Ixpandit Fintech Factory, fintech dedicada a brindar préstamos online con más de 10 años de experiencia en el sector, realizó su primera encuesta de lo que va del año entre sus usuarios de Adelantos.com para detectar cuáles siguen siendo sus necesidades al momento de solicitar un préstamo.
En esta muestra, que se realizó durante este mes, la cancelación de deudas (36.2%) destinada específicamente a cancelar rubros como: cuentas a pagar, tarjetas de crédito, impuestos u otros créditos, sigue siendo el principal motivo para requerir un préstamo con Adelantos.com. Si bien refleja un notable descenso respecto a la última encuesta realizada en noviembre 2021, continúa liderando dentro de la categoría.
LA EVOLUCIÓN DEL DESTINO DE LOS FONDOS
También, existen otros motivos para el destino de los fondos. Los arreglos del hogar, refleja un ascenso de un 14.3% contra un 12% respecto de la muestra realizada en noviembre del año pasado. Mismo comportamiento sucedió con el ítem abono de servicios que ascendió a un 9%. Además, se detectan otros destinos como comprar medicamentos (8.9%), reparar vehículo (6.7%), supermercado (8.9%) y viajar (4.4%).
En cuanto a la frecuencia con que solicitan ayuda financiera, los que lo hacen por primera vez ascienden al 30%, luego los que recurren a préstamos cada tres meses (12%), una vez al año (28%) y todos los meses (16%).
“Los préstamos que otorgamos de hasta $50 mil, con un promedio de $10 mil, pueden ser solicitados desde cualquier dispositivo las 24hs del día. En Adelantos.com tenemos un equipo de análisis de datos, que evalúa cada solicitud a través de distintas variables utilizando machine learning y fuentes no tradicionales. Esto nos permite obtener un promedio de aprobación del 30% de las solicitudes”, comentó Matías Friedberg, cofundador de Ixpandit Fintech Factory.
“Apuntamos al público sub-bancarizado, que dispone de una cuenta bancaria pero por su perfil de riesgo crediticio no accede a los productos o servicios que el banco ofrece. Por otro lado, a nuestros clientes renovadores les ofrecemos mayores montos y, según la clasificación de cada cliente, tasas más bajas o mayor cantidad de cuotas”, finalizó.
Los motivos por los cuales recurrieron a un préstamo a través de Adelantos.com, los usuarios priorizan nuevamente la velocidad con la que se realiza el depósito (24%); seguido por el monto aprobado según su riesgo crediticio (19%) y en tercer puesto, la cantidad de cuotas que ofrece la fintech (13%).
Por Mauricio Cardenas, Luca Antonio Ricci, Jorge Roldos y Alejandro Werner – La política fiscal latinoamericana enfrenta múltiples retos vinculados tanto a la respuesta que continúa exigiendo el shock de la pandemia de COVID-19 como a cuestiones que ya existían antes y que en algunos países contribuyeron a significativos disturbios sociales en 2019. En un estudio reciente, analizamos estos retos y argumentamos que en muchos países de la región se necesita un pacto fiscal amplio.
El objetivo de ese pacto fiscal sería doble: hacer frente a la necesidad de seguir respaldando a los hogares y las empresas durante las próximas fases de la pandemia, así como a los retos a mediano plazo que implican la ampliación de la red de protección social y la mejora de la calidad de los servicios públicos, y a la vez garantizar la sostenibilidad a mediano plazo de las finanzas públicas y crear amortiguadores adecuados para posibles shocks.
Estas metas requieren un proceso en dos etapas: lo más apremiante es lidiar con la próxima etapa de la respuesta a la pandemia de una manera que apuntale la recuperación sin suscitar inquietudes en torno a la sostenibilidad. A mediano y largo plazo, rediseñar la red de protección social y los sistemas de tributación y gasto requiere un diálogo social profundo sobre la función del Estado y el modo de financiar las presiones presupuestarias de manera sostenible.
Respaldar a la recuperación con responsabilidad en la primera etapa…
La primera, y urgente, etapa debería abarcar la trayectoria óptima de la política fiscal de manera tal que evite un repliegue prematuro y excesivo del respaldo fiscal durante la pandemia y, a la vez, ofrezca a los mercados financieros tranquilidad en cuanto a la sostenibilidad a mediano plazo de las finanzas públicas. Es importante evitar un repliegue prematuro del apoyo en 2021 y 2022 dado que los países aún enfrentan elevadas tasas de contagio y defunción, la vacunación probablemente avanzará con lentitud en la mayoría de los países y la recuperación económica probablemente será parcial, incierta y no lo suficientemente vigorosa como para ayudar a los más afectados por la doble crisis sanitaria y económica.
Consideramos que el espacio fiscal no es inmutable y que responde dinámicamente a las metas a mediano plazo y a los compromisos asumidos por los gobiernos de la región. La respuesta fiscal a la COVID-19 en la mayor parte de la región ha sido mucho más grande que durante la crisis financiera mundial, lo cual hace pensar que el espacio fiscal no es tan estrecho como lo sugieren las relaciones deuda/PIB. Por ende, además de apoyar a los hogares y las empresas y sustentar la recuperación económica después de la pandemia, la primera etapa del pacto puede sentar las bases de la correspondiente consolidación que tiene que ocurrir.
En particular, el anuncio anticipado de las medidas futuras de tributación y gasto que garanticen una sólida ancla fiscal a mediano plazo y la comunicación creíble de una trayectoria clara para alcanzar esas metas una vez que la situación se normalice ayudarían a crear espacio fiscal ya desde el comienzo y darían a los inversionistas tranquilidad en cuanto al valor de sus inversiones.
Gracias a los diferentes marcos de responsabilidad fiscal empleados en la región, los países pudieron tomar medidas contundentes durante los peores shocks de los 15 últimos años, la crisis financiera internacional y la pandemia. Sin embargo, los marcos no han sido tan eficaces a la hora de restablecer los balances fiscales a niveles normales a mediano plazo, creando un sesgo alcista para la deuda pública.
En varios países, la reactivación de las reglas fiscales suspendidas en 2020 ofrece la oportunidad de actualizarlas y complementarlas, donde sea necesario, con instituciones que las respalden, tales como consejos fiscales y presupuestación plurianual; de ese modo, los marcos fiscales podrán actuar mejor para anclar la deuda a mediano plazo y corregir las desviaciones respecto de las metas.
Además, los bajos niveles prolongados de las tasas de interés y el fácil acceso a los mercados permitirán mantener contenido el costo financiero de la deuda pública en el futuro próximo, a pesar del aumento del endeudamiento global. Esto generaría un margen más amplio para continuar apuntalando la recuperación. Para complementar esta estrategia, el apoyo de las instituciones financieras internacionales podría contribuir a limitar los efectos de mercado negativos reduciendo la emisión de deuda soberana y afianzando la credibilidad de los compromisos fiscales a mediano plazo.
… y abordar las deficiencias sociales de manera sostenible en la segunda etapa
Una vez consolidada la recuperación y establecido un panorama fiscal sólido a mediano plazo, la segunda etapa del pacto fiscal debería arrancar con una consulta nacional sobre cómo ampliar y financiar las redes de protección social para comprender las preferencias de la sociedad en cuanto al destino que debería recibir la recaudación pública y para dejar perfectamente en claro las disyuntivas muy significativas que se plantearán. Este diálogo público debería servir de base a un proceso legislativo que, a lo largo del próximo par de años, revise los sistemas de pensiones, salud y educación, y reforme los marcos tributarios que los financiarán.
El sistema fiscal latinoamericano no es lo suficientemente progresivo teniendo en cuenta los niveles de desarrollo regionales y las preferencias de las sociedades, como lo demostraron las recientes protestas sociales y sucesos políticos. También es mucho menos eficaz que el de las economías avanzadas a la hora de mejorar la distribución del ingreso. La reducción de la desigualdad (medida según los coeficientes de Gini) atribuible a los impuestos directos y las transferencias de efectivo es inferior a la observada en otros mercados emergentes. Aunque algunos países de la región tienen que mejorar la cobertura y la focalización del gasto, otros necesitan incrementar la recaudación tributaria y su progresividad, además de expandir y focalizar mejor las redes de protección.
Estas metas son definitivamente difíciles y riesgosas. Pero ignorarlas es mucho más peligroso. La continuación de un crecimiento anémico, del descontento social y de la polarización política podría encauzar a América Latina por una senda muy peligrosa de declive institucional y económico. Creemos que un pacto fiscal es la mejor manera de catalizar profundos cambios que requieren un amplio consenso social y cohesión política en torno a varias dimensiones cruciales de las finanzas públicas de los países.
Según un reciente análisis de Equifax, compañía global de Big Data & Analytics, el 57.6% de las madres de la muestra de familias con empleo tiene trabajo formal, bajo las modalidades de relación de dependencia o a través de una actividad independiente, como Autónomas o Monotributistas.
Las principales actividades de empleo de este grupo etario están relacionadas al comercio, venta y reventa de mercadería (27,5%), seguido por servicios comunitarios, sociales y personales que incluyen belleza y estética corporal entre otros (23,4%); y por último salud y servicios sociales tales como atención a ancianos, menores, mujeres con o sin alojamiento el 10,2%.
Respecto al perfil familiar de las madres, en los casos donde se logró establecer relaciones de madres con hijos, el 39% tiene un hijo, el 35% tiene dos hijos y el 26% pertenecen a una familia numerosa –con tres hijos o más. A su vez, el 60% tiene niños, el 57% tiene adolescentes, el 9% tiene bebés y el 1% tiene hijos mayores.
Por otra parte, según refleja el análisis, el ingreso promedio es de $17.000, mientras que los padres argentinos perciben un ingreso promedio de $31.000. El 86% percibe ingresos hasta $27.300 y un 10% entre $27.301 y $49.300. Un 3.3% recibe ingresos medio altos de entre $49.301 y $93.800 y un 0.6% gana más de $ 93.801.
En cuanto a estado de endeudamiento, las madres tienen deudas promedio por $46.000. Dentro de los grupos familiares estudiados, la mayor distribución de madres se da en las generaciones X (40 a 55 años) representando 51% y Millennials (24 a 39 años) un 43%. Las Baby Boomers (56 a 74 años) representan un 5% y las Centennials (18 a 23% años) un 1%.
Acerca del perfil financiero, el 64% posee algún producto crediticio como préstamos, tarjetas o cuentas corrientes. El 46% de las madres son titulares de tarjeta de crédito y el 29% cuenta con préstamos. Las madres buscan crédito en financieras y retails un 15% más que la población total argentina.
El análisis utilizó datos del Bureau Equifax combinada con información pública del BCRA, de ANSES y Obras Sociales, y segmentó a un universo de 1.253.853 madres argentinas que trabajan.
“Los resultados que arroja nuestro análisis ponen de manifiesto que la bancarización y la posibilidad de mayor acceso a productos financieros continúa siendo un tema a abordar en el segmento de madres, teniendo en cuenta que cumplen un rol central en la fuerza laboral argentina. Estoy convencida que la transformación digital, junto con las necesidades de las nuevas madres, tendrá un rol protagónico para impulsar la inclusión financiera y las nuevas oportunidades no sólo de este grupo, sino de forma transversal”, explica Erica Grimberg, Gerente de Analytics de Equifax para Argentina, Paraguay y Uruguay.
Con el objetivo de ordenar las finanzas, que cada uno de nosotros manejemos nuestras finanzas responsablemente, hoy vamos a reconocer nuestro nivel de endeudamiento y que estrategias podemos poner en marcha, para eliminarlo. Fundamenta este punto, tomar conciencia de cuan cerca o lejos estamos de lograr nuestra libertad financiera o seguimos en el círculo de trabajar solo para pagar las deudas.
Muchos expertos dicen que el total de los pagos mensuales destinados a pagar deudas, es decir, las cuotas e intereses de la tarjeta de crédito, hipoteca, prenda del auto y de los demás préstamos, no debe exceder el 35% de los ingresos mensuales. Con independencia del porcentaje que nuestras deudas representan sobre nuestros ingresos, los siguientes síntomas pueden indicar un exceso de endeudamiento.
No sabe exactamente cuánto dinero debe. Utiliza varias bancos, préstamos personales, financieras, y tenes como premisa comprar en cuotas, ya sea desde la nafta hasta un mueble o un viaje, y si te preguntara cual es total que debes y no sabes en forma rápida porque no llevas el control.
No puede ahorrar debido a los pagos de deudas, o simplemente no tiene conciencia o asimila el concepto del ahorro, vive el hoy, sin previsiones para el mañana.
Tiene como costumbre pagar sólo la cuota mínima mensual de la tarjeta de crédito. Simplemente adeuda o juega con el pago mínimo de sus distintas tarjetas, porque no le alcanza o por irresponsable.
Ha pedido un préstamo para pagar otro. Desde el momento que debe pedir un préstamos para pagar otro. Ha tenido que pedir un aval a un pariente para poder obtener crédito. No ha alcanzado sus garantías personales, y tuvo que molestar a un familiar para pedir que sea garante de un préstamo. Estas en problemas
No tiene un fondo de emergencia para imprevistos. No tiene conformado un importe como fondo a ser utilizado en caso de robo, enfermedades etc.
Ha recibido notificaciones del banco por atrasos en los pagos. Llamados telefónicos e intimaciones escritas en el domicilio.
Si tiene uno de estos síntomas, está en problemas, tiene un exceso de endeudamiento. Depende de decisiones financieras cambiar esta situación.
Plan para pagar mis deudas: Encontrar la manera de salir de estas deudas es posible, siempre y cuando haya un flujo de caja, contar con un haber mensual, un trabajo. Estos son algunos de los puntos del plan:
Tomar conciencia de nuestras finanzas, y tomar las riendas de nuestra vida y de nuestro dinero, detallar exactamente cada deuda que se contrajo, acreedor, banco, plazos, tasa interés, cada ingreso que tenemos y gasto que realizamos.
Solicitar la refinanciación de nuestras deudas a un banco: Esta modalidad introduce cambios en las condiciones de un financiamiento ya otorgado, plazo y tasa, esta opción puede tomarse antes de exista un atraso.
Abstinencia financiera: Consiste en luchar contra esa necesidad de gastar rápidamente en cosas innecesarias. Gastar solo en las cosas más vitales, comida, alquiler, traslados.
Armar un plan en el tiempo para deshacerse de las deudas: Una proyección en el tiempo, metas mensuales, esto no es inmediato, un plan de cancelación de deudas puede tardar por ejemplo dos años,
Para que funcione, tiene que fijarse un gran objetivo que estimule nuestras emociones. Un gran disparador. Un “para que hago esto”, “hago esto porque en dos años”, “este mismo día yo voy hacer tal o cual cosa”.
Vender bienes innecesarios: Hay muchas aplicaciones para poner a la venta por ejemplo tus bienes muebles.
Deje de gastar con su tarjeta de crédito – Si fuera necesario, corte las tarjetas de crédito, escóndalas o guárdelas en un cajón bajo llave.
Buscar una nueva fuente de ingresos adicional, trabajar 4 horas al día, en estos casos no es suficiente, disponiendo de media jornada liberada, hay que inventar otra fuente de ingresos.
BUENOS AIRES (Enviado especial). Gerardo Díaz Beltrán es un personaje muy conocido en Misiones y la central empresaria que preside, la CAME también suena bastante por su intensa actividad en el país, pero pocos son los que saben a ciencia cierta el verdadero peso que tiene esta entidad que prácticamente representa a las pymes de toda la Argentina.
“Nunca fuimos tan federales como ahora”, dice el misionero, desde su despacho de presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, situada en Alem casi Corrientes, a media cuadra de la Bolsa de Comercio, a dos del Banco Central y del resto de la city porteña, y a 10 minutos de caminata de la Casa Rosada.
Díaz Beltrán está de impecable saco y corbata, pero sin soltar el termo y el mate. Mitad y mitad, podría decirse, como cualquier persona que reparte los siete días de la semana entre dos ámbitos tan distintos. Desde que asumió como titular de la CAME -y se convirtió en el misionero que llegó más alto en una central empresaria de este nivel-, Díaz Beltrán se organizó para viajar cada semana dos o tres días a Posadas, a ver a su familia y atender sus negocio.
“Mi esposa (Fátima) me bancó y mi hermano (Eduardo) son fundamentales para atender nuestros negocios familiares allá, de los que no me desvinculé, yo trabajo de viernes a lunes en mis negocios y tengo los mismos problemas que cualquier pyme, después llego acá y tengo otros problemas”, explicó, entre sonrisas, en un coqueto sillón de su despacho.
El misionero explica que CAME le adquirió en 2014, por gestión del histórico y polémico Osvaldo Cornide (titular por más de 20 años de la entidad) ese edificio que estaba en liquidación al banco Medefin a un precio de oportunidad.
Díaz Beltrán sólo ocupa transitoriamente el despacho presidencial hasta abril, cuando se cumpla su mandato de dos años, pero las comodidades de la CAME, que ocupa casi todo el edificio, sorprenden a cualquiera acostumbrado a recorrer cámaras empresarias. Ni la Unión Industrial, ni la Cámara de la Construcción, por citar dos entidades muy fuertes, tienen semejantes instalaciones, que además son modernas y están impecables.
Economis las recorre junto a su presidente. En el primer piso hay un auditorio con una mesa en forma de rectángulo y sillas como para albergar a media Asamblea General de la ONU. Cada mes se reúnen ahí más de cien empresarios pyme de todo el país, desde un industrial frutihortícola del Alto Valle hasta un supermercadista de Santiago del Estero. Antes de empezar los debates, que pueden durar horas y también incluyen largas catarsis, izan la bandera argentina.
“CAME siempre fue fuerte en la representación de la actividad comercial, pero creció mucho en Turismo, Industria, Jóvenes, Mujeres, y economías regionales en los últimos años”, explica Díaz Beltrán, y muestra un mapa de la Argentina de cristal, que tiene una particularidad. “Pusimos tierra de cada provincia que fueron trayendo los dirigentes, incluida tierra de las Islas Malvinas”, nos muestra. La de Misiones destaca por su tonalidad rojiza.
La CAME tiene una mesa chica de quince consejeros y una mesa grande de 60 representantes (Consejo Directivo). En poco tiempo más, se incorporarán otros 30 consejeros a esa suerte de poder legislativo de la entidad gremial, uno de las reformas que impulsó el misionero.
Después de ofrecer mate (preferimos el café), Díaz Beltrán se sienta con Economis a charlar sobre la coyuntura argentina, sin prestar atención al teléfono que no para de sonar. Durante la entrevista aparecerán dos empresarios, uno de Córdoba y un industrial de Rosario.
El día anterior Díaz Beltrán estuvo con los empresarios más importantes del país escuchando al presidente Macri, en la reunión de AEA. Macri pidió acompañamiento para las medidas de control de cambio, y se podría decir que recibió un apoyo con responsabilidad patriótica.
-¿Cómo viviste estas turbulencias desde las Primarias?
-Lo estamos viviendo como todos los argentinos. Con mucha angustia porque la situación es realmente preocupante y si ya veníamos arrastrando una situación delicada las pymes, con esta situación, el 80 por ciento está en terapia intensiva. Las que ya venían endeudadas con el salto del tipo de cambio y el incremento en las tasas y un mercado en caída, sufren un combo que no podía ser peor.
-¿Habrá cierre de empresas por esta situación?
-Primero digo que sí. Segundo, ya se las llevó puestas, en el valor que han perdido las empresas argentinas. Los bancos valen menos de la mitad. La empresa emblemática, YPF tiene un valor irrisorio. Y las pymes, sin dudas, muchas están en terapia intensiva y otras altamente lesionadas.
-¿Qué piensan los grandes empresarios que vio ayer en AEA?
-Escuché a los principales empresarios del país e increíblemente hoy las grandes empresas argentinas tienen la demanda y el diagnóstico que coinciden con el de las pymes. Escucharlos hablar de una reforma laboral o nueva ley de empleo y una reformulación del sistema impositivo ya. No para el futuro borroso. Y que el sistema financiero esté volcado a la producción. A esto, sumarle el problema logístico que tenemos, el famoso costo argentino. Lo otro que es importante es entender a las regiones del país, algo que le planteamos varias veces al gobierno nacional y no tuvo la capacidad de verlo.
-¿El Gobierno de Macri nunca entendió a las regiones?
-Les ha costado mucho entender. Nosotros lo planteamos mucho con la CEM. Las regiones tienen grandes potencialidades y debilidades y si no trabajamos las potencialidades, las debilidades se hacen más grandes. Si no hay una política definida para protegerlas y para alentar su desarrollo, no se va a desarrollar el país. Por ejemplo, Misiones con el Parque Industrial, ese es el camino. Si no generamos industrias en las regiones, y solo se favorecen los grandes centros industriales, no vamos a desarrollar el país.
-¿Tuvo oportunidad de hablarlo con el presidente Macri?
-Lo hemos hablado con todos los dirigentes políticos. La última vez que tuvimos la posibilidad de hablar con el Presidente, le dijimos que en momentos difíciles, hay que tomar medidas audaces. Yo estoy absolutamente convencido de que se pueden bajar impuestos en la Argentina. Podríamos haber hecho un plan piloto a un determinado nivel de pymes, como le propusimos. Y hay que empezar a modificar una sumatoria de impuestos.
-¿Quién tiene la culpa de la crisis financiera post PASO?
–Primero y claramente, el pueblo no es culpable de eso. No maneja variables económicas y no digita los mercados. Creo que la culpa es absolutamente compartida, incluso hasta cómo se manejaron las campañas de ambos lados.
-¿Le parece que Alberto Fernández tuvo manifestaciones fuertes?
-Creo que tiene que haber consenso. Si cada candidato trata de sacar una tajada, estamos complicados.
-¿Conversaron ya con Alberto Fernández?
-Aún no, pero lo hemos invitado a CAME y posiblemente en pocos días más va a venir, por supuesto que lo tenemos que ver y transmitirle nuestros planteos y escucharlo.
-¿Qué piensa de Macri como presidente?
-Pienso que es una persona bien intencionada, que ha tenido algunos valores de restaurar institucionalmente muchos aspectos que fueron buenos. Lo que sí me parece es que no han tenido el oficio para darse cuenta el nivel de complejidad que iba llevando adelante el ajuste que se iba haciendo. Lo advertimos en muchas oportunidades. Nadie puede estar encontra de contener el gasto del Estado o bajar el déficit fiscal. Fueron todas grandes intenciones que en la práctica no se terminaron de plasmar.
-¿Fueron cuatro años malos para las pyme los de Macri?
-Hay dos situaciones, al comienzo salió la ley pyme y creíamos que se venía una buena etapa. Nos creímos que venía la etapa de las pymes, pero esto no se logró. Lo hemos advertido y no lo supieron ver.
-¿Por qué hay tantos empresarios pymes a los que les va muy mal con Macri pero igual lo siguen apoyando con llamativo fervor?
-Hay de todo. En la CAME también hay grieta, pero es constructiva, porque nos concentramos en consensuar y todos juntos perseguir el mismo objetivo por encima de las diferencias. En el caso de los empresarios que apoyan a Macri, creo que algunos valoran la parte institucional del Gobierno de Macri. Pero la economía corrió de eje esto y se llevó puesto esta parte. Creo que también había muchos políticos y gobiernos (provinciales) que analizaba eso de esta manera.
-¿Qué piensa de un eventual gobierno de Fernández?
Sería injusto si digo que un candidato con altas posibilidades de gobernar, que su eventual gobierno sería un caos. La verdad es que no hay mucho margen para hacer magia. Estamos en una empresa donde se está gastando muchísimo más de lo que nos entra y no hay margen para seguir apretando a los cliente (contribuyentes). Veo a la Argentina como una empresa concursada, en dificultades serias. Venga quien venga, hay medidas que no van a ser gratas para muchos. Las pymes van a entrar en una fase de reformulación de gobierno, toque a quien le toque.
-¿Cómo ve a Misiones en esta crisis económica?
-Creo que el Gobierno misionero tuvo reflejos para paliar la crisis con las empresas. Tuvimos la suerte de que así como perjudican en otros sectores y ambientes el tipo de cambio, a nosotros nos frenó el drenaje de divisas. La oportunidad de que el poco dinero que circula, re circule en la provincia. Segundo, el ejemplo del programa Ahora, fundamentalmente, el “Ahora Misiones” lo llevo a todo el país, lo transmito en otras provincias, porque sirvió y fue muy exitoso. Después creo que hubo demasiados “Ahora” y no sé si tan efectivos. Pero el Ahora comercial, sirvió y mucho. Es un ejemplo a nivel país.
-¿Qué importancia le asigna a la política fiscal de buscar el superávit y no endeudarse?
-Hoy con el diario del lunes, hay que decir que fue un acierto no tener una deuda en dólares. Respecto a la política fiscal, tiene una parte buena y una parte mala. La parte buena es que la provincia junta recursos que otras no la tienen y le da cierto alivio. Pero cuando hablo de reforma impositiva, no puede seguir ejerciendo esa presión impositiva. Así como trajo un ingreso importante, el costo del anticipo de Ingresos Brutos generó muchos problemas, hay un costo misionero. Ahí hay un punto para trabajar.
FICHA PERSONAL:
Nombre: Gerardo D. Díaz Beltrán
Estado civil: Casado
Profesión: Médico Veterinario, comerciante y empresario forestal y ganadero.
Cargo: Presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa – CAME