Comercio exterior argentino

Acuerdo UE-Mercosur: la oportunidad exportadora que pone a Misiones frente a un nuevo mapa comercial

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El ingreso en vigencia del Acuerdo Interino de Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea desde el 1° de mayo abre un escenario de reconfiguración para la economía argentina, pero el impacto no será uniforme. En Misiones, donde la matriz productiva depende de economías regionales con fuerte exposición externa —yerba mate, madera, té, tabaco, forestoindustria y turismo— el tratado puede convertirse en una plataforma de expansión exportadora, aunque también expone tensiones vinculadas a competitividad, costos logísticos y presión tributaria.

La Unión Europea representa actualmente el 9,3% de las exportaciones argentinas y es el principal inversor extranjero en el país. El acuerdo elimina o reduce aranceles para el 99% de las exportaciones del Mercosur, con una liberalización inmediata para el 74% de los productos y desgravaciones progresivas durante la próxima década.

Por qué Misiones puede ganar más que el promedio argentino

A diferencia del modelo exportador pampeano —centrado en soja, maíz y carnes— Misiones tiene una canasta exportadora basada en productos con mayor valor agregado relativo y diferenciación ambiental. Ese punto es clave frente al mercado europeo, donde crece la demanda por trazabilidad, certificaciones sostenibles y productos premium.

El acuerdo contempla acceso preferencial para: Productos forestales y derivados industriales. Frutas, hortalizas y alimentos regionales. Vinos y productos agroindustriales diferenciados. Y bienes con estándares ambientales certificados

La provincia ya posee experiencia en mercados exigentes gracias a la exportación de madera elaborada, pasta celulósica, té y yerba mate. El dato estratégico es que Europa paga mejores precios por productos diferenciados que otros destinos asiáticos o regionales.

En paralelo, la validación de sistemas locales frente a la normativa europea de deforestación (Reglamento 1115/2023) reduce uno de los principales riesgos para la forestoindustria del NEA. El acuerdo reconoce mecanismos propios de control y trazabilidad del Mercosur, algo que evita costos adicionales inmediatos para exportadores argentinos.

El sector forestal aparece como uno de los grandes candidatos

La industria maderera misionera puede encontrar una ventana relevante por tres factores simultáneos: Reducción progresiva de barreras arancelarias. Mayor previsibilidad jurídica para inversiones. Y demanda europea de materiales sostenibles para construcción

    Europa atraviesa una transición hacia materiales de baja huella de carbono y la madera gana terreno frente al hormigón y el acero. Para Misiones, que concentra el núcleo forestal más importante del país, eso puede traducirse en más oportunidades para: Madera aserrada, Tableros MDF y multilaminados, Viviendas industrializadas, Biomasa y energía renovable, Manufacturas forestales

    El desafío no estará únicamente en vender más, sino en lograr escala competitiva. La carga logística desde Misiones sigue siendo uno de los principales cuellos de botella estructurales frente a competidores brasileños o chilenos.

    Yerba mate y alimentos premium: una oportunidad silenciosa

    Aunque la yerba mate no aparece entre los grandes complejos tradicionales del acuerdo, Europa ya viene consolidándose como un consumidor creciente de bebidas funcionales y productos naturales.

    La eliminación gradual de barreras comerciales y la mayor estabilidad regulatoria pueden favorecer: Yerba mate orgánica. Productos gourmet. Infusiones premium. Alimentos regionales certificados. Y producción agroecológica

    El diferencial misionero aparece en la posibilidad de posicionar origen y sustentabilidad, dos atributos cada vez más valorizados por consumidores europeos.

    Para el sector tealero también se abre un escenario favorable, especialmente en nichos de alto valor agregado vinculados a certificaciones ambientales y comercio justo.

    El impacto sobre el comercio fronterizo y las asimetrías

    El acuerdo llega en un contexto particularmente sensible para Misiones: la provincia compite diariamente con Paraguay y Brasil por precios, consumo y presión tributaria.

    Las llamadas asimetrías fronterizas —diferencias cambiarias, impositivas y de costos laborales entre países vecinos— seguirán siendo determinantes para el comercio local. Un exportador misionero puede ganar acceso preferencial a Europa y aun así perder competitividad frente a un productor brasileño si persisten: altos costos logísticos internos. Presión fiscal nacional y provincial. Tasas financieras elevadas. E infraestructura insuficiente

    Por eso, el tratado no resuelve automáticamente el problema de competitividad regional. Lo que sí hace es mejorar el acceso a mercado y dar previsibilidad comercial de largo plazo.

    El punto más relevante para el NEA

    El aspecto menos discutido del acuerdo puede terminar siendo el más importante para el norte argentino: la inversión extranjera.

    La Unión Europea comprometió 1.800 millones de euros para proyectos vinculados al Mercosur, combinando subvenciones y financiamiento canalizado mediante organismos europeos y el Banco Europeo de Inversiones.

    Para Misiones, eso podría abrir oportunidades en: infraestructura logística. Energías renovables. Bioeconomía. Economía circular. Industrialización forestal. Tecnología aplicada al agro. Y turismo sustentable.

    La provincia ya viene trabajando en una narrativa vinculada a economía verde y sustentabilidad. El acuerdo puede transformarse en un puente financiero para profundizar esa estrategia.

    Derechos de exportación: una señal de previsibilidad

    Uno de los puntos más sensibles para el sector privado argentino es el compromiso de reducción de derechos de exportación.

    El acuerdo establece límites futuros para retenciones y elimina gradualmente los DEX para varios complejos agroindustriales orientados a Europa. En el caso del complejo soja, se fija un techo del 18% en 2031 y del 14% en 2036.

    Aunque Misiones no depende de la soja, el dato importa porque introduce un concepto clave para cualquier inversor: previsibilidad tributaria.

    Ese marco puede favorecer decisiones de largo plazo en sectores exportadores regionales que históricamente enfrentaron cambios permanentes en reglas de juego.

    Lo que el empresariado misionero deberá seguir de cerca

    El acuerdo UE-Mercosur crea una ventaja comercial relevante, pero no garantiza competitividad automática. La provincia necesitará resolver problemas estructurales para transformar apertura comercial en crecimiento real.

    Los próximos años estarán atravesados por cuatro variables críticas: Costo logístico del NEA. Adaptación a estándares ambientales europeos. Acceso a financiamiento productivo. Y capacidad de industrializar exportaciones

    Europa ofrece un mercado de alto valor, pero también de alta exigencia. Para Misiones, el desafío no será únicamente vender más, sino exportar con mayor sofisticación, trazabilidad y escala.

    El tratado abre una ventana estratégica. La diferencia entre aprovecharla o quedar relegado dependerá menos del acuerdo y más de la capacidad regional para construir competitividad sistémica.

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    El superávit comercial del primer trimestre cierra cinco veces arriba del balance positivo de 2025

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    El comercio exterior argentino consolidó en marzo una de sus mejores performances de los últimos años. Con un superávit de USD 2.523 millones -el mayor para ese mes desde 2010- el país acumula ya 28 meses consecutivos con saldo positivo en la balanza comercial.

    El dato no es menor: el resultado supera en USD 1.899 millones al de marzo de 2025 y se apoya en una dinámica clara -exportaciones en fuerte expansión y una demanda de importaciones todavía contenida- que refleja tanto oportunidades como limitaciones estructurales de la economía argentina.

    En el acumulado del primer trimestre, el superávit alcanzó USD 5.508 millones, quintuplicando el registro del mismo período del año pasado, detalla un estudio de la consultora ABECEB.

    El motor: exportaciones en máximos históricos

    El principal driver del resultado fue el salto exportador. Las ventas externas totalizaron USD 8.645 millones en marzo, un récord histórico mensual, con un crecimiento interanual del 30,1% y un fuerte avance también respecto a febrero.

    La expansión estuvo explicada principalmente por mayores cantidades exportadas (+25,3% interanual), mientras que los precios mostraron una suba más moderada.

    El impulso vino, en gran medida, del sector primario, que creció 56,2% interanual, traccionado por cereales, pesca y oleaginosas. El maíz se consolidó como el principal producto exportado del mes, con USD 992 millones y una suba del 51,3%.

    A esto se sumó un fuerte desempeño del complejo minero —con subas en oro, litio y plata— y del sector energético, que aportó un superávit de USD 945 millones gracias a mayores exportaciones y una fuerte caída de importaciones.

    También las manufacturas de origen agropecuario mostraron una mejora relevante, impulsadas por carnes y aceites, en un contexto donde los precios internacionales acompañaron.

    Importaciones: el límite de la actividad

    Del otro lado de la balanza, las importaciones mostraron un crecimiento muy moderado del 1,7% interanual, totalizando USD 6.122 millones.

    Sin embargo, detrás de ese leve aumento hay una señal clara: las cantidades importadas cayeron 3,7%, lo que refleja una economía con bajo nivel de actividad, especialmente en sectores como la industria.

    El incremento en valores respondió, en realidad, a un aumento de precios (+5,8%), lo que sugiere que la recuperación de la demanda interna sigue siendo débil.

    Los datos sectoriales refuerzan esta lectura. Mientras crecieron los bienes intermedios y de consumo, cayeron rubros clave como combustibles y piezas para bienes de capital, vinculados a la inversión y la producción.

    Una mejora que es también síntoma de debilidad

    El superávit comercial elevado es, en parte, una buena noticia: fortalece las cuentas externas y aporta dólares en un contexto de restricciones financieras.

    Pero también expone una fragilidad: el resultado se explica más por la debilidad de las importaciones que por una expansión equilibrada del comercio.

    La caída en las cantidades importadas, especialmente en bienes de capital, sugiere un freno en la inversión y en la capacidad de crecimiento futuro de la economía.

    Perspectivas: más superávit, pero con interrogantes

    Para el resto de 2026, el escenario mantiene un sesgo positivo en términos de saldo comercial. Las proyecciones apuntan a un superávit en torno a los USD 13.000 millones, con posibilidad de acercarse a los niveles de 2024.

    El impulso vendría, nuevamente, por el lado exportador: cosecha agrícola, minería y energía aparecen como los principales motores.

    Sin embargo, hay factores de riesgo. El menor dinamismo global, los costos logísticos elevados y la evolución del conflicto en Medio Oriente pueden alterar tanto precios como volúmenes de comercio.

    En paralelo, el desempeño de las importaciones seguirá atado a la evolución de la actividad económica local: sin recuperación del consumo y la industria, el superávit podría seguir creciendo, pero más por restricción que por expansión.

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    La industria del té pide a Nación un dólar exportador para no perder mercados

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    La industria tealera de Misiones atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años. Tras un 2025 marcado por una caída cercana al 18% en las exportaciones, el sector enfrenta una combinación de factores que amenaza su competitividad internacional: costos internos en dólares en fuerte alza, un tipo de cambio considerado poco competitivo y una demanda externa cada vez más exigente.

    En diálogo con Canal 12, el empresario yerbatero y tealero Renso Klimiuk analizó el escenario actual y advirtió que el problema no es exclusivo de Misiones, sino que forma parte de un contexto que atraviesan muchas economías regionales del país.

    El debate se da además en medio de un deterioro industrial a nivel nacional. En los últimos dos años, la industria argentina acumuló una caída cercana al 7,9%, una de las más pronunciadas del mundo, según distintos informes internacionales. En ese marco, la Unión Industrial Argentina respondió al discurso del presidente Javier Milei en el Congreso con una frase que volvió a instalar la discusión sobre el rol productivo del país: “Sin industria no hay país”.

    Klimiuk explicó que el 2025 fue particularmente duro para el sector tealero, que depende casi exclusivamente de los mercados externos.

    “Fue un año muy duro, con una caída brusca en las exportaciones. Hoy Argentina tiene un costo de elaboración en dólares muy caro para producir. Con un dólar que no es competitivo, producir en el país se vuelve bastante complicado para un producto commodity como el té”, señaló.

    Argentina representa alrededor del 4% del comercio mundial de té, lo que obliga a competir con grandes productores internacionales como Kenia, Sri Lanka o China.

    “Cuando los costos suben en dólares se hace muy difícil trasladarlos al precio final. Competimos con países que tienen estructuras mucho más eficientes o costos más bajos”, explicó.

    Energía, combustible y costos en dólares

    Uno de los principales problemas del sector es el fuerte incremento de costos medidos en dólares durante los últimos años.

    “El combustible se nos triplicó en dólares y la energía aumentó cerca del 300%. Son insumos fundamentales para la elaboración del té y todo eso termina impactando en el precio final”, indicó.

    Para Klimiuk, el problema radica en que esos aumentos ocurren en una actividad donde los precios internacionales están fijados por el mercado global.

    “El té es un commodity. No podemos trasladar esos aumentos como sí ocurre en otros productos. Entonces terminamos perdiendo competitividad y mercado”, sostuvo.

    La crisis también impacta en la producción primaria. Según explicó el empresario, la zafra pasada terminó antes de lo habitual y muchos productores decidieron no fertilizar los cultivos ante el escenario de incertidumbre.

    “A eso se suma la sequía, que también afectó los rendimientos. Todo eso genera una caída en la producción y una oferta que no acompaña la demanda del exterior”, explicó.

    En este contexto, el sector viene reclamando medidas que permitan mejorar la competitividad exportadora.

    Entre las alternativas aparece la posibilidad de implementar un tipo de cambio diferencial para el agro y las economías regionales, una herramienta que el sector viene solicitando desde hace meses.

    “Durante todo el año pasado venimos buscando alguna herramienta para poder competir. Hoy lo que pedimos es un dólar diferencial para el agro, porque vamos perdiendo mercado”, afirmó.

    Sin embargo, sostuvo que hasta el momento no hubo respuestas concretas del Gobierno nacional.

    “Desde las cámaras y consorcios exportadores venimos buscando respuestas, pero hoy no hay un acompañamiento”, señaló.

    Para Klimiuk, el escenario actual genera preocupación entre las pymes industriales del interior del país.

    “Con un dólar barato y costos altos en dólares, el riesgo es que nos llenemos de productos importados y que eso termine destruyendo la industria nacional”, advirtió.

    El empresario sostuvo que la situación no es aislada del sector tealero.

    “Si uno recorre el interior del país ve que la cadena de pagos está muy complicada, creció la morosidad bancaria y la cantidad de cheques rechazados es muy alta”, aseguró.

    También remarcó que hasta ahora las pymes no registraron reducciones impositivas que alivien la presión sobre los costos.

    No hubo una sola baja de impuestos para el sector pyme exportador o no exportador. En cambio, sí tuvimos fuertes incrementos en energía, combustible y fletes”, explicó.

    India, un mercado en exploración para la yerba mate

    El panorama es algo diferente para la yerba mate, donde las exportaciones muestran una tendencia de crecimiento, aunque el mercado interno sigue siendo el principal destino.

    Mientras el té destina cerca del 90% de su producción al exterior, la yerba mate concentra alrededor del 85% de su consumo en el mercado interno.

    En ese marco, Klimiuk participó recientemente en una misión comercial en India junto a empresas y autoridades de Misiones.

    “India es un mercado enorme, de 1.500 millones de personas y con una fuerte cultura de consumo de infusiones. La yerba mate es un producto nuevo para ellos, pero tiene un potencial enorme”, explicó.

    Según indicó, ya se realizaron algunos envíos iniciales y el objetivo es avanzar en el desarrollo de ese mercado en los próximos años.

    “Si logramos posicionarnos aunque sea en un pequeño nicho de ese mercado, puede abrirse una oportunidad enorme para la yerba mate argentina”, concluyó.

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    La guerra en Medio Oriente frena embarques de yerba mate a Siria

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    La escalada del conflicto en Medio Oriente tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán comenzó a mostrar sus primeras consecuencias económicas en Argentina. En Misiones, el principal polo productor de yerba mate del país, empresas exportadoras debieron suspender embarques hacia Siria ante la interrupción de reservas marítimas y la incertidumbre sobre las rutas comerciales.

    Uno de los casos más concretos es el de la empresa Yerba Don Omar, cuyo titular, el empresario misionero Omar Kassab, confirmó que debieron frenar momentáneamente la producción destinada al mercado externo tras recibir la notificación de que las navieras dejaron de tomar reservas para la región.

    “Recibimos un llamado de la naviera avisando que no se toman más reservas. Es lo único que tenemos hasta ahora, pero tuvimos que parar la producción momentáneamente para ver hasta cuándo dura esto”, explicó Kassab en diálogo con el programa El Periodista, que se emite por Canal 12.

    El empresario aclaró que su firma tenía previsto embarcar entre el 15 y el 20 de marzo un cargamento de 20 contenedores de yerba mate con destino a Siria, uno de los principales mercados internacionales para el producto argentino.

    Siria es históricamente el mayor importador de yerba mate del mundo, debido al consumo arraigado en comunidades de origen sirio y libanés que adoptaron la bebida durante los procesos migratorios hacia Sudamérica y luego la reintrodujeron en Medio Oriente.

    En ese contexto, Kassab advirtió que el problema no se limita a su empresa, sino que podría afectar a toda la cadena exportadora si la situación se prolonga.

    “Si esto va para largo, ahí sí sería un grave problema porque nadie va a poder exportar. Ni nosotros ni ninguna empresa va a poder cargar para Siria”, sostuvo.

    El empresario explicó que la decisión de frenar las reservas marítimas responde principalmente a motivos de seguridad ante la expansión del conflicto en la región.

    “La guerra siempre se sabe cuándo empieza, pero no cuándo termina ni cómo termina. Las navieras, por seguridad, tomaron la decisión de frenar las cargas”, indicó.

    Las rutas comerciales bajo riesgo

    El comercio de yerba mate hacia Medio Oriente utiliza rutas marítimas que atraviesan Europa y el Mediterráneo antes de llegar a Siria. Aunque Argentina se encuentra lejos del epicentro del conflicto, las tensiones en el Mar Rojo y en corredores estratégicos del comercio mundial generaron cautela en el sector naviero.

    “Nosotros enviamos la mercadería por Europa y de ahí al Mediterráneo. El conflicto fuerte está en la zona del Mar Rojo, pero hay varios países involucrados y eso afecta las rutas”, explicó Kassab.

    Según señaló, la escalada militar involucra a varios países de la región y ya provocó desplazamientos de población.

    “Hoy el Líbano está siendo bombardeado bastante fuerte y mucha gente está cruzando hacia Siria. Las fronteras no dan abasto para recibir refugiados”, relató.

    Impacto potencial en la economía yerbatera

    Por ahora, el impacto económico directo es limitado, ya que las empresas pueden continuar con otras tareas productivas. Sin embargo, una interrupción prolongada del comercio exterior podría afectar a toda la cadena.

    La empresa de Kassab emplea alrededor de 100 trabajadores permanentes, cifra que se eleva a más de 220 durante la cosecha, además de trabajar con más de 100 colonos proveedores de materia prima.

    “En lo inmediato no impacta fuerte porque podemos seguir trabajando. Pero si esto se prolonga sí sería un problema serio para todos los exportadores”, advirtió.

    El empresario señaló que, ante un escenario prolongado de conflicto, las firmas podrían intentar sostener la actividad reforzando las ventas en el mercado interno.

    El mate, una tradición también en Siria

    Más allá de la coyuntura comercial, Kassab explicó que el consumo de mate en Siria forma parte de una tradición social consolidada.

    La yerba se exporta desde Argentina a granel y luego se envasa en el destino en paquetes más pequeños, generalmente de 250 gramos, adaptados al consumo local.

    “Allá se toma en vasos de vidrio. En algunos lugares se comparte y en otros se toma individual. El mate acompaña las reuniones familiares, con semillas, dulces y pistachos”, describió.

    El empresario, cuya familia es originaria de Siria, señaló que el vínculo cultural con la bebida fue consolidándose durante décadas.

    “Los emigrantes llevaron el mate desde Argentina y quedó como parte de la vida cotidiana. Hoy es una costumbre muy fuerte”, explicó.

    En el sector yerbatero predomina por ahora la cautela. La interrupción de reservas marítimas se interpreta como una medida preventiva ante la incertidumbre geopolítica, más que como un cierre definitivo del comercio.

    “Esperemos que esto no llegue a mayores. La guerra no sirve para nadie”, concluyó Kassab.

    Mientras tanto, el conflicto internacional vuelve a evidenciar cómo una crisis geopolítica a miles de kilómetros puede impactar directamente en las economías regionales argentinas, desde los puertos hasta los yerbales de Misiones.

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    Yerba mate: recuperación del consumo interno y exportaciones condicionadas por el escenario internacional

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    El mercado de la yerba mate comenzó el año con señales mixtas: una leve caída en la cosecha de hoja verde, una recuperación del consumo interno tras la baja de diciembre y un repunte interanual de las exportaciones, aunque con una tendencia descendente en los últimos meses, de acuerdo al informe mensual elaborado por el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).

    De acuerdo con el reporte, el volumen comercializado de yerba mate alcanzó en enero los 24.973.078 kilos, sumando los despachos destinados al mercado interno y los envíos al exterior. Este indicador es considerado el más cercano al comportamiento del consumo en góndola, ya que incluye tanto los envíos a centros de distribución como las compras de mayoristas, hipermercados y supermercados. En términos interanuales, la suma del mercado interno y las exportaciones muestra un crecimiento de 2,02% respecto al primer mes de 2025, lo que refleja una expansión moderada del volumen total comercializado por la cadena yerbatera.

    Repuntes y alertas

    El principal destino de la producción continúa siendo el mercado doméstico. Durante enero, las ventas internas alcanzaron 21.399.665 kilos, lo que representa una caída de 2,91% respecto al mismo mes del año anterior, pero al mismo tiempo un crecimiento de 7,32% en comparación con diciembre de 2025.

    Este nivel marca el volumen más alto desde octubre, lo que sugiere una recuperación parcial del consumo tras el cierre de año. En términos anuales, el mercado interno cerró 2025 con 266.788.512 kilos comercializados, confirmando el peso estructural del consumo argentino dentro de la cadena yerbatera.

    Las exportaciones totalizaron 3.573.413 kilos en enero, con un incremento interanual de 46,6% respecto a enero de 2025. Sin embargo, en la comparación con diciembre registraron una caída de 18,55%, lo que alerta sobre la tendencia descendente que se observa desde septiembre del año pasado.

    En ese mes, los envíos al exterior habían alcanzado 7.252.770 kilos, el nivel más alto del segundo semestre. Desde entonces, el volumen exportado viene reduciéndose, pese a que 2025 terminó con un récord histórico de exportaciones.

    A esta dinámica se suma ahora un factor geopolítico que genera incertidumbre en el sector. La reciente escalada del conflicto en Medio Oriente, tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, llevó a operadores a paralizar temporalmente movimientos comerciales hacia esa región, uno de los destinos relevantes para la yerba mate argentina. La situación podría afectar el ritmo exportador en los próximos meses si la tensión se prolonga.

    En el inicio del año también se registró una reducción en el ingreso de materia prima a los secaderos. Durante enero se procesaron 16.426.312 kilos de hoja verde, lo que representa 3,16% menos que en enero del año pasado y una caída más pronunciada de 21,9% en relación con diciembre.

    Este indicador refleja la dinámica de la cosecha y constituye un dato clave para anticipar el comportamiento futuro de la oferta dentro de la cadena productiva.

    En cuanto a los formatos de comercialización, las estadísticas del INYM muestran que los envases de medio kilo continúan liderando ampliamente las preferencias de los consumidores.

    Durante enero, la distribución por formatos fue la siguiente:

    • Paquetes de 500 gramos: 55,49%
    • Paquetes de 1 kilo: 39,65%
    • Envases de 2 kilos: 1,38%
    • Paquetes de 250 gramos: 0,78%
    • Otros formatos: 0,18%
    • Sin estampillas: 2,52%

    De este modo, los formatos de medio kilo y un kilo concentraron el 95,14% de las salidas de molinos al mercado interno, una proporción que se mantiene prácticamente sin cambios en los últimos años y confirma la estabilidad de los hábitos de consumo.

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