El ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, Juan Cabandié, se refirió a los compromisos asumidos por Argentina en el marco de la COP 26, que se llevó a cabo durante 13 días en Reino Unido. “No vamos a bajar los brazos y volveremos a plantear la discusión para que los países más ricos cumplan con los compromisos que asumieron, pero tienen que entender que cada minuto que se pierde es tiempo que no se recupera para enfrentar la crisis climática”, expresó Cabandié. Además, el titular de la cartera de Ambiente dijo que “hubo avances como el acuerdo sobre el Libro de Reglas del Artículo 6°”, pero resaltó que “no se avanzó en materia de financiamiento, y eso es grave, ya que la meta de USD 100 mil millones anuales a cargo de países desarrollados sigue lejana y sin financiamiento sostenible no podrá haber desarrollo sostenible. Necesitamos una transición justa y para eso es necesario que tengamos mecanismos de financiación”. Asimismo, el ministro enfatizó: “Argentina está comprometida en la lucha contra el cambio climático. Presentamos una NDC un 27,7% más ambiciosa que la de 2016”, y agregó que “para avanzar en la ambición los países desarrollados deben cumplir sus compromisos y realizar nuevos aportes. Responsabilidades comunes pero diferenciadas”. “Nuestro país es acreedor ambiental del planeta: propusimos analizar mecanismos financieros innovadores: canje de deuda por acción climática, pagos por servicios ecosistémicos y utilización de DEGs”, agregó el funcionario nacional. Asimismo, Cabandié expresó que “los países desarrollados deberían duplicar el financiamiento para la adaptación al 2025” y remarcó: “Todavía queda mucho por hacer para cubrir las necesidades de inversión y disminuir las vulnerabilidades frente al cambio climático”.
La presidencia de la COP26 llamó hoy a asumir el compromiso de suprimir progresivamente la energía producida en plantas de carbón, así como las “ineficaces” subvenciones a los combustibles fósiles, en un nuevo borrador en el que, según ambientalistas, se “diluyeron” algunas exigencias en vistas de alcanzar un consenso para una declaración final antes del cierre de la cumbre climática.
Los delegados de 194 países reunidos desde el 31 de octubre en la ciudad escocesa de Glasgow tienen como misión determinar cómo cumplir los compromisos del Acuerdo de París para limitar la temperatura global a no más de 2° C, idealmente a 1,5°.
Tras dos semanas de intensas negociaciones, la COP26 debía terminar oficialmente hoy, pero dados los desacuerdos es probable que se prolongue el fin de semana para seguir buscando consensos.
“Todavía no lo hemos logrado” pero “vamos a lograrlo”, afirmó entrando a una reunión clave el enviado especial estadounidense John Kerry, cuyo país volvió a la negociación climática este año de la mano del presidente Joe Biden tras su repliegue durante el mandato de Donald Trump.
En este sentido, el primer ministro británico Boris Johnson pidió el viernes a los países ricos que pongan “dinero sobre la mesa” para desatascar las negociaciones climáticas en la COP26.
“Eso es lo que hace falta que suceda en las próximas horas”, explicó Johnson. “No podemos resolverlo todo en la COP, pero podemos empezar”, añadió.
Buscando un terreno común, un segundo borrador de resolución, aún provisional, pidió a los países “la supresión progresiva de la energía producida con carbón sin mitigación y de las ineficaces subvenciones a los combustibles fósiles”.
Las centrales eléctricas a base de carbón “sin mitigación” son aquellas que no utilizan tecnología de captura de dióxido de carbono (CO2) para compensar parte de los gases que emiten a la atmósfera.
Se trata de una mención sin precedentes a estos combustibles, incluidos el gas y el petróleo, ampliamente responsables de las emisiones de gases de efecto invernadero que causan el calentamiento del planeta.
Sin embargo, su formulación es más suave que la del primer borrador, que pedía simplemente “acelerar el abandono del carbón y la financiación de los combustibles fósiles”.
El tema del carbón es sensible para muchos países que dependen de ese combustible para su crecimiento económico, como China y la India, y para aquellos que lo exportan, como Australia.
Arabia Saudita, primer productor mundial de petróleo, también está entre los países que han presionado en torno a estos puntos.
“La línea clave para eliminar gradualmente los subsidios al carbón y los combustibles fósiles se ha debilitado críticamente (en el texto), pero sigue ahí y debe fortalecerse nuevamente antes de que se cierre esta cumbre”, expresó en Twitter la directora de Greenpeace, Jennifer Morgan.
Morgan instó a los negociadores de Glasgow a “escuchar” los llamados de los jóvenes y los países en desarrollo y “aislar” a los Gobiernos que acudieron a la cumbre “para arruinar el progreso” de la lucha contra el cambio climático.
Organizaciones como Oxfam y Amigos de la Tierra también apuntaron a las naciones más poderosas como las autoras de una maniobra para modificar el artículo sobre los combustibles fósiles.
La vocera de Amigos de la Tierra Sara Shaw alertó sobre la necesidad de evitar que el acuerdo final contenga “lagunas y zonas grises” que permitan burlar el compromiso del Acuerdo de París de impeidr que la temperatura del planeta supere los 2°.
Vanessa Pérez-Cirera, responsable de la ONG WWF, lamentó que “el borrador revisado haya retrocedido en áreas claves” aunque destacó que “el aumento a corto plazo de los compromisos climáticos para 2022 siga figurando en el texto, aunque todavía sea insuficiente para el objetivo de 1,5 ºC”.
Según un mecanismo establecido en 2015, los países deben revisar sus objetivos, llamados NDC, cada cinco años, la próxima vez en 2025.
Pero, desde su llegada a Glasgow, organizaciones ecologistas y delegados de las naciones más vulnerables insistieron en que las revisiones se hagan anualmente.
El primer borrador de resolución, publicado el miércoles, llamó a los países a “revisar y fortalecer” sus planes de descarbonización para el próximo año.
Sin embargo, Pérez-Cirera consideró que “esto debe ir acompañado de una acción a corto plazo”.
Por ejemplo, sugirió, eliminando “los billones que se gastan anualmente en subvencionar los combustibles fósiles, que podrían servir para alcanzar los 100.000 millones de dólares” anuales prometidos desde 2009 en ayudas a las naciones de ingresos medios y bajos, informó la agencia de noticias AFP.
El Think Tank E3G en su página web subraya que el nuevo borrador está más equilibrado en relación las medidas de mitigación y adaptación para a los países en desarrollo, que son los que sufren las consecuencias del cambio climático sin haberlo provocado y que tiene metas más concretas de reducción de emisiones.
“Pero es poco probable que sea suficiente para generar confianza en que la financiación necesaria estará disponible, por lo que las partes clave (Unión Europea, Estados Unidos) Deberán aportar más para sellar un acuerdo”, sostiene E3G.
Las emisiones de gases de efecto invernadero desde la Revolución Industrial ya provocaron un aumento la temperatura planetaria de 1,1 ºC y sus caóticas consecuencias, incluidas sequías e inundaciones, no harán más que agravarse provocando desplazamientos de millones de personas, advierten los expertos.
En los primeros diez días de la COP26 no cesaron de llover pomposos anuncios: nuevos objetivos de India -cuarto emisor mundial-, promesas de cesar la deforestación en 2030 y emitir un 30% menos de metano, gas con 80 veces más efecto invernadero que el CO2.
Incluso China y Estados Unidos, primer y segundo emisores mundiales, acordaron inesperadamente reforzar conjuntamente la lucha contra el cambio climático pese a sus profundas desavenencias en otros campos.
Sin embargo, al ritmo actual el planeta se encamina a un calentamiento de 2,4° según Climate Action Tracker y 2,7 ºC según la ONU.
El Clean Atom Day se llevó a cabo con el apoyo de Rosatom como parte de la 26ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26).
El programa del encuentro empresarial del 8 de noviembre se realizó en el pabellón de la Federación de Rusia y se centró en el papel de la energía nuclear en la lucha contra el cambio climático global y la implementación de los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU.
En su video mensaje de bienvenida, el director general del OIEA, Rafael Grossi, destacó la importante contribución de la energía nuclear, como una fuente de energía limpia y confiable en la descarbonización de la economía.
El evento clave del día fue un panel de discusión sobre la importancia de la energía nuclear para el cumplimiento de los compromisos nacionales y mundiales en el logro de la descarbonización. Al evento asistieron representantes de las principales empresas y organizaciones de energía nuclear: primer vicedirector general, director de la Unidad de Desarrollo y Negocios Internacionales de Rosatom Kirill Komarov; directora general de la Asociación Nuclear Mundial Sama Bilbao y León; director ejecutivo del Consorcio Rolls-Royce para el desarrollo de SMR Tom Samson y la directora de sostenibilidad de EDF, Karin de Boissezon.
Kirill Komarov explicó en su discurso por qué los países eligen la energía atómica pacífica: “La mayoría de las principales economías del mundo desarrollan la energía nuclear por dos razones principales. En primer lugar, porque la energía nuclear es la fuente de energía con menor contenido de carbono, incluso si se compara con las fuentes de energía renovables. En segundo lugar, la energía nuclear es una fuente de energía confiable y sostenible”. Komarov recordó también el largo camino que ha recorrido la industria nuclear en los últimos años: “Es muy ameno que aquí, en la COP26 estamos hablando de energía nuclear. Hace apenas cinco años atrás era difícil discutir los problemas de la industria nuclear en la COP22”.
Sama Bilbao y León destacó la prioridad de resolver los problemas de financiación este año: “Es de vital importancia asegurar la financiación de los proyectos nucleares. Estamos explorando varias iniciativas de financiación de ESG para comprender cómo se puede utilizar la tecnología nuclear en estas iniciativas y esfuerzos relacionados con el cambio climático”.
Por su parte, la vicedirectora de Recursos Humanos de ROSATOM Tatiana Terentyeva, en su discurso “Desarrollo Sostenible del Capital Humano en la Industria Nuclear, Equilibrio e Inclusión de Género”, compartió los proyectos de Rosatom en el campo del desarrollo de recursos humanos, programas académicos internacionales, atracción de los jóvenes profesionales, asegurando la igualdad de oportunidades de todos los empleados de la Corporación Estatal, que es parte integral de los esfuerzos para lograr los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU. Tatiana Terentyeva señaló: “El impacto que la tecnología nuclear sobre la agenda climática ya nos permite atraer a las mejores personas a la industria, y es importante especialmente para los jóvenes. Ahora, en la COP26, vemos que la voz de los jóvenes se escucha en las discusiones globales. Como empleadores, nos esforzamos por apoyar los intereses de cada uno de los empleados, por lo tanto, uno de nuestros objetivos corporativos más importantes es brindar igualdad de oportunidades para todos y garantizar el crecimiento profesional a largo plazo para cada uno de ellos”.
Boris Arseev, director del Departamento de Negocios Internacionales de ROSATOM, participó en un debate sobre la contribución de las soluciones nucleares no energéticas al logro de los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU y habló sobre cómo las tecnologías nucleares ayudan a resolver el problema alimentario mundial. “Cada año, la gente descarta alrededor de 1.300 millones de toneladas de alimentos, que es aproximadamente un tercio de los alimentos que se producen en el mundo. El procesamiento de los productos alimenticios por radiación aumenta su vida útil de 2 a 10 veces y permite destruir hasta el 99% de las bacterias y virus dañinos”, dijo Arseev.
Los participantes del Clean Atom Day tuvieron la oportunidad única de visitar las centrales nucleares de Leningradskaya y Beloyarsk y ver con sus propios ojos estas importantes instalaciones nucleares de Rusia desde el interior en el formato de una visita virtual online. Como parte del recorrido por la central nuclear de Beloyarsk, los participantes tuvieron la oportunidad de familiarizarse con los enfoques implementados por Rosatom para el cierre del ciclo del combustible nuclear. Ambas excursiones tuvieron lugar en el pabellón de Rusia en el sitio de la COP26 en Glasgow, así como en la plataforma virtual.
En el marco del programa, se llevó a cabo una serie de videos dedicados al proyecto educativo de Rosatom “Átomo para las personas” sobre la importancia de las tecnologías nucleares para lograr los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU a través de las historias de gente común de diferentes países del mundo.
James Larkin, director del Departamento de Física de la Radiación y la Salud de la Universidad de Wits (Sudáfrica) compartió los éxitos de la primera fase del proyecto “Rhisotope”, que está siendo implementado por un grupo internacional de científicos con el apoyo de Rosatom y cuyo objetivo es combatir la caza furtiva de rinocerontes en Sudáfrica utilizando tecnologías de radiación.
El cambio climático es tema central en noticias, debates y análisis actuales…y todo parece prever que seguirá en el tapete como la prioridad central de la política exterior mundial, o al menos como una de las grandes prioridades para la exposición pública, aunque no coincida con los reales intereses del Estado Profundo; el cual sigue teniendo claros objetivos geopolíticos neo imperiales.
Como contrapartida a ese discurso hegemónico y excluyente, todo lo referente al imprescindible desarrollo socio económico y a librar a las naciones subdesarrolladas de las asfixiantes tenazas del poder financiero transnacional, parecen temas ausentes por completo, o poco menos.
El Papa es de los pocos, o el único, referente mundial que se refirió concretamente al tema, con total autoridad moral y sin formar parte de las fuertes disputas geopolíticas. Y seguramente es uno de los motivos por los que el establishment lo odia y ataca tanto.
Y esa aparente contradicción u “olvido”, o muy diferentes grados de importancia asignados a esos dos ejes de análisis, no parecen ser casuales, sino por el contrario podría afirmarse que conforman el meollo central de los dos objetivos del núcleo del Poder Real Atlantista.
El objetivo declamativo es el cuidado del medio ambiente como supuesta prioridad total; mientras que el objetivo real evidenciaría ser buscar mantener (o algo tardíamente recuperar) el poder real a favor del Núcleo Atlantista; el cual no tolera el mundo multipolar ni la firme marcha hacia el poder geopolítico, por parte de las Potencias Continentalistas, en particular China, Rusia y aliados cercanos.
Esa afirmación puede parecer muy dura o exagerada, si no se analiza con el debido cuidado y profundidad, el amplio conjunto de antecedentes que desde lo geopolítico, lo económico y lo declamativamente ambiental, puede evaluarse y constatarse; claro que para entenderlo es imprescindible quitar la gruesa maraña de telarañas mentales que día a día instalan y refuerzan los factores del Poder Real Profundo, por medio de sus múltiples tentáculos de difusión y de cooptación cultural, en operaciones de pinzas que evidencian estar muy bien digitadas siguiendo sofisticadas técnicas de cooptación mental a escalas masivas.
La doble vara impuesta implícitamente, se nota a poco de analizar el tema medioambiental. Los grandes polucionadores masivos del medio ambiente, han sido y son los países consolidados como desarrollados, y unos pocos de los emergentes que claramente se ganaron su lugar en el exclusivo “club” de las grandes potencias económicas; todos ellos, en diversos grados, evidencian seguir contaminando a gran escala, sin parecer tener en muchos casos, intención concreta alguna de morigerar sus procesos económicos en aras del supuesto y declamado conservacionismo. En castizo simple, promueven –en lo enunciativo- medidas supuestamente ambientalistas, pero sus prioridades están en seguir impulsando el desarrollo y el poder real, desde lo crudamente geopolítico.
Más aun, en el contexto actual de una crisis energética considerable, desatada por una conjunción de “cisnes negros” (eventos negativos no previstos, o no evaluados en sus potenciales severas consecuencias), todo parece indicar que apelaran a fuentes muy contaminantes de energía (como el carbón y el petróleo, o el hoy conflictivo gas natural), antes que inducir a una restricción del consumo.
Claro está que una restricción en el consumo, en el contexto de crisis socio económica generalizada a escala planetaria, por la pandemia, muy posiblemente podría degenerar en imprevisibles e inmanejables protestas socio políticas, que podrían patear los tableros internos del poder, de varias de las grandes potencias económicas.
Existen muchas aristas indefendibles, o al menos de muy dudosa sustentabilidad técnica, de las medidas de “cuidado ambiental”, que pese a eso son reiteradamente expuestas por las grandes agencias noticiosas y por periodistas supuestos expertos en energía.
Se analizan varios aspectos del tema energético y sus aristas ambientales, reales o positivamente conflictivos o de dudosas concretas economías ambientales efectivas.
Promoción a ultranza de eólicas y solares. Se ocultan sus muy altos costos reales, sus contaminaciones vinculadas, y sus muchos problemas ambientales, además de la baja calidad por ser energías intermitentes.
Casi total omisión de la hidroelectricidad, pese a ser renovable y eficiente.
Muy poco énfasis en lo nuclear, sin considerar que produce energía de calidad, es muy segura, de menores índices de polución que eólicas y solares, ni del impulso al desarrollo tecnológico que significa la tecnología nuclear.
Se enfatiza el posible uso masivo del hidrógeno como vector energético, pero no se explican sus limitaciones logísticas ni sus huellas de carbono, además del no menor tema de la seguridad, por su potencial peligroso índice de accidentología.
Se demoniza al carbón, siendo que en muchas regiones o países es hoy casi insustituible, no considerándose las maduras tecnologías existentes para limitar sus poluciones, como por ejemplo lo hace China.
Se enfatiza el uso de automotores eléctricos, pero no se explica que sus supuestos ahorros ambientales pasan a ser meramente declamativos, si recargan en sistemas eléctricos de matrices predominantemente termoeléctricas, como la de Argentina.
El gas natural es mostrado en forma poco clara o incluso despectiva, siendo que es por mucho el hidrocarburo menos contaminante, es abundante, y claramente hoy no existen substitutos totales y eficientes que lo puedan reemplazar. Hoy es considerado como alternativa viable de transición energética hacia una matriz más limpia. Sus críticas están muy impregnadas de prejuicios muy vinculados a lo geopolítico, con la estrecha visión eurocéntrica que caracteriza al núcleo del Poder Atlantista.
Nada se dice de los horrorosos índices de polución y de degradación humana, que son consecuencias directas del subdesarrollo, el cual a su vez el provocado por el capitalismo salvaje, pregonado y promovido por los personeros del neoliberalismo y de la globalización a ultranza.
Se sigue presionando para instalar masivamente eólicas y solares, más allá de sus limitados roles de energías complementarias, pretendiéndose que pese a sus conocidas limitaciones técnicas se las impulse como supuestas pero falaces “grandes soluciones”, pasándose por alto los acentuado encarecimientos de costos de la energía que causaron en Alemania, España, Uruguay y otros que apostaron desmedidamente a esas tecnologías, además de los elevados costos fiscales de las sumatorias de subsidios y otras ventajas sin las cuales no serían competitivas.
También trascendió que se presiona a países de África a abastecerse con “renovables” eólicas y solares en forma desmedida, lo cual hará ineficientes sus sistemas eléctricos, lo cual impedirá el desarrollo y los atará al subdesarrollo y al rol de sumisos proveedores de materias primas, imprescindibles para las naciones desarrolladas.
Algo similar están haciendo en Argentina, en donde priorizan en forma desproporcionada y con argumentos groseramente mentirosos, a eólicas y solares, con altísimos costos fiscales para subvencionar acentuadamente a esas ineficientes energías, con lo cual nos están llevando a un preocupante escenario de pobreza energética inducida; dentro de lo cual dificultan o impiden las imprescindibles construcciones de centrales hidroeléctricas y nucleares, eficientes y económicas por kWh. Con eso acentúan el sesgo termoeléctrico de nuestra matriz energética, del cual son socias y complementarias las “renovables” eólicas y solares.
A nivel mundial, son tibios o inexistentes los apoyos para las energías hidro y nuclear, mientras que el gas natural, de cuyo abastecimiento depende en gran medida la vieja Europa, es aceptado a regañadientes como necesario insumo de transición, siendo la verdad es que a los Atlantistas les molesta la creciente dependencia que tienen del creciente abastecimiento desde Rusia, lo que les genera un insoluble problema geopolítico, en el marco de tensiones y enfrentamientos que dominan la agenda entre Europa Occidental y sus aliados menores de Europa Oriental, respecto al gigante bicontinental ruso, que demuestra jugar sus fichas con cuidadosa firmeza.
China por su parte, asegura otro enorme mercado consumidor del gas ruso, mientras con notable decisión planifica y construye numerosas grandes centrales nucleares e hidroeléctricas, haciendo caso omiso de la insidiosa propaganda negativa propalada por los medios de comunicación al servicio del Poder Atlantista.
Ese contexto geopolítico no parece ser cabalmente comprendido en su compleja realidad en Argentina, donde se estaría apostando al subordinado rol de simple exportador de gas natural en vez de montarse una poderosa industria petroquímica basada en ese abundante hidrocarburo. Y con asombro e indignación, constatamos que el abastecimiento a todo el territorio argentino, no es prioridad para algunos factores de decisión, que solo piensan en la exportación, sin importarles la integración nacional que significan los gasoductos –hoy muy incompletos-, ni el desarrollo tecnológico e industrial que implica promover la petroquímica.
Esos temas parecen ausentes en Argentina, mientras se machacan “mantras” ambientales, y contra toda lógica se quiere subordinar el Ministerio de Energía a la órbita medioambiental, lo cual sería acentuar las trabas al desarrollo hidroeléctrico y nuclear, e incluso la expansión del uso del gas natural y los biocombustibles, para priorizar -¡más aun!- las caras e ineficientes energías eólica y solar, o tal vez tecnologías aun inmaduras o limitadas o potencialmente costosas
Escribe Norberto Ovando* – En anteriores Conferencias de la ONU sobre Cambio Climático hemos visto que muchos países, así como del sector privado firmaron compromisos similares a los que se están produciendo en la COP 26. ¿Se cumplirán esta vez?
La antesala de la COP 26
La ciencia es clara en cuanto a lo que se requiere hacer. Para 2030, en menos de una década, es preciso recortar a la mitad las emisiones de dióxido de carbono, metano y otros gases de efecto invernadero que impulsan el aumento de las temperaturas globales. De hecho, en la mayoría de los países, estas emisiones siguen en aumento.
Encuentro Fe y Ciencia en el Palacio Apostólico
El 4 de octubre de 2021, el Papa Francisco y docenas de líderes religiosos que representaban a musulmanes suníes y chiíes, judíos, hindúes, budistas, taoístas, jainas y sijs, entre otros., firmaron una petición conjunta a los gobiernos para que se comprometieran a ambiciosos objetivos en la cumbre climática de Naciones Unidas diciendo, «Hemos heredado un jardín, no debemos dejar un desierto a nuestros hijos».
El arzobispo de Canterbury, Justin Welby, y el líder espiritual de la mayoría de los cristianos ortodoxos del mundo, el patriarca ecuménico Bartolomé I opinaron que «El mundo tiene apenas el tiempo justo para corregir esto».
El G 20
Los líderes del G 20, el 31 de octubre en Roma, sellaron su compromiso de “esforzarse” para limitar el calentamiento global a 1,5°C, aunque la descarbonización se cumplirá “en torno a mitad de siglo”, un acuerdo mínimo para controlar el calentamiento global que no satisfizo a todos. “Estamos orgullosos del resultado, pero es un comienzo”, reconoció el primer ministro anfitrión, el italiano Mario Draghi, en el cierre de las reuniones.
26 Conferencia de las Partes
Patricia Espinosa, Secretaria Ejecutiva de ONU Cambio Climático, en su discurso inaugural de la COP 26 dijo: “La devastadora pérdida de vidas y medios de subsistencia de este año debido a eventos climáticos extremos aclara la importancia de convocar la COP26 a pesar de que los impactos de la pandemia aún se sienten. Estamos en camino de un aumento de la temperatura global de 2,7 ° C, mientras que deberíamos encaminarnos hacia la meta de 1,5 ° C. Claramente, estamos en una emergencia climática. Claramente, debemos abordarlo. Claramente, tenemos que ayudar a los más vulnerables a afrontar la situación. Para hacerlo con éxito, ahora es fundamental una mayor ambición”.
Se requiere una mayor ambición para lograr avances en todos los elementos de la agenda del cambio climático, incluida la reducción de emisiones, colocar la adaptación en el centro de la agenda, abordar las pérdidas y daños causados por eventos climáticos extremos y aumentar la provisión de apoyo a los países en desarrollo.
El Secretario General Antonio Guterres advirtió que las actuales Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés), compromisos formales del gobierno para acciones climáticas progresivamente ambiciosas, siguen condenando al mundo a un aumento “calamitoso” de 2,7°C en el calentamiento global. Existe un “grave riesgo” de que la conferencia de la ONU sobre el clima (COP 26) en Glasgow, Escocia, “no dé resultado”.
“En todos nuestros objetivos climáticos, agregaba, tenemos kilómetros por recorrer. Y debemos acelerar el ritmo. Los científicos tienen claros los hechos. Los líderes deben ser muy claros en sus acciones”. La COP26 puede ser “un punto de inflexión hacia un mundo más seguro y verde” pero debemos actuar ahora”.
El presidente de la COP, Alok Sharma afirmó “Me comprometo a promover la transparencia y la inclusión y para ello debemos empezar a trabajar para desarrollar las soluciones que necesitamos. Tendremos éxito o fracasaremos, como uno solo”.
La reina Isabel II a través de un vídeo, ha lanzado un mensaje contundente, “Me ha reconfortado e inspirado mucho el incesante entusiasmo de personas de todas las edades, especialmente de los jóvenes, al pedir que todos desempeñen su papel. En los próximos días, el mundo tiene la oportunidad de unirse al objetivo compartido de crear un futuro más seguro y estable para nuestra gente y para el planeta del que dependemos”.
El Primer Ministro británico, Boris Johnson, enfatizó en que “Hace mucho que la humanidad ha agotado el reloj del cambio climático, falta un minuto para la medianoche de ese reloj del fin del mundo y debemos actuar ahora”. “Si no tomamos en serio el cambio climático hoy, será demasiado tarde para que nuestros hijos lo hagan mañana”, indicó.
Falsa promesa
China anunció antes de la COP26 que planea reducir su dependencia de los combustibles fósiles por debajo del 20% para 2060.
El uso del carbón caerá dramáticamente para mitad de siglo, a pesar de que este año se ha disparado debido al aumento de la actividad industrial en China.
En septiembre, El presidente de China, Xi Jinping prometió que China no construirá ningún nuevo proyecto de energía a carbón en el extranjero, sin embargo, al mes siguiente ordenó a su país que “produzca tanto carbón como sea posible” en medio de una crisis energética en curso.
China ha logrado un nuevo récord negativo: ha emitido más gases causantes del efecto invernadero superando a todos los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), juntos. El gigante asiático ha mostrado en otras ocasiones poco interés y voluntad política para reducir sus emisiones de carbono, opinó el Centro de Investigaciones y del Aire Puro (CREA).
El G20 reafirmó el compromiso del Acuerdo de París, y acordó dejar de subvencionar “a partir de finales de 2021″ nuevas centrales térmicas de carbón en el extranjero, aunque no se dieron anuncios a nivel nacional.
La COP26 relega el carbón a la historia
Al menos 23 países han asumido nuevos compromisos al adherirse a la “Declaración de Transición Global del Carbón a la Energía Limpia”, o sea eliminar gradualmente la energía del carbón. Entre los firmantes se incluyen Corea del Sur, Chile, Egipto, España, Indonesia, Malasia, Marruecos, Nepal, Polonia, Singapur, Vietnam, Ucrania, entro otros. China, EE.UU., India y Australia no han ratificado este documento.
Cerca de 25 países e instituciones financieras públicas se comprometen a poner fin al apoyo público internacional al sector de la energía de combustibles fósiles para fines de 2022.
Limitar el metano
El metano se libera mediante la quema de combustibles fósiles, la minería del carbón, la agricultura y algunos procesos industriales y es uno de los gases de efecto invernadero más potentes. En la COP26, 103 países firmaron el Compromiso Global de Metano para reducir las emisiones de metano en al menos un 30% para 2030 en relación con los niveles de 2020; entre los que se encuentran Argentina, Brasil, Estados Unidos, Etiopía, Pakistán y la Unión Europea.
Deforestación
Los líderes mundiales han tardado solo un día en llegar al primer gran acuerdo. Un centenar de ellos se ha comprometido a revertir la reforestación para el año 2030. Para ello, se invertirán unos 10.300 millones de euros públicos a los que se añadirán otros 6.200 millones de entidades privadas.
“Estamos fijando la meta de tener cero deforestación en 2030 o antes. Lo importante es que este año hemos hecho una reducción del 30%”, ha señalado Iván Duque, presidente de Colombia.
A pesar de la buena noticia, son muchos los expertos que la reciben con cautela. Recuerdan que en 2014 ya se alcanzó un acuerdo para frenar la deforestación que finalmente no se cumplió. Pero el tiempo que queda para evitar una catástrofe climática es cada vez menor.
Brenda Brito, investigadora del Instituto Amazónico del Medio Ambiente y la Humanidad (IMAZON) ha fijado las principales necesidades: “Hasta que no consigamos una disminución sustancial de estos indicadores de deforestación, no podremos asegurar que Brasil vaya en la dirección de tener una economía neutra en carbono o de reducir las emisiones en el futuro. Realmente tenemos que centrarnos en este esfuerzo. Brasil sabe lo que hay que hacer para reducir la deforestación, y lo hemos hecho en el pasado. Lo que tenemos que hacer es retomar estas acciones de forma consistente”.
Recomiendo ver y escuchar este Video
Valentina Álvarez Salinas, niña de diez años canta y dibuja contra el cambio climático desde Benicasim, el futuro nos habla ¡Despierta! Benicasim municipio de la Comunidad Valenciana, España. Situado en la costa de la provincia de Castellón
Conclusiones
Independientemente de lo que suceda hasta finalizar la cumbre, el éxito en la lucha contra el calentamiento global será determinado por la rapidez con que la economía global sea capaz de alejarse de los combustibles fósiles. Los representantes de los intereses del carbón, el petróleo y el gas, así como sus aliados políticos, están en contra de una transición.
Desde la Asociación Amigos de los Parques Nacionales necesitamos y solicitamos: -una década de ambición y acción cada vez mayores. -que se proporcione y difunda información sobre las amenazas que plantea el calentamiento global para la salud humana y las oportunidades de fomentar la salud reduciendo las emisiones de carbono. -que se gestionen nuestros recursos hídricos de forma sostenible durante los cambios provocados por la crisis climática, para asegurarnos de que haya suficiente para todos.
Norberto Ovando* Presidente Asociación Amigos de los Parques Nacionales (AAPN) / Experto Comisiones Mundial de Áreas Protegidas (WCPA), Educación y Comunicación (CEC) y Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN)