El encuentro se realizó el 11 de febrero de 2026 y contó con la participación de los diputados provinciales Alejandro Arnhold, Blanca Núñez y Juan Ahumada, integrantes de la comisión en representación del Poder Legislativo; el ministro de Gobierno, Marcelo Pérez; su equipo técnico; y el interventor organizador Luis Alberto Aquino.
La comisión fue establecida por la ley que dispuso la constitución del municipio de Dos Hermanas y tiene como finalidad acompañar el proceso de consolidación institucional de la nueva jurisdicción.
Durante la reunión se avanzó en la agenda de trabajo orientada a fortalecer al municipio mediante la incorporación progresiva de servicios y herramientas institucionales que garanticen su desarrollo.
En los rincones más profundos de Misiones, una revolución silenciosa está en marcha. No es la revolución del progreso que prometen los discursos oficiales, sino una más profunda y perdurable: la que reconcilia el saber con la tierra, la esperanza, la educación con la comunidad. Mientras el sistema empuja a los jóvenes rurales hacia las ciudades con la promesa de un futuro mejor, iniciativas como el Instituto de Educación Agropecuaria (IEA) N° 17 de Dos Hermanas plantan cara al desarraigo con las herramientas más poderosas: la organización comunitaria y el conocimiento con identidad.
La historia de esta escuela es un testimonio viviente de lo que el pensador Carlos Taibo llama “la construcción desde abajo”. Nacida de una lucha colectiva de familias campesinas que entendieron que la educación debía llegar al territorio y no al revés, la IEA N° 17 representa esa “anarquía ubérrima” donde la comunidad toma en sus manos los asuntos que realmente importan. Su lema -“Sembrando conocimientos, cultivando talentos y cosechando conquistas”- no es un eslogan vacío, sino la constatación de que otro modelo es posible.
El conocimiento como acto de resistencia
Frente a la agricultura industrial que envenena suelos y comunidades, esta escuela apuesta por la Agroecología como horizonte. Como señala Antonio Turiel, nos enfrentamos al ocaso de los recursos fósiles que sostienen el modelo agroindustrial. La apuesta de la IEA N° 17 por formar técnicos en Producción Agropecuaria y Agroecología no es casual: es la respuesta lógica a un modelo agotado. Es el “decrecimiento práctico” que venimos discutiendo, aplicado a la educación.
Los testimonios recogidos en foros y redes sociales muestran el costo humano del modelo actual. “Para estudiar en Oberá tengo que viajar 3 horas ida y vuelta. Salgo a las 4 AM y vuelvo a las 11 PM”, relata un estudiante de Colonia Aurora. Esta realidad no es solo un problema de transporte: es la expresión de un sistema educativo que, en nombre de la igualdad de oportunidades, perpetúa la colonialidad del saber.
Las soluciones existen, solo falta escalarlas
La Tecnicatura Superior en Agroecología que funciona en la IEA N° 17 no es una anécdota: es un faro. Demuestra que es posible crear “aulas satélite” donde el conocimiento universitario dialogue con los saberes locales. Como aprendimos con Chilico -el campesino que por pura necesidad económica transitó hacia la agroecología- cuando la cuenta no cierra, la gente busca alternativas. La educación formal tiene la obligación de reconocer y potenciar estas transiciones.
Las propuestas concretas emergen desde las bases:
· Crear carreras cortas y tecnicaturas superiores en las propias IEAs
· Desarrollar programas de becas de transporte y conectividad realistas
· Establecer sistemas de educación a distancia que reconozcan las brechas digitales
· Fortalecer la vinculación universitaria territorial más allá de la extensión esporádica
Hacia una pedagogía de la tierra
El verdadero desafío, como nos enseñan tanto Taibo como las luchas campesinas, es superar la lógica que equipara educación con urbanización y progreso con desarraigo. La IEA N° 17 encarna lo contrario: una educación que enraíza, que fortalece la soberanía alimentaria y que reconoce que el conocimiento más valioso a menudo nace de la relación directa con la tierra.
Mientras el sistema educativo siga midiendo su éxito por cuántos jóvenes “sacan” del campo, seguiremos perpetuando el desarraigo. El verdadero indicador de éxito debería ser cuántos conocimientos quedan en el territorio, cuántos proyectos de vida se construyen en las comunidades, cuánta esperanza se siembra en las chacras.
La IEA N° 17 y las miles de experiencias similares que surgen en el país no son el problema: son la solución. Nos muestran que otro modelo educativo es posible, uno donde aprender no signifique tener que irse, donde el diploma no sea un pasaje de ida, donde el conocimiento sirva para enraizar y no para desarraigar.
“Con mis canciones fui construyendo la historia común del país” dijo sin dejo de jactancia León Gieco, tras recibir de manos del vicerrector de la UNaM, Sergio Katogui el título de Doctor Honoris Causa por sus aportes a la Cultura Argentina.
El acto realizado en el auditorio “La tierra sin mal” de la ex estación de Trenes de Posadas. Un lugar acorde que nos recuerda de dónde venimos los misioneros.
Este es un homenaje “justo y necesario” destacó Bernabé Cantlón, titular del Instituto Nacional de la Música (Inamu). Que recordó todos los aportes de León para la creación y sostenimiento del instituto que es de todos los músicos del país.
El vicerrector Sergio Katogui sostuvo: “Su trayectoria y compromiso con los olvidados hacen que esta distinción también nos pertenezca. Personas como el doctor León Gieco nos marcan el camino hacia una sociedad más justa. El honor de tenerlo es todo nuestro.”
León Gieco forma parte de un selecto grupo de artistas donde podemos mencionar a Charly García, Atahualpa Yupanqui, Mercedes Sosa, Víctor Heredia y más atrás a Carlos Gardel. Que han dejado poesías que ya son del pueblo, que de tanto cantarlas son anónimas para el que la canta. Porque las conocemos de memoria y muchas veces sin saber las historias detras de las letras.
“El País de la Libertad”
Hace mucho cuando era adolescente en la Escuela Técnica donde me forme nuestro jefe de taller nos discutía que no había artistas de nuestra generación que formen nuestro imaginario. Y tenía razón nosotros cantábamos “Solo le pido a Dios”, “Hombres de hierro” o “Rasguña las piedras” como banderas de rebeldía. Pero eran la punta de lanza de una generación anterior. Que vivió bajo el yugo de la dictadura. Quizás en un punto de los noventa Ricardo Iorio describía las penurias de la juventud argentina, pero nunca llego a trascender a lo popular (masividad) como León, Charly o Mercedes Sosa.
En la actualidad atravesados por las ideas de La Libertad y la transmedia, los jóvenes pueden tener varios referentes que les ayuden a construir sus imaginarios, sin salirnos del mundo de la música popular podríamos citar a Trueno, Wos, Lali. Con la salvedad que, en relación a generaciones pasadas, el hoy está marcado por el “on demand”, donde cada persona se convirtió en consumidor que decide gracias a la inmediates de la tecnología que escuchar en cada ocasión.
El Honoris Causa
La Universidad Nacional de Misiones (UNaM) ha entregado una veintena de Honoris Causa, desde el 2012, que entregó el primero a Estela de Carlotto, casualmente el segundo reconocimiento de la UNaM fue para el artista misionero Ramón Ayala por ser “un representante genuino de la cultura misionera”. Otros artistas que recibieron la mención de la UNaM fueron el Chango Spasiuk, Cacho Bernal y Jorge Cardoso.
Este jueves el reconocimiento fue para el músico y militante social contemporáneo Raúl Alberto Antonio “León” Gieco. El reconocimiento que fue aprobado por la Resolución Nº128/2025 del Consejo Superior de la Universidad, fue presentado por el secretario de Estado de Cultura de la provincia de Misiones, José Martín “Joselo” Schuap al director del Doctorado en Ciencias Humanas y Sociales de la Facultad de Humanidades, Javier Gortari. La petición fue en virtud de su enorme aporte a la cultura popular y su compromiso social.
El título de Doctor Honoris Causa es la máxima distinción que otorgan las universidades a personas que se han destacado por sus méritos y contribuciones excepcionales en campos como la ciencia, las artes, la literatura, el servicio público o la sociedad en general. No es un título académico que se obtiene por estudios, sino un reconocimiento a una trayectoria destacada.
León Gieco
León Gieco es un músico, compositor e intérprete de folk-rock argentino, nacido en Cañada Rosquín, Santa Fe. Es conocido por fusionar el folklore con el rock y por sus letras de contenido social y político, y se considera uno de los artistas más respetados y queridos de Argentina. Su canción más emblemática es “Solo le pido a Dios”, interpretada por muchos artistas internacionales.
Sus canciones a favor de los derechos humanos, el sector agrario, el apoyo a las personas con discapacidad y la solidaridad con los marginados, lo hizo atractivo a quienes compartían su pensamiento, su fama se extiende más allá de su tierra: se presenta frente a audiencias de otros países -en especial en países donde hay grandes colonias de inmigrantes argentinos.
Su carrera es muy amplia. En sus más de 40 años de carrera, ha editado 14 álbumes de estudio con canciones de su autoría, tomándose pausas importantes, de hasta cuatro años, entre un disco y otro. La cuenta llega a más de cuarenta discos si se incluyen también álbumes en vivo, colaboraciones con otros artistas, recopilaciones, y versiones de sus canciones y de otros compositores. Ha experimentado con otros musicales: el rock, la cumbia, la murga, el pop, el candombe, el heavy metal o el chamamé.
“Mis memorias son todas musicales”
El artista explicó que siempre estuvo rodeado de música. Dedicó este título, como el similar que recibió de una Universidad cordobeza, a “mi maestra de música de la primaria y de la secundaria. Que me marcó desde el primer encuentro cuando tenía seis años”.
Gieco dijo que “mis memorias siempre fueron musicales. De chiquito veía a mis padres y familiares cantar canzonetas italianas en Cañada Rosquín”. También recordó que “mi papá les cantaba a las vacas mientras las ordeñaba”. Ya hablando de sus años en la escuela recordó que su maestra de música lo asignaba siempre en los actos alguna canción o declamación, lo que lo llevó a los ocho años a comprarse su primera guitarra con el dinero que ganaba con sus trabajos de reparto de carnes en una carnicería
Así en sus primeros años formó un grupo de folklore, pero a la vez comenzó a tocar en una banda de rock, Los Moscos, que pronto adquirió popularidad en los pueblos vecinos. “Hombres de hierro, fue mi primera canción: ‘Gente que avanza se puede matar, pero los pensamientos quedarán’”, recordó.
De adolescente soñó en grande y se fue a Buenos Aires, la gran ciudad “para grabar un simple y volverme a Cañada Rosquín”, dijo. Pero la vida lo llevó por otros rumbos, hoy a días de cumplir 74 años lleva compuestas más de 350 canciones y grabado 14 discos propios y participado en cerca de 45 discos.
Obsequios y más palabras
Durante la ceremonia, la diputada provincial, Anazul Centeno, entregó la distinción de interés provincial, y el comité organizador obsequió al artista piezas de cerámica realizadas por la graduada Yasmín Zampaca, obras literarias de la UNaM y artesanías guaraníes, ofrecidas por la Secretaría de Estado de Cultura, de manos de la subsecretaria de Coordinación de Fomento y Regiones Culturales, Laura Lagable.
El representante de la “Cátedra Libre Eduardo Galeano”, Alexis Rafstopolo cerró con una frase que resonó entre los presentes: “El sentido de esto es reforzar valores. Nos llena de fuerza y esperanza, para seguir caminando, aunque tengamos por delante otros quinientos años de injusticia.”
“Con mis canciones fui construyendo la historia común del país”
León Gieco también conocido como “el Bob Dylan de Argentina”, se caracteriza por haber mezclado el género folclórico con el rock argentino. Pero lo más importante de su poesía es el contenido de sus canciones a favor de los derechos humanos, los campesinos y pueblos originarios. El apoyo a los discapacitados y la solidaridad con los marginados.
Como lo destacó Joselo Schuap en la presentación de homenaje “cada uno de nosotros lucha por lo mismo, desde el lugar que le toca y desde donde puede. El Doctor Gieco viene a ocupar muy importante en nuestras vidas, como nuestros representantes populares del arte, o de los deportes. Nosotros muchas veces no los conocemos y sentimos que los queremos como un familiar. Yo que vengo de un pueblo como era Alem. Tenía un afiche de León en mi ropero y de pronto miro al costado y estaba cantando a su lado en un escenario. No solo ante multitudes, sino en el patio de una escuela rural como sucedió hace dos días en Dos Hermanas”.
Joselo subrayó el valor simbólico de que una Universidad Pública y Federal reconozca a Gieco con el título de Doctor Honoris Causa. “Tiene una significación muy especial. León ayudó a construir la democracia desde su lugar, a defenderla ante todo poniendo en juego incluso su vida y la de su familia. Este reconocimiento es también un homenaje a ese compromiso reflejado a través de sus canciones”, afirmó.
Gieco fue siempre coherente con las canciones que escribió y como muchos artistas de su generación, que “debieron abandonar su país por decir (cantar) lo que piensan. Y por eso es muy importante este homenaje hacia él”, destacó Joselo Schuap. Quien recordando su oficio de cantante callejero fue bendecido por León. Que lo subió a escenarios importantes, como a otros muchos músicos del país. Y además “admiró a nuestro gran Ramón Ayala y siempre que nos veíamos me preguntaba cómo estaba Ramón. Y eso muestra su respeto por nuestra cultura”.
Como bien dijo Gieco cerrando su mensaje tras recibir el título de Doctor sus canciones “fueron construyendo la historia común” de Argentina. Un país que sigue en construcción. Y hoy quizás más que nunca deberíamos volver a sus canciones, porque ellas remiten siempre a la Esperanza. León Gieco es la conciencia de la música y este es un doctorado “justo y necesario”, por enseñarnos a pensar a través de sus canciones.
Un León del escenario
Gieco cerró su minigira por Misiones en el escenario del auditorio “La Tierra sin Mal” de la ex estación de Trenes de Posadas. Con la guitarra de Joselo Schuap en mano y la armónica haciendo lo que mejor sabe, emocionarnos y hacernos pensar con su poesía. La simple interpretación de “Solo le pido a Dios”, “Como la cigarra” y “La memoria” fue el cierre justo, nada más y nada menos.
Pero su visita a la tierra colorada no comenzó aquí. Recibir el reconocimiento de la Universidad Nacional de Misiones, no fue su única acción. Se dio espacio para ser parte de la kermes de la IEA 17 de Dos Hermanas. Escuela rural que celebra 10 años de trabajo por el arraigo de los jóvenes en las chacras misioneras.
León, que conoció a la docente Nuria y a la escuela a través del periodista Hugo Soriani. Se emocionó al recorrer este espacio y recordar a su amigo. Su viaje a Misiones tuvo, además, una parada en Santa Ana. Para grabar su himno “Solo le pido a Dios” con el coro de niños de una comunidad guaraní, ahora en esta lengua.
Misiones sumó oficialmente su municipio número 79 con la sanción y promulgación de la ley que crea el municipio de Dos Hermanas, en el departamento General Manuel Belgrano. La norma fue aprobada por la Cámara de Representantes el 15 de mayo y publicada este jueves en el Boletín Oficial. Establece con precisión los límites del nuevo municipio, sus órganos de organización transitoria y el cronograma hacia la institucionalización plena con elecciones en el año 2027.
La medida representa un paso más en el proceso de descentralización administrativa impulsado por la provincia y busca otorgar a la localidad de Dos Hermanas autonomía política, administrativa y financiera. Hasta ahora, el territorio formaba parte del municipio de Bernardo de Irigoyen.
La ley establece que Dos Hermanas será, hasta tanto se realice el próximo Censo Nacional de Población, un municipio de segunda categoría. En el plazo hasta las elecciones de 2027, el Poder Ejecutivo designará un Interventor Organizador que estará a cargo de la puesta en marcha de la estructura municipal: será responsable de articular el traspaso de recursos y servicios con Bernardo de Irigoyen, iniciar el cobro de tasas y sentar las bases contables y jurídicas del municipio.
Asimismo, se conformará una Comisión Asesora integrada por representantes de los tres poderes del Estado provincial, vecinos del nuevo municipio y miembros del Tribunal de Cuentas. Esta comisión tendrá funciones de acompañamiento técnico y legal en el proceso de ordenamiento institucional.
En simultáneo, se crea un Juzgado de Paz de Primera Categoría con asiento en Dos Hermanas, dotado de dos Secretarías Letradas. Su inclusión fue incorporada en las modificaciones a la Ley Orgánica del Poder Judicial y al Presupuesto Provincial, junto con la readecuación de la Quinta Circunscripción Judicial, que ahora abarcará a Dos Hermanas en su jurisdicción.
La ley también contempla un régimen de financiamiento transitorio a través de aportes mensuales de Rentas Generales, calculados según población e indicadores de reparto, sin afectar la coparticipación vigente. Esta asignación se mantendrá hasta que se sancione un nuevo régimen de coparticipación municipal.
El texto legal incluye una descripción detallada de los límites del nuevo municipio y dispone la facultad del Ejecutivo provincial para materializar el trazado mediante mojones y fraccionamientos, cuando estos atraviesen parcelas. También se instruye la actualización de domicilios por parte del Registro de las Personas y la coordinación con las autoridades electorales para garantizar la inclusión del nuevo municipio en los padrones de 2027.
Con esta incorporación, Misiones alcanza los 79 municipios, consolidando su mapa institucional con una nueva localidad que tendrá ahora la oportunidad de desarrollar una administración propia y responder con mayor cercanía a las demandas de su comunidad.
La creación de Dos Hermanas se enmarca en una política de fortalecimiento del ordenamiento territorial, que ya tuvo antecedentes recientes con la municipalización de Pozo Azul (2017) y Fracrán (2022).
La localidad de Dos Hermanas será oficialmente elevada al rango de municipio por la Cámara de Representantes de Misiones, convirtiéndose así en el municipio número 79 de la provincia. El proyecto fue impulsado por varios diputados del oficialismo y será sancionado con fuerza de ley tras su análisis en la Comisión de Asuntos Constitucionales, de los Derechos Humanos, Municipales y Juicio Político.
El nuevo municipio tendrá asiento en la localidad homónima, ubicada en el departamento General Manuel Belgrano, y sus límites quedaron establecidos en un detallado anexo técnico que acompaña la ley. Hasta ahora, Dos Hermanas formaba parte del ejido de Bernardo de Irigoyen, pero tras años de crecimiento y demandas de los vecinos, contará con autonomía política, administrativa y financiera.
La norma prevé que el Poder Ejecutivo designe un interventor organizador, quien será responsable de sentar las bases institucionales, administrativas y tributarias del nuevo municipio. Esta figura tendrá atribuciones para percibir tasas, reorganizar el gobierno local y celebrar convenios con las autoridades de Bernardo de Irigoyen para el traspaso de competencias y recursos.
Además, se crea una Comisión Asesora que asistirá al interventor en el proceso de ordenamiento institucional. La misma estará integrada por representantes del Poder Ejecutivo, Legislativo, Judicial, el Tribunal de Cuentas y ciudadanos residentes en la localidad.
Las primeras elecciones municipales se realizarán en 2027, de manera simultánea con los comicios provinciales.
Como parte de la infraestructura institucional, también se creará un Juzgado de Paz de Primera Categoría con asiento en Dos Hermanas, que contará con dos secretarías letradas. Los cargos correspondientes serán incorporados al Presupuesto General de la Provincia.
Hasta tanto se establezca un nuevo régimen de coparticipación municipal, el Poder Ejecutivo realizará un aporte mensual al nuevo municipio con recursos de Rentas Generales, sin afectar el sistema vigente de distribución de fondos.
Nueva división administrativa
Con esta ley, se modifican formalmente las leyes orgánicas y catastrales provinciales para incorporar a Dos Hermanas como el municipio número 79. También se actualizan los límites territoriales de los municipios vecinos, especialmente Bernardo de Irigoyen y San Pedro, para reflejar el nuevo ejido.