Dólar oficial

Dólar oficial cae a $1.435 mientras Economía acelera su retorno al mercado internacional de deuda

Compartí esta noticia !

El Gobierno acelera su retorno a los mercados mientras el dólar oficial cae a $1.435 y Finanzas prepara una emisión clave en dólares, el análisis de la consultora Ecolatina

Con el dólar oficial retrocediendo 1,1% hasta $1.435 y la brecha cambiaria estabilizada en torno al 2%, el Gobierno avanza con un giro decisivo en su estrategia financiera: el 10 de diciembre lanzará un bono en dólares bajo legislación local para cubrir vencimientos por USD 1.187 millones y negocia un REPO por hasta USD 7.000 millones con bancos internacionales. Las medidas buscan reducir el Riesgo País, recomponer reservas y marcar el regreso de la Argentina al mercado global de deuda.

El Tesoro vuelve a emitir en dólares y negocia un REPO por USD 7.000 millones

La semana cerró con señales concretas de que la administración nacional se prepara para retomar el financiamiento externo. El miércoles 10, la Secretaría de Finanzas lanzará la colocación del BONAR 2029N, un título denominado y pagadero en dólares, con legislación local, tasa anual del 6,50%, amortización bullet el 30 de noviembre de 2029 y pagos semestrales cada 30 de mayo y 30 de noviembre.

Según el Ministerio de Economía, los fondos obtenidos se utilizarán para cancelar parcialmente los vencimientos de capital de los AL29 y AL30, que suman USD 1.187 millones y vencen en enero de 2026. La operación, por su diseño, no implicaría un aumento de la deuda pública en dólares.

La licitación será el primer test relevante para evaluar el apetito por “riesgo argentino” bajo legislación doméstica. Su resultado delineará la capacidad del Tesoro para administrar un calendario de vencimientos que asciende a USD 4.200 millones, de los cuales USD 1.500 millones corresponden a bonos bajo legislación extranjera cuyo eventual rolleo requerirá intervención del Congreso entrante el 10 de diciembre.

Paralelamente, el ministro Luis Caputo confirmó en una charla organizada por El Cronista que el Gobierno negocia un REPO con bancos privados por hasta USD 7.000 millones, replicando las operaciones de enero (USD 1.000 millones) y junio (USD 2.000 millones). Con un rolleo total de la emisión del miércoles, una adjudicación de USD 3.000 millones permitiría cubrir los vencimientos de enero, mientras que un REPO completo por USD 7.000 millones cubriría prácticamente también los de julio.

Caputo también expuso la hoja de ruta para recomponer reservas. Según explicó, mantener la Base Monetaria en 4% del PBI permitiría comprar USD 7.000 millones en 2026; un aumento de un punto porcentual permitiría sumar otros USD 7.000 millones. No obstante, indicó que la capacidad real dependerá de la posición del tipo de cambio dentro de la banda (entre +USD 6.200 millones y +USD 8.200 millones), del comportamiento de los agregados monetarios y del ingreso de capitales por la Cuenta Financiera.

Mercado cambiario: dólar oficial a la baja, brecha mínima y futuros en retroceso

El dólar oficial cerró la semana en $1.435, ubicándose 1,1% por debajo del viernes anterior. La cotización se mantiene dentro del rango post electoral de $1.400–$1.450, pese a la rotación de contratos de futuros y al vencimiento de letras atadas al dólar.

El tipo de cambio informado por el BCRA finalizó en $1.439 (-0,8%). Y la entidad confirmó que modificará su metodología de cálculo hacia un promedio ponderado. Las Reservas Netas —descontando swap con China y EE.UU., encajes, REPOs y SEDESA— finalizaron en torno a –USD 600 millones.

Los dólares alternativos también retrocedieron: Minorista: $1.463 (-1,7%). MEP con AL30: $1.474 (-0,2%). CCL con CEDEARs: $1.526 (-0,3%). Blue: $1.425 (-0,7%)

La brecha se sostuvo en torno al 2%, uno de los niveles más bajos desde el inicio del actual esquema cambiario.

En el mercado de futuros, los contratos acompañaron la tendencia del spot. Los vencimientos de diciembre a febrero subieron apenas 0,1%, mientras que los de marzo 2026 en adelante cayeron 0,4%. Las devaluaciones implícitas quedaron en 1,1% para diciembre, 3,6% para enero y 5,4% para febrero.

Empresas y provincias reabren el crédito externo y anticipan el regreso soberano a los mercados internacionales

Antes de la colocación soberana, el sector privado y las provincias testearon el apetito por instrumentos en dólares. Desde la compresión del Riesgo País —de la zona de 1.000 puntos a 650 puntos básicos— las empresas colocaron USD 4.000 millones en Obligaciones Negociables en noviembre y USD 600 millones en los primeros cuatro días hábiles de diciembre.

En el plano provincial, CABA abrió el camino con una emisión de USD 600 millones, mientras que Santa Fe colocó USD 800 millones esta semana.

Estas operaciones configuran el escenario para el retorno soberano a los mercados externos. Aunque para consolidarlo el Gobierno deberá avanzar sobre dos frentes: Estabilidad cambiaria y credibilidad del esquema de bandas. Eliminación de restricciones financieras, como los límites a empresas y la “restricción cruzada” para personas.

    Solo con estos elementos podrá producirse el ingreso de capitales por la Cuenta Financiera. Necesario para compensar un eventual déficit de Cuenta Corriente y permitir que el BCRA recomponga reservas sin tensionar la demanda de pesos.

    Compartí esta noticia !

    El dólar consolida un piso de $1.400 y el BCRA baja la tasa al 20%: claves del nuevo equilibrio cambiario

    Compartí esta noticia !

    Mercado cambiario: según la consultora Ecolatina el dólar consolida un nuevo piso y el Gobierno acelera la estrategia para recomponer reservas

    El dólar oficial cerró la semana en $1.425, un 1,6% por encima del viernes 14, en un contexto de calma cambiaria, compras del Tesoro en el mercado y una baja adicional de tasas por parte del BCRA que llevó la TNA al 20%. Con este comportamiento, el esquema de bandas se reconfigura de facto entre un piso de $1.400 y un techo de $1.500, mientras el Gobierno avanza en una secuencia que apunta a la recomposición de reservas, la reducción del Riesgo País y el retorno a los mercados internacionales de deuda.

    Un mercado más estable: Tesoro comprador, menor tasa y retorno de CABA a los mercados

    En el plano cambiario, se produjeron dos novedades: el regreso de CABA a los mercados internacionales de deuda y la compra de dólares en el MULC por parte del Tesoro. En este marco, el esquema de bandas se viene reconfigurando de facto a un piso de $1.400 y un techo de $1.500. Por otro lado, el BCRA redujo la tasa de simultaneas a 20% TNA en la jornada de hoy, dando un nuevo paso de reducción previo a la licitación de Finanzas el miércoles próximo. La baja de tasas en el mercado desde septiembre (de 35% TNA al 20% TNA actual) posicionó la tasa por debajo del ritmo de los precios por primera vez en lo que va del año.  

    Vemos que la secuencia que busca el Gobierno es un BCRA dando señales de recomposición de Reservas, una baja adicional del Riesgo País y un ingreso a los mercados internacionales de deuda. En paralelo, se podrían ir relajando ciertas restricciones a la Cuenta Financiera en la búsqueda por un mayor ingreso de capitales, que se enlazarían con una demanda de divisas menos reprimida. El desarrollo será importante, dado que el TC resultante demandará una tasa de interés que evite presiones dolarizadoras y a la par sea compatible con la actividad económica.

    Finaliza una semana tranquila en el plano cambiario-monetario. El dólar oficial mantuvo la tónica que presentó a lo largo del mes, fluctuando en la zona de los $1.400-$1.450 y manteniéndose en torno al 7%-8% por debajo del techo de la banda. En concreto, luego de bajar a $1.387 durante el lunes, el dólar spot finalizó hoy en $1.425 (+1,6% por encima del viernes 14).

    Decíamos la semana pasada que detrás del comportamiento reciente del dólar se encontraban dos factores: la ratificación de las bandas por parte de las autoridades económicas y una mayor oferta financiera vía colocación de Obligaciones Negociables en dólares por parte de las empresas. Respecto a esto último, un Riesgo País rondando los 600 puntos y un mayor optimismo permitió también que el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires salga a los mercados internacionales de deuda y logre colocar USD 600 M (sobre ofertas por USD 1.700 M) a una tasa del 7,8%.

    ¿Hasta dónde puede llegar este tipo de financiamiento? 

    Si tomamos como referencia la etapa 2016-17, los ingresos brutos por préstamos de títulos públicos en el MULC totalizaron los USD 12.500 M (USD 11.300 M netos), para luego cerrarse producto de la crisis 2018 y la posterior reinstauración del cepo. De consolidarse la situación actual, las provincias tendrán la oportunidad de volver a tomar protagonismo en los mercados de deuda internacional y serán un factor dinamizador en el mercado de cambios local. De todas formas, bien cabe destacar que hoy las provincias son menos deficitarias que en aquel período.

    En el ámbito nacional, la incógnita es qué postura tomaría el Gobierno respecto a la necesaria recomposición de Reservas. Tras el extenso y agitado proceso electoral, los depósitos del Tesoro en moneda dura en el Central llegaron muy diezmados a noviembre, con un stock de apenas USD 150 M y con vencimientos entre el FMI y Organismos Internacionales por delante por USD 1.300 M. Hasta el momento, buena parte de estos vencimientos fueron cubiertos con compras directas del Tesoro al BCRA, fortaleciendo la demanda del mercado por una ruta de recomposición de Reservas que permitiría a la postre una baja adicional del Riesgo País. Algo que, justamente, fueron dando señales las autoridades entre entrevistas y presentaciones.

    Así las cosas, llegaron los indicios de compras del Tesoro en el MULC. En lo que va de noviembre (datos parciales hasta el 17-nov), Hacienda fue realizando compras erráticas en el mercado de cambios: el 7-nov habría comprado USD 49 M, el 12-nov USD 18 M y el 14-nov USD 97 M. Además, según la periodista Florencia Donovan durante este lunes habría comprado USD 200 M al BCRA y el martes unos USD 50 M en el mercado. Esto es consistente con los vencimientos de deuda con los OOII, ya que a inicios de semana vencían USD 308 M. Dado que al 14-nov el stock de depósitos en dólares llegaba a USD 216 M, la caída de USD 105 M el lunes 17 se explicaría por el por el pago a OOII neto de las compras trascendidas al Central, dejando un stock de USD 111 M al 17-nov.

    En concreto, en noviembre el Tesoro llevaría comprado USD 1.106 M al Central y USD 214 M en el MULC (USD 114 M netos de ventas). Producto de estas operaciones, se explica por qué el dólar se encuentra haciendo un “piso” alrededor de los $1.400, donde el Tesoro se estaría sintiendo cómodo y estaría saliendo a comprar divisas cuando se ubica por dicha zona (o incluso la quiebra). Por tanto, nos encontramos transitando un escenario donde la banda se reconfigura de facto en un piso de $1.400 ($927 de jure) y un techo de $1.500 

    Con un noviembre casi cerrado en materia de vencimientos (queda poco más de USD 80 M), será importante ver si el Tesoro mantiene el statu quoDurante diciembre, Hacienda enfrenta vencimientos brutos con OOII por USD 950 M. Por lo pronto, las autoridades podrían mantener la estrategia entre compras en el MULC y el BCRA, pero el último mes del año puede ser una prueba interesante que arroje nuevas definiciones en el plano cambiario-monetario.

    ¿A qué hacemos referencia?

    En el plano monetario, se suscitarán una serie de eventos relevantes que podrían utilizarse para comenzar a delinear el nuevo esquema. En el marco de una demanda de dinero que crece por factores estacionales en diciembre, Finanzas y el BCRA contarán con la oportunidad de seguir aflojando el apretón monetario. El 28-nov vence la Comunicación del Central que aumentó en 5 p.p. la exigencia de encajes para los bancos, los cuales podían encajar mediante títulos públicos adquiridos en el mercado primario. Esta regulación no sólo presionó sobre la liquidez bancaria, sino que además mantuvo cautiva a las entidades financieras en las diferentes licitaciones de Finanzas. En este sentido, diciembre podría ser un mes de prueba de menores exigencias de efectivo mínimo (y por tanto mayor capacidad prestable) y una licitación “menos amañada” que permitiría eventualmente expandir los pesos (vía un rollover menor a 100%) en un mes de mayor demanda.

    Por otro lado, sería una oportunidad para que el Central comience a recomponer Reservas. Un paulatino ordenamiento monetario y una mayor demanda de pesos podrían empujar a que el BCRA comience a testear y comprar divisas en el mercado. Naturalmente, estas compras tendrían un efecto monetario expansivo, a diferencia de las compras que realiza el Tesoro al BCRA que tienen un efecto monetario neutro (los pesos no “salen a la calle”). Eventualmente, esto podría ser una señal positiva para una baja adicional del Riesgo País, que colabore para un pronto retorno a los mercados internacionales de cara a los vencimientos por USD 4.500 M de enero 2026 (con Reservas Netas que se ubican en USD 1.600 M). Probablemente, la secuencia se podría superponer con algún financiamiento internacional del estilo REPO con bancos privados (algo que comentaron diferentes medios).

    En este marco, el BCRA redujo la tasa al 20% TNA en la jornada de hoy. En las puertas de la licitación del próximo miércoles, la autoridad monetaria replicó el movimiento de la primera licitación del mes cuando bajó la tasa ofrecida en las ruedas simultaneas de 25% TNA a 22% TNA. De esta forma, se pavimenta una reducción de tasas en el mercado que otorgue más espacio a Finanzas en las últimas dos licitaciones del año, lo que permitiría ofrecer tasas más competitivas en las licitaciones primarias para recorrer un fino equilibrio entre la ampliación de pesos y la demanda efectiva en el mercado.

    No obstante, comienza a emerger cierto trade-off entre tasas y dólar. La baja de tasas comienza a entrar en un terreno negativo en términos reales por primera vez en lo que va de 2025. Hasta julio, la tasa de política monetaria (LEFIs) se ubicaron sistemáticamente por encima de la inflación general y núcleo. Desde el desarme, la postura del Central en el mercado seguía implicando una tasa real positiva, pero la volatilidad al alza fue el factor determinante fruto del nuevo esquema monetario y la mayor expectativa de devaluación. Resuelto en mayor o menor medida este último punto, la baja de tasas desde septiembre (de 35% TNA al 20% TNA actual) introdujo a las tasas en un terreno real negativo (1,5% TEM vs una inflación del 2%).

    En suma, vemos que la secuencia que busca el Gobierno es un BCRA dando señales de recomposición de Reservas, una baja adicional del Riesgo País y un ingreso a los mercados internacionales de deuda. En paralelo, se podrían ir relajando ciertas restricciones a la Cuenta Financiera en la búsqueda por un mayor ingreso de capitales, que se enlazarían con una demanda de divisas menos reprimida. El desarrollo será importante, dado que el TC resultante demandará una tasa de interés que evite presiones dolarizadoras y a la par sea compatible con la actividad económica.

    Dólar oficial al alza

    Con un dólar estabilizado en el orden de los $1.400-$1.450 y un Tesoro que habría estado presente comprando divisas, el dólar spot finalizó en $1.425 y se ubicó 1,6% por encima del viernes de la semana anterior. Asimismo, con la publicación de la planilla de Reservas del BCRA al FMI, se oficializó la activación del Swap de USA por el orden de los USD 2.500 M, por lo que las Reservas Netas se redujeron en la misma magnitud. En concreto, las Reservas Netas (Brutas – Swap CH y USA – Encajes – REPOs – SEDESA) pasaron de USD 4.400 M a los USD 1.600 M.

    La brecha cambiaria se estabiliza

    Los dólares alternativos finalizaron mixtos: el dólar minorista subió 1,3% ($1.450) respecto al viernes de la semana anterior, el dólar MEP operado con AL30 ascendió 0,3% ($1.452), el dólar CCL operado con CEDEARs se deslizó +0,4% ($1.492) y, por el contrario, el blue bajó 0,3% ($1.425). En este contexto, la brecha cambiaria promedio finalizó en la zona del 3%.

    Los futuros de dólar suben

    Los contratos a futuro del dólar acompañaron el movimiento del spot. En detalle, los contratos de noviembre a enero bajaron 1,1%, y misma magnitud para aquellos con vencimiento desde febrero 2026. Respecto a las devaluaciones implícitas, el mercado cerró con una devaluación del 0,3%, 3,1% y 5,4% para noviembre, diciembre y enero 2026, respectivamente.

    Compartí esta noticia !

    El Gobierno evalúa acelerar las bandas cambiarias y presentará su plan en 30 días

    Compartí esta noticia !

    Caputo anticipa un ajuste en la política de bandas cambiarias y presentará un nuevo plan económico en 30 días. Frente a inversores explicó que se prepara un nuevo plan que incluye ajuste del dólar, recompra de bonos y acumulación de reservas

    Durante un encuentro con inversores en Nueva York, el ministro de Economía, Luis Caputo, adelantó que el Gobierno podría acelerar el movimiento de las bandas cambiarias y habilitar compras de dólares dentro del rango operativo. También confirmó una recompra de bonos soberanos y la presentación de un plan integral que incluirá metas de acumulación de reservas, manejo de deuda y nuevos instrumentos financieros.

    Flexibilización gradual del esquema cambiario y señales al mercado

    En el marco de la gira del presidente Javier Milei por Estados Unidos, el ministro de Economía Luis Caputo mantuvo una reunión privada con unos 40 inversores organizada por JP Morgan, uno de los bancos que participa en el esquema de apoyo financiero del Tesoro estadounidense hacia la Argentina.

    Según trascendió a través de la agencia Bloomberg, Caputo aseguró que no está previsto liberar el tipo de cambio, sino mantener la moneda operando dentro de las bandas establecidas. Sin embargo, reconoció que podría acelerarse el ajuste de los límites cambiarios del 1% al 1,5% mensual, dependiendo de la inflación y del comportamiento de la demanda de pesos.

    “El objetivo no es liberar el dólar, sino mantener una flotación administrada dentro de parámetros previsibles, mientras se fortalece la acumulación de reservas”, planteó el ministro, según fuentes presentes en el encuentro.

    Actualmente, las bandas cambiarias —el rango dentro del cual puede fluctuar el peso frente al dólar— se ajustan 1% mensual, permitiendo una depreciación controlada. Caputo deslizó que ese ritmo podría incrementarse si los indicadores macroeconómicos lo justifican, lo que marcaría un cambio en el diseño del régimen cambiario-monetario vigente.

    El funcionario también confirmó que el Gobierno planea recomprar bonos soberanos —particularmente los Global 2029 (GD29) y 2030 (GD30)— utilizando una fuente de financiamiento más barata. Si bien no precisó los mecanismos, mencionó que existe un acuerdo de confidencialidad con Estados Unidos, lo que sugiere la intervención directa del Tesoro norteamericano en la asistencia técnica y financiera al país.

    Recomposición de reservas y nuevo plan económico en desarrollo

    Caputo adelantó que en los próximos 30 días presentará un plan económico integral que incluirá un cronograma de acumulación de reservas, una estrategia de recompra de deuda y la emisión de un nuevo instrumento financiero denominado “bono por educación”, cuya creación ya había sido anunciada en septiembre.

    El anuncio se produce en un contexto de reservas internacionales debilitadas: desde la firma del acuerdo por US$ 20.000 millones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en abril, el Banco Central (BCRA) tuvo dificultades para recomponer su posición en divisas. Durante la previa electoral, incluso, se vio obligado a vender dólares para contener la volatilidad cambiaria.

    Al encontrarse limitado por la normativa que impide al BCRA intervenir dentro de la banda, fue el Tesoro argentino quien asumió el rol de estabilización hasta agotar sus fondos. Luego, el Gobierno acordó un esquema de asistencia directa del Tesoro de Estados Unidos, que vendió aproximadamente US$ 2.000 millones para evitar una devaluación desordenada.

    “El Tesoro norteamericano y el JP Morgan actuaron como respaldo externo en un momento de fragilidad cambiaria. Ahora, el objetivo del equipo económico es que la acumulación de reservas vuelva a depender de la política interna”, explicaron fuentes cercanas al Palacio de Hacienda.

    En ese sentido, Caputo indicó que el Gobierno podría habilitar compras de dólares aun cuando el tipo de cambio se mantenga dentro de la banda, siempre que la liquidez del mercado lo permita. Esta modificación implicaría una mayor flexibilidad operativa para recomponer reservas, sin alterar el compromiso de mantener una flotación administrada.

    Expectativas del mercado

    Desde la victoria de La Libertad Avanza en las elecciones de medio término, el mercado financiero había reclamado definiciones sobre el futuro del esquema cambiario. Algunos fondos internacionales, como Pimco, sugirieron incluso que la Argentina debería permitir la libre flotación del peso para atraer capitales y normalizar el funcionamiento del mercado.

    El encuentro de Caputo con inversores fue interpretado como una señal de continuidad con ajustes graduales, orientada a consolidar credibilidad sin abandonar el marco de control monetario. La posibilidad de acelerar el ritmo de depreciación y la recompra de bonos fueron recibidas como indicios de pragmatismo financiero, en contraste con posiciones más dogmáticas.

    “La acumulación de reservas dentro de la banda es una herramienta que refuerza la confianza y mejora la sostenibilidad del programa financiero”, expresó uno de los participantes del encuentro.

    De concretarse el plan anunciado, el Gobierno buscaría alinear tres frentes críticos: la estabilidad cambiaria, la reducción de la deuda en moneda extranjera y la recuperación de la confianza del mercado internacional. El nuevo esquema, cuya presentación está prevista dentro de un mes, definiría la hoja de ruta del segundo tramo de la política económica de Milei, con impacto directo en las expectativas inflacionarias y la proyección del tipo de cambio para 2026.

    Compartí esta noticia !

    Marcos Galperín le dio letra a Luis Caputo para defender a muerte un dólar “antikuka”

    Compartí esta noticia !

    No permitir que el dólar suba de los $ 1.500 costó en tres días US$ 679 millones de las reservas del BCRA. La hipótesis prooficialista es culpar al Riesgo Kuka.

    El historial reciente del riesgo país dio pábulo al fundador de Mercado Libre, Marcos Galperín, para atribuir la suba del dólar y el desmoronamiento de los bonos al que denominó “Riesgo Kuka”.

    Intentó demostrarlo con un gráfico, que tuiteó, con los números desde el comienzo del Gobierno de Javier Milei y los que siguieron al resultado electoral de la Provincia de Buenos Aires.

    De acuerdo con los datos esgrimidos por el empresario prooficialista, se había pasado de los 2.412 puntos registrados en la elección que consagró ganador a los libertarios, a los 600 puntos a los que llegó en el primer año de gestión de la actual Administración.

    Y posteriormente al rebote a los 1.100 puntos tras el claro triunfo de Fuerza Patria en la Provincia.

    Javier Milei tomó la posta y desafió: “En el Partido del Estado tenés a los kukas y a los ‘antikukas’ que votan igual que los kukas, pero disfrazados de republicanos”.

    La vinculación de la volatilidad financiera con el kirchnerismo ya la había manifestado el ministro de Economía, Luis Caputo, durante una entrevista concedida al economista y streamer libertario, Felipe Núñez, hace dos meses en el canal de Carajo.

    Se refirió al “Riesgo Kuka” o la incertidumbre política (que para él son sinónimos) señalando que se manifiesta en que “algunos deciden cubrirse y no es nada que no hayamos visto ni que no hayamos esperado”.

    El termómetro político de la confianza

    La desconfianza en que el Gobierno reúna los dólares para pagar los cupones de los bonos en los vencimientos se genera a partir de la interpretación de las proyecciones macroeconómicas y políticas de los indicadores, según los datos, pero también de las seguridades que inspire el gobierno para coronar con éxito las gestiones financieras que le permitan cubrir las necesidades.

    Luego, su hipótesis es que el incremento del dólar, de los indicadores financieros y del riesgo argentino se basan en el temor de los mercados ante la posibilidad de que regrese el kirchnerismo al poder, si se proyecta la performance bonaerense hacia 2027.

    Se repetiría de este modo el proceso vivido en 2019, cuando el entonces presidente Mauricio Macri intentaba sin éxito ser reelecto.

    Los mercados vienen manifestando dudas de que las reservas internacionales alcancen para cubrir los vencimientos de deuda, ya que cálculos autorizados indican que, de las sumas y restas hasta 2027, estarían faltando US$ 9.000 millones.

    Ello sin contar sin las pérdidas que sumen las ventas al mercado para sostener la banda superior cambiaria ante el embate de la demanda de la divisa norteamericana debida a la incertidumbre.

    En tres días, el Banco Central consumió US$ 1.100 millones para que la cotización no trepara a más de los $ 1.500 a los que llegó.

    El cuco kuka

    Galperín ya había utilizado la hipótesis de “Riesgo Kuka” en mayo, cayó el riesgo país tras la victoria de LLA en las elecciones legislativas porteñas.

    En aquella oportunidad, celebró un cuadro publicado por el magister en Finanzas, Federico Domínguez, que reflejó el alza en el precio de los bonos soberanos, y la baja del riesgo país, después de la jornada electoral de la Ciudad de Buenos Aires.

    Sacó hace poco la cara por el Gobierno ante los audios que tomaron estado público del ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), Diego Spagnuolo, en torno de una presunta trama de sobornos en el organismo.

    Luego de pronunciarse en apoyo de Milei, trató de absurda “la opereta” para tratar de voltearlo, como denunció en las redes, y la comparó con la corrida contra el dólar en 2019 para bajar a Macri. 

    Compartí esta noticia !

    El dólar tocó el techo de la banda, intervención récord del Banco Central y riesgo país en alza

    Compartí esta noticia !

    El Banco Central atravesó esta semana el primer test serio del nuevo esquema cambiario: por primera vez desde abril, la autoridad monetaria intervino con ventas directas para frenar la escalada del dólar mayorista, que cerró en $1.475 tras cinco semanas consecutivas de suba. En apenas tres ruedas, el organismo que conduce Santiago Bausili se desprendió de USD 1.110 millones, en una dinámica que enciende luces de alerta sobre la sostenibilidad de la estrategia y su impacto en las reservas internacionales, según el análisis de la consultora Ecolatina.

    Reservas bajo presión en el techo de la banda

    Finaliza otra semana caracterizada por la presión al alza del tipo de cambio. Por quinta semana consecutiva, el dólar mayorista avanzó hasta el techo de la banda hasta finalizar en $1.475 (+1,5% respecto al viernes de la semana pasada).

    Como consecuencia, el BCRA vendió divisas por primera vez en el techo de la banda. Desde el miércoles, la autoridad monetaria vendió de forma creciente divisas en el mercado para defender la banda superior. Con depósitos del Tesoro en USD que lucen agotados, la principal herramienta para contener el techo la posee la autoridad monetaria con unas Reservas Líquidas robustecidas tras el acuerdo con el FMI. El riesgo que emerge de dicha estrategia es una circulo vicioso, donde a más ventas, más dudas del mercado sobre su sostenibilidad, retroalimentando y produciendo mayores ventas. En este marco, el riesgo país escaló hasta romper la barrera de los 1.500 puntos, reduciendo la probabilidad de un ingreso rápido a los mercados internacionales en 2026.

    Con todo, por lo pronto será importante tener cautela, monitorear la dinámica de reservas y la posición que adopte la autoridad monetaria en el mercado de cambios de cara a las elecciones. Hacia adelante, cada vez es más evidente que el BCRA deberá definir una trayectoria clara y transparente de recomposición de reservas, necesario para ayudar a descomprimir el riesgo país.

    Finaliza otra semana caracterizada por la presión al alza del tipo de cambio. Por quinta semana consecutiva, el dólar mayorista avanzó hasta el techo de la banda y finalizó en $1.475 (+1,5% respecto al viernes de la semana pasada). Por su parte, el dólar informado por el BCRA (promedio de la jornada) finalizó casi en línea ($1.474,8; +1,9%).

    Como consecuencia, el dólar spot tocó por primera vez el techo de la banda en la rueda del miércoles, hecho inédito desde el cambio en el régimen cambiario vigente desde abril. Particularmente, desde el viernes 12/9 la evolución intradiaria comenzó a insinuar que alcanzaría el techo de la banda, lo que impulsó a que el BCRA coloqué por primera vez una opción de oferta en el mercado en la banda superior.

    La dinámica se extendió a lo largo de la semana, generando que el miércoles el BCRA venda divisas por primera vez tras 103 ruedas. Desde entonces, el Central fue profundizando la postura vendedora: el miércoles se desprendió de USD 53 M, el jueves USD 378 M y hoy viernes de USD 678 M (la venta diaria más elevada desde oct-19). De esta forma, la venta acumulada para sostener el techo de la banda alcanza los USD 1.110 M en sólo 3 ruedas (sin contemplar los USD 500 M vendidos por el Tesoro en la previa a las elecciones de PBA).  

    Luego de las elecciones de PBA, marcamos que el inicio de la intervención del BCRA y el ritmo de ventas eran factores relevantes para monitorear. La respuesta llegó antes de lo esperado: las ventas arrancaron a falta de más de un mes de la elección de octubre y a un ritmo elevado. En principio, si bien no negamos la señal negativa, es pronto para sacar conclusiones que podrían lucir precipitadas, pero el 26 de octubre queda lejos en el tiempo.

    Para dimensionar la magnitud de estas ventas, realizamos un ejercicio que repasa la dinámica de las corridas cambiarias de los últimos años. Para ello, tomamos las elecciones primarias y generales desde 2017 en adelante y calculamos las ventas promedio diarias del BCRA en el MULC, así como la cantidad de ruedas con saldo negativo desde el inicio de las tensiones.

    El caso más extremo que aparece es la víspera a las elecciones Generales de octubre 2019, cuando el Central debió desprenderse de USD 144 M diarios durante 53 ruedas, dejando un saldo negativo de USD 7.663 M. Sin embargo, es necesario mencionar que para septiembre de 2019 se había restituido un cepo a las personas con un límite de compra mensual 10.000 USD, una restricción que no se encuentra vigente hoy en día.

    Más cerca en el tiempo, si bien no se trata de un caso de previa electoral, este año convivimos con una etapa de continúas ventas en la previa a la flexibilización del cepo en abril, mediada por la incertidumbre cambiaria que traía las negociaciones con el FMI. En este contexto, la autoridad monetaria debió desprenderse en promedio de USD 131 M por día durante 19 ruedas.

    Volviendo a la actualidad, el martes 2/9 las autoridades declararon que empezarían a “proveer de liquidez al mercado de cambios”, leído como un acto de sinceramiento a lo que venía ocurriendo desde agosto. Sumando entonces dichas ventas, transcurrieron 14 ruedas y se vendieron USD 122 M en promedio por día, implicando un rojo acumulado de USD 1.708 M. Por lo pronto, tanto el timing como el volumen operado hasta ahora son malas noticias para el gobierno: de mantenerse esta tendencia durante las 24 ruedas restantes hasta las elecciones generales, las ventas totales del BCRA llegarían a USD 4.600 M (casi en línea a lo ocurrido entre agosto y septiembre del 2018). Llegado a este punto, una aclaración importante es que el ejercicio es sumamente ilustrativo, ya que es un supuesto fuerte pensar que las ventas seguirán a este rimo. Y esto vale tanto por la positiva (puede bajar o pausarse), como por la negativa (viene subiendo).

    Naturalmente, se desprende la pregunta respecto al poder de fuego que tienen las autoridades para defender el techo de la banda. Los depósitos del Tesoro en USD lucen agotados. Desde 13 de agosto, los depósitos pasaron de USD 2.000 M a los USD 640 M producto de las mencionadas ventas en el mercado y en menor medida pagos netos a organismos internacionales (-USD 475 M). No obstante, tras el acuerdo con el FMI el BCRA robusteció significativamente las Reservas Líquidas (Reservas – Swap con China – Oro; métrica del dinero líquido para abastecer al mercado) que hoy se aproximan a los USD 13.700 M.

    Como ya anticipamos unas líneas más arriba, la venta de dólares por parte del BCRA está lejos de ser una buena señal. Con varios compromisos en moneda internacional en el corto y mediano plazo, el mercado tiene un ojo puesto en las posiciones que adopten el Tesoro o el Central en el mercado de cambios. Mientras que la demanda es que se acumulen reservas, por el contrario, la autoridad monetaria se desprende de ellas y compromete su capacidad de repago.

    Producto de ello, el riesgo país, que venía oscilando los 1.100 puntos tras los resultados de PBA, saltó durante la jornada del miércoles a los 1.400 p.b. y quebró hoy viernes la barrera de los 1.500 p.b. (el valor más alto desde agosto del año anterior). En paralelo, los bonos soberanos han profundizado el rally bajista: los Bonares contrajeron 14,3% y los Globales 12,6%.

    En este escenario, la probabilidad de un acceso rápido a los mercados internacionales a principios de 2026 luce compleja. La prima de riesgo no refleja únicamente la incertidumbre política, sino también un mayor pesimismo en torno al esquema económico trazado y la obvia interacción entre ambas variables, algo no fácilmente discernible.

    En el marco de un esquema cambiario con dudas respecto a su sostenibilidad luego de octubre, emerge el riesgo concreto de corto plazo de ingresar a un círculo vicioso. Esto es, mientras más se vea forzado el BCRA a desprenderse de divisas para sostener el techo de la banda, más dudas tendrá el mercado respecto a su sostenibilidad, dinámica que se retroalimenta llevando a nuevas ventas del Central. En el mediano plazo, el saldo será una necesidad mayor de acumulación de divisas para recomponer las reservas internacionales.

    Si bien cada venta de divisas implica una absorción de pesos del Central, las experiencias locales dejan en claro que siempre “hay pesos”. Sin embargo, hagamos el ejercicio: si sumamos los pesos circulantes, los depósitos en los bancos privados (CA + CC) y los depósitos a plazo (plazos fijos) y los expresamos en dólares (CCL), la cifra arroja unos USD 80.000 M a comienzo de mes. Obviamente, esto no quiere decir que todos los pesos se irán al dólar. Para poner en perspectiva, en ago-19 la cifra rondaba los USD 54.000 M (a precios corrientes) y a finales de oct-19 finalizó en USD 41.000 M, una reducción de USD 13.000 M.

    Con todo, por lo pronto será importante tener cautela, monitorear la dinámica de reservas y la posición que adopte la autoridad monetaria en el mercado de cambios de cara a las elecciones. Hacia adelante, cada vez es más evidente que el BCRA deberá definir una trayectoria clara y transparente de recomposición de reservas, necesario para ayudar a descomprimir el riesgo país.

    Dólar oficial al alza

    Con las ventas del BCRA como trasfondo, el dólar oficial spot finalizó la semana en $1.475 (+1,5% respecto al viernes previo). Por otro lado, las Reservas Brutas finalizaron en USD 39.259 M y las Reservas Netas descontando los depósitos del Tesoro, BOPREAL y DEG habrían cerrado en USD 1.100 M (+USD 5.100 M si no se descuentan aquellos ítems).

    La brecha cambiaria sube

    Con un dólar spot cotizando en el techo de la banda y nuevas regulaciones para la compra de dólares alternativos (prohibición a altos cargos de comprar dólar MEP/CCL), los dólares paralelos se despegaron de la cotización mayorista. En números, el dólar minorista subió 3,8% ($1.524) respecto al viernes de la semana anterior, el dólar MEP operado con AL30 ascendió 6,4% ($1.567), el dólar CCL medido en CEDEARs se deslizó 5,8% ($1.567) y el blue aumentó 6,7% ($1.520). De esta forma, la brecha cambiaria cerró en 5%, el valor más elevado desde finales de abril (cuando el mercado se acoplaba al nuevo esquema cambiario).

    Los futuros de dólar suben

    Los contratos a futuro del dólar acompañaron el movimiento del spot. En detalle, los contratos de septiembre a noviembre subieron 1,4%, y aquellos con vencimiento desde diciembre +1,5%. Respecto a las devaluaciones implícitas, el mercado cerró con una devaluación próxima al 4% para el trimestre septiembre-noviembre, y promedia un 13% para el trimestre siguiente.

    Compartí esta noticia !

    Categorías

    Solverwp- WordPress Theme and Plugin