DEUDA EN DÓLARES

Economía recompra al BCRA USD 781 millones de Letras intransferibles

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El Gobierno nacional dispuso una nueva operación de recompra de Letras Intransferibles en dólares estadounidenses que están en poder del Banco Central de la República Argentina (BCRA), por un valor efectivo de USD 781,47 millones, en una maniobra orientada a avanzar en la cancelación de estos instrumentos y reducir su peso dentro de los registros de deuda pública.

La medida fue formalizada mediante la Resolución Conjunta 47/2026 de las Secretarías de Finanzas y de Hacienda, publicada este martes en el Boletín Oficial. La operación se encuadra en el mecanismo habilitado por el Decreto 453/2025, que autorizó a ambas dependencias del Ministerio de Economía a continuar con la cancelación de las Letras Intransferibles que permanecen en cartera del BCRA.

El esquema establece que las Letras deben ser tomadas siguiendo el orden cronológico de sus vencimientos, comenzando por las de vencimiento más cercano. En este caso, la operación comprende dos instrumentos: una Letra del Tesoro Nacional Intransferible en dólares con vencimiento el 30 de junio de 2031 y otra con vencimiento el 20 de abril de 2032.

Para la Letra que vence en 2031, el Gobierno fijó un valor nominal original de USD 76,25 millones y un precio de USD 64,363467 por cada USD 100 de valor nominal. El segundo instrumento, con vencimiento en 2032, posee un valor nominal original de USD 1.226,34 millones y será adquirido a un precio de USD 59,721453 por cada USD 100 de valor nominal.

La diferencia entre el valor nominal de los títulos y el monto efectivo desembolsado constituye uno de los aspectos centrales de la operación. En conjunto, el Gobierno utilizará USD 781,47 millones de valor efectivo para cancelar instrumentos cuyo valor nominal original supera los USD 1.300 millones. Los valores efectivos serán redondeados al entero más cercano y la operación quedó liquidada el lunes 10 de agosto.

El punto relevante para las cuentas públicas es que los títulos recibidos por el Tesoro serán dados de baja de los registros de la deuda pública. De esta manera, la operación no se limita a modificar la composición de los activos y pasivos entre el Tesoro y el BCRA, sino que implica una reducción efectiva del stock de deuda registrado por el Estado nacional.

Las Letras Intransferibles constituyen un instrumento utilizado históricamente para documentar el financiamiento del Tesoro al Banco Central y permanecen en la cartera del organismo monetario. La estrategia adoptada por la actual administración busca avanzar en su cancelación mediante operaciones de administración de pasivos, utilizando los mecanismos habilitados por la normativa presupuestaria y financiera.

El artículo 55 de la Ley 11.672 faculta a las Secretarías de Hacienda y Finanzas a realizar operaciones de administración de pasivos, incluyendo compras, ventas y canjes de instrumentos financieros. El Decreto 453/2025 amplió específicamente el marco para continuar con la cancelación de las Letras Intransferibles en poder del BCRA, utilizando recursos provenientes de organismos internacionales de crédito u otras fuentes que determinen ambas secretarías.

La operación también muestra una particularidad financiera relevante: el Gobierno no está recomprando estos títulos a su valor nominal, sino utilizando precios determinados sobre la base de los valores considerados para la transacción. Esto permite cancelar un volumen nominal superior al desembolso efectivo realizado, aunque el efecto final debe analizarse dentro del conjunto de activos, pasivos y relaciones financieras entre el Tesoro y el Banco Central.

Desde la perspectiva de las cuentas públicas, la medida apunta a simplificar la estructura de deuda y continuar con el proceso de saneamiento de los instrumentos que vinculan al Tesoro con el BCRA. Para el mercado, el dato más concreto es la baja de deuda pública por los títulos adquiridos, en un contexto en el que la administración económica busca utilizar operaciones de manejo de pasivos para modificar la composición y el perfil de las obligaciones del Estado.

La resolución lleva las firmas del secretario de Finanzas, Federico Matías Furiase, y del secretario de Hacienda, Carlos Jorge Guberman, y entró en vigencia el mismo día de su dictado.

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Los “verdes” que no son problema para Misiones

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En estas columnas de Economis hemos hablando en muchas oportunidades del tema de la deuda pública misionera, enfatizando en su correcta administración y las ventajas que eso trae para el gobierno provincial y, por ende, para los misioneros.

Ante cada actualización de los datos, es bueno volver a poner el foco en ello, dado que la situación nacional no se parece a la provincial, e incluso hacia dentro de las provincias varia notablemente. Empecemos por lo macro para ir luego viendo la situación local.

Hacia finales de agosto, la Argentina finalmente logró finalizar las negociaciones con los acreedores de títulos de deuda bajo legislación extranjera, y así pudo reestructurar 66.137 millones de dólares, tras una negociación que duró más de cuatro meses, y el país así salió de la zona del default.

A la par, hubo 12 provincias que iniciaron sus propios procesos de renegociación por deuda en dólares y euros bajo legislación extranjera, con 28 bonos en discusión, por un total de U$S 13.225,9 millones. De esas doce, una ya logró cerrar su acuerdo (Mendoza, por 590 millones de dólares), y quedan once aún en discusión. Estos distritos son: provincia de Buenos Aires (once bonos por USD 7.201,9 millones); Córdoba (cuatro bonos por USD 1.944,4 millones); Chaco (un bono por USD 250 millones); Chubut (dos bonos por USD 678,6 millones); Entre Ríos (un bono por USD 500 millones); Jujuy (un bono por USD 210 millones); La Rioja (un bono por USD 300 millones); Neuquén (dos bonos por USD 693 millones); Río Negro (un bono por USD 300 millones); Salta (dos bonos por USD 388 millones); y Tierra del Fuego (un bono por USD 170 millones).

Muchas de estas provincias tomaron deuda en el mercado de capitales en dólares y bajo legislación extranjera (New York) en los dos primeros años de gestión del ex presidente Macri, luego del acuerdo con los fondos buitres que les permitió a estos distritos endeudarse en dólares. Claro está que la situación del 2016/2017 en términos cambiarios y de proyecciones en materia fiscal era muy distinta a lo que luego vimos en 2018 y 2019, con crisis cambiarias que disparan los stocks de deuda provincial al pesificarlos, y con el agravante de la disponibilidad de dólares para enfrentar estos pagos. Además de las propias crisis provinciales ante un contexto inflacionario galopante (sobre todo 2019) y pérdidas reales en sus recaudaciones, algo que fue luego todavía más preocupante por la irrupción de la pandemia del coronavirus, que desplomó la economía nacional.

De hecho, de esas once provincias que está en proceso de renegociación con sus acreedores (algunas más avanzadas que otras), hay cuatro en una situación de default técnico: Buenos Aires, Chaco, Entre Ríos y Rio Negro (La Rioja será la próxima en unos días) no pagaron sus cupones, pidieron usar el período de gracia de 30 días para iniciar negociones, pero venció el período de gracia sin llegar a acuerdos.

Si bien desde algunas de esas provincias quisiera negar estar en situación de default, lo están. La diferencia (y muy importante) es que, al estar con procesos de renegociación abiertos, no se ejecutan esos defaults para continuar los diálogos.

Esta es la situación general. Veamos ahora la situación de deuda por provincias y el caso Misiones.

Para esto, hemos tomado los datos de stock de deuda pública por provincia al segundo trimestre de 2020, que es la última información actualizada ya que aún no termino el tercer trimestre el año.

Han sido 16 provincias las que cumplieron con la publicación de estos datos, y Misiones finalmente también lo hizo. El stock de deuda pública misionera es de $9.628,5 millones al 30 de junio 2020: muestra una caída del 7% respecto al mismo trimestre de 2019, siendo así el cuarto trimestre consecutivo de descensos interanuales del stock de deuda. Contra el primer trimestre del año, tuvo un crecimiento del 9,1%, explicado en gran parte por la toma del crédito con el Fondo Fiduciario de Desarrollo Provincial (FFDP) en el marco del programa de asistencia financiera de emergencia a las provincias por el COVID19. Esta es la primera buena noticia para Misiones.

La segunda buena noticia en este punto es que Misiones, del total de los 16 distritos con datos al 30/06, es la que tiene el tercer menor stock de deuda del país, solo por encima de Formosa ($5.568,6 millones) y La Pampa ($2.235,3 millones); y la tercera buena noticia es que Misiones es, junto a Tierra del Fuego, las únicas dos provincias que tuvieron descensos interanuales de su stock de deuda, en un contexto donde creció en la enorme mayoría de las provincias, algunas hasta por encima del 70%.

Ahora, veamos otro aspecto de la deuda: medida per cápita. En Misiones bajó (comparando con el segundo trimestre 2019) un 8%, y también es el cuarto mes consecutivo de caída de la deuda per cápita misionera, que para el 30/06 es de $7.633,8 por habitante de la tierra colorada.

Ese nivel de deuda per cápita es el segundo más bajo a nivel nacional, solo por encima de La Pampa ($6.236,3 por habitante); y midiendo su variación interanual, es nuevamente junto con Tierra del Fuego las únicas dos provincias que lograron hacerla bajar. En muchas otras provincias crecieron hasta por encima del 50%.

Otro tipo de análisis de la deuda y su impacto en la administración provincial: el peso del pago de los servicios e intereses de la deuda sobre los ingresos corrientes de la provincia: al segundo trimestre 2020, es de apenas el 0,6%, y está en su nivel más bajo de los (por lo menos) últimos seis trimestres, lo que significa que no altera en nada el peso de la deuda en las obligaciones provinciales.

Si lo vemos en términos absolutos, por intereses y servicios de la deuda entre enero y junio de este año, Misiones abono un total de $347,1 millones. Es el segundo nivel nominal más bajo del país, solo por encima de Formosa ($312,7 millones); y, además, ese 0,6% de participación de estos pagos sobre el total de los ingresos corrientes es el más bajo de todo el país.

Siguiendo en este punto, esos $347,1 millones abonados son un 6% menos que lo abonado por este concepto al segundo trimestre 2019, y en este punto, Misiones de nuevo se destaca en el país: es una de las únicas cuatros provincias que redujeron este punto, pero con un dato todavía más fuerte: las otras tres provincias (Chaco, Río Negro y Jujuy) están todas en procesos de renegociación de sus deudas en dólares.

Alguno se preguntará: ¿y qué pasa con la deuda en dólares de Misiones? ¿Está renegociando al igual que otras provincias? La respuesta es NO. Misiones no ha colocado títulos en dólares, no tiene bonos en circulación en moneda extranjera y no está sufriendo la situación que si sufren esas once provincias que mencionamos antes.

Misiones ha sabido no sumarse a esa toma de créditos 2016-2017 aun cuando, en ese momento, estaban todas las condiciones dadas para hacerlo.

Del total del stock de deuda misionera, solo el 12% está expresada en dólares, y no son bonos: son créditos de organismos multilaterales como el BID. Por ende, los verdes no son un problema para Misiones.

Misiones está teniendo una muy buena administración de su deuda pública, y a pesar de tener todas las condiciones de tomar crédito (a largo plazo o a corto vía emisión de letras) decide sostener esta política de desendeudamiento que sin dudas repercute en una mejor administración de los recursos para la provincia.

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