La Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, a través de su Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE) dio a conocer los datos de los salarios promedio en el sector privado formal en las provincias para el primer trimestre del año. Esos datos nos permiten realizar múltiples análisis, como ser su composición, su dinámica y su distribución, entre otras. Allá vamos.
Misiones muestra puntos altos y bajos en su estructura salarial del sector privado. A primera vista, se observa que la provincia aún sostiene un salario promedio relativamente bajo en el país, con casi $1.100.000 en el mes de marzo. No obstante, también hay otros indicadores que presentan más fortalezas en este escenario. Una primera cuestión para observar es su dinámica.
Es harto conocido que el salario de los trabajadores, en general, han sufrido fuertes embates en todo el país durante el último año principalmente, a partir de los impactos de la devaluación de diciembre del 2023, el proceso de altísima inflación vivida en ese período y sus consecuentes golpes sobre el salario y la capacidad de compra.
En efecto, el primer trimestre de 2024 mostró un golpe durísimo para este indicador: -15% interanual en términos reales para la provincia, al que le siguieron luego las bajas en el segundo y en el tercer trimestre, que fueron de -9,6% y -4,5%.
Sin embargo, para el último trimestre comenzó a llegar cierta recuperación: hubo un alza del 8,0% interanual, muy explicada naturalmente por una base comparativa débil, sobre todo por los impactos sobre el salario que habían tenido los meses de noviembre y diciembre de 2023 por inflación y devaluación. Aun siendo consciente de que ese efecto estadístico tiene importancia, era igualmente relevante comenzar a dejar atrás las caídas para iniciar un proceso de recuperación.
Con esa misma consideración vemos lo que dejó el primer trimestre 2025: aún sabiendo del impacto que tiene la base comparativa, el dato fue positivo: el salario en Misiones mostró un alza del 18,5% contra igual trimestre del 2024, convirtiéndose en la provincia con el cuarto incremento más alto del país y la de mayor crecimiento en la región del NEA. También es relevante observar en este contexto que, incluso, el salario promedio del primer trimestre 2025 se ubicó también por encima de igual período de 2023 aunque con mucha más moderación (+0,7%), pero eso marca un proceso de buena recuperación que todavía le falta mucho, pero pareciera estar en marcha.
A este análisis de dinámica, hay que agregarle necesariamente otro que venimos midiendo: la posición del salario respecto a inicios de la era Milei. Al observar el salario real misionero de marzo 2025 respecto al de noviembre 2023, mes previo al cambio de gobierno, notamos que ya se ubica 3,1% arriba, marcando un desempeño considerablemente superior respecto a otras provincias del NEA: en Chaco y Corrientes también muestra alzas, aunque inferiores (1,2% y 1,1%, respectivamente) mientras que en Formosa aún está 0,8% por debajo.
Esto permite verificar que la fuerza en la recuperación está siendo más importante para el caso misionero que en sus pares de la región.
Sin embargo, aun teniendo esto en consideración, no se debe dejar de marcar ciertas alertas, basadas en dos aspectos centrales: específicamente en marzo, el salario misionero creció contra marzo de 2024 y contra noviembre 2023, pero cayó contra el anterior (es decir, febrero 2025), en línea con lo que se observó con el salario promedio nacional. A su vez, la dinámica salarial de marzo y abril en los indicadores que miden salarios a nivel país fueron negativos para este segmento en concreto, por lo cual podría arrastrar también a la provincia a ello, aunque nada hace pensar que esa misma performance se traslade a mayo, por lo cual, aun con las reservas que hay que tener para los datos de abril, quizás podamos ver una nueva recuperación desde mayo en adelante que fortalezca el crecimiento mostrado durante el primer trimestre y fortalezca el proceso de recomposición salarial necesario para el sector privado misionero para acercarte, por lo menos, al pico registrado en los últimos años, que es enero de 2016 (hoy está 20% menos que ese techo).
Hasta aquí hablamos de la evolución del salario promedio en el sector privado formal, pero como todo promedio, la cifra esconde realidades diversas hacia dentro de los sectores de la economía local. Veamos entonces qué pasó en ellos.
En línea con el total general provincial, todos los sectores presentaron crecimientos interanuales el primer trimestre del año respecto a igual período de 2024 y muchos de esos en una muy fuerte magnitud.
Cabe recordar que, en aquel momento, todos los sectores (salvo el de finanzas) habrían mostrado duras caídas, por lo cual se da un proceso de recuperación en gran parte de las ramas de actividad que ahora detallaremos.
Los desempeños interanuales del primer trimestre, así como fueron positivos, también presentaron importantes diferencias. Por un lado, en Hotelería y Restaurantes el salario promedio creció 65,5%, la mayor suba entre los sectores de la provincia. En el primer trimestre 2024 este rubro había caído 19,9%, por lo que recuperó esa merma pero fue más allá: se ubica 32,5% por encima de igual período del 2023 y además, está 38 puntos por encima de noviembre de 2023. Es, por lejos, el sector con la mejor dinámica salarial en la provincia.
El segundo mayor crecimiento interanual del primer trimestre estuvo en el sector de la Enseñanza, con 37,6% de alza real. Sin embargo, su dinámica más amplia es notoriamente inferior al de Hotelería y Restaurantes: en 2024 había caído 40,6%, por lo cual recuperó solo una parte de esa merma, generando que respecto al primer trimestre 2023 siga aún debajo (-18,3%) y además se ubica -3,3% contra noviembre 2023. Es decir, recuperó parte de lo perdido, pero aún no se recompone en lo que va de la era libertaria.
Similar situación se ve en el Agro: crece fuerte en el primer trimestre 2025 contra igual período del 2024 (+33,1%) pero sigue debajo del primer trimestre 2023 (-0,4%) y no recupera lo perdido en la gestión Milei (-0,9% vs. noviembre 2023).
En cambio, en el cuarto rubro de mayor crecimiento relativo en la provincia, que fue Servicios Comunitarios, Sociales y Personales, la dinámica es un mix de los casos anteriores: el salario de ese sector se incrementó 29,8% interanual al primer trimestre, pero sigue debajo de igual período 2023 (-4,9%) aunque sí logró ubicarse por encima de noviembre 2023 (8,6%). Esto da una pauta que el salario de ese sector ya venía cayendo con fuerza desde antes del cambio de gobierno y por ello la recuperación actual la posicionó por encima de ese momento.
Otros tres sectores tuvieron alzas interanuales en el primer trimestre por encima del total general provincial: Minería con 29,7%, pero aún en proceso de recuperación (-20,4% contra primer trimestre 2023 y -1,2% vs. noviembre 2023); Construcción con 20,4% pero en igual situación que la anterior (-9,8% vs. primer trimestre 2023 y -8,6% vs. noviembre de ese año) y Servicios Inmobiliarios, Empresariales y de Alquiler con 19,8%, aunque este sí muestra recomposición (+8,4% vs. tres primeros meses 2023 y +9,2% respecto al cambio de gobierno).
Por debajo del promedio general provincial, en cambio, se ubicaron: Electricidad, Gas y Agua con 16,7% interanual y recuperando contra período previos (+9,1% 1T23 y +17,8% vs. noviembre 2023); Servicios de Transporte, de Almacenamiento y de Comunicaciones con +16,1% (pero aún en niveles bajos con -4,9% vs. 1T23 y -3,1% vs. noviembre); Servicios Sociales de Salud con +15,7% (también en proceso de recomposición, con -2,9% y -0,9% respectivamente); y la Industria Manufacturera con 15,6% (y recomposición de 1,1% vs. 1T23 y +11,7% vs. noviembre 2023).
Finalmente, en dos sectores el alza interanual fue de un solo dígito: el Comercio con 6,1% y recuperación parcial (+1,2% vs. 1T23 y pero -1,5% vs. noviembre 2023) y la Intermediación Financiera con 5,2% y también recomposición parcial (+13,4% vs. 1T23 y pero -21,8% vs. noviembre 2023).
Podemos afirmar entonces que la recuperación en la era Milei sigue siendo aún parcial, ya que no abarca a todos los sectores. De aquí surge la pregunta, ¿a cuántos trabajadores abarca? Si tomamos la cobertura de trabajadores según sectores de actividad y cruzamos con los que ya muestran niveles salariales mayores a noviembre de 2023, podemos afirmar entonces que esa recomposición llegó al 40% de los trabajadores misioneros; por ende, el 60% aún no logra recomponer salarios a ese nivel.
Pero hay otros aspectos interesantes para observar en la cuestión salarial, referido a la distribución de los trabajadores según los rangos de ingresos. Misiones es la provincia del NEA con la mayor proporción de trabajadores con ingresos superiores al millón de pesos: el 69% de los trabajadores gana más que ese nivel y el 31% lo hacer por debajo; si bien se debe bregar para que cada vez sea menos la población que tenga ingresos inferiores a ese nivel, la diferencia respecto al NEA es fuerte. Por caso, en Chaco el 61% de los trabajadores gana más de un millón, en Corrientes el 59% y en Formosa el 56%.
Por ende, si bien los promedios luego muestran acomodamientos distintos en el ranking, en Misiones hay mayor participación de trabajadores en el rango superior de la franja de ingresos. Es decir, presenta una distribución salarial menos polarizada que el resto. Esta característica sugiere que, dentro del mercado laboral formal, Misiones logró construir un esquema más homogéneo en términos distributivos.
La interpretación económica de este fenómeno puede vincularse a varios factores. Por un lado, la composición sectorial del empleo privado en Misiones tiene un peso importante de ramas como Industria (20% del total de trabajadores) y Comercio (22%), que si bien no se ubican entre los sectores con salarios más altos, permiten un ingreso relativamente homogéneo para una amplia masa laboral. Por otro lado, la provincia no presenta grandes asimetrías internas como sí sucede en otras jurisdicciones donde coexisten sectores con altísimos salarios y otros con remuneraciones muy bajas, generando una mayor dispersión.
Misiones tiene una base sobre la cual construir: un entramado productivo con ramas dinámicas, una distribución salarial formal relativamente equilibrada y un contexto reciente de crecimiento. Hay elementos para ser optimistas.