En un contexto marcado por el endurecimiento de la situación económica y el incremento de la demanda social, el ministro de Desarrollo Social de Misiones, Fernando Meza, ratificó el fortalecimiento de la asistencia territorial en toda la provincia y, al mismo tiempo, realizó una definición política de alto impacto al expresar públicamente su respaldo a una eventual reelección del gobernador Hugo Passalacqua.
El funcionario sostuvo que el Gobierno provincial decidió intensificar el despliegue en los barrios y municipios frente al aumento de las necesidades sociales que genera el actual escenario económico nacional. Según explicó, la estrategia responde a directivas del gobernador y se ejecuta mediante un trabajo coordinado con los intendentes y las instituciones locales, con el objetivo de sostener una presencia permanente del Estado en el territorio.
“Siguiendo expresas instrucciones del gobernador Hugo Passalacqua estamos desarrollando un trabajo de cercanía muy fuerte en toda la provincia. En el interior lo hacemos junto a cada uno de los intendentes y, en Posadas, fortaleciendo nuestra presencia territorial y el contacto directo con los vecinos”, afirmó Meza.
El titular de Desarrollo Social señaló que la asistencia no se limita a la entrega de recursos materiales, sino que forma parte de una política integral basada en el acompañamiento permanente de las familias, el conocimiento directo de las problemáticas sociales y la articulación entre el Estado provincial, los municipios y las organizaciones comunitarias.
En ese marco, Meza vinculó ese esquema de gestión con el liderazgo político de Passalacqua y sostuvo que la provincia necesita consolidar un modelo basado en la cercanía, la sensibilidad social y la administración eficiente de los recursos públicos.
“Voy a trabajar para que Hugo Passalacqua sea reelecto gobernador porque es el mejor hombre para transitar este tiempo distinto, mostrando la cercanía y templanza que necesita nuestra sociedad”, afirmó el ministro, en una declaración que también proyecta el debate político hacia el próximo escenario electoral provincial.
El funcionario sostuvo además que el contexto actual demanda una administración enfocada en la protección de los sectores más vulnerables antes que en promesas de largo plazo.
“No necesitamos un gobierno que prometa un final feliz; necesitamos un gobierno que se ocupe de cuidar, proteger y respetar a nuestro pueblo. Gobernar es priorizar y hoy necesitamos priorizar con racionalidad el cuidado de los sectores más desprotegidos. La situación social exige un gobierno que escuche, que camine los barrios y que esté cerca de la gente, conociendo de primera mano sus necesidades”, expresó.
Las declaraciones de Meza adquieren relevancia porque combinan dos dimensiones centrales de la gestión provincial: por un lado, la respuesta del Estado frente al impacto social de la desaceleración económica y, por otro, el posicionamiento político de uno de los principales funcionarios del gabinete respecto del liderazgo de Hugo Passalacqua.
Desde el Ministerio remarcan que el fortalecimiento del trabajo territorial busca sostener un Estado presente, pero al mismo tiempo eficiente en la utilización de los recursos públicos, una definición que la administración provincial viene reiterando como uno de los ejes de su gestión en un escenario nacional de restricciones fiscales y creciente presión sobre la demanda social.
En ese marco, el respaldo explícito de Meza a una eventual continuidad de Passalacqua también constituye una señal política hacia el interior del oficialismo misionero, donde la figura del gobernador continúa siendo presentada como la referencia para conducir una etapa caracterizada por la incertidumbre económica y la necesidad de preservar la contención social en toda la provincia.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de la región del NEA registró un alza del 2,7% en el mes de abril de 2026 y, aunque desaceleró de manera importante respecto al mes anterior, igualmente fue la región con el segundo mayor incremento de precios del país en ese mes a la vez que tiene el mayor incremento en el acumulado del año, destacó un informe elaborado por la consultora Politikon Chaco en base a datos del INDEC. En el NEA, la suba mensual de abril 2026 presentó una desaceleración de 1,4 puntos porcentuales respecto al mes previo (4,1% en marzo 2026), mostrando además la suba más leve desde diciembre pasado. A nivel interanual, la suba de precios fue del 33,5%, ubicándose nuevamente por encima del total nacional.
Por su parte, la región mantiene un aspecto altamente negativo: en el acumulado del primer cuatrimestre, la suba de precios en el NEA llegó al 14,6%, siendo la más alta del país y se ubica, además, muy por encima de igual período del 2025 cuando fue de 10,6%.
Transporte, Comunicación y Vivienda y servicios impulsaron la suba de precios de la región
Desagregando por divisiones, durante abril hubo solo tres divisiones con expansiones superiores al total general regional: la más fuerte se vio en Transporte con +5,6% traccionado por la suba de combustibles que llegó al 12,2% (el doble que en marzo); le siguió Comunicación con +4,9% impulsado por subas en las tarifas de telefonía e internet; y Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles completa el podio con un alza del 3,3%, explicado fundamentalmente por subas de tarifas eléctricas.
A su vez, las divisiones que arrojaron alzas inferiores al nivel general regional fueron Salud (2,5%), Alimentos y bebidas no alcohólicas (2,4%), Bienes y servicios varios (2,2%), Prendas de vestir y calzado (2,1%), Recreación y cultura (1,9%), Bebidas alcohólicas y tabaco (1,8%), Equipamiento y mantenimiento del hogar (1,7%), Restaurantes y hoteles (1,6%) y cerró Educación (1,4%).
En el análisis de la comparación interanual, la división de Vivienda y servicios mostró la mayor suba en abril en el NEA con 56,5%, muy por encima del nivel general regional (33,5%); le sigue Restaurantes y Hoteles (44,0%) y Educación (41,6%); en el extremo opuesto, Prendas de vestir y calzado (15,8%) muestra la menor suba año/año.
¿Qué pasó con los alimentos?
En abril 2026, la división de Alimentos y bebidas no alcohólicas presentó un alza del 2,4%, siendo la primera vez desde octubre 2025 que se posiciona por debajo del 3%. Respecto al dato de marzo, desaceleró en 2,1 puntos porcentuales, explicado por menor suba en Carnes (de 7,6% a 2,2%) y por la caída en Frutas (de 3,5% a -1,2%). En este marco, el rubro de mayor suba en abril dentro de este grupo estuvo en Leche, productos lácteos y huevos (+3,5%) y Aceites, grasas y mantecas (3,2%).
Regulados volvieron a impulsar el alza general regional
En abril, los precios Regulados fueron los de mayor crecimiento en el NEA visto por categorías: fue de +5,0%, aunque desaceleró en comparación al dato de marzo pasado (fue 7,4%); Por su parte los precios Núcleo mostraron una importante moderación (2,3% en abril cuando fue de 3,5% en marzo) y los Estacionales desaceleraron al 0,8% desde el 1,5% de marzo.
El índice mensual perforó el 3% por primera vez en cinco meses y acumuló una suba interanual de 32,4%. El dato fortalece la estrategia económica de Javier Milei y Luis Caputo, aunque persisten tensiones por precios regulados y consumo debilitado.
La inflación de abril fue de 2,6%, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), marcando la variación mensual más baja en cinco meses y llevando el acumulado anual a 12,3%. En términos interanuales, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un incremento de 32,4%.
El dato llegó en un momento políticamente sensible para el Gobierno nacional. Con una economía atravesada por caída del consumo, desaceleración de la actividad y tensiones sectoriales, la administración de Javier Milei necesitaba mostrar una señal concreta de estabilización nominal para sostener el núcleo de su programa económico: equilibrio fiscal, control monetario y desaceleración inflacionaria.
El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que se trató de “la inflación más baja en cinco meses” y remarcó que el IPC núcleo —que excluye precios regulados y estacionales— se ubicó en 2,3%, el menor nivel desde octubre del año pasado.
Bajar inflación sin expandir gasto
De acuerdo con los datos oficiales, el IPC de abril se explicó por tres comportamientos distintos dentro de la estructura de precios: IPC Núcleo: 2,3%. Regulados: 4,7%. Estacionales: 0%
La diferencia entre los componentes expone uno de los principales desafíos del programa económico. Mientras el Gobierno logró moderar parte de la inflación vinculada a bienes y servicios corrientes, los precios regulados —tarifas y otros componentes administrados— continúan presionando sobre el índice general.
Aun así, el Ejecutivo interpreta el resultado como una validación de su estrategia fiscal y monetaria. Caputo subrayó además que, excluyendo el período excepcional de pandemia en 2020, se trató del abril con menor inflación desde el inicio de la serie estadística en 2017.
La desaceleración también se reflejó en los indicadores sociales más sensibles. La Canasta Básica Alimentaria (CBA), utilizada para medir la línea de indigencia, aumentó 1,1% mensual, mientras que la Canasta Básica Total (CBT), referencia para pobreza, subió 2,5%.
La inflación baja, pero la economía todavía no muestra recuperación homogénea
El dato inflacionario aparece en simultáneo con señales mixtas en la economía real. La desaceleración de precios convive con indicadores de consumo todavía debilitados y una actividad que no termina de consolidar recuperación en todos los sectores.
En términos políticos, el Gobierno apuesta a que la baja de inflación funcione como principal activo de gestión de cara al segundo semestre. La estrategia oficial consiste en sostener el equilibrio fiscal incluso en un contexto de desaceleración económica, evitando medidas expansivas que puedan comprometer la desinflación.
Ese esquema también condiciona futuras discusiones salariales, actualización de tarifas y reclamos de sectores productivos que vienen advirtiendo sobre caída de rentabilidad y menor demanda interna.
El Gobierno ahora enfrenta una etapa más compleja: consolidar la baja inflacionaria sin profundizar la caída del consumo ni tensionar el frente social.
La dinámica de precios regulados, el comportamiento del dólar, las negociaciones salariales y la evolución de la actividad económica serán variables clave hacia el segundo semestre. También influirá el margen político que conserve el Ejecutivo para sostener el ajuste fiscal como eje ordenador de la economía.
Por ahora, abril dejó un dato que fortalece discursivamente al oficialismo. La discusión pasa a ser si la desaceleración puede transformarse en estabilidad sostenida y cuánto tarda esa mejora nominal en impactar sobre la economía cotidiana.
El nivel de actividad económica en Argentina mostró su primera señal de retroceso en 2026. Según el último informe del Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica (ICA-ARG), marzo cerró con una caída mensual del 0,1% y una contracción interanual del 1,3%, en un contexto donde la recuperación se vuelve heterogénea y pierde impulso en variables clave.
El dato marca un quiebre respecto a los primeros meses del año, donde la economía había mostrado señales de leve mejora. Sin embargo, la dinámica de marzo introduce una tensión central: la estabilización macroeconómica convive con deterioro en empleo, consumo y recaudación, poniendo en duda la consistencia del rebote.
El informe
El Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica de Argentina (ICA-ARG) presentó una variación mensual del -0,1% en marzo, constituyendo el primer dato negativo en lo que va del año, mientras que la variación interanual fue del -1,3%.
Así, el nivel de marzo del ICA-ARG se encuentra un 0,4% por encima de diciembre, pero un 1,4% por debajo del máximo relativo registrado en abril de 2025.
Durante marzo la mayoría de los indicadores tuvieron desempeño negativo, entre los que se destacan los retrasos en las labores agrícolas por el exceso de lluvias y frenos en la incipiente recuperación que se evidenciaba en la industria y la recaudación en los meses previos. Ello se combinó con la continuidad del deterioro del empleo y las ventas minoristas. Entre los datos positivos, resaltan la recuperación en la actividad de la construcción y una buena performance de los patentamientos de vehículos.
1. Los indicadores del ciclo económico argentino
Al analizar la Tabla 1, se observa que siete de los diez indicadores presentaron tasas mensuales negativas y solo tres tuvieron un desempeño positivo. La Tabla 2, por su parte, señala que casi todas las series componentes del ICA-ARG se ubicaron por debajo del registro de igual mes del año pasado, con excepción del sector agrícola y la construcción/1.
Luego de cinco meses al alza y de alcanzar un récord histórico en febrero, el avance mensual de labores agrícolas registró una caída mensual del 4,3% en marzo. Ello se debió a excesos hídricos severos, especialmente en la provincia de Buenos Aires, que retrasaron las labores agrícolas. En la comparación con igual mes del año pasado, en cambio, presenta un balance positivo, con una suba del 22,1%.
En cuanto a la producción industrial, que había mostrado una leve recuperación en meses anteriores, en marzo se observa una caída del 0,4%, mientras que la variación interanual da cuenta de una merma del 5,7% en los últimos doce meses. A pesar de que las ramas con mayor competitividad continúan con un desempeño positivo –alimentos y bebidas, refinación de petróleo, productos químicos–, en las últimas mediciones tuvieron mayor preponderancia las ramas en las cuales la recuperación todavía no se hace presente –caucho y plástico, metalmecánica, textiles, prendas de vestir, entre otras–.
La actividad de la construcción tuvo en marzo una recuperación del 1,2% mensual, en tanto la comparación con igual mes del año pasado evidencia un incremento del 2,8%. De esta manera, la serie quiebra el entorno de estancamiento en el que se encuentra desde inicios de 2025, aunque la recuperación todavía se da de manera lenta, permaneciendo alrededor de un 20,0% por debajo de los máximos previos.
Las importaciones totales de bienes tuvieron un segundo repunte consecutivo en el tercer mes del año, del 0,6%. Sin embargo, en el mediano plazo se advierte que no hay señales claras de recuperación del indicador, que se encuentra en un entorno recesivo desde enero del 2025. La tasa de cambio interanual, por su parte, da cuenta de una caída del 5,6% respecto a marzo de 2025. Las exportaciones mantienen un buen desempeño e impulsan a la balanza comercial de bienes, que se ubica en niveles similares al observado durante los mejores meses de 2024, cuando las importaciones eran un 25,0% inferiores.
La estimación para marzo de las ventas minoristas da cuenta de un nuevo deterioro, del 0,3%, que deja atrás la incipiente recuperación que evidenció en los últimos dos meses de 2025. Además, la comparación interanual refleja una caída del 8,9%. Particularmente en marzo, la caída de las ventas en centros de compras más que compensó leves subas en las ventas en supermercados, autoservicios mayoristas y comercios de electrodomésticos y artículos del hogar.
Otro de los indicadores con desempeño positivo en el primer trimestre de 2026 está conformado por los patentamientos de vehículos nuevos, que presentaron una tasa de cambio mensual del 2,1%. De esta manera, la serie parece dejar atrás el importante deterioro sufrido en el segundo semestre del año pasado, beneficiado por mejoras en las tasas de interés y la estabilidad en el mercado cambiario. Sin embargo, la tasa de cambio interanual permanece en terreno negativo (-3,0%).
La recaudación total del gobierno nacional es otro de los componentes del ICA-ARG que había presentado algunos meses de leve recuperación, pero que se revirtió en base a los últimos datos disponibles. En marzo, este indicador presenta una variación prácticamente nula, del -0,02%, y no muestra signos positivos en lo que va del año. En la comparación interanual se observa una caída del 6,8%. En el último mes, la baja de la recaudación por impuestos internos (DGI) no logró ser compensada totalmente por el incremento mensual de la recaudación por impuestos aduaneros (DGA).
Otra de las variables que no presenta signos de recuperación es el número de asalariados privados registrados, que acumula diez meses consecutivos de caídas. Para marzo se estima una caída del 0,1% mensual, en tanto la tasa de cambio interanual exhibe una merma del 1,9%. Ello, representa alrededor de 120 mil puestos menos registrados en el sector privado con relación a igual mes del año pasado.
Por su parte, para la tasa de entrada al mercado laboral en marzo se estima una baja del 0,5%, luego de tres meses de recuperación. En la comparación interanual, se observa un nivel prácticamente idéntico al de marzo de 2025, con una variación de -0,4% (fue 1,92 en marzo de 2025 y 1,91 el último mes/2).
Por último, la remuneración bruta total de los empleados privados registrados se estima con una caída en marzo del 0,4%, alcanzando una merma en los últimos doce meses del 2,4%. De esta manera, la aceleración de la tasa de inflación puso un freno en la leve recuperación de los salarios que se había observado en los primeros dos meses del año.
2. Síntesis y perspectivas
En los informes de los meses previos se advertía que, a pesar de que el nivel general de actividad económica presentaba signos positivos, la recuperación no alcanzaba a todos los sectores y persistían variables relevantes en deterioro –principalmente el empleo registrado y el consumo masivo–. Durante el último mes, a dichos indicadores se le sumaron otros factores que inclinaron la balanza hacia una variación mensual negativa: un amesetamiento en la senda ascendente del sector agrícola, junto a una reversión de la incipiente recuperación de la recaudación y del sector industrial. De esta manera, se observa una variación mensual negativa en marzo en el ICA-ARG, aunque los datos positivos de enero y febrero compensan para una variación trimestral positiva, del 0,5%.
El deterioro de la actividad también se ve reflejado en el Índice Compuesto Líder de Actividad de Argentina (ILA-ARG), que tuvo una caída del 0,2% en la última medición, interrumpiendo cuatro variaciones mensuales positivas consecutivas. De los doce indicadores líderes, solo cuatro aportaron con signo positivo, entre los que se destacan el patentamiento de maquinarias, el índice de precios de materias primas de exportación y el índice de tipo de cambio real multilateral. Entre los indicadores con desempeño negativo, se destacan los índices bursátiles, las transferencias de vehículos usados, las ramas líderes del sector industrial y el índice de confianza del consumidor.
A modo de síntesis, a pesar de que se mantienen los efectos positivos de la estabilización cambiaria y la baja de las tasas de interés, que se reflejaron particularmente en la construcción y en el consumo de bienes durables –patentamientos de vehículos y de maquinarias y ventas de electrodomésticos–, el último mes se ralentizó el otro driver que traccionaba los meses anteriores –el sector agrícola–, mientras que la mayor tasa de inflación también afectó de manera negativa variables importantes –salarios y recaudación–. De esta manera, la notoria heterogeneidad que se observa en el contexto económico nacional se mantiene, y la trayectoria futura de la inflación y el crédito resultarán clave para que la expansión se difunda hacia los sectores rezagados.
/1 La tonalidad de colores en las tablas se gradúa en base a la mayor tasa de cambio positiva y negativa, respectivamente, que haya presentado cada serie en su último ciclo completo (valle-pico-valle).
/2 La tasa de entrada al mercado laboral es un indicador expresado en tasas porcentuales, por lo cual para la construcción del ICA-ARG la misma se introduce como diferencia, en lugar de tasa de cambio. Sin embargo, en el análisis presentamos sus variaciones como tasas de cambio porcentual, para facilitar su lectura, en lugar de diferencia de puntos porcentuales en su nivel.
El Ministerio Público Fiscal se expidió a favor de que sea la Justicia Nacional del Trabajo, y no el fuero Contencioso Administrativo Federal, la que entienda en la acción de inconstitucionalidad promovida por la CGT contra más de 80 artículos de la reforma laboral.
El expediente abierto por la Secretaría de Trabajo contra una causa impulsada por la CGT activó un conflicto entre fueros. De un lado, la Justicia laboral. Del otro, el contencioso administrativo federal.
La discusión gira en torno a la Ley 27.802, eje de la reforma que modifica contratos, negociación colectiva y estructura sindical. El Estado sostiene que, al tratarse de una norma pública y al estar involucrado el Poder Ejecutivo, el caso debe tramitar en el fuero administrativo. La contraparte insiste en que el núcleo del conflicto sigue siendo laboral.
No es una diferencia técnica. Es una disputa de poder institucional.
Reforma, decreto y estrategia judicial
En un dictamen clave que sienta posición sobre el conflicto de competencias desatado tras la sanción de la Ley N° 27.802 de Reforma Laboral, el Fiscal General ante la Cámara Contencioso Administrativo Federal Rodrigo Cuesta se pronunció por la competencia de la Justicia Nacional del Trabajo para entender en la acción declarativa de inconstitucionalidad presentada por la Confederación General del Trabajo de la República Argentina (CGT) contra el Estado nacional.
El dictamen, al que tuvo acceso este medio, se enmarca en una contienda positiva de competencia trabada entre el Juzgado Nacional del Trabajo N° 63 y el Juzgado Contencioso Administrativo Federal N° 12, que reclamó para sí la causa con base en la reforma del artículo 20 de la Ley 18.345 introducida por el artículo 79 de la nueva ley.
La CGT inició una acción declarativa en los términos del artículo 322 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación solicitando la declaración de inconstitucionalidad de más de 80 artículos de la Ley 27.802 (publicada el 6 de marzo de 2026), que modificó aspectos centrales de la Ley de Contrato de Trabajo (20.744), la ley de asociaciones sindicales (23.551), la ley de negociación colectiva (14.250), la ley de jornada de trabajo (11.544) y la propia ley de organización de la justicia laboral (18.345), entre otras.
Derecho del Trabajo
En su presentación, el representante del Ministerio Público Fiscal descartó de plano que la competencia deba desplazarse al fuero contencioso administrativo, pese a la presencia del Estado Nacional como demandado y a la invocación del precedente “Rizzo” de la Corte Suprema (Fallos 345:1219).
El Fiscal sostuvo que la causa se inserta en el derecho del trabajo, individual y colectivo, y que las cuestiones de inconstitucionalidad planteadas deberán resolverse a la luz de los principios de esa rama especializada, sin que entren en juego, “a priori”, normas o principios del derecho administrativo.
Por otra parte, si bien la nueva redacción del artículo 20 de la Ley 18.345 –modificado por el art. 79 de la Ley 27.802, de Modernización Laboral– atribuye al fuero contencioso administrativo federal las causas laborales en que sea parte el Estado Nacional, el fiscal advirtió que esa norma no resulta aún dirimente en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El punto central del dictamen descansa en el artículo 90 de la misma Ley 27.802, que aprobó el “Acuerdo de Transferencia de la Función Judicial en Materia Laboral del Ámbito Nacional a la Justicia del Trabajo de la CABA”. Dicho acuerdo, celebrado entre el Estado Nacional y el Gobierno porteño, establece que las causas laborales contra el Estado Nacional serán competencia del fuero Contencioso Administrativo Federal recién a partir de su entrada en vigencia efectiva, supeditada a la aprobación legislativa y a la firma de un convenio de transferencia de recursos, condiciones aún no cumplidas.
El Fiscal concluyó, de manera terminante, que “mediante la suscripción del Acuerdo de Transferencia, el Estado Nacional supeditó […] la aplicación del art. 79 de la Ley 27.802 […] a la efectiva entrada en vigencia del referido acuerdo”, por lo que la modificación legal “no es dirimente” en este estadio.
El juez laboral había rechazado la inhibitoria planteada por el Estado Nacional argumentando que la reforma al artículo 20 sólo impide traer a juicio al Estado Nacional en su rol de empleador, y que apartar a los justiciables del fuero especializado en materia laboral podría no superar un test de convencionalidad.
Un caso que trasciende el expediente
El expediente ya escaló a instancias superiores. La resolución marcará un precedente sobre cómo se procesan futuras reformas impulsadas por el Gobierno.
El dato de fondo: cuando la política económica entra en zona de conflicto judicial, cada interpretación cuenta como una señal. Para el mercado, para los gremios y para la propia dinámica del Estado.