Dólar oficial

El dólar oficial cayó 0,8% y quedó 7,2% debajo del techo de la banda tras fuertes compras del BCRA

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El dólar oficial profundizó su tendencia bajista y registró este jueves la mayor caída en dos meses, en un contexto marcado por una fuerte intervención del Banco Central y por el respaldo explícito del Fondo Monetario Internacional (FMI) al ritmo de acumulación de reservas. La baja del tipo de cambio se dio pese a un escenario financiero más tenso, con caídas en acciones y bonos y un riesgo país nuevamente cerca de los 600 puntos.

El movimiento del mercado cambiario se produjo luego de que la portavoz del FMI, Julie Kozack, destacara que la compra de divisas por parte del Banco Central “empezó el año a un ritmo más rápido de lo previsto”, una señal que fue leída como un respaldo institucional a la estrategia oficial de intervención.

Fuerte intervención del BCRA y caída del tipo de cambio

Durante la jornada del jueves, el Banco Central compró US$ 187 millones, el mayor saldo neto positivo en diez meses, y encadenó así ocho ruedas consecutivas con compras. Sin embargo, el impacto sobre las reservas fue limitado: según fuentes oficiales, la autoridad monetaria debió afrontar pagos por unos US$ 100 millones a organismos internacionales, lo que dejó una suba marginal de US$ 37 millones en las reservas brutas, que cerraron en US$ 44.717 millones. También incidió el avance del precio del oro, que subió 1% y alcanzó un nuevo máximo histórico.

En ese marco, el dólar minorista en el Banco Nación cayó $10 (-0,7%) y cerró en $1.470, mientras que el tipo de cambio mayorista retrocedió 0,8% hasta $1.441, la caída más profunda desde el 17 de noviembre. De esta manera, el dólar quedó 7,2% por debajo del techo de la banda cambiaria, ubicado actualmente en $1.544,4, lo que representa la mayor brecha con el límite superior en dos meses.

El volumen operado en el Mercado Libre de Cambios (MLC) alcanzó los US$ 410 millones, muy por encima del registro de la rueda previa. La atención del mercado quedó puesta en qué proporción de ese monto fue absorbida por el Banco Central.

Reservas, mercado de futuros y señales del inicio de 2026

La magnitud de la intervención oficial volvió a llamar la atención. El miércoles previo, el BCRA habría comprado cerca del 70% del volumen operado en el segmento de contado, que fue de US$ 269 millones, muy por encima del objetivo habitual del 5%. En el mercado de futuros, en tanto, se negociaron US$ 567 millones. Operadores señalaron que el Banco Central no apareció activo “en pantalla” y estimaron que las compras se realizaron mediante operaciones en bloques, una modalidad ya utilizada anteriormente por el Tesoro.

Desde la autoridad monetaria explicaron que no todas las compras impactan de manera directa en las reservas, ya que depende del origen de los dólares: aquellos que ya estaban depositados en el sistema financiero pasan de reservas brutas a netas, mientras que solo los flujos provenientes del exterior incrementan el stock total.

En paralelo, el mercado de futuros siguió mostrando tasas implícitas elevadas. Desde Adcap Grupo Financiero señalaron que se mantuvieron por encima del 30%, con valores cercanos al 35% en los tramos cortos, niveles que consideran altos frente a la tasa de caución, que cerró en 20,5% a un día.

Según Gustavo Quintana, agente de PR Corredores de Cambio, “en los tres primeros días de esta semana el tipo de cambio mayorista bajó 12 pesos, una dinámica similar a la de la semana anterior”. Con la baja de este jueves, agregó, el dólar mayorista volvió a ubicarse cerca de los valores registrados el 26 de diciembre.

Un contexto financiero más tenso

La caída del dólar oficial se produjo en un contexto financiero adverso. En el plano bursátil, se registraron fuertes bajas en acciones y bonos, mientras que el riesgo país volvió a acercarse a los 600 puntos, arrastrado por una mala rueda en Wall Street y por un dato de inflación de diciembre más alto de lo esperado, que no estaba plenamente incorporado en los precios.

Aun así, el respaldo del FMI a la política de acumulación de reservas y la continuidad de las compras del Banco Central refuerzan la estrategia oficial de anclar expectativas cambiarias en el inicio de 2026, en un escenario donde el equilibrio entre intervención, tasas y contexto financiero externo seguirá siendo determinante.

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Con inflación en alza, el régimen de bandas empuja el techo del dólar por encima de los $1.600

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La aceleración de la inflación de diciembre reconfiguró la dinámica del régimen de bandas cambiarias y llevará al techo del dólar oficial por encima de los $1.600 hacia fines de febrero. El dato del IPC, informado por el INDEC, impacta de manera directa en la indexación automática que aplica el Banco Central desde 2026 y reabre el debate sobre atraso cambiario, intervención oficial y costos macroeconómicos, en un contexto de tasas extremadamente volátiles y un delicado equilibrio entre acumulación de reservas y absorción de pesos.

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de diciembre marcó un incremento del 2,8% mensual, por encima de las expectativas del mercado (2,3%), y se convirtió en una variable clave para la evolución del tipo de cambio. Desde enero de 2026, el Banco Central (BCRA) abandonó el esquema de crawl del 1% mensual y pasó a indexar las bandas cambiarias al último dato de inflación disponible, lo que acelera el desplazamiento de los límites sin que necesariamente el dólar acompañe ese ritmo.

Bandas indexadas, inflación en alza y un techo que se aleja

El mecanismo de ajuste establece que las bandas se actualizan a comienzos de cada mes tomando como referencia la inflación de dos meses previos, dado que es el último dato oficial disponible. Por este motivo, al cierre de enero el techo de la banda se incrementará 2,5%, en línea con el IPC de noviembre.

Con ese ajuste, el 31 de enero el precio máximo alcanzará los $1.564,30. Luego, al incorporarse el dato de inflación de diciembre, el límite superior se corregirá otro 2,8% y llegará a $1.608,10 al 28 de febrero.

En contraste, el dólar oficial mayorista se ubica actualmente en $1.457, lo que implica que debería subir 10,3% en el próximo mes y medio para acercarse al techo de la banda. Ese escenario es el que el Gobierno busca evitar, incluso recurriendo a herramientas de intervención directa, con el objetivo de contener las presiones cambiarias y evitar un traslado a precios.

La brecha entre el tipo de cambio efectivo y el límite superior vuelve a instalar el debate sobre el atraso cambiario, un fenómeno que parecía haber quedado atrás, pero que reaparece a medida que la inflación acelera y el dólar oficial se mueve con extrema parsimonia.

Inflación, dólar contenido e intervención oficial

El informe del INDEC mostró que la inflación de diciembre estuvo impulsada principalmente por carnes y precios regulados, como combustibles y transporte. Si bien se trata de un mes estacionalmente más alto, el IPC acumuló su séptima aceleración consecutiva.

Mientras tanto, el tipo de cambio oficial apenas se deslizó 1% en el último mes, profundizando la desconexión entre precios y dólar. Esta dinámica alimenta expectativas de corrección futura, sobre todo cuando el techo de la banda se mueve de forma automática al ritmo de la inflación.

Sin embargo, el comportamiento del mercado en enero mostró otra cara. El dólar oficial registró su mayor baja diaria del año, alejándose del techo de la banda. En el Banco Nación, la cotización cayó $5 hasta $1.485, mientras que en el segmento mayorista retrocedió $10,50 hasta $1.457, quedando a 5,8% del límite superior, ubicado en $1.542. Se trata de la mayor distancia con el techo en casi dos meses.

En paralelo, el BCRA compró u$s55 millones y encadenó su séptima rueda consecutiva con saldo positivo. En lo que va de enero, acumula u$s338 millones, con un promedio diario de u$s41 millones. No obstante, las reservas brutas cayeron u$s88 millones, hasta los u$s44.680 millones, por la baja en la valuación de activos del balance.

Desde Balanz Research señalaron que la inflación de diciembre “sorprendió al alza”, impulsada por los precios regulados (+3,3%), aunque sin modificar el escenario base de desaceleración para los próximos meses. Con este dato, la inflación cerró 2025 en 31,5% interanual, muy por debajo del 117,8% de 2024.

Tasas al límite y un Gobierno que prioriza el dólar

El control del tipo de cambio tuvo costos evidentes en el mercado de pesos. Las tasas cortas volvieron a niveles extremos, con la caución a un día tocando picos del 150% TNA, en un contexto de fuerte demanda de pesos y escasez de liquidez.

Según 1816, el BCRA “sigue retirando más pesos vía ventas de Lelink que los que inyecta con sus compras en el mercado de cambios”, mientras que Cohen Aliados Financieros informó que la caución promedió 35,2% TNA y la tasa Repo 33,1% TNA.

Desde Econviews sintetizaron la estrategia oficial con claridad: “Entre que no hay una tasa de política monetaria y que ni el BCRA ni el Tesoro hicieron mucho para suavizar la suba de tasas, quedó confirmado que, por ahora, el que manda es el dólar”. El mensaje implícito es que el Gobierno prefiere tolerar tasas altas y volatilidad financiera antes que una corrección cambiaria.

La tensión se profundizó por las necesidades del Tesoro. Si bien logró reunir los dólares para afrontar vencimientos por u$s4.400 millones, el BCRA debió tomar un REPO por u$s3.000 millones con bancos internacionales, complementando los u$s2.200 millones disponibles. Esa operatoria implicó una fuerte absorción de pesos del sistema, que luego debió ser parcialmente compensada con intervenciones del Central en el mercado secundario.

Mercado financiero, riesgo país y expectativas

En este contexto, los activos argentinos reflejaron la combinación de factores locales y globales. El riesgo país se ubicó en torno a los 581 puntos básicos, su nivel más alto desde el 15 de diciembre de 2025, mientras que el S&P Merval en dólares perforó los 2.000 puntos, al cerrar en 1.994,52.

Las acciones líderes mostraron caídas generalizadas y los ADRs retrocedieron hasta 3,5%, en un escenario de mayor volatilidad global. Aun así, algunos analistas destacan que, con un dólar contenido y tasas elevadas, se abre una ventana táctica para instrumentos en pesos, siempre que la inflación retome una senda descendente en el primer trimestre.

Una definición clave hacia febrero

Con un techo de la banda que superará los $1.600, una inflación que mostró señales de aceleración y un mercado de tasas bajo estrés, el Gobierno enfrenta una definición central: seguir dejando que el límite superior se aleje del dólar efectivo o permitir una corrección gradual del tipo de cambio, incluso vía compras de reservas.

La decisión no es menor. De ella dependerá no solo la estabilidad cambiaria de corto plazo, sino también la credibilidad del esquema de bandas, el comportamiento de las expectativas y el delicado equilibrio entre desinflación, actividad y financiamiento del Tesoro.

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Dólar, tasas y bonos: señales mixtas en el inicio del nuevo esquema cambiario

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El dólar oficial revirtió la tendencia sobre el cierre y subió este lunes, en una jornada marcada por la volatilidad, el seguimiento de las tasas de interés y la atención puesta en la acumulación de reservas del Banco Central (BCRA). El movimiento se dio tras una primera semana del año con bajas, en un contexto atravesado por el nuevo esquema cambiario, el pago de deuda por más de u$s4.200 millones y la estrategia oficial para evitar que el tipo de cambio mayorista toque el techo de la banda, ubicado en 5%.

Rueda cambiaria: suba del oficial, brechas acotadas y fuerte volumen

En el segmento mayorista, referencia del mercado, el dólar avanzó $2,50 y cerró en $1.467,50. En tanto, el dólar minorista en el Banco Nación finalizó a $1.440 para la compra y $1.490 para la venta, mientras que el promedio de entidades financieras que releva el BCRA lo ubicó en $1.483,19 para la venta.

Entre los paralelos, el dólar blue borró el avance intradiario y cerró a $1.485 para la compra y $1.505 para la venta. Los dólares financieros operaron con movimientos acotados: el MEP cedió 0,1% hasta $1.487,88, con una brecha de 1,5%, y el CCL subió 0,2% a $1.532,45, llevando la brecha con el oficial al 5,5%.

El volumen operado fue significativo. En el contado se negociaron u$s433,520 millones, mientras que en el mercado de futuros el monto alcanzó los u$s308 millones, según el operador Gustavo Quintana.

Nuevo esquema, tasas bajo presión y compras de reservas

Tras el estreno del nuevo esquema cambiario, la semana pasada mostró una dinámica particular. De acuerdo con PxQ, el BCRA compró divisas mientras el Tesoro vendió dólares para evitar que el tipo de cambio alcanzara el techo de la banda. Esa estrategia, señalaron, terminó “evidenciando un mercado corto si se quiere acumular reservas sin acceso al mercado internacional de crédito”.

Para Econviews, el interrogante central es si el Gobierno podrá seguir acumulando reservas sin movimientos significativos del tipo de cambio. “Esa obsesión con el dólar planchado tuvo su costo en las tasas de interés”, advirtieron. Según la consultora, el aumento estacional de la demanda de dinero en diciembre volvió a estresar la liquidez bancaria, llevando a las tasas de corto plazo a niveles altos y volátiles.

“El Gobierno dejó en claro que prefiere que sufran las tasas antes que el tipo de cambio. Entre que no hay una tasa de política monetaria y que ni el BCRA ni el Tesoro hicieron mucho para suavizar la suba de tasas, quedó confirmado que, por ahora, el que manda es el dólar”, evaluaron.

En ese marco, el BCRA inició la semana con un dato positivo: compras acumuladas superiores a u$s200 millones en cinco ruedas. Este lunes, la autoridad monetaria compró u$s55 millones, equivalentes al 12,4% del volumen operado del día (u$s443,520 millones), y las reservas brutas internacionales subieron u$s372 millones, hasta u$s44.678 millones.

Bonos en dólares: señales incipientes tras el pago y foco en el riesgo país

En paralelo al mercado cambiario, los bonos soberanos en dólares mostraron señales incipientes de reinversión tras el pago de u$s4.300 millones correspondiente a Globales y Bonares, el primer vencimiento del año. El desembolso se realizó con depósitos del Tesoro, el ingreso de divisas por la venta de represas por u$s700 millones y el REPO con bancos internacionales.

El viernes posterior al pago, los títulos registraron subas superiores al 1% en promedio, lo que sugiere que una parte de los dólares cobrados habría sido reinvertida. No obstante, el mercado advierte que para confirmar esa dinámica será necesario esperar una o dos semanas.

Hacia adelante, el Gobierno deberá afrontar vencimientos con privados por u$s8.800 millones durante el resto del año, mientras que en 2027 se concentran compromisos por más de u$s20.000 millones.

Desde Adcap, Federico Filippini, Head of Research & Strategy, recordó que la reinversión de cupones no fue una constante en el pasado reciente. “El pago de enero de 2025 fue cuando los bonos alcanzaron un máximo local, para luego caer”, señaló, y remarcó que hoy no se observan “flujos relevantes” a la espera de que el nuevo esquema se consolide.

Con una mirada más constructiva, IEB recomendó posicionarse en el tramo largo de la curva, destacando AL35 y GD41, con un upside potencial de entre 7% y 8%. A su vez, subrayaron que los bonos ley local podrían capturar una mayor compresión de spreads, hoy ubicados entre 3% y 5%, por encima de su media histórica de 2,5%.

Desde IOL, indicaron que para perfiles más agresivos el GD35 resulta atractivo para capturar una eventual compresión del riesgo país, con un rendimiento del 9,5% anual en dólares. En tanto, Portfolio Personal Inversiones (PPI) informó un ajuste en su cartera en moneda dura, manteniendo exposición en AL30 y reasignando parte de los fondos cobrados hacia AE38, priorizando ganancia de capital vía duration.

Expectativas y cautela: reservas, spreads y alternativas

Pese a las señales iniciales, el riesgo país continúa por encima de los 550 puntos básicos, un nivel que sigue condicionando el acceso al crédito y la valorización de los activos soberanos. Desde LCG advirtieron que será necesario “mayor holgura en el saldo comercial externo y en el tipo de cambio” para mejorar la percepción de riesgo.

Por su parte, Facimex Valores destacó que, si bien los Globales largos muestran mejor desempeño relativo, los bonos provinciales comienzan a ganar atractivo, especialmente los tramos largos de Córdoba y Santa Fe. “Hay valor en rotar de Globales cortos a provinciales de alta calidad”, señalaron, en un contexto donde el spread por legislación en los 29’s y 30’s cerró en 197 pbs y 213 pbs, respectivamente.

En líneas generales, el mercado se inclina por una estrategia cautelosa, con reducción de riesgo y seguimiento permanente de la evolución de las reservas, el nivel de tasas y el riesgo país. En ese escenario, ganan protagonismo los bonos provinciales y la deuda corporativa, como alternativas para capturar rendimientos con un perfil de riesgo más moderado.

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Arranque de 2026: el BCRA compró USD 218 millones, baja el dólar y crece la atención sobre las reservas

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La primera semana completa de 2026 marcó el debut del nuevo año con señales relevantes en el frente cambiario y monetario. El tipo de cambio oficial cerró en $1.465, con una baja semanal del 0,7%, mientras el Banco Central (BCRA) retomó las compras de divisas y acumuló USD 218 millones, en el marco de la nueva Fase de Re-monetización. Sin embargo, el impacto positivo de la intervención monetaria quedó parcialmente neutralizado por las ventas previas del Tesoro, el uso creciente de operaciones REPO y un esquema de liquidez en pesos aún tensionado, según el análisis de la consultora Ecolatina.

Dólar, banda cambiaria y recomposición de reservas: señales iniciales del nuevo esquema

Durante las primeras ruedas de la semana, el tipo de cambio spot mostró una trayectoria descendente y comenzó a recuperar terreno desde el jueves, hasta finalizar en $1.465, lo que lo ubicó 5,0% por debajo del techo de la banda cambiaria ($1.537,58). En paralelo, el dólar informado por el BCRA —bajo la nueva metodología de promedio ponderado— cerró en $1.466, con una caída semanal del 0,2%.

Este comportamiento estuvo directamente vinculado al inicio de la recomposición de reservas por parte del BCRA, tal como estaba previsto en la nueva fase monetaria. Tras no intervenir el 2 de enero, fecha de inicio formal del esquema, la autoridad monetaria volvió al mercado el lunes siguiente con compras por USD 21 millones, las primeras tras ocho meses, y sostuvo la racha durante toda la semana hasta alcanzar USD 218 millones.

Como contrapartida, el Central inyectó $0,32 billones en pesos, equivalentes al 0,7% de la Base Monetaria. La intervención promedio superó el 5% del volumen operado, umbral señalado por el equipo económico para evitar presiones alcistas sobre el tipo de cambio. Si bien las compras del lunes (5%) y miércoles (2%) se mantuvieron dentro de ese parámetro, el martes (14%), jueves (11%) y viernes (8%) lo superaron, con un promedio semanal del 8%, lo que sugiere que el BCRA pudo haber operado parcialmente por fuera del mercado.

Tesoro, REPO y reservas netas: el equilibrio frágil del frente financiero

A pesar del retorno del BCRA al mercado, las compras no alcanzaron para compensar las ventas previas del Tesoro. Desde el anuncio de la nueva fase monetaria, Hacienda revirtió su posición compradora en el MULC y, entre mediados de diciembre y comienzos de enero, habría vendido USD 336 millones, concentrando las mayores operaciones el 29 de diciembre (USD 226 millones) y el 2 de enero (USD 266 millones), jornada en la que el Central no intervino.

Así, al consolidar la posición Tesoro + BCRA en lo que va de enero, la intervención neta arroja un saldo negativo de USD 51 millones. El hecho de que el Central haya comprado por encima del 5% del volumen diario refuerza la hipótesis de una recompra indirecta de los dólares previamente vendidos por el Tesoro.

En este contexto se inscriben los pagos de deuda soberana y la constitución de un nuevo REPO. Al 6 de enero, los depósitos en dólares del Tesoro ascendían a USD 2.209 millones, con una suba diaria de USD 533 millones, atribuida al ingreso por privatizaciones de hidroeléctricas. Para afrontar vencimientos por USD 4.300 millones, el BCRA concretó un REPO por USD 3.000 millones con bancos privados, utilizando BONARES 2035 y 2038 como colateral, a 372 días de plazo y una tasa SOFR + 400 puntos básicos, equivalente a un 7,4% anual en dólares.

Si bien la tasa resultó inferior a la de REPOs previos y a la última colocación del Tesoro, la operación incrementa los compromisos futuros: los vencimientos en moneda dura por este instrumento de cara a 2027 se elevan en USD 6.700 millones, monto que deberá ser descontado progresivamente en la medición de Reservas Internacionales Netas (RIN).

En paralelo, el BCRA comunicó la cancelación del tramo activado del swap con el Tesoro de Estados Unidos por USD 2.500 millones, confirmada luego por el secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent, en la red X. El balance semanal del Central mostró una caída equivalente en la línea de “Otros Pasivos” y un aumento en las obligaciones con Organismos Internacionales, aunque la falta de información impide determinar si la nueva deuda tiene vencimiento menor a un año y, por ende, si debe descontarse de las RIN. La precisión llegará con la planilla mensual de reservas enviada al FMI.

Liquidez en pesos, tasas y expectativas: la clave pasa por la confianza

Para completar el esquema de pagos, el Tesoro habría recurrido al BCRA para adquirir los dólares restantes. Esto se reflejó en un aumento de $2,4 billones en sus depósitos en pesos en el Central, que alcanzaron los $6,5 billones. Tras cubrir la totalidad de los vencimientos, quedaría un remanente de $3,4 billones, con el que llegará a la licitación de Finanzas del miércoles 14 de enero, donde enfrentará vencimientos cercanos a los $9,5 billones.

El dato es relevante en un contexto de escasez de liquidez en pesos, producto del aumento estacional de la demanda de dinero en diciembre. Esta situación volvió a tensionar las tasas, con cauciones negociándose por encima del 100% de TNA, y redujo la capacidad de absorción del BCRA: el rubro “Otros Pasivos” cayó de casi $4 billones a fines de noviembre a apenas $0,12 billones al 7 de enero, reflejando la necesidad de pesos del sistema financiero.

La licitación próxima aparece, así, como una oportunidad para inyectar liquidez, moderar la volatilidad de tasas y aliviar la presión financiera, aunque con la contracara de un rollover menor al 100% y una reducción de depósitos en moneda local.

Brecha cambiaria y futuros: señales de estabilidad relativa

En el cierre de la semana, los dólares alternativos acompañaron la baja del oficial. El dólar minorista retrocedió 0,1% hasta $1.483, el MEP con AL30 cayó 1,0% ($1.486), el CCL con CEDEARs bajó 1,1% ($1.525) y el blue se deslizó -1,6% ($1.505). Con estos valores, la brecha cambiaria promedio se estabilizó en torno al 3%.

Los futuros de dólar también se movieron en línea con el spot: los contratos entre enero y marzo retrocedieron 1,8%, y los vencimientos desde abril 2026, otro 2,0%. Las devaluaciones implícitas quedaron en +1,5% para enero, +4,0% para febrero y +6,7% para marzo.

Reservas, riesgo país y acceso al crédito

Según Ecolatina, el factor decisivo hacia adelante será la confianza del mercado en el esquema económico. Una eventual reinvención de cupones, sumada a una recomposición sostenida de reservas, podría derivar en una baja adicional del Riesgo País, condición necesaria para que el Tesoro vuelva a los mercados internacionales y pueda refinanciar los próximos vencimientos de deuda. El arranque de 2026 deja señales mixtas: una mejora incipiente en el frente cambiario, pero con desafíos estructurales aún abiertos en reservas, liquidez y financiamiento.

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El BCRA compró USD 43 millones y el dólar cerró la semana en baja

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En un clima de estabilidad cambiaria impulsado por la intervención oficial, el dólar mayorista cerró la semana con una baja acumulada de $10 (-0,7%), mientras el Banco Central de la República Argentina (BCRA) compró USD 43 millones en la última rueda y elevó las reservas internacionales a USD 44.396 millones. El escenario permitió, además, cancelar las operaciones con el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos bajo el acuerdo de estabilización cambiaria por USD 20.000 millones, anunciado en octubre de 2025.

Compras del BCRA, reservas en alza y cierre del swap con EE.UU.

En la jornada del viernes 9 de enero de 2026, el BCRA volvió a intervenir en el mercado oficial y adquirió USD 43 millones, consolidando un saldo positivo cercano a USD 200 millones en el arranque del año. De esta manera, la autoridad monetaria encadenó su cuarto día consecutivo de compras netas, con un acumulado de USD 175 millones en los primeros cinco días hábiles de enero.

Las reservas internacionales brutas cerraron la semana en USD 44.396 millones, en un contexto en el que el Banco Central informó que en diciembre de 2025 canceló las operaciones realizadas durante el cuarto trimestre con el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, en el marco del acuerdo de estabilización cambiaria por USD 20.000 millones, anunciado el 20 de octubre de 2025.
Ese entendimiento establecía operaciones bilaterales de swap de monedas, con el objetivo de calmar los mercados antes de las elecciones legislativas, y su cancelación fue interpretada como una señal de normalización financiera bajo la actual estrategia cambiaria.

Evolución del dólar oficial, financieros y volumen operado

En este contexto de pax cambiaria, el dólar mayorista avanzó $1 en la última rueda, hasta $1.465, y se mantuvo 4,9% por debajo del techo de la banda cambiaria. A pesar del rebote de las últimas jornadas, la divisa cerró la semana con una baja acumulada de $10, luego de descontar casi la mitad de la suba previa, cuando había trepado $22,50 (+1,6%).

El dólar minorista cerró a $1.487,59 para la venta, mientras que en el Banco Nación (BNA) operó a $1.490, con una suba diaria de $5. El dólar tarjeta o turista, que suma un recargo del 30% deducible del Impuesto a las Ganancias, se ubicó en $1.937.

En el segmento financiero, el dólar Contado con Liquidación (CCL) cotizó a $1.533,81, con un avance de 0,2%, mientras que el dólar MEP se mantuvo casi estable en $1.494,15. En el mercado de futuros, los contratos mostraron una tendencia mixta, con expectativas de un dólar en torno a $1.486,50 para fines de enero.

Durante la rueda, el volumen operado alcanzó USD 494 millones en el segmento de contado y USD 420 millones en futuros, reflejando un mercado activo pero sin sobresaltos.

Blue, cripto y señales del mercado informal

En el mercado informal, el dólar blue cedió $5, hasta $1.505, mientras que el dólar cripto operó en torno a $1.523,87.
El jueves previo, el BCRA había comprado USD 62 millones, equivalentes al 12,9% del volumen operado en MAE, reforzando la señal de presencia oficial para sostener la estabilidad.

En paralelo, las reservas brutas mostraron un incremento semanal de USD 541 millones, aunque solo USD 38 millones se explicaron por efectos de valuación, lo que refuerza el peso de las compras genuinas de divisas en la dinámica reciente.

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