la Ciudad de Córdoba y hoy cuenta con 38 ingenieros. Una década después le tocó el turno de ver la luz a Oixxio, un emprendimiento con ocho personas permanentes que, según los proyectos, pueden llegar a 15.
Una de las áreas de vacancia que detectaron en Oixxio para incorporar tecnologías digitales a las industrias tradicionales es la simulación. “La nueva forma de transmitir conocimiento se basa en el Cono de Dale, en hacerlo simulado, que la persona no sea sólo receptiva de un video o de un profesor, sino que se comprometa en un proceso de aprendizaje vivencial”, le explicó a TSS, Marcelo Tisera, fundador y director de Nexo y de su desprendimiento digital.
Oixxio desarrolló para Petroquímica Río Tercero un simulador que permite entrenar al personal mediante realidad virtual en higiene y seguridad, mantenimiento predictivo y calidad. En la simulación se toman datos reales del funcionamiento y los procesos de la planta (como temperatura y presión) y se expone a las personas en entrenamiento a situaciones que deben resolver.
Las simulaciones también permiten detectar más fácilmente a quienes poseen mayores habilidades o conocimientos. Esta información es de enorme importancia en rubros donde la preservación del capital humano hace a la competitividad de las empresas.
Para Tisera, el horizonte de la digitalización en las industrias tradicionales recién comienza a vislumbrarse. El empleo de la inteligencia artificial, la robotización en la industria automotriz, el uso de reconocimiento de imágenes para la mejora de procesos productivos, el estudio de los movimientos de brazos mecánicos para hacerlos más eficiente y la trazabilidad de procesos y productos son algunas de las aplicaciones posibles.
Para que todo este potencial pueda llegar a buen puerto se necesita el convencimiento de los empresarios. “Estamos haciendo industria 4.0 porque se requiere una evangelización de los industriales cordobeses para cambiar el paradigma –comentó Tisera–. Hay empresarios que no se quieren adaptar y otros que abren su cabeza y ven la realidad”. Para Tisera, de Oixxio, el horizonte de la digitalización en las industrias tradicionales recién comienza a vislumbrarse. La vinculación moderna
Uno de los fenómenos que está catalizando el avance tecnológico de algunos sectores de la producción es la creciente vinculación entre la academia y la empresa en proyectos concretos. Esta vinculación moderna tiene algunas características específicas con respecto a intentos de épocas anteriores. “La vinculación tradicional surgía de la relación de algún investigador con un empresario conocido. Ahora hay algo más institucional y las empresas van a buscar a la facultad. Eso genera sorpresa porque aparecen temáticas de relevancia que se estudian en la academia y las necesitan las empresas”, explicó a TSS Martin Onetti, director de la Oficina de Vinculación Tecnológica (OVT) de la FAMAF.
El meollo de la cuestión está en “encontrar los problemas que motiven al investigador y lo lleven a adentrarse en el mundo de las empresas, en donde todo tiene más incertidumbre”, agregó Onetti.
Otra transformación que se está dando en los sectores productivos vinculados con la tecnología es el cambio en los perfiles profesionales que buscan las compañías informáticas. “Hace 10 años, un licenciado en computación iba al mercado laboral a competir con un ingeniero en sistemas y perdía porque no sabía manejar la última herramienta tecnológica o gestionar recursos humanos. Hoy es exactamente al revés, porque lo que está buscando la industria es el data scientist, que es precisamente el perfil básico que sale de computación en la FAMAF”, precisó Onetti.
Mirta Iriondo, decana de la FAMAF, enfatizó: “Nosotros nos abrimos a las empresas de Córdoba para que tomen el desafío de agregar conocimiento a sus productos, pero eso también interpela al empresariado sobre su compromiso con la universidad pública”, expresó Iriondo.
Uno de los principales obstáculos que enfrenta el esfuerzo por modernizar el sistema productivo es un modelo económico nacional basado en la especulación financiera, la sobreexplotación de los recursos naturales y los mercados monopólicos. En este sentido, Avalle fue categórico: “No hay ningún negocio rentable lícito en el mundo que rinda los niveles de tasa de interés que están vigentes en estos momentos. ¿Quién va a invertir o tomar un crédito al 75% o 78% anual, por más robotización, tecnología o industria 4.0?”.
“La educación es fundamental para el desarrollo en todas las épocas y en tiempos de crisis debemos apostar más a una sociedad que tenga acceso a la educación, porque es lo que nos va a permitir un desarrollo sustentable con el ciudadano integrado, con todos adentro”, concluyó Iriondo.
Un grupo de científicos, del que participa un investigador del CONICET, avanzó en pruebas descriptas en un reciente trabajo sobre nanotecnología.
Después de haber realizado un experimento en el cual lograron medir y manipular el acople hiperfino de átomos magnéticos aislados en una superficie, un grupo de científicos –del que participa un investigador del CONICET–, concretó un nuevo avance. En un artículo publicado hoy en la revista Nature Nanotechnology se muestra una nueva técnica que permite controlar el magnetismo de un átomo de cobre aislado. Esta tecnología podría utilizar, en un futuro no muy lejano, núcleos atómicos para guardar y procesar información.
Polarización nuclear de átomos aislados controlada eléctricamente es el título del trabajo, que fue realizado de manera colaborativa por físicos experimentales y teóricos de Estados Unidos, Corea, Argentina, Portugal, Suiza, Reino Unido y España. El investigador adjunto del CONICET en el Instituto de Modelado e Innovación Tecnológica (IMIT, CONICET – UNNE) y profesor en la Facultad de Ciencias Exactas, Naturales y Agrimensura de la UNNE, Alejandro Ferrón fue uno de los responsables del desarrollo teórico.
El trabajo previo, que permitió la realización del experimento descripto en este ultimo trabajo, fue publicado en octubre en la revista Science. En esa etapa, los investigadores habían realizado un experimento que consistió en colocar átomos de hierro y de titanio sobre una doble capa de óxido de magnesio, depositada sobre plata, utilizando un microscopio de efecto túnel, un complejo equipo que es conocido como STM por sus siglas en inglés (Scanning Tunneling Microscope) y combinándolo con técnicas de resonancia de espín electrónico, llamada ESR por Electron Spin Resonance para detectar y manipular el acople hiperfino.
“Este nuevo trabajo va mucho mas allá de las pruebas que permitieron detectar el acople hiperfino. En esta oportunidad, se trabajó con átomos de cobre y se aplicó la técnica para mover el espín nuclear, es decir, el momento angular intrínseco que tienen partículas como los electrones y los núcleos atómicos. En este ultimo artículo mostramos que es posible controlar el magnetismo de un solo núcleo realizando un experimento de Resonancia Magnética Nuclear (NMR por sus siglas en ingles) en un átomo por vez”, explica Ferrón. Al igual que en la etapa anterior, el investigador del CONICET fue uno de los encargados de analizar y explicar los resultados obtenidos en el laboratorio.
En este experimento se logró polarizar los espines nucleares de átomos individuales de cobre sobre una superficie, a través de la técnica STM-ESR. Utilizando una corriente eléctrica fueron capaces de trasferir la orientación magnética de la punta del STM al núcleo del átomo de cobre gracias el acople hiperfino entre espin electrónico y espin nuclear.
Ambos trabajos, publicados en dos de las revistas científicas más importantes a nivel mundial, abren un nuevo campo para el desarrollo de nanoestructuras y tendrán aplicaciones para el desarrollo de las tecnologías cuánticas, que se proyectan como la próxima revolución en el campo de la informática.
Esta mañana se concretó el cierre y exposición de proyectos de las estudiantes del nivel secundario que desde abril participaron del “Club de chicas en tecnología”. Como resultado, dieron a conocer aplicaciones para móviles que idearon en respuesta a problemáticas que identificaron en sus comunidades.
La iniciativa fue posible a partir del convenio firmado entre el Parlamento Misionero, a través de la Escuela de Robótica, y la Cámara de Mujeres Empresarias de Misiones (CaMEM). El acuerdo establece la vinculación en los campos académico y científico, impulsando propuestas educativas con la implementación de tecnologías.
Las jóvenes tienen entre 13 y 16 años. Katherine Sosa, de la Escuela “Normal Superior Estados Unidos del Brasil” presentó “Stop bullying”, aplicación que contiene información para quienes atraviesan situaciones de acoso escolar. También permite contactarse con organismos que abordan la temática y configurar un número para llamadas de emergencia.
“Zonas Seguras”, propuesta por las estudiantes del Centro de Educación Polimodal 4, de la Escuela de Comercio 6 y los Institutos Santa María y Madre de la Misericordia; Daiana González, Mia Kaechele, María Luz Martínez y Luz María Prieto, identifica y ofrece una visualización de áreas de la ciudad por donde resulta más seguro circular.
Cintia y Daniela Irala de la Escuela de Comercio 18 crearon una herramienta para ofrecer datos de los lugares habilitados para disponer residuos. Además, contiene información sobre prevención de la contaminación ambiental y los incendios.
Karen Scheeren, Cristina y María Chávez del Bachillerato Orientado Provincial 1, generaron una aplicación que tiene por finalidad facilitar al usuario la solicitud de turnos para consultas médicas.
Fátima Martínez, del Colegio Superior 1 Martín de Moussy, presentó una interfaz de aula virtual que contiene una biblioteca digital para que los estudiantes puedan acceder a libros de diferentes materias y descargarlos al celular.
Por último, Mariana Cavia de la biblioteca 2 de Abril, ideó un formulario para que, a través de los dispositivos, usuarios puedan generar pedidos a empresas proveedoras de gas.
El encuentro fue encabezado por la ministra de Educación, Ivonne Aquino; la presidente de CaMEM, María Ester Bower Pelozo; la diputada nacional Flavia Morales; y la facilitadora del proyecto en Misiones y miembro de CaMEM, Lara Giuliani.
También estuvieron presentes Patricia Caramuto, miembro del directorio de CaMEM; la presidente de la Comisión de Educación de la Legislatura provincial, María Inés Rebollo; el diputado provincial Jorge Petersen; la secretaria legislativa a cargo del Centro del Conocimiento Parlamentario, Patricia López; la coordinadora de la Escuela de Robótica, Carola Silvero; otras autoridades de los Poderes Ejecutivo y Legislativo; padres, docentes y directivos que acompañaron a las estudiantes.
La ministra Aquino felicitó a las estudiantes por “ir ganando espacios en el conocimiento, en una provincia que apuesta al empoderamiento, valorización y descubrimiento de las capacidades” y destacó que “cada vez son más las mujeres que se animan a elegir carreras que antes estaban más vinculadas a los hombres”.
Del trabajo cooperativo entre Poderes del Estado y organizaciones de la sociedad civil, la funcionaria resaltó el “papel de CaMEM en Misiones, que ancló la propuesta, y a través de la Escuela de Robótica buscó los espacios para que llegue a las niñas y jóvenes”.
“La Legislatura está siendo mirada en todo el país por avanzar en políticas públicas que tienen que ver con la educación, tecnología, lo emocional y distintas iniciativas que van teniendo marco jurídico”, agregó.
Dirigiéndose a las estudiantes, las alentó a que “continúen y aprovechen estas oportunidades de seguir mostrando y entusiasmando a los demás jóvenes”.
A su turno, la facilitadora Lara Giuliani contó a las participantes de “Chicas en tecnología” de la apertura de una nueva etapa, donde podrán acceder a becas, capacitaciones y el apoyo de empresas para desarrollar las aplicaciones.
Antes de la entrega de certificados, la presidente de CaMEM contó que “fue un sueño traer este programa que pretende achicar la brecha de género: la inscripción de mujeres a carreras de programación no llega al 20 por ciento”.
La diputada Morales felicitó el desafío: “esta es una nueva tendencia donde las mujeres tienen que animarse, empoderarse y ver que para innovar en tecnología no importa el género”.
Estos proyectos participarán del festival internacional dedicado a la innovación y creatividad que tendrá por sede a Misiones los días 23 y 24 de noviembre, anticipó la legisladora nacional.
Jorge Elustondo destacó el esfuerzo y la actitud solidaria que permitió la gestación del centro educativo impulsado por la Cámara de Representantes, por iniciativa de su presidente, Carlos Rovira.
El ministro compartió su “visión respecto al futuro, al pasado y el presente, fundamentalmente, al futuro de nuestros niños, la futura generación”, la cual dijo que “van a tener que enfrentar los desafíos y las oportunidades que le plantea la sociedad del conocimiento”.
Consideró que, desde la Política, se tiene que “interpretar lo que está pasando y lo que va a pasar, en materia de desarrollo tecnológico, y derribar mitos”, entre los cuales enumeró: que la tecnología va a destruir empleos, que son para una élite, que hay una generación que ya perdió la carrera.
“En esos tres me quiero plantar porque realmente ahí creo que hay un mal enfoque, que es un desafío y una interpelación a la buena Política, no es un problema de la tecnología”, señaló.
Para Elustondo, “el desarrollo del conocimiento parte de la educación, porque educación, conocimiento y política son cosas que tienen que estar muy bien entrelazadas”.
Recordó que, en 1870, “cuando se apuesta a la educación pública, el país tenía el 70 u 80 por ciento de analfabetismo; y 40, 50 años después de esa apuesta a la educación pública tuvimos la reforma universitaria”.
“Esos principios hicieron que, 50 años después, esos hombres plantearan que la ciencia y el conocimiento debían apalancar las políticas públicas para identificar las prioridades y llegar al territorio y a la gente”, agregó.
“O sea, el conocimiento y el saber para dar respuesta a las necesidades y ahí, producto de la reflexión de esos hombres, se creó en la provincia de Buenos Aires el primer Instituto de Ciencia y Tecnología, que es la Comisión de Investigaciones Científicas”, aclaró.
Catalogó como “un hecho político institucional” que luego se haya otorgado a la ciencia un “rasgo ministerial”, dado que es la primera vez que hay un ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación en la provincia de Buenos Aires.
“Estamos en Posadas para nutrirnos, para aprender; realmente uno tiene que ir viendo todos estos casos exitosos, y también compartir”, resaltó.
“Voy a tener mucho trabajo en la provincia a partir de ver cómo esta experiencia, que es una experiencia institucional, se vincula con la política, a partir de las instituciones y el rol del Estado, y cómo articula con lo privado”, agregó.
“Es una experiencia muy muy novedosa y que nosotros nos vamos a llevar y seguramente la gobernadora -de Buenos Aires- va a impulsar y va a nutrir su decisión política ya tomada para fortalecer y hacer que sea una realidad esto de que el conocimiento y el saber le sirva a la gente”, expresó.
Manifestó su deseo de que la experiencia de Misiones “no se quede en este lugar, sino que se trate de compartir esos saberes” y auguró que “de Jujuy a Tierra del Fuego, y de Buenos Aires a Mendoza se puedan replicar estas experiencias”.
Acompañaron la visita institucional del ministro, la coordinadora de la Escuela de Robótica, Carola Silvero; la diputada nacional Flavia Morales y el responsable de Marandú Comunicaciones, Marcelo Rodríguez, con quienes recorrió la Escuela de Robótica y conversó con los chicos que estaban en clases en los distintos espacios sobre los proyectos que realizan los jóvenes misioneros. También conversaron con los padres y se reunieron con los facilitadores para interiorizarse acerca del funcionamiento de la institución. El ministro bonaerense estuvo acompañado por el director de Promoción de Tecnología e Innovación de su cartera, Mariano Briolotti.