El fabricante de calzado deportivo Grupo Dass, que produce en Argentina para marcas como Adidas, Nike, Umbro y Asics, inicia una nueva etapa de reestructuración en medio de la caída de la demanda y la apertura de importaciones. Tras el cierre definitivo de su planta en Coronel Suárez a comienzos de este año, la compañía avanza ahora con un fuerte ajuste en su sede de Eldorado, Misiones, donde reducirá en un 40% su plantel permanente.
En un comunicado, la firma de capitales argentinos y brasileños explicó: “La industria nacional del calzado enfrenta nuevos desafíos por la baja en la producción y la apertura de importaciones, y Grupo Dass no es ajeno a esta crítica situación. Frente a la pérdida de competitividad por los altos costos locales y las cambiantes exigencias del mercado, sumado al nuevo contexto cambiario y comercial, hemos agotado todas las alternativas para mantener nuestra estructura actual”.
La planta de Eldorado, que en su mejor momento operó con 60 líneas de producción, hoy mantiene apenas 15 en funcionamiento. Los pedidos de las marcas están en su nivel más bajo de la historia reciente, según fuentes del sector, debido a que importar calzado terminado resulta más barato que producirlo en el país.
La compañía detalló que, “con el objetivo de mejorar la eficiencia y la competitividad en la Argentina, y siendo plenamente conscientes del impacto que esta medida representa, se decidió la desvinculación de 164 colaboradores de la planta de Eldorado, como parte de un proceso de adecuación a las demandas actuales de los clientes”.
Actualmente, la planta emplea 470 operarios, pero a partir de agosto el número se reducirá a 300. Hace poco más de un año, contaba con 600 empleados, lo que significa que en ese lapso la dotación se redujo a la mitad. Dass remarcó que “esta reestructuración es necesaria para sostener los puestos que continúan activos y garantizar la continuidad de las operaciones”.
De la expansión al ajuste
Grupo Dass opera en Argentina desde 2007 y en su pico productivo fabricó más de 22.000 pares de zapatillas por día, con una inversión acumulada superior a 160 millones de dólares. En su mejor etapa, con Nike como cliente principal, superó los 5 millones de pares anuales.
Sin embargo, el aumento de las importaciones y la decisión de Nike de dejar de fabricar en el país golpearon de lleno a la empresa, que entre 2017 y 2019 despidió a 1.200 trabajadores. En 2021 intentó revertir la tendencia con una inversión de 25 millones de dólares, la incorporación de nuevas marcas como Asics y el relanzamiento de la producción de Nike para sustituir importaciones, sumando 250 empleos.
En 2023, la falta de divisas afectó la importación de insumos y provocó reiteradas interrupciones en la planta misionera. Con la llegada del gobierno de Javier Milei y su política de apertura comercial, el escenario volvió a modificarse: el ingreso de productos terminados a bajo costo debilitó aún más la producción local y forzó este nuevo y drástico recorte.
La planta, ubicada en la ciudad misionera de Eldorado despidió unos 100 trabajadores. Bajó notablemente su producción y desde el gremio no descartan que siga el camino de su homónima de Coronel Suárez que cerró sus puertas en enero pasado. Piden que Milei restrinja las importaciones
Empleados de la fábrica de zapatillas Dass, ubicada en la ciudad misionera de Eldorado temen por el cierre definitivo de la planta.
La empresa operada por un grupo brasileño que cuenta en el país vecino con más de 36.000 trabajadores despidió el viernes último a unos 100 trabajadores y no se descarta que hacia fin de mes pueda cesantear a más obreros, según manifestó el delegado gremial de Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (Uticra) Gustavo Melgarejo. “Tememos correr la misma suerte que la planta de Coronel Suárez que cerró sus puertas en enero y dejó a 450 trabajadores en la calle”.
La planta fábrica zapatillas para las marcas Nike; Umbro; Fila, Converse; Tyson y Asics; en tanto desde enero con el cierre de la empresa en Coronel Suárez trasladó la fabricación de Adidas. “Como están las cosas nos conviene importar”; dijo un empleado jerárquico quien solicito la reserva de su nombre. Con el despido del centenar de trabajadores la planta quedó con 350 operarios. En la mejor época esta fábrica contó con unos 1.700 trabajadores que fabricaban unos 22.000 pares de zapatillas diarias. Se trabajaba en tres turnos de lunes a lunes.
La empresa había anunciado en junio una reducción de la producción para el segundo semestre. En enero, la planta contaba con pedidos por 10.500 pares de calzado, cifra que cayó a entre 8.000 y 9.000 pares en los meses siguientes
Un poco de historia
En la ciudad de Eldorado, Misiones la empresa brasileña Dass Argentina, comenzó a funcionar en septiembre de 2007 en la ex planta industrial maderera Comalpa Madera. El predio pertenecía a la provincia de Misiones. El entonces gobernador Carlos Rovira ante el pedido del ex intendente Norberto Aguirre y de los empresarios otorgó en comodato el predio, para la instalación de la planta. El único requiso fue que los empresarios contraten jóvenes eldoradenses otorgándoles la posibilidad de primer empleo.
En diciembre de 2009 El entonces gobernador Maurice Closs firmó el traspaso de otro sector de la planta totalizando así 13.600 metros cuadrados. Dos años más tarde la planta se expandiría los 3.400 metros cuadrados restantes; totalizando 17.000 metros cuadrados cubiertos.
En 2016 comenzó la crisis en el sector de la industria del calzado que obligó a los empresarios despedir unas 800 personas y ocupar solamente el 40 por ciento de la planta; según informó el entonces gerente de Relaciones Humanas Flavio Olea.
En Coronel Suárez . En Coronel Suárez, provincia de Buenos Aires la empresa brasileña Dass tenía la planta “hermana” que fue cerrada en enero pasado
En declaraciones al sitio web Informateacá de Coronel Suárez el empresario Eduardo Bakchellian, quien fue el fundador de la empresa Gatic (Adidas), de Coronel Suárez y que años más tarde la traspasó a la brasileña Dass recordó que la planta se fundó en 1976 y que en la década del 90 “llegamos a tener 160.000 metros cuadrados con la última tecnología mundial y un total de 8.200 empleados, de las cuales 6.000 eran del interior”.
“A la empresa Dass, sostuvo, hoy en día se le hace muy difícil competir caída en las ventas producto de la crisis económica y de la importación de zapatillas de China, Brasil. Ciudad del Este, peruanas, etcétera”
Cierres en La Rioja
La crisis en la industria del Calzado se extendió a la provincia de La Rioja. En marzo de 2017 la empresa Unisol que fabricaba zapatillas e indumentaria deportiva para la empresa alemana Puma tuvo que cerrar su planta en la ciudad de Samagasta. En tanto que también hizo lo propio con la planta fabril situada en la ciudad de Chilecito.
¿El motivo? El mismo. La masiva importación de zapatillas, principalmente de Asia.
La decisión de cerrar la planta como parte de un proceso de “eficientización productiva” y para enfocarse en la importación de calzado en lugar de producción local produjo el despido de 40 trabajadores. La empresa argumentó que los cambios tecnológicos en la producción de capelladas (la parte superior del calzado) y la necesidad de mejorar la eficiencia productiva llevaron a esta decisión.
El cierre de la planta de Chilecito generó preocupación entre los trabajadores y el gremio, quienes denunciaron que la importación de calzado estaba afectando la industria nacional. El secretario general de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (Uticra) en La Rioja, Saúl Carrizo, declaró que la decisión de Puma se basó “en importar lo que antes se producía en el país”.
“Incertidumbre”; definió la situación el delegado gremial de Uticra Gustavo Melgarejo
¿Cuál es la situación hoy de la empresa Dass de Eldorado?
-“La verdad que hoy desconocemos la situación de la empresa porque se llamaron al silencio. No nos atienden, estamos intentando comunicarnos y la verdad que no nos brindan respuestas”.
– ¿Cuántos despedidos hubo?
-“Por el momento no tenemos la cantidad de despedidos. Repudiamos la manera en que actuó la empresa por el hecho de que ayer (por el jueves) a las 16:00 le notifican al personal que le iban a dar el día libre hoy (por el viernes) pagado por falta de materiales. Una hora después nos fimos enterando de los despidos: Nosotros entendemos la situación del país, lo que repudiamos es el accionar de la empresa, se ocultan, no dan la cara, no le dan una palabra al personal. Entendemos que es política de gobierno nacional. Sabemos que es así por la apertura de las importaciones, por la liberación del mercado. Las consecuencias hoy de esa mala política la tienen que pagar los trabajadores”.
Se habla de más o menos 100 despidos…
“Calculamos que alrededor de 100 trabajadores fueron despedidos”.
¿Cree que se van a declarar en crisis preventiva de empresa?
-“A nivel personal no creo que hagan eso por el hecho de que es una multinacional con mucho capital, problema económico nunca tuvieron, sí problemas de producción”
¿Cree que vaya a cerrar la empresa definitivamente como sucedió en Coronel Suárez?
-“No lo descarto. Creo que dependerá de lo que sigue haciendo el gobierno nacional. Si el gobierno nacional sigue abriendo las importaciones seguro que sí. Necesitamos que el gobierno nacional interceda, que cierre las importaciones y que empiece a cuidar la industria nacional. No perdemos la esperanza de que en algún momento Milei recapacite y empiece a cuidar la industria nacional”.
¿Tuvo alguna charla con directivos de Dass?
-“Lo poco que pudimos hablar con los directivos manifestaron en su momento estar comprometidos en mantener la planta abierta. Lo que vemos es que hoy le es más rentable importar que producir. Hoy en Eldorado se consiguen zapatillas por 22 000 pesos. Es imposible competir. Yo trabajo en Dass desde 2010. La empresa llegó a fabricar 22 000 pares por día
La crisis industrial que atraviesa el país por la apertura de importaciones, tuvo este jueves un nuevo capítulo en Misiones: la planta de la empresa Dass, dedicada a la fabricación de calzado deportivo, comenzó a despedir trabajadores en su sede de Eldorado. Aunque aún no se confirmó oficialmente la cantidad exacta de desvinculaciones, trascendidos indican que podrían ser alrededor de 120 empleados afectados, de una planta cercana al medio millar.
La noticia fue confirmada por el delegado de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA), Gustavo Melgarejo, quien en diálogo con Eldópolis señaló que la información comenzó a circular cerca de las 17 y que los trabajadores permanecen en estado de alerta. “Nos estamos reuniendo para evaluar cómo seguimos. La situación es muy delicada”, expresó.
Desde el gremio vienen alertando sobre el impacto que la apertura de importaciones tiene en el sector. “Hay una política clara del gobierno nacional de desindustrialización, que está afectando directamente a fábricas como Dass”, sostuvo Melgarejo, quien recordó que los 470 puestos de trabajo en la planta de Eldorado ya estaban en riesgo desde comienzos de año.
La empresa había anunciado en junio una reducción de la producción para el segundo semestre. En enero, la planta contaba con pedidos por 10.500 pares de calzado, cifra que cayó a entre 8.000 y 9.000 pares en los meses siguientes. A pesar de haber acordado recientemente una mejora salarial, el escenario era preocupante y las señales de ajuste comenzaron a hacerse visibles.
La información que circula en la ciudad indica que los despidos están siendo notificados a través de cartas enviadas a los domicilios particulares de los empleados. Además, se supo que este viernes la planta no operaría por falta de insumos, lo que alimenta la incertidumbre sobre el futuro de la empresa.
El clima en Eldorado es de preocupación. La fábrica Dass, ubicada sobre calle Haindinguer, es uno de los principales empleadores del sector privado en la zona y su debilitamiento tendría un impacto directo en la economía local, ya golpeada por la caída del consumo y la falta de oportunidades laborales.
Preocupación en el sector calzado por los despidos en Dass Eldorado y el impacto de la apertura de importaciones
La planta de la empresa Dass en Eldorado confirmó este jueves despidos entre su personal, aunque aún no se precisó la cantidad de trabajadores afectados. La noticia fue confirmada por el delegado de la Unión de Trabajadores del Calzado (UTICRA), Gustavo Melgarejo, quien alertó sobre el delicado panorama que atraviesa la industria frente a la caída de la producción y la falta de políticas de protección para el sector.
Despidos en medio de un escenario crítico
La comunicación sobre las desvinculaciones llegó a los delegados alrededor de las 17 horas. Según Melgarejo, los trabajadores permanecen en estado de alerta y se encuentran reunidos evaluando los pasos a seguir. “El contexto ya era muy delicado y veníamos advirtiendo sobre el riesgo para los 470 puestos de trabajo”, indicó el representante gremial.
En junio, la empresa había acordado una mejora salarial con el personal, pero ya entonces había anticipado una reducción en los volúmenes de producción a partir de julio. En enero, la planta contaba con pedidos por 10.500 pares de calzado; sin embargo, el número descendió en los últimos meses a entre 8.000 y 9.000 pares, afectando directamente los niveles de actividad.
La advertencia del gremio: “política de desindustrialización”
Si bien aún no se conocen los motivos específicos de los despidos, desde UTICRA señalan que la apertura de importaciones está afectando gravemente a la industria nacional. “Hay una política clara del gobierno nacional de desindustrialización”, sostuvo Melgarejo.
La planta de Dass, uno de los principales empleadores privados de Eldorado, mantenía hasta hace pocas semanas una dotación cercana a los 470 trabajadores. Para el gremio, la falta de medidas de protección y el incremento de la competencia externa ponen en riesgo la continuidad de estos empleos.
El caso Dass genera alarma en Eldorado y en el sector industrial de Misiones. La empresa no solo representa una fuente clave de empleo formal, sino que también dinamiza un entramado de proveedores y servicios vinculados a su operación. Una reducción sostenida en su producción podría impactar en el consumo local y en la recaudación provincial.
El gremio anunció que continuará las reuniones con los trabajadores y no descarta nuevas instancias de diálogo con la empresa y las autoridades provinciales para buscar alternativas que eviten una mayor pérdida de empleos.
En paralelo, el caso reaviva el debate sobre la necesidad de políticas industriales que resguarden a sectores sensibles como el calzado, especialmente en regiones del interior donde estas plantas cumplen un rol social y económico estratégico.
El Grupo Dass, fabricante de calzado para marcas como Adidas, Nike y Fila, confirmó el cierre de su planta en Coronel Suárez, Buenos Aires, lo que resultó en el despido de aproximadamente 360 trabajadores. La empresa argumentó que la decisión responde a una estrategia de optimización de costos y consolidación de la producción en su planta de Eldorado, Misiones.
Pese a la reestructuración, fuentes internas de la compañía indicaron que la cantidad de empleados y el volumen de producción en Eldorado se mantienen sin cambios. “No, para nada, se mantiene la misma cantidad de empleados”, señaló una fuente de la empresa. Actualmente, la fábrica en Misiones emplea a 470 personas y produce alrededor de 10.500 pares de zapatillas diarias.
En cuanto a la producción, si bien Adidas ha reemplazado a otras marcas en la línea de ensamblaje, esto no ha significado un incremento en la cantidad de calzado fabricado. Además, no hay señales por ahora de aumentar la producción en el corto plazo.
El cierre de la planta de Coronel Suárez generó una fuerte preocupación en la comunidad local, ya que la ciudad dependía en gran medida de la actividad de Dass. El sindicato del calzado (Uticra) manifestó su rechazo a la medida y solicitó la intervención de las autoridades para mitigar el impacto laboral.
Dass ha argumentado que la decisión se tomó en base a un análisis de costos, logística y demanda, buscando mayor eficiencia en la operación. Sin embargo, el contexto de la industria del calzado en Argentina sigue siendo desafiante, con una caída en el consumo y el aumento de importaciones que compiten con la producción local.