Un reporte del Mirador de Actualidad del Trabajo y la Economía detalló, además, que la inflación “no ha vuelto a bajar” y lleva “casi 5 meses al alza”.
Un informe realizado por el Mirador de Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE) detalló que los salarios y las jubilaciones, al mes de septiembre, “no logran recuperar nada de lo perdido” desde el inicio del gobierno de Javier Milei, en diciembre del 2023.
El informe del MATE sostiene que la inflación “lleva casi cinco meses al alza”, siendo la última de agosto del 1,9%, y provoca “un valor que marca la persistencia del problema inflacionario”.
“Es un magro resultado teniendo en cuenta el alto costo social, financiero y productivo al que se sometió a la sociedad argentina con la excusa de bajar la inflación”, señaló el reporte económico.
Con relación al salario del sector público, quedó 19% por debajo del nivel de diciembre del 2023 y acumula 10 meses en ese mismo nivel.
De esta manera, cada trabajador del sector público perdió $8,1 millones desde el inicio del gobierno de Milei.
El salario del sector privado tampoco repuntó: se estancó cinco puntos por debajo del nivel que tenía al asumir Milei y, al igual que el de la administración pública, hace 10 meses que no crece.
Es decir, que desde diciembre del 2023 cada trabajador acumula una pérdida de $1,7 millones.
Con respecto a las jubilaciones, el poder de compra continúa estancado un 23% por debajo de 2023. Es decir, que cada jubilado acumula, en promedio, una pérdida de casi $4 millones.
En cuanto a la transferencia de ingresos que se produjo en la economía argentina, el informe del Mirador de Actualidad del Trabajo y la Economía precisó que un total de $55 billones estuvo destinado a otros sectores de la economía como consecuencia de “la caída del costo salarial”.
De ese total, entre los sectores que más perdieron se encuentran los ingresos de los trabajadores asalariados (-$40,1 billones), la recaudación de la seguridad social (-$9,4 billones), las obras sociales (-$4 billones) y los sindicatos (-$1,5 billones).
“Con una inflación que no ha vuelto a bajar y lleva casi 5 meses al alza, los salarios y las jubilaciones no logran recuperar nada de lo perdido al inicio del gobierno de (Javier) Milei, configurándose así una nueva realidad con salarios y jubilaciones bajas para todos y todas”, señaló el MATE.
El Informe de la coyuntura económica, realizado por el Mirador de Actualidad del Trabajo y la Economía, elabora datos con información proveniente de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social; el Ministerio de Economía; la Secretaría de Hacienda; el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) y dependencias provinciales de estadísticas y censos, el Banco Central (BCRA); la Oficina Nacional del Presupuesto; la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES); la Comisión Nacional de Valores (CNV); la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA); y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, entre otros organismos.
La Tarjeta Naranja X confirmó que seguirá operando en Misiones con los Programas Ahora Misiones, Ahora Bienes Durables y Ahora Construcción, y que además se suma al esquema de Ahora Neumáticos, brindando una herramienta más de financiamiento a las familias y comercios de la provincia. La decisión llega tras la prórroga anunciada por el gobernador Hugo Passalacqua, que extendió la vigencia de los programas hasta el 31 de diciembre.
La continuidad de Naranja X tiene un alto impacto en la economía provincial. Después de Banco Macro, es la segunda tarjeta con mayor número de clientes en Misiones, con una cartera que ronda los 200 mil usuarios. De este modo, miles de familias podrán seguir accediendo a los beneficios de los programas, lo que fortalece el consumo interno y ayuda a los comercios locales a enfrentar las asimetrías derivadas de la competencia con Paraguay y Brasil.
La incorporación a Ahora Neumáticos amplía aún más las opciones para los consumidores, en un contexto en el que el mantenimiento del vehículo representa un costo significativo. A través de este programa, se podrán comprar neumáticos con descuentos y facilidades de pago, lo que se suma a las ventajas de los planes en bienes durables y construcción.
En un escenario de fuerte incertidumbre económica, el Gobierno de Misiones apuesta a sostener la previsibilidad de su esquema de incentivos al consumo y al sector productivo. “Con la prórroga de los Programas Ahora buscamos dar certezas a las familias y al comercio, atravesando con mejores herramientas este momento de grandes dificultades”, remarcaron desde la administración provincial.
Los interesados en conocer comercios adheridos y medios de pago habilitados pueden consultar la página oficial: ahora.misiones.gob.ar.
La autorización del Ministerio de Economía de la Nación a la expansión de la Zona Franca de Puerto Iguazú a Posadas y Bernardo de Irigoyen generó un nuevo escenario económico para las ciudades de frontera y al mismo tiempo, un sinnúmero de interrogantes, especialmente sobre el impacto que tendrán en el comercio local, que ya debe lidiar con las asimetrías. Sin embargo, la clave está en que los residentes locales no podrán comprar en los nuevos duty free, una restricción pensada para evitar la competencia desleal con los comercios de cada ciudad y orientar el beneficio hacia turistas extranjeros y visitantes de otras provincias.
El anuncio llegó de manera sorpresiva a través del Boletín Oficial. La Provincia venía reclamando esta herramienta desde hace años, pero nada hacía prever una definición tan inmediata. Apenas unas semanas antes, el gobernador Hugo Passalacqua había enviado una nota al ministro Luis Caputo insistiendo en la necesidad de medidas para frenar la fuga de consumo hacia Paraguay y Brasil, donde las ventajas fiscales y las lojas free marcan la diferencia.
Los nuevos centros estarán en puntos estratégicos: a la salida del puente internacional San Roque González de Santa Cruz en Posadas, y en el cruce de Irigoyen con Brasil. La concesión seguirá en manos de London Supply Group, actual operador del Duty Free de Iguazú, aunque se abre la posibilidad de sumar más empresas bajo la figura de “usuarios”.
El economista Gerardo Alonso Schwarz, de la Fundación Mediterránea, destacó que la medida tendrá un impacto múltiple: consumidores con acceso a precios más bajos, generación de al menos 200 empleos directos, atracción de turistas paraguayos, brasileños y argentinos, y la posibilidad de que surjan nuevos formatos comerciales como mayoristas, depósitos o industrias. Sin embargo, advirtió que los rubros de calzado, indumentaria y perfumería seguirán en riesgo, ya que la diferencia tributaria vuelve casi imposible competir contra un duty.
La experiencia de Iguazú funciona como espejo. El duty local fue elegido varias veces como el mejor de las Américas y emplea a más de 600 personas, pero también acaparó buena parte del gasto turístico. El Gobierno provincial insiste en que la restricción a las compras de residentes es lo que marca la diferencia: el esquema no busca sustituir al comercio tradicional, sino complementarlo con mayor calidad de servicios y atracción de visitantes.
Alejandro Haene, directivo de la Confederación Económica de Misiones, subrayó que el empresariado recibió la medida con sorpresa y que ahora será fundamental definir reglas claras para no quedar al margen. “Lo importante es que la Zona Franca no se convierta en un tercer competidor más, sino en una oportunidad de inversión y empleo”, advirtió.
El ministro de Hacienda, Adolfo Safrán, lo enmarcó en una estrategia más amplia: la búsqueda de la Zona Aduanera Especial, un reclamo histórico que Misiones nunca abandonó. “Este es un paso previo con perfil de ganar-ganar: fortalece el comercio, dinamiza la economía y genera trabajo registrado”, sostuvo.
La economía argentina transita un escenario complejo en el que el consumo de los hogares, las ventas minoristas y la producción industrial avanzan con señales contradictorias, marcadas por una fragilidad que todavía condiciona cualquier perspectiva de recuperación sostenida. Tras el fuerte retroceso vivido en 2024, algunos indicadores muestran un repunte estadístico frente a aquella base muy baja, pero la tendencia de los últimos meses revela que tanto comercios como industrias siguen enfrentando un panorama cargado de incertidumbre, con un consumidor cauteloso, salarios que apenas acompañan a la inflación y sectores productivos, como el textil y el calzado, que se convierten en claros termómetros de la debilidad de la demanda interna.
De acuerdo con la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en agosto las ventas minoristas de las pymes cayeron 2,6% interanual a precios constantes y 2,2% respecto a julio en la serie desestacionalizada. Con excepción de marzo, que había mostrado un ínfimo repunte del 0,1%, todos los meses de 2025 reflejaron bajas, lo que configura una tendencia preocupante para un sector que sostiene buena parte del empleo en el país. No obstante, al comparar con el mismo período del año pasado, el balance enero-agosto todavía arroja un crecimiento del 6,2%, explicado más por la muy baja base de comparación que por un verdadero impulso sostenido de la demanda.
Los comerciantes encuestados por CAME reflejan un panorama de expectativas mixtas. El 55% consideró que su situación se mantuvo estable respecto a 2024, mientras que el 35% dijo que empeoró, cinco puntos más que en la medición anterior. Mirando hacia 2026, casi la mitad (49%) espera una mejora, aunque también aumentó el grupo de quienes prevén un deterioro, que ya llega al 9%.
En ese escenario, las fechas especiales como el Día del Niño aportaron algo de oxígeno, pero no alcanzaron a revertir la tendencia. Las ventas presenciales predominaron sobre las digitales y el peso de las promociones y planes de pago volvió a ser decisivo para atenuar, en parte, la retracción del consumo. Y es que presión tributaria, la falta de crédito accesible y la volatilidad económica derivaron en estrategias defensivas de los comercios, que priorizaron liquidez, achicaron stocks y postergaron decisiones de inversión.
En el análisis por sectores, la situación fue dispar, aunque mayoritariamente negativa. Farmacia fue el único rubro que logró un resultado levemente positivo, con un alza del 0,2% interanual. El resto mostró retrocesos: bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles se desplomó 10,4%; perfumería retrocedió 8,9%; textil e indumentaria bajó 4,8%; ferretería, materiales eléctricos y construcción cedió 1,9%; alimentos y bebidas retrocedió 0,9%; y calzado y marroquinería cayó 0,8%.
En la comparación mes contra mes, tres categorías se hundieron más del 4%: textil e indumentaria, perfumería y bazar. La baja en indumentaria, de 4,3% frente a julio, vuelve a poner en evidencia la debilidad de un sector que depende estrechamente del poder adquisitivo.
En esta misma línea, el consumo de bienes y servicios de los hogares, medido por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), aporta matices. En julio el Indicador de Consumo registró un alza de 1,1% interanual, aunque con una caída desestacionalizada de 0,1% frente al mes anterior. Se trata de un crecimiento que parte de una base extremadamente baja, ya que 2024 fue un año de fuerte contracción.
En ese marco, rubros como indumentaria y calzado registraron un notable repunte del 16,6%, en gran medida explicado por el derrumbe del año previo, cuando habían caído 16%. El precio relativo a la baja de la categoría colaboró para que los consumidores se animaran a renovar vestuario y calzado, en un fenómeno que también fue alentado por las liquidaciones de temporada y los planes de financiación.
Otros rubros también aportaron al repunte parcial del consumo. Transporte y vehículos mostró un incremento de 7%, impulsado por un aumento del 57% en el patentamiento de automóviles, el nivel más alto desde 2018. Recreación y cultura avanzó 8%, aunque sigue en niveles reducidos frente a consumos esenciales. En cambio, vivienda, alquileres y servicios públicos apenas subió 0,2%, sostenido por una demanda eléctrica estable.
El factor inflacionario aparece como determinante para este escenario. Según la CAC, julio cerró con una suba de precios del 36,6% interanual, la más baja desde la pandemia, y una inflación acumulada del 17,3% en lo que va del año. Este alivio relativo en los precios fue acompañado por una evolución salarial en línea, aunque sin mejoras reales que impulsen con fuerza la demanda.
El otro componente clave para entender la coyuntura es la producción industrial manufacturera, que en julio retrocedió 1,1% interanual y 2,3% respecto a junio, de acuerdo con el INDEC. Así, la industria volvió a terreno negativo tras siete meses consecutivos de alzas, lo que interrumpe una racha que había comenzado en diciembre de 2024. En el acumulado de enero a julio, la producción todavía se sostiene con una mejora de 5,8% frente al mismo lapso del año pasado, pero el retroceso reciente abre interrogantes sobre la solidez de la recuperación.
En concreto, 9 de las 16 divisiones industriales relevadas mostraron caídas en julio. Entre las más afectadas figuran prendas de vestir, cuero y calzado (-10,7%) y productos textiles (-10,1%), dos ramas particularmente sensibles al consumo interno y a la informalidad en el mercado laboral. También registraron bajas significativas la industria automotriz (-8,4%), los productos de metal (-8,5%) y la maquinaria y equipo (-4,7%). La contracción en alimentos y bebidas (-3%) confirma que la retracción no se limita a bienes durables o semidurables, sino que impacta también en la canasta básica.
Dentro de este panorama, el caso del calzado resulta ilustrativo. Según la Cámara de la Industria del Calzado (CIC), la producción de calzado y partes acumuló entre enero y mayo una baja de 2% interanual, que se profundizó en mayo con un desplome del 15,3% respecto al mismo mes de 2024. Este derrumbe refleja tanto la pérdida de poder de compra de los consumidores como las dificultades que enfrentan las fábricas para sostener su actividad en un contexto de costos crecientes, demanda irregular y crédito escaso.
El sector textil y de calzado, que ya venía golpeado desde años anteriores, aparece nuevamente como termómetro del humor económico de los hogares. Mientras las ventas minoristas muestran caídas en la comparación inmediata y la producción fabril se contrae, el consumo de indumentaria y calzado registra alzas interanuales que esconden más un efecto rebote que una verdadera expansión.
CyberMonday 2025
En un escenario donde las ventas minoristas acumulan caídas y el consumo de los hogares se sostiene con dificultad, los eventos masivos de compras online se vuelven un salvavidas para el comercio. Primero fue el Hot Sale, realizado en mayo, que mostró la fuerza del canal digital incluso en un contexto de salarios ajustados y cautela en los gastos. Ahora, con la confirmación oficial del CyberMonday 2025, las expectativas vuelven a renovarse, ya que el evento se perfila como otra oportunidad clave para dinamizar el mercado y captar a un consumidor que, pese a las restricciones, aún responde cuando se le ofrecen precios atractivos y facilidades de pago.
La Cámara Argentina de Comercio Electrónico confirmó que el CyberMonday 2025 se llevará a cabo del lunes 3 al miércoles 5 de noviembre, en lo que será la edición número 23 desde su primera realización en 2012. Desde las 00 horas del primer día, los usuarios podrán ingresar al sitio oficial para acceder a miles de productos con descuentos especiales. La expectativa no solo está puesta en las rebajas de hasta el 50%, sino también en los planes de financiación en cuotas, los beneficios adicionales de bancos y billeteras digitales, y los envíos gratuitos que suelen marcar la diferencia en este tipo de jornadas.
El antecedente inmediato es alentador. El Hot Sale de mayo cerró con cifras récord: facturó $66.765.864.373, un 63% más que en 2024, superando incluso la inflación acumulada de 43,27% en ese período. El ticket promedio ascendió a $97.294, con un aumento del 43%, y se vendieron 11.141.268 unidades, lo que representó un 9% más que el año anterior. Para la CACE, el dato más relevante fue el crecimiento en unidades, porque refleja un incremento real en la participación de los consumidores y no solo un efecto de precios más altos.
Esa performance dejó algunas conclusiones interesantes. Si bien la tecnología y los electrodomésticos fueron los grandes ganadores en términos de facturación, el calzado deportivo fue la estrella en cantidad de unidades vendidas, mostrando la vigencia del rubro incluso en tiempos de ajuste. A esto se sumaron los suplementos alimenticios, los productos de belleza y los artículos de cuidado personal, lo que configura una fotografía clara de las prioridades actuales del consumidor argentino: bienestar, estética, comodidad y tecnología accesible.
Con esos resultados frescos en la memoria, el CyberMonday de noviembre aparece como el próximo gran desafío. La comparación entre ambos eventos permite entender cómo, en medio de un consumo retraído, estas propuestas funcionan como verdaderos incentivos para reactivar las ventas.
De hecho, tanto en el Hot Sale como en el CyberMonday, los sectores de indumentaria (ropa urbana y deportiva) y calzado en general se han consolidado como protagonistas. La posibilidad de acceder a marcas líderes con rebajas significativas y la opción de pagar en cuotas explica buena parte del atractivo. Para la industria, golpeada por la caída de la producción, es también una chance concreta de recuperar terreno en un trimestre que suele definir el balance anual.
En una era donde la conciencia ambiental es cada vez más prioritaria, la eficiencia energética ha pasado a ser lo primero que evalúan las personas tanto en las empresas. La impresora láser, la cual es una herramienta clave para toda oficina, es capaz de consumir bastante energía, sobre todo con el uso constante tras la impresión de documentos.
Afortunadamente, el progreso en la tecnología ha permitido que existan en el mercado modelos más eficientes. A continuación, se exploran las claves para disminuir el consumo de energía en impresoras láser, comenzando por la función modos de ahorro, el dúplex automático y la selección de equipos con certificación energética.
El papel de la eficiencia energética en el mundo de la impresión
El ciclo de operación de una impresora láser, que va desde el encendido, calentamiento y modo de espera, utiliza una cantidad importante de electricidad. Las organizaciones con departamentos de impresión de gran tamaño tienen un consumo de energía considerable.
Por lo tanto, trabajar en una reducción de la huella de carbono de las impresoras es clave para lograr que los procesos productivos sean más sostenibles. Contar con una gestión adecuada que satisfaga las normas ambientales no es suficiente, pues también hay que mostrar una imagen comprometida con la responsabilidad social.
Las empresas fabricantes tienen la necesidad de integrar varias tecnologías que reducen el consumo energético sin afectar la calidad o la velocidad de impresión. Cada una de estas innovaciones se enfocan en el fusor, la unidad que más electricidad necesita. Los modelos modernos emplean sistemas de fusión de baja temperatura o rápidos, disminuyendo los tiempos de impresión y el consumo eléctrico para lograr las condiciones de operación óptimas.
Modo de ahorro de energía inteligente
Un método eficaz para lograr que las impresoras láser consuman menos electricidad es activar el modo ahorro de consumo. Se trata de una función que entra en funcionamiento de forma automática cuando la misma tiene un lapso de tiempo en espera.
La hibernación profunda o modo reposo, es un estado donde el consumo de energía es inferior. La impresora inactiva la mayoría de sus funciones, logrando despertar cuando recibe una solicitud de impresión o al presionar un botón. Es necesario definir el tiempo de inactividad tras el cual entrará en este modo de ahorro de energía, por ejemplo, después de 15 a 30 minutos.
La modalidad de bajo consumo es otra función que está presente en algunas impresoras láser, se trata de una fase intermedia entre el reposo y las funciones al 100%. En este caso, el fusor conserva una temperatura superior a la de operación, logrando que el tiempo para despertar sea más corto comparado con el modo de hibernación.
Impacto de la función dúplex automático
Las impresoras láser también pueden tener la función de impresión a doble cara, conocida como dúplex automático, esto permite disminuir los tiempos de operación, lo que se traduce en menor consumo de energía. Además, reduce a la mitad el consumo de papel, lo que hace que las operaciones en una empresa sean más rentables.
Cuando se imprime un contenido en menos páginas, la cantidad de ciclos de operación es inferior. Estos ciclos consumen electricidad para mover el papel, alimentar los rodillos y pasar el papel por el fusor. Si un documento de 100 páginas se procesa en 50 gracias al dúplex automático, el trabajo requerido disminuye un 50%, lo que impacta en la factura energética mensual.
Certificados energéticos, una guía de consumo eficiente
Cuando se va a comprar una impresora láser, lo mejor es elegir modelos que tengan un certificado energético como los siguientes:
Energy Star. Es un certificado de nivel mundial que se concede especialmente en América, garantizando que la impresora láser satisface las normas de eficiencia energética de la EPA (Agencia de Protección Ambiental) de EEUU, y la DOE (Departamento de Energía).
Blue Angel. Es una etiqueta ecológica alemana que demuestra que aparte de que el equipo es de bajo consumo, aporta longevidad, baja emisión de ruido, es reutilizable y emplea materiales salubres. En general, significa sostenibilidad integral.
Antes de comprar, seleccionar una impresora con uno de estos certificados energéticos será sinónimo de calidad y sostenibilidad.
Empresas que lideran el mercado de impresoras láser eficientes
Las empresas más importantes del sector de impresión han invertido recursos para que sus equipos consuman menos energía. Por lo tanto, se muestra una lista de las 3 más relevantes:
Ricoh Argentina. Es un líder indiscutible en el mercado argentino gracias a sus equipos de impresión enfocados en el ahorro energético. Además, ofrece tecnologías para reciclaje en sus reconocidas impresoras láser.
HP. Es una empresa que ofrece impresoras láser en Argentina, cuenta con modelos multifuncionales y de bajo consumo eléctrico, todos con certificados Energy Star.
Canon. Esta marca es reconocida por su tecnología de Fusión Bajo Demanda, la cual permite que sus impresoras reduzcan el tiempo de calentamiento requerido por el fusor.
La elección de una impresora láser eficiente no es complicada, pero es clave entender cuáles son las funciones que permiten ahorrar energía. Comenzando por cada una de las modalidades en reposo, la adopción del dúplex automático y selección de equipos con certificados energéticos como Energy Star, todas sirven para disminuir el consumo eléctrico. Esto no solamente las vuelve más productivas, sino que contribuye a reducir la huella de carbono.