DOLAR

El Gobierno sube encajes al 45% y refuerza control monetario antes de las elecciones

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El Gobierno endurece la política monetaria y sostiene la baja del dólar oficial en medio de la carrera electoral. La sonsultora Ecolatina analiza cómo suben encajes a niveles históricos y se habilita su integración con títulos públicos para aliviar el programa financiero. El dólar spot hiló diez ruedas de retrocesos y cerró en $1.300.

Finaliza una semana corta caracterizada por la reducción del dólar oficial y la persistencia en la volatilidad de las tasas de interés. El dólar spot extendió la tendencia bajista a lo largo de la semana, hilando diez ruedas consecutivas de retroceso y cerrando en $1.300 (-2,0% respecto al viernes de la semana pasada).

La baja se encuentra traccionado por cierto retorno del carry y la mejora en el componente comercial. Más allá de eso, lo importante siguió en la tasa. La política monetaria siguió con el desenvolvimiento errático del último tiempo: tras un rollover por debajo del esperado por el equipo económico, el BCRA volvió a subir los encajes de las cuentas a la vista, pero permitiendo nuevamente la integración de títulos públicos. La medida correrá hasta finales de noviembre, y comenzará a regir a partir de la subasta ad hoc programada para el próximo lunes. Todo esto permitirá que Finanzas oxigene un tensionado programa financiero (debería inyectar $5,8 bn el lunes). Las idas y vueltas no son inocuas: los encajes, lejos de ser un cambio marginal, se ubicarán en niveles no vistos desde enero del 1993; asimismo, la actividad comienza a dar signos de resentimientos, con préstamos por adelantos en CC cayendo desde mediados de julio.

Como venimos manteniendo, la consigna del equipo económico es clara: desinflar, aunque duela. El Gobierno se jugará un pleno de cara a las elecciones de octubre, con el foco puesto en mantener la nominalidad a raya lo que aseguraría un buen desempeño electoral. De esta forma, la impronta en lo que sigue estará determinada por evitar que la tasa de interés se reduzca de tal forma que incentive una suba del dólar oficial y, con ello, los precios. La pregunta del millón será si se logrará acotar los márgenes de volatilidad y poner un techo claro a las tasas de mercado.

Finaliza una semana corta caracterizada por la reducción del dólar oficial y la persistencia en la volatilidad de las tasas de interés. El dólar spot extendió la tendencia bajista a lo largo de la semana, hilando diez ruedas consecutivas de retroceso desde el pico de $1.374 del 31 de julio a los $1.300 del cierre de hoy (-2,0% respecto al viernes de la semana pasada). Por su parte, el dólar informado por el BCRA (promedio de la jornada) finalizó en $1.308 (-1,6%).

Como comentamos en las últimas semanas, dos son los factores que se encuentran detrás de la extendida baja del dólar. En primer lugar, el ajuste automático o de mercado propio del esquema que, en un contexto de credibilidad (al menos de corto plazo), en la medida en que el dólar se aproxime al techo aparecerá la oferta de divisas (ya sea por el canal comercial o financiero) y menguará la demanda, dada la premisa de una reducción en puertas. Asimismo, las intervenciones del Gobierno (sea en el dólar futuro o en mercado de pesos) ayuda a acentuar este mecanismo y a promover la creencia en el mercado de que las autoridades actuarán para evitar que se “escape” el dólar.

El segundo factor se encuentra en la política monetaria. Decíamos la semana pasada que el aumento de encajes y la necesidad de liquidez por parte de los bancos para cumplimentar las exigencias estaba presionando al mercado de pesos. Puesto en números, desde comienzo de mes al calor del aumento de 20% a 40% y la cancelación de integración de títulos públicos (4 p.p., pasando entonces de 36% a 40% para un grupo de bancos) los encajes en el BCRA se estabilizaron en la zona de los $18,8 bn, un aumento cercano a los $4 bn respecto al bimestres jun-jul.

En este marco, la próxima ventana para hacerse de liquidez por los bancos es el próximo 18 de agosto, cuando se liquide la licitación que tuvo lugar esta semana. Justamente, en la misma Finanzas obtuvo un rollover del 61% sobre vencimientos cercanos a los $14,9 bn. Nuevamente, la licitación se caracterizó por el premio de corte para las LECAPs de corto plazo: la letra S12S5 cortó a 4,48% TEM y la S30S5 4,2% TEM, cuando rindieron en el mercado secundario el día previo 3,9% TEM y 3,7% TEM, respectivamente. El vaso medio lleno es que al menos logró estirar la duration, algo que se pretendía en un llamado con techo de adjudicación para las letras de septiembre y los incentivos a REPOs (tasa PP de mercado + 2%) del BCRA contra instrumentos con vencimientos mayores a 60 días.

Hablando del BCRA, la autoridad monetaria introdujo nuevas modificaciones en la política de encajes. Tras conocerse el resultado de la licitación, las autoridades comunicaron vía X que realizarán una licitación ad hoc el próximo lunes para absorber los pesos que se inyectarán (unos $5,8 bn). Mediante Comunicación “A” 8302, el BCRA modificó la normativa de traslado de saldos diarios de integración mínimo, aumentando los cargos por incumplimiento (de 1,5 veces a 3 veces la TAMAR) y, más importante, aumento nuevamente los encajes para cuentas a la vista en 5 p.p. (45%) los cuales podrán ser integrados con títulos públicos adquiridos en las licitaciones primarias desde el 18/08. La medida regirá desde el martes 19/08/2025 hasta el 28/11/2025.

Hasta acá, algunas cuestiones. Lo primero que resalta es el deterioro en el que se sumergió la política monetaria desde el desarme de las LEFIs y, más preocupante aún, las idas, vueltas y medidas ad hoc que viene adoptando el equipo económico respecto a este tema. En el lapso de dos semanas se pasó de remover las integraciones de títulos públicos a que reaparezcan, en lo que creemos se debe a una demanda del sistema financiero y a un resultado de la última licitación que resultó incómodo para las autoridades.

Decimos esto porque la combinación tasas reales cada vez más altas y rollover por debajo del 100% empiezan a tensar el programa financiero del Tesoro. Los depósitos del Tesoro en el BCRA trepan a los $14,2 bn (12/08), lo que implica que caerían a los $8,4 bn post-liquidación. A estos fondos se le podría agregar los depósitos del sector público en bancos por cerca de $10,8 bn (último dato junio), los cuales tienen obligaciones asignadas y no se encuentran disponibles en su totalidad, y el flujo correspondiente al superávit mensual de Hacienda. En concreto, Finanzas afronta un abultado perfil de vencimientos por $92 bn hasta diciembre, con más del 50% concentrando antes de las elecciones legislativas del 26 de octubre.

De esta forma, el programa financiero se oxigena. Al menos hasta finales de noviembre, Finanzas lanzará licitaciones ad hoc para que los bancos realicen integraciones mediante títulos públicos, lo que restará presión al exigente perfil de vencimientos en pesos que tiene por delante.

Asimismo, los cambios de encajes están lejos de ser marginales. En medio del programa con el FMI en 2018, el porcentaje sobre los depósitos en Cuenta Corriente sufrieron un quiebre que los estabilizó en torno al 45%, pegando un nuevo salto con las recientes modificaciones que lo dirigirían a cerca de un 50%, lo que representa la exigencia más elevada desde enero de 1993.

Al mismo tiempo, la composición de la integración es un factor relevante. Durante la administración anterior, las relajaciones de las integraciones para que los bancos participen en las licitaciones públicas llevaron a que los encajes en moneda nacional se cumplan casi en un 70% mediante títulos públicos. Naturalmente, el game changer del fin de los pasivos remunerados (Pases, LEFIs) y luego la eliminación del cómputo de títulos para cuentas a la vista acentuó la demanda de pesos para cumplir las exigencias y para tener un resguardo por parte de los bancos (máxime en un contexto de REPOs a 70% TNA).

La pregunta clave de todo esto es cuán sostenible es en el tiempo. La convalidación de tasas reales cada vez más altas empezará a impactar cada vez más en la actividad real. Por caso, el stock de préstamos por adelantos en cuenta corriente pasó de $9,3 bn a mediados de julio a $8,4 bn al 11 de agosto (último dato disponible), momentos donde la tasa subió de 38% TNA a 76% TNA. En este marco, con los últimos datos de salarios del sector privado registrado relativamente en línea con la inflación, es esperable que veamos cada vez más una desaceleración del crédito al consumo y de la actividad de cara cada a las elecciones.

En suma, la consigna del equipo económico es clara: desinflar, aunque duela. El Gobierno se jugará un pleno de cara a las elecciones de octubre, con el foco puesto en mantener la nominalidad a raya lo que aseguraría un buen desempeño electoral. De esta forma, la impronta en lo que sigue estará determinada por evitar que la tasa de interés se reduzca de tal forma que incentive una suba del dólar oficial y, con ello, los precios. La pregunta del millón será si se logrará acotar los márgenes de volatilidad y poner un techo claro a las tasas de mercado.

Se extiende la baja del dólar oficial

El dólar spot finalizó en $1.300 (-2,0% semanal) en medio del retorno del carry y una recuperación de la liquidación del sector agropecuario. Por otro lado, las Reservas Brutas finalizaron en la zona de los USD 42.000 M. Por su parte, las Reservas Netas descontando los depósitos del Tesoro, BOPREAL y DEG pasaron a terreno positivo luego de la cancelación del Tesoro de Letras Intransferibles con el BCRA a cambio del desembolso del Fondo, y estimamos que finalizó en USD 1.700 M (+USD 7.000 M si no se descuentan aquellos ítems).

La brecha cambiaria se mantiene estable

En la semana, los dólares alternativos finalizaron a la baja. En números, el dólar minorista bajó 1,9% ($1.311) respecto al viernes de la semana anterior, el dólar MEP recortó 2,5% ($1.294), el dólar CCL medido en CEDEARs bajó 1,0% ($1.325) y el blue cayó un leve 0,4% ($1.320). Como resultado, la brecha cambiaria promedio finalizó en la zona del 0%.

Los futuros de dólar bajan

Los contratos a futuro del dólar acompañaron el movimiento del spot. En detalle, los contratos de agosto a octubre bajaron 0,9%, y aquellos con vencimiento desde noviembre lo hicieron en 0,6%. Respecto a las devaluaciones implícitas, el mercado cerró con una devaluación próxima al 6,8% para el trimestre agosto-octubre, y promedia un 15,5% para el trimestre siguiente.

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Tesoro coloca deuda exclusiva para bancos y apunta a captar $6 billones

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El Ministerio de Economía busca captar fondos no renovados en la última colocación, con un nuevo instrumento a tasa TAMAR exclusivo para bancos.

El Ministerio de Economía anunció una licitación extraordinaria para este lunes 18 de agosto, con el objetivo de absorber alrededor de $6 billones que no fueron renovados en la última colocación de deuda del Tesoro. En esa operación, de un total de vencimientos por $15 billones, el “rollover” alcanzó solo el 61%, con renovaciones por $9,1 billones.

La medida, confirmada por fuentes oficiales, apunta a evitar que los pesos sobrantes presionen sobre el mercado cambiario. El propio ministro Luis Caputo dejó en claro que “lo último que vamos a hacer es dejar que vayan pesos al mercado” en un contexto de volatilidad electoral.

La Secretaría de Finanzas licitará una Letra del Tesoro Nacional en pesos a tasa TAMAR con vencimiento el 28 de noviembre de 2025 (M28N5), exclusiva para entidades bancarias y suscrita únicamente con cartera propia.

Características principales:

  • Fecha de emisión: 19/08/2025
  • Fecha de vencimiento: 28/11/2025 (plazo de 101 días)
  • Moneda: Pesos
  • Amortización: Íntegra al vencimiento
  • Intereses: Tasa efectiva mensual TAMAR, capitalizable mensualmente, más un margen a licitar.
  • Monto mínimo por oferta: VNO $200 millones, sin límite máximo.
  • Presentación de ofertas: Solo tramo competitivo, indicando margen sobre TAMAR en incrementos de 0,01 puntos porcentuales.

El director del BCRA, Federico Furiase, precisó que los pesos obtenidos serán absorbidos “mayoritariamente vía aumento de encajes remunerados con nuevos títulos públicos”.

El resultado de la licitación previa reflejó la resistencia del mercado a instrumentos de muy corto plazo. Economía había buscado limitar la colocación de bonos con vencimiento menor a un mes para forzar una baja de tasas y alargar plazos, lo que derivó en una menor renovación de vencimientos.

En este nuevo llamado, no se fijará un monto máximo a adjudicar, buscando captar la totalidad de los fondos excedentes. La operación se liquidará el martes 19 de agosto, ya que el viernes previo será feriado.

Uno de los riesgos que intenta contener el Gobierno es que los pesos no absorbidos en la licitación anterior se canalicen hacia la compra de dólares, presionando sobre el tipo de cambio. La nueva estrategia combina emisión de deuda a medida de los bancos y uso de encajes remunerados como mecanismo de inmovilización monetaria.

El secretario de Finanzas, Pablo Quirno, destacó que la letra TAMAR ofrecerá la misma tasa que un plazo fijo mayorista, con un diferencial que dependerá del precio de corte, asegurando un incentivo financiero para las entidades.

La efectividad de la operación dependerá del grado de adhesión bancaria. Un alto nivel de suscripción permitiría al Tesoro esterilizar rápidamente la liquidez excedente y reforzar la señal de control monetario, clave para anclar expectativas inflacionarias y cambiarias en un contexto de ruido electoral y volatilidad financiera.

Analistas advierten que si la absorción es parcial, parte de esos pesos podría buscar cobertura en el dólar financiero, generando presión sobre las cotizaciones paralelas.

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El dólar oficial alcanzó los $1.260 en el Banco Nación

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Fuerte salto del dólar oficial superó los $1.260 y se aleja de la proyección del Presupuesto 2026. El mayor avance semanal en más de un mes encendió alertas en el mercado cambiario.

En una jornada marcada por el feriado en Estados Unidos, el dólar oficial siguió su tendencia alcista este viernes 4 de julio y cerró a $1.260 en el Banco Nación, mientras que el tipo de cambio mayorista trepó hasta los $1.241, rompiendo por primera vez el techo proyectado por el Gobierno en el Presupuesto 2026. La suba semanal fue del 4,3%, la más pronunciada desde fines de mayo.

Los contratos de futuros de dólar operaron con subas generalizadas. Para diciembre, el mercado anticipa un tipo de cambio de $1.422, un 15,7% por encima del valor de $1.229 incluido por el Ministerio de Economía en el adelanto del Presupuesto 2026. Esta diferencia deja en evidencia una brecha creciente entre las expectativas del mercado y las previsiones oficiales.

El dólar blue también acompañó la tendencia y cerró a $1.230, mientras que las cotizaciones financieras marcaron leves avances: el MEP se ubicó en $1.246,92 y el CCL en $1.249,12, aunque este último funcionó como precio de referencia debido al feriado en EE.UU.

Aumento de reservas, pero presión estacional en el horizonte

Las reservas brutas del Banco Central aumentaron en la jornada u$s6 millones, cerrando en u$s41.739 millones. En la semana, el crecimiento fue de u$s236 millones, sostenido en parte por liquidaciones del sector agroexportador en los últimos días de vigencia del esquema de reducción temporal de retenciones. Sin embargo, analistas advierten que esta dinámica podría revertirse pronto.

“La presión cambiaria podría incrementarse en las próximas semanas, con el fin del pico estacional de demanda de pesos y la desaceleración de las liquidaciones del agro”, anticiparon desde IEB (Invertir en Bolsa). Según sus modelos, el valor de referencia para el dólar CCL se sitúa entre $1.229 y $1.239. Precios por encima de ese rango podrían habilitar nuevas estrategias de carry trade si se sostiene la demanda de pesos.

El informe reciente del banco estadounidense JP Morgan que recomendó desarmar posiciones en pesos y tomar ganancias en operaciones de carry trade introdujo una dosis adicional de incertidumbre en los mercados. La señal fue interpretada como una advertencia sobre el agotamiento del apetito inversor por activos en moneda local, especialmente ante una eventual corrección del tipo de cambio.

Gustavo Quintana, operador de PR Cambios, explicó que el feriado estadounidense condicionó el análisis de la jornada: “El impacto del feriado restringió las operaciones locales a aquellas realizadas contra cuentas propias en dólares abiertas en el Banco Central y las que se liquidarán el lunes. Habrá que esperar a la próxima semana para evaluar con más claridad la evolución de precios”.

Con un volumen operado de u$s273,5 millones en el segmento de contado y u$s549 millones en futuros, el mercado mantiene una liquidez considerable, pero comienza a dar señales de mayor cautela. En ese contexto, el repunte del dólar oficial por encima de los valores estimados por el Gobierno pone en duda la sostenibilidad del sendero cambiario planificado.

Si el mercado percibe que el BCRA empieza a perder margen de maniobra frente a los factores estacionales y la demanda creciente de cobertura, podrían reactivarse las tensiones sobre el tipo de cambio, con impacto directo en las expectativas inflacionarias y la política de tasas.

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Dólar futuro: el BCRA vendió casi USD 2.000 millones en mayo para contener expectativas de devaluación

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Intervención récord del BCRA en el mercado de futuros: USD 1.950 millones para frenar expectativas de devaluación. En mayo, la mesa de operaciones del Central ejecutó la mayor intervención en lo que va del gobierno de Javier Milei, con ventas récord para evitar sobresaltos cambiarios

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) cerró mayo con una posición vendida en el mercado de futuros de dólar por casi USD 1.950 millones, marcando así la mayor intervención desde el inicio de la gestión de Javier Milei. La cifra oficial —compuesta por USD 1.947 millones en posiciones cortas y solo USD 1 millón en posiciones largas— confirma las estimaciones del mercado que advertían sobre un fuerte accionar oficial para contener expectativas de devaluación.

Este volumen cuadruplica el registrado en abril, cuando el BCRA había intervenido con USD 409 millones, y representa un salto significativo respecto de los USD 376 millones de marzo, lo que indica una escalada en el uso de futuros como herramienta de política monetaria.

El 7 de mayo, una jornada clave que anticipó la magnitud de la intervención

La mayor presión se concentró el 7 de mayo, cuando el mercado cambiario mostró un comportamiento atípico: el dólar oficial (A3500) cayó 4,2%, y el dólar spot retrocedió 6,6%, con bajas generalizadas en todos los segmentos —incluidos el MEP y el CCL— y un derrumbe de entre 5,7% y 9,7% en los contratos de dólar futuro.

Ese día se registró un volumen operado en futuros de USD 4.261 millones, el más alto en toda la presidencia de Milei, según datos de operadores. A su vez, el “interés abierto” —indicador de la cantidad de contratos vigentes— se disparó en USD 869 millones en una sola jornada, especialmente en el contrato de diciembre, que saltó USD 486 millones. Este comportamiento fue interpretado como una señal clara de intervención oficial, dado que los contratos más largos, usualmente poco operados, concentraron la mayor parte del volumen.

La intervención en futuros de dólar no afecta directamente las reservas internacionales, ya que no implica entrega física de divisas, sino compensaciones en pesos al vencimiento. Si el tipo de cambio al vencimiento supera el precio pactado, el Central compensa la diferencia. Por eso, el impacto es monetario, no cambiario, aunque el objetivo sí es incidir en las expectativas sobre el tipo de cambio.

Fuentes del mercado coinciden en que estas intervenciones buscan anclar las expectativas de devaluación, especialmente en los tramos largos de la curva, y sostener la estrategia de carry trade, donde los inversores apuestan a la tasa en pesos bajo el supuesto de estabilidad cambiaria.

Las operaciones de marzo coincidieron con el cierre del nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que introdujo un régimen de flotación administrada dentro de bandas cambiarias. En ese contexto, la intervención oficial estaba justificada como un mecanismo de ordenamiento transitorio.

Sin embargo, las intervenciones de abril y mayo generaron sorpresa en el mercado. Aunque no están explícitamente prohibidas en el programa con el FMI, los analistas interpretaban que el Gobierno se había comprometido informalmente a no abusar de esta herramienta, lo que añade incertidumbre sobre la consistencia del nuevo régimen cambiario.

Los analistas ven en estas intervenciones una apuesta del BCRA a ganar tiempo sin usar reservas, en un contexto donde la acumulación de divisas sigue siendo prioritaria. Al intervenir sobre el mercado de futuros y empujar a la baja las tasas implícitas, la entidad busca alinear el precio del dólar a las bandas definidas y reducir presiones sobre el contado con liquidación y el MEP.

La incógnita es cuánto margen queda para seguir utilizando esta herramienta sin que ello comprometa la credibilidad del esquema de flotación, especialmente si el volumen de contratos sigue creciendo y la expectativa de devaluación se reactiva.

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SIRTAC: establecen criterio unificado para liquidar tributos recaudados en dólares

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La Comisión Arbitral modifica el SIRTAC: las recaudaciones en dólares deberán ingresarse en pesos al tipo vendedor del BNA. La medida busca unificar el criterio de conversión de moneda extranjera en el sistema de recaudación sobre tarjetas de crédito y compra

La Comisión Arbitral del Convenio Multilateral del 18/08/77 aprobó una nueva disposición técnica que modifica el régimen de recaudación SIRTAC para operaciones con tarjetas de crédito y compra. Mediante la Resolución General 15/2025, publicada este lunes en el Boletín Oficial, se establece que los montos recaudados en moneda extranjera deberán ser ingresados en pesos, utilizando como referencia el tipo de cambio vendedor del Banco Nación correspondiente al cierre del día hábil anterior a la fecha de la operación.

La medida busca armonizar el funcionamiento del sistema SIRTAC en las distintas jurisdicciones adheridas, estableciendo una regla uniforme para la conversión de divisas, en un contexto de creciente relevancia del comercio transfronterizo y de los consumos en moneda extranjera.

SIRTAC: el sistema de retención sobre tarjetas en constante evolución

El Sistema de Recaudación sobre Tarjetas de Crédito y Compra (SIRTAC) fue aprobado originalmente por la Resolución General CA N° 2/2019, y posteriormente consolidado en la Resolución General N° 8/2021. Su objetivo es unificar y automatizar la recaudación del impuesto sobre los ingresos brutos derivados de consumos con tarjetas, en todas las jurisdicciones que adhieran voluntariamente al régimen.

Este sistema, gestionado a través del Comité de Administración del SURA, permite a las provincias aplicar alícuotas específicas sobre las operaciones registradas por entidades emisoras de tarjetas, facilitando el cumplimiento fiscal y la trazabilidad de las operaciones.

La nueva modificación incorpora un punto clave al artículo 2° del Anexo I, que contiene las reglas y pautas comunes para su aplicación local.

El nuevo punto 10 incorporado por la Resolución General 15/2025 establece: “Los importes recaudados en moneda extranjera deberán ser ingresados en pesos, tomando en consideración la cotización al tipo vendedor vigente al cierre de las operaciones del día hábil anterior a aquel en que se efectuó la recaudación del tributo, fijada por el Banco de la Nación Argentina.”

Este criterio evita divergencias entre jurisdicciones y reduce la discrecionalidad en la conversión de divisas, lo que resulta clave tanto para los contribuyentes como para los fiscos provinciales. A su vez, facilita la liquidación contable y el control automatizado de las obligaciones fiscales en operaciones en moneda extranjera.

La medida impacta especialmente sobre entidades emisoras y procesadoras de tarjetas, como también sobre fintech, bancos digitales y billeteras virtuales que actúan como agentes de percepción del tributo. La conversión obligatoria al tipo vendedor del BNA otorga previsibilidad, pero también impone nuevos ajustes a los sistemas contables y a la liquidación diaria de operaciones.

En un contexto de creciente dolarización de consumos en servicios digitales, viajes y bienes importados, la uniformidad del criterio cambiario evita controversias fiscales y facilita la administración tributaria en tiempo real.

La decisión se inscribe en una serie de reformas orientadas a fortalecer la armonización fiscal entre provincias, con foco en la eficiencia recaudatoria y la simplificación normativa para los contribuyentes. El SIRTAC se consolida así como un instrumento clave en la modernización de los ingresos brutos, uno de los tributos más relevantes para las administraciones subnacionales.

Se espera que esta modificación sea adoptada sin dilaciones por las jurisdicciones adheridas, que deberán incorporarla a sus normativas locales conforme al diseño previsto en la Resolución General N° 8/2021.

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