El despido de 43 trabajadores de la planta de DASS en Eldorado, conocido el sábado, generó un fuerte impacto social y económico en la ciudad y volvió a poner en primer plano el efecto del ajuste nacional y la desregulación de las importaciones sobre la industria manufacturera local.
En diálogo con Canal 9 Norte Misionero, el delegado gremial de UTICRA, Gustavo Melgarejo, explicó que, tras la reducción de personal, en la planta “quedan entre 220 y 230 trabajadores”, una cifra que será confirmada formalmente cuando se realice la audiencia con la empresa.
El dirigente señaló que los despidos implicaron la pérdida de una línea completa de producción, con un recorte de mil pares diarios, luego de que “una de las grandes marcas suspendiera la producción local para pasar a importar productos terminados”. “Eso es lo más preocupante”, advirtió, al remarcar el cambio de estrategia empresarial y su impacto directo en el empleo industrial.
Melgarejo detalló que el lunes se realizó una asamblea con participación de funcionarios del Ministerio de Trabajo de Misiones. Allí, los trabajadores plantearon un reclamo concreto: “Saber cuánto tiempo de producción hay asegurado, cuánta gente va a implicar eso y cuál es el futuro de cada uno”. Al mismo tiempo, sostuvo que el pedido de reincorporación de los despedidos sigue vigente, aun reconociendo las dificultades del contexto.
Para quienes continúan en la planta, describió un escenario de alta incertidumbre. “Es despertarte todos los días sin saber qué va a pasar, si vas a tener trabajo o no”, resumió.
Respecto al horizonte productivo, el delegado explicó que, con la actual inestabilidad derivada de la apertura de importaciones, los compromisos se definen en plazos cada vez más cortos. “La producción se va cerrando de manera trimestral o semestral. Puede que en mayo o junio aparezcan nuevos pedidos o puede que no”, señaló. Recordó además que en diciembre la empresa había asegurado producción hasta junio, pero que, tras el regreso de vacaciones, una de las marcas retiró de manera abrupta mil pares diarios, detonando la crisis laboral.
En el plano político, Melgarejo cuestionó la falta de acompañamiento desde el ámbito nacional. “Los legisladores de La Libertad Avanza miran para otro lado. Ninguno se acerca ni intenta ayudar. Es una política del Gobierno nacional que hoy golpea directamente a la industria, no solo a esta, sino a varias”, afirmó. En contraste, destacó el respaldo del Gobierno de Misiones a través del Ministerio de Trabajo.
La audiencia formal aún no tiene fecha confirmada, aunque se prevé que se realice en Posadas. De cara a ese encuentro, el mensaje de los trabajadores es claro: “No queremos que nos vengan a mentir ni a generar falsas ilusiones. Lo único que queremos saber es la verdad: cuánto tiempo, si hay posibilidades o no. Que sean claros y contundentes”.
La nueva tanda de despidos en la fábrica de calzados Dass, en Eldorado, no es un hecho aislado. La desvinculación de más de 40 trabajadores durante las últimas horas se inscribe en un deterioro estructural del sector textil y del calzado a nivel nacional, cuyo nivel de actividad ya se asemeja al de los meses más críticos de la pandemia, en un contexto atravesado además por las discusiones en torno a una reforma laboral que reabre tensiones sobre costos, condiciones de contratación y estabilidad del empleo.
El ajuste en la planta de Eldorado -confirmado por el gremio UTICRA– profundiza la crisis de una empresa que supo ser uno de los principales motores productivos del norte misionero. De emplear a más de 1.500 operarios en su etapa de mayor expansión, hoy la dotación apenas supera los 200 trabajadores, reflejando con crudeza la pérdida de empleo industrial acumulada en los últimos meses en la Argentina. La fábrica de Eldorado, que fabrica zapatillas para las marcas Fila, Umbro y Asics es el termómetro de la situación económica de la Argentina: más de 1.500 empleos cuando comenzó a operar en Misiones a una oleada de despidos durante la presidencia de Mauricio Macri hasta quedarse con 310 empleos, una incipiente recuperación posterior, hasta unos 500 empleos y una nueva caída que no se detiene. Hoy son apenas 200 trabajadores y restando.
Este escenario local encuentra respaldo en los últimos datos difundidos por la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA). En su informe económico presentado el 5 de enero de 2026, la entidad advirtió que la utilización de la capacidad instalada del sector cayó al 32,5%, uno de los niveles más bajos de los últimos años y comparable con los registros de la pandemia. En octubre de 2025, la actividad textil mostró una contracción interanual del 24%, muy por encima del retroceso promedio de la industria en general, que fue del 2,9%.
El impacto sobre el empleo es contundente. Según FITA, entre diciembre de 2023 y septiembre de 2025 se perdieron más de 16.000 puestos de trabajo formales en los sectores textil, confección, cuero y calzado. Solo en septiembre, el sector contabilizó 105.000 empleos registrados, con una baja de 8.000 puestos respecto de igual mes del año anterior.
En Eldorado, la reducción de personal en DASS vuelve a encender alarmas sociales y económicas. El golpe no se limita a los trabajadores despedidos: alcanza al comercio local y a toda la cadena de proveedores y servicios que dependen directa o indirectamente de la actividad de la planta. Las escenas de empleados retirándose con sus pertenencias, difundidas en redes sociales, reflejan la tensión y la incertidumbre que atraviesa la comunidad.
Hasta el momento, la empresa no emitió un comunicado oficial que explique los motivos técnicos o económicos del recorte. La falta de información concreta alimenta el malestar entre los trabajadores y refuerza la preocupación social, en un clima nacional donde el debate por cambios en el régimen laboral suma un nuevo factor de incertidumbre sobre el futuro del empleo industrial.
El fabricante de calzado deportivo Grupo Dass, que produce en Argentina para marcas como Adidas, Nike, Umbro y Asics, inicia una nueva etapa de reestructuración en medio de la caída de la demanda y la apertura de importaciones. Tras el cierre definitivo de su planta en Coronel Suárez a comienzos de este año, la compañía avanza ahora con un fuerte ajuste en su sede de Eldorado, Misiones, donde reducirá en un 40% su plantel permanente.
En un comunicado, la firma de capitales argentinos y brasileños explicó: “La industria nacional del calzado enfrenta nuevos desafíos por la baja en la producción y la apertura de importaciones, y Grupo Dass no es ajeno a esta crítica situación. Frente a la pérdida de competitividad por los altos costos locales y las cambiantes exigencias del mercado, sumado al nuevo contexto cambiario y comercial, hemos agotado todas las alternativas para mantener nuestra estructura actual”.
La planta de Eldorado, que en su mejor momento operó con 60 líneas de producción, hoy mantiene apenas 15 en funcionamiento. Los pedidos de las marcas están en su nivel más bajo de la historia reciente, según fuentes del sector, debido a que importar calzado terminado resulta más barato que producirlo en el país.
La compañía detalló que, “con el objetivo de mejorar la eficiencia y la competitividad en la Argentina, y siendo plenamente conscientes del impacto que esta medida representa, se decidió la desvinculación de 164 colaboradores de la planta de Eldorado, como parte de un proceso de adecuación a las demandas actuales de los clientes”.
Actualmente, la planta emplea 470 operarios, pero a partir de agosto el número se reducirá a 300. Hace poco más de un año, contaba con 600 empleados, lo que significa que en ese lapso la dotación se redujo a la mitad. Dass remarcó que “esta reestructuración es necesaria para sostener los puestos que continúan activos y garantizar la continuidad de las operaciones”.
De la expansión al ajuste
Grupo Dass opera en Argentina desde 2007 y en su pico productivo fabricó más de 22.000 pares de zapatillas por día, con una inversión acumulada superior a 160 millones de dólares. En su mejor etapa, con Nike como cliente principal, superó los 5 millones de pares anuales.
Sin embargo, el aumento de las importaciones y la decisión de Nike de dejar de fabricar en el país golpearon de lleno a la empresa, que entre 2017 y 2019 despidió a 1.200 trabajadores. En 2021 intentó revertir la tendencia con una inversión de 25 millones de dólares, la incorporación de nuevas marcas como Asics y el relanzamiento de la producción de Nike para sustituir importaciones, sumando 250 empleos.
En 2023, la falta de divisas afectó la importación de insumos y provocó reiteradas interrupciones en la planta misionera. Con la llegada del gobierno de Javier Milei y su política de apertura comercial, el escenario volvió a modificarse: el ingreso de productos terminados a bajo costo debilitó aún más la producción local y forzó este nuevo y drástico recorte.
La planta, ubicada en la ciudad misionera de Eldorado despidió unos 100 trabajadores. Bajó notablemente su producción y desde el gremio no descartan que siga el camino de su homónima de Coronel Suárez que cerró sus puertas en enero pasado. Piden que Milei restrinja las importaciones
Empleados de la fábrica de zapatillas Dass, ubicada en la ciudad misionera de Eldorado temen por el cierre definitivo de la planta.
La empresa operada por un grupo brasileño que cuenta en el país vecino con más de 36.000 trabajadores despidió el viernes último a unos 100 trabajadores y no se descarta que hacia fin de mes pueda cesantear a más obreros, según manifestó el delegado gremial de Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (Uticra) Gustavo Melgarejo. “Tememos correr la misma suerte que la planta de Coronel Suárez que cerró sus puertas en enero y dejó a 450 trabajadores en la calle”.
La planta fábrica zapatillas para las marcas Nike; Umbro; Fila, Converse; Tyson y Asics; en tanto desde enero con el cierre de la empresa en Coronel Suárez trasladó la fabricación de Adidas. “Como están las cosas nos conviene importar”; dijo un empleado jerárquico quien solicito la reserva de su nombre. Con el despido del centenar de trabajadores la planta quedó con 350 operarios. En la mejor época esta fábrica contó con unos 1.700 trabajadores que fabricaban unos 22.000 pares de zapatillas diarias. Se trabajaba en tres turnos de lunes a lunes.
La empresa había anunciado en junio una reducción de la producción para el segundo semestre. En enero, la planta contaba con pedidos por 10.500 pares de calzado, cifra que cayó a entre 8.000 y 9.000 pares en los meses siguientes
Un poco de historia
En la ciudad de Eldorado, Misiones la empresa brasileña Dass Argentina, comenzó a funcionar en septiembre de 2007 en la ex planta industrial maderera Comalpa Madera. El predio pertenecía a la provincia de Misiones. El entonces gobernador Carlos Rovira ante el pedido del ex intendente Norberto Aguirre y de los empresarios otorgó en comodato el predio, para la instalación de la planta. El único requiso fue que los empresarios contraten jóvenes eldoradenses otorgándoles la posibilidad de primer empleo.
En diciembre de 2009 El entonces gobernador Maurice Closs firmó el traspaso de otro sector de la planta totalizando así 13.600 metros cuadrados. Dos años más tarde la planta se expandiría los 3.400 metros cuadrados restantes; totalizando 17.000 metros cuadrados cubiertos.
En 2016 comenzó la crisis en el sector de la industria del calzado que obligó a los empresarios despedir unas 800 personas y ocupar solamente el 40 por ciento de la planta; según informó el entonces gerente de Relaciones Humanas Flavio Olea.
En Coronel Suárez . En Coronel Suárez, provincia de Buenos Aires la empresa brasileña Dass tenía la planta “hermana” que fue cerrada en enero pasado
En declaraciones al sitio web Informateacá de Coronel Suárez el empresario Eduardo Bakchellian, quien fue el fundador de la empresa Gatic (Adidas), de Coronel Suárez y que años más tarde la traspasó a la brasileña Dass recordó que la planta se fundó en 1976 y que en la década del 90 “llegamos a tener 160.000 metros cuadrados con la última tecnología mundial y un total de 8.200 empleados, de las cuales 6.000 eran del interior”.
“A la empresa Dass, sostuvo, hoy en día se le hace muy difícil competir caída en las ventas producto de la crisis económica y de la importación de zapatillas de China, Brasil. Ciudad del Este, peruanas, etcétera”
Cierres en La Rioja
La crisis en la industria del Calzado se extendió a la provincia de La Rioja. En marzo de 2017 la empresa Unisol que fabricaba zapatillas e indumentaria deportiva para la empresa alemana Puma tuvo que cerrar su planta en la ciudad de Samagasta. En tanto que también hizo lo propio con la planta fabril situada en la ciudad de Chilecito.
¿El motivo? El mismo. La masiva importación de zapatillas, principalmente de Asia.
La decisión de cerrar la planta como parte de un proceso de “eficientización productiva” y para enfocarse en la importación de calzado en lugar de producción local produjo el despido de 40 trabajadores. La empresa argumentó que los cambios tecnológicos en la producción de capelladas (la parte superior del calzado) y la necesidad de mejorar la eficiencia productiva llevaron a esta decisión.
El cierre de la planta de Chilecito generó preocupación entre los trabajadores y el gremio, quienes denunciaron que la importación de calzado estaba afectando la industria nacional. El secretario general de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (Uticra) en La Rioja, Saúl Carrizo, declaró que la decisión de Puma se basó “en importar lo que antes se producía en el país”.
“Incertidumbre”; definió la situación el delegado gremial de Uticra Gustavo Melgarejo
¿Cuál es la situación hoy de la empresa Dass de Eldorado?
-“La verdad que hoy desconocemos la situación de la empresa porque se llamaron al silencio. No nos atienden, estamos intentando comunicarnos y la verdad que no nos brindan respuestas”.
– ¿Cuántos despedidos hubo?
-“Por el momento no tenemos la cantidad de despedidos. Repudiamos la manera en que actuó la empresa por el hecho de que ayer (por el jueves) a las 16:00 le notifican al personal que le iban a dar el día libre hoy (por el viernes) pagado por falta de materiales. Una hora después nos fimos enterando de los despidos: Nosotros entendemos la situación del país, lo que repudiamos es el accionar de la empresa, se ocultan, no dan la cara, no le dan una palabra al personal. Entendemos que es política de gobierno nacional. Sabemos que es así por la apertura de las importaciones, por la liberación del mercado. Las consecuencias hoy de esa mala política la tienen que pagar los trabajadores”.
Se habla de más o menos 100 despidos…
“Calculamos que alrededor de 100 trabajadores fueron despedidos”.
¿Cree que se van a declarar en crisis preventiva de empresa?
-“A nivel personal no creo que hagan eso por el hecho de que es una multinacional con mucho capital, problema económico nunca tuvieron, sí problemas de producción”
¿Cree que vaya a cerrar la empresa definitivamente como sucedió en Coronel Suárez?
-“No lo descarto. Creo que dependerá de lo que sigue haciendo el gobierno nacional. Si el gobierno nacional sigue abriendo las importaciones seguro que sí. Necesitamos que el gobierno nacional interceda, que cierre las importaciones y que empiece a cuidar la industria nacional. No perdemos la esperanza de que en algún momento Milei recapacite y empiece a cuidar la industria nacional”.
¿Tuvo alguna charla con directivos de Dass?
-“Lo poco que pudimos hablar con los directivos manifestaron en su momento estar comprometidos en mantener la planta abierta. Lo que vemos es que hoy le es más rentable importar que producir. Hoy en Eldorado se consiguen zapatillas por 22 000 pesos. Es imposible competir. Yo trabajo en Dass desde 2010. La empresa llegó a fabricar 22 000 pares por día
La crisis industrial que atraviesa el país por la apertura de importaciones, tuvo este jueves un nuevo capítulo en Misiones: la planta de la empresa Dass, dedicada a la fabricación de calzado deportivo, comenzó a despedir trabajadores en su sede de Eldorado. Aunque aún no se confirmó oficialmente la cantidad exacta de desvinculaciones, trascendidos indican que podrían ser alrededor de 120 empleados afectados, de una planta cercana al medio millar.
La noticia fue confirmada por el delegado de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA), Gustavo Melgarejo, quien en diálogo con Eldópolis señaló que la información comenzó a circular cerca de las 17 y que los trabajadores permanecen en estado de alerta. “Nos estamos reuniendo para evaluar cómo seguimos. La situación es muy delicada”, expresó.
Desde el gremio vienen alertando sobre el impacto que la apertura de importaciones tiene en el sector. “Hay una política clara del gobierno nacional de desindustrialización, que está afectando directamente a fábricas como Dass”, sostuvo Melgarejo, quien recordó que los 470 puestos de trabajo en la planta de Eldorado ya estaban en riesgo desde comienzos de año.
La empresa había anunciado en junio una reducción de la producción para el segundo semestre. En enero, la planta contaba con pedidos por 10.500 pares de calzado, cifra que cayó a entre 8.000 y 9.000 pares en los meses siguientes. A pesar de haber acordado recientemente una mejora salarial, el escenario era preocupante y las señales de ajuste comenzaron a hacerse visibles.
La información que circula en la ciudad indica que los despidos están siendo notificados a través de cartas enviadas a los domicilios particulares de los empleados. Además, se supo que este viernes la planta no operaría por falta de insumos, lo que alimenta la incertidumbre sobre el futuro de la empresa.
El clima en Eldorado es de preocupación. La fábrica Dass, ubicada sobre calle Haindinguer, es uno de los principales empleadores del sector privado en la zona y su debilitamiento tendría un impacto directo en la economía local, ya golpeada por la caída del consumo y la falta de oportunidades laborales.