Cierre de comercios

Musimundo cerró sucursales en Misiones y dejó a decenas de trabajadores sin empleo

Compartí esta noticia !

La crisis de Musimundo golpeó de lleno a Misiones. La cadena de electrodomésticos cerró este sábado sus dos sucursales de Posadas y también dejó de operar en Apóstoles, Leandro N. Alem y Jardín América. Decenas de trabajadores quedaron sin empleo después de recibir, según denunció el Centro de Empleados de Comercio de Posadas, una comunicación verbal que les indicaba que no debían regresar a sus puestos el lunes.

La decisión no fue un episodio aislado. Formó parte de un cierre simultáneo de locales en Corrientes, Chaco y Formosa, dentro de un proceso de repliegue regional que expone la delicada situación financiera del grupo empresario vinculado con la explotación de la marca Musimundo.

En Posadas dejaron de funcionar las sucursales ubicadas sobre la calle Bolívar y la avenida Uruguay. Los empleados habían comenzado la jornada del sábado con normalidad y recién alrededor de las 18.30 fueron informados de que los establecimientos cerrarían definitivamente.

“A última hora les dijeron: ‘Están todos despedidos, no vengan más el lunes’. Así, verbalmente”, relató Agustín Gómez, secretario adjunto del Centro de Empleados de Comercio de Posadas.

Tras recibir el aviso, representantes sindicales acudieron primero al comercio de la calle Bolívar y luego al de la avenida Uruguay. Allí mantuvieron conversaciones con los trabajadores y con un gerente regional, quien confirmó que la empresa había decidido cerrar los locales.

El gremio cuestionó los despidos verbales

El Centro de Empleados de Comercio advirtió que una comunicación verbal no reúne las formalidades necesarias para acreditar una desvinculación laboral y recomendó a los trabajadores presentarse igualmente en sus puestos.

Este lunes, entre las 8 y las 8.30, dirigentes gremiales concurrirán a las dos sucursales de Posadas acompañados por escribanos. La intención es certificar que los establecimientos permanecen cerrados o que los empleados tienen impedido el ingreso.

Con las actas notariales, el sindicato anticipó que realizará una presentación ante el Ministerio de Trabajo para exigir la regularización de las desvinculaciones y reclamar salarios pendientes, liquidaciones finales e indemnizaciones.

“El despido de manera verbal para nosotros es ilegal. Tiene que hacerse a través de una notificación oficial, como una carta documento o un telegrama”, sostuvo Gómez.

La intervención notarial busca, además, evitar que la ausencia de los trabajadores pueda ser interpretada posteriormente como abandono de trabajo. Para el gremio, dejar documentada su voluntad de cumplir tareas será fundamental ante una eventual disputa administrativa o judicial.

Además de los dos comercios de Posadas, la medida alcanzó a las sucursales de Apóstoles, Leandro N. Alem y Jardín América.

De acuerdo con el detalle difundido, fueron afectados 13 trabajadores del local de la calle Bolívar, diez del establecimiento de la avenida Uruguay, ocho de Leandro N. Alem, seis de Apóstoles y seis de Jardín América. Ese desglose arroja un total de 43 empleados, aunque la información gremial difundida inicialmente ubicó el universo afectado en 53 personas. La diferencia todavía deberá ser precisada oficialmente.

La baja de persianas profundiza el retiro de Musimundo de Misiones. Aproximadamente dos meses antes ya habían cerrado las sucursales de Eldorado, Comandante Andresito y Aristóbulo del Valle.

Con esta nueva tanda de cierres, la cadena dejó de operar en ocho puntos comerciales de la provincia y extendió la incertidumbre laboral hacia algunas de las principales ciudades misioneras.

La mayor inquietud entre los nuevos despedidos está asociada con lo sucedido en Eldorado, Andresito y Aristóbulo del Valle. Los exempleados de esas sucursales todavía reclaman el pago de sus indemnizaciones.

En Eldorado, seis trabajadores aseguran que la empresa les propuso cancelar las acreencias laborales en doce cuotas. El primer desembolso debía realizarse el 1º de agosto, pero, según denunciaron, el dinero nunca fue depositado ni recibieron explicaciones formales.

Uno de los afectados es Carlos Cardozo, de 57 años, quien trabajó durante 25 años en la compañía. Los exempleados también iniciaron gestiones para determinar si sus créditos laborales fueron incorporados al concurso preventivo de acreedores de la empresa.

El antecedente intensificó el temor de los trabajadores alcanzados por los cierres del sábado. No solamente quedaron sin empleo de manera intempestiva, sino que enfrentan dudas respecto de cuándo y bajo qué condiciones podrán cobrar las indemnizaciones correspondientes.

“Fue muy agresiva la manera en la que lo hicieron, más sabiendo cómo vienen manejándose con los trabajadores anteriores”, cuestionó Gómez. El dirigente también destacó el impacto emocional provocado por una decisión comunicada al finalizar una jornada laboral, entre empleados con años de antigüedad y familias a cargo.

Una crisis que se extendió por todo el NEA

La retirada de Musimundo abarcó buena parte del Nordeste. En Corrientes capital cerraron cuatro locales: los ubicados en Maipú y avenida 3 de Abril, avenida Cazadores Correntinos, la peatonal Junín y el Centenario Shopping Mall.

También se reportaron cierres en Resistencia, Barranqueras y Fontana, en Chaco, y en las sucursales que todavía funcionaban en Formosa. Trabajadores de las distintas provincias preparan presentaciones ante las autoridades laborales para reclamar salarios e indemnizaciones.

Detrás de la marca aparece la crisis de Carsa, empresa con sede en Chaco vinculada con la operación de Musimundo. La firma inició en julio un concurso preventivo de acreedores y acumularía una deuda superior a los $63.500 millones.

La compañía quedó atrapada en un escenario combinado de caída del consumo, costos operativos elevados y dificultades para refinanciar sus obligaciones. El cierre simultáneo de locales revela que la crisis ya no se limita a un problema financiero: se convirtió en una contracción territorial y laboral de gran escala.

El derrumbe de la cadena se produce en un contexto particularmente adverso para el comercio. La reducción del poder adquisitivo, el encarecimiento del crédito y la retracción de las ventas golpean con especial intensidad a los rubros de electrodomésticos, tecnología y bienes durables, cuya demanda depende en buena medida del financiamiento.

En Misiones, además, el cierre se suma a un proceso sostenido de destrucción del entramado empresario. Según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, la provincia contabilizaba en mayo 8.367 empleadores registrados, 814 menos que un año antes, lo que representó una caída interanual del 8,9%.

La tendencia también se observa en el país. Entre mayo de 2025 y mayo de 2026 desaparecieron en términos netos 16.560 empresas empleadoras, una contracción del 3,3%. Solamente durante mayo se perdieron 2.371 firmas respecto de abril.

Desde noviembre de 2023, la cantidad de empleadores registrados en la Argentina cayó de 512.357 a 481.724: son 30.633 empresas menos, equivalentes al 6% del total existente al comienzo de la gestión de Javier Milei.

El cierre de Musimundo se incorpora así a una crisis que combina caída del consumo, desaparición de empresas y pérdida de puestos laborales. En Misiones, el impacto inmediato se concentra en las familias que quedaron sin ingresos, pero también deja locales vacíos en corredores comerciales estratégicos y una nueva señal de alarma sobre la fragilidad del comercio regional.

Compartí esta noticia !

Batistella Posadas cierra sus puertas: la caída de las ventas golpea al comercio

Compartí esta noticia !

La sucursal de Batistella en Posadas se encamina al cierre definitivo en septiembre, en una decisión que vuelve a poner en primer plano la situación que atraviesa el comercio local: una combinación de mayores costos y una marcada contracción de las ventas que terminó por volver inviable la continuidad del establecimiento.

Según explicó un trabajador de la sucursal, la decisión de la empresa estuvo vinculada principalmente con el aumento de los costos y la caída de las ventas. El local es de propiedad de la firma, por lo que la decisión no responde a la finalización de un contrato de alquiler, sino a una evaluación sobre la continuidad de la actividad comercial.

“Más que nada por ahí tema de aumento de costos y la baja de ventas”, explicó al ser consultado por los motivos del cierre. Según relató, el incremento de los costos se sumó a una disminución de las operaciones que durante este año se hizo particularmente evidente.

La magnitud del retroceso comercial, según la percepción de quienes trabajan en el establecimiento, fue muy superior a la registrada en años anteriores. “La venta cayó exorbitante a comparación de años anteriores”, señaló, al describir el comportamiento del consumo durante 2026.

Uno de los momentos en los que la diferencia se hizo más visible fue junio, tradicionalmente un mes de fuerte actividad para el rubro por la celebración del Día del Padre. El segmento de calzado masculino suele concentrar una parte importante de las ventas durante esa fecha, aunque también existe una demanda relevante de productos para mujeres.

Sin embargo, el resultado de este año estuvo muy por debajo de lo esperado. “Se vio demasiada diferencia por ahí en la caída de ventas el año pasado”, explicó el trabajador, al comparar el desempeño comercial de este año con el de períodos anteriores.

El cierre está previsto, en principio, para el sábado 12 de septiembre, que sería el último día de atención al público. A partir del lunes 14 comenzaría el proceso de desarme y embalaje de la mercadería restante, que posteriormente sería trasladada nuevamente hacia Córdoba, según precisó el empleado.

La decisión, de acuerdo con el testimonio recogido, fue comunicada a los trabajadores con poco margen de anticipación. “De un día para el otro se decidió”, relató, al explicar cómo fueron informados sobre el cierre de la sucursal.

La salida de Batistella de Posadas constituye una señal más sobre las dificultades que atraviesa el comercio, donde la ecuación entre costos fijos, presión impositiva y nivel de demanda resulta cada vez más determinante para definir la continuidad de los locales físicos. La empresa se instaló en el local por calle La Rioja en el 2019.

En este caso, el dato más significativo no está solamente en el cierre de una sucursal, sino en el motivo que aparece detrás de la decisión empresarial: la caída del consumo. El comercio puede absorber aumentos de costos mientras existe suficiente volumen de ventas para sostenerlos, pero cuando la demanda se retrae de manera pronunciada, cada incremento impositivo o de funcionamiento comprime todavía más los márgenes.

La situación también muestra el cambio en los hábitos de consumo que enfrenta el sector. La indumentaria y el calzado, particularmente sensibles a la disponibilidad de ingresos de los hogares, dependen de que los consumidores mantengan capacidad para realizar compras que no siempre son de primera necesidad. Cuando el presupuesto familiar se ajusta, esas operaciones suelen postergarse o reducirse.

El cierre previsto para septiembre deja así una postal concreta del momento que atraviesa el sector: menos ventas, menor movimiento y una estructura de costos que, según la empresa, terminó inclinando la decisión hacia el cierre. En una economía donde el consumo todavía no logra recuperar el dinamismo necesario, la evolución de las ventas será uno de los indicadores decisivos para determinar cuántos comercios podrán sostener sus puertas abiertas durante los próximos meses.

Compartí esta noticia !

Le Utthe cerró en Posadas después de 20 años: seis trabajadores quedaron en la calle

Compartí esta noticia !

El fin de Le Utthe no puede leerse solo como la desaparición de un local. Durante más de dos décadas, la firma formó parte del entramado comercial de la capital misionera, atravesando distintas etapas económicas, mudanzas y cambios en el consumo. Seis trabajadores pierden su empleo.

Desde el Centro de Empleados de Comercio (CEC) de Posadas, el diagnóstico apunta al corazón del problema: el deterioro del poder adquisitivo. Según explicó su secretario adjunto, Agustín Gómez, el comercio depende directamente del mercado interno, y hoy ese motor muestra signos de fatiga.

Según el dirigente gremial, la decisión de cerrar responde a un combo que se volvió imposible de sostener: ventas en caída libre, consumo retraído y alquileres comerciales disparados tras la desregulación de la ley que los regulaba. Gómez fue directo al señalar que ese nuevo marco normativo hizo que los costos de locación se fueran, en sus palabras, “por las nubes”, y que eso terminó de empujar al cierre.

Desde el sindicato informaron que están intentando contactar a los seis exempleados para conocer en qué condiciones se concretó la desvinculación y si ya cobraron -o tienen previsto cobrar- las indemnizaciones y liquidaciones finales que les corresponden.

El referente del CEC advirtió que lo ocurrido con Le Utthe no es un hecho puntual. Cada semana, sostuvo, se repite la misma escena en Posadas: comercios de distintos rubros que bajan sus persianas de manera definitiva, afectados por razones diversas pero atravesados por un mismo contexto de deterioro económico.

El cierre de Le Utthe funciona como señal de alerta, pero no define por sí solo el rumbo del sector. Lo que sí deja en evidencia es una tendencia que empieza a consolidarse: negocios que durante años lograron sostenerse hoy encuentran un límite por la abrumadora caída del consumo y el incremento de los costos, como alquileres y electricidad.

Compartí esta noticia !

Carlos D’Orazi cierra locales y afirma: “A este gobierno nacional no lo vuelvo a votar”

Compartí esta noticia !

La crisis en el sector del comercio posadeño, sigue obligando a los propietarios a tomar decisiones de cierre y despidos, al no tener más espalda para soportar las bajas ventas, el alza de costos, gastos de alquiler, etc.
Esta vez fue el turno de Carlos D’Dorazi, comerciante del rubro de los electrodomésticos, (Grupo Márquez) quien aseguró que cerrará dos de sus locales, uno en Garupá y el otro en Ituzaingó, Corrientes, y no descartó tener que despedir empleados.
“Hay una realidad, no hay rubro que se haya salvado de esta crisis. Y en nuestro caso volvimos  al, lo atamos con alambre porque hoy la gente prefiere mandar a arreglar una heladera que comprar una nueva”.
“Yo no tengo preferencias políticas, pero doy gracias a que tenemos el Ahora Misiones, porque a nosotros nos hizo volver a vivir. Trabajamos los días que va el programa, lunes, martes y miércoles, y el resto de los días, limpiamos y acomodamos el local”.
Consultado en Radio República sobre si el cambio o la continuidad del gobierno nacional incide en el sector del comercio, sentenció, “así no podemos seguir, yo al gobierno de Macri no lo vuelvo a votar. De esta crisis económica no se salvó nadie”.
 

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin