Corpus

Cuentos increíbles y realidades que demandan

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Hay historias difíciles de creer. Y después está la de Manuel Adorni. Durante semanas el jefe de Gabinete soportó preguntas incómodas sobre su patrimonio, sus gastos, sus inmuebles, los préstamos que tomó y la velocidad con la que crecieron sus activos desde que llegó al poder. La respuesta finalmente llegó con una batería de declaraciones juradas rectificativas presentadas oportunamente unas pocas horas antes de que comience el Mundial que podría acaparar la atención por estas horas. Pero no tuvo suerte. Sólo se habla de las rectificativas de Adorni. 

Rectificativas. Qué palabra elegante para decir: “Voy a rehacer los números porque los anteriores ya no me sirven”. Recuerda a reperfilar

La secuencia tiene algo de prodigio financiero y bastante de realismo mágico libertario. Según la nueva versión de los hechos, Adorni habría invertido unos 200.000 dólares en Bitcoin entre 2013 y 2018. Una apuesta que, según explica ahora, terminó generándole una fortuna cercana a los 500.000 dólares. Luego habría vendido esos activos para proteger el futuro de sus hijos y conservado ese dinero durante años. En efectivo. Guardado. Quieto. Invisible. Tan invisible que se olvidó de declararlo cuando ingresó al Gobierno. Recién ahora recuperó la memoria. Justo cuando la Justicia empezó a mirar sus gastos exorbitantes desde que asumió en la gestión pública. Antes compraba trajes en cuotas, reclamaba por una salchicha y pedía para el pasaje, según sus colegas en los medios. Después, viajes a destinos exclusivos, vuelos privados, departamentos y remodelaciones en el country.

La historia ya tendría problemas de verosimilitud si se tratara de un vecino del barrio. Encontrar un pendrive con semejante fortuna es digno de un guión cinematográfico. Pero adquiere otra dimensión cuando quien la cuenta es el jefe de Gabinete de la Nación. La pregunta elemental es simple: ¿quién invierte todo su patrimonio en Bitcoin en 2014? No una parte. No un porcentaje. Todo.

En 2014 Bitcoin era un experimento para entusiastas tecnológicos, libertarios tempranos y apostadores profesionales. No era un refugio de valor, ni una inversión conservadora. No era un plazo fijo. Era una ruleta.

Y según la explicación oficial, Adorni habría puesto ahí prácticamente todo lo que tenía.

Más extraño todavía: los números tampoco terminan de cerrar. Si efectivamente hubiera invertido 200.000 dólares cuando Bitcoin cotizaba en torno a los 500 dólares y vendido cuando rondaba los 7.500, la rentabilidad habría sido muy superior a la que ahora declara. Los cálculos simples sugieren que el resultado debería haber sido varias veces más alto que los poco más de 500.000 dólares que intenta justificar. Ni siquiera el milagro parece estar bien contado.

Pero el problema principal no es financiero, sino político y judicial.

La Justicia ya ordenó nuevas medidas de prueba. Solicitó reconstruir el historial laboral y de ingresos de Adorni y de su esposa desde 2012. Requirió información a organismos públicos, pidió analizar la evolución patrimonial y ordenó determinar cuánto valían los bitcoins cuando fueron adquiridos y cuánto representarían hoy. Incluso solicitó recopilar todas las declaraciones públicas en las que el funcionario habló sobre criptomonedas.

Un detalle especialmente incómodo. Porque existe un registro de Adorni contando que conoció Bitcoin a partir de un estudiante que seguía obsesivamente la cotización durante una clase. Un relato que no parece el de alguien que estaba apostando cientos de miles de dólares propios al mercado cripto.

Pero hay más. Las declaraciones rectificativas revelan que el funcionario habría llegado al Gobierno con un patrimonio cercano a los 708.000 dólares y hoy declara alrededor de 638.000.

Es decir, según su propia reconstrucción, perdió patrimonio en dólares. La otra pregunta incómoda es por qué necesitó préstamos de familiares y jubilados si disponía de semejante colchón de liquidez.

¿Por qué endeudarse cuando supuestamente había medio millón de dólares guardados? ¿Por qué pedir dinero prestado si el efectivo estaba disponible? Son preguntas que siguen sin respuesta.

Mientras tanto, la discusión jurídica empieza a desplazarse hacia un terreno mucho más delicado.

La figura de omisión maliciosa castiga a funcionarios que ocultan bienes o consignan datos falsos en sus declaraciones juradas. Si la Justicia concluye que existió voluntad de ocultar patrimonio, las consecuencias podrían incluir penas de prisión e inhabilitación para ejercer cargos públicos. No es una cuestión administrativa. Es una cuestión penal, que incluso puede salpicar al presidente Javier Milei, quien insiste en sostenerlo a pesar del posible efecto contagio. ¿Por qué? ¿Qué sabe Adorni? ¿La estafa $Libra como telón de fondo?

Antes de las “rectificativas”; Adorni y su esposa decidieron adherir al Régimen Simplificado de Ganancias impulsado por el propio Gobierno dentro del esquema conocido como “Inocencia Fiscal”, que implica, básicamente, que nadie preguntará demasiado por el origen de los fondos declarados o invertidos. También se adhirieron Federico Sturzenegger, el eyectado por sus amistades narco, José Luis Espert, Andrés Vázquez, Juan Pazo y una larga lista de funcionarios, legisladores y dirigentes oficialistas. 

El Gobierno que prometió terminar con los privilegios terminó acogiéndose a las virtudes de un régimen que reduce controles patrimoniales. 

La coincidencia temporal es extraordinaria y obliga a una lectura más rigurosa: primero aparecen preguntas sobre patrimonios difíciles de explicar. Después una ley que flexibiliza explicaciones patrimoniales. Finalmente, los funcionarios adhiriéndose a esa ley. Todo perfectamente legal. Pero políticamente puede resultar devastador.

Si un funcionario necesita ingresar a un esquema especial para acomodar declaraciones juradas que ya presentó; si debe rehacer varios años de patrimonio de manera retroactiva; si aparecen cientos de miles de dólares que antes no estaban; si la Justicia debe reconstruir una década de ingresos para entender qué pasó, es casi una confesión…el problema ya no es contable. Es de credibilidad. 

Y la credibilidad es el activo más difícil de blanquear. Sobre todo cuando la explicación exige creer que alguien apostó toda su fortuna a Bitcoin cuando casi nadie confiaba en las cripto, ganó una fortuna, la guardó durante años en efectivo, olvidó declararla al asumir funciones públicas y recién la recordó cuando comenzaron las investigaciones.

Hay que reconocer algo. No cualquiera puede construir una historia así.  Ni siquiera Hollywood se animaría a tanto. Adorni mintió incluso ante el Congreso, cuando juró que no había nada oculto en su patrimonio.

El problema es que el Gobierno llegó prometiendo que la corrupción era un problema de la política tradicional y que los funcionarios libertarios venían a demostrar una superioridad moral. Por eso cada inconsistencia pesa el doble.

Cristina Fernández está condenada por presuntos delitos cometidos varios escalones más abajo en la cadena de mando. Pero la Justicia consideró que la ex presidenta no podía no saber. Si hay jurisprudencia, a Milei podría aplicársele. 

Hasta ahora la explicación consiste en pedirle a la sociedad un acto de fe. El problema es que los gobiernos pueden pedir sacrificios. Pueden pedir paciencia. Incluso pueden pedir confianza. Lo único que no pueden pedir es credulidad.

El tuiter de Adorni, el 26 de diciembre del año pasado, cobra ahora una dimensión distinta 

Ahora no sólo admitió ser evasor, sino que implícitamente reveló que mintió ante el Congreso cuando afirmó: “Respecto de todos los bienes que componen mi patrimonio no existió nunca ocultación alguna”, afirmó. Pues había ocultado bastante. 

“Voy a pagar hasta el último impuesto que me corresponda pagar, hasta la última multa, todos los intereses, todo lo que devenga de este error”, prometió como si fuera algo optativo. El jefe de Gabinete negó además ser un “chorro”.

La nueva estrategia tiene sentido, si se considera que es preferible una investigación por evasión que por enriquecimiento ilícito. Sin embargo, la Justicia deberá continuar su recorrido y analizar las denuncias por presunta corrupción, viajes al exterior y, contra su esposa, por supuestos contratos irregulares con el Estado. 

El escándalo Adorni está opacando incluso los “méritos” del Gobierno, como la baja del riesgo país y el dato de la inflación, que estuvo por debajo de las proyecciones del mercado, con un 2,1 por ciento que marca algo de alivio. 

Pero también logra distraer de otros datos más complejos. Desde que asumió Milei, en diciembre de 2023, cerraron 26.989 empresas. 

En el primer mes de vigencia de la reforma laboral se destruyeron 7.603 puestos registrados privados. En los últimos 10 meses se perdieron 112.034 empleos registrados en el sector privado. En el último año, la pérdida asciende a 109.906 puestos, y desde que asumió Milei, la destrucción alcanza los 216.643 puestos (-3,4%). 

La gestión, de hecho, está paralizada. No hay acciones, no hay señales hacia las provincias. La economía sólo da señales positivas en donde está concentrada la minería y el petróleo. 

La reacción depende de las provincias. Misiones piensa su desarrollo desde la política con las proyecciones que emanan de Encuentro Misionero, el espacio que conduce Carlos Rovira, quien se sacó a sí mismo de las apetencias electorales. Cada jueves, la “previa” se convierte en una usina de ideas donde se piensa la provincia con impronta misionerista. No es apenas un eslogan, sino un contraste directo con los otros espacios, que diseñan su política en oposición a o esperando coordenadas que lleguen de la Capital Federal: “Todavía no definimos nuestra postura sobre la construcción de represas en Misiones. Esas definiciones vendrán desde nuestro presidente”, confesó Adrián Núñez, el referente libertario, sobre una cuestión esencial para Misiones. Ninguno de los referentes libertarios ni sus aliados circunstanciales, se animó a hablar de Adorni y sus andanzas del Bitcoin.

Rovira, en cambio, no eludió el debate por la represa de Corpus, pero recordó que Misiones fue puliendo una matriz energética propia, que puede alimentar hoy un tercio de la demanda y que cualquier proyecto hidroeléctrico debe contar necesariamente con el aval de la sociedad y dejar mucho más que regalías.

Pensar el futuro desde la provincia ya es un dato político que no se replica en otras latitudes, donde prima un sálvese quien pueda en medio de la vastedad del ajuste. Ese posicionamiento abarca todas las aristas para diagramar la nueva etapa política del oficialismo, que busca una síntesis entre lo que se hizo y lo que hace falta. Rovira anunció la pronta puesta en marcha del sistema acusatorio en Misiones, un viejo anhelo que propone un servicio de justicia más ágil y eficiente. 

La eficiencia también está puesta entre las prioridades de la gestión. El gobernador Hugo Passalacqua anunció que habrá un recorte de entre tres o cuatro ministerios -pueden ser más-. Según averiguó Economis, se trata de la fusión de áreas espejo: Cambio Climático con Ecología, Agricultura Familiar en el Agro, Acción Cooperativa con Industria y Energía también dentro del área de Obras Públicas. Se pretende achicar la carga burocrática y ahorrar recursos en el Presupuesto 2027. 

Ese alineamiento describe el momento que atraviesan los principales hombres del Gobierno: la política pensando a futuro, con la incorporación de nuevas ideas y actores y la gestión que necesita hacerse liviana para atender las urgencias. Passalacqua sabe de gobernar en tiempos complejos. Le tocó administrar durante Cambiemos y ahora con el ajuste como una política de parte de la Nación. La unidad de objetivos de Encuentro Misionero, que ya tiene aval legal para participar en las elecciones, contrasta con la espera de mandatos desde Buenos Aires y la búsqueda de alianzas imposibles entre los espacios menores. 

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Shock económico: el plan de reactivación de Rovira con bono para obras públicas, rebaja de impuestos y energía

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Tomar la iniciativa. El conductor de Encuentro Misionero, Carlos Rovira, anunció un paquete de medidas para terminar con la “anomia” y comenzar un proceso de reactivación económica que no dependa de variables nacionales. En primera instancia, reveló el diseño de un plan para la emisión de un bono destinado a financiar obras de infraestructura, como caminos, electrificación rural y viviendas, con el objetivo de recuperar empleo en la construcción y generar un efecto dominó en las economías locales. 

La emisión de un bono es un símbolo de la adaptación a los nuevos tiempos, ya que desde fines de los 90 Misiones no emitía deuda. Sin embargo, Rovira aclaró que el capital que se obtenga tendrá un fin específico ineludible y no podrá ser destinado a gastos corrientes. 

Sin dogmas, en paralelo se avanzará con una serie de incentivos fiscales a sectores que van desde las startups -con ley sancionada-, hasta la yerba mate y la industria metalúrgica.

“Para enfrentar la anomia económica no vamos a esperar los brotes verdes, vamos a regar, vamos a plantar”, detalló Rovira en la “previa” de la sesión, donde se congregaron jóvenes, empresarios nucleados en la Confederación Económica de Misiones y dirigentes que se van sumando a Encuentro Misionero, incluso del radicalismo. 

En esa línea, Rovira presentó la emisión de un “bono reactivación”, destinado a financiar infraestructura y recuperar la potencia de otros años. Apuntará a obra pública y privada y se apalancará en la buena nota fiscal que tiene hoy Misiones -antes incluso que Nación-, lo que permitirá acceder al mercado de capitales en mejores condiciones financieras. Para respaldar la iniciativa se necesitarán dos tercios de los votos de los diputados en la Legislatura.

En uno de los párrafos más jugosos de su alocución, Rovira anunció un paquete de incentivos fiscales destinados a la yerba mate, que irá de la mano con la ley de Trazabilidad, pronta a ser sancionada. La ley de trazabilidad busca transparentar toda la cadena productiva y estipular un precio en base a los estándares internacionales, como ocurre con el vino o el cacao. Se pretende trabajar sobre un precio público, no de referencia ni obligatorio, sino público, con beneficios impositivos para incentivar su cumplimiento. 

Ese incentivo irá de la mano de Ingresos Brutos y el impuesto a los Sellos, que podrá ser bonificado al cien por ciento para quienes entreguen hasta 25.000 kilos de envasado por mes y del 50% para quienes comercializan hasta 50.000 kilos. Además quedarán excluidos de regímenes de retenciones y percepciones. 

Con estos incentivos, pequeños secaderos o cooperativas podrán hacer frente al “oligopolio” yerbatero, como definió Rovira. 

Esa misma lógica se aplicará con la industria metalúrgica, con un paquete de incentivos que beneficiará a unas 380 pequeñas y medianas industrias. Las empresas accederán a exenciones o diferimientos de Ingresos Brutos y otros tributos provinciales; líneas de crédito;

asistencia técnica; participación en ferias y rondas de negocios; articulación con universidades e instituciones científicas;

programas de innovación y transferencia tecnológica; capacitaciones para competitividad y agregado de valor.

“El principal problema es la economía, grave escollo. No está funcionando bien y eso genera desorden y desesperanza. Debemos reforzar, no bajar los brazos”, argumentó Rovira.
Nadie se salva solo. Sin proyecto de sociedad que no contemple a todos. Antes y después tiene que estar el ser humano, sino, se empiezan a tomar decisiones, a pensar y actuar por ustedes. Encuentro Misionero es lo inverso. Ustedes deciden. Quiero cambiar, quiero aportar. Este es el ámbito de la representatividad formal”, detalló el conductor de Encuentro Misionero.

Para Rovira, las ideas que se están debatiendo y generando en el espacio, son vitales para la transformación. “Hablar de candidaturas desvía la atención que debe estar puesta en el ciudadano, en construir el andamiaje de la casa común,  que la modelamos nosotros. Cuando se piensa en la casa, para incorporar a los jóvenes,  debemos hacer dos plantas. Encuentro Misionero es eso, la construcción de la casa propia. El cantón verde, divina Misiones. Ese es el principal activo que tiene Misiones y que contrasta con la vieja política, que marca la ruptura, el romper lo que impedía el acceso a la ciudadanía a pensar para actuar y transformar. Esto no es un devaneo intelectual. Hay un potencial enorme desaprovechado, culpa de la política y del Gobierno, de todos los gobiernos”, analizó. 

El diputado aseguró que esa construcción de lo nuevo incluye la apertura a diversos sectores y a quienes no piensan igual. Como ejemplo, anticipó que recibirá al ministro del Interior, Diego Santilli, para seguir analizando una agenda pendiente de Misiones con Nación, como la que permitió la condonación de 90 mil millones en deudas de Energía de Misiones con la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico.

Rovira no esquivó el debate de la energía, que emerge con fuerza con Corpus como proyecto central, pero recordó que Misiones tiene una ley que obliga a convocar a un nuevo plebiscito si se acordara el análisis de la obra y también a retener un porcentaje de energía de la potencial generación. 

Al mismo tiempo destacó que Misiones tendrá más de 120 megas de generación propia a través de los parques solares, lo que equivale a la generación de la represa de Urugua-í. Ese programa le permitió a la provincia entrar en una licitación internacional de energía renovable, con la incorporación de baterías para retener la energía generada. acumular la energía producida, y activar su uso cuando el sistema no alcance o haya algún corte. Hoy se generan picos de 25 megas en parques solares, pero que no se pueden acumular y van directo al sistema interconectado provincial. 

El Gobierno nacional recibió 235 ofertas de 37 empresas para almacenar energía eléctrica en baterías de litio a lo largo de todo el país. La licitación Alma-SADI busca evitar cortes en las horas de mayor consumo y aprovechar mejor la red de alta tensión.

Las propuestas, que incluyeron a Misiones, superaron casi 12 veces los 700 MW licitados y podrían implicar inversiones por unos US $700 millones. La mayor cantidad de ofertas vino de MSU Green Energy y de Industrias Juan F. Secco, también participaron Edison Energía, de los hermanos Neuss, y Aluar, de Javier Madanes Quintanilla, dueño de FATE.

Los parques de baterías, casi exclusivamente con tecnología china, guardan energía cuando la demanda y el costo son más bajos para volcarla al sistema en los picos. El esquema apunta a sumar oferta eléctrica, reducir combustibles caros e importaciones.

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Embid advirtió en Misiones que “las decisiones sobre el agua sin debate público son terribles”

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La visita del jurista español Antonio Embid Irujo a Misiones dejó algo más que una agenda académica. El profesor emérito de Derecho Administrativo de la Universidad de Zaragoza instaló en Posadas una discusión de fondo sobre agua, energía, infraestructura y sostenibilidad, en momentos en que la región enfrenta tensiones crecientes entre preservación ambiental, desarrollo productivo y demanda energética.

Invitado por la Universidad Gastón Dachary (UGD), Embid participó del Seminario Internacional “Cambio Climático y Gobernanza del Agua: Perspectivas jurídicas, ambientales y culturales” y de la presentación de una propuesta de doctorado internacional en Derecho con anclaje regional para Misiones y el NEA.

Pero el núcleo político e institucional de su paso por la provincia estuvo en otro lugar: la necesidad de construir reglas modernas de gestión del agua y discutir públicamente el futuro de las grandes infraestructuras estratégicas.

“El agua abundante también puede convertirse en un problema”

Durante una entrevista concedida en el marco de su visita, Embid relativizó la idea de que Misiones está exenta de riesgos hídricos por su abundancia de agua.

“El problema fundamental hoy no es solamente tener agua, sino que sea potable y segura para el consumo humano”, sostuvo. Desde su mirada, la discusión contemporánea ya no se limita a la disponibilidad del recurso, sino a la calidad, la infraestructura de potabilización y la capacidad de sostener sistemas eficientes de abastecimiento.

El especialista remarcó que incluso territorios privilegiados desde el punto de vista hídrico pueden enfrentar problemas derivados de inundaciones, sequías o deficiencias estructurales en distribución y saneamiento.

La observación adquiere relevancia en una provincia atravesada por debates sobre expansión urbana, infraestructura pública y presión sobre recursos naturales estratégicos.

Uno de los planteos centrales de Embid fue la necesidad de contar con marcos regulatorios modernos que definan prioridades claras en el uso del agua.

Según explicó, las legislaciones contemporáneas establecen una jerarquía encabezada por el consumo humano, seguida por el uso agrario, industrial y energético. Para el jurista, el acceso al recurso por parte de los sectores productivos debe estar regulado mediante títulos jurídicos otorgados por el poder público.

La definición no es menor en una provincia donde el agua atraviesa actividades forestales, agrícolas, industriales, turísticas y energéticas.

En ese punto, Embid evitó ingresar en discusiones ideológicas sobre gestión estatal o privada del servicio. “Lo importante es que funcione con eficiencia y al menor costo posible”, señaló, aunque remarcó que en la mayor parte del mundo las grandes infraestructuras de abastecimiento continúan bajo titularidad pública.

Corpus, energía y sostenibilidad: el debate que vuelve

La entrevista también ingresó en uno de los debates históricos de Misiones: la posibilidad de avanzar en nuevas represas hidroeléctricas sobre el río Paraná.

Consultado sobre la eventual reapertura de la discusión en torno a Corpus, Embid evitó pronunciarse sobre el proyecto específico, aunque dejó una definición conceptual fuerte: “Las decisiones sin debate en estos temas son terribles normalmente”.

El jurista reivindicó la necesidad de plebiscitos, consultas públicas y procesos de evaluación ambiental previos a cualquier gran infraestructura. A su entender, la legitimidad de esas obras depende de que la sociedad conozca de antemano impactos, beneficios, territorios afectados y consecuencias ambientales.

“Sin información absolutamente difundida no se deberían adoptar esas decisiones”, afirmó.

La postura introduce un elemento institucional relevante en un contexto donde la discusión energética vuelve lentamente a escena impulsada por proyecciones de aumento de demanda eléctrica a mediano plazo.

Embid también buscó desmontar interpretaciones sobre una supuesta retirada europea de la energía hidroeléctrica.

Según explicó, en España no se eliminaron grandes represas hidroeléctricas, sino pequeñas infraestructuras obsoletas que interrumpían el flujo natural de los ríos y ya no cumplían funciones productivas.

El proceso responde —detalló— a directrices de la Unión Europea orientadas a la restauración ambiental y a recuperar dinámicas naturales de los cursos de agua.

Aun así, defendió la energía hidroeléctrica como fuente limpia dentro de las estrategias frente al cambio climático, aunque insistió en que cualquier nuevo desarrollo debe atravesar evaluaciones ambientales rigurosas y análisis de sostenibilidad.

La UGD busca posicionar a Misiones en una agenda jurídica regional

La presencia de Embid también funcionó como plataforma para presentar el Doctorado en Derecho de la Universidad de Zaragoza, una iniciativa impulsada junto a la UGD que permitirá a profesionales del NEA desarrollar trayectos doctorales internacionales sin residencia permanente en España.

La propuesta apunta especialmente a líneas vinculadas con derecho ambiental, recursos naturales, integración regional y gobernanza hídrica.

La elección de Misiones como punto de articulación no parece casual. La provincia concentra biodiversidad, recursos hídricos estratégicos y una ubicación transfronteriza que la convierte en un laboratorio natural para discusiones jurídicas sobre sostenibilidad, regulación ambiental y desarrollo.

Más allá de la actividad universitaria, el paso de Embid dejó instalada una discusión que empieza a ganar densidad institucional en el NEA: cómo compatibilizar crecimiento económico, expansión energética y preservación ambiental en un escenario atravesado por cambio climático y nuevas exigencias regulatorias internacionales.

El jurista español insistió en que el desarrollo sostenible implica precisamente eso: crear infraestructura y actividad económica sin deteriorar el recurso que deberá sostener a futuras generaciones.

Para Misiones, donde conviven presión productiva, patrimonio natural y demandas de infraestructura, la discusión sobre agua y energía podría dejar de ser exclusivamente técnica para transformarse en un eje cada vez más político y estratégico.

El modo en que evolucionen esos debates —y el nivel de consenso público que logren construir— aparece como una de las variables que marcarán la agenda ambiental e institucional de la región en los próximos años.

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Pimiento bajo cubierta: una alternativa rentable para producir en otoño-invierno en Misiones

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En la cuenca hortícola de Gobernador Roca y Corpus, el cultivo de pimiento comienza a ganar protagonismo como una opción productiva que permite diversificar la chacra y mejorar la rentabilidad. En una zona tradicionalmente vinculada a las hortalizas de hoja, la incorporación de hortalizas de fruto abre nuevas oportunidades para los productores.

El pimiento se produce bajo cubierta, en invernaderos que generan un microclima adecuado para sostener la producción durante el otoño e invierno. Esta estrategia permite obtener “primicias”, es decir, pimientos disponibles cuando la oferta de otras regiones es menor, logrando así mejores precios en el mercado.

El proceso productivo comienza entre enero y febrero con la siembra de plantines, mientras que el trasplante se realiza entre fines de febrero y principios de marzo. A partir de allí, el cultivo atraviesa un ciclo de entre 120 y 150 días hasta la aparición de los primeros frutos, que pueden cosecharse tanto verdes como maduros según la estrategia comercial.

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A contramano: en Corpus desactivan el cobro de la tasa de control de su puerto

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El Gobierno de Misiones resolvió rescindir el convenio que regulaba el control vehicular, de personas y embarcaciones en el puerto de Corpus Christi, luego de que el propio municipio solicitara formalmente su cancelación por la baja actividad del paso fronterizo. La decisión fue oficializada mediante la Disposición Nº 015 del 13 de marzo de 2026 de la Subsecretaría de Transporte, Puertos, Aeropuertos y Redes de Comunicación, publicada en el Boletín Oficial.

El instrumento administrativo deja sin efecto el acuerdo firmado el 2 de mayo de 2024 entre la Municipalidad de Corpus Christi y la Dirección de Vías Navegables, Puertos y Construcciones Portuarias, que había sido aprobado por la Disposición Nº 089/2024. El objetivo de aquel convenio era organizar el control operativo del puerto local y asegurar el cobro de aranceles previstos en el tarifario portuario.

Pero la experiencia operativa terminó mostrando otra realidad. Según el propio municipio, el flujo de usuarios y transportistas en el paso resultó “significativamente escaso”, muy por debajo de las proyecciones iniciales. Ese dato terminó volviendo inviable el esquema administrativo y económico que sostenía el funcionamiento del control portuario.

La rescisión abre una pregunta que excede el trámite administrativo: qué lugar ocupa realmente el puerto de Corpus Christi dentro del mapa logístico y fronterizo de la provincia.

Un convenio pensado para ordenar el control del puerto

El acuerdo firmado en 2024 había sido concebido como un mecanismo de gestión conjunta entre el gobierno provincial y el municipio para garantizar la operatividad del puerto.

El esquema incluía tareas de control vehicular, de personas y embarcaciones, además de la aplicación de los aranceles establecidos en el tarifario portuario. En términos institucionales, se trataba de un dispositivo de coordinación administrativa para ordenar la actividad en el área portuaria y asegurar el funcionamiento del paso.

La Municipalidad de Corpus Christi asumía un rol activo dentro de ese esquema, en articulación con la Dirección de Vías Navegables, Puertos y Construcciones Portuarias, organismo dependiente de la Subsecretaría de Transporte provincial.

El objetivo era simple en su diseño: administrar el flujo de tránsito y garantizar las condiciones operativas del puerto, al mismo tiempo que se generaban recursos a partir de las tasas portuarias.

Sin embargo, la dinámica real del paso terminó siendo muy distinta a la proyectada.

Un puerto con poco movimiento y costos difíciles de sostener

El pedido de rescisión fue presentado formalmente por el intendente de Corpus Christi, Matías Emanuel Benítez, quien fundamentó la decisión en datos registrados por el propio municipio.

Según los controles realizados durante los últimos meses, el uso del paso fronterizo por parte de usuarios y transportistas resultó muy bajo, lo que redujo significativamente la recaudación por tasas portuarias.

Esa situación generó un problema concreto: los ingresos obtenidos no alcanzaban para cubrir los costos básicos de operación, entre ellos el personal asignado y las tareas de mantenimiento.

En ese contexto, el municipio solicitó formalmente dejar sin efecto el acuerdo. La Subsecretaría de Transporte provincial aceptó el planteo en función de lo previsto en la cláusula décimo quinta del convenio, que habilitaba su rescisión por razones funcionales o de fuerza mayor cuando ambas partes coincidieran en la decisión.

El dictamen jurídico de la propia subsecretaría avaló el procedimiento administrativo, lo que permitió avanzar con la disposición que oficializa la rescisión.

Un esquema institucional que involucraba a varios organismos

La estructura operativa del puerto no se limitaba a la relación entre el municipio y la autoridad portuaria provincial.

El sistema de control incluía la intervención de diversos organismos vinculados con la actividad portuaria y fronteriza. Entre ellos: Prefectura Naval Argentina en Corpus Christi, Administración Nacional de Aduanas, Dirección Nacional de Migraciones, y SENASA

La rescisión del convenio implica que esos organismos deberán tomar conocimiento formal de la nueva situación administrativa del puerto.

La decisión también deroga la Disposición Nº 089/2024, que había refrendado el acuerdo original entre el municipio y la autoridad portuaria provincial.

Una señal sobre la dinámica real de los pasos fluviales

Aunque el caso se presenta como un trámite administrativo puntual, el episodio revela una cuestión estructural más amplia.

En la geografía fluvial de Misiones existen diversos puntos que históricamente fueron pensados como nodos de intercambio o pasos fronterizos. Sin embargo, la actividad real en muchos de ellos depende de variables logísticas, económicas y comerciales que pueden cambiar con el tiempo.

El puerto de Corpus Christi aparece ahora como un ejemplo de ese fenómeno. La infraestructura existe, el esquema institucional se había organizado, pero el volumen real de tránsito no alcanzó para sostener el modelo operativo previsto.

Eso explica por qué el propio municipio terminó impulsando la rescisión del acuerdo que lo involucraba en la administración del control portuario.

Un movimiento administrativo con implicancias territoriales

La decisión no implica el cierre formal del puerto ni una redefinición estratégica del sistema portuario provincial. El texto de la disposición se limita a rescindir el convenio específico que regulaba el esquema de control.

Por ahora, la Subsecretaría de Transporte resolvió desactivar el convenio y cerrar un capítulo administrativo que no alcanzó los resultados esperados.

Lo que todavía queda abierto es qué rol tendrá el puerto de Corpus Christi en el futuro mapa logístico y fronterizo de Misiones, un interrogante que dependerá tanto de decisiones institucionales como de la evolución del tráfico real en la región.

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