Misiones fortalece la gestión del agua, convenio entre Ecología y Aguas Misioneras para garantizar el uso sustentable del recurso hídrico
El Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables y Aguas Misioneras S.E. firmaron un convenio de cooperación para articular políticas y proyectos que promuevan el uso responsable del agua en la provincia. La medida busca integrar controles, planificación y acciones conjuntas sobre un recurso estratégico para el desarrollo económico y ambiental de Misiones.
Un acuerdo estratégico para la gestión integral del agua
El martes se concretó la firma de un convenio de cooperación y asistencia técnica recíproca entre el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones y la empresa estatal Aguas Misioneras S.E. (AMSE). El documento, rubricado por el ministro Martín Recamán y el presidente de AMSE, Ángel Vallejos Larrea, establece un marco de trabajo conjunto orientado a garantizar el uso sustentable y la protección de los recursos hídricos de la provincia.
El acuerdo prevé la planificación, ejecución y evaluación de proyectos conjuntos vinculados al agua como bien estratégico, con foco en tres objetivos centrales: la protección de las fuentes hídricas, el control del uso en actividades productivas y comerciales, y la promoción del aprovechamiento equilibrado del recurso.
“El agua es un patrimonio natural de los misioneros y debe ser gestionada con responsabilidad, asegurando su disponibilidad para las generaciones futuras”, enfatizó el ministro Recamán durante la firma del acuerdo.
Desde AMSE destacaron que la articulación institucional permitirá mejorar la eficiencia en los controles y la trazabilidad del uso del agua, integrando datos técnicos y ambientales para una gestión más transparente y sustentable.
Supervisión del uso productivo y control de perforaciones
Uno de los ejes centrales del convenio es la creación de un sistema de control conjunto sobre el uso del agua por parte de sectores productivos, comerciales y de servicios, en especial aquellas actividades que emplean agua subterránea o superficial con fines económicos.
Este esquema incluirá la supervisión de empresas perforadoras y de organizaciones públicas o privadas cuya actividad pueda incidir en la cantidad o calidad del recurso hídrico. El objetivo es garantizar que cada extracción o utilización del agua se realice dentro de parámetros técnicos y ambientales compatibles con la normativa vigente.
El Ministerio de Ecología aportará su experiencia en monitoreo ambiental y control territorial, mientras que Aguas Misioneras aportará su capacidad técnica y de gestión en torno a los estudios de cuencas, perforaciones y distribución del recurso.
“La cooperación interinstitucional es clave para equilibrar el desarrollo económico con la preservación ambiental”, señaló Vallejos Larrea, quien remarcó que el convenio representa un paso hacia la gobernanza hídrica moderna, basada en datos científicos y responsabilidad compartida.
Hacia una política provincial del agua sustentable
El acuerdo se enmarca en una visión provincial que concibe el agua como bien común y recurso estratégico, esencial no solo para la salud humana, sino también para la sostenibilidad de los ecosistemas y la productividad económica.
Misiones se posiciona como una de las provincias con mayor riqueza hídrica del país, con una vasta red de arroyos, ríos y acuíferos que requieren de una gestión integral ante los desafíos del cambio climático, la expansión urbana y la presión productiva.
La firma del convenio entre Ecología y Aguas Misioneras representa, en este contexto, un avance institucional hacia la coordinación de políticas públicas orientadas a la seguridad hídrica y al fortalecimiento del control ambiental, priorizando la educación, la prevención y la innovación tecnológica en la gestión del agua.
En Panamá, la sostenibilidad no es una tendencia: es una forma de entender el viaje. Entre selvas tropicales, playas protegidas donde anidan tortugas y comunidades ancestrales que viven en armonía con su entorno, el país avanza con pasos firmes hacia un turismo que protege, regenera y conecta.
Desde hace años, Panamá lidera esfuerzos ambientales que marcan la diferencia a nivel mundial. En línea con la meta global 30×30, que busca proteger al menos el 30% de las áreas marinas del planeta antes de 2030, el país no solo cumplió, sino que superó ampliamente este objetivo, al alcanzar la conservación de más del 50% de sus océanos. La expansión del Parque Nacional Marino Coiba, designado como Hope Spot por Mission Blue, triplicó su área protegida y reafirmó el compromiso de Panamá con la protección de su biodiversidad marina.
Coiba es un paraíso natural que representa la puerta de entrada al arrecife de coral más grande del Pacífico Oriental Tropical. Bucear, practicar snorkel o navegar por sus aguas es sumergirse en un ecosistema cuidadosamente preservado donde el turismo se equilibra con la conservación.
Selva y playa una combinación perfecta
En tierra firme, el país ofrece escenarios naturales igual de extraordinarios. Desde el Parque Internacional La Amistad, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO y reconocido como la reserva natural más grande de Centroamérica, hasta el Parque Natural Metropolitano, un bosque tropical ubicado dentro de la capital, único en su tipo en el mundo, Panamá invita a los viajeros a vivir la naturaleza de cerca. Caminatas entre la bruma de los bosques nubosos, avistamiento de aves exóticas y encuentros con comunidades locales permiten experimentar un turismo verdaderamente transformador.
Las playas panameñas también cuentan su propia historia. Más de 200 de ellas sirven como sitios de anidación de tortugas marinas, protegidas por organizaciones y comunidades locales.
En lugares como Mata Oscura (Veraguas) o Isla Cañas (Azuero), los visitantes pueden sumarse a programas de conservación y voluntariado, participando en patrullajes nocturnos, liberaciones de crías y jornadas de educación ambiental. A través de la Red SOSTUR, los viajeros de todo el mundo encuentran experiencias regenerativas que les permiten ser parte activa de la preservación.
Un puente entre la naturaleza y la cultura
Más al norte, en la provincia de Bocas del Toro, el turismo se convierte en un puente entre la naturaleza y la cultura. En los territorios de la comunidad Ngäbe Buglé, los visitantes pueden explorar cascadas escondidas como Alto Chorro o Klosay, aprender de las familias locales cómo se elabora el cacao artesanal y descubrir prácticas tradicionales que han protegido sus bosques durante generaciones. Más que un viaje, es una invitación a ser parte de historias vivas, donde cada paso contribuye a la prosperidad y conservación de estas comunidades, haciendo del turismo una fuerza positiva y enriquecedora para todos.
Con dos océanos, 18 parques nacionales y su herencia multicultural, Panamá no solo es un destino: es una experiencia de sostenibilidad en acción. Aquí, viajar de forma consciente no es un ideal, sino algo que se vive en cada sendero, en cada encuentro local y en cada paisaje protegido. Ya sea explorando selvas exuberantes, buceando parques marinos o compartiendo tradiciones con las comunidades indígenas, cada viaje contribuye a preservar la riqueza natural y cultural del país, haciendo que cada experiencia sea aún más significativa.
Mientras los foros globales discuten roadmaps para 2050 y las corporaciones venden sostenibilidad de catálogo, en los barrios, las chacras y las veredas, una transición práctica y silenciosa ya está en marcha. No la impulsa una ideología, sino la necesidad. No la lideran teóricos, sino quienes, ante el costo insoportable del presente, empezaron a buscarle la vuelta.
Si uno se para en el centro de cualquier ciudad, la narrativa del progreso parece intacta: más consumo, más innovación, más crecimiento. Pero es una fachada. Detrás, la crisis se siente en el bolsillo, en el precio de los alimentos, en la factura de la luz, en la basura que se acumula en las esquinas. La gente está harta de que le “generen conciencia”. La conciencia, hoy, es un lujo que no se pueden permitir. Lo que necesitan son soluciones.
Y en esa búsqueda, sin saber que están protagonizando un cambio de paradigma, millones están inventando el futuro.
Chilico y la sabiduría de lo concreto
En una chacra, lejos del ruido de los gurús del desarrollo, un hombre de escasa preparación académica da una lección de economía avanzada. Chilico, como le dicen, dejó de usar herbicidas no por una epifanía ecológica, sino porque la cuenta no le daba. El precio de los agroquímicos se disparó más del 150% en los últimos dos años en Argentina, volviendo insostenible el paquete tecnológico para un pequeño productor. Los rendimientos prometidos nunca llegaban, y la tierra, cada vez más cansada y dependiente, pedía a gritos otro trato.
Sin planearlo, Chilico inició una transición forzosa hacia la agroecología. Empezó a hacer abono con los residuos de la misma chacra, a rotar cultivos para que el suelo se recupere, a usar menos venenos y observar más. Su métrica no es la tonelada por hectárea que se cotiza en Chicago, sino la resiliencia de su chacra y la salud de su economía familiar. No sabe que está “decreciendo”, pero está aplicando el principio rector del decrecimiento: producir bienestar con menos recursos, priorizando lo local y lo esencial sobre el mercado global.
Chilico no es un caso aislado. Es el síntoma de un agotamiento. El modelo del agronegocio, con su promesa de eficiencia infinita, se está mostrando como lo que siempre fue: un sistema frágil, caro y ecológicamente suicida. La verdadera eficiencia, la que importa cuando se apagan las luces, es la que practica Chilico.
La huerta comunitaria: acción directa frente al colapso
Lo mismo ocurre en los barrios populares. Las huertas comunitarias no brotan de un ideal romántico, sino de una lógica ferozmente práctica. Son una respuesta a la inflación, a la falta de trabajo, a la necesidad de tejer redes de contención en un mundo que se fragmenta. Según el Relevamiento Nacional de la Agricultura Familiar, se estima que existen más de 10.000 experiencias de este tipo en el país, generando alimentos para unas 500.000 familias. Son cifras que hablan de una economía subterránea y vital.
Esta no es la “conciencia ambiental” que venden las multinacionales. Es soberanía alimentaria en acción. Es gente que, ante la incapacidad del sistema de proveerles comida sana y accesible, decide producirla por sus propios medios. Es la “anarquía ubérrima” de la que habla el pensador Carlos Taibo: la gente tomando en sus manos los asuntos que realmente importan —el alimento, la energía, el cuidado— sin pedirle permiso a un mercado que los ha defraudado. Como él mismo dice: “Frente a la ficción de la política institucional, la efectividad de la acción directa que construye mundos nuevos en los márgenes del viejo sistema que se desmorona”.
No están leyendo a Marx o a Kropotkin. Están leyendo la tierra, las estaciones y las necesidades del vecino. Su filosofía no está en los libros, está en las manos metidas en la tierra.
De la teoría a la trinchera: nombrar lo que ya existe
Esta es la gran desconexión entre la academia y la calle. Mientras los intelectuales debaten cómo bajar las emisiones de carbono, Chilico y los huerteros ya están viviendo en un mundo de bajas emisiones. Lo que falta no es conciencia, sino un marco que le dé nombre y apellido a lo que ya está ocurriendo.
A eso le llamamos agroecología: no es una técnica, es la lógica de producir comida sin envenenar la tierra ni endeudarse.
A eso le llamamos decrecimiento:no es pobreza, es la elección inteligente de privilegiar el bienestar sobre el despilfarro.
A eso le llamamos acción directa:no es desorden, es la capacidad de una comunidad para auto-organizarse y resolver sus problemas sin depender de un salvador externo.
El sistema nos dice que somos individuos aislados, culpables de la crisis y responsables de nuestra propia salvación. La práctica de Chilico y las huertas nos demuestra lo contrario: somos redes de cooperación, y la verdadera resiliencia es colectiva. Mientras el modelo extractivista nos empobrece y nos divide, estas prácticas construyen soberanía y comunidad. Son el único antídoto real.
Conclusión: El único camino es el que ya estamos caminando
No se trata de convencer a nadie de que adopte una ideología. Se trata de señalar lo que ya está pasando y preguntar: ¿A quién le conviene que no veamos esta rebelión silenciosa?
Le conviene a un sistema que se sustenta en nuestra dependencia. Le conviene a la lógica que nos vende soluciones individuales para problemas colectivos. Frente a esto, el acto más revolucionario es, simplemente, hacer como Chilico: mirar la realidad de frente, hacer la cuenta y empezar a construir, desde abajo, el único mundo posible. Un mundo que, contra todo pronóstico, ya está naciendo.
Passalacqua inauguró la 40ª Fiesta Nacional de la Madera, “Una celebración que dignifica a todo el sector productivo de Misiones”.
Con más de 170 expositores y una fuerte impronta forestoindustrial, San Vicente vuelve a posicionarse como epicentro del desarrollo productivo, la cultura y el turismo misionero.
Una celebración que refleja el potencial de la forestoindustria misionera
El gobernador Hugo Passalacqua encabezó la apertura oficial de la 40° edición de la Fiesta Nacional de la Madera, en el Polideportivo “Verón Gallardo” de San Vicente. El evento se desarrollará hasta el domingo 9 de noviembre y reúne a más de 170 expositores, emprendedores y empresas vinculadas al sector forestoindustrial. La celebración combina espectáculos, feria industrial y espacios de exposición que fortalecen la economía y la cultura regional.
El gobernador Hugo Passalacqua encabezó la inauguración de la 40° edición de la Fiesta Nacional de la Madera, una de las celebraciones más representativas de la zona centro de Misiones. El acto de apertura se realizó en el Polideportivo “Verón Gallardo” y contó con la presencia del intendente de San Vicente, Fabián Rodríguez, autoridades provinciales, representantes del sector maderero, expositores, soberanas y vecinos de la localidad.
En la ocasión, el jefe del Poder Ejecutivo provincial inició su recorrido saludando a las instituciones con stands en el ingreso: Bomberos Voluntarios, Gendarmería Nacional y la Asociación de Veteranos de Malvinas. Posteriormente, ingresó a la Expo Madera donde dialogó con emprendedores y empresas de todos los tamaños, desde pequeños artesanos hasta una empresa brasileña de paneles solares recientemente instalada en San Vicente. Esta empresa es una de las tres participantes extranjeras que ya operan en la provincia o están en tratativas de instalarse.
Después, el mandatario recorrió el sector recientemente refaccionado y ampliado del predio, que albergaba stands de empresas y pymes misioneras. La visita continuó hacia el escenario principal, donde se presentarán espectáculos musicales, y la zona gastronómica. Para finalizar, Passalacqua visitó la feria de artesanos donde valoró la integración de todos los actores de la cadena forestoindustrial en un predio distribuido por sectores especializados
Un evento que dignifica al sector productivo
Durante la visita, el gobernador resaltó la magnitud de la celebración que muestra “la capacidad productiva de esta zona, es una fiesta que dignifica a todo un sector productivo de la provincia. San Vicente lo hace con mucha alegría y mucha onda”. Asimismo, recalcó que la actual edición refleja el esfuerzo de los trabajadores y el potencial de la forestoindustria misionera, con cientos de stands entre la parte industrial y la artesanal. E invitó a la comunidad a visitar el predio para que puedan “disfrutar de la producción de Misiones en esta fiesta”.
En el recorrido, dialogó con Marcelo, un emprendedor de Puerto Iguazú que participó con su stand por segundo año consecutivo. El artesano, especializado en cuchillos de cocina y ornamentales, le obsequió una pieza especialmente preparada para la ocasión. “Le traje un cuchillo gaucho que representa la estirpe argentina. Es un gesto para reconocer el trabajo de quienes ayudaron a que Misiones crezca y cambie tanto en los últimos años”, expresó.
Mientras, el intendente de San Vicente, Fabián Rodríguez, celebró la realización de esta nueva edición y resaltó el trabajo conjunto del municipio, el gobierno provincial y el sector privado. Afirmó que “es un desafío enorme porque muestra todo lo que hacemos durante el año en materia de cultura, producción y trabajo”. Agradeció el acompañamiento de las industrias, comercios y vecinos que colaboran con la organización y participan en la exposición.
El jefe comunal resaltó que “hay más de 150 expositores, además de la parte gastronómica. Vendimos absolutamente todo el espacio. Esperamos una gran movilización de misioneros y visitantes para que la fiesta siga creciendo”. También detalló que se amplió el polideportivo en casi mil metros cuadrados y que el predio podrá utilizarse por varios años más para futuras ediciones.
Un espacio para el desarrollo industrial y comunitario
Mientras, el ministro de Industria, Federico Fachinello, valoró que “la feria permite que más de ciento setenta expositores muestren todo el trabajo que hacen y puedan generar vínculos comerciales”. Añadió que el Gobierno provincial mantiene su acompañamiento a estos espacios “porque contribuyen al desarrollo de la economía y la industria misionera”.
Consultado sobre el contexto económico, el ministro señaló que “todos los sectores industriales y comerciales vienen en baja, y por eso estamos acompañando desde el Gobierno de la provincia. Este tipo de ferias es una herramienta muy buena para estar cerca de la gente y de los empresarios, escucharlos y desarrollar políticas productivas más precisas y acorde a sus necesidades”.
Durante la apertura estuvieron presentes la embajadora de la Fiesta de la Madera, Marian Zapaya; la reina nacional de la Madera, Macarena Hankwirtz; el diputado provincial Manuel Rodríguez; la presidenta del Consejo General de Educación, Daniela López; junto a artesanos, emprendedores, empresarios y vecinos de la comunidad.
Trabajo, cultura e identidad misionera
La Fiesta Nacional de la Madera nació en 1982 como homenaje a los trabajadores del sector maderero y con el tiempo obtuvo la categoría de evento nacional. La celebración combina espectáculos artísticos, feria industrial, exposición artesanal y actividades técnicas.
Durante los días de la fiesta, la ocupación hotelera alcanza niveles plenos en San Vicente y en municipios cercanos como San Pedro, El Soberbio y Dos de Mayo. La actividad impulsa el turismo y promueve la integración entre productores, artesanos e instituciones locales, fortaleciendo la cadena de valor de la forestoindustria misionera.
Vale resaltar que el predio ferial de San Vicente presenta importantes mejoras en su infraestructura del polideportivo. Este año se amplió el sector de espectáculos, que ahora ocupa 2.275 metros cuadrados de un total de casi 3.000 destinados a presentaciones artísticas. También se sumaron gradas para 250 personas, una nueva cantina, rampas de acceso para artistas y un sistema de drenaje renovado. En total, se incorporaron 700 metros cuadrados de superficie cubierta, lo que permitirá recibir hasta 2.000 personas bajo techo.
Para más información sobre el cronograma y actividades se recomienda consultar el sitio web oficial: fiestanacionaldelamadera
Escribe Mario Osava / Inter Press Service – El Foro de Líderes Locales tuvo lugar entre el lunes 3 y este miércoles 5, promovido por la brasileña presidencia de la 30 Conferencia de las Partes (COP30) de la convención sobre el clima y la fundación Bloomberg Philanthropies, creada por el empresario y exalcalde de Nueva York, Michael Bloomberg.
Fue un encuentro previo que llevará a la COP30 que empieza el 10 de noviembre y termina el 21, en Belém, una capital amazónica en el norte de Brasil, los reclamos y propuestas de las ciudades.
También lo harán llegar a la Cumbre de Líderes políticos, que será el jueves 6 y el viernes 7 la excepcional antesala de la COP decidida por Brasil, para así poder paliar los problemas logísticos de la reunión climática anual, donde se esperan más de 40 000 personas.
El rol destacado de los alcaldes ganó dimensiones dramáticas en Estados Unidos, donde el gobierno central, presidido por Donald Trump, niega el cambio climático y desactiva los programas y fondos ambientales.
Por eso tuvo una fuerte presencia en el foro la coalición America is all in (Estados Unidos está totalmente comprometido), que busca reafirmar el compromiso de Estados Unidos con el Acuerdo de Paris, pese al retiro de su gobierno.
El acuerdo mundial firmado en 2015 en la capital francesa fijaba como meta contener el recalentamiento planetario a 1,5 grados centígrados, para evitar efectos incontrolables como los crecientes eventos extremos.
Trump abandonó el acuerdo en 2017, durante su primer gobierno de 2017 a 2021, y volvió a hacerlo en este primer año luego de su segunda administración. La coalición, una respuesta a esa decisión, cuenta actualmente con 368 alcaldes y 10 gobernadores de estados, además de 4724 líderes empresariales, religiosos y culturales.
Está presente en todos los 50 estados del país y representa dos tercios de la población y tres cuartos de la economía, según el sitio web del movimiento, que asumió las metas nacionales acordadas en Paris, de reducir las emisiones de los gases invernadero en 50 % hasta 2030, en comparación con las de 2005, y 100 % en 2050.
La lucha climática se hace desde abajo, donde “sucede la magia”, y en Estados Unidos muchos estados y ciudades se adelantaron en las metas de mitigación, dijo a IPS Gina McCarthy, exadministradora de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, en inglés) quien copreside la coalición junto con dos gobernadores y un alcalde.
El Museo de Arte Moderno, un símbolo de la arquitectura modernista brasileña, acogió el Foro de Líderes Locales, la mayoría alcaldes, de todo el mundo para un encuentro de tres dias con debates sobre el rol de las ciudades en la lucha climática y la necesidad de financiamiento a sus acciones para adaptarse y mitigar los efectos del alza de las temperaturas. Imagen: Mario Osava / IPS
Trump realza rol de las ciudades
En cambio, en el gobierno central “no pasa nada” actualmente, acotó en uno de los debates que encabezó en el foro. Las críticas reiteradas al presidente Trump durante el encuentro acentuaron la necesidad de fortalecer la acción climática de los gobiernos subnacionales.
Trump es “el principal destructor del clima”, definió el alcalde de Londres, Sadiq Khan, al inaugurar, el 3 de noviembre, la cumbre mundial del C40 Ciudades, una red de concertación de 97 ciudades de todos los continentes que suman 920 millones de habitantes.
El grupo promovió varias reuniones temáticas en el ámbito del Foro de Líderes Locales, sobre transición energética, el agua, la basura y las ciudades del futuro.
“La crisis del clima es una crisis de desigualdades”, destacó en sus discursos la alcaldesa Yvonne Aki-Sawyerr, de Freetown, capital de Sierra Leona, quien copreside el C40 junto con Khan e introdujo así el tema de la justicia climática y las distintas necesidades del Sur global.
La dramática carencia de financiamiento para las ciudades de los países en desarrollo se reflejó en la declaración del alcalde Carlos Piedrahita, de Mocoa, capital del estado de Putumayo, en el sur de Colombia, que tiene 63 000 habitantes y sufrió una avalancha a causa de lluvias torrenciales en 2017, que provocó al menos 336 muertes.
“Hasta hoy no fue posible reconstruir las viviendas para 2000 personas que viven en cambuches, en situación difícil, sin agua”, señaló el alcalde en el Foro de ciudades de la Amazonia, que reúne municipalidades de los ocho países de la región.
Falta capacidad de inversiones para las necesarias obras de infraestructura, el financiamiento climático debe considerar que las vidas humanas también son importantes, no solo la preservación del agua y la selva amazónicas, reclamó.
Finanzas son el tema central de las COP del clima hace varios años. En la COP29, celebrada hace un año en Bakú, quedó acordada la meta de alcanzar 300 000 millones de dólares de aportes anuales al mundo en desarrollo hasta 2035, lejos de la meta pretendida de 1,3 billones (millones de millones) de dólares.
En la COP30 se tratará especialmente de la “implementación” de las metas ya acordadas y de la adaptación a los eventos climáticos extremos que proliferan en el mundo y tienden a intensificarse ante la batalla ya considerada perdida de contener el recalentamiento en 1,5 grados.
El grupo de alcaldesas y representantes de la coalición America is all in, de alcaldes, gobernadores de estados y lideres empresariales, religiosos y culturales de Estados Unidos, que impulsan acciones climáticas en oposición al negacionismo del presidente Donald Trump. En el medio la copresidente del movimiento, Gina McCarthy. Imagen: Mario Osava / IPS
Agua, termómetro de la crisis
El agua refleja la gravedad de la crisis, sea por su escasez o el exceso en algunos momentos.
Bogotá sufrió una sequia en 2024 y enfrenta el riesgo permanente de deslizamientos cuando recibe un flujo excesivo de lluvias amazónicas, de las cuales depende, destacó a IPS el alcalde de la capital colombiana, Carlos Galán.
Los fenómenos La Niña y El Niño, provocados por el enfriamiento o el calentamiento del agua superficial en el Pacífico y que llevan más lluvias o sequías en las distintas partes de Sudamérica, tienen efectos más intensos en los países andinos, advirtió.
Son efectos que afectan también a Lima, donde pasan décadas sin llover, pero los riesgos de derrumbes fueron destacados por su alcalde, Renzo Reggiardo.
Es que bajan desde los Andes hacia la capital de Perú las aguas de tres cuencas con flujos más variables, debido al cambio climático, explicó a IPS.
Ante la intensificación de los eventos extremos, el Foro de las Ciudades Amazónicas elaboró un plan de trabajo para 2026-2027, volcado a la adaptación climática, a la asistencia técnica para aprovechar mejor los recursos y la cooperación regional.
Una “Guía de buenas prácticas en la gestión ambiental urbana en municipios de la Amazonia Legal” fue presentado por el Ministerio de las Ciudades de Brasil.
La Amazonia no es solo bosques y agua, sino que es principalmente urbana, destacaron varios ponentes en el foro. Cerca de 70 % de sus 50 millones de habitantes viven en las ciudades, realzaron.
El alcalde de Londres, Sadiq Khan, copresidente del C40 Ciudades, red que promueve la concertación entre 97 municipalidades del mundo, especialmente en la acción climática, rodeado de otros líderes locales. Imagen: COP30 Local Leaders Forum: Bloomberg Philanthropies
Buenas prácticas climáticas
El foro mundial de los alcaldes, que incluyó varios gobernadores de Brasil y Estados Unidos, enfatizó la necesidad de políticas multiniveles, de cooperación entre los gobiernos nacionales, provinciales y municipales, para lidiar con la crisis climática.
Fue principalmente un encuentro para divulgación de buenas experiencias de ciudades a lo largo de todos los continentes.
La ciudad india de Mumbai, por ejemplo, informó que sus planes para alcanzar cero emisiones netas de gases invernadero cuentan con un presupuesto de 25 500 millones de dólares para 2025-2026 destinado especialmente a energía renovable y a la construcción.
Chengdu, una de las megaciudades de China, apoya 32 de sus comunidades a eliminar sus emisiones con energía solar y reformas de los edificios.
Londres, bajo la gestión de Sadiq Khan, logró reducir la contaminación del aire a un punto que se preveía alcanzar solo dentro de 200 años.
En Accra, capital de la Ghana, en África, el problema de los residuos sólidos sigue preocupante, pero la recolección de la basura aumentó de 75 % a 87 % en dos años y el reciclaje de 5 % a 18 %.
Pero datos impresionantes indican un fuerte enganche la cultura artística con la acción climática, en 45 ciudades creativas que participan en un Foro cultural mundial. El 88 % de las grupos culturales colaboran con las autoridades ambientales y 76 % apoyan la descarbonización de los transportes.
En Brasil un grupo de 3 organizaciones sociales identificó y compiló el Banco de Soluciones Climáticas con 55 casos ejemplares de acciones en energía, transporte, infraestructura urbana, agua, agricultura, sistemas alimentarios y otros rubros.