despidos

Industria textil: Alal cierra plantas en Corrientes y Chaco y deja más de 460 despedidos

Compartí esta noticia !

El cierre de dos plantas de una histórica empresa textil volvió a sacudir al entramado productivo del nordeste argentino. En Goya, Corrientes, al menos 260 trabajadores quedaron sin empleo tras el anuncio de la hilandería Alal, mientras que otros 200 fueron cesanteados en Villa Ángela, Chaco. Este martes, desde las 10, los empleados goyanos y sus familias se concentran frente a la planta ubicada sobre Leandro N. Alem al 349, en una protesta que expone el impacto económico, social e institucional del actual contexto sobre la industria nacional.

La decisión empresaria se conoció ayer pasado el mediodía y generó un inmediato efecto expansivo en la segunda ciudad más importante de Corrientes, que vuelve a perder una de sus firmas emblemáticas. El cierre profundiza una crisis laboral que ya había golpeado a la comunidad en 2019, cuando más de 200 trabajadores quedaron sin empleo tras el cierre de Massalin Particulares, luego de 65 años de actividad en la ciudad.

Una empresa centenaria y un golpe al entramado productivo local

En el caso de Alal, se trata de una empresa textil con más de 100 años de existencia en el país, cuya salida del mapa industrial regional deja un vacío difícil de reemplazar en el corto plazo. Solo en Goya, el cierre implica la pérdida de 260 puestos de trabajo directos, afectando de manera directa a igual número de familias y generando un impacto indirecto sobre comercios, proveedores y servicios asociados a la actividad.

Según trascendió, la empresa atravesaba una situación económica crítica, con pérdidas mensuales estimadas entre 800 y 950 millones de pesos. Estas cifras, que dimensionan la magnitud del desequilibrio financiero, explican la decisión de cerrar las plantas productivas de hilados y telas tanto en Corrientes como en Chaco. En total, el ajuste alcanza a más de 460 trabajadores entre ambas provincias.

A nivel institucional, hasta el momento las autoridades provinciales no realizaron declaraciones públicas sobre el cierre, lo que incrementó la incertidumbre en una ciudad que ya había visto desaparecer su otra gran industria en los últimos años.

Importaciones, contrabando y costos: los factores detrás del cierre

El empresario textil Luis “Pinky” Alal explicó públicamente los motivos que llevaron a una decisión que definió como “no deseada”. En declaraciones al portal Agroperfiles, sostuvo que “lamentablemente llegamos a esta instancia, donde el contrabando de productos textiles como la apertura indiscriminada de las importaciones hacen muy difícil competir en un esquema de altísimos costos que la industria argentina no puede afrontar”.

Según el empresario, el contexto económico y comercial adverso, combinado con problemas estructurales de competitividad, tornó inviable la continuidad de las operaciones, sin que se vislumbren cambios relevantes en el corto y mediano plazo. La referencia apunta a un escenario donde la presión de productos importados y la informalidad erosionan la capacidad de las empresas locales para sostener niveles mínimos de rentabilidad.

Este diagnóstico se alinea con las dificultades que atraviesa el sector textil a nivel nacional, uno de los más sensibles a los cambios en la política comercial, los costos internos y la dinámica del consumo.

Expectativas de reapertura y tensión social en Goya

Pese al cierre, Alal dejó abierta una puerta a la recuperación. “Tenemos la esperanza de abrir otra vez la industria, las máquinas están listas”, afirmó, al destacar que se trata de maquinarias nuevas y con alta capacidad de producción. En ese sentido, remarcó que tanto los equipos como el personal permanecen disponibles, a la espera de un cambio de condiciones.

Con un mensaje cargado de simbolismo, el empresario sostuvo: “Somos algodoneros, somos optimistas. Somos como el algodón, fuerte, capaz de resistir muchas. El contexto nos empujó a cerrar, pero estamos listos para cuando las condiciones mejoren”.

Luis “Pinky” Alal

Mientras tanto, la concentración prevista frente a la planta de Goya refleja la dimensión social del conflicto. La protesta de trabajadores y familias busca visibilizar una crisis que trasciende a una sola empresa y reabre el debate sobre el futuro de la industria nacional, el empleo en las economías regionales y el rol del Estado frente a cierres que dejan cicatrices profundas en ciudades altamente dependientes de pocas actividades productivas.

Compartí esta noticia !

Dass vuelve a recortar en Eldorado: más de 40 despidos y una planta que se achica al límite

Compartí esta noticia !

La nueva tanda de despidos en la fábrica de calzados Dass, en Eldorado, no es un hecho aislado. La desvinculación de más de 40 trabajadores durante las últimas horas se inscribe en un deterioro estructural del sector textil y del calzado a nivel nacional, cuyo nivel de actividad ya se asemeja al de los meses más críticos de la pandemia, en un contexto atravesado además por las discusiones en torno a una reforma laboral que reabre tensiones sobre costos, condiciones de contratación y estabilidad del empleo.

El ajuste en la planta de Eldorado -confirmado por el gremio UTICRA– profundiza la crisis de una empresa que supo ser uno de los principales motores productivos del norte misionero. De emplear a más de 1.500 operarios en su etapa de mayor expansión, hoy la dotación apenas supera los 200 trabajadores, reflejando con crudeza la pérdida de empleo industrial acumulada en los últimos meses en la Argentina. La fábrica de Eldorado, que fabrica zapatillas para las marcas Fila, Umbro y Asics es el termómetro de la situación económica de la Argentina: más de 1.500 empleos cuando comenzó a operar en Misiones a una oleada de despidos durante la presidencia de Mauricio Macri hasta quedarse con 310 empleos, una incipiente recuperación posterior, hasta unos 500 empleos y una nueva caída que no se detiene. Hoy son apenas 200 trabajadores y restando.  

Este escenario local encuentra respaldo en los últimos datos difundidos por la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA). En su informe económico presentado el 5 de enero de 2026, la entidad advirtió que la utilización de la capacidad instalada del sector cayó al 32,5%, uno de los niveles más bajos de los últimos años y comparable con los registros de la pandemia. En octubre de 2025, la actividad textil mostró una contracción interanual del 24%, muy por encima del retroceso promedio de la industria en general, que fue del 2,9%.

El impacto sobre el empleo es contundente. Según FITA, entre diciembre de 2023 y septiembre de 2025 se perdieron más de 16.000 puestos de trabajo formales en los sectores textil, confección, cuero y calzado. Solo en septiembre, el sector contabilizó 105.000 empleos registrados, con una baja de 8.000 puestos respecto de igual mes del año anterior.

En Eldorado, la reducción de personal en DASS vuelve a encender alarmas sociales y económicas. El golpe no se limita a los trabajadores despedidos: alcanza al comercio local y a toda la cadena de proveedores y servicios que dependen directa o indirectamente de la actividad de la planta. Las escenas de empleados retirándose con sus pertenencias, difundidas en redes sociales, reflejan la tensión y la incertidumbre que atraviesa la comunidad.

Hasta el momento, la empresa no emitió un comunicado oficial que explique los motivos técnicos o económicos del recorte. La falta de información concreta alimenta el malestar entre los trabajadores y refuerza la preocupación social, en un clima nacional donde el debate por cambios en el régimen laboral suma un nuevo factor de incertidumbre sobre el futuro del empleo industrial.

Compartí esta noticia !

Energía de Misiones aplicó más de 300 despidos en un año y endurece los controles internos

Compartí esta noticia !

Energía de Misiones aplicó más de 300 despidos en un año y consolida una política de “tolerancia cero” ante irregularidades internas

En el último año, Energía de Misiones, la empresa estatal encargada de la distribución eléctrica en toda la provincia, implementó una reestructuración profunda que derivó en más de 300 despidos. La medida forma parte de una política de control y eficiencia interna orientada a reducir costos operativos y fortalecer la transparencia administrativa, en un contexto de creciente presión social por la calidad del servicio y las tarifas.

Una reestructuración silenciosa con foco en la disciplina y el control interno

De acuerdo con información confirmada por fuentes del sector, el plantel de trabajadores de Energía de Misiones pasó de cerca de 2.000 empleados a unos 1.700 en los últimos doce meses. Los ceses se produjeron en el marco de sumarios administrativos, sanciones disciplinarias y desvinculaciones por bajo rendimiento o incumplimiento de funciones, en lo que la empresa describe como una política de “tolerancia cero” ante irregularidades.

La conducción de la firma mantiene congeladas las nuevas incorporaciones y los pases a planta permanente, en línea con una estrategia de racionalización del gasto y fortalecimiento del control operativo, según sostienen fuentes cercanas a la administración.

El caso más reciente, que tomó estado público esta semana, fue el de un empleado del área de toma de estado de medidores, despedido tras comprobarse que falsificaba lecturas de consumo desde su domicilio. La irregularidad fue detectada luego de múltiples reclamos de usuarios del interior provincial, quienes denunciaron diferencias injustificadas en las facturas de energía.

Una vez abierta la investigación interna, el trabajador fue sometido a un sumario administrativo y posteriormente cesado de forma inmediata. La empresa interpretó el caso como una muestra concreta del nuevo estándar de exigencia interna: la manipulación de datos o el incumplimiento de funciones serán causal directa de despido.

Desde entonces, según trascendió, no se registraron nuevos casos similares, lo que dentro de la compañía es interpretado como un indicio del efecto disuasivo de la medida.

Eficiencia operativa y profesionalización del servicio público

La política de control se inscribe dentro de un plan integral de eficiencia que Energía de Misiones viene aplicando desde 2024. Con el objetivo de mejorar la calidad del servicio y optimizar el uso de los recursos públicos.

“Están revisando todo: horas extra, asistencia, recorridos y partes diarios. Quedó claro que el que no cumple, se va”, expresó un trabajador con más de diez años en la empresa. Describiendo el clima interno como de “máxima exigencia y control”.

La compañía sostiene que las medidas buscan profesionalizar la gestión y restaurar la confianza de los usuarios, luego de años de cuestionamientos por errores de facturación, demoras en la reposición del servicio y deficiencias en el mantenimiento de redes.

El proceso incluye auditorías internas, controles de desempeño y modernización administrativa, con especial atención a las áreas críticas del sistema eléctrico. “El objetivo es un servicio más previsible, más justo y más transparente”, sostienen fuentes cercanas a la gerencia.

Impacto laboral y proyección institucional

El ajuste estructural genera preocupación en los equipos técnicos y administrativos. Donde algunos empleados señalan una mayor carga operativa y tensión laboral. Especialmente en las zonas del interior donde los recursos humanos son más limitados.

Desde la empresa remarcan que la reestructuración no implica un achique indiscriminado, sino una reorganización orientada a resultados. En paralelo, Energía de Misiones busca reducir los tiempos de respuesta ante cortes. Mejorar el mantenimiento preventivo y avanzar en un esquema de supervisión digital del consumo eléctrico.

En un contexto económico desafiante y con presión social por la calidad del servicio, la conducción de la empresa busca equilibrar la disciplina interna con la eficiencia institucional. Sosteniendo una premisa que se repite puertas adentro: “El que cumple, se queda; el que miente o no trabaja, se va”.

Compartí esta noticia !

Crisis en Celulosa Argentina: solicitan al Gobierno santafesino un plan urgente para salvar casi mil empleos

Compartí esta noticia !

El legislador santafesino Carlos del Frade presentó ante la Cámara de Diputados de Santa Fe un proyecto para solicitar al Poder Ejecutivo provincial un informe urgente sobre la situación de la empresa Celulosa Argentina, ubicada en Capitán Bermúdez. Hoy en día, la compañía se encuentra paralizada por una deuda financiera de 128 millones de dólares, al igual que la planta de la misma firma en Zárate.

La iniciativa, dirigida sobre todo al Ministerio de Trabajo y al Ministerio de Desarrollo Productivo, pide que se brinden detalles acerca de qué medidas se tomarán para proteger las fuentes laborales de cientos de familias que dependen de la empresa, controlada actualmente por el grupo Tapebicuá Investment Company.

En este contexto, la empresa comunicó la suspensión de sus operaciones a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, argumentando un fuerte deterioro del capital de trabajo y la necesidad de reestructurar pasivos, así como de conseguir nuevos inversores. Es en medio de esta crisis que Tecmaco Integral, uno de los principales acreedores, demandó la quiebra de la firma por una deuda de 17 millones de pesos, originada en dos cheques electrónicos rechazados en noviembre del año pasado.

De acuerdo al medio 11Noticias, “en los nueve meses cerrados al 28 de febrero, Celulosa registró una pérdida de $38.769 millones, contra una ganancia de $10.000 millones en el mismo periodo del año anterior”. “La caída de la demanda interna -32% menos en toneladas-, el aumento de costos en dólares y una parada de mantenimiento programada a fines de 2024 explican parte del desplome”, agregaron.

Además, aunque la exportaciones presentaron un crecimiento de 104%, la rentabilidad exterior sigue siendo menor que la del mercado local.

Por estos motivos, del Frade advirtió que, más allá de los balances, está en riesgo el sustento de casi mil personas. “Es urgente conocer la estrategia del Gobierno para mantener este universo laboral”, manifestó en el proyecto presentado.

Compartí esta noticia !

Despidos en Dass de Eldorado: la apertura de importaciones golpea a la industria local

Compartí esta noticia !

La crisis industrial que atraviesa el país por la apertura de importaciones, tuvo este jueves un nuevo capítulo en Misiones: la planta de la empresa Dass, dedicada a la fabricación de calzado deportivo, comenzó a despedir trabajadores en su sede de Eldorado. Aunque aún no se confirmó oficialmente la cantidad exacta de desvinculaciones, trascendidos indican que podrían ser alrededor de 120 empleados afectados, de una planta cercana al medio millar. 

La noticia fue confirmada por el delegado de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA), Gustavo Melgarejo, quien en diálogo con Eldópolis señaló que la información comenzó a circular cerca de las 17 y que los trabajadores permanecen en estado de alerta. “Nos estamos reuniendo para evaluar cómo seguimos. La situación es muy delicada”, expresó.

Desde el gremio vienen alertando sobre el impacto que la apertura de importaciones tiene en el sector. “Hay una política clara del gobierno nacional de desindustrialización, que está afectando directamente a fábricas como Dass”, sostuvo Melgarejo, quien recordó que los 470 puestos de trabajo en la planta de Eldorado ya estaban en riesgo desde comienzos de año.

La empresa había anunciado en junio una reducción de la producción para el segundo semestre. En enero, la planta contaba con pedidos por 10.500 pares de calzado, cifra que cayó a entre 8.000 y 9.000 pares en los meses siguientes. A pesar de haber acordado recientemente una mejora salarial, el escenario era preocupante y las señales de ajuste comenzaron a hacerse visibles.

La información que circula en la ciudad indica que los despidos están siendo notificados a través de cartas enviadas a los domicilios particulares de los empleados. Además, se supo que este viernes la planta no operaría por falta de insumos, lo que alimenta la incertidumbre sobre el futuro de la empresa.

El clima en Eldorado es de preocupación. La fábrica Dass, ubicada sobre calle Haindinguer, es uno de los principales empleadores del sector privado en la zona y su debilitamiento tendría un impacto directo en la economía local, ya golpeada por la caída del consumo y la falta de oportunidades laborales.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin